domingo, 21 de agosto de 2016

El acoso sexual encuentra su castigo penal en el Código Militar


Militares españoles en la base de Irak EUROPA PRESS
“Me pareces una mujer muy morbosa”, “siempre te estoy observando"... La Fiscalía Jurídico Militar del Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla ha solicitado una pena de siete meses de prisión con suspensión de empleo y cargo público a un capitán de Tierra de Ceuta que acosaba a su cabo de forma impune con este tipo de frases, tocamientos y comportamientos de acoso sexual. Hasta ahora.

El acoso sexual en las Fuerzas Armadas españolas al fin encuentra su hueco penal en la Ley de Carrera Militar. Tras nueve meses desde que empezasen a redactar el borrador, el pasado 9 de junio, la comisión de Defensa aprobó el Proyecto de Ley por el cual se modifica la Ley de 2007 para incluir las penas a este tipo de delitos. Además, el día 11 de junio el Pleno dio el visto bueno al Proyecto de Ley Orgánica del Código Penal Militar.
Por primera vez y de forma específica estas conductas en el ámbito militar serán constitutivas de infracción disciplinaria y delito. Entre las modificaciones de la legislación se encuentra la prevención y la persecución de los casos de acoso, abuso o agresión sexual. Gracias a casos como el de la capitana Zaida Cantera las condenas por abuso sexual han llegado -para quedarse- al Código Penal Militar.

El nuevo Proyecto de Ley tipifica nuevos delitos como el acoso sexual, el abuso de autoridad, las amenazas y el trato humillante; además incluye las obligaciones asumidas por España relativas a la prevención y castigo de las violaciones del derecho internacional humanitario.
Entre los cambios más significativos se encuentra la posibilidad de denunciar a un superior sin tener que seguir la cadena de mando. (Normalmente a la hora de denunciar, los militares comunican su denuncia a su superior que, a su vez, transmite la denuncia a su superior). En muchas ocasiones se han dado casos en los que el superior es el propio acosador, por tanto, se bloquea el proceso de denuncia y se agudiza el acoso.

 Me debes un favor, guapa

 

 
En el relato de los hechos descritos por la víctima, ésta contó cómo el capitán de Tierra de Ceuta la manipulaba haciéndola sentir impotente. La militar agredida explicó que, en una ocasión, cuando se encontraba con otros compañeros para realizar una prueba denominada el ‘conguito’, el acusado se acercó a ella y le preguntó “cómo estaba”. La mujer dijo que “algo nerviosa” por la dificultad del ejercicio y su mando le ofreció quedarse con su fusil para reducir la carga que portaba, algo que le “extrañó” porque “sus compañeros hicieron todos la prueba portándolo”. Al volver al campamento, el capitán le indicó que le debía “un favor, guapa”.
A partir de ahora, las víctimas de acoso sexual podrán dirigirse directamente a la autoridad con competencia sancionadora –el jefe de Estado Mayor de la Defensa, la subsecretaria o jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, de la Armada o del Ejército del Aire- sin necesidad de utilizar el conducto reglamentario en la denuncia de los hechos.
 La jerarquía militar no permitirá la protección de la víctima al 100%
A pesar de ello, fuentes consultadas por bez.es, explican que la solución no será fácil. “En las Fuerzas Armadas el sistema de subordinados es muy fuerte, la jerarquía militar no permitirá la protección de la víctima al 100% y seguirá existiendo miedo a denunciar”, explica Zaida Cantera, diputada socialista.

El Protocolo de actuación posibilita la remisión de las denuncias a las Unidades de Protección frente al Acoso (UPA’s) y al Observatorio Militar para la Igualdad entre Hombres y Mujeres, ambos de nueva creación. “El Protocolo trata de garantizar la intimidad y confidencialidad de la víctima”, explican desde el Ministerio de Defensa. El acosador, al ser denunciado, será destinado a otro puesto en la unidad e, incluso, pueden suspenderle de funciones. Así mismo, la víctima también puede pedir un cambio de puesto en la unidad o de destino a la misma o de distinta localidad.
 No habrá una ampliación presupuestaria para llevar a cabo estas actividades
Las UPAs funcionarán en la Dirección General de Personal, en los Mandos o Jefaturas de Personal de los Ejércitos y en la Jefatura de Seguridad y Servicios del Estado Mayor de la Defensa. Se centrarán en cometidos tanto en la prevención del acoso, sirviendo de canal de asesoramiento e información, como de protección de la víctima a través de una labor de asistencia, apoyo, control y seguimiento. Además, contarán con un director, varios miembros, médicos y psicólogos de apoyo.

A pesar de ello, en la partida de BOE se explica de forma clara que no habrá una ampliación presupuestaria para llevar a cabo estas actividades. Desde Defensa han evitado explicar cómo se desarrollarán estas actividades sin coste adicional alguno para el Ejército. Habrá una UPA en cada uno de los Ejércitos y en el Órgano Central, próximos al mando “para proporcionar inmediatez en la respuesta ante una posible denuncia de acoso sexual o por razón de sexo” explica en un informe el Ministerio de Defensa.
Por su parte, el Observatorio Militar para la Igualdad recopilará los datos estadísticos sobre este asunto que serán enviados al Ministro de Defensa anualmente (cada 1 de febrero).

Se endurecen las condiciones para los acosadores
La nueva ley prevé una serie de medidas cautelares en las que es posible arrestar a una persona durante 48 horas, cesarle de sus funciones por un máximo de dos a 20 días, arrestar preventivamente a un sospechoso hasta 20 días y suspenderle las funciones por seis meses.
 Este Protocolo se aplicará también en los supuestos de acoso profesional derivado de un previo acoso sexual
Otro de los puntos más destacados es el que dice que “este Protocolo se aplicará también en los supuestos de acoso profesional derivado de un previo acoso sexual o por razón de sexo, con las mismas pautas de actuación y medidas”. Pero los militares que sufran acoso laboral – sin haber sido abusados sexualmente en ocasiones previas – tendrán que seguir el procedimiento habitual: denunciar a su superior y que, a su vez, éste denuncie la situación hasta el organismo competente. Una medida que amedrenta a las víctimas a la hora de denunciar. 

Siete meses de condena 

 

 
La cabo acosada por su capitán de Tierra de Ceuta terminó siendo víctima de “amenazas de arresto por cualquier motivo” y “proposiciones de tipo sexual durante las maniobras”. El capitán ha sido condenado a siete meses, pena que la Asociación de Militares de tropa y Marinería (AMTM) tachan de “insuficiente”.
 Entre las medidas de prevención se encuentran la Guía práctica para la víctima de acoso en el Ejército y el Manual de buenas prácticas para el Mando que empezarán a repartirse a partir de la aprobación de esta Ley.

Publicado por bez.es lo que debes saber – Marta Trejo – 15/08/16 -

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