domingo, 20 de septiembre de 2015

Villa Inflamable concentra el sufrimiento ambiental en Argentina

 Nora Pavón y una de sus hijas, en la parte trasera de su casa, con el basural y el pantano circundante, una cloaca natural en Villa Inflamable, en el municipio de Avellaneda, en el sur de la capital de Argentina. Crédito: Fabiana Frayssinet/IPS

En Villa Inflamable, un asentamiento precario al sur de la capital argentina, los niños están envenenados con plomo. Reubicarlos  a ellos y sus familias exige un proceso socioambiental tan complejo como el de las obras de saneamiento de la zona, en una de las cuencas más contaminadas del mundo.
Al pisar Villa Inflamable, incrustado en el Polo Petroquímico de Dock Sud, en el municipio de Avellaneda, en el área metropolitana de Buenos Aires, el sabor de los productos químicos y las partículas de polvo, se sienten en la garganta, en la saliva y en los pulmones.
Pero aquí, donde sus más de 1.500 familias están expuestas a contaminantes de la industria y del suelo rellenado con residuos tóxicos, sobre los que  se construyeron viviendas,  los niños lo sufren en la sangre.
“El sistema de salud no tiene muchas herramientas para actuar sobre las enfermedades originadas en cuestiones ambientales porque el médico no puede recetar que se limpie el ambiente. Necesitamos adaptar las herramientas de salud pública a este nuevo problema”: Leandro García Silva.
“Al año tenía 55 (microgramos) de plomo en la sangre. Tuve que internarla”, relató a  IPS una residente en el barrio, Brenda Ardiles, sobre su hija, ahora de 3 años. Tiene otra niña de ocho meses, también contaminada
“Cada noche les sangra la nariz, no aguantan el dolor de cabeza, les duelen los huesos, pero como de noche no hay transporte recién a la mañana puedo ir a la guardia (emergencia sanitaria)”, agregó su suegra, Nora Pavón, madre de otros cuatro niños afectados.
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades define el envenenamiento de plomo durante la niñez, a partir de 10 microgramos por decilitro en la sangre.
A largo plazo, añade, puede afectar el desarrollo y aprendizaje, la reducción de la inteligencia, pérdida de la audición, e hiperactividad.
“Una de mis hijas está en tercer grado y la otra en cuarto y no saben leer. Los médicos dijeron que ese atraso es producto del plomo”, confirmó Pavón.
Villa Inflamable concentra todos los problemas ambientales de la Cuenca Matanza Riachuelo, que en sus 64 kilómetros de trayecto atraviesa 14 municipios, incluyendo la capital, donde desemboca. En su área viven más de 120.000 familias en 280 asentamientos, de las cuales hay que relocalizar 18.000.
En un lado están las empresas contaminadoras: petroquímicas, hidrocarburíferas, almacenadoras de sustancias químicas y combustibles, y procesadoras de residuos tóxicos.
En el otro, los problemas típicos de la miseria, como viviendas precarias, áreas inundables, basureros clandestinos y falta de saneamiento.
“Esa laguna está toda podrida, no sé qué tiran allí”, indicó Pavón señalando el pantano detrás de su vivienda,  rodeado de basura y que funciona como una cloaca natural del barrio.
En total, en la cuenca viven unos cinco millones de personas, 35 por ciento sin agua potable y 55 por ciento sin cloacas.
“Muchos chicos tenían diarrea. La red de agua está contaminada y las conexiones clandestinas no son seguras”, explicó Claudia  Espínola, de la Junta Vecinal Sembrando Juntos, que distribuye bidones de agua potable en Villa Inflamable.
Área industrial del Riachuelo, con el puerto al fondo, en Buenos Aires, en Argentina. Acumar tiene registradas en su ribera 13.000 empresas, de ellas 7.000 industriales y 1.254 contaminantes. Unas 900 ya presentaron planes de reconversión. Crédito: Fabiana Frayssinet /IPS

La Corte Suprema de Justicia requirió en 2008 la descontaminación del área a la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar), creada dos años antes y que en 2011 estableció Plan Integral de Saneamiento Ambiental para su limpieza y desarrollo sustentable.
El plan incluye la reconversión industrial, limpieza y descontaminación de ríos y márgenes, recolección y tratamiento de basura, obras de desagüe y potabilización del agua, además de la reurbanización de asentamientos o su reubicación.
En total, engloba 1.600 proyectos a completarse en 2024, incluido la construcción de 1.900 viviendas, con una inversión total del equivalente a 4.000 millones de dólares.
“Nos ofrecieron otro lugar pero la rechacé porque somos tres familias, 15 personas vivimos en esta casa. No cabíamos en la otra aunque hiciéramos malabarismos”,  recordó Pavón, que aceptó una segunda propuesta, aunque lamentando que no habrá espacio para que sus niños jueguen.
Muchos no aceptan el traslado por motivos que varían desde la oferta habitacional, al desconocimiento de la grave contaminación.
“A veces las casas son pequeñas y muchos están acostumbrados a terrenos grandes. Otros trabajan o tienen su negocio en su casa, son recicladores, y no saben cómo continuarán allá”, precisó Espínola, en su diálogo con IPS.
Otra razón, más difícil de dirimir, es la rivalidad  entre los equipos de fútbol del viejo y nuevo barrio donde se les va a reasentar, en el mismo municipio de Avellaneda.
“Es un problema histórico entre los hinchas de los clubes de Dock Sud y de San Telmo, una rivalidad a veces violenta. Un problema cultural que creemos que podemos revertir y estamos trabajando en eso”, subrayó.
En Villa Inflamable, un centro de salud ambiental controla ahora los niveles de contaminación.
Defensoría vigila
Pero según Leandro García Silva, jefe de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Defensoría del Pueblo de la Nación, que acompaña el fallo judicial, falta un mapeo previo de riesgo.
“El sistema de salud no tiene muchas herramientas para actuar sobre las enfermedades originadas en cuestiones ambientales porque el médico no puede recetar que se limpie el ambiente. Necesitamos adaptar las herramientas de salud pública a este nuevo problema”, enfatizó.
Una calle de Villa inflamable, un asentamiento precario al sur de Buenos Aires, en el Polo Petroquímico de Dock Sud, en la ribera de la cuenca Matanza Riachuelo. En ese barrio, más de 1.500 familias viven expuestas a la contaminación industrial y a los residuos tóxicos, que envenenan a sus niños. Crédito: Fabiana Frayssinet/IPS

Simultáneamente, Acumar emprendió ambiciosos proyectos de infraestructura, como la construcción de un colector cloacal de 11,5 kilómetros  y un emisario subfluvial de 11 kilómetros, financiados por el Banco Mundial con 840 millones de dólares, en obras que deben concluirse en 2016.
Antolín Magallanes, director institucional de Acumar, precisó a IPS que el  colector es un ducto subterráneo en una margen del Riachuelo que llevará los líquidos cloacales a dos piletas de decantación, en las localidades de Dock Sud y Berazategui. En esta, ya funciona.
“El colector es una obra muy importante porque 70 u 80 por ciento de la contaminación del Riachuelo es cloacal. Eso resuelve casi por completo ese tema”, destacó.
Asimismo se construirán seis cascadas para oxigenar las aguas, proyectadas por la empresa estatal Agua y Saneamiento Argentino (AySa) y la Universidad de Buenos Aires.
“El capítulo de saneamiento es importantísimo, las obras de infraestructura previstas van aportar un mayor saneamiento y tratamiento, sobre todo en efluentes cloacales y provisión de agua potable”, opinó Javier García Espil, coordinador del equipo del Riachuelo en la Defensoría.
“Pero si eso no se acompaña con gestión ambiental, es decir ordenamiento del territorio, control de las industrias, control de inundaciones, de fomento de nuevos modos de ocupar este territorio, será una respuesta limitada”, enfatizó a IPS.
Transformar el modelo
Acumar reforzó las inspecciones en esta región que aporta 30 por ciento del producto industrial argentino.
“Tenemos empadronadas alrededor de 13.000 empresas, de las cuales unas 7.000 son industriales e identificadas 1.254 contaminantes. Unas 900 ya presentaron planes de reconversión”, aseguró Magallanes.
La Defensoría reconoce esos avances pero critica como insuficientes los créditos para esas reconversiones y los planes estratégicos.
“El problema no es simplemente inspeccionar y ajustar algún proceso, que aunque necesario, es parte de un problema mayor que es definir qué tipo de industrias queremos en el futuro. Un desafío grande que sigue pendiente”, consideró García Espil.
“Es necesario que se pongan en marcha mecanismos nuevos: la gestión ambiental con ordenamiento de territorio, considerando la capacidad de los ecosistemas, y la complejidad del territorio, involucrando la participación social”, acotó García Silva.
Siete años de lucha compleja contra dos siglos de abandono en una cuenca que según Magallanes “ha sido  el refugio histórico de millones de personas que no tuvieron donde ir por cuestiones sociales”.
Pavón, inmigrante de la norteña provincia del Chaco, lo resume: “Volvería al Chaco que es más sano y más lindo para criar los chicos pero no hay trabajo. Vi en el noticiero que un chico murió allí de desnutrición”
Aun así intentó volver a su pueblo “para ver si bajaba un poco el plomo de los chicos”, pero fracasó por falta de trabajo. Entre la desnutrición y el plomo, tuvo que elegir el plomo.
Publicado por IPS – Avellaneda (Argentina) – Fabiana Fraissinet – 18/09/15 -


Nuestro cuerpo primer territorio a defender

Emilce Ferrer nunca se imaginó las consecuencias que traería a su tierra el proyecto hidroeléctrico del río Sogamoso, en Santander. Como la vida de tantas familias de pescadores, la suya y la de sus seres queridos dependía del río que fue represado por Isagén.

Las operaciones provocaron un ecocidio de enormes proporciones y destruyeron formas tradicionales de producción en la región. La construcción de la represa involucró la llegada de miles de forasteros. Aumentó la prostitución en la zona y se disparó el índice de embarazos a temprana edad.

En marzo, Emilce marchó hasta la capital del departamento junto a otras personas para exigir una respuesta de la gobernación frente a las exigencias de tantas familias afectadas por el proyecto. Entre ellas están las de quienes han debido desplazarse de su tierra por causa de la contaminación y la pobreza. La movilización fue criminalizada cuando en el mes de junio, a falta de respuestas por parte del gobierno departamental, algunos de los manifestantes se encadenaron a la entrada del Palacio Amarillo. La policía intentó desalojarlos y se produjo un altercado. La visibilización del hecho y de las exigencias de los manifestantes ante la opinión pública llevó a que la gobernación convocara una reunión entre Isagén y los representantes de las familias afectadas. Han pasado ya varios meses y no existe un acuerdo que garantice a las familias una reparación integral frente al daño que han sufrido.

Una carga agregada

“El río ya no nos lo pueden devolver”, señala Emilce. Como integrante del Movimiento Colombiano Ríos Vivos participó en el Encuentro Nacional de Mujeres defensoras de la vida frente al extractivismo. Organizado por Cenat Agua Viva y el Fondo de Acción Urgente para América Latina y el Caribe, el evento se llevó a cabo entre el 18 y 20 de agosto. Más de 50 mujeres de todo el país y varias invitadas internacionales se reunieron en Fusagasugá para conversar en torno a los impactos del modelo extractivo en la vida y los cuerpos de las mujeres y para construir propuestas conjuntas de cara a la defensa de territorial.

Según la hondureña Berta Isabel Cáceres, del Pueblo lenca, integrante del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas (COPINH), el cuerpo es un lugar sagrado, de autodeterminación. La lucha por el territorio empieza por la defensa de este primer lugar de decisión de donde brota la vida. La dictadura de los grandes capitales sumada a la cultura patriarcal que determina la política hace que el cuerpo de la mujer sea un objeto de agresión, un territorio en disputa. En muchos lugares del mundo, las mujeres lideran los procesos de defensa de sus regiones frente al peligro que representan los intereses transnacionales. Son también ellas las principales víctimas de persecuciones, amenazas, acosos sexuales y hostigamientos, como expresión de un patrón cultural misógino.

Hay, pues, una afectación diferencial para las mujeres en el contexto del crecimiento del extractivismo en América Latina. El hecho de que, por ejemplo, tengan agua contaminada o haya escases debido a que una empresa está utilizando millones de litros al día las afecta de forma particular, porque al final son ellas quienes tienen que estar pendientes de la alimentación y de la calidad de los suelos que cultivan. “Esto implica una carga agregada para las mujeres”, reitera Ángela Cuenca, integrante del Colectivo Casa de Bolivia y de la Red Latinoamericana de Mujeres Defensoras de Derecho Sociales y Ambientales. “Tienen que recorrer grandes distancias en busca de agua, tienen que garantizar la soberanía alimentaria en sus zonas; el hecho de
que los suelos estén contaminados también implica que se va a afectar su forma de trabajo”. A lo anterior se añade un impacto más grave aún: “cuando ingresa alguna actividad minera a una zona siempre hay gente de otros lugares y se producen acosos y muchos casos de violaciones hacia las mujeres”.

“Si nos tocan la tierra nos tocan la sangre, si nos tocan la sangre nos tocan la tierra”. He ahí la importancia del lema del encuentro, una consigna de las feministas comunitarias de Xalapán, Guatemala, compartida por Lorena Cabnal.

 Una participación amplia

El encuentro permitió compartir realidades y expresar solidaridad e indignación frente a los casos de impunidad que se presentan en Colombia y en otros países. “Salimos bastantes fortalecidas y con una idea de seguirnos apoyando; de compartir información, pero también de estar vigilantes de lo que pueda pasar. Queremos hacerle frente a las violencias que surgen de la imposición del modelo extractivista”, apuntó Ángela Cuenca.

Por su parte, Gabriela Ruales de Ecuador, integrante de Yasunidos, subrayó el hecho del reconocimiento mutuo que generó la experiencia: no solo en las problemáticas comunes a distintas regiones y países, sino también en las formas de organización y de lucha.
Berta Cáceres destacó los esfuerzos que hacen las mujeres en nuestro país: “siendo de otros lugares, vemos en los procesos de resistencia, de lucha por la vida que tienen las mujeres colombianas un aprendizaje impresionante, una fuerza, una energía y una claridad, una convicción de defender sus territorios; hemos sido testigas de la criminalización que se hace contra ellas, de cómo hay también impunidad y que, incluso, las mismas transnacionales que han hecho desastres en Centro América, como la Pacific Rim o a Goldcorp, están aquí”.

Fruto del encuentro fue emitido un comunicado en el cual se recuerda que los espacios de participación para las mujeres para decidir sobre su territorio han sido ganados a raíz de su lucha cotidiana y perseverante por ser reconocidas como sujetos políticos, capaces de liderar procesos, organizaciones y construir alianzas. “Queremos que nuestras voces sean tomadas en cuenta en nuestras comunidades y en espacios de interlocución con las instituciones estatales, sin que nuestras capacidades y demandas sean subestimadas por el hecho de ser mujeres”.

El documento también señala que la categoría “territorio cuerpo-tierra” permite entender la defensa de la vida y del territorio de una manera integral, pues no es posible concebir una vida digna en las comunidades mientras se sigan violentando los cuerpos de las mujeres. Concluye, así, el mensaje: “Ponemos la vida en el centro, reinventamos las formas de manifestarnos y comunicar nuestras propuestas, replanteando así la forma en que pensamos y hacemos política. Por esto, afirmamos que la lucha por la defensa del territorio se ha convertido en una apuesta por la participación amplia y realmente democrática, por construir entre todas y todos el mundo que queremos, donde nuestros derechos y los de la naturaleza se garanticen en la práctica”.


Publicado por AWID – 16/09/15 -

Élisabeth Badinter: “La mujer no arreglará lo que ha hecho mal el hombre”

Élisabeth Badinter, durante la entrevista en su casa en París. / ERIC HADJ

Élisabeth Badinter (Boulogne-Billancourt, 1944) lleva cuatro décadas firmando ensayos sobre el amor materno, la diferencia sexual y la identidad masculina. Valedora de un feminismo que aspire a la igualdad total, su última batalla la enfrenta a los partidarios de la crianza natural, a quienes considera responsables de “una guerra ideológica subterránea” destinada a reconducir a las mujeres hacia el hogar. Gran especialista del Siglo de las Luces, Badinter también lleva dos décadas oponiéndose al velo integral y defendiendo a capa y espada el modelo laico francés. La filósofa, que ultima estos días un volumen sobre el reinado de María Teresa de Austria, abordó sus inquietudes desde el domicilio parisino que comparte con su marido —Robert Badinter, el ministro de Mitterrand que abolió la pena de muerte—, pegado a los Jardines de Luxemburgo. En el comedor, elegante y sobrio, sobresalen dos elementos: un busto de su admirado Condorcet y un puñado de peluches de la última película de Pixar.“Un regalo para mis cuatro nietos”, explica.
Pregunta. En su último ensayo, La mujer y la madre, denunciaba “una revolución silenciosa para volver a situar la maternidad en el corazón del destino femenino”. Cinco años después, ¿cuál es la situación?
Respuesta. No ha habido una mejora, pero tampoco un empeoramiento. En gran parte, a causa del contexto económico. Cuando una mujer tiene ganas de dejar el trabajo y dedicarse solo a la maternidad, se lo piensa dos veces. Las separaciones son cada vez más comunes y muchas mujeres temen terminar solas con una minúscula pensión alimenticia. Cuando tienen un trabajo mínimamente interesante y bien pagado, prefieren mantenerlo que regresar al hogar, incluso cuando les apetece lo segundo.
P. ¿Lo que dice es que la crisis ha sido, paradójicamente, favorable a la emancipación?
R. No, la crisis ha sido un factor muy regresivo. Ha generado una gran desconfianza respecto al mundo laboral y ha acentuado esa voluntad de repliegue en el hogar. Ante la precariedad imperante y la desigualdad salarial, muchas mujeres prefieren refugiarse en la familia y la descendencia. A falta de un puesto de trabajo formidable, muchas se centran en la procreación. ¿Para qué matarse a trabajar por un salario ínfimo cuando existe una alternativa más apetecible? Frente a un mundo laboral que las trata como pañuelos desechables, el cometido de criar a un hijo feliz e inteligente resulta más apasionante. Hoy, para muchas mujeres, tener un hijo es como crear una obra maestra.
P. Es decir, que la maternidad se ha convertido casi en una empresa creativa, frente a la frustración generada por el mundo laboral.
“Hay formas de vestir que me chocan más que el velo como ver a una niña de 13 años con las nalgas al aire”

R. Totalmente. El problema es que eso venga acompañado de una imposición de posturas naturalistas. Para ser buena madre hoy, una debe dar de mamar a su bebé día y noche y acostarle en su propia cama hasta que cumple un año. Se exige a la madre que prolongue el contacto con su hijo todo lo posible.
P. Lleva años denunciando la imposición de la lactancia, pero también el rechazo a la píldora, la anestesia peridural o la leche en polvo. ¿De qué son sintomáticos estos fenómenos?
R. Del supuesto retorno a la naturaleza que propugna el ecologismo, muy inspirado en Rousseau. Cuando uno lee Emilio, o de la educación, se encuentra con todas y cada una de las ideas que hoy nos venden como si fueran la modernidad absoluta. La madre naturalista aspira a romper con el modelo consumista y capitalista, en beneficio de una comunión con una naturaleza sacralizada. Hoy se observa el comportamiento de una madre chimpancé y se proclama que ese es el modelo a seguir. Veo absurdo tomar la naturaleza como modelo eterno e insuperable. Es innegable que la acción del hombre ha dañado la naturaleza, pero no todo lo que ha aportado la civilización ha sido nocivo.
P. ¿Asistimos a un movimiento reaccionario similar al acontecido en los cincuenta, cuando la llamada Liga de la Leche, organización estadounidense fundada por madres católicas, promovió con gran éxito la lactancia materna en plena emergencia del feminismo?
R. Existe una diferencia importante: quienes se reclaman hoy de ese movimiento no son mujeres tradicionalistas, sino plenamente feministas. Asistimos a un triunfo incontestable del feminismo diferencialista, muy distinto del universalista, que es el que defiendo yo y el que encarnó Simone de Beauvoir. El nuevo feminismo, en lugar de incitarnos a vivir como los hombres, prefiere subrayar nuestros particularismos. Especialmente la maternidad, pero también el pacifismo, la proximidad con la naturaleza o la atención a los demás. Ese modelo filosófico-feminista que surge en los ochenta ha encontrado una audiencia muy considerable entre las mujeres de las clases favorecidas.
"Mi generación crio a los hijos con biberón. Hoy son los que tienen mayor esperanza de vida"
P. La evidencia científica también sostiene la lactancia. La OMS defiende que es “la forma ideal de aportar los nutrientes necesarios para el crecimiento” y la aconseja de forma exclusiva durante seis meses, y alternada “hasta los dos años o más”. ¿Qué responde?
R. Nadie puede discutir que la leche materna está perfectamente adaptada a las necesidades del bebé. Pero la OMS no tiene en cuenta que, para una madre que no quiere dar de mamar, obligarse a hacerlo es lo peor que puede pasar, porque el bebé lo nota. El elemento psicológico es tan importante o más que el fisiológico. No existe ningún motivo para culpabilizar a las madres que no quieren dar el pecho. Entre otras cosas, porque la diferencia respecto a la leche en polvo no está probada en absoluto. En el mundo occidental, existen leches muy sofisticadas que se adaptan perfectamente a cada bebé. Y un último argumento: las mujeres de mi generación criamos a nuestros hijos con el biberón. Hoy son los que tienen mayor esperanza de vida de la historia.
P. Las connotaciones del feminismo han cambiado. Hoy parece un término de moda: lo defienden las estrellas del pop y las actrices de Hollywood. ¿Basta con autoproclamarse feminista para serlo?
R. Es evidente que no. Todo el mundo se dice feminista, aunque solo en los debates de salón. Muchas veces es una palabra vacía de contenido, al servicio de la comunicación. Además, cuando observo los estudios demográficos sobre la repartición de las tareas domésticas, no me parece que haya habido una gran evolución. Si las mujeres siguen haciendo el 90% de esas tareas, ¿quién es realmente feminista? La igualdad entre sexos no será factible hasta que hombres y mujeres las compartan a partes iguales. Ese es siempre el mejor barómetro.
P. ¿Qué opina de las llamadas teorías del care y la ética del cuidado, que defienden un mundo más justo y humano, inspirado en valores supuestamente femeninos?
R. Son el resultado de ese nuevo feminismo diferencialista. Consideran que el feminismo de Beauvoir fue demasiado viril, lo cual puedo entender, porque negó la feminidad. Pero no acepto que hablen de la mujer como una persona con más aptitud a dedicarse a los demás, más empática ante el dolor o más generosa que un hombre. Quienes creen que la mujer arreglará lo que el hombre ha hecho mal y creará una especie de nirvana femenino, se equivocan. Olvidan que nuestros comportamientos son muy parecidos.
"No acepto que hablen de la mujer como más empática o generosa que un hombre"
P. Sin embargo, esas teorías tienen cada vez más alcance en la vida política. Las han defendido mujeres como Martine Aubry, cuando era líder del socialismo francés, o la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. Al ser investida, defendió “la cultura de las mujeres” y dijo que trabajaría con “la política de los cuidados”.
R. ¿Dijo eso? Mire que me caía bien… Es una absurdidad contraria a la realidad. Las mujeres son capaces de hacer todo lo que hace un hombre, incluido lo peor imaginable, como la violencia o el terrorismo. El separatismo entre sexos tiene que terminar, o la paz entre hombres y mujeres nunca llegará.
P. Otro de sus grandes combates es el que libra contra el velo islámico. En 1989 lo tildó de “signo de sumisión” de la mujer. Veinte años más tarde, lo consideró más bien “un estandarte de una ofensiva integrista”. ¿Qué ha cambiado?
R. Lo que ha cambiado desde 1989 es la llegada del salafismo al territorio francés. Hace dos décadas no había ni una mujer con velo en Francia. Los musulmanes franceses no sabían ni lo que era elburka. Se ha producido un trabajo de proselitismo inimaginable en las banlieues, que empieza en los imanes pero va más allá. La clase política no ha querido verlo, porque constituye un tabú, pero el tiempo ha demostrado que su expansión era sintomática de un combate contra el laicismo.
P. ¿Que una mujer lleve el velo es necesariamente un ataque al modelo republicano?
R. No me malinterprete, no soy tan radical como otros. Para mí, una mujer puede vestirse como le apetezca, en el espacio privado y en el público. De hecho, hay formas de vestir que me chocan más que el velo, como ver a una niña de 13 años con las nalgas al aire. Pero soy intransigente en cuanto al respeto de la ley. En las instituciones públicas, como la escuela y la administración, los signos religiosos tienen que estar prohibidos. No solo el velo, sino también la kipá. Mi padre, que creció en una familia judía muy religiosa, siempre decía que, cuando uno sale de la sinagoga, se tiene que quitar la kipá. Cuando no se está rezando, esos símbolos son pura ostentación.
"Veo absurdo tomar la naturaleza como modelo eterno e insuperable"
P. Desde los atentados de enero en París, la clase política se ha unido a su defensa del modelo laico.
R. Sí, aunque no basta con hablar de laicismo, también hay que actuar. Pero, por lo menos, empezamos a abrir los ojos sobre el hecho de que el islamismo, incluso cuando es minoritario, puede tener efectos espantosos. El islam debe poder ocupar todo su lugar en la sociedad francesa, pero el islamismo tiene que ser combatido sin piedad.
P. “La sociedad evoluciona de forma opuesta a mis valores. He perdido todos mis combates”, escribió en XY: la identidad masculina. ¿Qué la incita a seguir?
R. Cuando hago balance, no me siento nada satisfecha. Pero, siendo consciente de defender posturas minoritarias, sé que hay personas que se reconocen en ellas y que no están descontentos de tener una portavoz. Aunque le confieso que me gustaría ganar alguna vez… [sonríe]. Me gustaría marcharme diciéndome que he logrado cambiar algo, aunque es muy difícil. Durante años me convencí de que nadie creía ya en el instinto maternal, que fue uno de mis primeros combates. Ahora veo que esa convicción regresa en una versión todavía más extrema. Los prejuicios y los modelos anteriores siempre terminan volviendo, y cuentan más que la palabra de una señora que grita sola entre la multitud.

Publicado por El País (Internacional)  - París – Alex Vicente – 18/08/15 -

ARGENTINA: Recurrir a Internet para visibilizar el drama de los pueblos originarios

Amnistía Internacional Argentina desarrolló un sitio web que detalla los conflictos que viven los indígenas en el país. Infobae habló con una de sus responsables, que criticó la indiferencia del Gobierno
La muerte del joven qom el día miércoles reavivó la polémica por la relación entre los indígenas y el Gobierno Nacional, pero lamentablemente la desnutrición es tan solo uno de los tantos conflictos que atraviesan los pueblos originarios del país. Amnistía Internacional Argentina busca hacer visible esta situación a través del lanzamiento de un mapa interactivo online, llamadoTerritorio Indígena, que detalla y especifica los problemas que atraviesan algunas comunidades de pueblos originarios.
"Nos propusimos hacer un relevamiento de los conflictos indígenas a lo largo de todo el territorio nacional que pueda mostrar y dar cuenta de la situación de violencia y exclusión que viven", afirmó, en diálogo con Infobae, Paola García Rey, Coordinadora del Área de Protección y Promoción de Derechos Humanos de Amnistía Internacional Argentina. Y añadió que "en las últimas décadas ha continuado agudizándose la vulneración de sus derechos".
El proyecto recopila conflictos en todo el país que involucran a los gobiernos (municipales, provinciales y Nacional), las empresas y al Poder Judicial. Un asesinato impune, obras de infraestructura que inundan territorios, comunidades que son desalojadas de sus territorios ancestrales, represión violenta y abusos por parte de autoridades, son simplemente algunos de los casos que muestran. "Hasta el momento hemos relevado más de 183 conflictos, pero esto es solo un número representativo", contó García Rey.

"Las políticas de los gobiernos son funcionales a los intereses económicos", dijo García Rey. Pese a comentar que varias de las leyes que, "al menos de manera declamativa", buscan proteger los derechos de los pueblos originarios fueron sancionadas durante la administración kirchnerista, estas no terminan de aplicarse. "En los 9 años transcurridos desde la declaración de emergencia con la Ley 26.160, poco se ha avanzado en el relevamiento técnico de las tierras que ocupan y continúan sucediéndose desalojos violentos", aseguró
"La carpa de los Qom, Pilagá, Wichí y Nivaclé en la 9 de Julio es el claro reflejo de la agenda postergada por parte del Estado en el cumplimiento de los derechos indígenas", sentenció García Rey, que calificó como "inadmisible" que aún no haya habido una respuesta contundente por parte del Gobierno en relación a este reclamo. De todas maneras, esta no es la primera vez que las comunidades deben recurrir a esta modalidad para hacer visibles sus demandas. "Acampan en el mismo lugar donde hace cinco años atrás, Félix Díaz y los Qom reclamaron por la violenta represión en manos del gobierno de Formosa contra los pueblos originarios", agregó la coordinadora.

Fueron las propias comunidades y las organizaciones que las acompañan, quienes posibilitaron la plataforma Territorio Indígena. "Desde ya que este relevamiento no pretende ser exhaustivo y, por el contrario, busca ser una herramienta de consulta abierta, de actualización periódica y a disposición de todas las comunidades que lo requieran", definió García Rey, que añadió que el portal invita a cualquier individuo, que conozca un caso, a enviarle la información a Amnistía, para eventualmente integrarlo al mapa.

Publicado por  Infobae – Juan Martín Pacillio – 12/09/15 -

BOLIVIA : Nada frena feminicidios y ejecución de fondos es baja

La Policía de la Felcv traslada los restos de Marcela Condori (48), asesinada en Villa Sebastián Pagador, el jueves, hacia la morgue. - Diego Cartagena Periodista Invitado

En un momento en que la violencia hacia la mujer se ha descontrolado y los feminicidios no cesan con 23 asesinatos en lo que va de 2015, la inversión de recursos para prevención y atención es mínima. La Gobernación ejecutó el 27 por ciento del presupuesto de alerta y la Alcaldía aún no informó sobre el uso de recursos al Concejo.    
A la baja ejecución de recursos, se suma la falta de acciones concretas y campañas de concientización. El panorama es crítico, debido a que tampoco funciona el albergue “Esperanza” para las víctimas de violencia, en Quillacollo.  
La secretaria de Desarrollo Humano de la Gobernación, Casimira Rodríguez, informó que a nueve meses de la vigencia de la Ley Departamental de Alerta contra la Violencia que destinó 4,1 millones de bolivianos para este flagelo, recién se constituyó el Comité Interinstitucional.
La funcionaria dijo que el 27 por ciento de los recursos se invirtieron en la socialización de la alerta y la Ley 348 que Garantiza a las Mujeres una Vida Libre de Violencia. Dijo que en el último semestre se realizaron 40 talleres con 2.500  mujeres.  
Sin embargo, la asambleísta de oposición Lizeth Beramendi informó que hasta agosto de 2015, los 4,1 millones de bolivianos no habían sido ejecutados. “Yo no sé cómo puede decir que ya se ejecutó más del 20 por ciento. Se la llamó a la Asamblea a la secretaria de Desarrollo Humano a prestar un informe. Pero, éste fue vergonzoso, porque señaló que ciertamente no se hizo nada, recién se está empezando hacer”, dijo.  
Añadió que en el POA de 2016, aprobado la pasada semana, sólo hay 700 mil bolivianos para la defensa y protección de la mujer.  “Para qué alcanzará ese monto. Qué se puede construir, qué infraestructura y prevención. No se  está asumiendo con seriedad la lucha contra la violencia a la mujer”, cuestionó.  
Sobre el albergue, Casimira Rodríguez dijo que a pesar que el predio donde se construyó la casa en Quillacollo pertenece a la Gobernación, los padres de familia de un colegio cercano se oponen al funcionamiento. El gobernador Iván Canelas expresó su preocupación “porque Cochabamba tiene el triste privilegio de ser el departamento donde se han generado la mayor cantidad de feminicidios”. 
Juez envía a la cárcel de El Abra a autor confeso

El feminicida confeso de Lidia Balsera Jiménez (35), Alfredo Rojas Claros (35), fue enviado con detención preventiva a la cárcel de máxima seguridad de El Abra, ayer. La audiencia cautelar se realizó en la Estación Policial del Sur y la Fiscalía pidió la pena de 30 años sin derecho a indulto.
El Ministerio Público confirmó que la víctima fue golpeada con un palo mientras dormía, la noche del miércoles, en su casa de Tamborada A, al sur de la ciudad.
El examen forense dio cuenta que la mujer falleció a causa de un “trauma cráneo encefálico severo, laceración de masa encefálica y estallido de bóveda craneana”. La hija de 14 años declaró que vio como su padre mató a su madre. Se prevé que en las próximas horas se realice la audiencia de la segunda víctima de feminicidio, Marcela Condori Calisaya (48). En este caso está detenido el esposo, Juanito Huallpa Choque (48) y un cuñado. La mujer fue asesinada con 17 puñaladas y quemaduras.   
La concejala Rocío Molina reprochó  el cruel asesinato de mujeres y la falta de acciones visibles desde la Alcaldía.

Publicado por Diario Los Tiempos – Bolivia – Violeta Soria – 19/09/15 -