martes, 22 de agosto de 2017

Mujeres del sector pesquero: toda la vida faenando el mar

·         El análisis concluye que pese a los cambios experimentados en su actividad, son oficios "sin relevo generacional" por su "precariedad"
·         Un estudio realizado por el Departamento de Ciencias Políticas de la UPV/EHU ha concluido que la creación de asociaciones laborales y la participación activa de las trabajadoras de la pesca en la regularización de sus oficios ha supuesto "un punto de inflexión" para acabar con su "invisibilidad".
·         Ese empoderamiento femenino de mujeres que desempeñan, entre otras, tareas de rederas y marisquadoras, ha supuesto e introducido cambios que van "más allá de lo meramente laboral" y les ha permitido lograr la certificación de profesionalidad de sus oficios, según ha informado la propia UPV/EHU en una comunicado.
·         De igual modo, esa progresiva toma de decisiones ha llevado a estas mujeres, que tenían tradicionalmente un papel secundario, "a hablar en público en congresos, establecer relaciones con otras trabajadoras y a lograr un importante empoderamiento a nivel individual, puesto que han adquirido habilidades sociales, han ganado confianza en sí mismas y han perdido miedos", sostiene la autora del estudio, Patricia Martínez, que ha llevado a cabo su trabajo de campo en pueblos costeros de Euskadi y Galicia.
·         La investigadora concluye que ese reciente empoderamiento ha contribuido a "acabar con la invisibilidad de estas mujeres, situación que procede de la división del trabajo en función del género y que margina los roles y valores asociados a lo femenino, en este caso, la permanencia en tierra, frente a lo productivo y valorado, que es el mar", afirma Martínez.
·         El estudio, que ha analizado los cambios experimentados en estas profesiones femeninas, parte de la constatación de que "las contribuciones de las trabajadoras de la pesca han sido inagotables, tanto a nivel productivo como de sostenimiento de sus comunidades", sostiene Martínez.
·         Pese a ello, prosigue "han sido muy pocas veces reconocidas las trabajadoras de la pesca gallegas y vascas, como mariscadoras a pie, rederas, empacadoras y neskatilas, mujeres encargadas de la descarga y el aprovisionamiento de los barcos. Este estudio es "una forma de completar el cuadro que siempre cuenta la historia de los hombres y en el que las mujeres nunca estamos", explica su autora.
·         Sin embargo, a partir de su participación en los mecanismos de regularización de sus oficios, su influencia ha crecido al igual que su participación activa. También, los procesos llevados a cabo les han concedido a estas mujeres capacidad de negociación. "Antes daban por hecho que tenían que hacer lo que dijeran los armadores; ahora plantean sus condiciones, por ejemplo respecto a trabajar durante el fin de semana", sostiene Martínez.
·         SIN RELEVO
·         El trabajo de campo ha permitido establecer que, incluso con los cambios producidos, las trabajadoras de la pesca "no tienen relevo generacional". En su opinión, porque son "trabajos muy precarios en los que, aunque sus condiciones laborales hayan mejorado, se trata de trabajos muy duros físicamente, y no tienen todos sus derechos reconocidos en cuanto a enfermedades laborales, por ejemplo", asegura Martínez.
·         La investigación concluye asimismo que aunque en Galicia y País Vasco "las mujeres son muy fuertes en la costa, prevalecen roles y comportamientos que refuerzan la desigualdad, como el hecho de que en Galicia muchas de las trabajadoras participantes no hubieran salido hasta el momento nunca de casa sin marido, por ejemplo".
·         El estudio alerta de que, a pesar de esta adquisición de poder y los cambios que ha supuesto "la priorización de una perspectiva muy centrada en lo laboral ha podido limitar un empoderamiento de carácter colectivo, que cuestione la discriminación de estas mujeres como un fenómeno integral y complejo, que también afecta al campo de lo político, lo social y lo cultural" afirma.
·         El informe ha constatado que el sector de la pesca "no atraviesa por su mejor momento" porque, a juicio de la investigadora, "la Comunidad Europea está llevando a cabo una política de pesca que favorece a las multinacionales y ahoga a la pesca artesanal, y esta situación afecta también a las mujeres".
·         La tesis doctoral 'Empoderamiento femenino en contextos de gobernanza. Las experiencias de las trabajadoras de la pesca en Galicia y Euskadi', ha sido defendida por su autora en la UPV/EHU y ha sido dirigida por el profesor titular del Departamento de Ciencias Políticas de la UPV/EHU, Rafael Ajangiz, y codirigida por el docente contratado y doctor de la Universidad de Vigo, Xosé Mahou.
·         Publicado por  Teinteresa.es – Bilbao -  T.I. – 18/08/17 -


Gestación subrogada: un dilema ético Sentencias del Supremo y la Generalitat han igualado ya permisos y prestaciones entre todos los casos de paternidad

La legislación española es contundente en relación a la llamada gestación subrogada. La Ley 14/2006 de Técnicas de Reproducción Asistida deja claro que «será nulo de pleno derecho el contrato por el que se convenga la gestación, con o sin precio, a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna». El Código Civil también es tajante, por cuanto describe que las personas no pueden ser objeto de comercio o transacción contractual.
Sin embargo, lo cierto es que cada vez son más las personas que recurren a esta polémica actuación para ser padres o madres. Se dirigen a organizaciones que operan en países donde la gestación subrogada está permitida y, tras el pago de cuantiosas sumas de dinero, se hacen con un hijo que ha sido gestado por una mujer que se compromete, mediante contrato, a llevar a cabo la gestación y a renunciar al bebé.
Aun a pesar de los impedimentos en los consulados donde se inscriben a los recién nacidos, una instrucción notarial abrió la puerta de la inscripción en el 2010, siempre que el registro se dé en aquellos países donde ese tipo de gestación sea legal y con un beneplácito judicial. Esta situación se ha ido normalizando hasta el punto que diversas sentencias del Supremo y una decisión de la Generalitat en enero de este año han permitido a los padres por subrogación disfrutar de los mismos permisos y prestaciones de la Seguridad Social que tienen los padres biológicos, por adopción o acogimiento.

Controversia moral

Se pone sobre la mesa un asunto de una gran controversia moral. Organizaciones como Stop Surrogay Now o No Somos Vasijas han criticado con dureza una práctica que implica inevitablemente un comercio –más o menos explícito– y que contiene la renuncia a un derecho fundamental a cambio de dinero y con un control y unas prestaciones que rozan a menudo la indignidad.


Publicado por  elperiodico.com – EDITORIAL – 07/08/17 -

Cirugía contra la ablación: reconstruyendo la dignidad de las mujeres egipcias

Mujeres en una movilización de El Cairo a favor de Al Sisi.
Por una razón o por otra, mantener relaciones sexuales en Egipto se torna en una obsesión de la sociedad. Las normas sociales y las tradiciones parecen obcecarse con esta cuestión, impidiendo a las más jóvenes tener acceso a una vida sexual libre. Ahora, en pleno siglo XXI, la tradición choca con la lógica, y muchas intentan dar un paso hacia la rebeldía. La reconstrucción del clítoris y del himen, por razones diferentes, son dos prácticas que han aumentado en Egipto en los últimos años.
Ninguna conoce de religiones, pero ambas se han justificado en ellas. Tanto musulmanes como cristianos, especialmente en las regiones más periféricas de El Cairo, creen que la ablación femenina es una obligación religiosa, y que en el himen se esconde el honor de una mujer buenamente creyente. Un honor que debe hacerse respetar y salvaguardar para tener acceso a una vida matrimonial honrada y, con todas las de la ley, social.
“Quiero volver a ser una mujer normal”, dice Rafia, una joven sudanesa que pide información en un centro de cirugía estética de El Cairo. Ella sufrió la Mutilación Genital Femenina (MGF) cuando apenas rozaba la adolescencia. Tiene ahora veintiún años y quiere recuperar la función de su clítoris porquenecesita “sentir lo mismo que otras mujeres”. Ha decidido someterse a una operación de reconstrucción de esa parte de su cuerpo que su madre decidió extirparle para insensibilizarla, siguiendo una antigua tradición faraónica. Muchos aún siguen creyendo que se trata de una práctica religiosa necesaria a la que deben ser sometidas todas las niñas para prepararlas para el matrimonio.
Rafia no sabe ni por dónde empezar. Recurre al Centro de Ginecología Estética y Reconstructiva de la capital egipcia para resolver sus dudas. “No tengo más piel dentro pero aún sigo teniendo un poco de clítoris. No se puede ver con facilidad pero se siente con el dedo”, detalla sobre los restos de esa mutilación que le fue practicada en cualquier circunstancia y en cualquier lugar. La circuncisión femenina se ha practica durante siglos en África y otras partes del mundo, habiendo nacido en los países del Nilo y extendiéndose más tarde por otras regiones. Este ritual, que consiste en eliminar los órganos genitales femeninos, se le practica cada año a unas 3 millones de niñas, según la ONU. Egipto es uno de los países que lidera las listas de la ablación, con más del 90% de las mujeres mutiladas.

"Me da vergüenza desnudarme"

El pasado 29 de mayo, una joven de 17 años falleció tras habérsele practicado la ablación en un hospital privado de la ciudad de Suez, en Egipto. Se llamaba Mayar Mohamad, y la tortura a la que estaba siendo sometida desembocó en una grave hemorragia que provocó su muerte. Su caso ha salido a la luz tras la denuncia de la familia por su fallecimiento, pero, según la ONU, son cientos de miles los casos que aún se dan en este país, a pesar de que en 2008 esta práctica ya fue prohibida por la justicia egipcia. Eso sí, todos se producen en la ilegalidad, en clínicas privadas y a manos de curanderas sin conocimientos médicos.
“Nunca he podido disfrutar del sexo y me da vergüenza desnudarme completamente delante de un hombre, nunca lo he hecho. Quizás a alguien le pueda sonar absurdo, pero necesito saber si es posible someterme a una cirugía plástica para recuperar la parte mutilada”, expone Rafia a los especialistas de la clínica. Su caso tiene solución porque, a pesar de los graves daños sufridos, sigue teniendo parte del clítoris. Pero no todas han sufrido el mismo corte, algunas no tienen forma de recuperarse. Según los médicos, no obstante, es muy difícil que durante una mutilación se elimine todo el clítoris. Normalmente, se corta la parte visible, se cosen los labios para formar una cubierta sobre la vagina, y se dejan un pequeño agujero para la orina, el coito, la menstruación y el parto. Todas estas cuestiones se convierten en una pesadilla para las mujeres que han sufrido la ablación.
El cirujano plástico Amer Saif al Din confirma que hay mucha probabilidad de que Rafia vuelva a recuperar la sensibilidad. Según explica a El Confidencial, esa parte restante del clítoris puede ser “remodelada y reconstruida después de la mutilación, el resultado siempre dependerá de la cantidad que ha sido sustraída”. Es decir, todo depende del nivel de los daños. Saif Al Din ha tratado a mujeres de Egipto, pero también a muchas de SudánEritrea y Somalia. “De media, tratamos a unas cuatro o cinco mujeres por semana, que suelen tener entre 20 y 30 años, cuando deciden que ya no pueden más y recurren a la cirugía para sentirse más completas. Lo que hacemos es devolver el clítoris cortado a su estado natural”, explica.
Aún sigue recordando el caso de una joven que intentó operar, pero que no tuvo éxito. Tenía 19 años y fue circuncidada cuando tenía 6 por su propia madre. Es egipcia y le contó todos los detalles de la barbarie que le hicieron cuando aún era una niña. “No se siente normal, ni siquiera hablaba del tema con sus amigas porque estudiaba entre chicas de clase media, que no habían sido mutiladas, y a ella le daba vergüenza contarlo”, rememora. Tiene problemas de menstruación, incluso dolor para orinar, y sobre todo, muchísimos problemas de autoestima. “Le arruinaron la vida”, sentencia.
“Hay una demanda muy grande. La mayoría de estas mujeres ya han tenido relaciones sexuales e incluso tienen hijos, pero no ha sido un proceso agradable. El sexo es una cuestión muy, muy dolorosa, que no pueden soportar. Muchas acuden aquí en un estado muy grave de depresión y lo que intentan es arreglar sus genitales para sentirse mejor, y volver a sentir” aclara Saif Al Din, después de haberle devuelto la ilusión a miles de mujeres que han pasado por sus manos. Eso sí, no se trata de una operación barata. Dependiendo de la complicación, puede costar entre 1.500 y 2.000 euros. Una cantidad que no pueden pagar muchas de las más de 133 millones de mujeres que han sido sometidas a la MGF en todo el mundo.
La operación consiste en la liberación del clítoris. Primero se elimina el tejido de la cicatriz, y después se tira de las partes restantes, donde aún sigue habiendo sensibilidad. En ocasiones se reconstruye un nuevo clítoris y labios menores para dar una apariencia más natural. Con ello, mejora “la imagen del cuerpo de la mujer, disminuye el dolor, mejora la función sexual en lo que se refiere al deseo, excitación, lubricación y orgasmo”, según Saif al Din. Los objetivos de esta operación –dice- es que ellas recuperen “la feminidad, la autoestima y la dignidad porque es un gran placer ver que se sienten y funcionan como mujeres completas” tras la cirugía. Se trata, pues, de olvidar esa fecha en la que fueron mutiladas que todas llevan clavada en la memoria, y tras la cual hay una historia muy dura.

Como una virgen

Más polémica y discreta que la reconstrucción del clítoris es la himenoplastia, una práctica a la que recurren muchas mujeres para disimular una de las evidencias de que han podido mantener relaciones sexuales antes del matrimonio. Según una investigación del diario Al Watan (La Nación), en Egipto, el 90% de las mujeres que han mantenido relaciones sexuales prematrimoniales se someten a esta cirugía. Se trata de una operación de entre 30 minutos y dos horas, y que tiene un coste que puede alcanzar las 25.000 libras egipcias, unos 2.500 euros aproximadamente.
El himen, la membrana de piel en forma de anillo que cubre la vagina, es, en familias tanto musulmanas como cristinas, un símbolo de pureza y virginidad. La sangre que ocasiona la ruptura del himen suele producirse durante la primera experiencia de una mujer durante el coito, pero esta experiencia debe –moral y socialmente- tener lugar una vez contraído el matrimonio. No es una cirugía ilegal, pero en Egipto no todos los cirujanos acceden a practicarla. Según varios ginecólogos consultados por El Confidencial, cada vez más mujeres recurren a la himenoplastia para no arriesgarse a perder a su futuro marido y su familia. “Es verdad que es una cuestión sensible a nivel moral, pero es la salvación de muchas mujeres que han sufrido una violación sexual o han sido engañadas por sus parejas, que les han prometido que se casarían con ellas y luego las dejan tiradas después de tener relaciones”, lamenta una ginecóloga egipcia con clínica en el centro de El Cairo.
 Prefiere mantener el anonimato. Es un tema bastante tabú, pero explica que no todas las operaciones de himenoplastia tienen lugar a espaldas del futuro esposo. “Hay parejas que han estado años juntas, pero que antes de contraer matrimonio, construyen el himen de la chica como símbolo de un nuevo comienzo. También para no arriesgar ante sus padres, pues algunas familias aún insisten en ver la cama o el pañuelo manchados de sangre”, asegura. Hasta 2009, la solución era aún más fácil. Un kit `Made in China´, por 25 euros, que incluye un himen falso pero resistente y que es capaz de expulsar una sustancia parecida a la sangre cuando se destruye.
Saif al Din reconoce a este diario que son muchas las mujeres que suelen recurrir a él para hacerse una himenoplastia, pero él se niega a llevar a cabo este tipo de operaciones. “No me gusta meterme en esas cuestiones, hay mucha gente que lo hace, pero a mi no me gusta. Creo que no hay necesidad alguna para ello. Cuando una mujer está en una relación, y se somete a una reconstrucción del himen sin conocimiento de su pareja, está engañando a su futuro marido, y yo, como médico, estaría encubriendo una mentira. No lo voy a hacer”, aqueja con rencor este médico. “Es una cuestión moral, porque podría ser perfectamente una de mis especialidades, es una operación que entraría en el tipo de cirugías estéticas que yo realizo, pero no quiero”, recalca. Además, reitera que está especializado en traumas físicos (como accidentes, la ablación, etc.), violencia contra la mujer, o en casos de ausencia congénita de la vagina. “Quiero devolverles la ilusión, pero no cooperar a más inmoralidades”, concluye.


publicado por el continental – imane rachidi – el cairo -  04/08/17 -

Ciencias: Científica mexicana participa en proyecto internacional

La científica mexicana Susana Aurora Magallón Puebla participa en el Proyecto eFLOWER, que reconstruyó el desarrollo de las flores durante los últimos 140 millones de años.
Magallón Puebla, investigadora del Departamento de Botánica del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), participó en este proyecto, en el que además estuvieron involucrados 36 expertos/as de 13 países.

El proyecto proporciona información acerca del avance temprano de las flores y los principales patrones de evolución entre todos los linajes vivientes del grupo. Uno de los productos más sorprendentes es un nuevo modelo de la flor ancestral que, de acuerdo con el estudio, era bisexual, con órganos femeninos (carpelos) y masculinos (estambres) y múltiples verticilos (círculos concéntricos) de órganos parecidos a los pétalos, en grupos de tres.
"Se trata de un esfuerzo sin precedentes, que combina información sobre la estructura de las flores, con datos actualizados sobre el árbol evolutivo de las plantas con flores (angiospermas), basado en secuencias de ADN. El árbol filogenético utilizado fue elaborado totalmente en la UNAM", se explica en un comunicado de prensa de la casa de altos estudios.

El trabajo proporciona datos innovadores de las fases iniciales de la evolución de las angiospermas y ofrece, por primera vez, un escenario simple para explicar la diversidad de formas florales. Los resultados ya fueron publicados en la revista Nature Communications.
Magallón comentó que se trata de los resultados de una colaboración internacional que llevó cerca de seis años; es un estudio original, que mostró una estructura floral totalmente inesperada: el hecho de que las partes florales estuvieran agrupadas en círculos concéntricos de tres órganos.
La investigación se fundamentó en modelos matemáticos para representar el desarrollo de ciertos atributos a través del tiempo y calcular la probabilidad de diferentes características en múltiples ancestros. Se utilizó la base de datos de atributos florales más grande jamás ensamblada. La coordinación, revisión y análisis de este logro requirió de un período de seis años y se incorporaron tres métodos analíticos, además de muchos modelos evolutivos.

Participaron 12 estudiantes avanzados de botánica de diferentes países, con sede en la Universidad de Viena, institución en la que codificaron la mitad de los datos.
La investigadora mexicana, coautora del estudio, recordó que estudios anteriores se hicieron con un número máximo de 80 especies, "y nosotros incluimos 800". Sin embargo, aún persisten muchas preguntas.

Las angiospermas, con al menos 300.000 especies vivientes, son el grupo más diverso de plantas en nuestro mundo. Incluyen casi todas las especies utilizadas por la humanidad como alimento, medicina y otros fines.
Surgieron hace unos 140 millones de años durante una etapa tardía en la evolución vegetal; desde entonces se han propagado de forma espectacular y nadie sabe exactamente cómo ocurrió ese proceso durante el Cretácico. Su origen y evolución temprana es uno de los grandes enigmas de la biología, al que Charles Darwin calificó de un "misterio abominable".


Publicado por SEMLac – Cuba – Redacción México – Agosto/2017

Argentina: Abordar la sexualidad en las residencias geriátricas

Profesionales destacan la importancia del trabajo de un equipo interdisciplinario en las residencias para personas adultas mayores, la capacitación del personal en educación sexual, el respeto a la intimidad -por ejemplo, golpear la puerta antes de entrar a la habitación- y conversar en forma individual o en talleres sobre distintos temas.

Especialistas coinciden que la capacitación del personal de las residencias geriátricas en educación sexual es clave, dado los prejuicios que aún circulan, las actitudes paternalistas, el respeto a la intimidad de las personas adultas mayores y para promover la socialización.

Consultada por el tema, la vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría (SAGG), Margarita Murgieri, destacó que la sexualidad es “un componente importante de la calidad de vida de la persona mayor; es inseparable de nuestra condición humana, más allá de la función reproductiva, y no se pierde con los años”.

“Tradicionalmente se ha considerado que el sexo y la sexualidad son condiciones relacionadas con la juventud, el poder, la capacidad en general, y se ha visto a la persona mayor como ‘asexuada”, señaló.

La profesional indicó que existen factores biológicos, psiquiátricos, psicológicos y sociales de “gran influencia”. Entre los primeros señaló que se encuentran “enfermedades que producen disnea -falta de aire-, prostáticas, neurológicas, osteoarticulares que pueden disminuir la función sexual”.

Agregó que “también lo hacen las enfermedades psiquiátricas como la depresión, la ansiedad y aquellas que deterioran la imagen física”.

Asimismo destacó que “lamentablemente hay personas mayores polimedicadas y muchos fármacos de consumo habitual pueden afectar la función sexual”.

Entre los factores sociales están “los mitos y prejuicios presentes en la sociedad”, indicó. Y acerca de los factores psicológicos explicó que las personas mayores “están muchas veces afectadas por temores, disminución de la autoestima por la visión del propio cuerpo y la interpretación de los cambios fisiológicos”.

En lo que refiere a la sexualidad en residencias geriátricas, Murgieri remarcó que “a veces las personas se sienten más libres de las miradas de los hijos e hijas que se niegan a que su madre o padre reinicie su actividad sexual cuando han quedado viudos”.

También advirtió que “en otras ocasiones son los dueños de las residencias geriátricas quienes separan las instalaciones por sexo y no destinan alguna habitación para parejas”.

Sin embargo, la profesional manifestó que “hay una nueva corriente gerontológica a favor de la autonomía y dignidad de las personas mayores que centra la atención en las preferencias, la voluntad y los proyectos de las personas”.

Y concluyó que “es necesario capacitar al personal de las residencias sobre sexualidad, el respeto por la intimidad, aprender a no ejercer actitudes paternalistas, estimular el arreglo personal y la socialización, responder de manera profesional y poder conversar en forma individual o en talleres sobre distintos temas, incluso sobre la prevención de enfermedades de transmisión sexual”.

Educación sexual


Por su parte, la presidenta de la Federación Sexológica Argentina (FESEA) y gerontóloga Gloria Loresi Imaz sostuvo que “los mitos y prejuicios contra la sexualidad de las personas mayores aún circulan socialmente”.

Señaló que en algunas residencias geriátricas “separan en un piso a los varones y a las mujeres en otro, incluso habiendo matrimonios”.

Loresi Imaz indicó que “tres cosas importantes en un geriátrico son: un equipo interdisciplinario y el fortalecimiento del mismo; la promoción de proyectos -por ejemplo, taller literario, de jardinería, gimnasia- donde se respete las individualidades de cada residente; y la capacitación del personal”.

Respecto al último punto, remarcó que “hay que incluir talleres de educación sexual, manifestar la importancia de preservar la intimidad de los residentes, tener respeto. Por ejemplo, si una persona necesita ser higienizada que cierren la puerta de la habitación, decirle ‘ahora te voy a bañar’, hablarle”.

Acerca de cuando ingresa un matrimonio a una residencia, la profesional destacó que “hay que preguntarles” como quieren estar. Contó que en una oportunidad, en una residencia “había un matrimonio, primero ingresó la mujer y luego el hombre, y cuando les preguntaba si querían estar juntos, conseguir una habitación para los dos, contestaban que ‘no, así (en habitaciones separadas) estaban bien”. Sin embargo comentó que también conoció a “un matrimonio que quería estar todo el día junto, tomados de la mano”.

En este sentido agregó que “hay que escuchar a las parejas, si dicen ‘yo quiero dormir junto a él o ella’ hay que tenerlo en cuenta”.

La especialista destacó que dentro de las residencias muchas veces “se da el enamoramiento, el querer estar junto a otra persona, el estar de la mano y hay que barrer con los mitos y prejuicios”.

Por su parte, el psicólogo especialista en adultos mayores Miguel Angel Ferrarese señaló que “hay que trabajar con el personal y en torno a la persona residente”. Y manifestó la importancia de un equipo interdisciplinario “para saber cómo actuar ante ciertas situaciones, que no surjan prejuicios y charlar los temas”.

Casamientos

En tanto, la gerente de Servicios Sociales del Centro de Excelencia para Adultos Mayores y Rehabilitación “Hirsch”, Mercedes Olmedo, afirmó que “el prejuicio más grande” en torno a la vejez “tiene que ver con el tema de sexualidad”.

“La sexualidad es un concepto amplio, se la tiene desde muchos aspectos. Por ejemplo, el querer estar junto a otra persona, recibir una caricia”, señaló.

Asimismo la profesional contó que hace años fueron “testigos de parejas que se formaron” y en dos oportunidades “se casaron e hicieron la ceremonia” en la institución.

En tanto señaló que “la convivencia se da cuando son pareja, matrimonio, o se conocen y se casan acá” y agregó que en algunos casos “deciden no compartir una habitación pero sí otros espacios, destinan sus tiempos para compartir en común acuerdo”.

Publicado por: Red Latinoamericana de Gerontología -  Diario Poplar – Natalia Muñiz – 25/06/17 -