sábado, 27 de agosto de 2016

Una investigacion periodística denuncia extirpaciones forzosas de órganos El diario 'La Republica' informa de que la práctica se lleva a cabo en clínicas de Egipto y los donantes (mujeres y varones) son emigrantes africanos


En el año 2000, por primera vez en Europa, una comisión parlamentaria de Roma consiguió documentar lo que parecía una leyenda: la donación ilegal de órganos. No se trataba aún de extirpaciones forzadas, como lo que empieza a salir actualmente. Aquella comisión pudo documentar algunos casos, con nombres y apellidos, de personas pobres ( Varones y mujeres )que desde el noreste europeo eran llevadas a una clínica en Turquía donde se realizaba la extirpación y pago del órgano.
Una sección especial del diario 'La Repubblica' dedicada a periodismo de investigacion acaba de publicar varios reportajes documentados sobre extirpaciones forzadas de órganos que terminan con la muerte de la persona. La práctica tendría lugar en clínicas de Egipto y los donantes forzados serían emigrantes africanos que, por varias razones - entre ellas la falta de dinero para proseguir el viaje hacia Europa-se desvían de su camino a partir de Sudán, hasta El Cairo y Alejandría.

En fosas comunes

Las fuentes citadas en los reportajes son Global Financial Integrity (GBI) de Washington , el Comisariado sudanés para refugiados apoyado con un informe de ACNUR (Alto Comisariado de la ONU para refugiados) , la Gandhi Charity de Costa de Marfil (dispone de imágenes y documentos de cadáveres en el NIlo sin riñones, hígado y corazón), una fuente de la Organización Mundial de Sanidad (OMS) y Hasbesha, agencia para la cooperación al desarrollo que combate la trata de personas, que en el desierto de Sinaí ha hallado fosas comunes con cadáveres sin órganos.
Según un informe público de la GBI, citado por el diario, “el 10% de los 118.000 trasplantes que se realizan en el mundo es ilegal, o sea unos 12.000,  que en el mercado negro criminal producen beneficios por 1.400 millones de dólares.
El principal lugar de secuestro de los emigrantes sería el barrio Omdurman de Jartún (Sudán), donde viven dos millones de personas, aunque la delegación local de ACNUR ha denunciado también asaltos a sus convoyes con secuestro de personas (66 casos en 2015).
Alessandro Nanni Costa, director del italiano Centro Nacional Trasplantes explica que “los compradores proceden de países ricos y con frecuencia son árabes, turcos, israelíes y también estadounidenses”.

Publicado por El Periódico Internacional – Roma – Rossend Domenech – 14/08/16 -

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