lunes, 21 de noviembre de 2016

El desafío de rescatar a nigerianas de las redes de prostitución en Italia

Cada mes llegan cientos de nigerianas a Italia llenas de ilusiones, sin saber que muchas acabarán como esclavas sexuales pese a los esfuerzos, en los puertos, por salvar a estas jóvenes de las garras de los traficantes.
En cada desembarco de migrantes socorridos en la mar es el mismo ritual: examen médico rápido, primera entrevista sobre la identidad, peluches para los niños y un experto de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) pendiente de las más jóvenes.
Desde finales de los años '80 llegan a Italia muchas nigerianas atraídas por la promesa de un empleo en Europa, pero esclavas de una deuda colosal que deben reembolsar a los traficantes de personas.

En los últimos años el tráfico se ha disparado: según datos de la OIM, 433 nigerianas llegaron a las costas italianas en 2013, 1.454 en 2014, 5.653 en 2015 y 7.768 hasta el 30 de septiembre de este año. Eso sin contar, desde hace dos años, a cientos de menores de edad, de a veces sólo 12 o 14 años.
"Entre el 70 y el 80% de ellas pueden verse forzadas a prostituirse" en Italia, Francia, España, Austria etc, donde la demanda crece, explica Luca Pianese, experto de la OIM.
En los puertos, él y sus colegas intentan detectar señales entre las que llegan. Las víctimas de las redes suelen venir del estado de Edo, en el sur de Nigeria, con un nivel de formación muy bajo y dificultades para recordar el periplo...

- 'Sueños rotos' –
 Llegan con un número de teléfono al que deben llamar y a menudo las acompaña un miembro de la red. "Hay que separarlas de las hermanas falsas, de los maridos falsos", explica.
Entonces comienza la etapa más delicada. "Llegan llenas de esperanza, confían en un futuro mejor. Nuestro deber, desgraciadamente, es romper este sueño" explicándoles lo que podría esperarles, los 10 o 20 clientes diarios, a veces violentos, a cambio de actos sexuales por menos de 20 euros...

También les dan una información muy valiosa: la legislación italiana garantiza un permiso de residencia y un acompañamiento a las víctimas de redes de prostitución, aunque no hayan sido todavía explotadas.
Según la OIM, apenas 300 mujeres aceptaron ayuda a su llegada entre el año pasado y los ocho primeros meses de 2016.
A Sor Monica Chikwe, una religiosa nigeriana encargada de coordinar en Italia una red de hogares para estas víctimas, no le sorprende.

En Nigeria "nadie dice la verdad" cuando le hablan de Europa, "las chicas no ven más que las luces", explica.
Muchas sufren abusos y violencia por el camino, sobre todo en Libia, pero el miedo se entremezcla con un cierto reconocimiento por los traficantes que, pese a todo, han cumplido con su promesa de llevarlas a Europa.

- Deuda de 20.000 o 50.000 euros -

Incluso las que dudan no se imaginan la violencia que les espera ni las deudas astronómica (con frecuencia de entre 20.000 y 50.000 euros) que se han comprometido a pagar.
"Son sumas muy superiores a las contraídas por los otros migrantes", explica a AFP Maurizio Scalia, vicefiscal de Palermo (Sicilia), que ha abierto investigaciones tras recibir denuncias individuales.
Además todas las víctimas se someten a ritos vudúes a veces crueles antes de partir y temen sufrir calamidades o represalias contra sus familias si no reembolsan la deuda.
La mayoría se calla hasta llegar al centro de acogida donde los traficantes vienen a buscarlas, pero la OIM les pasó antes números de teléfono a los que pueden llamar en cualquier momento.

Esta semana, la policía logró liberar a una joven nigeriana llegada el 24 octubre que pidió ayuda tras ser secuestrada por tres compatriotas que le exigían que se prostituyera para reembolsar 30.000 euros.
En total el número puesto a su disposición por las autoridades italianas recibió 150 llamadas de nigerianas entre 2015 y junio de 2016.
Ante esta emergencia el Gobierno desembolsó 15 millones de euros para crear centros de acogida. Están todos llenos.

Publicado por Boletín Globedia – Redacción Política – 11/11/16 –



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