lunes, 30 de enero de 2017

Esto es algo para admirar y pensar… EL AMOR NO TIENE EDAD

Sara M. Arrocha guardó en Juntos por siempre - ENERO 2017

In China, Wu Congham 101-year-old and his wife 103-year-old, married for 88 years. And they wore the wedding dress for the first time.

¿ NO ES HERMOSO ?

Rusia despenaliza la violencia doméstica si no causa daños a la salud de la víctima La nueva ley establece que las agresiones que causen dolor físico y dejen moratones o arañazos no serán consideradas un delito.


Los diputados de la Duma votan la nueva y polémica ley sobre la violencia doméstica.
La Duma rusa ha aprobado en tercera y última lectura el proyecto de ley que despenaliza la violencia doméstica siempre que la agresión no cause daños a la salud de la víctima y no se reitere.
La nueva ley establece que las agresiones que causen dolor físico y dejen moratones o arañazos a la víctimas no serán consideradas un delito.
Sólo cuando el agresor vuelva a golpear al mismo familiar podrá ser procesado por la vía penal y castigado con la cárcel, y únicamente cuando el agredido logre demostrar los hechos, porque la justicia no actuará de oficio en estos casos.
"Las víctimas deberán reunir ellas mismas todas las pruebas de la paliza y acudir a todas las vistas en los tribunales para probarlo. Es absurdo que no se actúe de oficio. El agredido debe investigar su propio caso", explica la abogada especializada en violencia de género Marí Davtián.
En la práctica, el 90 % de los denunciantes "finalmente no acuden a los juzgados, porque el procedimiento es muy engorroso y porque el agresor es alguien del entorno más próximo, que casi siempre comparte hogar con su víctima", agrega.
Los autores de la iniciativa -dos diputadas y dos senadoras de Rusia Unida, el partido del presidente ruso, Vladímir Putin- argumentan que tan sólo quieren despenalizar las palizas que no ocasionen daño a la salud de las víctimas.

CACHETES EN EL CULO

"La descarada injerencia en la familia" por la justicia "es intolerable", dijo Putin hace un mes en su rueda de prensa anual, al responder a una activista que le preguntó sobre la conveniencia de acabar con una ley que permite "encarcelar a un padre por unos cachetes en el culo que el niño se ha merecido".
El presidente de la Duma, Viacheslav Volodin, consideró inaceptable las presiones por parte del Consejo de Europa, que se dirigió por escrito a ambas cámaras del Parlamento ruso para expresar su preocupación.
Según las encuestas, casi un 60 % de los rusos respaldan una reducción del castigo para conflictos menores en el seno familiar.
Entre 12.000 y 14.000 mujeres mueren todos los años a manos de sus parejas, según datos difundidos por el Ministerio de Interior ruso en 2008, mientras otras fuentes hablan de que una mujer muere cada 40 minutos en Rusia víctima de la violencia de género.


Publicado por elperiodico.com – Moscú – EFE – 28/01/17 -

Energía envuelve género, integración y clima en América Latina

Paneles fotovoltaicos en la sede de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade) en Quito, generan tres kilovatios, reduciendo así costos de la institución y sirviendo de planta demostrativa para estimular el uso y la generación de energía solar. Crédito: Mario Osava/IPS
“A los enchufes las mujeres los quieren en lugares distintos que los hombres”, ejemplifica Sissy Larrea para enfatizar que género es también una cuestión importante en materia de energía en América Latina.
Las mujeres son las más afectadas por carencias energéticas en el trabajo doméstico, mayoritariamente a su cargo, y actividades como comercio y producción alimentaria, pero son marginadas en las decisiones del sector.
Por tratarse, como se piensa, de “un área técnica, no social, los hombres asumen la dirección y a las mujeres les tocan servicios de administración”, observó la asesora en Equidad de Género de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), que tiene sede en la capital de Ecuador.
Con la contratación de Larrea, antropóloga con dos décadas de experiencia en temas de género, la Olade intensificó desde 2012 la capacitación y la sensibilización de gobiernos e instituciones para adopción de políticas y herramientas para la equidad entre hombres y mujeres en los órganos de decisión.
Unidades o comisiones de género fueron creadas o fortalecidas en ministerios y empresas de muchos países como Haití, México y Uruguay, como mecanismo para superar inequidades.
La capacitación, a través de cursos variados y asistencia técnica, es el principal instrumento de la Olade para cumplir la misión con que fue fundada en 1973,  la de contribuir a la integración y la seguridad energética regional, al desarrollo sustentable y la cooperación entre sus 27 países miembros de América Latina y el Caribe.
“La materia prima de la Olade es el conocimiento”, definió Fernando Ferreira, secretario ejecutivo de la organización de 2014 a 2016, en diálogo con IPS.
Sumando los llamados “diplomados”, cursos presenciales intensivos de seis semanas, a la capacitación virtual de 10 horas, un total de 7.200 especialistas ampliaron sus conocimientos en temas como planificación, energías renovables, inclusión social y eficiencia energética.
La cantidad creció mucho desde 2006, cuando hubo 263 participantes.

El “salto” ocurrió con las nuevas herramientas adoptadas en los cursos virtuales a partir de 2012, explicó Paola Carrera, coordinadora de Gestión de la Información y Capacitación. El curso sobre Pérdidas Eléctricas en 2016, por ejemplo, tuvo más de 800 participantes.
Con la vista de Quito de fondo, Sissy Larrea, asesora en Equidad de Género de la Olade, autora del manual “Estrategia de Equidad de Género de Olade” en 2013. Disemina cuestión de género en las decisiones y actividades energéticas de la región. Crédito: Mario Osava/IPS
demás de la sede en Quito, subsedes en Honduras y Jamaica contribuyen a la expansión, atendiendo a interesados del Caribe y América Central.
Los cursos, interdisciplinarios y plurinacionales, son “enriquecedores”. “Me percaté que la situación energética de Centroamérica es muy diferente a la de Sudamérica”, dijo Gloriana Alvarado, del estatal Instituto Costarricense de Electricidad, recordando su participación en el diplomado de 2013 en Quito.
Le interesó la gestión energética sudamericana, con los conflictos debidos al uso de hidrocarburos en la generación eléctrica, en contraste con Costa Rica, donde “se genera más de 95 por ciento con fuentes renovables”, principalmente hídrica, eólica y geotérmica, acotó.
“El promedio es de 20 cursos por año, pero promovemos otras formas de compartir conocimiento, como el Programa de Cooperación Sur-Sur”, apuntó Ferreira,  economista brasileño y doctor en Ingeniería que trabajó en una empresa estatal y varios órganos de regulación y planificación energética en su país.
Un ejemplo es “el intercambio entre países con gran potencial en geotermia pero sin experiencia”, como los andinos, y los que ya desarrollaron esa fuente, como México y  centroamericanos.
Sistemas de información energética y publicaciones especializadas de la organización también ayudan a mejorar la gestión del sector en los distintos países.
La Olade nació el 2 de noviembre de 1973 como organización intergubernamental, en reacción a la llamada primera crisis internacional del petróleo, por la explosión de sus precios, que  desnudó la necesidad de impulsar políticas energéticas y la cooperación en América Latina, de mayoría importadora de hidrocarburos.
Fernando Ferreira, economista brasileño que fue secretario ejecutivo de la Olade en el último trienio, poco antes de dejar el cargo. “La materia prima de Olade es el conocimiento”, explica. Crédito: Mario Osava/IPS
La integración energética regional, un objetivo original, se reveló compleja y no avanzó en el ritmo de los deseos declarados por los ministros de Energía que se reúnen anualmente en la organización intergubernamental.
“Para la Olade la integración no termina, está siempre en construcción”, sostuvo Ferreira, mencionando como “un buen ejemplo regional” el Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central, que ya cuenta con  líneas de transmisión en los seis países centroamericanos desde 2014.
En América del Sur hay acuerdos bilaterales que resultaron centrales hidroeléctricas binacionales como Itaipú y Yaciretá, en la frontera de Paraguay con Brasil y Argentina, respectivamente.
Pero “la Olade perdió espacio para otras instituciones políticas”, reconoció su ex secretario ejecutivo.
En las últimas décadas surgieron varios organismos de integración y concertación regional o subregional, como el Mercado Común del Sur (Mercosur), la Unión de las Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que acapararon las decisiones políticas, limitando a la Olade a funciones técnicas.
Es como “asesor técnico” que diseñó una “hoja de ruta” de integración y sustentabilidad energética regional, para la Celac, en 2015.
También hizo para la Unasur un estudio prioridad en los proyectos energéticos de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana,  aprobada en una cumbre presidencial de la subregión en 2000, con 531 proyectos.
“Necesitamos un segundo Convenio de Lima”, afirmó Ferreira, refiriéndose al acuerdo que creó la Olade en 1973, y que carece de actualización.
En el contexto actual, el desafío de la integración tiene que contemplar el cambio climático y la sustentabilidad ambiental como un eje adicional, explicó. Por eso ganan importancia las nuevas fuentes renovables de energía.
La Olade decidió estimular la energía solar. Instaló en octubre una pequeña planta de tres kilovatios en su sede, para enseñar a estudiantes e interesados su operación, midiendo la generación, su valor y el volumen evitado de gases del efecto invernadero.
La planta demostrativa es también un laboratorio de la eficacia solar en las condiciones de Quito, a pocos kilómetros de la línea ecuatorial. “Olade es un local privilegiado, con el sol fuerte y casi perpendicular”, pero la altitud superior a 2.800 metros impide el calor excesivo que reduciría la productividad fotovoltaica, señaló Ferreira.
“Los países pequeños son más receptivos” a energías renovables y eficiencia energética, comprobó Jorge Asturias, director de Estudios y Proyectos de Olade. “Los grandes, con capacidad de financiar sus propios estudios, cooperan más con agencias internacionales”, no regionales, lamentó.
El futuro de la Olade se vincula a nuevos mercados energéticos, agregó Ferreira. A partir de 2023, Paraguay tendrá total libertad para vender la electricidad que le toca en Itaipu, mitad de los 14.000 megavatios que genera esa central, actualmente cautiva de Brasil. Habrá así nuevos negocios en el Cono Sur.
Una dificultad que enfrenta la Olade son los atrasos en la contribución de los países miembros, según Helena Cantizano, jefe de la Asesoría de Relaciones Internacionales del Ministerio de Minas y Energía de Brasil, que desde 2005 participa en las acciones de la organización.
“Brasil estuvo insolvente por un largo período, siendo uno de los países que más contribuyen, junto con Argentina, México y Venezuela”, recordó, destacando que su país aporta poco más de 240.000 dólares al año, mucho menos de lo que destina a otras organizaciones multilaterales.
Aun así la Olade “perfeccionó su proceso de selección del personal, de contratar bienes y servicios, y elevó la calidad de sus productos”, alabó Cantizano.
Editado por Estrella Gutiérrez
Publicado por IPS – Quito – Mario Osava – 28/01/17 -

Más de dos millones en las "Marchas de Mujeres" contra Trump en EEUU

Liderados por mujeres, más de dos millones tomaron las calles de Washington y de otras ciudades estadounidenses el sábado para desafiar al presidente Donald Trump en su primer día completo en la Casa Blanca.
En Washington, donde se celebra la mayor Marcha de las Mujeres, un mar de gente, muchos con gorros rosados con orejas, se concentró cerca del Congreso para escuchar feroces llamados a resistir y a luchar en defensa de los derechos de las mujeres y de todas las minorías.
Los organizadores estimaron la multitud en más de un millón de personas, cuatro veces lo esperado inicialmente. Había madres con sus bebés en brazos, otros con sus hijos adolescentes, abuelas marchando con sus nietas en un clima "paz y amor", de resistencia pacífica.
"La marcha es una demostración de nuestra solidaridad" y un llamado a Trump para que respete "a todas las personas, de todos los credos y colores", dijo Lisa Gottschalk, una científica de 55 años que viajó desde Pensilvania.

En Los Angeles, la marcha convocó a más de medio millón, según el portavoz de la policía, Andrew Neiman. "Fue un hermoso mar de humanidad. Fue fantástico", dijo. Los organizadores estimaron la multitud en 750.000 personas.
Los organizadores de la protesta en Nueva York calcularon también cerca de medio millón de manifestantes en Manhattan.
El diario Chicago Tribune estimó que unos 150.000 manifestantes salieron a las calles, pero la cifra no fue confirmada por la policía. En Boston, el despacho del alcalde estimó que la protesta convocó a entre 135.000 y 150.000 personas.
Grandes protestas también tuvieron lugar en Dallas, Denver, Miami, Seattle, Filadelfia y San Francisco, entre otras ciudades del país.

Los organizadores dijeron que unos 2, 5 millones de personas se registraron como participantes en más de 600 "marchas de mujeres" en el extranjero, de Londres a Sydney o París, pasando por Buenos Aires.


- "¡Esta es la cara de la democracia!" -

"¡Esta es la cara de la democracia!", cantaba la multitud, con el recuerdo aún fresco de las acusaciones de acoso sexual en contra de Trump, y su trato denigratorio a las mujeres, incluido a una exMiss Venezuela debido a su supuesto sobrepeso.
La marea humana de manifestantes parece ser bastante mayor a la multitud que el viernes acudió a la investidura de Trump.
En Washington, miles de manifestantes vistieron gorros de lana rosa con dos orejas de gato, tejidos a mano, que se convirtieron en símbolo del desafío al nuevo gobierno.
Es un juego de palabras: en inglés fueron bautizados "pussy hats", ya que "pussycat" es 'gatito' y "pussy" es "coño", con un tono peyorativo. La palabra recuerda directamente a un audio de 2005 en el cual Trump aseguró que podía agarrar a las mujeres "por el coño".
La demócrata Hillary Clinton, que perdió ante Trump la oportunidad de convertirse en la primera presidenta de Estados Unidos, agradeció a los manifestantes en su cuenta de Twitter.
La diva del pop Madonna hizo una aparición sorpresa vistiendo su propio gorro con orejas de gato, aunque negro. "Bienvenidos a la revolución del amor", dijo al subirse al escenario. "A la rebelión. A nuestra negativa como mujeres de aceptar esta nueva era de tiranía", dijo.
- Trump en la Casa Blanca -
En su primer día completo como presidente de la mayor potencia mundial, Trump asistió a un oficio multirreligioso en la catedral nacional de Washington antes de visitar la sede de la CIA, una de las agencias de inteligencia que atacó duramente antes de asumir el poder.
"Estoy con ustedes 1.000%", dijo a sus funcionarios, en un breve discurso en el cual también dijo que los periodistas son de las personas más deshonestas del mundo, furioso por reportes de que la multitud que acudió a su investidura fue mucho menor que la que asistió a las dos del demócrata Barack Obama en 2008 y 2012.

Trump asumió el viernes la presidencia con un discurso inaugural de fuerte tono nacionalista y populista, en el cual trazó una sombría visión del declive de Estados Unidos bajo el gobierno de Obama.
Determinado a deshacer el legado de su antecesor, el primer decreto de Trump, en la noche del viernes, apunta a limitar el costo económico de la cobertura de salud conocida como "Obamacare".
Ya hubo protestas anti-Trump el viernes, durante la investidura, algunas de las cuales registraron choques violentos con la policía y vandalismo, que terminaron con más de 215 detenidos.

- "Luchemos por lo justo" -

Una de las oradoras en la Marcha de Mujeres, la estadounidense-mexicana Sophie Cruz, de seis años y cuyos padres no tienen papeles, pidió "formar una cadena de amor que proteja a nuestras familias", mientras su mamá, a su lado y vestida con ropa indígena, se enjugaba las lágrimas.
"También les quiero decir a los niños que por favor no tengan miedo porque no estamos solos (...) ¡Luchemos por lo justo!", pidió la niña.
Trump, que ha llamado a los inmigrantes mexicanos de "violadores" y "narcotraficantes", promete deportar a entre dos y tres millones de inmigrantes y construir un muro en la frontera de 3.200 km con México, que asegura será pagado por los mexicanos.
Pero recibirá al presidente de México Enrique Peña Nieto el 31 de enero, anunció su portavoz Sean Spicer, quien llamó al jefe de Estado mexicano de "primer ministro".
El primer líder extranjero en visitar la Casa Blanca de Trump será no obstante la primera ministra británica Theresa May, que llegará el viernes próximo a Washington.

Aunque Trump obtuvo el 42% del voto femenino, millones que no lo votaron temen que restrinja los derechos de mujeres a acceder a métodos anticonceptivos y al aborto.
La idea de la marcha surgió en Facebook, con un simple mensaje de una abogada jubilada de Hawai, Teresa Shook, que creció como bola de nieve.
Decenas de ONGs apoyaron la protesta, así como Amnistía Internacional y Planned Parenthood, que ofrece muchos servicios de salud a mujeres y a la cual los republicanos del Congreso quieren quitar financiación.

Publicado por Boletín Globedia – Redacción Política – 22/01/17 -

Empoderar a las mujeres contra la desigualdad

La infraestructura de Liberia fue destruida durante la guerra civil (1989-2003). Unas niñas caminan en el pueblo de Totota, en el condado de Bong, mirando las vivendas demolidas por las autoridades para reconstruir las calles. Crédito: ONU Mujeres.
En el contexto actual en que ocho hombres concentran la misma riqueza que la mitad más pobre de la humanidad, se observa que, en general, las mujeres son las que están en peor situación; se necesitarían 170 años para que percibieran el mismo salario que los hombres.
La población femenina, que suele emplearse en los sectores mal pagos, sufren una gran discriminación laboral, asumen una desproporcionada carga de trabajo no remunerado y suelen encontrarse en la base de la pirámide, observó Oxfam Internacional, una coalición de 19 organizaciones que trabajan en 90 países.
“Si las mujeres tuvieran el mismo acceso a los recursos que los hombres, habrían unas 150 millones de personas menos con hambre en el mundo”: Neven Mimica.
En su informe “Una economía para el 99 por ciento”, presentado el 16 de este mes, Oxfam Internacional se refirió a cómo las grandes corporaciones y las personas súper ricas avivan la actual crisis de desigualdad.
La coalición entrevistó a trabajadoras de una fábrica de ropa de Vietnam, quienes trabajan 12 horas al día, seis días a la semana, y aún así, apenas si pueden arreglárselas con el dólar por hora que cobran por fabricar ropa para las grandes marcas mundiales.
Además, “los gerentes generales de esas compañías están entre las personas mejor pagas del mundo”, subraya el informe.
¿Por qué?
“Las mujeres son mayoría en los empleos peor pagados y menos seguros, al tiempo que asumen gran parte de la responsabilidad de las tareas de cuidado no remuneradas”, puntualizó Anna Ratcliff, responsable de medios y de la campaña “Even It Up” (Acabemos con la desigualdad extrema, en español) de Oxfam.
“No es un accidente; nuestro actual modelo económico depende de ese suministro de trabajo barato o gratuito”, apuntó.
Cuando se recortan los servicios públicos porque las grandes corporaciones y las personas más ricas no pagan los impuestos correspondientes, las mujeres suelen ser las más perjudicadas, dijo Ratcliff a IPS. Por ejemplo, cuando la educación no es gratuita, la población femenina es la queda afuera, acotó.
“Las mujeres sufren discriminación en sus hogares y también institucional, pues las élites política y económica están dominadas por hombres; las ocho personas más ricas son hombres, al igual que 89 por ciento de las que son multimillonarias”, observó.
Ratcliff subrayó que es necesario gestionar las economías para que las mujeres puedan tener las mismas oportunidades que los hombres.
“Por ejemplo, asegurando un acceso equitativo a la educación, ofreciendo mejores servicios de cuidados infantiles, además de más asequibles, invirtiendo en servicios e infraestructura básica y combatiendo normas sociales relacionadas con el papel de las mujeres en la sociedad”, indicó.
Si las mujeres tuvieran los mismos recursos que los hombres
Están entre los más pobres de los pobres, y a pesar su contribución fundamental y de constituir la mitad de los trabajadores rurales, las campesinas son las mayores víctimas de la desigualdad.
“Si las mujeres tuvieran el mismo acceso a los recursos que los hombres, habrían unas 150 millones de personas menos con hambre en el mundo”, observó Neven Mimica, comisario de Cooperación Internacional y Desarrollo de la Unión Europea (UE)

Las campesinas de Uganda necesitan mejores herramientas de mano y de tracción animal. Crédito: IFAD.
Incluso, Mimica estimó que la producción agrícola aumentaría casi una tercera parte.
“Suele decirse que educando a una mujer, se educa a toda una generación. Lo mismo ocurre cuando las empoderamos en distintos ámbitos, no solo mediante el acceso al conocimiento, sino también a los recursos, ofreciéndoles igualdad de oportunidades y dándoles voz”, indicó.
“Sin embargo, las estadísticas actuales muestran que nos quedamos cortos en esos ámbitos”, se lamentó Mimica, en el marco de una reunión de alto nivel realizada en diciembre.
La organización del encuentro estuvo a cargo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Comisión Europea, la Presidencia eslovaca del Consejo de la UE, y contó con la colaboración del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (IFAD), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y ONU Mujeres.
Ademas, puntualizó el comisario de la UE, “sabemos que las niñas y los niños tienen mejores perspectivas de futuro si sus madres son saludables, tienen tranquilidad económica y educación; en especial en los primeros 1.000 días de vida”.
Las mujeres representan la mitad de los trabajadores rurales
En los países en desarrollo, las mujeres representan 45 por ciento de los trabajadores rurales, yendo de 20 por ciento en América Latina hasta 60 por ciento en algunas zonas de África y Asia, según FAO.
“Y son muy trabajadoras, en África y Asia Pacífico, suelen laborar entre 12 y 13 horas más por semana que los hombres”, precisa la FAO.
En general, ellas tienen menos probabilidades que los hombres de tener el control de la tierra, y el suelo de sus terrenos suele ser de mala calidad: menos de 20 por ciento de los propietarios de tierras son mujeres.
“Las campesinas generan ganancias productivas y reinvierten hasta 90 por ciento de sus ingresos en el hogar, dinero que se gasta en alimentación, salud, educación y actividades generadoras de ingresos, lo que ayuda a romper el ciclo de la pobreza”, precisa la agencia.
Lograr la igualdad de género y empoderar a las mujeres “no solo es hacer lo correcto, sino que es un elemento fundamental en la lucha contra la extrema pobreza, el hambre y la malnutrición”, subrayó el director general de la FAO, José Graziano da Silva, en la reunión de alto nivel.
 “Las mujeres son el pilar de nuestro trabajo en agricultura”, subrayó, y representan 45 por ciento de la fuerza laboral rural en los países en desarrollo y hasta 60 por ciento en algunas regiones de África y Asia, precisó.
Los datos ponen de relieve la importancia de que las trabajadoras rurales tengan las mismas oportunidades, subrayó el director general de la FAO.
A cerrar la brecha de género
En la reunión de alto nivel, la ministra de Agricultura y Desarrollo Rural de Eslovaquia, Gabriela Matecná, quien presidió el Consejo de la UE en el segundo semestre de 2016, observó: “La brecha de género le cuesta caro a la sociedad en términos de producción agraria, de seguridad alimentaria y de crecimiento económico”.
A pesar de que las mujeres constituyen casi la mitad de los trabajadores rurales, son propietarias de menos de 20 por ciento de las tierras. Además, la población femenina representa 60 por ciento de las personas que sufren hambre de forma crónica, observó.
“Cuando inviertes en un hombre, inviertes en una persona. Cuando inviertes en una mujer, inviertes en una comunidad”, remarcó el presidente de IFAD, Kanayo F. Nwanze.
“Una y otra vez vemos que la igualdad de género abre las puertas para que comunidades enteras refuercen la seguridad alimentaria y nutricional y mejoren su bienestar social y económico”, observó.
“Empoderar a las mujeres es, por cierto, empoderar a la humanidad”, subrayó.
“Solo empoderando a las campesinas podremos destrabar la fuerza del sistema de alimentación global. Es fundamental brindarles apoyo para crear resiliencia, construir empresas más fuertes y promover la seguridad alimentaria a largo plazo”, observó Denise Brown, directora de emergencias del PMA.
Por su parte, la directora de programa de ONU Mujeres, María Noel Vaeza, subrayó: “Cerrar la brecha de género en la agricultura generará múltiples dividendos en materia de desarrollo, como la igualdad de género para las mujeres rurales, seguridad alimentaria y reducción de la pobreza, mejor gestión climática y sociedades más pacíficas”.
Traducido por Verónica Firme
Publicado por IPS – Roma – Baher Kamal – 28/01/17 -


Mujeres que rompen tabús en Gaza La población femenina sufre múltiples formas de violencia y discriminación en Palestina potenciadas por la ocupación israelí Una asociación trabaja con las víctimas de violencia de género y otros abusos


Una mujer palestina participa en una protesta contra Donald Trump en Gaza.
Una quincena de mujeres conversa en una sala de la sede de laAsociación para la Protección de Mujeres y Niños (AISHA)en Gaza. Intercambian experiencias sobre su paso de víctimas de violencia de género a supervivientes y cuentan sus planes de futuro. “Me casé a los 14 años y me divorcié nueve años después. Tuve cuatro hijos. Luego me volví a casar, pero mi marido me abandonó”, explica con serenidad Hidaya, de 36 años, a quien su primer esposo maltrataba.

Una de sus hijas, que también sufrió malos tratos, se escapó de casa.Hidaya pensó en suicidarse, pero superó su situación gracias aAISHA, que cuenta con el apoyo de la oenegé española Alianza por la Solidaridad. El sueño de Hidaya es abrir una peluquería y ser autónoma, y para ello se prepara en un taller del programa de empoderamiento psicosocial, legal y económico para víctimas de violencia de género que ofrece AISHA.
La población femenina sufre múltiples formas de violencia y discriminación en Palestina. “Los motivos están relacionados conla situación de ocupación (israelí) prolongada que restringe la capacidad de movimiento de la gente, el acceso a oportunidades y a un trabajo. Esto genera frustración y falta de perspectivas que causan comportamientos violentos”, señala Marta Gil, coordinadora de Alianza en Palestina. “Se añade que la sociedad es conservadora, el rol de las mujeres está en un segundo plano y hay un gran déficit en igualdad de género y derechos de las mujeres”, subraya Gil.

CIERRE DE FRONTERAS
Gaza, con dos millones de habitantes, es muy vulnerable. Las tres ofensivas israelís que sufrió entre final de 2008 y 2014 la devastaron. La última causó 2.251 muertos -la mayoría civiles- y 11.000 heridos. La destrucción se sumó al hundimiento de la economía provocado por el bloqueo de Israel y el cierre de fronteras de Egipto. El índice de paro es del 43% -el 60% entre los jóvenes- y la tasa de pobreza extrema del 38,8%.
Los niveles de violencia contra las mujeres -física, sexual, psicológica, económica y política- mayoritariamente por parte de familiares, se dispararon tras la ofensiva de 2014. El 39,6% de las gazatíes -un 6.6% más que hace dos años- la ha sufrido en su familia, y una de cada cinco ha sido víctima de agresiones sexuales, según una investigación de Alianza y Action Aid, realizada en 2015.

Para las mujeres es muy difícil exponer los casos de violencia, pero lentamente van rompiendo tabús con valentía y comienzan a superar secuelas. “Inicialmente vienen a la clínica para una visita ginecológica porque la terapia psicológica está estigmatizada”, dice Firyal Thabet, directora del Centro de Salud de Mujeres del campo de refugiados de Al Bureij, en Gaza. En la clínica estudian el caso de la paciente y la tratan a nivel multisectorial.
El centro, creado en 1995 por la Asociación de Cultura y Libre Pensamiento (CFTA), ofrece servicios de salud sexual y reproductiva, apoyo psicosocial y legal a víctimas de violencia de género y discapacitadas. Atiende a unas 600 mujeres al mes con absoluta confidencialidad y les ofrece espacios donde dejar a los hijos que las acompañan.


CONSTRUIR LA AUTOESTIMA

La CFTA trabaja con Alianza, que apoya a cuatro centros de salud de Gaza, dos en Al Bureij, uno en Yabalia y otro en Beit Hanun con fondos de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Unión Europea. “Abrimos la puerta a las mujeres, pero la decisión de pasar de víctimas a supervivientes la toman ellas. Para cambiar la situación tienen que cambiar antes ellas, construir su autoestima y conocer sus derechos”, indica Thabet. “En muchos casos hay que intervenir con el marido porque es parte del problema, pero también es la principal parte de la solución”, afirma Thabet. “La mujer es víctima de violencia porque la comunidad está dominada por los hombres, que tienen más oportunidades y toma de decisión y tratan de reducir los éxitos de ellas”, recalca.

El centro de salud de Al Bureij ofrece también cursos para hombres con terapeutas masculinos sobre los derechos de sus esposas, hijas y hermanas con el fin de cambiar sus actitudes. No es fácil trabajar con ellos. Para convencerlos se recurre a amigos, líderes comunitarios y religiosos, con los que previamente se trabaja sobre igualdad de género. En la transformación de cada mujer se intenta implicar a toda la familia.
“La violencia contra las mujeres se produce desde la comunidad y la ley. Las divorciadas, discapacitadas e incluso las enfermas de cáncer de pecho están estigmatizadas porque se considera una herencia genética y muchos maridos las abandonan”, comenta Thabet. “Cambiar las creencias y actitudes de la sociedad llevará generaciones”, sentencia. En los dos últimos años, Alianza ha trabajado con más de 4.000 mujeres supervivientes de violencia de género en Gaza.

Publicado por elperiodico.com – Ana Alba Gaza – 26/01/17 -