lunes, 2 de noviembre de 2015

Ya van siete feminicidios

La Fiscalía Especializada de Atención de Delitos contra Mujeres y Periodistas de la PGJE (México), tiene registrados siete casos de feminicidios en lo que va del año.

 En este mismo periodo se han abierto por homicidios contra mujeres nueve indagatorias, aunque sólo siete acreditan este delito contra las mujeres.

Según el titular del área Liberto Hernández, de la mayoría de los homicidios que llegan, sólo el 5% son consignados como feminicidios.
Recordó que en el 2014 fueron 55 los homicidios cometidos contra mujeres, sólo 17 casos habían sido consignados con un detenido.

Entre estos homicidios, hubo casos que estuvieron relacionados con la delincuencia organizada.

La Unidad Especializada de Homicidios de la PGJE, turnó un caso con características similares al feminicidio, donde derivado de la indagatoria dos personas fueron detenidas, sin embargo, éste no fue determinado como feminicidio.


Publicado por el Diario de Coahuila – Sofía Noriega – 02/11/15 -

W.I.T.C.H., brujería y hechizos contra el patriarcado

La guerrilla feminista se constituyó en Nueva York la noche de Halloween de 1968

Las siglas W.I.T.C.H, que en inglés componen la palabra 'bruja', esconden la actividad de una fascinante guerrilla feminista: la Conspiración Terrorista Internacional de las Mujeres del Infierno (Women's International Terrorist Conspiracy from Hell) que actuaron en Nueva York entre 1968 y 1970, pasando a la historia como uno de los grupos más interesantes del feminismo radical.
Durante años, su historia, sus artículos, comunicados y hechizos se compartieron de forma clandestina.
En España, en enero de 2007, editorial La Felguera los reunió por primera vez en un libro cuya segunda edición vio la luz en octubre de 2013. Este manual de combate y brujería, traducido por Inmaculada Pérez, incluye también fotografías, carteles feministas y flyers que forman parte de su legado.
W.I.T.C.H funcionaba como una guerrilla de brujas urbanas homenajeando así a las hermanas brujas, perseguidas en la Edad Media por la iglesia y otras instituciones patriarcales.
Eran conscientes de que, a finales de los 60, el enemigo estaba también en casa. Y al igual que el manifiesto SCUM de Valerie Solanas o las propuestas de Shulamith Firestone, su furia estalla en un momento en el que el feminismo estaba estancado, la negociación de cuotas de igualdad y libertad había llegado a un punto muerto y surge una fuerte crítica a la izquierda que prescindía (una vez más) del feminismo a la hora de plantear sus proyectos de sociedad. 

"Sus integrantes y otros colectivos, como los coetáneos en el tiempo New York Radical Woman, Redstockings o el posterior New York Radical Feminist (1969), fueron el resultado de la decepción feminista frente al liberalismo de históricas organizaciones de mujeres como NOW, fundada por Betty Friedan en 1966 y las contradicciones internas de la propia nueva izquierda", explica en el texto inicial del libro Susan Wildburg.

Todo ello en medio del ambiente revolucionario contra la guerra de Vietnam, las protestas anticapitalistas, la inminente formación de grupos terroristas como The Weather Underground (al que estarán vinculadas algunas de las integrantes de W.I.T.C.H) y la deriva violenta de un sector del activismo por los derechos civiles de los negros tras el asesinato de sus líderes.

"Soy una bruja, soy una bruja, soy una bruja"

La actividad de W.I.T.C.H fue breve pero muy fructífera. Fueron tres años de boicots a certámenes de belleza y ferias nupciales, ocupación de periódicos contraculturales, protestas frente a los juzgados o en Washington para exigir la liberación de compañeros revolucionarios y aquelarres secretos liderados por la activista Robin Morgan.
Invocaban la violencia y la muerte al machismo en sus comunicados e invitaban a las mujeres a practicar la autodefensa frente al sexismo bajo la poética idea de que cualquiera podía convetirse en una bruja. 

Bastaba con solo repetir tres veces la frase "Soy una bruja". Su forma de actuar entroncaba con los grupos de autoconciencia feminista e invitaba a crear hermandades y a explorar la espiritualidad de la mujer. Su mensaje emergió de la clandestinidad en Nueva York, pero pronto prendió mecha en otras ciudades de Estados Unidos donde otros grupos de brujas siguieron su ejemplo. Y, hoy en día, la acción directa de Pussy Riot o Femen, está claramente influida por ellas:

"Si eres una mujer y te atreves a mirar dentro de ti, eres una bruja. Crea tus propias normas. Eres libre y hermosa. Puedes ser invisible o visible acerca de cómo elijas dar a conocer tu cara de bruja. Puedes formar tu propio Grupo de Hermanas Brujas (trece es un número acogedor para un grupo) y hacer tus propias acciones. (...) Todo lo represivo, lo orientado únicamente a los hombres, lo codicioso, lo puritano, lo autoritario, esos son tus objetivos. (...) Tu poder procede de tu propio ser  como mujer, y se activa al trabajar conjuntamente con tus hermanas".

La segunda edición de W.I.T.C.H a cargo de La Felguera incluye un texto inédito hasta la fecha, 'Adiós a todo esto', publicado por Robin Morgan en 1970 en el periódico RAT. Formó parte de un número especial de este medio de Nueva York, uno de los más conocidos de la contracultura y la llamada Nueva Izquierda, sobre feminismo. Tal y como se relata en el texto, un grupo de mujeres que trabajaban en RAT que estaban hartas de las jerarquías masculinas en el periódico y el sexismo de sus contenidos, tomaron el mando con ayuda de otras activistas y lo convirtieron en un periódico feminista. El artículo de Morgan generó una gran controversia, pero su vigencia lo convierte en una lectura imprescindible para cualquier feminista de hoy en día:
"Cualquier amo tiene la alternativa de deshacerse del sexismo y del racismo; los y las oprimidas no tienen otra alternativa-ya que no tienen el poder-que luchar".


Publicado por About.es -  Monserrat Barba Pan – octubre/2015 -

Una mesa en memoria de las mujeres

El mast’aku armado en la Unicen en memoria de las víctimas de feminicidios en Cochabamba. - Hernán Andia Los Tiempos

La carrera de Trabajo Social de la Universidad Central (Unicen) preparó ayer una mesa o mast’aku recordando a las 25 víctimas de feminicidios de 2015 en el departamento.
“Hemos invitado ahora a los colegios para que participen de la explicación del mast’aku y lo hemos dedicado a un hecho cotidiano: cada tres días mueren mujeres por causa del feminicidio”, afirmó la coordinadora de la carrera de Trabajo Social de la Unicen, Elizabeth Quevedo.
Mientras los estudiantes de colegios iban llegando, se les explicaba la forma de armar el mast’aku y el significado de cada uno de sus elementos. Asimismo, existía a un costado la historia de cada una de las víctimas que fallecieron en manos de sus parejas.
Durante la explicación a los estudiantes, Quevedo pidió a los jóvenes reflexionar sobre los feminicidios para cambiar la “mirada machista” y prevenir este tipo de muertes. Esta misma actividad se desarrolló en la plaza de Jaihuayco con el armado de una mesa para recordar a las víctimas de feminicidios.
Plan Todos Santos
Para brindar seguridad durante la fiesta de Todos Santos, el Comando Departamental de la Policía desplazará a 1.603 uniformados  de todas las unidades en Cochabamba en dos turnos, informó el ministro de Gobierno, Carlos Romero en una conferencia de prensa ayer.
Los policías brindarán seguridad y resguardo en la parte externa e interna de los cementerios. Se encargarán del ordenamiento del tráfico vehicular, de mantener el orden público antes, durante y después de Todos Santos y de evitar el consumo de bebidas alcohólicas.


Publicado por Diario Los Tiempos –Bolivia – Redacción Central – 31/10/15 -

Una de las más graves violencias contra la mujer se dio en el régimen de Alberto Fujimori

 María Emilia Flores.

Las violaciones sexuales durante la guerra interna es una de las más graves violencias contra la mujer en la historia del Perú, la CVR registró 538 casos: 527 fueron contra mujeres,principalmente campesinas y amas de casa, quechua hablantes, analfabetas, entre 10 y 29 años. El 83% de estas violaciones son imputables a agentes del Estado. Aunque según elRegistro Único de Víctimas, la cifra se elevó a 4,405 mujeres, sin embargo ninguna ha obtenido justicia. Otra grave violencia perpetrada contra miles de mujeres ha sido las esterilizaciones forzadas llevadas a cabo durante el régimen de Fujimori, política de Estado que vulneró profundamente la vida, la integridad y la dignidad de miles de mujeres pobres.
El llanto y la amargura de la violencia política vivida por muchas mujeres ayacuchanas, es un rasgo que demuestra que aún las heridas siguen abiertas, y que el país está lejos de la reconciliación y la verdad, y que carece de una memoria histórica frente a los hechos más violentos y dolorosos de la historia del Perú, sufridos durante los años 1980 al 2000.

Han transcurrido doce años de la entrega del Informe Final de la CVR, María Emilia Flores, quechua hablante nos muestra un documento que certifica que forma parte del número de víctimas registrados por la CVR – fue golpeada, torturada y violada –, ella reconoce a sus agresores como "Los Cabitos” – nombre de un cuartel del Ejército Peruano, ubicado en Huamanga, Ayacucho. María Emilia después de más de una década de la visita de una comisión de la CVR señala que ningún representante del Estado volvió para cumplir con lo que le habían ofrecido: reparación, ni siquiera con su principal demanda: tratamiento médico y psicológico.
Los soldados tocaron la puerta de su casa mientras su esposo iba a cuidar y trabajar la chacra. Su última hija tenía nueve meses de nacida. Aprovechando la ausencia de su esposo, dos soldados la encerraron en una habitación de su casa, la torturaron y abusaron sexualmente de ella. No la soltaron sino hasta las once de la noche.

Entre lágrimas y lamentos María Emilia nos relata uno de los peores episodios que le toco vivir: "Los Cabitos también me golpearon. Me torturaron, me violaron y quisieron ponerme brasas de fuego en la boca. Los Cabitos me golpearon y maltrataron. Desde esa fecha no dejo de toser y no escucho nada. Hace mucho tiempo que me he quedado sorda”.
Las víctimas eran analfabetas o con estudios primarios. Mujeres quechua hablantes (75% de los casos), de origen rural (83%), campesinas (36%) o amas de casa (30%).
Hipólita Oronjuy tiene el mismo patrón de agresión y violencia de los años 90, ella es de Ayacucho, y se tuvo que desplazar hasta Chilca, Huancayo, con su hijo en brazos para poder salvar su vida y la de su familia. Hipólita fue violada sexualmente en dos oportunidades, además, ella y su esposo fueron torturados: "Habían muchas violaciones, ni una mujer se salvaba, era terrible, ahí, no valía vivir. Allá te torturaban, acá te torturaban, era terrible, esa vida no quisiera que la llevara nadie”.
Para huir de la guerra iniciada entre las fuerzas armadas y el terrorismo en Ayacucho, tuvo que caminar muchos días, sin alimentos y descalza – para no hacer bulla con sus pasos –, tampoco podía permitirse gritar y llorar, solo sollozar en silencio, tenía que huir para sobrevivir a la guerra. Aunque pensó que nunca más volvería a ver a su esposo, meses después se encontrarían en Chilca.

En el tramo entre Ayacucho y Huancayo encontró un hospedaje, "ahí entraron encapuchados, entraron al hospedaje y no sabía cómo escapar porque estábamos ahí con mi hijo, y me agarraron entre dos, ahí es lo que pasó la violación. Hasta en dos oportunidades, otro fue en el campo, le tiraron a mi hijo para otro lado, no podía como defenderme, me agarraron entre tres, y así sufrí de violación”.
"Cuando empezó la guerra ya no sabías con quién estar, o a quién apoyarte ¿qué hacías? estar sentada ahí o sino irte a los montes para que puedas sobrevivir, llevar tu vida para que puedas salvar con los hijos cargados, ya no te importaba si tenías o no comida. Y así teníamos que ir, si nos encontraba ahí el Ejército o los terroristas, ahí te mataban. Tenías que estar calladito, sin decir nada”, dice.

Para ellas, los años del terror no terminaron con las torturas y violaciones, sumado a ello, poco tiempo después, fueron sometidas a una política de esterilización forzada, bajo la excusa de erradicar la pobreza en los sectores más pobres del país, el gobierno de Alberto Fujimori, emprendería una feroz campaña para el control de la natalidad, dirigido principalmente a mujeres andinas, campesinas, analfabetas y pobres. María Emilia e Hipólita forman parte de las aproximadamente 300 mil mujeres que alcanzó este programa en todo el país, aunque ninguna de las dos están incluidas en el expediente de la investigación penal, que reporta un total de 2,074 víctimas.
En Memoria del caso peruano de esterilización forzada, Giulia Tamayo, Alejandra Ballón y Kimberly Theidon sustentan que estas intervenciones se dieron en Ayacucho pese a que había un crecimiento negativo poblacional, debido a la mortalidad asociado al conflicto armado interno, es decir que se siguió diezmando a las poblaciones justo en un contexto de una baja poblacional extrema.
"Nos llevaron y nosotros no queríamos, llorábamos y nuestros hijos también. Y me cortaron, mi esposo no estaba aquí, estaba de viaje. Cuando regresó, casi después de dos meses me dijo: Quién te obligó, diciendo se enojó, quién te mandó ir allá. Le reclamó al doctor: quién te ordenó llevar a mi esposa, sin mi consentimiento has llevado, le dijo”.

Aprovechando la ausencia de su esposo, dos soldados la encerraron en una habitación de su casa.
Pese a su llanto incontenible continua su relato: "A mí sola me hicieron esto, estaba sola con mis hijos. El doctor nos dijo que nos iba a dar alimentos. Desde que me operaron todo es diferente, estoy enferma y no tengo fuerza para nada. Cuando trabajo mis fuerzas disminuyen y no puedo viajar. Mis hijos están en edad escolar, tengo que educarlos, pero no puedo. Antes trabajaba normal. Iba a donde sea a trabajar”, sostiene María Emilia.
Cuando Hipólita empezaba una nueva vida en Huancayo, después del nacimiento de su segundo hijo, fue a la posta donde ya tenía historia médica, ahí le dijeron que tenía que operarse: "pero señorita por favor yo no quiero, no. Tú ya tienes varios hijos ya, yo no te voy a soltar ya. Ahí ya me amarraron para que me operaran, cuando desperté estaban amarados mis pies y mis manos, y me habían operado ya sin querer, yo no quería”.

Debido a la ausencia de un Registro Único de Víctimas (RUV) es que a la fecha no se conoce el número exacto de personas esterilizadas contra su voluntad. El actual gobierno se niega a impulsarlo, el viceministro de Derechos Humanos, Ernesto Lechuga, afirmó que el Ejecutivo no puede crear un registro oficial de víctimas, hasta que no se resuelva el caso en los tribunales. Lo que confirma que no hay voluntad política para sincerar las cifras, ya que tanto las reparaciones y el RUV van de manera independiente y paralela del tema judicial.

Campaña electoral y las esterilizaciones forzadas

El caso de las esterilizaciones forzadas estará en la escena política debido al proceso electoral presidencial que se avecina. Keiko Fujimori, quien encabeza las preferencias, fue primera dama cuando se llevaron a cabo este Programa de Planificación Familiar impulsado desde Palacio de Gobierno (1996-2000).
Hipólita fue violada sexualmente en dos oportunidades, además, ella y su esposo fueron torturados.
Alejandra Ballón, señala que con las esterilizaciones forzadas se tienen pruebas de que significó un crimen de lesa humanidad. "Fue una política de Estado, durante el Gobierno de Fujimori, esto fue reconocido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el 2003, en el acuerdo amistoso de María Mamérita Mestanza. 

Llamar mitos a las esterilizaciones forzadas, me parece gravísimo de parte de una candidata a la presidencia”, dice la investigadora en respuesta a las declaraciones de Keiko en la Universidad de Harvard, quien responsabilizó a los médicos y calificó dichas esterilizaciones forzadas como un error lamentable.
La indignación de los médicos no se hizo esperar. La Federación Médica del Perú recordó de manera tajante que las intervenciones fueron el resultado de una política de gobierno aprobada por Alberto Fujimori. "Las declaraciones de la candidata presidencial demuestran que no existe un sentido de autocrítica real por lo ocurrido durante el régimen de su padre. En el gobierno de Fujimori se impuso una política de gobierno que cambió las normas sobre planificación familiar y obligó a los médicos a realizar esos procedimientos”, sentencia el comunicado.
Keiko pre-candidata a la presidencia del Perú, junto a su padre, el dictador Alberto Fujimori.

Julio Arbizu abogado de las víctimas, representadas por la organización feminista Demus, sostiene que hay responsabilidades que exceden a las de los médicos. "Me temo que este giro discursivo de la señora Keiko Fujimori no sea sino una estrategia de campaña que abandone prontamente el mensaje cuando se dé cuenta de que en realidad, responsables de esa campaña y de otras igualmente nefastas, han sido su padre y su entorno más próximo”.

El caso en los tribunales

Las denuncias por esterilizaciones forzadas han sido archivadas hasta en dos oportunidades (2009 y 2014), el caso no está judicializado, se encuentra en la etapa de investigación fiscal que vence entre enero y febrero de 2016.
"Los Cabitos también me golpearon. Me torturaron, me violaron y quisieron ponerme brasas de fuegoo en la boca”.
El único caso de violación de derechos humanos que ha reconocido el Estado fue el de la fallecida María Mamérita Mestanza. En 2003 el Perú y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) suscribieron un Acuerdo de Solución Amistosa, por el cual el Estado aceptó indemnizar a la familia de esta mujer que murió en 1998 tras ser víctima de este programa en Cajamarca. En este Acuerdo se obligó también al Estado a investigar y sancionar a los responsables.

"Con la ampliación de las investigaciones el personal de la Fiscalía sigue recogiendo declaraciones de más víctimas y testigos. La Segunda Fiscalía Supraprovincial, a cargo de la doctora Marcelita Gutiérrez ya ha tomado declaraciones de presuntas víctimas en distintas localidades de la sierra sur del país, y ya ha programado diligencias para lugares como Moquegua, Cuzco y Piura”, dice Arbizu.
Según fuentes fiscales las cifras de las 2074 víctimas irán en aumento, porque ya se vienen recogiendo testimonios que no están comprendidas en las denuncias actuales.

No sabremos la verdadera magnitud de esta política hasta que no se concluya una investigación exhaustiva y haya un registro único de víctimas, y cuando lleguemos a esa verdad ¿Cómo procesará la sociedad que el Estado haya cometido una de las más graves violaciones de derechos humanos en la historia reciente de nuestro país? ¿Cómo asumirá una parte de la sociedad que culpabiliza a estas mujeres por ser pobres y rurales, y que por ello justifica este delito de lesa humanidad?

Publicado por ADITAL – Perú – Gran Angular – Magalí Cevallos – 30/10/15 -

ONU advierte crisis de refugiadas; México deporta a más mujeres desde que tiene registro

Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)La detención y deportación de mujeres migrantes batió récord en este 2015. En la imagen de archivo, una mujer centroamericana descansa en un albergue para migrantes en México

Larissa tiene 26 años y hace cuatro meses que salió huyendo de un pueblo de Honduras, del que prefiere no decir el nombre.
“La decisión de ir a Estados Unidos la tomé porque las pandillas están extorsionando al país entero –narra la hondureña, mientras con un cucharón de plástico mueve sin mucho ahínco el arroz blanco que fríe en un viejo sartén-. Allá en mi país hay que pagar siempre el ‘impuesto de guerra’ (la extorsión) a las maras (las pandillas). Y aunque no tengás dinero o empresa propia,ellos siempre andan cobrando a la gente ese impuesto”.
La centroamericana sonríe cansada. Lleva dos meses en el albergue de migrantes de Arriaga, en Chiapas, y aunque asegura que agradece la ayuda que le brinda el refugio, confiesa con voz sibilina que cuando junte unos cuantos pesos más reanudará el camino que la lleve hasta Virginia, en Estados Unidos. Allí, cuenta ahora con una sonrisa franca y sin reparar en los números obstáculos que aún la aguardan, espera encontrar para ella y sus dos hijas un refugio lejos de las extorsiones de las pandillas que las acosan.
“En Honduras la mara está multiplicada –explica, ahora con la mirada puesta en otra olla desconchada donde hierven un puñado de frijoles negros, que ella misma lavó hace unos minutos-. Hay maras por todo el país. Y no solamente una, son muchas. Demasiadas –puntualiza con los ojos negros muy abiertos-. Pero el gran problema son las dos principales, que son la MS13 (Mara Salvatrucha) y el Barrio 18. Entre ellos andan haciendo competencia para ver quién es más fuerte, y en todos eso enfrentamientos vamos incluidas las personas normales que nada tenemos que ver con ellos”.
A continuación, cuando se le cuestiona si en el camino se ha encontrado con otras mujeres centroamericanas que, como ella, también huyen de la violencia de las pandillas, Larissa asiente con la cabeza varias veces, y comenta bajando la voz que, además de las extorsiones, muchas de las jóvenes que vemos en albergues como el de Arriaga se han visto obligadas a huir simplemente porque un pandillero se fijó en ellas.
“En Honduras, cuando un marero le gusta una chica inmediatamente se hace dueño de ella. Así de fácil –chasquea los dedos-. No importa si no querés, porque solo tenés dos opciones: acceder a ser novia del marero, o van a por tu familia y luego a por ti. Y luego, una vez que ya seas su novia, te tatúan. Porque ya tenés que estar bien plaqueada. Allá la Mara lo identifica todo, es una mafia”, concluye la joven hondureña, que vuelve a mover el arroz en la sartén sin demasiado esmero.

Deportación de mujeres migrantes aumentó 59%

El testimonio de Larissa, que fue recabado por Animal Político durante un recorrido por la frontera sur para la elaboración de un especial sobre migrantes, es un ejemplo más de los miles de casos de mujeres, especialmente del Triángulo Norte de Centroamérica -Honduras, Guatemala y El Salvador-, que están abandonando sus países ante el aumento de la violencia perpetrada por las pandillas y el crimen organizado.
Una violencia descontrolada que, tal y como alertó ayer la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR, por sus siglas en inglés) ha llegado a tal punto que está generando “una crisis de refugiados inminente en las Américas”.
Durante la presentación en Washington DC del informe Women on the Run (Mujeres en Fuga),el cual recaba entrevistas a 160 mujeres que, como Larissa, huyeron de Centroamérica y también de “algunas partes de México”, el Alto Comisionado del ACNUR, Antonio Gutierres, advirtió que la crisis de refugiados que observa el mundo no está limitada sólo al Medio Oriente o a África, sino que también se desarrolla en las Américas.
“Este informe es una alerta temprana para crear conciencia sobre los desafíos queenfrentan las mujeres refugiadas y un llamado a la acción para responder a nivel regional a una crisis de refugiados que se anuncia inminente”, subrayó Gutierres.
Sin embargo, este llamado del ACNUR a que los países de Centroamérica y Norteamérica tomen medidas ante la crisis de refugiadas, como establecer “las capacidades adecuadas” para que en las fronteras se realice una correcta “identificación de personas en necesidad de protección internacional”, choca con las cifras de detenciones y deportaciones de mujeres migrantes en México.
Especialmente, con las registradas en este 2015, año en el que las autoridades migratorias mexicanas batieron el récord de detenciones y deportaciones de mujeres desde que se tiene registro.
De acuerdo con el último reporte de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación, de enero a agosto de 2015, es decir, en ocho meses, se llevaron a cabo 30 mil 165 eventos de detención de mujeres migrantes; 63% más que en todo 2014, cuando se contabilizaron 18 mil 464 eventos; y hasta 230% más que 2013 (9 mil 115), el primer año de Peña Nieto en Los Pinos.

Publicado por ANIMAL POLÍTICO – Manu Ureste – 30/10/15 -

La vida en la sombra de los hijos sin identidad de China

 Ha vivido en Pekín toda su vida, ciudad donde nació. Pero, como millones de chinos concebidos en violación de la política del hijo único, Li Xue, una mujer de 22 años, no existe a ojos del Estado.
No tuvo ni tiene derecho a estudiar, ni a la sanidad ni a un trabajo formal. Ni siquiera a tomar un tren. Sin una partida de nacimiento ni documento de identidad, es una extraña en su propio país.
"Haga lo que haga, estoy bloqueada. No hay nada en China que pruebe que existo", afirma Li, de 22 años.
Pekín anunció esta semana el fin de esta política muy controvertida, que durante 35 años impidió a la mayoría de parejas tener más de un hijo. Ahora podrán tener hasta dos.

Los padres de Li ya tenían una hija cuando ella se quedó embarazada por accidente. En ese momento, ambos tenían una baja por enfermedad en sus trabajos como obreros. Aunque no querían un segundo bebé, su madre estaba demasiado débil para abortar.
Las familias que violan la ley deben pagar una "tasa de mantenimiento social" para legalizar a sus hijos y garantizarles el 'hukou', el permiso de residencia indispensable para tener una ciudadanía normal en China.
Por Li, las autoridades pidieron 5.000 yuanes, una suma inabordable para sus padres, que vivían con 100 yuanes mensuales.
A los seis años, se dio cuenta de que no era como los demás. Sus compañeros del barrio empezaron a ir a la escuela y se alejaron de ella por orden de los padres.
Solía llorar y decirme 'Mamá, quiero ir a la escuela', pero no era posible", explica su madre, Bai Xiuling. "Si enfermaba, teníamos que ir a suplicar a los vecinos que nos dieran medicamentos", añade.
- Plaza de Tiananmén -
En 2010, datos del censo revelaron que hay 13 millones de casos como Li en China, con una población oficial de 1.370 millones de personas.
La hermana de Li, Li Bin, ocho años mayor, le enseñó a leer y escribir, pero mientras los niños de su edad iban a la escuela, ella se pasaba el día delante de los edificios del gobierno, donde sus padres esperaban que alguien escuchara sus ruegos. "Fuimos tantas veces... Casi cada día si el tiempo lo permitía", dice Bai, de 59 años.
En la simbólica plaza de Tiananmén, Li colgó un cartel que decía, simplemente, "Quiero ir a la escuela".

Pero no sólo sus esfuerzos fueron en vano, sino que la familia denuncia además haber sido blanco de vigilancia policial durante una década y sus padres afirman haber recibido palizas, una de las cuales los dejaron postrados en cama durante dos meses.
Cuando el padre de Li murió el año pasado, policías de paisano se apostaron delante del hospital.
"Su padre siempre le dijo que no perdiera la esperanza. Murió con los ojos abiertos. ¿Cómo podía descansar en paz?", dice Bai, entre lágrimas.
En algunas zonas de China, las autoridades han prometido empezar a otorgar el 'hukou' a las personas cuyos padres no pagaron las multas.

Contactado el domingo por AFP, un hombre de la comisaría local donde vive la familia de Li dijo: "Si viene a vernos, le daremos el hukou".
"En los últimos 22 años, he visto cómo el gobierno prometía esto y aquello, pero nada cambia sobre el terreno", afirma Li.
- Un trabajo en negro ?
La familia de Li vive en dos habitaciones de una casa compartida en Pekín, sin baño.
Li Bin dejó la escuela a los 16 años para ayudar a su familia y ahora trabaja en una empresa de electrónica.
La presión destruyó el matrimonio de la primogénita, pero no le echa nada en cara a su hermana.
"Queremos a Li Xue, ha perdido tanto", afirma. "Queremos que sienta el calor de nuestro hogar, puesto que no puede sentir el de la sociedad".
Hoy, Li Xue trabaja en un restaurante cuyo patrón aceptó cerrar los ojos. "Es la primera vez que soy juzgada por mis competencias y no por mi estatuto. Es magnífico", afirma.
"¿Mi futuro? No lo puedo ni imaginar".

Publicado por Boletín Globedia – Redacción Política – 01/11/15 -

La lucha de los huérfanos atormentados y deprimidos de Cachemira


Niñas y niños comiendo un domingo en uno de los mayores orfanatos de Cachemira. Crédito: Umer Asif/IPS.
En un aula atestada de esta capital de la provincia india de Jammu y Cachemira, Sahil Majeed se esfuerza por copiar en su cuaderno lo que la maestra escribe en el pizarrón. El adolescente vive en un orfanato desde que su padre desapareció y su madre no pudo hacer frente al costo de sus estudios.
Cada vez que recuerda la desaparición de su padre, le tiembla la voz y se le frunce el ceño. Tenía siete años cuando el ejército de Cachemira se lo llevó. “Estaba durmiendo en la noche, cuando allanaron nuestra casa. Se llevaron a mi padre y después no tuvimos más noticias”, recordó el niño de 13 años.
Sahil tiene dos hermanas menores y una madre medio viuda, quien ha buscado por todos lados a su esposo, sin suerte.
“Extraño a mis hermanitas. Hace tres meses que no las veo. Quiero fugarme de este lugar, pero luego me doy cuenta de que no tengo a donde ir”, se lamentó.
Los guardianes del orfanato relataron que a veces Sahil se pone agresivo y comienza a gritar fuerte. Durante los controles médicos de rutina del año pasado, los profesionales le diagnosticaron depresión infantil.
Hasib tiene 12 años y tenía ocho cuando se enteró de que su padre, un activista, había sido asesinado en la zona de Baramulla, en el norte de esta provincia de India. Su madre lo envió a un orfanato porque tampoco podía hacer frente al costo de su educación.
Cada vez que puede visitar a su familia, se niega a volver a la institución. “Llora cada vez que regresa. Tratamos de calmarlo, pero se enoja y empieza a destrozar sus libros”, relató Asif, otro de los internos.
Para Haseeb, su hogar lo es todo. “Quiero vivir como los otros niños de mi barrio. Quiero a mi madre todo el tiempo”, insistió.
La insurgencia armada, que estalló en esta región en 1989, tuvo consecuencias devastadoras en la vida cotidiana de la población de Cachemira. Los activistas reclamaban la secesión de la Unión de India y abogaban por la independencia de la región o su incorporación al vecino Pakistán.
A partir de ese año, el gobierno indio aumentó de forma significativa el número de efectivos en Cachemira para erradicar a la insurgencia. La vasta presencia del ejército derivó en una cruenta guerra con graves consecuencias; las estimaciones oscilan entre 40.000 y 100.000 personas asesinadas.
Según un estudio realizado por la organización Save the Children, con su sede central en Londres, en 2014, hay unos 215.000 niños y niñas huérfanos en Jammu y Cachemira, 15 por ciento de los cuales viven en orfanatos.
Además, 37 por ciento de ellos perdieron a uno o a ambos padres debido al conflicto, 55 por ciento por causas de muerte natural y el restante ocho por ciento, por otras razones.
Un estudio realizado por la revista médica de investigación en psicología y educación Ijepr (por sus siglas en inglés) concluyó que más de 26 por ciento de los huérfanos muestran un elevado grado de depresión, y 46 por ciento, un grado medio.
“La guerra, el miedo, la muerte y la destrucción causaron estragos en la salud mental de los huérfanos de Cachemira”, precisa el informe.
Además, una investigación realizada por el departamento de educación de la Universidad de Cachemira reveló que las niñas y los niños huérfanos de entre cero y seis años y de entre seis y 14 viven en un estado de depresión y tristeza.
Otro estudio del Instituto de Asuntos de Jammu y Cachemira concluyó que 57,3 por ciento de los huérfanos de la región eran temerosos y que 53,3 por ciento sufrían depresión. Además, 54,25 tenían problemas para dormir.
El reconocido sociólogo de Cachemira, Bashir Ahmad Dabla, realizó un estudio entre 300 huérfanos y concluyó que 48 por ciento sufrieron dificultades económicas tras la muerte de su padre.
Más de 13 por ciento dijeron no recibir amor ni afecto y 22 por ciento experimentaron retrocesos psicológicos.
La investigación también reveló que 86 de los 300 huérfanos recibían apoyo económico de familiares, 67 del gobierno, 36 de organizaciones no gubernamentales y 24 de otras fuentes, como vecinos o benefactores. Pero los restantes 87 no recibían ningún tipo de ayuda.
Jameel Ahmad, de 15 años, dijo que el orfanato es como una prisión para él. Su padre murió hace cinco años al pisar una mina antipersonal en su pueblo, colocada por el ejército en la zona donde él trabajaba como agricultor.

“Lo extraño, siempre sueño con él”, relató Jameel. “Quiero escaparme e irme a casa”, acotó.

Tras la muerte de su padre, su madre quedó sin ingresos y tuvo que dejarlo en el orfanato. “Acá tengo amigos y juego con ellos, pero quiero irme a casa. Quiero estar con mi madre”, insistió, sin rastros de autocompasión.
Numerosos estudios han atribuido a los orfanatos los problemas psicológicos de los internos, aseguró el psiquiatra Arshid Hussain, pues no son capaces de cubrir las necesidades emocionales de los internos.
“Estos niños estarían mejor con sus familias que internados”, aseguró.
Hay un gran número de menores que no tendrán la suerte de contar con familias extendidas y no sería bueno eliminar los orfanatos. “Pero creo que debemos pensar en estructuras alternativas, en vez de continuar con las existentes”, opinó Hussain.
El psiquiatra Mushtaq Margoob realizó este año un estudio en los orfanatos de Cachemira y concluyó que casi 41 por ciento de los internos sufrían de estrés postraumático. Además, un cuarto de los casos presentaban un trastorno depresivo mayor.
“Los niños de Cachemira son emocionalmente vulnerables. La pérdida de un padre los expone a una gran perturbación psicológica que, a veces, también deriva en tendencias criminales”, indicó Margoob.
También explicó que los problemas más comunes que afrontan los internos en los orfanatos es que sufren la pérdida del hogar, de los padres y de otros familiares. Además, hay abandono escolar, falta de atención médica adecuada y dificultades con la inmunización, decadencia social, trabajo infantil y abuso de drogas.


Publicado por IPS - SRINAGAR, India, - Umar Shah – 02/11/15 -

El día en que Islandia se convirtió en el país más feminista del mundo

Era noviembre de 1980 y Vigdis Finnbogadottir, una madre soltera divorciada, había ganado las elecciones presidenciales de Islandia ese verano. Fue la primera mujer presidenta en Europa y la primera en el mundo elegida democráticamente jefa de Estado.
Un día como hoy, hace 40 años, las mujeres de Islandia no fueron a trabajar, ni cocinaron, ni cuidaron de sus hijos: estaban de huelga.
Cuando Ronald Reagan se convirtió en presidente de los Estados Unidos, un joven muchacho islandés se mostró muy indignado.
“¡No puede ser presidente, es un hombre!”, exclamó a su madre, al conocer la noticia en televisión.
Era noviembre de 1980 y Vigdis Finnbogadottir, una madre soltera divorciada, había ganado las elecciones presidenciales de Islandia ese verano.
El chico no lo sabía, pero Vigdis fue la primera mujer presidenta en Europa y la primera en el mundo elegida democráticamente jefa de Estado.
Muchos otros niños islandeses seguramente crecieron dando por hecho que presidir un país es cosa de mujeres.
Vigdis ocupó el cargo durante 16 años -que sembraron el camino para que Islandia llegara a ser conocido como “el país más feminista del mundo”.

El “día libre” de las mujeres

Pero Vigdis insiste en que jamás hubiera llegado a la presidencia de no haber sido por los eventos que tuvieron lugar un soleado 24 de octubre de 1975.
Ese día, el 90% de las mujeres del país estaban de huelga.
Más de 25.000 mujeres salieron a las calles de Reikiavik. Paralizaron el país por completo, y los bancos, escuelas y tiendas tuvieron que cerrar.
En lugar de ir a la oficina, dedicarse a las labores del hogar o a cuidar de sus hijos, tomaron las calles de Islandia para manifestarse por la igualdad de género.
Fue un evento -conocido en Islandia como “El Día Libre de las Mujeres”- que cambió la percepción sobre las mujeres en el país y ayudó a situarlo a la vanguardia de la lucha feminista.
Vigdis asegura que fue un momento decisivo.
“Lo que ocurrió ese día estableció el primer paso para la emancipación de las mujeres en Islandia. Paralizó el país por completo y abrió los ojos de muchos hombres“, le contó Vigdis a la BBC.

Un “viernes largo” para los padres

Bancos, fábricas y tiendas tuvieron que cerrar, al igual que las escuelas y las guarderías, dejando a muchos padres sin más remedio que llevar a sus hijos al trabajo.
Fue una prueba de fuego para algunos de ellos, lo que explica el otro nombre con el que se conoce a este evento: el “Viernes Largo”.
“Escuchábamos a los niños jugar mientras los locutores leían las noticias en la radio. Era bueno escucharlos, pues sabíamos que los hombres tenían que estar a cargo ese día”, dice Vigdis.
Cuando los presentadores de radio llamaban a los hogares de zonas remotas del país, en un intento de averiguar cuántas mujeres se estaban tomando el día libre, quienes atendían el teléfono eran, la mayoría de las veces, los maridos que se habían quedado en la casa cuidando a los niños.

Un evento sin precedentes

“Lo que ocurrió ese día fue el primer paso para la emancipación de las mujeres en Islandia. Paralizó el país por completo y abrió los ojos de muchos hombres”
Vigdis Finnbogadottir
Kirstie Brewer
En su casa de Reikiavik, en entrevista con la periodista de BBC Kirstie Brewer, Vigdis sostenía en su regazo una fotografía en blanco y negro del mitin en el centro de la plaza principal de la ciudad -el mayor de los más de 20 que tuvieron lugar en todo el país.
Vigdis, su madre y su hija de tres años estaban entre la multitud de más de 25.000 mujeresque se reunieron para cantar, escuchar arengas y discutir ideas.
Fue un gran evento para una isla de tan sólo 220.000 habitantes.
En esa época, ella era la directora de arte de la Compañía de Teatro de Reikiavik y abandonó los ensayos generales para unirse a la manifestación, al igual que sus colegas femeninas.
“Había un gran sentimiento de solidaridad y fuerza entre todas esas mujeres que estaban en pie, en la plaza, bajo el sol”, explicó Vigdis.
Las mujeres en Islandia obtuvieron el derecho a voto hace 100 años, en 1915 -tan sólo por detrás de Nueva Zelanda y Finlandia.
Sin embargo, en los 60 años que siguieron, sólo nueve mujeres ocuparon asientos en el Parlamento.
En 1975 había solamente tres mujeres diputadas, el 5% del Parlamento.
En comparación con el porcentaje de otros países nórdicos -entre el 16% y el 23%- la cifra de Islandia era una gran frustración.
La idea de la huelga fue una propuesta de las Red Stockings (medias rojas), un movimiento radical femenino fundado en 1970, que algunas mujeres islandesas consideraban demasiado confrontacional.
“El movimiento de las Red Stockings causó un gran revuelo por sus ataques contra la visión tradicional hacia las mujeres, especialmente por parte de generaciones anteriores, que siempre trataron de ser las perfectas amas de casa”, le contó a BBC Ragnheidur Kristjansdottir, profesor de Historia de la Universidad de Islandia.
Pero cuando la huelga fue rebautizada como “El Día Libre de las Mujeres” consiguió un apoyo casi total.
“El programa del evento reflejaba el énfasis que se puso en la unidad de las mujeres de todos los estratos políticos y sociales”, dice Ragnheidur.
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El sufragio femenino en el mundo

1883: Nueva Zelanda
1902: Australia
1906: Finlandia
1913: Noruega
1917: Rusia Soviética
1918: Canadá, Alemania, Austria, Polonia
1919: Checoslovaquia
1920: Estados Unidos y Hungría
1928: Reino Unido (sufragio limitado desde 1918)
1971: Suiza
Fuente: Enciclopedia Británica
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¿Y los hombres?

Pero, ¿cómo se sintieron los hombres al respecto?
“Creo que lo encontraron divertido, no recuerdo a ningún hombre enojado”, dice Vigdis.
“Los hombres se dieron cuenta de que si se oponían a ello o se negaban a dejar que las mujeres hicieran la huelga, perderían su popularidad”.
Pero hubo uno o dos casos reportados de hombres que no se comportaron tal y como describe Vigdis.
Miembros del comité organizador preparaban el evento
Al parecer, al marido de una de las principales oradoras le preguntó un compañero de trabajo: “¿Por qué dejas que tu mujer aúlle así en lugares públicos? Yo nunca dejaría que mi mujer hiciera ese tipo de cosas”.
Pero que el marido de la oradora le respondió: “Ella no es el tipo de mujer que se casaría con un hombre como tú”.
Styrmir Gunnarsson era en esa época el redactor jefe de un periódico conservador,Morgunbladid, pero no tuvo ninguna objeción a la idea.
“Creo que jamás he apoyado una huelga, pero yo no vi esa acción como una huelga”, le dijo a BBC.
“Era una petición de igualdad de derechos. Fue un acontecimiento positivo”.
Ninguna mujer trabajó en el periódico ese día. Y, de acuerdo con Styrmir, ninguna dejó de cobrar o fue obligada a gastar un día de sus vacaciones.
Regresaron a medianoche para ayudar a terminar el número del periódico del día siguiente, que se publicó con menos páginas de las habituales (16 en lugar de 24).
“Probablemente, la mayoría de la gente subestimó el impacto de este día en aquella época; más tarde, tanto hombres como mujeres comenzaron a darse cuenta de que marcó un hito”, dice Styrmir.
“Muchas empresas e instituciones se detuvieron y mostró la fuerza y la necesidad de las mujeres. Cambió por completo la forma de pensar”.
El 90% de las mujeres de Islandia salieron a manifestarse en calles del país, un hito histórico.
Cinco años más tarde, Vigdis venció a tres candidatos masculinos en las presidenciales.
Se hizo tan popular que fue reelegida sin oposición en dos de las tres elecciones que siguieron.
Además, en la parlamentaria de 1983 aparecieron las primeras listas compuestas sólo por mujeres y un nuevo partido, el Women’s Alliance (Alianza de Mujeres), ganó sus primeras diputadas.
En el año 2000 se introdujo el permiso de paternidad remunerado, y en el 2010 una mujer, Johanna Sigurdardottir, asumió por primera vez el cargo de primera ministra de Islandia -y fue la primera líder gubernamental en el mundo abiertamente homosexual.
Pero Saadia Zahidi, directora de Iniciativas de Género del Foro Económio Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) dice que Islandia todavía tiene un largo camino por recorrer.
“A pesar de que hay más mujeres que hombres en la universidad, la brecha de género persiste en el trabajo y las mujeres ganan menos que los hombres en puestos de liderazgo”, advierte.
No obstante, Islandia encabeza el Índice Global de la Brecha de Género del WEF desde 2009, lo que significa que es el país del mundo donde hay más igualdad entre mujeres y hombres.
Y cuenta a día de hoy con 28 mujeres en su parlamento (el 44%).
“En Islandia decimos que los pasos se llenan rápidamente de nieve porque hay una tendencia a relegar las cosas a la historia, pero todavía hablamos de ese día. Fue maravilloso”, dice Vigdis.

Publicado por ANIMAL POLÍTICO – BBC MUNDO – 02/11/15 -