miércoles, 14 de septiembre de 2016

Estranguló y enterró a su marido: la absolvieron

El caso se descubrió 51 días después del crimen ocurrido en Santa María de Punilla. La mujer, de 52 años, estuvo casi dos años presa. Fue víctima de violencia de género. FOTO Ariel Luna -

Gladys Edith Correa (52), la mujer que había llegado a juicio acusada de haber estrangulado y enterrado a su marido, Juan Carlos Medina (61), en Santa María de Punilla, fue absuelta por la Cámara Criminal de Cruz del Eje, en un juicio con jurados populares.
Luego de dos años en prisión, la mujer recuperó la libertad porque se entendió que se trataba de un “homicidio en legítima defensa”.
Se trata de un fallo que puede marcar un antes y un después en materia judicial para este tipo de casos de violencia doméstica.
Tras el fallo conocido el miércoles último, Correa, que semanas atrás ingresaba al mismo lugar como victimaria, acusada del crimen contra su marido –que había confesado en dos oportunidades– salió por la puerta como víctima.
Incluso, las mujeres que integraban el jurado popular la saludaron cuando era liberada.
El drama se desató, a nivel judicial, el 20 de noviembre de 2014, cuando se descubrió el cadáver del exguardiacárcel Medina enterrado en los fondos de la casa donde convivía con su esposa en Santa María de Punilla.
La mujer había denunciado su desaparición 51 días atrás. Pero tras diferentes averiguaciones, Policía Judicial y Bomberos fueron a buscar el cuerpo en esa vivienda. Tenía un cinturón, una tela y un pañuelo en el cuello y la autopsia dictaminó que había muerto por ahorcamiento.
Correa, que conocía de albañilería, había construido un sendero rectangular de ladrillos y cemento, tapando todo.
Con ella detenida, la fiscalía de Cosquín a cargo de Martín Bertone continuó avanzando en la causa, en la que ella terminó por confesar el crimen. Aseguró que él era violento y la maltrataba.
“Perspectiva de género”
Ya en el juicio, ante la Cámara Criminal y Correccional, integrada por Ángel Andreu, Ricardo Py y Adriana Espeche, desfilaron numerosos testigos que fueron aportando diferentes matices de una historia muy compleja.
A cada uno de ellos, el asesor letrado Juan Martín Illia le insistía para que describieran la personalidad violenta de Medina.
Así, al momento de exponer ante el tribunal y los jurados populares, Illia (nieto del expresidente Arturo Illia) ya desde el comienzo enmarcó el caso: “Esto se trata de violencia de género”.
Y agregó: “Ha sido una ofensa a la dignidad humana, se trata sin dudas de una muerte por violencia de género”.
En ese punto, detalló las denuncias de violencia familiar que la imputada había radicado en los tribunales de Cosquín. “(Correa) acudió a la Justicia y la Justicia no hizo nada”, remarcó.
Tras criticar la instrucción de la causa, el defensor afirmó: “Se le ha negado a la verdadera víctima todo por parte de la Justicia”.
“Es absolutamente necesario que se cambie la óptica vieja, terminar de una vez por todas las relaciones desiguales con la mujer, la Justicia debe tener perspectiva de género”, enfatizó el letrado.
Al culminar su alegato, solicitó la absolución de Correa por ser víctima de violencia de género y al entender que había actuado en legítima defensa.
La fiscal Haydeé Gersicich alegó que no había situaciones extraordinarias, sino que se trató de un crimen premeditado.
Y solicitó prisión perpetua para Correa o, en su defecto, 12 años de prisión, si es que los jurados valoraban algún tipo atenuantes.
Natalia Saad, por la querella, adhirió a la posición de la fiscal.
En el fallo primó la posición que había solicitado Illia, por lo que Medina volvió a la calle tras casi dos años de estar presa.
Ahora se aguardan los fundamentos del fallo, tras lo cual la fiscal y la querella van a evaluar si apelan.

Publicado por Diario La Voz – Argentina – José Hernández – Corresponsalía – 02/09/16 -

No hay comentarios:

Publicar un comentario