sábado, 19 de marzo de 2016

En Brasil las mujeres negras continúan siendo las menos remuneradas en el trabajo

Basado en datos obtenidos por la Encuesta Nacional de Muestreo por Domicilios (Pnad) de 2014, del Instituto Brasilero de Geografía y Estadística (IBGE), el Ministerio del Trabajo, en cooperación con el Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (Ipea), vinculado al gobierno federal, divulgan el análisis Mujeres y trabajo: breve análisis del período 2004-2014. En el estudio se señala que, entre 2004 y 2014, hubo una disminución en el desequilibrio profesional entre hombres y mujeres, en Brasil. Sin embargo, la desigualdad todavía no fue superada.

De acuerdo con la nota, en el período citado, el ingreso del brasilero en general aumentó cerca del 50%. En ese mismo período, el aumento del rendimiento de las mujeres negras llegó al 77%, mientras que el de las mujeres como un todo obtuvo un incremento del orden del 61%. Entre tanto, los hombres continúan ganando más –y, si fuesen blancos, la diferencia aumenta. Las mujeres negras, por su lado, continúan ocupando la punta opuesta de la jerarquía profesional, con el menor promedio salarial: R$ 946 (2014).
La nota explica también que cerca del 14% de la población femenina brasilera trabaja como doméstica. En este grupo, las mujeres negras son también mayoría (17,7% ocupan la función, contra el 10% entre las mujeres blancas).

Revisando conceptos
Luana Simões Pinheiro, que es investigadora del Ipea y una de las autoras del análisis, explica, mencionando la metodología, que es preciso entender que la diferencia en la vida profesional entre los sexos puede ser mayor que el señalado en la nota. "El IBGE trabaja con un concepto que excluye todo trabajo doméstico no remunerado, hecho en el espacio privado, que son aquellas actividades que las mujeres hacen en su vida cotidiana, que es continua y no ha cambiado a lo largo de los años (...) Las mujeres que cuidan a hijos, ancianos y enfermos, y las trabajadoras rurales, que están fuera de los datos estadísticos”, señala Luana.
La investigadora muestra que el ‘tercer turno’ vivido por las mujeres (que alcanzan la independencia financiera, pero que continúan siendo responsables de las tareas domésticas) y otras contribuciones que dan, en forma no remunerada, al hogar (realidad "que no ha cambiado a lo largo de los años”), así como la trabajadora rural, no están contemplados en las estadísticas presentadas.

La nota revela, por ejemplo, que de las mujeres que respondieron a la PNAD en 2014, el 90% afirmó ‘realizar algún tipo de trabajo doméstico no remunerado’, mientras que sólo el 51% de los hombres respondió afirmativamente a la pregunta. Y también en comparación con los que ayudan, el tiempo dedicado a la jornada de actividades domésticas de las mujeres es más que el doble del dedicado por los hombres (25,3 horas de ellas contra 10,9 horas de ellos).
"Para la discusión de género e igualdad entre mujeres y hombres en el mundo del trabajo, el concepto adoptado nos limita y disminuye la contribución que las mujeres dan en ese campo”, explica Luana.

Sugerencias
Los autores de la nota indican sugerencias de políticas públicas para la disminución de las desigualdades:

i) Acciones que aumenten la permanencia de las mujeres en el mercado de trabajo, con garantía de igualdad de rendimiento y ascenso profesional;

ii) Continuación de la política de valorización del salario mínimo, en el largo plazo;

iii) Capacitación profesional de mujeres;

iv) Políticas de protección y seguridad social, especialmente para las que están en situación de vulnerabilidad;

v) Políticas que incentiven el compartir las responsabilidades familiares y la promoción de estudios comparativos internacionales sobre el enfrentamiento de las desigualdades entre hombres y mujeres en el mercado de trabajo.


Publicado por ADITAL Brasil – Paulo Emanuel Lopes – 16/03/16 -

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