sábado, 19 de marzo de 2016

“La identidad le pertenece a las personas, ni a los médicos ni a los padres, es el hecho más individual que tenemos”

El Dr. Adrián Helien, especialista en psiquiatría y sexólogo, trabaja dentro de la División de Urología del Hospital Durand como Director del GAPET (Grupo de Atención a Personas Transgénero). Es el primer grupo interdisciplinar de atención de la salud integral para personas trans que comenzó sus actividades en el 2005 y continúa hasta el día de hoy recibiendo consultas.

¿Cómo se conforma el GAPET?
Estamos desde el 2005 como grupo, antes trabajaba con pareja y sexualidad recibiendo consultas, hasta que vi que las personas trans eran maltratadas y no recibían la atención adecuada. Tengo a cargo la coordinación del equipo, soy quien realiza el ingreso al programa; existe una suspicacia o sospecha subyacente -soy psiquiatra- y se piensa que el psiquiatra patologiza; esto es un prejuicio instalado, acá el trabajo es y fue desde el comienzo de despatologización, la idea es tener equidad y respeto en la atención, se nos forma en una visión biologicista y binaria; hoy nuestra bandera política es poder romper con esa visión.
No es sencillo, es una postura política visibilizar esta problemática y por eso hemos sufrido ataques y críticas del poder médico hegemónico. Ahora parece fácil hablar de estos temas pero en el 2005 no era así; te decían: “¿Dónde los vas a atender? ¿Con las demás personas? mirá que en el hospital hay lugares y ciertos horarios…”, para mí no era así, mi pelea fue siempre para que estén en el mismo horario, misma sala de espera. Llamarlos por el nombre de elección cuando no había Ley de Identidad de Género fue una tarea de re educación muy grande, hoy el hospital está totalmente integrado, en el 2005 era difícil. Este proceso de re educación fue del equipo, nunca tuvimos apoyo oficial, somos un grupo autogestivo, no tenemos apoyo, no tenemos jerarquía. Vos entrás al servicio de urología y no estamos nombrados, el que llega es porque investigó y todos los caminos conducen a pocos lugares, porque cuando se dice que hay atención en todos los hospitales, no es así, no hay atención en todos y menos con este equipo interdisciplinario, que abarca la salud integral.

¿Cómo funciona el equipo?
Quienes vienen a atenderse pueden ingresar por endocrinología, también por consulta directa para la intervención de reasignación de genitales. El equipo trata de dar cuenta de la salud integral de las personas transgénero, que no es solamente hormonas y cirugías. Mucha gente no iba a los hospitales porque se los expulsaba, no se los atendía. Acá tenemos atención urológica y ginecológica (le hemos cambiado el nombre, ahora se llama calidad de vida). Realizamos cirugía de reasignación o reafirmación de genitales, tenemos cirugía plástica que hace masculinización de tórax en varones trans, también un laboratorio específico para el tratamiento con hormonas, dosaje y seguimiento de tratamientos hormonales, de reasignación o cruzados como se los quiera llamar.

¿Qué se modificó luego de la aprobación de la Ley de Identidad de Género?
La edad de la primer consulta bajó, antes era arriba de los 35 años hoy está debajo de los 18 y en descenso; estamos armando un equipo que atienda niñez y adolescencia trans. Es un gran cambio, y paradójicamente también se dieron muchas consultas de gente mayor de 50 años, que esperó tener algún respaldo legal para hacer la transición por un montón de situaciones que se vivían en otro contexto social en el que era muy difícil salir del closet. Pero aún no hay equipos que trabajen con niñez y adolescencia con experiencias trans dentro del sistema de salud público.

¿Cuál es hoy en día la expectativa de vida de una persona trans?
Lo que se decía de una expectativa de 35/40 años está cambiando, depende de la población que estemos hablando, no hay una estadística fiable hoy en día en Argentina, la población que se acerca a nosotros no responde a las características de esas encuestas que dan expectativa de vida de 35 años. En este tiempo hemos atendido 1000 personas y nuestra casuística supera ampliamente esa edad promedio que se decía.

¿Qué opinión tiene acerca de la Guía de Atención de Salud Integral para las Personas Trans que sacó el Ministerio de Salud en el 2015?
Me parece que la idea está buena, intervenimos en algunas sugerencias y modificaciones, da una buena base como punto de partida, pero de ahí a la realidad hay un abismo, ojalá haya algo más concreto de apoyo para que realmente mejore la atención de personas trans en la salud pública.

¿Cómo se trabaja en la salud pública en los casos de reasignación de sexo?
La medicina recién ahora se está ocupando un poco desde el punto de vista ético y de cómo se comporta respecto a la asignación de sexo a un recién nacido. Por ejemplo en el caso de personas intersex la medicina siempre actuó binariamente, con un bisturí intentó corregir y asignarles un sexo. En ese sentido entramos en el terreno de la biopolítica y la bioética respecto a cómo se interviene un cuerpo sin que el dueño de ese cuerpo preste consentimiento y por qué alguien va a asignar con un bisturí la identidad a una persona. La identidad le pertenece a las personas, ni a los médicos ni a los padres, es el hecho más individual que tenemos. Se intervenía para normatizar los cuerpos dentro del binario, nos estamos cuestionando y replanteándonos eso, la idea es ver cómo esa persona podrá decidir y que el rol de la medicina sea el de acompañante y no quien define un proceso identitario que puede tener infinitas trayectorias. Esto es lo que pretendemos que ocurra pero de ahí a la realidad queda un largo trecho. Quisimos hacer una reunión con los hospitales de pediatría hará 2 o 3 años, la organizó Diana Maffía, participó el activista trans Mauro Cabral y fue una batalla en la que el poder médico hegemónico cerraba filas en una postura muy sesgada, hoy quizás con la ley haciendo punta esto puede cambiar.

¿Cómo ve la educación universitaria? ¿Se abordan estos temas en la Facultad de Medicina?
Tengo una encuesta que realizamos alrededor del país donde de 800 médicos encuestados, la mayoría coincide en que no hay formación ni en género ni en diversidad. Actualmente coordino el capítulo de sexología de Apsa (Asociación de Psiquiatría Argentina), lo bauticé sexología y diversidad para hacer visible la temática. Estos temas no entraban en los congresos de psiquiatría, recién pude tratarlos de la mano del sponsoreo de un laboratorio. De hecho no hay formación, en especial en los psiquiatras, fui muy cuestionado por el sistema médico por trabajar diversidad, se ve muy poco y nunca se aborda de forma integral. Mi formación fue personal, haciendo talleres de pareja y familia, muy autogestivamente y haciéndome cargo de la atención a personas trans porque nadie lo hacía. Hago docencia con mi equipo.
La frase del Dr. resume la situación de atención de la salud de personas trans en nuestro país: “Los servicios de salud que existen son esfuerzos aislados, no hay una red, no tenemos datos cruzados entre nosotros, no hay información oficial; generalmente algunos funcionan con apoyos locales o como nosotros con nada y a remar…”.


Publicado por REVISTA FURIAS -  Sofía Espul – 15/03/16 -

No hay comentarios:

Publicar un comentario