jueves, 29 de junio de 2017

Mujer, negra, española y policía nacional


C.A.E.O. en su uniforme. Foto usada con permiso.
Esta es una adaptación de la entrevista realizada por Lucía Mbomío (LC) y publicada originalmente en Afroféminas. Se reproduce aquí como parte de un acuerdo para compartir contenido.
Mientras C.A.E.O. (prefirió solo usar sus siglas para esta entrevista) estudiaba la oposición para convertirse en policía casi llegó a creer que no sería posible lograrlo, la falta de referentes en este sector es acuciante y no todo su entorno confió en que pudiera tener éxito. Sin embargo, se quedó en ese “casi” y no desistió, cumpliendo, hace cerca de una década, su sueño de infancia y demostrando a los que dudan que sí, que se puede.

En una entrevista nos habló de machismo, racismo, pero también de amor a su profesión.

L.C.: ¿Cómo es ser mujer, policía y negra en España?
C.A.E.O.: No le veo distinción alguna respecto a una policía de raza blanca, pero cierto es que es un gran orgullo que, a pesar de los prejuicios que hay en esta sociedad, yo sea una mujer policía y sobre todo, siendo negra.

L.C.: ¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?
C.A.E.O.: La labor que desempeñamos en muchos ámbitos, tanto de investigación como en ayuda al ciudadano.

L.C.: ¿Qué es lo más complicado?
C.A.E.O.: Saber actuar en todo tipo de situaciones que se nos presenta y saber tratar con todo tipo de personas.

L.C.: ¿Recuerdas el día más bonito de tu carrera en el Cuerpo Nacional de Policía? ¡Cuéntanos!
C.A.E.O.: Aunque no tenga nada que ver con la labor policial, para mí el día más bonito fue cuando me presenté en un despacho de la Comisaría de Algeciras para realizar las prácticas en uno de sus grupos y me atendió un compañero, el cual, sin dejarme apenas hablar, dijo que si venía a arreglar papeles para extranjería era en la primera planta.
En la actualidad, es mi marido.

L.C.: ¿Crees que la crisis económica ha transformado la policía? ¿De qué forma?
C.A.E.O.: Trasformado no, la policía sigue haciendo sus mismas funciones, pero sí es cierto que el número de opositores ha aumentado con la crisis dada la poca salida laboral.

L.C.: Hablemos ahora de género, ¿cuántas mujeres hay en la comisaría en la que trabajas?
C.A.E.O.: Aquí me pierdo un poco porque no sabría decirte un número exacto ni aproximado, pero somos bastantes.

L.C.: ¿Consideras que tu entorno laboral es machista?
Partiendo de que vivimos en una sociedad machista sí, hay y habrá machismo como en todos los sitios. En mi profesión se percibe un poco, especialmente en compañeros más veteranos, aunque cada vez son menos.
Añade que no observa un avance en la mentalidad de la gente desde que opositó hasta ahora en lo que concierne a los temas de género.

L.C.: ¿Y qué hay del color? ¿Había mucha gente negra en la academia de policía?
No, en mi año había una chica mestiza y yo, aunque había también gente árabe y alguna persona originaria de Latinoamérica. Considerando que éramos unas 2,500 personas en la escuela de formación, no, no éramos muchos.

L.C.: ¿Conoces a más personas, aunque sea en otras provincias, que lo sean?
C.A.E.O. en su uniforme. Foto usada con permiso.

L.C.: La Policía Nacional recibe muchas críticas, entre otras cosas, se tilda al cuerpo de racista por las identificaciones por perfil racial. Teniendo en cuenta que tú trabajas ahí, ¿qué opinas de estas críticas?
Creo que esa es una defensa del ciudadano extranjero muchas veces fácil de utilizar e innecesaria. Dentro de la policía hay diferentes brigadas y cada una de ellas tiene su cometido, depende lo que se busque se identifica a unas personas u otras.
Yo he realizado servicios uniformada, así que he tenido que identificar o, incluso, detener a algún extranjero que me ha llegado a decir que soy racista y que lo detengo o lo identifico por ser negro.
Para mí es un arma de doble de filo. Mi marido dice que a él le ha parado la policía más veces en estos 8 años de relación, que en los 40 años que tiene y creo que eso tiene solo un motivo: yo. Con esto quiero decir, que si se detiene a una persona de raza negra no es por racismo sino por un hecho concreto.
Hay otras veces que sí buscas a personas con situación irregular en España. Si estoy yo con mi marido paseando, hay más probabilidad de que la irregular sea yo que él.
Ahora bien, reconozco que el hecho de que siempre te paren para pedirte la documentación es algo incómodo y más cuando, en muchas de las ocasiones, no es porque te vean en una zona conflictiva ni porque hayas efectuado un movimiento extraño o sospechoso.

L.C.: ¿De qué manera crees que podría cambiarse esta mala imagen de la policía? (formación interna, presencia en medios de comunicación, más personas negras dentro del cuerpo…)  
[…] El racismo está en toda partes, nunca he entendido ni entenderé las generalizaciones. El racismo no se quita con una formación, las cosas las percibes y las sientes de diferentes maneras, con la experiencia personal que vives día a día y con la educación recibida en el transcurso de tu vida. Eso es mucho más que una formación que te puedan dar en un momento dado.
¿Más personas negras dentro del cuerpo? Soy nacida en España, mis padres llegaron aquí cuando tenían 6 años, siempre me he codeado con gente de mi raza y la verdad es que nunca en mi círculo he escuchado a amigos o familiares decir que se han presentado alguna vez a las oposiciones de la Policía Nacional.
Con esto quiero decir que, quizás, si no hay mucha gente de diferentes razas dentro del Cuerpo Nacional de Policía, es porque ellos mismo piensan que es imposible, es más, eso mismo pensaba yo. Mientras estaba opositando, mi propio círculo de amigos cercanos me decía que no iba a aprobar por ser negra. Cuando realice el examen, había una parte de mí que decía que sería un esfuerzo en vano, porque de tanto escucharlo me lo llegué a creer. De hecho, muchas veces cuando conocía a gente y me preguntaban y ¿tu qué estás haciendo? yo decía “estudiando unas oposiciones de administrativo”, por vergüenza a que se rieran de mí.
L.C.: Teniendo en cuenta que no sois muchas personas no blancas en la policía, ¿cómo reacciona la gente cuando te ve? ¿Y los propios policías?
Para la gente de fuera, hasta para los mismos compañeros es un caso inusual. Muchas veces me han preguntado si soy española. Puedes llegar a entender que esa pregunta te la haga la gente de fuera porque desconocen los requisitos que se piden a la hora de opositar, pero cuando me lo preguntan personas que pertenecen a mi profesión, me choca más.

L.C.: ¿Tienes alguna anécdota curiosa (positiva o negativa) en este sentido?
Tendría para escribir un libro. No sabría definir cuál es positiva o negativa, porque soy muy pasota a la hora de llevarme ciertos comentarios al ámbito personal.
He estado realizando servicio uniformada en las elecciones generales y ha venido un ciudadano a decirme: “Perdone, es usted es policía?”. Acto seguido, me ha entrado la risa y le he respondido que no, que es un disfraz que me compré en la tienda de la calle de atrás.
He estado prestando servicio uniformada en un Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) y al entrar algún compañero perteneciente a otra plantilla diferente a la mía, creyó que era una interna que se había disfrazado de policía para hacer la gracia.
He tenido que identificarme junto con mi marido ante la policía. A él apenas le miran su carnet profesional y la placa emblema. Sin embargo, a mí me la quitan de la mano, la cogen, la miran de una manera y de otra, como si de un extraterrestre se tratase.
Estando en Barcelona, en una misa el día de Nuestro Patrón, tuve que leer un discurso. Al salir de la iglesia, se acercó una mujer para decirme que había leído en español muy, muy bien.
Historias así tengo para aburrir. Todas estas anécdotas demuestran que a la gente, ya sea de fuera como de dentro del Cuerpo Nacional de Policiá le cuesta ver e imaginar que existan uniformadas negras.

¿Qué recomendaciones les darías a otras personas (mujeres, hombres, negros(as) o no) que quieran ser policías?
Que con esfuerzo y constancia se consigue todo, que ellos y ellas mismos(as) no se pongan prejuicios, al menos, sin antes intentarlo.

Publicado por: Global Voices – 13/06/17 - 

Medidas de Trump inquietan a activistas por las mujeres Este artículo forma parte de una cobertura especial de IPS, con motivo del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo.


El tema de la 61 sesión de la Comisión de las Naciones Unidas sobre la Condición de la Mujer será el empoderamiento económico. Crédito: Milagros Salazar / IPS

Existe inquietud entre las organizaciones de derechos humanos por el futuro de las negociaciones internacionales sobre los derechos de las mujeres, dado el clima restrictivo que impera a pocos días de que comience la reunión anual de la ONU sobre el tema.
Representantes de gobiernos y organizaciones de todo el mundo participarán del 13 al 24 de este mes en el 61 período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW, en inglés), que se desarrollará en la sede de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) en Nueva York.

"Tenemos la firme convicción de que no se puede hablar de las mujeres en el mundo laboral global sin tener en cuenta los demás factores que las mantienen sin un trabajo digno": Françoise Girard.

Varias activistas destacaron la importancia que tendrá la interseccionalidad en las discusiones de la CSW, así como la aplicación de políticas sociales y económicas relevantes, tomando en cuenta las numerosas maneras que existen para marginar a las mujeres.
“Es necesario considerar los problemas de la educación, las cuestiones de la movilidad,… de violencia en el lugar de trabajo, los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres… como precursores del empleo”, comentó Françoise Girard, presidenta de la Coalición Internacional de Salud de la Mujer.
Ya comenzaron las negociaciones para acordar un documento final para la 61 CSW, cuyo tema principal de este año es el empoderamiento económico de las mujeres.
“Tenemos la firme convicción de que no se puede hablar de las mujeres en el mundo laboral global sin tener en cuenta los demás factores que las mantienen sin un trabajo digno”, subrayó Girard, en diálogo con IPS.
Sin embargo, el borrador inicial no abordó estos temas adecuadamente, ya que no mencionó el acceso de las niñas a la educación ni el de las mujeres jóvenes a la atención de la salud reproductiva, señaló.
“Si las mujeres no tienen acceso a la educación o las minorías étnicas son discriminadas en el sistema escolar… o (les falta) la capacidad para controlar su fertilidad y salud reproductiva… eso tendrá un enorme impacto en su capacidad para tener un empleo remunerado”, afirmó.
La codirectora de la Organización de Mujeres para el Medio Ambiente y el Desarrollo (WEDO), Eleanor Blomstrom, también señaló la “decepcionante” falta de lenguaje en torno al cambio climático en el borrador del documento para la CSW.
“Si no abordamos (el cambio climático), entonces no tendremos un planeta en el que las mujeres puedan vivir para ejercer sus derechos plenos”, afirmó en conferencia de prensa.
Girard y Blomstrom también expresaron su alarma por la implementación de políticas que limitan los derechos de las mujeres y, por ende, su empoderamiento económico.
La presidencia de Donald Trump en Estados Unidos prohíbe a las organizaciones no gubernamentales que reciben fondos del gobierno de ese país destinados a la salud trabajar en temas relacionados con el aborto. También impide que los beneficiarios participen en toda discusión nacional sobre la interrupción voluntaria del embarazo.
Durante el gobierno de George W. Bush (2001-2009), esa política solo se aplicaba a los fondos para la planificación familiar. Esta es la primera vez que este requisito abarca a toda la asistencia sanitaria que Washington presta en el mundo, por un total de 9.500 millones de dólares, incluidos los fondos para la salud materna y el combate del virus de inmunodeficiencia humana.
Girard citó el ejemplo de la organización Kisumu Medical and Education Trust (KMET), de Kenia, que recibe aproximadamente 200.000 dólares para brindar diversos servicios de salud reproductiva, que incluye el tratamiento de la hemorragia posparto. Sin embargo, ahora la política del gobierno de Trump la obliga a la disyuntiva de tener que limitar sus servicios o no.
“Ahora tienen que elegir. No pueden prestar atención médica integral si aceptan fondos del gobierno de Estados Unidos, pero no quieren dejar de capacitar a los técnicos en la hemorragia posparto”, dijo Girard.
Girard y Blomstrom señalaron que incluir este tipo de vínculos entre los problemas de las mujeres en el documento final de la CSW ayudará a allanar el camino para que los gobiernos implementen planes pormenorizados a más largo plazo, que permitan oportunidades de desarrollo y resultados positivos.
Agregan que ya hubo algunos avances cuando los gobiernos realizaron aportes a un nuevo borrador que considera la participación de las mujeres en el mundo del trabajo de una manera más integral.
Ese borrador tomó parte del texto del Acuerdo de Cambio Climático de París para abordar los vínculos entre el empoderamiento económico de las mujeres y las preocupaciones ambientales, y destacó la necesidad “crucial” de que hombres y niños compartan el trabajo doméstico y aspiren a una división justa del mismo.
“Estoy gratamente sorprendida en esta primera etapa de que haya un reconocimiento real de estos temas”, reconoció Girard.
También destacó la multitudinaria movilización que se produjo en todo el mundo a partir de la Marcha de Mujeres que se realizó en Washington el 21 de enero, un día después de la asunción de Trump.
“Veo que la energía es muy alta, que la gente se moviliza, que las acciones continúan y que no nos vamos a ninguna parte, no vamos a retroceder”, sostuvo Girard.
El movimiento feminista ahora planifica un paro de mujeres para el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer.
“En el mismo espíritu de amor y liberación que inspiró la Marcha de las Mujeres, nos unimos para hacer que el 8 de marzo sea un día sin mujeres, reconociendo el enorme valor que las mujeres de todos los orígenes agregan a nuestro sistema socioeconómico, mientras reciben menos salarios, experimentan mayores desigualdades, vulnerabilidad ante la discriminación, acoso sexual e inseguridad laboral”, según las organizadoras.
Y en ese mismo espíritu y a pesar de los posibles desacuerdos que se espera que se produzcan a medida que avancen las negociaciones de la CSW, “sin embargo, persistimos”, dijeron Girard y Blomstrom.
Publicado por IPS – Naciones Unidas – Tharanga Yacupitiyage – 09/06/17 -




Las mujeres de Irán se rebelan contra el hijab La campaña contra el uso obligatorio del pañuelo islámico se extiende por las redes sociales bajo el 'hashtag' #whitewednesdays

Protesta de varias mujeres contra el hijab obligatorio en sus puestos de trabajo, en Teherán, el 21 de junio.
Antes de empezar la jornada matinal del miércoles, la activista iraní Masih Alinejad se pasa horas sentada revisando vídeos y fotos que le han enviado mujeres de Irán que se cubren la cabeza con pañuelos blancos o llevan ropa del mismo color como parte de una creciente campaña de protesta en la red.
Para hacer campaña contra el uso obligatorio del hijab (pañuelo islámico), Alinejad animó a las mujeres en mayo a grabar, cada miércoles, vídeos o fotografiarse de blanco -por simbolizar ese color la paz- y difundir todas estas imágenes en las redes sociales con el 'hashtag' #whitewednesdays (miércolesblancos).

"Mi objetivo es empoderar a las mujeres y darles voz. Si el Gobierno y el resto del mundo escuchan la voz de estas valientes mujeres, entonces tendrán que reconocerlas", ha explicado Alinejad por teléfono a la Thomson Reuters Foundation.
Bajo la ley islámica imperante en Irán, impuesta tras la revolución de 1979, las mujeres están obligadas a cubrirse la cabeza y vestir ropa larga y suelta en nombre de la modestia. Las infractoras son amonestadas públicamente, multadas arrestadas.

MILES DE DETENIDAS

Aunque no se han recopilado datos oficiales, un informe de la oenegé proderechos humanos Justice for Iran en el 2014 reveló que durante 10 años casi medio millón de mujeres fueron advertidas y más de 300.000 fueron detenidas en ciudades de todo Irán por vulnerar la ley del hijab.
La campaña #whitewednesdays forma parte de un movimiento 'on line' mucho más amplio iniciado hace tres años por Alinejad, una periodista que vive en un exilio autoimpuesto desde el 2009 y que desde que empezó la campaña ha recibido varias amenazas de muerte.

La activista creó plataformas de redes sociales y una web llamada My Stealthy Freedom (Mi Libertad Furtiva), en las que mujeres iranís se exhiben ellas mismas sin hijab para oponerse al código de vestimenta de Irán. Alinejad, de 40 años, quería aumentar la visibilidad de su movimiento 'on line' para que las mujeres pudieran identificarse en las calles de Irán vistiendo de blanco, "el color de la paz".
"Quiero que la gente hable, que tenga una plataforma y que hablen unos con otros porque tener una conversación libre es algo que la sociedad iraní necesita", afirma Alinejad, que actualmente reside en Nueva York.

VÍDEOS SUBTITULADOS

Algunos de los vídeos, subtitulados por voluntarios, han conseguido cientos de comparticiones en la página de Facebook de Stealthy Freedom, que cuenta con más de un millón de seguidores.
Algunos hombres iranís han participado en la campaña, y Alinejad invita también a las mujeres que llevan hijab a unirse al movimiento, enfatizando que la campaña no van contra el hijab, sino contra la obligatoriedad de usarlo.
La periodista no se considera ella misma una persona valiente, a diferencia de los ciudadanos iranís que se ponen ante el objetivo."Ellos son más valientes... Honestamente, estos son los líderes y yo les estoy siguiendo", afirma Alinejad.



Publicado por elperiodico.com – Reuters – Beirut – 28/06/17 -

La reforma penal en materia de abuso sexual en Argentina.

Al especificar los actos y las vías por las que se puede ejecutar el abuso descripto, la reforma viene a saldar una vieja cuestión.
Dado que especifica los actos y las vías por las que se puede ejecutar el abuso sexual con penetración en el cuerpo de la víctima (violación), el recién reformado tercer párrafo del artículo 119 del Código Penal permitirá a jueces y fiscales unificar criterios interpretativos y saldar viejas desigualdades en la aplicación de la ley.

Este artículo describe y reprime distintas conductas que atentan contra el derecho de toda persona a la reserva sexual de su propio cuerpo.
Estas conductas son tipificadas como “abuso sexual simple” cuando el autor, en contra de la voluntad de la víctima, efectúa sobre ella un contacto corporal que tenga significación sexual (por ejemplo: tocar intencionalmente los senos de una mujer en un colectivo). O abuso sexual gravemente ultrajante, porque su duración o circunstancias de realización implican –en palabras de Enrique Gavier– un sometimiento sexual vejatorio de mayor desprecio hacia la dignidad e integración personal de la víctima que el simple abuso (por ejemplo: besar a una persona contra su voluntad introduciéndole la lengua).

El delito hasta ahora conocido como abuso sexual con acceso carnal (o violación) –que reprimía con pena de prisión o reclusión de 6 a 15 años al que “abusare sexualmente de persona de uno u otro sexo, mediante acceso carnal por cualquier vía”, según rezaba el texto de la ley 25.087/99– fue parcialmente derogado en relación con el alcance de esta puntual figura.
En efecto, por la ley 27.352, el Congreso de la Nación sancionó una importante reforma al artículo 119 tercer párrafo, del Código Penal, relativa a lo que genéricamente podríamos denominar, ahora, como abuso sexual con penetración en el cuerpo de la víctima.
La norma hoy vigente –que conserva igual pena (6 a 15 años de prisión o reclusión) y las mismas circunstancias de ejecución (víctima menor de 13 años o mediando violencia, amenazas, etcétera)– “reprime al que abusare sexualmente de persona de uno u otro sexo mediante acceso carnal por vía anal, vaginal u oral o realizare otros actos análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras vías...”.

Al especificar los actos y las vías por las que se puede ejecutar el abuso descripto, la reforma viene a saldar una vieja cuestión.
Si bien en Córdoba, a partir de la jurisprudencia Lazo, el Tribunal Superior de Justicia –siguiendo las enseñanzas de Víctor Félix Reinaldi en su obra  Los delitos sexuales en el Código Penal Argentino, ley 25.087 – sostuvo que dicha ley, al no haber aventado toda duda mediante la expresa mención de las vías, no descartó ninguna de las que permiten la introducción del pene: vaginal, anal y bucal. Motivo por lo cual la fellatio in ore (introducción del órgano sexual masculino en la boca de la víctima) fue considerada, desde entonces, un abuso sexual con acceso carnal.
Dicha jurisprudencia, sin embargo, generó controversias, y en el país se dictaron pronunciamientos divergentes. Algunos sostienen que –en el caso de la fellatio – se trata de un abuso sexual gravemente ultrajante, lo que implicaba que la pena por aplicar fuera un tercio menor en el mínimo y máximo de su escala penal, lo que resultaba desigual para los sentenciados en Córdoba por la misma conducta.
Más aún, en relación con otras modalidades de abuso sexual con penetración en el cuerpo de la víctima –salvo, claro está, la ejecutada con el órgano sexual masculino–, la jurisprudencia aceptó de forma unánime que tanto el cunnilingus (la introducción de la lengua en la vagina de la víctima) como otros tipos de penetración por el ano o la vagina, como la introducción de dedos u objetos, se encuadraban en el tipo penal de abuso sexual gravemente ultrajante por su duración o circunstancias de realización.

Este vacío parece quedar saldado con la reforma incorporada, por ley 27.352, al tercer párrafo del artículo 119 del Código Penal. Por un lado, se dispone que este tipo de abuso sexual –con penetración en el cuerpo de la víctima– no se ejecuta sólo a través del acceso carnal (introducción del órgano sexual masculino). Además, no se limita a la vagina o al ano sino que incluye la boca de la víctima.
Con inteligencia, para evitar otro conflicto interpretativo con el concepto “acceso carnal”, los legisladores agregaron que este tipo de delito se configura también realizando o ejecutando otros actos análogos al acceso carnal: introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras vías (vaginal o anal). A partir de ahora, en estos casos, habrá violación.



Publicado por Diario La Voz – Opunión – Luis Cerroni* Exfiscal de Cámara de Villa Dolores, exprofesor de Derecho Penal y Estudio de la Constitución (UNRC) – 08/07/17 -

La primera mujer en la National Geographic Society, Eliza Ruhamah Scidmore (1856-1928)


Cuando Eliza Scidmore miraba una y otra vez mapas en su infancia, no se podía imaginar que acabaría pasando a la historia por ser la primera mujer en incorporarse a la National Geographic Society. Periodista, fotógrafa y apasionada de todo lo que venía de Oriente, Eliza Scidmore fue una viajera incansable que incorporó a la mítica publicación de la Sociedad, las primeras fotografías en color que plasmaron el hermoso mundo de las civilizaciones asiáticas. Tan enamorada estaba de todo lo que venía del otro lado del planeta, que se llevó hasta Washington los primeros cerezos japoneses que hoy en día visitan miles de personas en la capital norteamericana. 


Eliza Ruhamah Scidmore nació el 14 de octubre de 1856 en Madison, Wisconsin aunque pasó buena parte de su infancia en Washington, a donde se trasladó con su familia. Su madre se ganaba la vida regentando una pensión en la capital norteamericana. En la década de los setenta, Eliza empezó a trabajar como periodista, algo que empezaba a ser tímidamente común entre las mujeres de su época. Como firmó muchas veces con sus iniciales, E.R. Scidmore, muchos de sus lectores creyeron que era un hombre. Cabeceras como el New York Times o el National Republican publicaron sus artículos que al cabo de poco tiempo le reportaron el dinero suficiente para cumplir el que había sido siempre su sueño, viajar. 


Su primer destino fue Japón, un país del que estaba enamorada desde hacía años. Precisamente allí trabajaba su hermano George, como diplomático, lo que le abrió a Eliza las puertas de muchos lugares poco concurridos para los viajeros. Después de escribir para varias revistas norteamericanas acerca del mundo nipón, Eliza regresó a los Estados Unidos con un sinfín de experiencias bajo el brazo… y unas fotografías de los hermosos cerezos japoneses que enseñó en las oficinas del presidente para intentar convencerles de que los importaran para poderlos contemplar en los jardines de Washington.


Eliza viajaría en muchas otras ocasiones a Japón pero aún tenía que recorrer otros lugares del planeta. En 1884 viajó a Alaska, cuya experiencia plasmó en su primer libro. No sería el último, porque los muchos viajes que hizo a distintos países asiáticos fueron inspiración para otros libros. 

En 1890 se incorporó a las filas de una jovencísima National Geographic Society que había nacido dos años antes. Poco después asumió el cargo de secretaria y escribió decenas de artículos. Con una sencilla cámara Kodak, Eliza viajó por el continente asiático convirtiéndose en la primera fotógrafa de la revista. Los primeros números de la famosa publicación de la National Geographic Society incorporaban pocas fotografías porque encarecían mucho el precio de la edición. Pero cuando Eliza envió a la redacción una serie de imágenes sobre mujeres y niños japoneses en color supusieron un cambio importante en la revista. 

Además de los libros sobre sus viajes y los artículos en la National Geographic, Eliza se inspiró en la guerra ruso-japonesa, que vivió en primera persona en uno de sus muchos viajes, para escribir una novela. 


La muerte le llegó el Ginebra, a donde se había trasladado para escribir sobre la recién creada Sociedad de Naciones. El 3 de noviembre de 1928 fallecía a la edad de 72 años. Sus cenizas fueron trasladadas a su amada Japón



Publicado por Mujeres en la Historia – 27/06/17 -

HONDURAS: DERECHOS LABORALES DE TRABAJADORAS DOMÉSTICAS


El Centro de Estudios de la Mujer (CEM-H) junto a la Red de Trabajadoras Domésticas de Honduras impulsan la formación de la Escuela de Formación "Somos trabajadoras".
 El objetivo de la escuela es crear un espacio de encuentro de mujeres para conocer y defender sus derechos laborales.
Trabajadoras domésticas de diferentes regiones participaron de la primera jornada de trabajo y socialización de la Escuela de Formación “Somos trabajadoras” que tuvo lugar el 27 y 28 de mayo.

Publicado por SOCIAL WATCH - Fuente: Centro de Estudios de la Mujer - Honduras (CEM-H).- 14/06/2017

Femicidas pierden derechos sobre sus hijos en Argentina

Jóvenes con distintos carteles contra la violencia hacia las mujeres, durante la multitudinaria concentración bajo el lema “Ni una menos” del 3 de junio, en la capital de Argentina. Crédito: Ana Currarino/IPS

En enero de 2008, Rosana Galliano fue asesinada a balazos por encargo en Exaltación de la Cruz, un municipio rural a 80 kilómetros de la capital de Argentina. Quien ordenó su muerte fue su exmarido, José Arce, condenado por la justicia  a prisión perpetua.
Nueve años después, Arce goza del beneficio del arresto domiciliario por motivos de salud y vive con los  hijos de la pareja, dos varones que hoy tienen 13 y 12 años.
Organizaciones de mujeres sostienen que hay decenas de situaciones parecidas en Argentina, cuya sociedad se ha mostrado particularmente sensibilizada en los últimos años por casos de violencia de género.

“En la mayoría de los casos la mujer hace la denuncia pero no hay un acompañamiento para saber qué le pasa después. Y cuando los jueces ordenan el alejamiento o exclusión del domicilio del agresor, esto no se cumple y la mujer no tiene defensa”: Mabel Bianco.
La respuesta fue salir a las calles: desde 2015, una extraordinaria movilización social que se mantiene hasta hoy ha instalado el tema en la agenda pública y ha obligado a los políticos a ocuparse del fenómeno de las altas cifras de feminicidios o femicidios, como se tipifica a los asesinatos de mujeres por razón de su género.
Así, el caso de los hijos de Rosana Galliano fue el principal disparador de una ley sancionada el 31 de mayo por el legislativo Congreso de la Nación, que priva de la responsabilidad parental a quien sea condenado como autor, instigador o cómplice del asesinato de de la madre/padre de sus hijos.

El mismo castigo se le aplica, dice la ley, al responsable de lesiones graves contra el otro progenitor o contra los hijos/hijas y de delitos sexuales contra estos últimos.
“Hemos recibido consultas por una cantidad de casos similares al de los hijos de Rosana Galliano, que no llegan a los medios de comunicación porque las familias de las mujeres asesinadas no quieren hacerlos públicos”, dijo Ada Rico, presidenta de La Casa del Encuentro, una organización con sede en Buenos Aires que combate la violencia, el abuso y la discriminación hacia las mujeres.
“Nosotras presentamos en 2014 un proyecto orientado a privar a los femicidas de responsabilidad parental, se discutió junto otros siete similares y se alcanzó un consenso. Es una norma que seguramente va a ser copiada por otros países”, añadió en diálogo con IPS.
La Casa del Encuentro comenzó en 2008, ante la ausencia de estadísticas oficiales, a recopilar la información publicada por los medios de comunicación sobre muertes violentas de mujeres por razones de género en este país sudamericano  con una población cercana a los 44 millones de personas.
Manifestantes marchan por la Avenida de Mayo en Buenos Aires, detrás de una gran pancarta que reza “Estudiantes por ni una menos” durante una multitudinaria concentración contra la violencia machista en la capital argentina, el 3 de junio. Crédito: Ana Currarino/IPS

El Congreso argentino se puso en sintonía en 2012, cuando impuso la pena de reclusión perpetua a quien mate “a una mujer, cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género”.
Hasta entonces, un hecho de esas características encajaba dentro de la definición de homicidio simple, penado con un máximo de 25 años de prisión.
Sin embargo, esta novedad no sirvió para que disminuyera la violencia contra las mujeres en el país. Las estadísticas de la Casa del Encuentro demuestran que los femicidios se han mantenido medianamente estables en un muy alto nivel: 255 en 2012, 295 en 2013, 277 en 2014, 286 en 2015 y 290 el año pasado.

Entre los cientos de casos, hubo uno que alteró por completo la vida de una comunidad del interior del país y terminó por sacudir al país. Chiara Páez, una adolescente de 14 años, desapareció un domingo de mayo de 2015 en Rufino, provincia de Santa Fe.
Buena parte de los 20.000 habitantes de la localidad salieron a buscarla, pero finalmente la policía la encontró enterrada en la casa de los abuelos de su novio, un chico de 16 años que confesó que la había matado a golpes. La autopsia reveló que Chiara estaba embarazada y que había tomado una medicación para abortar.
Unos días más tarde, cientos de miles de personas marcharon por las calles de Buenos Aires y de las principales ciudades del país para exigir un freno a la violencia machista. “Ni una menos” fue la consigna ideada por un grupo de activistas feministas y periodistas, que  buena parte de la sociedad argentina hizo suya de inmediato.
Desde entonces, la marcha de “Ni una menos” se realiza anualmente, con convocatorias multitudinarias y su última edición fue el 3 de junio. Mujeres y hombres coparon la emblemática Avenida de Mayo –que une el Congreso Nacional y la Casa de Gobierno, en Buenos Aires- y una de las oradoras centrales fue Nora Cortiñas, prestigiosa dirigente de la organización humanitaria de Madres de Plaza de Mayo.

En el documento de la movilización se advirtió que muchas mujeres son asesinadas a pesar de haber denunciado ser víctimas de violencia y se señaló que, por eso, “el Estado es responsable de su desprotección y de su muerte, junto con el femicida”.
Además, se reclamó el cese de la discriminación a las mujeres en el ámbito laboral y se exigió la despenalización del aborto, de manera que éste sea “libre, legal, seguro y gratuito”.
“La violencia contra las mujeres no va a disminuir rápidamente porque está vinculada principalmente a factores culturales muy marcados en la sociedad, como el mayor valor del hombre en todos los ámbitos”, dijo a IPS la médica Mabel Bianco, presidenta de Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer.  
 “Además aún falta las respuestas gubernamentales. Se debe diseñar un protocolo que unifique las conductas a seguir en todo el país ante las denuncias de violencia de género”, explicó.
Actualmente, detalló la especialista, “en la mayoría de los casos la mujer hace la denuncia pero no hay un acompañamiento para saber qué le pasa después. Y cuando los jueces ordenan el alejamiento o exclusión del domicilio del agresor, esto no se cumple y la mujer no tiene defensa”.
Entre los resultados de la movilización social se incluye que, en 2015, finalmente el Estado comenzó a realizar estadísticas de femicidios. Están a cargo de la Corte Suprema de Justicia, que a fines de mayo presentó sus números correspondientes a 2016: fueron asesinadas por razones de género 254 mujeres, 19 más que el año anterior.

En el informe de este año la Corte discriminó por primera vez entre “mujeres biológicamente femeninas” y travestis, un colectivo en el que se registraron cinco asesinatos por cuestiones de género el año pasado.
El Congreso, por su lado, no se quedó solo en la ley de responsabilidad parental. El mismo día en que esta fue aprobada, se le dio media sanción en el Senado a otras dos normas vinculadas con la violencia de género.
Una de ellas establece una ayuda económica estatal para las mujeres que, por falta de recursos, no puedan alejarse del agresor. La otra instrumenta un subsidio para las familias que críen a los niños cuyas madres hayan sido víctimas de femicidios. Los dos proyectos deben ser debatidos ahora en la Cámara de Diputados para convertirse en leyes.

Publicado por IPS – Buenos Aires – Daniel Gutman – 20/06/17 -



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Este fotógrafo ingresó a una prisión en Israel para mostrarte cómo es la vida tras las rejas

El fotógrafo Tom Ifrah consiguió acceso a la prisión Neve Tirza, ubicada en Israel. El lugar acoge a más de 25 mil mujeres de entre 18 y 70 años.


Según el relato de Ifrah al Daily Mail, la mayoría de ellas están en este lugar por segunda o tercera ocasión. Su propósito era fotografiar a una de las internas, pero cuando escuchó la historia de las demás, quiso retratarlas a todas.

El fotógrafo pasó tres meses dentro de la prisión conviviendo con ellas para entender mejor su vida.


Las fotos de Tom muestran la terrible realidad que viven estas mujeres dentro de la prisión.

Los espacios reducidos, las camas pequeñas, y la nula libertad de mantener contacto con las personas del exterior".

Además, Ifrah afirma que hay una fuerte tensión entre mujeres musulmanas y judías.

También asegura que algunas de ellas no deberían estar ahí, debido a sus problemas psiquiátricos.

La situación captada por este fotógrafo es algo que claramente hay que analizar, y no sólo en esta, si no en todas las cárceles del mundo.
La prisión Neve Tirza alberga a 180 mujeres y es la única cárcel para mujeres en Israel. 

Se estima que en Israel existen 25 hombres en prisión, aproximadamente 13 mil de ellos son criminales.


Publicado  por Imagen Digital – Ale Vidal – 22/06/17 -

MUJERES REVELAN CÓMO LAS DROGAS HAN IMPACTADO SUS VIDAS [Es un mundo vacío, horrible”DAS

“Le tenía tanto amor a esa sustancia que ahora me ha convertido en una mujer sin paz”, expresa sin poder contener las lágrimas Mártires Núñez Díaz, de 52 años, quien tiene el historial más amplio de recaídas en Hogar Crea, en una búsqueda incesante de su recuperación para reinsertarse en la sociedad como un ser útil.
Hasta yo mismo me conmoví con su desgarrador testimonio, y tuve que interrumpir momentáneamente la entrevista para consolar a aquella mujer que con hondo pesar me susurró al oído: “Gracias, muchas gracias por ese abrazo”.
Ella perdió la cuenta de sus recaídas, pero sus terapeutas suman ya cerca de 25 intentos para escapar de la adicción a las drogas en que cayó luego de una severa depresión porque su pareja la abandonó y en medio de ese proceso un familiar le dio a probar marihuana “para ayudarla a levantarse”.
“Ella es casi dueña aquí”, susurra una de sus compañeras, mientras Núñez Díaz trata hilvanar con frases entrecortadas el peregrinar que comenzó por distintos centros de Hogar Crea, en el año 2003.
Y 14 años después esta madre de tres varones y una hembra, con ocho nietos, lo sigue intentando. Núñez Díaz dice que sintió que el mundo se le cayó encima cuando su pareja la dejó y cayó en una depresión que se prolongó por siete años. Tenía 32 años en ese momento y no culpa al familiar que por ignorancia le ofreció marihuana para que pudiera mitigar sus penas.

Conoció luego otra pareja que le enseñó a ligar marihuana y crack, lo que asegura la llevó a un hondo abismo, además de que esa persona también la abandonó.
Cuenta que vendió todas sus pertenencias, llegó a robar y hasta a prostituirse para adquirir la droga, por lo que pidió a una hermana que la llevara por primera vez a Hogar Crea, pero apenas duró una semana. “Y volví a consumir, duré tres años, después volví, salí, regresaba, en mi familia me rechazaban, y me sentí ser nada”.
Dijo que entiende a su familia porque en ese momento era una persona rebelde y con todas las fallas del mundo producto de su desenfrenada adicción.
De ser una persona feliz y trabajadora, ella dice que pasó a ser una mujer sin paz y llena de decepciones. “Yo le sugiero a la gente que no se deje engañar por nadie que le ofrezca drogas. Es un mundo vacío, horrible, que no se lo deseo ni a mi peor enemigo”.
Definió la adicción a las drogas como un monstruo que te lleva a perder la dignidad, sufrir el repudio de la sociedad y a no saber qué hacer con tu vida.
Mártires no se avergüenza de dar la cara y hablar sobre su adicción porque asegura que su testimonio podría evitar a otras personas el drama que ella ha vivido.
“Siempre le digo a la juventud que se mire en mi espejo, llegué a nada”, exclamó cabizbaja.
La dama está convencida de que este nuevo ingreso en el Hogar Crea Femenino de la urbanización Tropical, en el kilómetro 6 de la carretera Sánchez, será “la última vuelta” de un trayecto que califica como la peor experiencia que puede vivir un ser humano.
La nostalgia por la familia, especialmente los hijos, y la necesidad de recibir apoyo de sus parientes está latente en la mayoría de las residentes de este centro.
Las “malas compañías”, depresiones mal manejadas y algún trauma familiar que arrastran desde niñas llevaron a la mayoría de las residentes al consumo de drogas, algunas incluso en la adultez.
Era una persona agresiva
Nurys Santos Gómez, de 58 años, comenzó su tratamiento de reeducación en 2010 y ha tenido tres intentos fallidos desde entonces. Su adicción comenzó por la influencia que ejercieron sobre ella amigas con las que andaba de “fiesta en fiesta”.
“Llegó un momento en que si no la usaba no podía ni siquiera levantarme de la cama, no podía funcionar, ser yo”, refiere sobre la adicción que la atrapó a la edad de 41 años.
La dama indica que el consumo de drogas introduce en un mundo irreal donde “uno se cree el mejor de lo mejor”, pero en realidad se convierte en un guiñapo humano.
Considera que la familia sufre y se avergüenza cuando tiene un adicto en la casa, pues es una vida esclavizadora en que poco a poco el consumidor se va matando.  
Ella llegó a consumir alcohol, cigarrillo, marihuana y crack, en un principio únicamente los fines de semana. “Lo que me llevó a tocar fondo fue el crack, una sustancia costosa y con una sensación que dura poco tiempo, y por eso te impulsa a querer más”.
Tiene dos hijos residentes en Estados Unidos y asegura que su familia se siente frustrada con ella por las recaídas que ha tenido durante el proceso de curación.
“Yo espero lograrlo en esta vuelta. Ahora yo lo estoy haciendo sin familia, porque ya lo voy a hacer por mí. Si uno lo hace por la familia y por los hijos, buscando aceptación, y no te aceptan, ahí uno fracasa”, puntualizó Santos Gómez, quien arrastra también el trauma de ser  abusada sexualmente por su padrastro alcohólico.
Dijo que a veces piensa que pudo desarrollar antes la adicción, tomando en cuenta todo lo que ha pasado y la trayectoria triste que la marcó desde niña.
Lamentó que la mayoría de la población piense que el adicto lo hace por “sinvergüencería”, en lugar de verlo como un enfermo, porque eso no ayuda a cambiar actitudes y comportamientos. Y quizás en esto influya mucho hasta la etimología del término, pues según la Real Academia Española, droga proviene del árabe andalusí “hatrúka”, que literalmente significa “charlatanería”.
Confiesa que la parte más difícil de manejar con ella ha sido su agresividad y la falta de humildad, en lo que ha avanzado desde que comenzó este nuevo intento en mayo pasado. “No tenía tolerancia, siempre estaba agresiva. Ahora ya no”, expresa.
Le daban a guardar drogas
Sofía (nombre ficticio porque pidió el anonimato), de 32 años, comenzó a consumir “perico” (cocaína) cuando era una adolescente de apenas 17 años.
Su hermana mayor se casó con un capo en Higüey y le daban a guardar la droga.
Ella era cristiana, pero asegura que tenía un mes “descarriada” cuando una amiga la motivó a consumir de la droga que su cuñado tenía reservada para la venta. “Yo era muy inocente todavía, porque hasta me gustaba jugar con muñecas”, refiere Sofía, para quien lo que comenzó con una prueba inocente de una adolescente, se convirtió luego en una obsesión que incluso necesitaba para poder tener relaciones sexuales. “Para yo tirarme un hombre arriba primero pensaba en el perico”, agregó.
Se fue a vivir después a la isla Saona y asegura que “allí perdí un buen hombre por mi adicción a las drogas”.
Sofía llegó a deambular por las calles y cuenta que un día estuvo en medio de una depresión tan fuerte, debido a que una prima a la que quería como su hija se suicidó, que estuvo a punto de arrojarse de un puente en La Romana.
Recuerda que de manera fortuita se encontró un día con un amigo reeducado de Hogar Crea cuando deambulaba por San Cristóbal. “Me halló en la (autopista) 6 de Noviembre con un gran jumo que me había dado y luego de que un grupo de muchachitos me entraron a pedradas, porque yo los agredí primero, porque a mí las drogas lo que me estaban era metiendo en problemas”, añadió.
Al ver a su amigo que conoció también como consumidor tan “bonito y cambiado”, le pidió que la llevara a Hogar Crea porque quería rehabilitarse. Ella está en el hogar femenino desde el pasado 8 de junio en su segundo intento de rehabilitación, ya que anteriormente estuvo en un centro del municipio Moca, en la provincia Espaillat.
“Llegue a estar tan delgada que se me veían las costillas”, afirma sobre su etapa más crítica en el consumo. Ahora asegura que se siente motivada y segura de concluir el tratamiento para no fallarle a su familia.
Comenzó en “coro de amistades”
Yaritza Rijo probó cocaína a los 15 años de edad en un “coro de amistades”. “No quería al principio, pero fue tanto el hostigamiento que la probé”, recuerda sobre ese instante que le cambió la vida para siempre.
Sin embargo, desde esa primera vez no volvió a consumir hasta que a la edad de 18 años comenzó a trabajar en un centro de diversión.
Usó al principio pequeñas dosis que fue aumentando paulatinamente, hasta llegar a un punto en que todos los días amanecía consumiendo en las calles. “Después que me puse en eso comencé a ser irresponsable con mis hijos, a dejarlos solos, yo dejé de pagar el alquiler de la casa, comencé a descuidarme totalmente”.
Rijo confiesa que cuando pasaban los efectos del alucinógeno el sentimiento de culpa era tan intenso que pensaba en quitarse la vida, y aunque se decía a sí misma que no volvería a hacerlo, caía nuevamente en el consumo.
“Cuando comenzaba yo no quería parar porque no quería volver a la realidad. Empezaba un viernes y todavía el lunes estaba en eso”, expresa Rijo, quien sintió también el rechazo de su familia debido a la irresponsabilidad que mostraba con sus hijos.
Un día sentada en un parque, triste y llorosa, buscó por internet el teléfono de Hogar Crea, y logró ingresar el pasado 4 de enero.
Ahora con 30 años y tras cinco meses de tratamiento en la institución, a la que agradece por haberla acogido, afirma que su mayor anhelo es terminar el programa para reencontrarse con su hijo. “Estoy haciendo un cambio por mi vida, soy totalmente otra”.
En Boca Chica, a los 14 años
Sandra Iris Santana, de 37 años, llegó referida a Hogar Crea Femenino del Centro de Rehabilitación Psicosocial, ubicado en el kilómetro 28 de la autopista Duarte, donde estuvo en tratamiento durante tres meses tras ser rescatada de las calles.  
Ella comenzó a consumir cocaína a la edad de 14 años con un grupo de amigas y amigos en Boca Chica, zona turística donde desde esa edad ejercía la prostitución.
“Yo vivía en una pensión y salía con mis amigas en carros, íbamos a los hoteles, y así comencé a consumir”, indicó Santana, quien en medio de una crisis nerviosa fue llevada por el sistema de emergencias 911 a un hospital para recibir tratamiento psiquiátrico.
Santana tiene un mes en el Hogar Crea Femenino. Estuvo un tiempo en las calles alimentándose de lo que encontraba en los zafacones y durmiendo en las aceras.
Ella es uno de los tantos casos de Patología Dual debido a la adicción.  Son aquellos pacientes usuarios de drogas que también padecen un trastorno mental.
Son líderes después de vivir dramáticas experiencias
Altagracia Féliz, de 56 años, es la directora del Hogar Crea Femenino ubicado en el kilómetro 6 de la carretera Sánchez, donde hay 20 mujeres que reciben tratamiento por adicción a las drogas, la más joven de apenas 13 años y la mayor de 81 años.
La de mayor edad es una dama que concluyó el programa y se ha quedado en la instalación apoyando a las demás residentes, mientras cuatro ya alcanzaron la categoría de reeducadas.
Féliz tiene 13 años como líder en la institución a la que ingresó por consumo de cocaína, adicción que la atrapó cuando a los 38 años viajó a Italia para hacer realidad el sueño americano desde Europa.
En esa nación llegó a laborar en un gimnasio y en una oficina de abogados, trabajos con los que ganaba buen dinero para enviar a su familia que dejó en República Dominicana buscando un mejor futuro.  
“Cuando asistía a fiestas, yo tomaba vino, y un grupo de amigas consumían cocaína. Me decían que probara y siempre decía que no, hasta que un día depresiva porque me enteré que mi hijo de ocho años estaba enfermo, la probé”, precisó.
Féliz expresa que se dio cuenta que era depresiva cuando consumió la droga y de que venía arrastrando un trauma debido al abuso sexual por parte de un familiar que sufrió cuando era una niña de 9 años.
Desde que lo hizo se sintió avergonzada y asustada. “Le pedí a un amigo que me llevara al médico, porque mi conciencia me gritaba para qué hiciste eso”, dijo sobre esa primera experiencia que se tornó más dramática cuando se movió a España.
“Ahí fue que yo comencé a consumir droga de verdad”, refirió, pues cuenta que conoció a una persona que fue su pareja, un hombre muy amable y propietario de una red de supermercados, pero que “consumía droga como beber agua”.
Cuando el consumo se intensificó, ella comenzó a tener poco contacto con su familia y dejó de enviarles dinero a sus hijos. Una hija viajó para intentar traerla de regreso a su país, pero no lo logró.
Féliz tocó fondo cuando duró seis días corridos consumiendo droga y se dieron cuenta porque su hija prácticamente le tumbó la puerta de su habitación. “Yo sentía unos toquecitos en la puerta bien lejos, pero yo sabía que me estaba muriendo”, recuerda sobre ese momento en que se sintió como si estuviera en coma.
A partir de ese episodio regresó a su país y entró a un programa de tratamiento ambulatorio, pero continuó con el consumo, a un nivel tal que llegó a intercambiar joyas costosísimas que compró en Europa por apenas un gramo de cocaína.
Recuerda que tras una reunión familiar por la situación en que se encontraba, decide entonces internarse en Hogar Crea Femenino, que en ese entonces funcionaba en el sector Arroyo Hondo de la capital, donde pidió ingresar con escasas pertenencias.
“Yo hice mi tratamiento con cuatro pantalones, cuatro t-shirt y dos pares de tenis, porque tomé conciencia y terminé de hacer lo que debía hacer”, afirma sobre ese momento en que se dispuso a asumir el tratamiento con determinación.
Féliz tuvo una recaída, pero logró finalmente completar su tratamiento que ahora la ha llevado a ofrecer apoyo desde la posición de directora de ese hogar femenino a residentes que pasan por su mismo drama. “Hasta la fecha aquí estoy dando tratamiento a los demás, y también recibiendo, porque esto es una constante lucha, día tras día cuidando su enfermedad. Esto es para siempre”, añadió.

La orientadora refiere que las ideas de consumo suelen retornar, porque se trata de una enfermedad que está en el sistema nervioso central, pero lo importante es tener las herramientas para enfrentar los descontroles.
Sus grandes satisfacciones las expresa con una amplia sonrisa: Sus hijos viven orgullosa de ella y ahora pone su experiencia para recuperar a mujeres de la esclavitud de las drogas. “Tú sabes lo bueno que es tomar una muchacha de esas que vienen al Hogar con un descontrol, consumiendo drogas desde chiquita, con todos los abusos del mundo, tú te concentras en ella, la trabajas dentro del programa y la llevas a una reeducación, te sientes feliz”.
Hizo un llamado a las familias para que brinden apoyo a sus parientes que han caído en la adicción a las drogas, pues deben verlos como personas enfermas que requieren de amor y paciencia para lograr la recuperación total.
Reeducada supervisa hogares
Mientras, Jocelyn Puello, supervisora de los hogares femeninos, informó que cuentan con tres de ese tipo, dos en la capital y uno en la provincia Santiago. Ella también es una reeducada que logró superar el consumo de crack y cocaína, lo que comenzó a hacer en Estados Unidos, fruto de una depresión en que cayó por la muerte de su madre.
“Yo me veía como la oveja negra de la familia”, dice sobre el sentimiento de culpa que la embargó y la llevó a alejarse de sus parientes porque no quería que la vieran de esa manera.
No obstante, destacó que recibió mucho apoyo de su familia y, aunque también tuvo una recaída, ya lleva ocho meses en el hogar totalmente sobria y poniendo su experiencia al servicio de las mujeres residentes.
PATOLOGÍA DUAL 
Son frecuentes los casos de personas con Patología Dual, o sea, con adicción a las drogas y que también padecen un trastorno mental. Puede llegar por dos vías, personas con trastorno psiquiátrico previo que inician el consumo de drogas para aliviar sus síntomas. O aquellas sin trastorno mental previo, pero que debido al consumo de sustancias y a su vulnerabilidad individual, desarrollan una psicopatología.   

Nota del editor.
El autor de esta serie de reportajes es Subjefe de Redacción de LISTÍN DIARIO. Para la realización de esta investigación periodística estuvo compartiendo por una semana con personas que reciben tratamiento por adicción a las drogas, dentro y fuera de los lugares de internamiento. LISTÍN DIARIO agradece a Hogar Crea por las facilidades otorgadas para la realización de estos trabajos y a todo el personal de los diversos centros que el comunicador visitó junto al fotorreportero Víctor Ramírez.

Publicado por Listin Diario – Santo Domingo – Juan Salazar- 27/06/17 -