miércoles, 20 de abril de 2016

La transexual que quiere ser la primera Barbie humana colombiana




"Quiero ser una modelo reconocida y ayudar a los niños con cáncer", dice.

En la ciudad (Medellín)  donde los estereotipos no parecen tener límites, conocimos a Yoli Arias, la transexual paisa que promete convertirse en la primera Barbie humana en Colombia.
Desde que decidió volverse mujer, Yoli siente una fascinación por las muñecas Bratz y anhela verse como una de ellas. “Desde hace tres meses inicié el cambio para verme como una Barbie, siempre me han parecido hermosas y en especial las Bratz. Entonces yo  pensé en hacerlo, debido a que por todo el mundo hay mujeres que se han transformado en Barbies humanas y aquí en Colombia seré la primera”, dice en diálogo con KienyKe.com.
Nacida en Bolombolo Antioquia, terminó sus estudios de colegio y actualmente trabaja como estilista. Su  mayor sueño es ser modelo reconocida y ayudar a los niños con cáncer y síndrome down.
“Que las personas me conozcan es mi mayor deseo. Todos los días a mis redes sociales me llegan más de 60 mensajes, en la gran mayoría de felicitaciones. Todo ese reconocimiento lo quiero usar para hacer mi proyecto de Barbies Bellas con Cáncer, que promete ayudar a los niños y niñas en estas situaciones”.
El proyecto lo hará posible con la recolección masiva de tapas de botellas y  los fondos que logre recaudar los usará para comprar juguetes e implementos que necesiten los niños de fundaciones. Así mismo acompañará a los niños en jornadas lúdicas que ha sido invitada.
Sin embargo, esta transformación solo puede ser posible si Yoli se práctica alrededor de 20 cirugías en todo su cuerpo. “Hasta el momento llevo siete cirugías menores: Retoque de nariz, aumento de labios, corrección de parpados, aumento de glúteos, entre otras… Adicional a eso la dieta es severa y como consecuencia tuve que eliminar todas las harinas.”
El resto de las cirugías que le hacen falta a Yoli para conseguir su perfección, se las piensa realizar en Venezuela: “Allá es más barato y hasta he recibido propuestas de modelaje. No había podido ir porque era menor de edad, pero ahora, con 18 años, viajaré para allá en dos meses”. Sin embargo, no se operará en su primer viaje, pero sí se encontrará con los médicos que se lo han ofrecido.
Para Yoli, el apoyo de su familia es importante y dice que desde siempre su mamá la ha aceptado con sus cambios. Cada vez que se va a someter a una cirugía, su mamá se asusta y en una ocasión le negó permiso para una de ellas: “Ella acepta mis transformaciones pero como toda mamá creo que siente miedo de que me pase algo malo. La última que me realicé, que eran las siliconas, no me dio el permiso que debía llevar firmado por ser menor. Ésta solo la aplacé, y ya que soy mayor espero hacerla cuanto antes”.
Un mar de miradas desata esta Barbie humana en construcción. Unas por admiración y otras con rechazó. Ella dice no importarle las críticas negativas, pero lo que sí le importa es que la gente sepa que más allá de convertirse en una muñeca tiene un propósito y es ayudar: “La gente se me arrima y me dice cosas como: ¿Si tú eres una Barbie porque no tienes lujos? A lo que yo respondo que no me interesa convertirme en la típica plástica del montón, sino en una muñeca humilde, que ayude a los pobres y vele por todo un país.”
Barbie o no, Yoli es un personaje que sin ningún miedo, perjuicio o timidez, se abre a un mundo que sin lugar a duda le empezará a dar sus críticas.
Publicado por KIEN&KE – Yuliana Zuleta – 19/04/16 -


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