jueves, 10 de noviembre de 2016

Con la palabra en la boca ......NI UNA MENOS .........


NI UNA MENOS, la consigna que las Mujeres hemos elegido para poner en el centro de la sociedad la exigencia de que se termine con la terrible calamidad del FEMICIDIO.

Lamentablemente vemos que estas tres palabras encierran a la vez una terrible realidad. SÍ, cada vez SOMOS MENOS ¡!!!!!

Marchas, abrazos , encuentros, carteles, pedidos, formas alternativas de demanda que buscamos la mujeres para reclamar que se respete la vida de una mujer.

Bronca, impotencia, desencanto, todo junto cuando esperamos que después de una protesta o manifestación, surja una mínima solución para  las voces de las víctimas que reclaman   desde el anonimato en el que se encuentra inmerso el femicidio.

Anonimato para la Justicia, para las fuerzas del “orden”, para el Estado y gran parte de la sociedad que no intentan procurar políticas para la erradicación del exterminio sistemático del grupo humano de nosotras las mujeres. ¿ Hasta cuándo ?

Tiene que haber un desenlace positivo para esta terrible situación que afecta cada vez con más crueldad y voracidad la vida de las mujeres.

Cada femicidio no es solamente la desaparición física de una mujer, es el dolor, el agobio psicológico, el agotamiento de no tener respuesta para esa muerte que en muchísimos casos podría haberse evitado y el incansable, eterno e inútil pedido de JUSTICIA ¡!!! para los que quedan y no encuentran el necesario consuelo para esa  inexplicable pérdida.

Estas palabras intentan concientizar a la lectora o al lector, que seguramente se sentirán agobiados por las alarmantes cifras cada vez más crecientes de las mujeres víctimas de FEMICIDIOS.
Porque no queremos seguir siendo cifras de una mortal estadística. Necesitamos la unión de todas nosotras, sin reparos ni discriminación.

¿ Podremos hacerlo ? ¿ Seremos capaces de evitar las divisiones por raza, clase social, etnia, religión u opción sexual ?  Estoy plenamente convencida que PODEMOS, que nuestra consigna algún día se hará realidad y en nuestro país, en los países hermanos y en el mundo este reclamo se hará efectivo con la participación de todas.

Este es el principio………

Mientras escribía  tuve la necesidad de compartir estas reflexiones con mi amiga Feminista, Defensora de los Derechos de las Mujeres, y practicante de la solidaridad de Género, compañera de 35 años de lucha y militancia María del Carmen Díaz Ínsua que sin haber leído previamente estos conceptos, se solidarizó y va a acompañar esta y las posteriores publicaciones.
Gracias querida amiga.

Susana Esther Giosa Galli      -    María del Carmen Díaz Ínsua –