domingo, 12 de marzo de 2017

Otro 8 de marzo y seguimos igual.

El 8 de marzo no es un día para regalarles flores a las mujeres, ni felicitarlas ni que todo se pinte de rosa. En esta fecha se pretende que se reconozca la discriminación histórica que han vivido y viven las mujeres en el mundo entero. El objetivo no es colocar a las mujeres en la categoría de víctimas ni condenarlas a generar pena, lástima o empatía. 
Sin duda, muchas mujeres han sufrido violaciones graves a sus derechos humanos, han perdido empleos, han visto morir a sus recién nacidos, han sido violadas sexualmente, han muerto en el parto, reciben sueldos menores que sus colegas hombres o son condenadas a embarazos que no desean.
Pero ninguna quiere que la sociedad sienta lástima, sino que se sumen en la exigencia al Estado de políticas públicas, legislación y presupuesto, que ayuden a prevenir estas injusticias o a encontrar justicia por haberlas sufrido.
La incapacidad social de reconocer la desigualdad entre hombres y mujeres, aunada a la ineficiencia de las autoridades estatales, coloca a las mujeres en una situación compleja pues, en efecto, se han ganado batallas, pero los retos siguen siendo muchos.
Los altos índices de pobreza, la inequidad en la distribución de la riqueza, las disparidades en el acceso a la educación y la salud, son algunos de los factores, que afectan de manera diferenciada a las mujeres. De ahí la importancia de hacer un alto este 8 de marzo y analizar la situación en que viven las mujeres.
Hay quienes sugieren que los retos y obstáculos ya han sido superados. Que el panorama no es tan malo y las mujeres exageran. Pero el panorama es devastador. Sí, hemos avanzado, sobre todo en el reconocimiento de los derechos en las leyes, pero la implementación de dicha legislación (que intenta no ser abiertamente discriminatoria como antes) en contextos opresores y misóginos no afecta en la realidad de las mujeres de carne y hueso.
Se han creado instituciones, y se ha sofisticado la discriminación para que no sea tan evidente, pero no sabemos si los resultados son favorables. El impacto de las leyes y políticas debe analizarse de manera urgente para no detener el diseño de burocracia que no ha eliminado la brecha entre mujeres y hombres. Este tema no debe verse desde una posición de privilegio, sino desde la de la mayoría de la población que no tiene acceso a información ni recursos, una mayoría con la cual el Estado está en deuda.
La situación de discriminación no será superada si no se hacen los cruces entre la discriminación por motivos de género o sexo, sumada a otras como las que provienen de orígenes étnicos o nacionales, por condición socioeconómica, edad o preferencia sexual.
Esta doble o triple discriminación afecta de manera distinta a las mujeres indígenas, lesbianas, jóvenes, migrantes o pertenecientes a otros sectores socialmente marginados, colocándolas en una posición de mayor vulneración.
Quisiera invitar a la reflexión sobre un tema puntual que afecta a todas las mujeres que tienen hijos (por elección o no), y que hoy en día aún afecta la posibilidad de que las mujeres ejerzan sus derechos de la misma manera que los hombres.
Hoy por hoy persisten los estereotipos y roles de género en la sociedad, siendo uno de los más fuertes los roles asignados a las mujeres como responsables del hogar y como de cuidadoras y responsables de las hijas e hijos.
Este trabajo no remunerado, sumado al trabajo en el mercado laboral, hace que las mujeres tengan dobles o triples jornadas. Incluso en los hogares en donde otros miembros de la familia participan en estas tareas, existe una carga desequilibrada hacia las mujeres.
Pero la realidad es que esta desigualdad afecta a todas las personas. Las estadísticas indican que por cada diez horas que trabaja una mujer, un hombre trabaja 8,6 (Inmujeres). Es decir que la entrada de las mujeres al mundo laboral remunerado, no ha significado una reducción en las tareas que le han sido tradicionalmente asignadas. Esto afecta sin duda sus posibilidades de crecimiento profesional así como la diferencia salarial que aún existe en el país.
Las jornadas laborales de sol a sol discriminan a todas las personas, pero afectan prioritariamente a las mujeres. Se piensa que el cambio de estructuras y dinámicas laborales puede ser difícil y muy costoso, pero lo cierto es que estos cambios radican principalmente en la voluntad del empleador.
Ejemplo de esto son la adopción de horarios flexibles o escalonados que permitan la convivencia de los tiempos personales, familiares y laborales sin reducir la productividad en el trabajo; horarios cortos de oficina (jornadas de seis horas) o trabajo desde casa, entre otras. Estas modificaciones deben ser para todo el personal, hombres y mujeres, con o sin hijos, enfatizando la necesidad de una corresponsabilidad entre la vida personal y laboral, reconociendo la decisión de reproducirse o no por igual.
Más allá de la responsabilidad de la o el empleador, el Estado debe tomar medidas para fomentar esta corresponsabilidad. En México, la legislación laboral así como la de seguridad social están lejos de cumplir con los estándares internacionales respecto a las licencias de maternidad y paternidad; no se cubre la demanda de estancias infantiles y las reglas para permitir el acceso a hijos e hijas de padres derechohabientes son discriminatorias.
Lo positivo hoy en día es que los derechos de las mujeres tienen más presencia en la sociedad gracias a la suma de voces de mujeres como Emma Watson y Beyoncé. Es una pena que en México las mujeres siguen temiendo declararse feministas. ¡Qué ganas de que mujeres con influencia en las y los jóvenes comprendieran que ser feminista también significa estar consciente de que existe discriminación contra las mujeres y debemos actuar en consecuencia!
Los retos para un mayor reconocimiento y respeto de los derechos de las mujeres no sólo competen al Estado mexicano, sino a todas y todos nosotros desde nuestros diferentes espacios.
Todos tenemos un compromiso con la erradicación de la discriminación hacia las mujeres para lograr una sociedad igualitaria en donde tanto hombres como mujeres gocen plenamente de sus derechos. Esta importante tarea deberá involucrar a diversos sectores gubernamentales y no gubernamentales incluyendo los medios de comunicación, las familias y las escuelas.
El reto es grande y, aunque hemos avanzado mucho, aún queda un enorme camino por recorrer.

Publicado por IPS – México – Regina Tamés – 11/03/17 -

Víctimas de violadores 514 mujeres en Coahuila

Su vida jamás volverá a ser igual. Ella es una adolescente de 14 años de edad, con domicilio en la colonia Satélite Norte, quien fue agraviada sexualmente por su tío de 32 años. La niña forma parte ahora de las mujeres que han sido afectadas por violadores en Coahuila.

En el periodo del 2013 al 2017, un total de 514 mujeres fueron ultrajadas por un familiar, conocido o ladrón que ingresó a su casa o las atacó en su colonia, trabajo, o en el transito de su casa al trabajo, al salir de una fiesta o antro, según muestran las cifras dadas a conocer por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Año critico para las damas en Coahuila fue el 2013, cuando ante la Procuraduría General de Justicia se denunciaron 200 violaciones, evidenciando que en el estado existieron 200 violadores que atentaron contra la integridad de una dama.
Un año favorable por el número de denuncias presentadas fue el 2016, cuando en los 12 meses fueron denunciadas ante la Procuraduría del Estado 21 violaciones, pero en enero, primer mes del año 2017, se acusaron a 10 individuos de haber violado a una mujer y representa el 52.3% de todo lo incriminado en el 2016.

Del 2013 al 2016 hay un comportamiento que viene a la baja en violaciones, sin embargo, no hay ninguna política gubernamental preventiva de ningún nivel de gobierno, porque la cifra de violaciones en Coahuila evidencia que existen 500 violadores en el estado.

Publicado por El Diario de Coahulia - Javier Medina – 26/02/17 -


Nuevos derechos a la tierra cambian mercado laboral de mujeres

El Día Internacional de la Mujer se concentra este año en el empoderamiento económico de la población femenina en el cambiante mundo del trabajo. La visión es lograr la equidad de género y el empoderamiento de mujeres y niñas para 2030, cuando las que ahora tienen tres años serán adultas con derecho legal al trabajo, y junto con las de hasta 10 años, componen el sector principal al que apuntan las políticas de equidad de género para 2030.
Pero la persistencia de los obstáculos que han tenido que afrontar las mujeres a lo largo de la historia y la desatención de las campesinas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, nos alertan que debemos concentrarnos en dos frentes.
El primero, los mecanismos frontales, como la educación, que preparan a las jóvenes y a las niñas para que persigan una carrera. Pero no tenemos que olvidar los mecanismos posteriores, vinculados a la tierra, que determinan el estilo de vida de la mayoría de ellas en las zonas rurales. Las mujeres probablemente todavía dependan de ella en 2030. Ambos frentes son igualmente vitales.
Los derechos a la tierra de las mujeres, uno de los objetivos en materia de equidad de género para 2030, es un mecanismo clave que incide en su progreso en la agricultura. ¿Pero es posible el cambio?
En 2011, las mujeres representaban 43 por ciento de los trabajadores rurales en los países en desarrollo; en África y Asia constituían 60 y 70 por ciento respectivamente.
Pero en muchos países, las campesinas solo pueden trabajar la tierra, pero no pueden ser propietarias. Y lo que es peor, en algunos casos, el excedente de su producción o de sus ganancias se las queda el marido con el argumento de que es su derecho como propietario del terreno.
Abandonadas en situaciones complicadas, muchas campesinas, cuya principal fuente de ingresos es la tierra, trabajan parcelas inseguras o marginales e, incluso, terminan usando la propiedad familiar de forma poco sostenible.
Algunas experiencias que vienen de África muestran que hay formas innovadoras para que las mujeres obtengan derechos de propiedad sobre la tierra y su producción, y así creen riqueza y seguridad alimentaria para sus familias. Esto también muestra que la voluntad política es un instrumento fundamental para el cambio.
El gobierno de la región de Mboula, en Senegal, asignó parcelas a grupos femeninos para que trabajen la tierra de forma colectiva y cubran las necesidades alimentarias de sus hogares. Las mujeres se organizaron en grupos que trabajan un día a la semana y los beneficios superaron las expectativas de las autoridades. Pasaron menos tiempo trabajando la tierra, pero produjeron consistentemente excedentes alimentarios y pudieron cubrir las necesidades familiares y del mercado.
Los resultados, además de la seguridad de poseer la tierra que trabajan, las motivaron a capacitarse para plantar árboles tradicionales, a escala. También procuran producir su aceite de forma comercial, cosechar sus hojas comestibles y mejorar la productividad de la tierra mediante la agrosilvicultura.
Y en el este de Uganda, el gobierno adoptó una iniciativa similar y dio un paso más al apuntar a las mujeres que solo poseen derechos de usufructo de una propiedad familiar. Antes padecían inseguridad alimentaria, pero lograron recuperar el suelo degradado y producir excedentes.
Los ministros de Ambiente y Comercio de ese país crearon un programa conjunto para capacitar a las mujeres sobre cómo crear y gestionar una cooperativa, y están a punto de unirse a la cadena formal de suministro de alimentos. Además, son emprendedoras y creadoras de empleo en sus comunidades.
Los pequeños cambios pueden tener capacidad de transformación
Preparar a cada niña para empoderarla económicamente es una prioridad para lograr la equidad de género para 2030. La historia advierte que innovar en materia de los derechos de las mujeres a la tierra a medida que avanzamos hacia ese año también será vital.
Hay muchas formas de lograr ese objetivo. Las campesinas pueden adquirir esos derechos de forma individual o colectiva. Cuando solo tienen derechos de usufructo, permitirles ser propietarias y comercializar la producción es otra opción. Las prácticas culturales que les niegan esa posibilidad no son una trampa ineludible.
Cuando las autoridades son inteligentes y progresistas, se pueden crear nuevos modelos en materia de derechos de propiedad de la tierra.


Publicado por IPS – Bonn – Monique Barbut – 11/03/17 -

Las mujeres celebran su día con un inédito paro internacional Se hará en más de 40 países. Es una protesta mundial contra las múltiples formas de violencia

SEIS MILITANTES FEMINISTAS FUERON DETENIDAS EN LA MADRUGADA MIENTRAS HACÍAN PINTADAS POR EL 8M. AYER MISMO LAS LIBERARON – TELAM

Mujeres de más de 40 países de todos los continentes realizarán hoy un paro en sus lugares de trabajo y de tareas domésticas y cuidados de familiares por el Día Internacional de la Mujer, lo que constituye un hecho “inédito” en la historia del movimiento feminista.
“No hubo en la historia nada parecido, hubo marchas de mujeres trabajadoras en múltiples países, hubo marchas por el derecho al aborto, contra los femicidios, pero ésta es un convocatoria de escala mundial con una fuerza y vigencia inédita”, señaló la psicóloga y especialista en género Eva Giberti, directora del Programa “Las Víctimas Contra las Violencias”, del ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.
Giberti destacó que “es una acción que convoca a todas las mujeres, al 52% de la población mundial, sin importar etnia, ideología, creencia; es decir que pasó por encima de cualquier selectividad en pos de lograr los derechos humanos de todas las mujeres”.
El Paro Internacional de Mujeres (PIM) es una iniciativa que se gestó al calor de la lucha contra las múltiples formas de violencia producto de la cultura patriarcal y machista de las que los femicidios manifiestan su máxima expresión, y que tuvo como pilares un reciente paro de Mujeres de Polonia, la movilización de mujeres contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apenas asumió y el NiunaMenos local.
En Argentina, en mayo de 2015, tras la difusión del femicidio de Chiara Paéz, una adolescente embarazada que fue asesinada a golpes por su novio en la localidad santafesina de Rufino, un grupo de periodistas dieron un grito de Ya Basta en las redes que se convirtió en una multitudinaria manifestación el 3 de junio con la consigna Ni Una Menos.
Un año después, la marcha se repitió el 3 de junio, pero cuatro meses más tarde el caso de Lucía Páez, otra adolescente que murió tras ser violada y empalada, generó una reacción inédita: las mujeres argentinas realizaron un paro nacional con movilización el 19 de octubre.
“Ni Una Menos fue un punto de inflexión en la sociedad, este giro movimientista del feminismo es de una potencia enorme, que trasciende todas las estructuras y que genera una sensibilidad sobre el tema que hasta hace 10 años no existía”, sostuvo Giberti.
“Esta sensibilización y comprensión del tema trascendió a las militantes y fue generando adhesiones en mujeres que hasta el momento no se habían comprometido con la lucha por sus derechos”, agregó.
Es así que hoy, mujeres de casi todos los países de América y Europa, pero también de Africa (Chad), Oceanía (Australia) y Asia (Pakistán, Corea del Sur) realizarán un paro en los puestos de trabajo pero también en sus tareas fuera de ese ámbito, como el cuidado de familiares y labores domésticas.

Publicado por Diario El Día – La Plata (Argentina) – 08/03/17 -

Mujeres enfrentan obstáculos en el municipio más joven de Cuba

 La maestra Yudith Osorio, de 37 años, sostiene en sus brazos a su cuarto hijo, una niña, mientras posa con su familia, que ya incluye una nieta, en su hogar en Palenque, cabecera del municipio rural de Yateras, en la oriental provincia cubana de Guantánamo. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS
La mayoría de las madres del municipio más joven de Cuba, Yateras, batallan cada día, entre empinadas montañas y extensas plantaciones de café, con proles de tres y cuatro hijos, lo que duplica la tasa de fecundidad promedio en el país, de 1,72 nacidos por mujer. 
“Mi superación ha costado mucho pero con ayuda de la familia puede cumplirse”, contó a IPS la maestra Yudith Osorio, mientras mecía en sus brazos a su cuarto hijo, una bebe nacida el 31 de enero en Palenque, la capital y único casco urbano de este municipio rural de la oriental provincia de Guantánamo.
Alrededor de esta trabajadora, de 37 años, se apretujan sus otros tres hijos y su única nieta. “Mi primera hija la tuve a los 17 años, cuando estaba estudiando el técnico medio. En el último año de la licenciatura, nació la niña que hoy tiene 12 años. Y terminando la maestría, tuve al varón. Ahora llegó esta pequeñita”, enumeró.
Sobre el impacto de esta alta fecundidad en la participación de las mujeres rurales en el estudio y el trabajo, IPS conversó con especialistas y familias de este municipio atípico, que presenta el envejecimiento poblacional más bajo de 12,6 por ciento mientras el municipio Plaza de la Revolución, que es parte de La Habana, está en el otro extremo con 27 por ciento.
“Hay pocas mujeres que van al trabajo y al estudio cuando tienen hijos, pero yo seguí porque contaba con mi mamá”, estimó Osorio, quien observa limitaciones para el desarrollo femenino como embarazo adolescente, paternidad irresponsable, escases de servicios públicos de cuidados y opciones de recreación infantil en la montaña.
“El municipio no tiene círculos infantiles (guarderías estatales) ni seminternado (almuerzo escolar subvencionado), algo que golpea mucho a las familias porque dependemos de las cuidadoras privadas”, indicó la profesional. “Hacen falta más cosas, como un parque donde los niños jueguen”, propuso.
“Hace falta tener más población pero bien atendida”, comentó Eurides Navarro, el esposo de Osorio y padre de la bebé. “Hace falta mayor presión desde el punto de vista legal porque hay padres que no cuidan de sus hijos, se separan de las madres y los dejan luchando con ella”, lamentó este vendedor privado de útiles del hogar, de 40 años.
Un hombre lleva a un niño a lomos de un caballo por la carretera maltrecha que comunica a Palenque con la ciudad de Guantánamo, a 929 kilómetros al este de La Habana. Y madres con bebés en brazos esperan por el escaso transporte en rústicas paradas, algunas con grandes piedras usadas como asientos.
Los 19.779 habitantes de Yateras se dividen en 4.302 de cero a 14 años, 12.508 de 15 a 59 años y 2.268 en el segmento de 60 años y más. En 671 kilómetros cuadrados de extensión, la mayoría de las personas se  
concentran en Palenque y la localidad de Felicidad, mientras el resto se dispersa por parajes intrincados

Una pareja con su pequeña hija entre otros pasajeros que se aprestan a abordar un camión habilitado para el transporte público por un grupo de chóferes privados, en Palenque, en el municipio rural de Yateras, en el oriente de Cuba. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS
Es beneficioso crecer en población, pero tiene un lado no beneficioso para las mujeres”, contrastó Arisloida Rodríguez, la presidenta municipal de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), la única organización legal que reúne a la franja femenina de mayores de 12 años en todo el país.
“Tenemos muchos embarazos adolescentes y se nos dan hasta casos de mujeres embarazadas en edad avanzada. En 2016 tuvimos seis gestantes con más de 45 años, lo que es riesgoso”, amplió la directiva, quien ve con preocupación cómo algunas adolescentes hoy se dedican solo al cuidado hogareño.
La bajísima fecundidad nacional oculta su crecimiento entre las adolescentes, que no están preparadas biológica ni socialmente para la maternidad, advierten especialistas desde hace años. En este aspecto, Yateras no es una excepción.
Las jóvenes de entre 15 y 19 años aportan 16 por ciento de la fecundidad en Cuba, al igual que el grupo de mujeres de 30 a 34 años, reveló un estudio de las demógrafas Matilde de C. Molina y Daylin Rodríguez, del Fondo de Naciones Unidas para la Población (UNFPA), presentado en un taller en La Habana por el Día Internacional de la Mujer, este miércoles 8.
Molina y Rodríguez alertan sobre los crecientes embarazos en la franja de 12 a 14 años, que aportaron 0,32 por ciento en 2010 y se elevaron a 0,43 por ciento en 2014.
Se trata de una tasa de fecundidad temprana similar al resto de América Latina, que destaca el estudio que no se corresponde con “los esfuerzos de la educación en Cuba, el alcance del sistema de salud, los logros en términos de derechos de la mujer y la voluntad por alcanzar las metas trazadas en materia social y de igualdad territorial”.

El informe insta a profundizar en las causas de comportamientos reemergentes, que arriesgan los derechos alcanzados por las cubanas.
Una joven madre camina, cargando su bebe y unos cuadernos escolares por una calle de Palenque, capital del municipio de Yateras, donde la tasa de fecundidad es muy superior al promedio de Cuba. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS
Guantánamo y las otras cuatro provincias orientales muestran los índices más altos de embarazo adolescente, según UNFPA, que despliega un programa especial de prevención en estos territorios, los de más bajo desarrollo de la isla caribeña de 11,2 millones de habitantes.
“La natalidad se ha mantenido alta debido al embarazo adolescente”, explicó Arisloida Rodríguez. “Muchas continúan en la escuela pero generalmente las adolescentes embarazadas dejan el estudio y se tronchan en su preparación profesional”, lamentó.
 “Otra causa de la alta natalidad está en el bajo desarrollo del municipio”, estimó Rodríguez, aunque faltan estudios locales. “Tal vez si las personas tuvieran otras expectativas, acceso a la recreación y proyectos de vida, planificarían la llegada de los hijos”, compartió.
La FMC registra 7.547 mujeres, de las cuales 2.465 laboran en el sector estatal, 2.070 son trabajadoras del hogar, 858 jubiladas, 281 campesinas y 81 trabajadoras privadas.
El resto aún estudia, especificó Rodríguez, quien añadió que en la última década se elevó la instrucción femenina gracias a una sede universitaria municipal y aulas campesinas.
“Hemos trabajado para que las mujeres tengan un vínculo laboral, sobre todo en la agricultura”, indicó la directiva municipal de FMC, que remarcó el impacto de la ampliación en 2010 del trabajo privado como fuente de empleo femenino.
“Tenemos 10 casas cuidadoras (guarderías) en Felicidad y 18 en Palenque”, apuntó Rodríguez sobre un problema “al que se le han buscado alternativas pero no soluciones”. Las madres trabajadoras pagan hasta 150 pesos cubanos (seis dólares) por niños en edad preescolar y 50 pesos (dos dólares) por atender a los estudiantes.
Otros problemas identificados son debilidades en la orientación de la planificación familiar, inconstancias en el abasto de algunos métodos anticonceptivos y lejanía de los servicios abortivos, poca conversación familiar sobre sexualidad y arraigado machismo.
Investigadores como la geógrafa Luisa Iñiguez revisan brechas de género en los territorios.
Al revisar el último censo de población y viviendas en 2012, Iñiguez encontró cifras alarmantes en la participación en el trabajo remunerado y el estudio de las mujeres rurales, que son 21 por ciento de la población femenina y se concentran en el oriente cubano.
Entonces 56 por ciento de ellas se dedicaban a los quehaceres del hogar, 30 por ciento había aprobado la educación secundaria y 17 por ciento la primaria, en un país donde es obligatorio el nivel medio para acceder al empleo estatal.
Publicado por IPS – Palenque (Cuba) – Ivet Gonzalez – 11/03/17 -

Un juez a la mujer en un caso por violación: “¿Por qué no pudo simplemente tener las rodillas juntas?” Renuncia en Canadá el magistrado que humilló durante una vista a una joven que había denunciado una agresión sexual

El juez Robin Camp. REUTERS-QUALITY

Era una vista por violación y el juez canadiense Robin Camp se dirigió a la supuesta víctima, de 19 años, y en voz alta le dijo: “¿Y por qué simplemente no mantuvo las rodillas juntas?”. Luego, tras referirse a la joven como “acusada”, insistió: “A las chicas jóvenes les gusta tener sexo, sobre todo si están bebidas; pero el sexo y el dolor a veces van de la mano, y no es necesariamente algo malo”.

Eso ocurrió hace dos años en un juzgado de Calgary (Canadá). Este jueves el magistrado Camp, de 64 años, presentó renuncia después de que un comité recomendará su destitución fulminante por considerar su conducta “profunda y manifiestamente destructiva con el concepto de imparcialidad, integridad e independencia”. “Estamos con las víctimas y no estamos dispuestos a aceptar de ningún modo la violencia de género”, remachó la ministra de Justicia, Jody Wilson-Raybould.

El juicio que ha puesto fin a la carrera de Camp, recientemente ascendido a la Corte Federal de Alberta, se celebró en junio de 2014. La joven había denunciado su violación por un hombre de 29 años durante una fiesta en casa de unos amigos. El supuesto agresor la acorraló en el baño y, contra el lavabo, la penetró. En la vista, el juez se mostró ostensiblemente desconfiado hacia la mujer y la humilló verbalmente. No sólo le recriminó en público, sino que insistió en que podría haber evitado el ataque “simplemente moviendo la pelvis o metiendo sus nalgas en el lavabo”.

La víctima quedó en shock. “Me hizo odiarme a mí misma y sentirme como si fuera una puta”, dijo. Tras la vista, el acusado fue absuelto y, aunque el caso fue recurrido, en enero pasado una corte confirmó la primera sentencia.
Pero el escándalo, para entonces, ya había superado los confines de una sala de juicios. La víctima había intentado suicidarse y los comentarios de Camp habían desatado tal espiral de quejas y reclamaciones que el Consejo Judicial Canadiense se vio forzado a abrir una investigación

En sus declaraciones ante el comité, Camp reconoció que era un hombre prejuiciado y que pensaba que “todas las mujeres se comportaban del mismo modo y debían resistirse”. Para demostrar su arrepentimiento y buena voluntad, asistió a cursos de reeducación e incluso llevó a declarar a su favor a su hija, víctima de una violación.
Tras 15 meses de trabajo, el comité concluyó que el juez era incapaz para el puesto y que debía ser destituido. Sus disculpas no les bastaron. Era mayor el daño causado.


Publicado por  El País – Washington – J:M.AHRENS – 10703/17 -

Matrimonios forzados de menores, un fenómeno al alza en Europa La doctrina común islámica, que exige la autorización del guardián varón de la novia, levanta una barrera frente a la ley.

El Reino Unido hizo públicas ayer las cifras de casos denunciados en 2016 de matrimonios forzados en el país, que refleja un sustancial incremento respecto al año anterior. Es una cantidad relativamente pequeña -1.428 casos según la Unidad Británica de Matrimonios Forzados (FMU)-, pero según los expertos es solo la punta de un iceberg inquietante: muy pocas novias o niñas forzadas a casarse contra su voluntad se atreven a denunciar públicamente su drama, por miedo a las consecuencias familiares o comunitarias.

Como era previsible, la inmensa mayoría de casos se centran en inmigrantes procedentes de países musulmanes. Se lleva la palma Pakistán, pero las denuncias abarcan a todo el universo de la amplia comunidad musulmana británica. Aproximadamente una cuarta parte de los casos denunciados se relacionan con chicas menores de 18 años.
España, tal como ocurre en el resto de la Unión Europea, persigue también los matrimonios forzados contra la voluntad de uno de los contrayentes. Desde la reforma del código penal, por primera vez se castiga a los culpables con penas de 6 meses a dos años de cárcel, pero -a diferencia de otros países europeos- España no cuenta con cifras oficiales del número de denuncias; el último informe filtrado por la Policía a la prensa habla de 400 casos anuales, una cifra muy pequeña en relación con una población musulmana cercana a los dos millones de residentes. Todo indica que, en España, el instrumento jurídico no está acompañado de las medidas policiales necesarias para perseguir un fenómeno que es muy habitual en las comunidades islámicas.

Gran parte de los musulmanes rechaza el matrimonio sin consentimiento de la novia. Pero las tradiciones importadas de los países de origen, y la doctrina general islámica, aceptan la posibilidad del matrimonio con chicas menores de 18 años. El contrato matrimonial, según la Sharía, la ley islámica, es un pacto legal entre el novio y el varón custodio de la novia, el llamado «wali». Algunas escuelas, como la Hanafi, establecen también como condición el sí sincero de la novia, pero la doctrina común impone como condición de legalidad del matrimonio el consentimiento del «wali». Son muchas veces «matrimonios de honor», pactos cerrados entre familias, eufemismo utilizado para esquivar el estigma occidental de matrimonio forzado.



Publicado por ABC Conocer – Francisco De Andrés – 11/03/17 -

Mujeres chilenas podrán acceder al máximo grado en el Ejército.

La presidenta Michelle Bachelet dispuso, en una medida histórica, que las chilenas podrán ascender al máximo grado en el Ejército -general de brigada- y así dar una nueva proyección a su carrera militar, profundizar la integración de la mujer en la institución “y terminar con la discriminación que ya no tiene cabida” en el país.
“Hoy podemos decir que, por fin, ya no habrá áreas vedadas para la mujer. Con ello, además, se abre la posibilidad cierta de que más temprano que tarde una oficial de las armas de combate ascienda al generalato y llegue a ser comandante en Jefe del Ejército de Chile”, señaló la mandataria.

La nueva normativa fue promulgada anoche durante un acto conmemorativo por el Día Internacional de la Mujer organizado por el Ministerio de Defensa, y en el que estuvo presente también el titular de esa cartera, José Antonio Gómez y la ministra de la Mujer, Claudia Pascual.
El reglamento establece un escalafón mixto para hombres y mujeres, permitiendo que todos puedan ascender hasta el grado de general de brigada “profundizando la integración de la mujer en el Ejército”, quienes hasta ahora sólo podían optar a los grados jerárquicos que comprendían desde alférez a coronel.

La presidenta explicó que “con la entrada en vigor del nuevo articulado, habrá un mismo escalafón para hombres y mujeres, que es lo que corresponde, y terminaremos con una discriminación que ya no tiene cabida en Chile”, informó la agencia de noticias EFE.
Además, aumentará la base de selección de coroneles, dando una nueva proyección a las integrantes femeninas de la institución.

Bachelet informó, asimismo, que la Fuerza Aérea de Chile (FACH), incorporará mujeres para que cumplan su servicio militar (reclutas) por primera vez este año.
También, la Armada recibirá a sus primeras conscriptas en 2018.
“Cada vez más mujeres se incorporan como oficiales en estas dos ramas de las Fuerzas Armadas”, concluyó la mandataria, hija de un general de la FACH.


PUBLICADO POR Diario El Litoral – Santa Fé (Argentina) TELAM – 10/03/17 -

Una mujer dirigirá por primera vez Scotland Yard Cressida Dick asciende al puesto más alto de la Policía Metropolitana a pesar de haber supervisado la operación antiterrorista en la que murió un brasileño inocente en 2005

Cressida Dick, nueva directora de la Policía Metropolitana. PETER NICHOLLS REUTERS

Una mujer dirigirá por primera vez la Policía Metropolitana de Londres, el cuerpo policial más grande de Reino Unido. Cressida Dick, de 56 años,tiene una trayectoria brillante enturbiada solo por un controvertido episodio: la muerte en 2005 de un inocente, Jean Charles de Menezes, a quien la policía tomó por un terrorista suicida en una operación dirigida por ella.

Dick, que trabaja ahora en el Foreign Office y fue jefa de antiterrorismo del cuerpo que se dispone a dirigir, también conocido como Met o Scotland Yard, supervisó aquella desgraciada operación llevada a cabo el 22 de julio de 2005, al día siguiente de unos atentados fallidos contra el transporte público londinense, que pretendían emular los ocurridos dos semanas antes, en los que murieron 56 personas; incluidos los cuatro terroristas. Un jurado exoneró a Dick de cualquier responsabilidad personal en la muerte de De Menezes, que recibió siete disparos en la cabeza y uno en el hombro. Pero muchos pensaron que aquel incidente podría excluirla del puesto que le acaba de ser encomendado.

La familia de De Menezes ha hecho público un comunicado este miércoles en el que expresa su “seria preocupación” por la noticia. “El mensaje del nombramiento de hoy es que los agentes de policía pueden actuar con impunidad”, añade el comunicado.
Formada en la Universidad de Oxford, Dick ingresó en el cuerpo en 1983 como agente raso y fue ascendiendo hasta convertirse, en menos de 10 años, en inspectora jefe. Sustituye en el cargo a Bernard Hogan-Howe, el primer director de Scotland Yard desde 2005 que completa un mandato de cinco años: sus dos predecesores dimitieron salpicados por diferentes controversias.

Fundada en 1829, la Policía Metropolitana tiene competencias sobre la ciudad de Londres, así como otras a nivel nacional, que incluyen el antiterrorismo. Dick ha dicho sentirse “abrumada y emocionada” por un nombramiento que asume como “una gran responsabilidad y una oportunidad apasionante”. La ministra del Interior, Amber Rudd, se ha referido a Dick como “una líder excepcional” con “una visión clara para el futuro de la Policía Metropolitana”.

Publicado por El País – Internacional – Londres- Pablo Guimón – 22/02/17 -



Un agresor en serie que echa ácido a la cara de mujeres aterroriza Berlín La policía investiga la posible conexión entre las cinco agresiones con líquidos tóxicos producidas desde el pasado diciembre.

Era martes, pasada la medianoche. Una chica de 27 años paseaba sola y tranquilamente por el acomodado barrio berlinés de Friedrichshain cuando un hombre vestido de oscuro y montado en una bicicleta se le acercó y le disparó un líquido irritante, probablemente ácido, en la cara. Este turbio ataque ha puesto en alerta la capital de Alemania, no solo por su vileza sino porqué es la quinta agresión de esta índole que se registra desde el pasado diciembre.

En el último caso informado, la policía explicó que la joven tuvo que ser trasladada a un centro hospitalario donde se la atendió por sus heridas en los ojos. A pesar de que aún está por determinar, todo hace pensar a las autoridades que el líquido con el que se la atacó fue ácido, ya que es el que se ha utilizado en los otros cuatros casos registrados en los últimos tres meses. Además de este líquido nocivo, las cinco agresiones comparten el hecho de que el autor va en bicicleta, que las víctimas son mujeres de entre 27 y 30 años y que el ataque se produce de noche y con la ayuda de una pistola de agua. Este patrón de conducta hace pensar a la policía de Berlín que puede tratarse de un caso en serie. “Estamos investigando la conexión entre los casos”, remarcó su portavoz Michael Gassen.


VÍCTIMAS JÓVENES

La agresión del pasado martes ha hecho volver a la primera plana los casos que se produjeron de forma encadenada a finales del año pasado. Así, el 7 y el 8 de diciembre la policía local detectó dos agresiones del mismo perfil en los distritos berlineses de Prenzlauer Berg y Charlottenburg, ambos residenciales y acomodados. Pocos días después se registraba otra agresión con las mismas características en el barrio de Weissensee, al noreste de la capital. Las tres víctimas tenían 27, 28 y 30 años. En enero, ese modus operandi volvió a repetirse en el centro de la capital contra otra mujer de 27 años.

En uno de los casos se certificó que el material usado para el ataque era ácido, un agente tóxico que puede quemar la piel y hasta dejar ciega a la víctima. Todas han tenido que ser asistidas de urgencia por los servicios médicos. La policía científica sigue investigando si en el ataque del pasado martes se volvió a utilizar ácido. La mujer sigue ingresada en el hospital mientras la policía intenta recoger datos para identificar a un autor que se sirve de la ropa negra, la oscuridad de la noche y la sorpresa para perpetrar esos ataques. “Eso hace que sea casi imposible para ellas aportar información concreta sobre el atacante”, añadió Gassen.


ATAQUE EN EL METRO

El caso ha puesto en alerta a la opinión pública berlinesa pocos meses después que la capital se sobrecogiese con las imágenes registradas de una brutal agresión machista en el metro en el que un hombre atacaba por la espalda a una mujer y la lanzaba por las escaleras de una patada.


Publicado por  elperiodico.com -  Berlín – Carles Planas Bou – 07/03/17 -

Una campesina hace frente al presidente de Nicaragua

  
Francisca Ramírez, la coordinadora del movimiento campesino que lidera la lucha contra la construcción de un canal interoceánico en Nicaragua, lo que la ha convertido en víctima del acoso del gobierno del presidente Daniel Ortega. Crédito: Luis Martínez/IPS
 La desigual batalla de la campesina Francisca Ramírez, frente al gobierno del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha trascendido hasta el punto que desde el corazón político de Europa se aboga por su seguridad y sus derechos.
¿Quién es ella y por qué el Parlamento Europeo demandó a Nicaragua el 16 de febrero que proteja su vida y sus derechos junto a los de miles de campesinos de comunidades rurales del centro-sur de este país centroamericano?
Ramírez es una agricultora de ascendencia indígena, de 40 años, que ha vivido toda su vida en las entrañas del municipio agrícola de Nueva Guinea, en la Región Autónoma del Caribe Sur, a unos 280 kilómetros de la capital.
Ella narró a IPS en una entrevista que su familia ha vivido siempre en esa localidad rural, escenario de cruentos combates en la guerra civil de los años 80.
A los 8 años su padre los abandonó y su madre debió emplearse como jornalera, mientras Ramírez se hacía cargo de sus cinco hermanos menores.
“El gobierno de Ortega ha tratado con saña a Francisca Ramírez y los campesinos que la siguen. A ella le han violado todos sus derechos, desde el derecho a la protesta hasta el derecho a la movilización y nosotros tememos que le violen el derecho más sagrado que tiene: la vida”: Gonzalo Carrión.
Tras sobrevivir a la guerra impulsada desde Estados Unidos contra el gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (1979-1990), Ramírez aprendió las labores agrícolas, se casó  a los 18 años, tuvo cinco años, y con el esfuerzo de todos, la familia adquirió algunas tierras y mejoró sus condiciones de vida.
Ortega, quien gobernó el país en ese periodo, tras el derrocamiento de la dictadura dinástica de Anastasio Somoza, volvió al poder en 2007 y en enero inició un tercer mandato consecutivo, tras ganar unos cuestionados comicios, donde la oposición fue excluida, apoyado en una alianza cívico-militar que controla todos los poderes.
Ramírez era feliz con su vida hasta 2013. “Nos avisan por la radio que se va construir un canal y a mí me pareció bien importante porque decían que todos íbamos a dejar de ser pobres”, relató.
Luego, poco a poco, las noticias fueron cambiando su percepción sobre el proyecto de construir el interoceánico Gran Canal de Nicaragua, entregado en concesión al grupo chino HKND en 2014, y comenzó a hacer preguntas que nadie le respondía.
Un día, la mala suerte tocó su puerta: delegaciones de funcionarios públicos que nunca habían visto en su comunidad, junto a policías y militares, acompañaban a delegaciones de chinos que hacían mediciones y cálculos sobre las propiedades campesinas.
“La ruta del canal pasa por su propiedad y todos ustedes van a ser trasladados a una ciudadela (asentamiento)”, le dijeron.
La Ley 840, que en 2013 dio vida al megaproyecto de más de 50.000 millones de dólares  y que ella apenas logró entender con sus escasos tres años de escolaridad, no dejaba  dudas: le pagarían por sus tierras un precio que el Estado considerara “adecuado”.
Y comenzó la resistencia. “Al inicio era alegría aquí, todos decíamos que al fin llegaría el progreso, pero cuando empezaron a venir los soldados y los policías prepotentes custodiando a los chinos, toda la comunidad se resistió a dejarlos pasar a sus casas y empezamos a protestar”, dijo.
Desde entonces, aseguró que la respuesta oficial fue la misma: represión, acoso, hostigamiento y amenazas a los campesinos que se oponen a entregar sus tierras.
Ramírez cuenta que se enlistó como activista en el Consejo Nacional en Defensa de Nuestra Tierra, Lago y Soberanía, una iniciativa de la sociedad civil para organizar el movimiento campesino en defensa de sus tierras y derechos.
Comenzó marchando detrás de los líderes campesinos que encabezaban las primeras marchas con pancartas con mensajes contra el canal.


Una de las muchas marchas de campesinos que han llegado en Managua desde la costa caribeña del sur de Nicaragua, contra la construcción del canal interoceánico, que desplazaría a miles de familias rurales y ocasionaría graves daños ambientales. Crédito: Carlos Herrera/IPS
Luego esos líderes fueron siendo apresados, amenazados, intimidados y reprimidos por las fuerzas policiales y militares del gobierno, y Ramírez se vio de improviso al frente de las protestas en 2014.
Su liderazgo llamó la atención de los medios de comunicación y de organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil nacionales e internacionales.
Pronto las marchas campesinas anticanal se convirtieron en símbolo de resistencia y sumaron más personas, transformando a ese movimiento en la fuerza social de resistencia más importante que enfrentó Ortega en sus 10 años de poder.
El movimiento campesino contra el canal “es la organización social más fuerte que existe actualmente en Nicaragua. Al interior de cada movimiento surge un liderazgo auténtico y genuino, eso es lo que representa la señora Ramírez. Es la oposición social más importante del país”, valoró a IPS el sociólogo Oscar René Vargas.
El presidente “tiene conciencia que es la fuerza social más importante que enfrenta su gobierno”, aseguró.
La admiración que despierta Ramírez, por su capacidad de organizar y encabezar más de 90 marchas en el país, ha desatado la irritación del poder.
Más de 200 campesinos han sido arrestados, unos 100 fueron golpeados y heridos de bala y el gobierno ha convertido la zona en estado de sitio militar, sin financiar proyectos sociales, según datos del movimiento.
Retenes policiales en toda la ruta a Nueva Guinea y cercos militares en sus alrededores, dan la impresión de que se está  en una zona de guerra.
Ramírez no ha escapado de la violencia y el hostigamiento: su casa ha sido allanada sin órdenes judiciales, sus hijos y parientes perseguidos y amenazados por agentes de inteligencia y policías en uniforme; sus bienes y objetos de comercio, como alimentos e insumos, han sido incautados y dañados y ella ha sido acusada hasta de actividades terroristas.
El penúltimo episodio ocurrió en diciembre, durante una visita a Nicaragua del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, para dialogar con Ortega sobre las denuncias de atropello a la democracia.
Ramírez quiso reunirse con Almagro y para evitar convoyes policiales sitiaron la comunidad y reprimieron a miembros del movimiento, narró la lideresa campesina.
Además, semidestruyeron el puente principal para salir de la zona, mientras retenes militares retenían a cualquier presunto integrante del Consejo.
Los propios vehículos de trabajo de Ramírez fueron confiscados, usados para movilizar tropas y luego dañados, según aseguró Gonzalo Carrión, del Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos.
“El gobierno de Ortega ha tratado con saña a Francisca Ramírez y los campesinos que la siguen. A ella le han violado todos sus derechos, desde el derecho a la protesta hasta el derecho a la movilización y nosotros tememos que le violen el derecho más sagrado que tiene: la vida”, dijo Carrión a IPS.
En la oscuridad, por trochas y a pie, Ramírez cruzó un río profundo, donde casi se ahoga, para escapar del cerco y viajar disfrazada y oculta en un camión hasta Managua, donde logró reunirse el 1 de diciembre con Almagro y narrarle los atropellos de que ella y otros han sido víctimas por rechazar entregar sus tierras.
El 16 de febrero, el  Parlamento Europeo emitió su resolución de condena por la falta de protección de los defensores de los derechos humanos en Nicaragua, haciendo especial referencia al caso de Ramírez y lamentando el deterioro del Estado de derecho y la democracia en el país.
Los eurodiputados instaron al gobierno a “abstenerse de acosar y recurrir a actos de represalia contra Francisca Ramírez, la coordinadora del Consejo Nacional en Defensa de Nuestra Tierra, Lago y Soberanía”.
“Ramírez fue detenida e intimidada tras presentar una queja formal por las agresiones perpetradas en la región de Nueva Guinea en diciembre de 2016, y también su familia ha sido objeto de ataques violentos como represalia”, denunció el Parlamento Europeo.
Mientras el gobierno guardó silencio sobre este pronunciamiento, para la activista social Mónica López, el hecho fue una victoria del movimiento campesino.
“Sin dudas algunas, el pronunciamiento es una victoria social y política para el movimiento campesino anticanal, una condena a Nicaragua y una alerta mundial sobre lo que ocurre contra los movimientos indígenas y campesinos en Nicaragua”, dijo López a IPS.
El gobierno reitera que el proyecto del canal sigue adelante, aunque lleva un año sin avances visibles, y defiende que está destinado a acabar con la pobreza que afecta a más de 40 por ciento de los 6,2 millones de habitantes de este país centroamericano.

Publicado por IPS – Managua – José Adán Silva – 27/02/17 -