viernes, 24 de marzo de 2017

"Mis razones para beberme mi propia sangre menstrual" 4 explicaciones para consumir la sangre de una misma, según una psicoterapeuta que lleva años preparándose batidos con su propia menstruación.


Fotos: www.maaneechrystal.com
Maanee Chrystal nació en Byron Bay (Australia), estudió psicopedagogía holística y actualmente es profesora de Tantra en Koh Phangan (Tailandia). Una vida intensa, pero nada fuera de lo normal si no fuera porque en su web personal afirma que tras beber regularmente su sangre menstrual la relación con su cuerpo ha mejorado infinitamente y los dolores menstruales han disminuido.
Sabe que su discurso es arriesgado, pues ningún ginecólogo o especialista médico consultado quiere confirmar ni desmentir la práctica, pero ella lo tiene muy claro: conocer el propio cuerpo es algo fundamental para estar más conectados con nosotros mismos, con nuestras emociones e incluso con nuestras dolencias. Después de dedicar varios años de su vida a formarse en el mundo del Tantra y del Hatha Yoga en Tailandia, India y Bali, lo que menos esperaba es que terminaría disfrutando cada mes bebiéndose su propia menstruación.
1.       “Mis reglas han disminuido mucho. Antes sangraba 7 días, ahora sólo 2 o 3"
Ya no uso tampones ni compresas, me gusta estar en contacto con mi propia sangre.
La pérdida de sangre durante la menstruación puede desarrollar procesos anémicos cuando la nutrición es deficiente. Normalmente se recomienda incrementar el consumo de alimentos ricos en hierro durante el periodo, pero Maanee asegura que es mucho más sencillo y eficaz beberte tu propia sangre y recuperar así todos las vitaminas, hierro y minerales perdidos durante la regla.
“Desde que bebo mi sangre —recuerda Maanee— mis reglas han disminuido mucho. Antes sangraba hasta 7 días, ahora sólo lo hago durante 2 o 3 y ya no tengo dolores".
La escuela tántrica a la que pertenece Maanee (Agama School) asegura que la cantidad de sangre que el útero pierde es sin duda anti natural y totalmente proporcional al estilo de vida que las mujeres llevan en Occidente. “Por lo tanto, cuanta más sangre perdemos, más débiles estamos”. De hecho, hay varios estudios que demuestran que las mujeres que viven en ambientes naturales y sin estrés sólo sangran un día y pequeñas cantidades o gotitas. “No es lógico —dice la terapeuta— que la menstruación dure de 5 a 7 días”.
2. “Tenemos que reeducar nuestro cuerpo y hacerle entender que no queremos perder tanta sangre”
               Al principio me parecía un poco desagradable, así que sólo me chupaba un dedo.
Para empezar a tener una comunicación con nuestra propia regla es importante hacerlo paso a paso. Ella dejó de utilizar tampones y pasó a usar la copa vaginal. Ésta práctica tántrica y espiritual se realiza para que la mujer conserve y potencie su propia energía. La regla es inherente a la mujer, es parte de nuestra feminidad y la forma que tenemos de  relacionarnos con ella dice mucho acerca de nosotras."  
Ella segura que “ya no uso tampones ni compresas, me gusta estar en contacto con mi propia sangre, es algo divino y mi objetivo es convencer a las mujeres de ello”. Para Maanee, "el uso de tampones o compresas es muy perjudicial para las mujeres, especialmente aquellos que no son orgánicos y contienen algunos químicos y sistemas “odorfresh” que pueden incluso potenciar la pérdida de sangre o causar infecciones e irritaciones debido a la celulosa".   
La copa vaginal, sin embargo, además de ser más económica y ecológica, te permite saber exactamente cuánta cantidad pierdes, ver el color y analizar cada mes cómo evoluciona tu sangrado. “Tenemos que reeducar nuestro cuerpo y hacerle entender que no queremos perder tanta sangre”, dice.
Si quieres empezar a a introducirte en la práctica de beber tu propia menstruación Maanee te recomienda hacerlo paso a paso, como lo hizo ella. “Al principio me parecía un poco desagradable, así que sólo me chupaba un dedo”. Poco a poco, fui entendiendo que era parte de mí y no me tenía que causar ningún tipo de aversión. Ese es el primer contacto y comunicación con tu regla, aceptarla y verla como algo sagrado y a la vez natural.
Después de ese primer contacto, Maanee decidió usar la sangre de su copa vaginal para prepararse batidos y suavizar así el sabor de la sangre. Se puede mezclar con cualquier tipo de frutas y verduras, la cantidad que quieras añadir depende de ti.
3. “Cuando comemos carne de algún animal ingerimos su sangre, así que ¿por qué no vamos a tomar la nuestra?"
                         Cuanta más sangre perdemos, más débiles estamos.
"Yo me preparo batidos con mi propia menstruación. Cuando comemos carne de algún animal ingerimos su sangre, así que ¿por qué no vamos a tomar la nuestra?”. Ahora que Maanee ya está acostumbrada a su propia regla dice que también se la bebe sin la necesidad de mezclarla con otros alimentos o líquidos.
Está encantada con su práctica y reconoce que se siente más viva que nunca y en armonía con su propio ser.
4. "El cuerpo es un templo y la regla algo sagrado”.
                                Mi objetivo es convencer a las mujeres.
 “Mi flujo ha disminuido mucho y la conexión que tengo con mi cuerpo es mucho más profunda ahora. Me encanta beber mi sangre, me hace sentir viva y estoy más sana que nunca. Me siento orgullosa sabiendo que vuelvo a ingerir los nutrientes perdidos en mi cuerpo. Creo que el cuerpo es un templo y la regla algo sagrado”, asegura
Para Maanee, todo tiene relación con un punto de vista educacional: "Cada mujer que desee hacerlo lo debe experimentar desde su propia intimidad. Ante todo soy psicoterapeuta y no hago esto por morbo". Algunos internautas y curiosos que consultan su web vinculan por error sus cursos de femineidad colectiva con algo tan banal como la sexualidad y el erotismo. Pero para ella, todos los  talleres que imparte son rituales y ceremonias que veneran la femineidad. "Muchas veces me reúno con amigas para celebrar que somos mujeres, de ahí todas las fotos, se trata de aprender a ser más femeninas creando una energía colectiva que, lamentablemente, hemos perdido en Occidente", sentencia.

Publicado por Play Ground – Meritxell Martorelli – 17/03/17 -

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