martes, 8 de noviembre de 2016

Una mujer y su amante, ahorcados de un árbol por una turba en Pakistán El marido, el padre y el hermano de la mujer lideraron el brutal crimen de honor

Nuevo crimen de honor en Pakistán. Una mujer y un hombre paquistanís han sido ahorcados de un arbol por una turba que les acusaban de adúlteros. El grupo que les ahorcó estaba encabezado por el esposo de la mujer, así como por su padre y su hermano, según la policía, que los ha detenido.
Los hechos ocurrieron en la localidad de Chak, en los alrededores de la ciudad de Multan. Según la policía, la mujer y su amante fueron sorprendidos por su marido en la parte de atrás de la casa de sus vivienda.
Las víctimas de la atroz ejecución han sido identificadas como Khalida Bibi, una mujer de poco menos de 30 años y madre de tres hijos, y Mukhtiar Muhammad, un joven de 19 años.
El marido llamó a otros residentes, que acorralaron a la mujer y al chico y, tras hacerles confesar los hechos, les golpearon y les colgaron de un árbol.
Los crímenes de honor son una lacra en Pakistán. Normalmente, la víctima suele ser una mujer a quien la familia asesina por considerar que ha manchado su honor con una conducta indecente. El Gobierno paquistaní anunció en julio una ley contra este tipo de crímenes, pero la nueva normativa aún no ha visto la luz.

Publicado por elperiodico.com – Internacional – Islambad – AFP – 16/09/16 -

Secretos y desigualdades ponen en riesgo a las ugandesas

Personal de la salud enseña a un grupo de mujeres cómo se usa un condón, en la clínica Christa en Jinja, Uganda. Crédito: Lyndal Rowlands/IPS.
La ugandesa Mambera Hellem conversa con sus jóvenes amigas y vecinas sobre todos los tipos de anticonceptivos. Pero sabe que muchas de ellas no usarán preservativos, a pesar de que en Uganda, las adolescentes y las jóvenes tienen un mayor riesgo de contraer el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).
Al consultar a Mambera y a su amiga Kyolaba Amina quién decidía a la hora de usar condón, si el hombre o la mujer, esta última sonrío. “No es fácil para una mujer comenzar a usarlo porque dispara cuestionamientos sobre la confianza”, precisó. “El marido le pregunta a la esposa si no confía en él”, acotó.
Pero Kyolaba tiene sospechas más oscuras; algunos hombres “quieren infectar de forma deliberada a sus esposas”, explicó.
“No sé por qué los hombres lo hacen, pero conozco un caso en el que la mujer y el hombre tuvieron resultados discordantes (de VIH), y él no quería comenzar a usar condón porque antes tenían relaciones sin protección y no entendía por qué ahora ya no podían”, relató.

Mambera y Kyolaba trabajan en la clínica Christa, en Jinja, una localidad sobre el lago Victoria, en Uganda, que ofrece servicios de planificación familiar de bajo costo y gratuitos para esa comunidad pobre.
Kyolaba Amina (izq) y Mambera Hellem (drch) dan charlas a hombres sobre el uso de anticonceptivos, pero esta última comentó que a muchos no les interesa. Crédito: Lyndal Rowlands/IPS.
En este país donde abundan los mitos sobre los anticonceptivos y sus efectos secundarios, las formas más seguras que tienen las mujeres de protegerse son las inyecciones de Depo-Provera, conocidas como “depo”, y los dispositivo intrauterinos (DIU).
“Hay muchas mujeres que tienen hijos todos los años, y es a ellas a las que apuntamos”, indicó Mambera.
Algunas prefieren usar DIU o depo porque, a diferencia de los preservativos, pueden mantener su uso en secreto sin que se enteren sus maridos. Pero ese no es el único aspecto de su vida sexual que les ocultan.
“Hablamos del VIH y les decimos que se hagan un análisis clínico, pero muchas temen planteárselo a sus maridos y prefieren hacérselo en secreto”, indicó Kyolaba.
“Tengo el ejemplo de mi vecina que llegó a la clínica y el análisis de VIH le dio positivo, pero lo ha mantenido en secreto, no le dijo a su esposo por temor a instalar la violencia en el hogar”, relató.
Mientas IPS conversa con Mambera y Kyolaba, en el patio de la clínica Christa, un grupo de mujeres acunan a sus hijos mientras observan a una enfermera que les explica cómo se usa el condón.
Los servicios que ofrece la clínica son irregulares, en el mejor de los casos, en este país que tiene una de las mayores tasas de fecundidad del mundo, en promedio seis hijos por mujer en edad fértil.
La tasa de natalidad de Uganda está entre las más altas del mundo. Crédito: Lyndal Rowlands/IPS.
Pero en los últimos años, surgió en este país y en otros de África subsahariana una estadística diferente, aunque igualmente preocupante.
Las jóvenes contraen VIH, causante del sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), a una edad mucho menor que los hombres.
A los 21 años, una joven ugandesa tiene una probabilidad en 10 de ser portadora del virus del sida.
Una joven de entre 15 y 24 años tienen más del doble de probabilidades que un hombre de su misma edad de infectarse con el VIH.
Según las últimas estadísticas de 2011, 4,9 por ciento de las mujeres y las niñas de esas edades contraerán el VIH, a diferencia de 2,1 por ciento de varones, con un aumento pronunciado de las probabilidades para las jóvenes de entre 15 y 21 años.
Sin poder decidir si su compañero sexual usa o no condón, las jóvenes pierden la capacidad de protegerse a sí mismas, ya que es el único método anticonceptivo que también previene las enfermedades de transmisión sexual.
El médico Akinyele Eric Dairo, oficial a cargo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Uganda, coincidió con Mambera respecto de que las mujeres no tienen ninguna incidencia en el uso del preservativo por parte de los hombres.
“En lo que respecta al uso del condón, los hombres tienen más peso que las mujeres”, dijo a IPS. “Su uso genera una suerte de dependencia de ellas”, observó.
La preferencia por otros tipos de anticonceptivos refleja el temor al embarazo en las jóvenes que no se han casado, apuntó Dairo.
“Las consecuencias del embarazo se manifiestan mucho más rápido que las del VIH y otras infecciones de transmisión sexual”, añadió.
Como resumió Catherine, una enfermera del hospital de Jinja: “Su mayor temor es el embarazo, no saben que pueden tener otros problemas.”
Eso puede deberse, en parte, a que el acceso al tratamiento con antirretrovirales redujo mucho, no solo la propagación del VIH, sino también el estigma en torno a la enfermedad. “La gente me ha dicho, eso es como ser diabético”, relató Catherine.
La increíble disponibilidad de antirretrovirales permitió un avance significativo de la lucha contra el sida en África subsahariana. Pero ese logro podría revertirse si los esfuerzos de prevención en un grupo tan vasto como la adolescencia siguen fracasando.
Por ello, Loyce Maturi, una zimbabuense de 23 años que contrajo el VIH a los 16, recibió una invitación para participar en una conferencia de alto nivel en la sede de la Organización de las Naciones Unidas de Nueva York, a principios de este año.
“Al compartir mi historia, espero transmitir la idea de que en tanto mujeres adolescentes y jóvenes somos vulnerables, estamos en riesgo y somos las más infectadas y afectadas por las epidemias en relación con otros grupos de edad”, señaló Loyce.
Garabateado en el margen de la hoja con su discurso, que mostró luego a la prensa, se podía leer: “Es necesario que prioricemos a las poblaciones clave HSH (hombres que tienen sexo con hombres), trabajadoras sexuales, personas que se inyectan drogas, cárceles y migrantes”.
La respuesta contra el VIH/sida se concentra en esos grupos de riesgo, pero ninguno es vulnerable solo por su condición de género o su edad, y por eso es tan importante atender las razones por las cuales las jóvenes tienen una tasa de infección tan alta.
Como explicó Dairo, muchas veces a las adolescentes las fuerzan a tener relaciones sexuales y las casan de forma prematura, y a menudo con hombres mayores.
Su vulnerabilidad también aumenta porque pueden ser víctimas de violencia, incluso sexual, y porque tienen menos posibilidades de acceder al sistema educativo y a los recursos económicos, en comparación con las posibilidades de sus compañeros, añadió.
Eso empuja a las jóvenes a buscar hombres mayores que las ayuden a pagar el transporte y la escuela, lo que termina creando una dinámica de poder desigual, que hace altamente improbable que tenga poder de decisión sobre si su compañero usa o no condón.
Por ello, no basta con enseñar a los jóvenes a usar preservativos, si no se atienden las desigualdades de género y que elevan la vulnerabilidad de las mujeres jóvenes.
Publicado por IPS – Jinja UGANDA – Lindal Rowlans – 16/09/16 -Traducido por Verónica Firme

“Se debe despenalizar por completo el aborto porque es un servicio de salud”: Médicos por el derecho a decidir

En su más reciente informe, la organización dice que la inclusión del aborto como un delito en el Código Penal es causa y efecto de la estigmatización de este derecho en el país.

María Mercedes Vivas, especialista en salud pública y coordinadora de "Médicos por el derecho a decidir". / Cortesía
El 10 de mayo Colombia celebró diez años de la despenalización parcial del aborto. Una conmemoración agridulce porque, a pesar de que existen varias sentencias de la Corte Constitucional que establecen el aborto como un derecho fundamental en tres causales, las mujeres siguen abortando en la clandestinidad. ¿La razones? La desinformación y los obstáculos que les impone el sistema de salud. (Vea aquí el especial multimedia “Diez años del aborto como un derecho”)
En el país se practican 398.000 procedimientos clandestinos frente a los 24.641 legales. Con motivo del  Día Internacional de Lucha por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe, celebrado el miércoles, el grupo “Médicos por el derecho a decidir” lanzó un informe en el que expone cómo impacta la estigmatización, a la que contribuye el sistema de salud, en los derechos reproductivos de las mujeres.
En entrevista con El Espectador, María Mercedes Vivas, especialista en salud pública y coordinadora de "Médicos por el derecho a decidir", explica las conclusiones más importantes del informe.
En Colombia las mujeres que quieren abortar se enfrentan a barreras en el sistema de salud. ¿Qué les dice a los médicos que aún siguen incumpliendo las sentencias de la Corte?
La sentencia C-355 del 2006 estableció el derecho que tienen las mujeres colombianas de abortar en tres circunstancias: cuando la salud o la vida de las mujeres está en riesgo; cuando el embarazo es producto de una violación, incesto o inseminación artificial no consentida; y cuando el feto tiene una malformación incompatible con la vida. Aún más, la Corte Constitucional determinó que son las mismas mujeres las que determinan qué riesgo están dispuestas a correr y no es necesario que el riego se concrete, es decir, que se vuelva un daño real para que ellas puedan solicitar la interrupción. En otras palabras, si una mujer solicita voluntariamente una interrupción del embarazo es obligación del médico asegurarle el acceso a un servicio seguro independientemente de si está de acuerdo con la ley o con la solicitud que le hace la mujer. De otra forma está incumpliendo con lo establecido por la corte. La ley colombiana determina que las mujeres pueden interrumpir los embarazos, es su derecho.
Uno de los miedos por los que las mujeres abortan clandestinamente es la estigmatización social, ¿los médicos han contribuido a esto?
Existen varios mecanismos por medio de los cuales el personal de salud ha contribuido a la estigmatización de las mujeres que acceden a servicios de aborto y, por asociación, a aquellos médicos que sí realizan la interrupción del embarazo.  Para empezar, son parte del grupo social que considera que las mujeres que abortan van en contra del “deber ser” femenino previamente establecido. Esto se refuerza, además, porque los médicos gozan de un estatus privilegiado en la sociedad, y están en contacto tanto con las mujeres que solicitan el servicio como con prestadores de servicios de aborto. Esta posición les permite hacer juicios que “marcan” aún más a las mujeres y marginan a los prestadores de servicios de aborto como si fueran personas sin escrúpulos o carentes de preparación profesional.
Adicionalmente, muchos médicos han hecho un mal ejercicio de objeción de conciencia, que no se puede confundir con barreras de acceso o negación injustificada del servicio. Han establecido una dicotomía falsa en la que la negación del servicio se hace por razones de conciencia mientras que la prestación del servicio es un acto casi que inconsciente.  Citando a mis colegas del grupo medico “prevenir que las pacientes se hagan un aborto, dar información legal o médica falsa o incompleta, negarse a referir paciente o negarse en casos específicos” es obstrucción de servicios  a los que las mujeres tienen derecho.  En contra parte, los médicos que prestan servicios de aborto están garantizando el ejercicio de múltiples derechos fundamentales de las usuarias. Yo le pregunto: ¿quién está actuando a conciencia? ¿El que niega injustificadamente un servicio o el que garantiza los derechos reproductivos de las usuarias?
¿Cuáles son los efectos de esa estigmatización sobre la salud pública?
El más grave es que se pone en riesgo el acceso a servicios de aborto seguro a las mujeres que los necesitan. Esto se da por varios mecanismos, entre otros por una crisis de recursos humanos donde hay pocos prestadores de servicios de salud dispuestos a someterse a la carga social y laboral  que representa ser garante de derechos reproductivos de las mujeres. Los médicos que están dispuestos a ser parte de esta fuerza laboral tienen pocos o ningún programa de capacitación en escuelas de medicina. Aquellos médicos que ofrecen servicios  de aborto se exponen a un amplio rango de manifestaciones de estigma que van desde la marginalización hasta la agresión y la violencia. Una de las consecuencias más graves del proceso de estigmatización en aborto es que permite que personal médico que debería prestar servicios de aborto seguro- porque es la ley y porque las mujeres tienen el derecho a decidir- no lo hagan agravando la crisis de recursos humanos.
La forma en que se estructuran los servicios de aborto también se ve afectada. Por ejemplo, Colombia no tiene un sistema de información que le permita saber ciertamente cuantas interrupciones voluntarias del embarazo hay. Esto tiene como consecuencia que no se cuenta con un panorama claro de las necesidades de las colombianas en esta materia y no se desarrollan políticas basadas en datos.  Se invisibiliza la necesidad y el trabajo duro que muchos sectores han venido haciendo para garantizar este servicio. En muchos casos, los servicios de aborto están separados físicamente de los otros servicios de ginecología, ahondado más en la idea que son “raros” o poco frecuentes – ambas cosas falsas. 
¿Cree que los médicos están preparados en Colombia para atender adecuadamente a una mujer que decide abortar?
La mayoría de escuelas de medicina no preparan compresivamente a sus estudiantes para atender mujeres que solicitan la interrupción voluntaria del embarazo. Con esto no sólo me refiero a la técnica médica, también a la ley y a formarlos como sujetos garantes de derechos. A acompañarlos en los conflictos que puedan tener y a entender qué implica el uso adecuado de la objeción de conciencia.
¿Qué hace falta?
Hace falta que todos los programas de medicina capaciten a sus estudiantes en interrupción de un embarazo, en la sentencia, en los derechos de las mujeres que están en juego en este servicio de salud.
El informe que acaban de lanzar dice que los médicos han ejercido mal la objeción de conciencia, ¿cómo identificar cuando esto sucede?
La conciencia es un atributo personal. La objeción no es lo mismo que la obstrucción, el estrés moral, la desobediencia civil, la imposición de creencias, ni la imposición de barreras. La objeción de conciencia permite a un médico o médica negarse a prestar un servicio que, si  bien es  legal y corresponde a las competencias técnicas de su profesión, no le es posible prestar por razones basadas en profundas creencias religiosas, morales o éticas. El ejercicio de este derecho en nada modifica su obligación ética de no interferir con la autonomía de su paciente, de salvaguardar su bienestar y, más aún, de no hacerle daño o negarle información.  Es decir, un médico o medica que objete a realizar una interrupción por razones de conciencia debe asegurase de remitir a la usuaria a donde sí le puedan prestar el servicio y permitir el curso del ejercicio de su autonomía.
Una de las conclusiones finales asegura que se debe despenalizar por completo el aborto en Colombia, ¿por qué?
La inclusión del aborto en el código penal es ambas cosas, una causa y un efecto de la estigmatización del aborto en Colombia. Un servicio de salud no cabe en el código penal y el aborto es un servicio de salud. Mantenerlo en el código penal transmite mensajes confusos y permite que sea usado como un argumento para la negación de servicios.
Algunos de los contradictores de esta posición dicen que el país no está educado en planificación, y el aborto podría convertirse en la salida más fácil para un embarazo no deseado. ¿Qué opina?
Este es un argumento que muestra claramente la estigmatización de las mujeres que toman la decisión de abortar y las marca como personas que buscan salidas fáciles o irreflexivas. El embarazo no deseado es un factor de riesgo para la salud mental de las mujeres, si una mujer decide que no puede asumir ese riesgo es deber de la sociedad garantizarle acceso a servicios seguros de interrupción del embarazo.  Esa es una decisión tomada después de un proceso de reflexión donde se llega a la conclusión que no está lista para asumir una maternidad en el momento por el que pasa. Más allá de lo fácil o difícil que pueda ser para una mujer tomar esta decisión – eso corresponde a su fuero interno y no hace parte de la discusión- es deber del Estado facilitar el acceso  los servicios de interrupción del embarazo. 
 
Publicado por elespectador.com – Redacción Nacional – 29/09/16 -

Prostitutas nigerianas ejercen en el centro de Bilbao y roban a los clientes

Estas mujeres de origen africano haciendo la calle se han convertido en un problema de orden público en los últimos meses. / LUIS CALABORROR
Las hienas. Así conocen algunos policías a las mujeres de origen nigeriano que llevan un tiempo prostituyéndose en la calle por el centro de Bilbao y que, en ocasiones, utilizan el gancho de la oferta de servicios sexuales para acercarse a un posible cliente y robarle, según informan fuentes policiales. La presencia de estas mujeres en los alrededores de La Alhóndiga y otros puntos neurálgicos del corazón de la capital vizcaína ha llegado a convertirse en un problema de orden público en los últimos meses, en los que se han producido numerosas detenciones por parte de la Ertzaintza y la Policía Municipal para erradicar esta actividad, regulada por una ordenanza municipal.
Al tratarse de hurtos, la acción delictiva no conllevaría el arresto, pero los agentes tienen que conducir a comisaría a las presuntas autoras para su completa identificación. El pasado 12 de octubre, fiesta del Pilar, la Policía local de Bilbao detuvo a dos de estas chicas nigerianas en la calle Mazarredo acusadas de intentar robar a varios hombres que se encontraban bebiendo en esta zona de copas.
Las mismas fuentes apuntan a que se trata de un grupo de entre 15 a 20 mujeres, de 19 a 25 años, en su mayoría de origen nigeriano, que suelen moverse en grupos de tres o cuatro, aunque también pueden actuar en solitario. Abordan a peatones o conductores chistándoles y ofreciéndoles servicios sexuales e incluso forzando el contacto físico. «Un masaje, un francés...», detallan las jóvenes inmigrantes al posible cliente. En ocasiones, se trata sólo de un gancho, una «excusa» para acercarse a posibles víctimas. Suelen elegir a turistas, hombres mayores o que se encuentren embriagados. El pasado fin de semana, periodistas de este diario comprobaron cómo algunas de estas chicas eran vigiladas de cerca por proxenetas mientras se llevaban al cliente hacia un callejón para practicar allí las relaciones sexuales acordadas o bien consumar el robo, normalmente la sustracción de la cartera o el teléfono móvil.
'Hacer coches'
Desde la asociación Askabide confirman que mujeres que ejercían hasta ahora la prostitución en la calle o ‘hacían coches’ en la zona de Cortes y San Francisco, bajan ahora hasta las calles Alameda de Urquijo, plaza de Indautxu, plaza Arriquibar y calle Ercilla en busca de nuevos clientes. Normalmente, llegan hasta el centro de la ciudad las noches de los fines de semana o vísperas de festivo, o cuando se celebra algún congreso en la capital vizcaína u otro evento que atraiga a visitantes. «Primero salen por Cortes y, si no hay nada, bajan a Zabalburu y así hasta el centro, donde creen que puede ser más fácil encontrar clientes», indica una portavoz.
En 2008, vecinos de Miribilla se declararon en guerra contra la prostitución callejera en la zona baja del barrio, entre las calles Askatasuna y Gallastegi. La presión vecinal consiguió eliminar la presencia de este comercio sexual en apenas un mes al duplicarse las patrullas policiales y los controles de alcoholemia en la zona. En noviembre de 2010, el Ayuntamiento de Bilbao aprobó una ordenanza de espacio público que preveía sancionar tanto a prostitutas como a clientes.

Publicado por elcorreo.com – Ahinoa de Las Heras – 07/11/16-

Prostitución o matrimonio forzado, el calvario chino de las norcoreanas


Vivir la opresión y las privaciones en Corea del Norte o huir a China pese al riesgo de acabar como esclava sexual es la disyuntiva escalofriante a la que se enfrentan muchas norcoreanas, cuenta la activista Hyeonseo Lee, quien huyó hace casi 20 años.
Esta mujer pertenecía a una "casta" relativamente acomodada de uno de los países más herméticos del mundo. En su caso lo que la empujó a huir en 1997 no fue la necesidad, sino la curiosidad.

Su autobiograía "La chica de los siete nombres" fue todo un superventas. En la actualidad milita por una mejor protección de las personas que huyen de Corea del Norte, en particular por estas mujeres obligadas a prostituirse o a un matrimonio forzado en China.
"Aparte de una ínfima minoría de afortunadas, la mayoría vivirá el resto de sus días una existencia completamente miserable", declara a la AFP. "Serán violadas varias veces por día, por un número interminable de clientes".
Horrorizada por los testimonios de las supervivientes, Hyeonseo Lee lanzó la oenegé "North star NK", cuyos miembros tienen como objetivo, en China y en el sudeste de Asia, ayudar a las norcoreanas. "Las humillan y destrozan tanto que se niegan a hablar, por eso decidí que había que hacer algo por ellas".

-'Encadenada a una cabaña'-
Salir de Corea del Norte no es lo más complicado, explica Hyeonseo Lee. La frontera con China está delimitada por dos ríos que en invierno suelen estar congelados.
Lo peor es una vez que se llega al otro lado porque como carecen de estatus de refugiado, la amenaza de expulsión es permanente.

De ahí la extrema vulnerabilidad de las norcoreanas que consiguen huir. Muchas quedan a merced de quienes organizan la travesía, sin escapatoria.
"Para las mujeres y las niñas norcoreanas, los matrimonios forzados y la violencia sexual en China son casi un paso obligado para llegar a un país tercero", explica Phil Robertson, director adjunto de Human Rights Watch en Asia.
Hyeonseo Lee casi cae en ese horror en China al conseguir un empleo en una peluquería que en realidad era un burdel.
A muchas mujeres las venden a campesinos chinos. La política del hijo único y una preferencia por los niños varones condujeron a una escasez de mujeres casaderas.
Y familias chinas están dispuestas a pagar cientos de dólares para comprar una mujer y evitar la soltería de su hijo.
"Una mujer que conozco recibía palizas brutales de su marido y familia. Para evitar que huyera, cuando no la tenían al alcance de la vista, la encadenaban a una cabaña", recuerda.
"Unas optan por el suicidio. Otras viven con la esperanza de, un día, escapar de esta pesadilla. Pero casi ninguna lo consigue", explica Hyeonseo Lee.

-'Cadáveres en las calles'-
Ella, como muchas otras, se sintió atraída un día por China. Aún se acuerda de las luces que veía al otro lado del río.
"Nuestro país estaba completamente a oscuras, cuando se supone que éramos superiores", recuerda.
Fue como una revelación: "La triste verdad es que la mayoría de los norcoreanos cree sinceramente que su completa ausencia de libertad es normal".
"Viviendo tan cerca de la frontera, podíamos ver en secreto las cadenas de televisión chinas, que me abrieron los ojos sobre un mundo nuevo".
La terrible hambruna de los años 1990 hizo que todavía tuviera más dudas.
"En la ciudad de Hyesan donde vivía, vi cadáveres en las calles. El olor a carne putrefacta me provocó arcadas", afirma.
Lee acababa de cumplir 17 años cuando pasó del otro lado de la frontera, con la intención de hacer una visita breve. Fue el comienzo de una odisea de 10 años, durante la cual cambió de identidad varias veces, escapó por poco a redadas contra los "clandestinos" norcoreanos y sufrió golpes y traiciones.
"Lloré tanto en China. Pensé que nunca iba a volver a ver a mi familia". En 2008 obtuvo asilo en Corea del Sur y más tarde logró sacar a su familia del Norte.

Publicado por Boletín Globedia – Redacción Política – 03/11/16 -

Pakistán deportará a la refugiada afgana que se hizo famosa por el 'National Geographic'


Sharbat Gula, de niña en la portada del 'National Geographic' junto a una imagen de adulta.

La afgana Sharbat Gula, que protagonizó de niña la portada de la revista ‘National Geographic’ y que fue detenida en octubre en Pakistán, será liberada y deportada en los próximos días. Gula, que ha sido arrestada por posesión de documentos de identidad falsos, regresará a su país natal el lunes, siete de noviembre, donde será recibida por el presidente del país, Ashraf Gani.

Sharbat Gula será deportada a Afganistán tras acabar de cumplir la pena de cárcel de 15 días, impuesta por un tribunal de Peshawar, en el noroeste de Pakistán. Su abogado, Mohsin Dawar, ha dicho a la agencia de noticias EFE que su clienta ya ha cumplido casi toda la pena, tras declararse culpable de todos los cargos.
Su abogado ha confirmado también que Gula deberá pagar unamulta de 100.000 rupias paquistanís (unos 860 euros) y deberá de abandonar Pakistán tras su liberación.
Sharbat Gula sale del tribunal que le ha condenado a 15 días de cárcel, en Peshawar (Pakistán).

EL ARRESTO

Gula fue arrestada 26 de octubre por obtener documentos de identidad paquistanís para ella y dos de sus hijos tras sobornar a tres funcionarios. “Será puesta en libertad muy pronto”, ha afirmado el embajador de Afganistán en Islamabad, Omar Zakhilwal, a través de su cuenta en Facebook.
Según el diplomático, Gula, que tiene 40 años y es madre de cuatro hijos, está enferma de hepatitis C y recibirá ayuda del Gobierno para comenzar una nueva vida en su país, donde apenas ha vivido.



 Sharbat Gula a los 12 años, en 1984 (izquierda) y a los 30 años, en 2002 (derecha).

FOTO ICÓNICA

El fotógrafo estadunidense, Steve McCurry, inmortalizó a Gula en 1984, cuando ella tenía tan solo 12 años, con una fotografía en un campo de refugiados en Peshawar. La instantánea fue portada de la revista ‘National Geographic’ en 1985 y se ha convertido en una de las fotos más icónicas del siglo XX.


REFUGIADOS EN PAKISTÁN

Pakistán albergaba, hasta hace poco, a casi 1,5 millones de refugiados del país vecino, Afganistán, registrados legalmente. Además, se especula que unos 900.000 refugiados afganos en situación ilegal también viven en el país, lo que les convierte en una de las comunidades de desplazados más grandes y antiguas del mundo.
Los afganos empezaron a buscar refugio en territorio paquistaní en 1979, tras la invasión soviética. Más de medio millón de esos refugiados han regresado ya a Afganistán en 2016, la gran mayoría en los últimos tres meses, después de que el Gobierno paquistaní les diera un ultimátum para abandonar el país.

Publicado por elperiodico.com – Internacional – EFE/ISLAMABAD – 04/11716 -

Muere la enfermera del beso que simbolizó el fin de la II Guerra Mundial

Greta Zimmer Friedman, según su relato, no supo que la habían fotografíado hasta 20 años después. Una investigación la confirmó en 2012 como la enfermera frente a otras pretendientes.
 El inmortal beso de Greta Zimmer y George Mendonsa el Times Square el 14 de agosto de 1945. ALFRED EISENSTAEDT REUTER-QUALITY

Esta es la historia de un beso eterno. El que la enfermera Greta Zimmer Friedman y el marinero George Mendonsa, según su propio relato, se dieron el 14 de agosto de 1945 en Nueva York sin conocerse ni decirse los nombres. Un encuentro nacido para el olvido y que, sin saberlo ellos, inmortalizó Alfred Eisenstaedt e hizo mundialmente famosa la revista Life. La imagen simboliza como pocas el fin de laII Guerra Mundial. Un icono que pasados más de 70 años y pese a que nunca se ha acallado la polémica sobre la verdadera identidad de la pareja está destinado a sobrevivir a sus protagonistas. Eisenstaedt, que alcanzó la gloria al retratar a personalidades tan dispares como Joseph Goebbels, Albert Einstein, J.F. Kennedy o Marilyn Monroe, murió en 1995. Y el jueves pasado le llegó el turno a Greta Zimmer. A los 92 años, con la cadera rota, osteoporosis avanzada y una neumonía fulminante, falleció en Virginia. Sólo Mendonsa, un pescador retirado de 93 años, sigue con vida.

El relato de la fotografía es el de una casualidad. Zimmer, que en realidad era asistente dental, siempre contó que salió de la clínica aquel 14 de agosto para comprobar si era verdad lo que había escuchado en el trabajo. Muy cerca de su oficina, en Times Square, en pleno corazón de Manhattan, halló la respuesta. La algarabía reinaba. Los cárteles luminosos, como recordaría años más tarde, parpadeaban con frenesí: V-J Day (Día de la Victoria sobre Japón).
“De repente, me agarró un marinero. No fue tanto un beso como un acto de celebración: él ya no tenía que volver al Pacífico, al frente donde había combatido. Me tomó en brazos porque me vio vestida como una enfermera y estaba agradecido a todas las enfermeras. No fue algo romántico, sino una forma de decir: ‘Gracias a Dios, la guerra ha terminado”, contaría 60 años después Greta. “Yo había ido con una amiga a un show al Radio City Hall, cuando interrumpieron para decir que la guerra había acabado. Salí fuera, estaba exultante, vi a una enfermera y la besé por pura alegría”, recordaría Mendonsa.
Tras el beso, ambos se separaron. No se pidieron los nombres. No volvieron a verse. Greta, siempre según su relato, ni siquiera supo que le habían tomado una foto. Eso lo descubrió casi 20 años después cuando miraba el libro El ojo de Eisenstaedt. Allí, en una imagen titulada V-J Day, se vio a sí misma sin identificar. Escribió a Life para pedir una copia. No se la dieron. Es más, le indicaron que muchas personas se habían hecho pasar por la enfermera y que ellos ya habían encontrado a la auténtica. Greta no le dio mayor importancia.

No fue sino hasta 1980 cuando Life reinició la búsqueda y volvió sobre sus pasos hasta dar con Greta. Eisenstaedt, según la versión de ella, le pidió disculpas por tanto tiempo de anonimato. Pese a ello, durante años aparecieron otras personas que se consideraron la enfermera. Aunque nunca se apagó el fuego de la duda, ayer medios estadounidenses y agencias internacionales daban el homenaje final a Greta. En esta determinación tuvo un peso fundamental la publicación en 2012 de una detallada investigación que concluía que Greta y George eran los protagonistas de la imagen.
También jugó a favor el reencuentro en 2012 de ambos ancianos en Times Square. Hubo fotos y brilló en las noticias. Pero ya no fue lo mismo. Ya no eran la enfermera ni el marinero. No estaba presente la blanca curvatura de Greta ni el ímpetu de George. Tampoco se sentía el aliento de la guerra, de la devastadora barbarie que acabó con 60 millones de vidas. La victoria se había vuelto pasado. Aquello que hizo que la imagen de 1945, con su glorificación de la vida, pasara a la historia era un recuerdo.

Greta Zimmer nunca creyó haber merecido la fama: “Fue algo que ocurrió, no que hice”. Su vida, de hecho, no se detuvo en la melancolía. Judía de origen austriaco, sus padres murieron en el Holocausto y ella pisó tierra estadounidense a los 15 años. Terminado su trabajo de asistenta dental, dio rienda suelta a sus pasiones: obtuvo una licenciatura en artes, tuvo dos hijos y al final de sus días se dedicó a restaurar libros. En sus fotografías de familia, aparece como una anciana pletórica.

Tras su muerte, sus parientes anunciaron que será enterrada junto a su marido, un general de infantería, en el cementerio de Arlington. En sus años finales, aunque siempre distante, mantuvo contacto con George, también casado. Ambos, con delicadeza, se enviaban postales de navidad. En la eternidad quedarán unidos por un beso que se dieron como desconocidos.


LAS DOS MUERTES DE LA ENFERMERA

J.M.A.
El beso de Times Square ha tenido desde sus inicios múltiples pretendientes. En blanco y negro y con los rostros parcialmente tapados, la identificación de los protagonistas nunca se aclaró del todo. Once hombres reclamaron ser el impetuoso marinero y tres mujeres, la enfermera. Una de ellas, Edith Slain, muerta en 2010 a los 91 años, llegó a ser considerada durante años como la auténtica. “Le dejé besarme porque había estado en la guerra”, decía esta profesora de educación infantil de Beverly Hills.
Gran parte de este debate se debió a que el experimentado Alfred Eisenstaedt, al tomar la imagen, no preguntó los nombres de los protagonistas y en la publicación de Life aparecieron sin identificar. Tampoco el fotógrafo fue capaz posteriormente de aclarar qué pretendiente era el verdadero.
El resultado fue una controversia interminable, en la que poco a poco Greta Zimmer Friedman y George Mendonsa ganaron puntos. El Proyecto de Memoria Histórica de los Veteranos de la II Guerra Mundial la entrevistó como tal y ahí la antigua asistente dental pudo dar su versión completa. Pero el mayor impacto procedió del libro El marino que besaba: el misterio detrás de la fotografía que puso fin a la Segunda Guerra Mundial. En esta investigación, publicada en 2012, Lawrence Verria and George Galdorisi, tras recoger infinitud de testimonios e indicios, entre ellos la estatura y el pelo, destronaban a Shain y daban el reconocimiento a Greta Zimmer, una judía austriaca, cuyos padres habían muerto en el holocausto.
Aunque el misterio posiblemente nunca desaparecerá, ayer la muerte de Greta, al igual que hace seis años la de Slain, fue recogida por grandes agencias y medios estadounidenses. Por segunda vez, moría la protagonista del beso eterno.

Publicado por El País – Internacional – México – J.M. Ahrens – 12/09/16 -

“Modo artificial de remarcar la igualdad” | La Real Academia Española prohibió el uso del “todos y todas”

El autor del informe de la RAE, Ignacio Bosque, defiende que “el uso genérico del masculino para designar los dos sexos está muy asentado en el sistema gramatical” español y que no tiene sentido “forzar las estructuras lingüísticas”.
A la Real Academia Española (RAE) le llamó la atención el uso creciente de un latiguillo lingüístico en América latina: un artículo de la Constitución de Venezuela habla de “venezolanos y venezolanas”, y la expresidente Cristina Fernández comenzaba siempre sus discursos dirigiéndose “a todos y a todas”.
Sin embargo, los hispanohablantes no están discriminando cuando usan el masculino para designar a hombres y mujeres: no necesitan modificar el uso de su idioma para huir del sexismo y tampoco están obligados a pasar al género femenino el nombre de algunas profesiones.
Titulado Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer, un informe de la RAE critica las nuevas guías sobre lenguaje no sexista elaboradas en España por universidades, sindicatos o gobiernos regionales, que proponen, por ejemplo, usar palabras como “la ciudadanía” en lugar de “los ciudadanos” o “el profesorado” en lugar de “los profesores” para hablar de grupos compuestos por hombres y mujeres.
“No es preciso, desde luego, ser lexicógrafo para intuir que la niñez no equivale a los niños”, fustiga.
Asimismo, “no parecen admitir estas guías que una profesional de la judicatura puede elegir entre ser juez o jueza”, critica el académico, considerando que las pautas propuestas por estas guías están únicamente pensadas para el lenguaje oficial.
La corriente “reformista” ya ha tenido varios ejemplos, además de los que brindan la Constitución venezolana y la presidenta Kirchner. El 15 de mayo del año pasado, la Puerta del Sol se vio desbordada por un movimiento de manifestantes que, para subrayar su conformación por mujeres indignadas y hombres indignados, se autodenominó “de l@s indignad@s”. Con el signo de arroba, para ser más inclusivos.
Pero la RAE decidió ponerle, si no freno, al menos un límite a un modo de expresarse que considera artificial y derivado de la exposición pública. En un detallado informe, cuestiona con contundencia e ironía una serie de nueve guías gramaticales destinadas a “evitar el sexismo en el lenguaje”, que fueron publicadas en los últimos 10 años en España.
En esas publicaciones, sus autores recomiendan a los lectores, entre otros consejos, que no apelen al uso genérico del masculino cuando se debe referir a los dos sexos al mismo tiempo. Así, por ejemplo, sugieren que se emplee “las personas becarias” en lugar de “todos los becarios” o, también, “las personas sin trabajo” para reemplazar a “parados”, en España.

Publicado por RUNRUNES – 20-10-16-

«Los infartos en mujeres son más graves porque se diagnostican tarde»

«Tiene más riesgo una persona depresiva que una alegre, optimista y feliz», dice el médico intensivista Luis Ángel Samaniego >>


El género, la etnia, el país de origen o la clase social suelen provocar desigualdades en salud. ¿Cómo se puede avanzar hacia la igualdad? Luis Ángel Samaniego, médico intensivista de la clínica de La Asunción, de Tolosa, lo explica en una ponencia cuyo título es revelador: «La importancia de 'quejarse' según el sexo».
¿Las mujeres nos 'quejamos' de forma distinta?
Hay mucho mito sobre los síntomas. El infarto se produce cuando se forma un tapón en las cañerías que van al corazón, lo que impide que pase la sangre que lleva el oxígeno al corazón, que se queja. En esta circunstancia se suele producir un dolor típico que es el que se produce en el pecho y va al brazo izquierdo. Pero la enfermedad coronaria se presenta de otras muchas formas. De hecho, casi en el 50% de los hombres la forma de presentación es la muerte súbita: se te para el corazón, te caes al suelo redondo y si no hay una persona que te reanime, te mueres. Y luego hay formas más atípicas, como dolor en el cuello, otros pacientes se refieren a la boca del estómago, con lo que se puede pensar que es algo digestivo... Lo que se está viendo es que existen otras muchas causas, condiciones que afectan más a las mujeres y que enmascaran la típica forma de presentación.
¿Así que los síntomas son distintos en las mujeres?
En el caso de las mujeres hay también un aspecto conductual. Así como están muy sensibilizadas con el cáncer de mama, acuden a revisiones y al médico en cuanto se notan algo, no pasa lo mismo con el infarto. Se piensa que es cosa de hombres. Y eso hace, por una conducta no intencionada, que si tienen un malestar y no es el típico dolor de pecho y brazo, sino una sintomatología más vaga, no lo achaquen a un infarto. No le dan importancia.
¿Somos más sufridoras?
Sí, por lo general la mujer es mucho más sufridora y menos miedosa que el hombre. El hombre suele venir con una sensación de gravedad aunque solo sea un dolor de muelas. Además, también hay que tener en cuenta que las mujeres son mucho más colaboradoras con la familia, se ocupan de los hijos y los nietos, a veces dicen 'es que llevo una época'… Eso al médico le puede distraer un poco, porque no cuenta los síntomas típicos, incluso se puede llegar a pensar que pueda ser algo de ansiedad. Se han publicado estudios internacionales que concluyen que los infartos en mujeres tienen mayor gravedad porque se diagnostican tarde y mal, y además reciben menos tratamiento que los hombres, porque los médicos infravaloramos el riesgo que tienen de presentar un infarto pensando en otras cosas. Además, llama mucho la atención que las mujeres, el seguimiento tras el infarto lo hacen muchísimo peor que los hombres.
¿Por qué?
Después de sufrir un infarto la probabilidad de tener otro es muy alta, casi de un 25%. Por eso, además del tratamiento farmacológico, hay que mantener hábitos cardiosaludables: comer bien, hacer ejercicio... No sabemos muy bien por qué tras sufrir un infarto tienden menos a seguir el tratamiento. A todos estos pacientes les derivamos a rehabilitación cardiaca, que consiste por ejemplo en reuniones donde se les dan pautas para corregir factores de riesgo como el tabaquismo o la hipertensión, se aborda qué deporte tienen que hacer… En esos grupos las mujeres duran muy poco, se marchan enseguida.
¿Las mujeres tienen mayor riesgo del que creemos para sufrir un infarto?
Siempre hablamos de los factores de riesgo como el tabaco, la hipertensión arterial, el colesterol alto, la falta de ejercicio y la diabetes. Ahora, se incluyen otros factores de riesgo que todavía no está muy claro como actúan, pero que están en relación con la personalidad; es decir, tiene más riesgo una persona ansiosa y depresiva que una persona alegre, feliz y optimista. Entonces, las mujeres, cuando con la menopausia se les va la carga estrogénica hormonal que les protege, sufren un proceso que además puede contribuir a que tengan mayor riesgo de padecer alguna de estas situaciones. A partir de los 60-65 años, por cada hombre que tiene un infarto hay tres mujeres. En jóvenes es mucho más frecuente en hombres. Hoy en día aún no está definido perfectamente qué es lo que tenemos que hacer en estos casos, pero sí se ha descubierto que las mujeres presentan una sintomatología distinta a los hombres, que la cuentan de forma diferente, y que los profesionales sanitarios no estábamos preparados y hacíamos más caso a los hombres con dolor torácico que a las mujeres con dolor torácico.
«Una tristura»
Se ha referido varias veces a cómo expresan las mujeres la enfermedad. ¿Cómo lo hacen?
Es una amalgama muy variada de síntomas. A veces no saben expresar lo que sienten y hablan de que tienen 'como una tristura'. Porque el que te viene con ardor de estómago te dice que tiene quemazón, lo cuenta bien. Pero cuando no saben muy bien definirlo y hablan de tristura, peligro. En ese caso hay que hacer analítica de sangre y electrocardiograma. También es muy importante la cuestión de los recursos asistenciales y la velocidad: no es lo mismo acudir a la consulta con un médico que está solo que a Urgencias, donde hay 25 personas esperando. Si el profesional que realiza la clasificación por gravedad pregunta qué te pasa y la respuesta es de una sintomatología que habla de tristura en la zona de la tripa o sensación de tope, puede que te haga esperar y priorizar a otros pacientes. Y quizás esa mujer esté sufriendo un infarto.
Así que los médicos también tienen que mejorar.
Las guías americanas más recientes dicen que hay que enseñar a las mujeres a que piensen que cuando tienen esas molestias puede ser debido a un infarto y así lo manifiesten, pero también que todos los profesionales sanitarios tenemos que hacer hincapié en obtener esos datos que nos pueden orientar el diagnóstico. Es un trabajo de todos.
Porque cuanto más tarde se intervenga, peor.
Cuando se habla del corazón la mujer no está tan concienciada y eso hace que tengan peor pronóstico: cuando hay un infarto se mueren más ellas. Hay que tener claro que cuanto más tarde se intervenga, mayores son las secuelas en función de cómo sea la zona dañada. En Euskadi tenemos el Código Infarto, que es muy importante. Cuando nos viene alguien con un infarto, contactamos con el hemodinamista del Hospital Universitario Donostia y la ambulancia y hacemos una conferencia telefónica entre los tres. Lo ideal es que en 60-90 minutos desde que te das cuenta de que es un infarto esa arteria esté abierta, independientemente de en qué zona de Gipuzkoa haya ocurrido. Pero si tardas en diagnosticarlo porque estás pensando que es reuma o algo digestivo por lo que te cuenta la afectada, al final se van juntando una serie de factores que pueden demorar la intervención. Y es una pena, porque de haber actuado antes la situación clínica sería mejor.
Antes se ha referido a los hábitos de vida cardiosaludables, que es la mejor forma de prevención. Me reconocerá que no es sencillo entre el Tolosa Goxua y txuleta jaia...
Es verdad que la gastronomía ocupa un lugar importante en nuestra sociedad, y respecto a la dieta reconozco que tenemos también culpa porque si una persona sufre un infarto y el médico le dice que tiene que 'comer limpio', un término que detesto, eso se traduce en que tengo que comer una hoja de lechuga, pechuga a la plancha y un yogur. Y no es verdad. Comer sano quiere decir comer de todo pero en dosis adecuadas. Puedes comer chuletón cada quince días en época de sidrería, pero no a diario, y tomar una copita o dos de vino como máximo al día.
Publicado por elcorreo.com – Salud – Ane Undargarin – 05/11/16 -
Publicado porYO