jueves, 24 de septiembre de 2015

Una joya con microchip: así lucharán contra agresiones sexuales en India

Un sencillo collar servirá para delatar a violadores y propiciar su captura.
Un collar compuesto por una piedra preciosa y un microchip es la nueva joyapara luchar contra las agresiones sexuales en la India, donde el año pasado se registraron 100 violaciones al día, según datos oficiales.
Ideado por cinco jóvenes ingenieros indios que han empezado a venderlo por internet, Safer (el collar) consta de un sistema oculto en la parte posterior de una gema que manda un aviso de peligro a través de una aplicación para teléfonos inteligentes.
Dicho aviso se localiza a través de Google Maps gracias al GPS que tiene incorporado.
Cuando se pulsa dos veces seguidas el botón trasero del dispositivo, los “guardianes” o contactos asignados reciben un mensaje a través de internet o mensaje de texto para avisarles de una situación de peligro, así como de la localización exacta.
De esta manera, las nuevas tecnologías se suman a la lucha contra las violaciones en el gigante asiático a través de “wearable” o tecnología para llevar puesta; es decir, que cuenta con elementos que forman parte de la vestimenta con componentes digitales e inalámbricos.
Safer ya es una realidad más dentro de la lista de útiles para evitar una violación y que están disponibles en el múltiple mercado indio, que van desde ropa interior que descarga 3.800 kilovatios sobre el agresor, espray con gas pimienta o medias con pelos.
Y si a las mujeres les gusta este desarrollo tecnológico, a los padres de las jóvenes mucho más: “A las chicas les encanta el diseño, pero los que mejor reacción han tenido han sido los padres, que se sienten más confiados”, dijo Paras Batra, director de ventas y marketing de Leaf, empresa que comercializa el artículo.
El novedoso dispositivo es una mezcla de pragmatismo, pues vela por la seguridad de mujeres y niñas, y estética, sin que suponga una carga adicional a los útiles habituales.

“Pensamos en algo que no supusiera un elemento más que cargar para la mujer, y las joyas son algo que gusta a las mujeres indias, por lo que fuimos a joyerías y descubrimos que los colgantes con gemas son lo más demandado”, explicó Batra.
El caso del colgante está pensado como “un elemento pasivo que no puede ser usado en contra de la víctima. Si utiliza un espray de pimienta, por ejemplo, puede serle arrebatado y servir para agredirla”, comentó Batra.
Safer no es un elemento disuasorio que evite la agresión sexual, sino un aviso de alarma ante una potencial situación de peligro.
Por ahora se pueden realizar pedidos a través de la página web de la empresa Leaf a precios especiales y con ello sumarse a la campaña de micromecenazgo o “crowfunding” en la que la empresa está inmersa.
Safer busca producir en masa y comenzar a vender a partir de noviembre en comercios de Nueva Delhi, Bombay y Bangalore.
“Nuestro objetivo es alcanzar las 500.000 rupias (algo más de 22 millones de pesos)”, dijo Batra, al puntualizar que ya han logrado el 30 % de los fondos que necesitan y aún tienen hasta final de este mes de septiembre para lograr el resto.
Los ingenieros de Leaf ya están pensando en cómo mejorar el primer modelo y para ello tienen contacto con la Policía para desarrollar un servicio que avise a los cuerpos de seguridad y así mejorar la respuesta en casos de violación.
“Estamos en contacto con la Policía para que podamos generar una alerta que también llegue a las comisarías y ellos, comunicándose por radio, puedan acudir más rápido al lugar desde donde se emite la señal”, dijo Manik Mehta, director financiero de Leaf.
Publicado por KIEN&KE – 22/09/15 -

La reina imposible, Isabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel (1691-1750)

Isabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel fue la esposa de un aspirante a rey que salió derrotado de la sangrienta guerra de Sucesión al trono español. Rival de Felipe de Anjou, futuro Felipe V, el archiduque Carlos se encontraba en plena pugna por los territorios hispanos cuando se pactó su matrimonio con una dama de la familia imperial. 

Una mujer hermosa e inteligente que demostró sus buenas dotes para el gobierno durante su estancia en Barcelona. Pero al convertirse en emperatriz pasó a ser un mero objeto en los palacios vieneses donde solamente se esperaba de ella que engendrara al futuro emperador.

Isabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel, nació el 28 de agosto de 1691 en Brunswick. Isabel Cristina era la mayor de las tres hijas del duque Luis Rodolfo de Brunswick-Luneburgo y su esposa Cristina Luisa de Oettingen-Oettingen. 

Con tan sólo trece años, fue una de las candidatas que el emperador Leopoldo I buscaba para su hijo el archiduque Carlos. Escogida la joven Isabel Cristina como futura archiduquesa, la familia real se encontró con la desagradable sorpresa de su negativa a convertirse al catolicismo. Con una profunda fe protestante, estaba dispuesta a no casarse si eso suponía renegar de sus creencias, algo que exasperó a sus familiares quienes veían en este enlace un acercamiento importante a la familia imperial. Al final consiguieron doblegar su voluntad y en mayo de 1707 se convertía oficialmente al catolicismo en una ceremonia celebrada en Bamberg.

Superado el escollo principal, la joven casadera se dispuso a viajar a España donde su futuro marido se encontraba en plena guerra de sucesión al trono español. Isabel Cristina llegaba al puerto de Barcelona en julio de 1708 y se casaba con el archiduque Carlos en la Iglesia de Santa María del Mar pocos días después.

La guerra continuaba cuando en 1711 la muerte del emperador José I, que había sucedido a su padre Leopoldo I en 1705, provocó un cambio drástico en las estrategias políticas y dinásticas de Europa. Carlos se convertía entonces en el siguiente en la línea sucesoria a la corona imperial por lo que se hizo necesaria su presencia en Viena. Isabel Cristina se quedó en Barcelona como gobernadora dirigiendo los movimientos austríacos en España durante dos años. Y parece ser que no lo hizo mal, ejerciendo con responsabilidad y prudencia su papel. Pero en 1713 dejaba para siempre España y el sueño español para convertirse en emperatriz del Imperio Romano Germánico.

En su nuevo papel y en su nuevo hogar, Isabel Cristina se vio relegada por el poder que ejercían tanto su suegra como su cuñada en los pasillos y salones de palacio. Su excelente gestión política en España no fue tomada en consideración y nunca más se le permitió inmiscuirse en asuntos de gobierno. Lo único de lo que se tenía que preocupar era de engendrar herederos sanos. Algo que costó conseguir pues no fue hasta 1716 que dio a luz a un hijo al que se le llamó Leopoldo pero que no logró sobrevivir muchos meses. La emperatriz solamente consiguió traer al mundo a tres princesas, de las cuales dos llegarían a la edad adulta. 

En su largo calvario por engendrar un heredero, se sometió a remedios médicos más cercanos a la magia que a la ciencia y se vio obligada a ingerir grandes cantidades de vino tinto diario, pues entonces creían que aquello le ayudaría. Lo único que consiguieron fue hacer de la emperatriz una mujer deprimida, obesa y alcohólica.

Incluso cuando su hija María Teresa llegó al poder en la década de 1740, no dejó que su madre participara en el poder. Los últimos diez años de su vida vivió arrinconada en palacio viendo la ascensión política de la que se convertiría en una de las emperatrices más poderosas de la historia de la dinastía de los Habsburgo. Isabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel murió en Viena 21 de diciembre de 1750.


Publicado por Boletín Globedia – Grandesmujeres – 22/09/15 -

Bogotá: Tuve que acostarme con un coronel para que no me separaran de mi hijo

Una denuncia sobre discriminación contra las mujeres en la Policía.

Diana Márquez*, intendente de la policía, es alta, delgada, de ojos expresivos, facciones finas, excelente conversadora. Ella, como muchas de sus compañeras, guarda insospechados secretos del trato que reciben de sus superiores hombres.
Diana, de 38 años, contó su caso a KienyKe.com, porque según afirmó, ha pasado por tantas situaciones anormales en la policía, que no le tiene ya miedo a nada.
El sueño de Diana de ser policía inició apenas cumplió su mayoría de edad, en su natal Cúcuta. “En el año 97 vivía con mis padres en uno de los barrios más marginados de Cúcuta donde la guerrilla reclutaba niños. De hecho, la guerrilla ya le había enviado una carta a mis padres cuando yo tenía quince años en la que decían que – si su hija sigue en la calle debe servirle mejor al país -, y por supuesto ellos me tuvieron que sacar del barrio”.
Diana relató que su futuro no era muy prometedor en ese entonces, así que en la policía vio una posibilidad real de obtener buenos ingresos. “Después me dieron la noticia de que me aceptaron para trabajar y sentí que me había ganado la lotería”.
No obstante, lo que empezó como un sueño, pronto se convirtió en una pesadilla, cuando tuvo que hacer el curso de patrullera en Bogotá. “Yo venía del pueblo y las niñas del interior del país siempre me veían por encima del hombro. Recibí un trato humillante por parte de las mismas compañeras, pues me trataban como la empleada del servicio porque me vestía distinto, no me cepillaba el cabello, porque usaba sandalias, minifaldas y ropa colorida, al lado de ellas que usaban tacones y media velada”.
 Diana, la intendente, vestida de particular.
En 1998 Diana se graduó con otras 120 mujeres como patrulleras, todas tenían algo en común, un sueño, un orgullo, y cuerpos esbeltos por su puesto.
“En la Policía cualquier mujer no puede entrar a trabajar, primero porque es un trabajo fuerte, de más de ocho horas al día, por lo que hay que tener un estado físico totalmente óptimo, por eso la mayoría de chicas son esbeltas, y no va ingresar una muchacha de talla grande, una anoréxica o de estatura muy bajita o de apariencia desagradable, porque de por medio también está la imagen de la institución. Además, en la Policía no van a contratar una persona que tenga autoestima muy baja, por ejemplo el caso de algunas chicas muy poco agraciadas, porque no van a poder acercársele a un ciudadano con la autoridad que requiere cuando sea necesario, por eso tampoco aceptan mujeres tímidas”.
La patrullera empezó a trabajar en eventos, conciertos, teatros, como fuerza disponible de la Policía. Pero pronto y debido a su buena parla pudo ubicarse en un cargo administrativo, donde conoció a un patrullero con el que se casaría y tendría a su segundo hijo.
“Mi jefe en ese momento fue un teniente, quien era manilargo, le gustaba cerrar la puerta casi todos los días con el pretexto de hacerme masajes y manosearme siempre, pero yo no sabía qué hacer, porque lo rechazaba, no teníamos ninguna relación afectiva, y no podía irme de pleito con él, pues tenía a mi segundo hijo de pocos meses de nacido.
(…) Me sentía que estaba entre la espada y la pared, aunque mis compañeros me decían que le pusiera cámaras para que lo embalara, pero la verdad es que ese tipo debía tener bastantes conocidos que se graduaron con él, pues si lo denunciaba era seguro que me trasladarían fuera de Bogotá, lejos de mi familia, y muy seguramente me iría a topar con algún amigo de él, y sería aguantar el mismo camino tormentoso de acosos, además que ese teniente le faltaba toda una carrera de ascensos en la institución y llevármelo por la mala y hacérmelo de enemigo no era la solución”.
La única posibilidad que tenía en ese momento era hacerse trasladar con un superior del teniente, pero que no deseara un favor sexual. Por el momento contó con suerte, un mayor la ayudó. “Me tocó hacerle dar lástima a un mayor buena gente, ofreciéndole trabajar fines de semana y con lágrimas en los ojos. De todas maneras me tocó contarle por qué quería salir de donde estaba, le dije que era seguir aguantando abusos o en un momento de ira atacar al teniente”.
Según manifestó Diana, “los superiores saben cómo abusar de sus subordinadas, pues ellos jamás van a realizar una violación, pero sí un acoso constante, y utilizan su posición y poder para hacerle entender a la víctima que le pueden hacer la vida a cuadros. Los jefes que lo hacen, saben que no van a ser sancionados por ese tipo de presiones, bajo la excusa de que están imponiendo orden y disciplina, pero los subordinados siempre van a perder, porque a diferencia de otros trabajos que la relación se termina con una carta de despido, acá puede terminar uno en una cárcel o con investigaciones disciplinarias. Sin embargo, a pesar que conté lo que estaba pasando al superior del teniente, él no tuvo ninguna sanción, ni ningún proceso judicial, ni quise denunciarlo”.
Pero en cambio el teniente sí tomó represalias contra su esposo.
“A mi esposo, quien trabajaba en la misma dependencia, sí lo hizo trasladar a cuidar retenidos en la UPJ, y llegó allá como recomendado con un teniente amigo del que me acosaba. Llegar como recomendado en la Policía, es que no puede llegar cinco minutos tarde o llegar con los zapatos no tan bien embolados porque le ponen negativa o anotación. Y en menos de una semana mi esposo ya tenía tres negativas, y con el tiempo lo destituyeron porque supuestamente dejó salir a unos capturados antes que vencieran los términos, me tocó mantener a mi esposo y sacando sola a mis dos hijos”.
La situación de su esposo terminó en una separación. Y después los acosos volvieron.
“Una vez presté servicio de apoyo en Ciudad Bolívar y el capitán de la estación se enamoró de mí, y me dijo que quería salir conmigo, que le aceptara una invitación. Fui sincera y le dije que no me interesaba. Entonces dijo que como yo no se lo iba a dar, tenía que chupar frío cada vez que fuera. No le puse cuidado, pues igual sólo tenía que ir una sola vez al mes.
(…) Sin embargo, cada vez que iba a las montañas de Ciudad Bolívar me tenía que montar en la parte trasera de un camión en la madrugada, donde recogían a todas las personas que retenían temporalmente, como por ejemplo los habitantes de la calle, para llegar al cupo en la UPJ. Como castigo me tocaba quedarme en el camión hasta las cinco de la mañana cuando la labor iba hasta las tres”.
Diana Márquez señaló que la mujer en la institución tiene que estar dispuesta a perder la familia, pues después de estar en una ciudad como Bogotá puede terminar en un pueblo remoto, donde llegan pocos vuelos. “Las mujeres policía que están allá en el pueblo más recóndito están no porque hayan hecho algo malo, sino porque la cayeron mal a alguien”.

Cuando tuvo que ceder

“Hace unos diez años me enviaron a comisión al Chocó en unas elecciones presidenciales, por un encontrón que tuve con uno de mis jefes, y fui la única mujer en la entidad donde estaba prestando servicios administrativos que terminó 20 días en Quibdó como castigo. El tipo que me envió allá me dijo que iba de comisión pero que había alta probabilidad de que me quedara. Cuando llegué a Quibdó había un coronel que después llegó a ser brigadier general, me vio, pidió mi número telefónico, me llamó ese día a las ocho de la noche cuando ya había terminado servicio, y me dijo – venga mija a mi habitación y pase a la piscina -. Nunca había tenido contacto con él antes, pero tenía más mando que el que me había enviado en comisión al Chocó.
Allá en la piscina el señor me estaba recibiendo en ropa interior, en un lugar reservado para los comandantes, muy lujoso, estrato 20, mientras que nosotros dormíamos en un salón comunal, con un aire acondicionado para 20 personas. El tipo peló el cobre, accedí y me lo charlé para que me devolviera para Bogotá. Ya no aguantaba más en el Chocó lejos de mi hijo, la distancia le estaba generando problemas.
Por los turnos que manejaba, me tocó hacer un proceso psicológico y siquiátrico con mi hijo de trece años, ya que él sufría de síndrome de abandono porque nunca veía a su mamá, sólo en las mañanas cuando le daba el desayuno y en las noches cuando regresaba a la casa. El sueldo de patrullera o subintendente no alcanza para pagar arriendo y pagar una persona que cuide de los hijos. Una vez me puse muy triste cuando un día a las diez de la noche mi hijo me dice – mami sírvame la comida – y le pregunté que si iba a comer fríjoles a la media noche, y me respondió que es la única manera de tener una comida caliente.
(…) A mi hijo me tocó entregárselo al papá, porque él tenía resentimiento contra mí, tenía ideas de ateísmo. En ese momento nunca conté con el apoyo de mis jefes, y eso que por escrito les relaté mi situación, pedí vacaciones porque hacía cuatro años que no las disfrutaba, pero no obtuve una respuesta, hasta que el siquiatra me incapacitó 15 días, y ahí sí se dieron cuenta que estaba mal. Tuve un cuadro grave de depresión y sólo tomaba tranquilizantes y pastas para dormir”.
Diana, quien en ese momento ya tenía el grado de subintendente, manifestó que en la Policía hay un elevado índice de suicidios, “por la soledad en medio de un ambiente hostil, además que allá le ciegan a uno el pensamiento todos los días, diciéndonos que somos lo mejor del mundo, a la vez que no servimos para hacer otra cosa, y si cuando uno salga por algún motivo de la institución, es muy difícil hacer otras cosas”.
Todos esos años de zozobra, frustración y miedo, hicieron a Diana una persona más dura, pero no perdió del todo su lado noble, y aunque decidió seguir en la institución, hoy ya ostenta el grado de intendente, decidió en sus ratos libres colaborar con una organización. Allí “le tiendo la mano a alguien que está pasando por lo mismo, también brindamos asesoría jurídica y les decimos qué tienen que hacer en caso de acoso o presiones laborales”.
*Nombre cambiado a petición de la fuente.
Publicado por KIEN&KE  - 20/09/15 -


Inglaterra detecta mil nuevos casos de mutilación genital en tres meses

La exmodelo somalí Waris Dirie, activista contra la ablación y autora del bestseller "La flor del desierto". EFE/Archivo

El sistema de salud público de Inglaterra (NHS England) informó hoy de que ha detectado 1.029 nuevos casos de mutilación genital femenina entre abril y junio de este año.
El aumento en las cifras se debe en parte a que por primera vez se han incluido en la estadística los datos aportados por consultas de medicina general y de instituciones de salud mental en Inglaterra.
Desde que el Centro de Información sobre Salud y Cuidado Social de Inglaterra, dependiente del NHS, comenzó a contabilizar el número de casos en septiembre de 2014, se han identificado 4.989 víctimas a las que se ha eliminado parcial o completamente los genitales sin motivos médicos.
El sistema de salud anticipa además que la próxima oleada de datos arrojará un incremento aún mayor de esa práctica, dado que a partir del 1 de octubre será obligatorio que los centros de asistencia primaria lleven un registro de mujeres y niñas que han sufrido esa práctica.
En el 75 % de los nuevos casos detectados entre abril y junio, fue la propia víctima quien acudió al médico para informar sobre su situación.
El NHS indicó que los datos no diferencian entre aquellas mujeres que fueron mutiladas en el Reino Unido o en otros países.
La organización sin ánimo de lucro Plan UK, dedicada a defender los derechos de la infancia, alertaron de que las cifras ofrecidas por el sistema sanitario pueden ocultar todavía a muchas niñas y mujeres afectadas por esa práctica que no han sido detectadas.
La directora de la organización, Tanya Barron, afirmó que la mutilación genital femenina es un "problema de dimensión global" y que es difícil "hacerse a la idea de la escala en la que ocurre esta terrible práctica".
La organización Equality Now, que defiende los derechos de las mujeres, advirtió por su parte de que las "supervivientes" de esa práctica en el Reino Unido "no están recibiendo la atención médica y psicológica que deberían".
"Nuestras cifras, que obtenemos en colaboración con la City University de Londres, muestran que cerca de 10.000 niñas de menos de 14 años en Inglaterra y Gales podrían haber sufrido mutilación genital", afirmó la portavoz de la organización Mary Wandia.

Publicado por PUBLIMETRO – México – 24/09/15 -

El siglo de las personas centenarias

Muchos adultos mayores indios dependen de familiares debido a la ausencia de un adecuado sistema de seguridad social. Crédito: K.S. Hari Krishnan/IPS
 Al mejorar la calidad de vida, los avances en la tecnología y la medicina y disminuir la mortalidad entre adultos mayores, el siglo XXI es testigo del aumento del número de personas centenarias.
Se estima que en el mundo hay cerca de medio millón de personas que tienen más de 100 años, casi el triple de las que había a principios de siglo, pese a que la población mundial aumentó 20 por ciento.
Si bien se pronostica que la población mundial aumentará 80 por ciento para fines de este siglo, se estima que el número de personas centenarias se multiplicará por 60, llegando a más de 26 millones para 2100.
Las personas de más de 100 años representan una pequeña proporción de los 7.300 millones de habitantes del planeta, unas seis cada 100.000 habitantes o una cada 16.000.
Pero se prevé que en las próximas décadas, la proporción aumente con rapidez y, según las proyecciones, a fines de este siglo habrán 236 personas de más de 100 años cada 100.000 habitantes o una cada 425.
En la actualidad, los países con mayor número de personas centenarias son Estados Unidos (72.000), Japón (61.000), China (48.000), India (27.000) e Italia (25.000), que concentran alrededor de la mitad de los habitantes de más de 100 años.
A mediados de siglo, esos países seguirán ocupando los primeros cinco lugares, pero con números mayores: China (882.000), Japón (441.000), Estados Unidos (378.000), Italia (216.000) e India (207.000).
En lo que respecta al número de personas de más de 100 años cada 100.000 habitantes, los primeros cinco países son Japón (48), Italia (41), Uruguay (34), Chile y Francia (31).
Con 22 personas centenarias cada 100.000 habitantes, Estados Unidos está en el lugar 15, detrás de muchos países europeos como Francia, Alemania, España y Gran Bretaña.
Para mediados de este siglo, se pronostica que Japón e Italia tendrán la mayor proporción de personas centenarias con un número más elevado, aproximadamente 400 cada 100.000 habitantes o una cada 250.
La gran proporción de personas longevas en algunos países obedece en gran medida a su baja mortalidad y a estructuras etarias con muchos adultos mayores.
Japón e Italia, por ejemplo, tienen la mayor esperanza de vida del mundo (83 años), la mayor proporción de adultos de mediana edad (46 años) y grandes sectores mayores de 65 (26 y 22 por ciento, respectivamente).
En términos de longevidad, las mujeres tienen una clara ventaja.
En general, la población femenina tiende a vivir más que los hombres, con un número desproporcionadamente superior de mujeres en las edades más avanzadas. Ellas constituyen 80 por ciento de las personas centenarias; y 96 por ciento de las 46 documentadas como supercentenarias, de más de 110 años.
Por lo tanto, no debe sorprender que la persona documentada que vivió más años sea una mujer. La francesa Jeanne Calment nació en 1875 y murió en 1997, habiendo vivido 122 años y 164 días. El hombre en haber vivido más años fue el japonés Jiroemon Kimura, quien murió a los 116 años y 54 días.
Calment y Kimura llegaron a ser personas que vivieron por lo menos un millón de horas o 114 años y 57 días. Las probabilidades de que una centenaria logre ese hito son muy bajas, menos de una cada 1.000.
Unas 30 personas documentadas vivieron más de 114 años.
Hasta hace poco, la persona viva más anciana fue Misao Okawa, de Japón, quien vivió 117 años y 26 días.
En la actualidad, la persona viva más anciana es Susannah Mushatt Jones, en Estados Unidos, quien nació el 6 de julio de 1899. La sigue de cerca Emma Morano, en Italia, quien nació el 29 de noviembre de 1899.
El hombre vivo más anciano es el supercentenario Yasutaro Koide, de Japón, quien nació el 13 de marzo de 1903.
Estudiar a las personas centenarias es beneficioso, pues permite comprender mejor el proceso de envejecimiento. Las investigaciones contribuyen a identificar formas de aumentar la esperanza de vida y mejorar la calidad de vida de las personas mayores que siguen envejeciendo.
Entre los factores clave de la longevidad excepcional están los “súper” genes heredados. La mayoría de quienes llegan a los 100 años tienen un abuelo, un padre (madre) o hermano (hermana) que vivió 90 años o más.
Algunos estudios también señalan que los hermanos de los centenarios tienen una posibilidad significativamente mayor (17 veces más para los hombres y nueve veces más para las mujeres) de cumplir 100 años que otros nacidos en la misma época.
Además de la importancia de la genética, en especial en edades avanzadas, algunos de los factores más notables relacionados con la longevidad son: (a) buena salud y hábitos personales, como la dieta, el ejercicio, el peso normal, el poco estrés y no fumar ni abusar de substancias; (b) la educación y el elevado conocimiento; (c) un sistema de apoyo social fuerte y comprometido; (d) una perspectiva optimista y emociones positivas con capacidad de adaptación al cambio y a la planificación de alternativas.
Muchas personas centenarias señalan que no sienten su edad cronológica, sino que se piensan y se sienten muchos años más jóvenes.
Las probabilidades de que una persona viva 100 años actualmente son bajas, pero ciertamente son mayores que las de sus padres o sus abuelos.
Un estudio en Gran Bretaña calculó que las probabilidades de que un recién nacido británico viviera 100 años eran una en cuatro para un varón y una en tres para una niña.
Otros estudios resultan más optimistas sobre las posibilidades de ser una persona centenaria, con estimaciones que indican que más de la mitad de los bebés en las naciones más industrializadas tienen una esperanza de vida de 100 años.
La mayor longevidad de alrededor de 100 años es, por cierto, una bendición que la mayoría de las personas quisieran lograr.
Pero el creciente número y la proporción de centenarios y de adultos mayores generan cuestionamientos a los programas y las políticas, como la edad de retiro, la atención médica, las pensiones, las inversiones económicas, los impuestos, los servicios sociales, el mantenimiento de la salud, la rehabilitación, el cuidado y la vida asistida.
No prestar atención o demorar la atención de las profundas consecuencias del envejecimiento poblacional y de la mayor longevidad no solo es una visión de corto alcance, sino que dificulta la situación de personas, familias y comunidades, así como eleva el costo económico para los gobiernos.
Pese a que los dirigentes políticos traten de hacer otra cosa, las realidades demográficas del envejecimiento poblacional y de la creciente longevidad humana no puede negarse con sinceridad ni con ingenio político ni evitarse con leyes.
Al final, se pagará el pato demográfico de una u otra forma.
Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no representan necesariamente las de IPS – Inter Press Service, ni pueden atribuírsele.
 Publicado por IPS – Joseph Chamie – Nueva York – 22/09/15 -


Caitlyn Jenner y su doloroso proceso tras cambiar de sexo

La estrella de televisión se realizó una reconstrucción facial para feminizar sus rasgos, implantes mamarios y una operación de reasignación de sexo
 Caitlyn Jenner ahora está sufriendo constantes dolores debidos a las diferentes cirugías estéticas a las que se sometió para transformarse en mujer.
La exatleta y estrella de televisión se realizó una reconstrucción facial para feminizar sus rasgos, implantes mamarios y una operación de reasignación de sexo.
Estos procedimientos implican una gran rehabilitación y fuertes dolores que persisten hasta que los huesos se asientan y solidifican, por lo que tiene que tomar constantemente analgésicos, detalló un amigo cercano a Caitlyn al portal RadarOnline.
“Está contenta por cómo va su transformación, pero está viviendo un infierno con las cirugías a la que sometió a su cuerpo“, aseguró el informante.
Publicado por LA OPNIÓN – Agencia Reforma – 24/09/15 -


Bogotá: Mujer denuncia agresión sexual en bus intermunicipal

Foto: Captura de video de Noticias Caracol
En el tramo de la vía Tunja – Bogotá una mujer denuncia haber sido víctima de agresión sexual por parte de un hombre en el interior de un bus intermunicipal.

Aunque la mujer temía por su vida y dudó en interponer la denuncia debido a que, según conoció, el hombre que la agredió sexualmente fue miembro de la Policía Nacional por un tiempo y podía acceder a sus datos fácilmente, finalmente decidió dar a conocer su caso.

La víctima relató en Noticias Caracol que tomó un bus en Tunja - en horas de la mañana - que se dirigía hacia Bogotá, durante el trayecto se quedó dormida hasta que sintió que uno de los pasajeros la estaba tocando en medio de las piernas.

“Me desperté y pensé que el señor se había quedado dormido y se le había ido la mano a mi pierna. Pero seguía recostado contra mí y cuando volteo a ver, veo que la chaqueta está levantada y que se está masturbando (…) yo grité y le pedí que se quitara de ahí. 
El señor se cuadró el pantalón y me dijo ¡ya! y se fue hacia adelante a la parte del conductor”, señala la joven.
Dice que lo más triste es que ninguna de las personas que viajaban en el bus le colaboró “la gente fue indolente, como si nada hubiera pasado”.

A la altura de Briceño (Cundinamarca) observa un puesto de la Policía y les pide ayuda, mientras tanto, el hombre se baja del bus y se sube inmediatamente a otro que venía detrás.
“Yo le señalo a la Policía qué bus era, los uniformados bajan a ese hombre y lo llevan a la estación de Policía, cuando llegamos el sujeto dice que quiere hablar conmigo, me dice que lo disculpe y que que pena si me ofendió”, agrega la mujer.

Sin embargo, la mujer dijo que no tenía nada que hablar con él y que de igual forma iba a interponer la denuncia.
El hombre permanece detenido en la estación de Policía de Briceño.

Publicado por elespectador.com – Redacción Bogotá – 22/09/15 -

Argentina: 23 de setiembre de 1947. Promulgación ley 13010, que instituye el voto femenino obligatorio.

En las elecciones del 11 de noviembre de 1951, ese artículo fue estrenado en la práctica por primera vez.
El 23 de septiembre de 1947 se promulgaba la Ley 13010 que, luego de 30 años de sancionada la Ley Sáenz Peña, establece por fin la verdadera universalidad del voto de los ciudadanos.

A partir de este momento, las mujeres tendrán los mismos derechos políticos y estarán sujetas a las mismas obligaciones que les acuerdan o imponen las leyes a los varones y se regirán por la misma ley electoral, siendo obligatorio para el Estado el brindarle su libreta cívica correspondiente como un documento de identidad indispensable para todos los actos civiles y electorales.

Desde 1912, había regido en el país la Ley Sáenz Peña, que propició el sufragio secreto, universal y obligatorio, pero circunscripto a los hombres, lo que había dejado a las mujeres en inferioridad cívica.

El 23 de septiembre, en medio de un gigantesco acto cívico organizado por la CGT en Plaza de Mayo, Perón le entregó a Eva el decreto de promulgación de la ley 13.010, en un gesto simbólico que expresaba el reconocimiento del gobierno por su campaña a favor de los derechos políticos de la mujer.

Y entonces, ella dijo desde el balcón de la Rosada: “Mujeres de mi Patria: recibo en este instante de manos del gobierno de la Nación la ley que consagra nuestros derechos cívicos. Y la recibo entre vosotras con la certeza de que lo hago en nombre y representación de todas las mujeres argentinas, sintiendo jubilosamente que me tiemblan las manos al contacto del laurel que proclama la victoria. Aquí está, hermanas mías, resumida en la letra apretada de pocos artículos, una historia larga de luchas, tropiezos y esperanzas. Por eso hay en ella crispación de indignación, sombra de ataques amenazadores, pero también alegre despertar de auroras triunfales. Y eso último se traduce en la victoria de la mujer sobre las incomprensiones, las negaciones y los intereses creados de las castas repudiadas por nuestro despertar nacional”.

En efecto, fue una larga lucha. Las argentinas venían demandando el voto desde principio del siglo XX. Cecilia Grierson, la primera médica argentina, participó en Londres en 1889 del II Congreso Internacional de Mujeres y en septiembre de 1900 fundó en nuestro país el Consejo de Mujeres, que promovía el voto; siete años más tarde, la socialista Alicia Moreau de Justo creó el Comité Pro-Sufragio Femenino.

Otra de las pioneras fue Julieta Lanteri, también médica. En julio de 1911, después de haber logrado la ciudadanía argentina (había nacido en Italia) se presentó en Buenos Aires para que su nombre fuera inscripto en el padrón electoral y ante la mirada atónita de los varones que hacían cola para votar en las elecciones municipales aquel 23 de noviembre de 1911, logró emitir su voto 40 años antes que el resto de las mujeres argentinas.

En 1911, un año antes de que se sancionara la Ley Sáenz Peña de aplicación sólo a varones, el diputado socialista Alfredo Palacios había presentado el primer proyecto de ley de voto femenino, pero ni siquiera fue tratado sobre tablas.

Ocurrió que por 1944, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, el entonces coronel Perón había encarado una política dirigida a reflotar la cuestión del sufragio femenino. En ese ámbito había creado la División de Trabajo y Asistencia a la Mujer y el 26 de julio de 1945, en un acto celebrado en el Congreso, explicitó su apoyo a la iniciativa.

Tras esto, se formó la Comisión Pro Sufragio Femenino, que elevó un petitorio al gobierno solicitando el cumplimiento de las Actas de Chapultepec, por las cuales los países firmantes que aún no habían otorgado el voto a la mujer, se comprometían a hacerlo.

Perón ganó las elecciones y Eva pasó a presidir ese año la Comisión Pro Sufragio Femenino, que comenzó a presionar para lograrla.

La buena nueva llegó el 9 de septiembre de 1947, cuando pudo sancionarse finalmente la ley 13.010 que establecía en su primer artículo: "Las mujeres argentinas tendrán los mismos derechos políticos y estarán sujetas a las mismas obligaciones que les acuerdan o imponen las leyes a los varones argentinos".

Cuatro años más tarde, en las elecciones del 11 de noviembre de 1951, ese artículo fue estrenado en la práctica por primera vez.


Fuente consultada:  Secretaría de Comunicación Pública – Presidencia de la Nación – Argentina -