sábado, 26 de marzo de 2016

La semana, en clave de derechos humanos

La UE ha dado el portazo definitivo a los refugiados. Europa se ha quitado la careta: ya no hablaba de las promesas (incumplidas) para acoger refugiados sino de expulsarlos a Turquía. A todos. En la cumbre europea del jueves y viernes, acordaron cómo hacerlo. Primero, maquillaron un poco el acuerdo: ya no serían deportaciones colectivas, y por tanto ilegales, sino que se estudiarían caso por caso, pero se deportaría de manera masiva a suelo turco. Después, acordaron los detalles para intentar atar el pacto a las normas internacionales y que entrase en vigor lo antes posible: en la medianoche del domingo.

En las horas previas a la firma, los refugiados que ya estaban en Grecia expresaban su inquietud ante el pacto con Ankara, aunque a ellos no les afectara. “Allí nadie va a protegernos”, decía una mujer siria. Esa es la denuncia de numerosas ONG, que ha vuelto a documentar Amnistía Internacional: tras la firma del acuerdo, Turquía devolvió a 30 afganos “pese al temor de ataques talibanes”. Esto demuestra, dicen, que "es un no país seguro". Aquí te detallamos siete claves para entender por qué eso es importante.

La muerte de dos niñas pequeñas y de dos hombres en el Egeo marcaron la entrada en vigor del acuerdo. Grecia ponía en marcha su maquinaria de expulsiones, aunque sin los medios necesarios para ello. Algunos centros de refugiados pasaron a convertirse en campos cerrados de detención para retener a los ‘migrantes’ hasta su devolución. En este vídeo, varias familias alertan de que algunos refugiados acaban tras el candado y las verjas. Sin mantas, ni leche suficiente para los bebés.

Las autoridades griegas han convertido los centros de registro en centros de detención. Los voluntarios y las ONG pequeñas han sido expulsadas del campo de Moria, en Lesbos. Acnur y Médicos Sin Fronteras se retiran de estos centros: no quieren ser “cómplices” de las expulsiones de refugiados. La desesperación estalló ante la frontera cerrada en Idomeni con un hombre que se prendió fuego a lo bonzo.
Nos hemos preguntado sobre los porqués de este pacto. “Nadie se cree que la UE no pueda acoger a los refugiados: es su miedo a perder votos”, resumía Nicolás Sartorius

La incoherencia del Gobierno de España también ha quedado en evidencia. Después de hacer gala de su petición en Bruselas de las garantías de expulsiones individualizadas de refugiados, no colectivas, la Guardia Civil las ha ejecutado este domingo en la valla de Melilla. Allí, seguimos la política migratoria de nuestra frontera sur. Un juez ordenó readmitir en el CETI  a un inmigrante expulsado. Pasó seis semanas acampado en la calle.

Los atentados terroristas en Bruselas volvieron a sacudir el miedo al terrorismo. Y una vez más, a pesar de los grupos xenófobos que se empeñan en relacionar religión, migración y terrorismo, las amenazadas del ISIS, como esta con la imagen de Aylan Kurdi, mostraban que los refugiados también huyen de estos grupos extremistas.


Publicado por eldiario.es – Desalambre – 24/03/16 -

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