jueves, 27 de agosto de 2015

Violaciones correctivas: El terrible método para "curar" a las lesbianas Perú no cuenta con una política nacional contra la discriminación por la orientación sexual y la identidad de género

 "Te voy a mandar violar para que te hagas mujercita", le decía su hermana.
Por aquel entonces Kattia Montenegro, una estudiante de 21 años de Arequipa, una ciudad del sur de Perú, no había hecho pública su orientación sexual.
Pero su hermana sabía que era lesbiana y le hacía la vida imposible, hasta tal punto de amenazarla con una violación "correctiva".
Practicar sexo con un hombre, "probar un buen varón", la "enderezaría", según ella.
Las mujeres homosexuales que se han visto sometidas a este tipo de prácticas con el objetivo de forzarlas a la heterosexualidad no se ven reflejadas en las encuestas sobre violencia en el país.
Pero los expertos, tanto del gobierno como de la sociedad civil, aseguran que no son casos aislados.
"Lamentablemente es una práctica que tiene cierta recurrencia", reconoce Margarita Díaz Picasso, la directora general de Igualdad de Género y No Discriminación del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables de Perú, a BBC Mundo.
Los casos "no están documentados, no es usual la denuncia, pero los he escuchado desde 2005", dice por su parte María Isabel Cedano, directora de la organización Estudio para la Defensa de Derechos de la Mujer (Demus), una activista con 25 años de experiencia, 10 de ellos en el ámbito del feminismo.
Y un estudio reciente del Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos y la Red Peruana TLGB, el Informe anual sobre los derechos humanos de personas transexuales, lesbianas, gays y bisexuales en el Perú 2014-2015, ha vuelto a poner el tema sobre la mesa.

"Quería 'curarme'"

El informe no habla de cifras, pero recoge testimonios y sitúa los casos en un contexto más amplio.
"Son el resultado de la violencia de un paraguas grande, del sistema de presión del patriarcado", remarca Maribel Reyes, la secretaria nacional de una de las organizaciones detrás del estudio, la Red Peruana TLGB, a BBC Mundo.
Una violencia que se manifiesta de diversas formas, desde insultos, pasando por la agresión física, hasta las amenazas de este tipo, aclara.
"El propio término, violación correctiva, ha nacido de ese enfoque de presión que dice que hay que castigar todo lo que se salga de la norma establecida: la mujer heterosexual y sumisa a la sombra de un hombre", prosigue.
Por eso, "no creo que los que someten a mujeres lesbianas a estos procesos crean que van a cambiar su orientación sexual, sino que lo hacen a modo de castigo".


Foto Getty Images

Ese fue el castigo que le aplicaron a C., una mujer lesbiana cuyo testimonio incluye, junto con otros, el informe de Promsex y la Red Peruana TLGB.
Estaba sola en casa, en su habitación, cuando llegó un amigo de la familia. Alguien "a quien tratábamos como si fuera un pariente y (al que) le tenía confianza", cuenta.
La puerta estaba abierta, así que entró y la forzó.
"Quería 'curarme' a la fuerza. Lo entendía así, pues me decía que no estaba bien 'ser como eres' y que 'una mujer que llora por otra, no es correcto'".No quiso saber nada más de él y trató de olvidar.
Pero "en febrero se materializaron todos mis miedos: estaba embarazada".
Un caso similar es descrito por Marxy Condori, del Movimiento Lesbia de Arequipa en el libro Hey, soy gay.

La activista cuenta que una amiga lesbiana fue violada por su tío "para hacerla mujer".
"La mamá le decía que no denunciara porque era su tío. Y nosotros le decíamos que si no denunciaba podía volver a pasar, que su familia no podría presionarla".
Como en el de estas víctimas, en la mayoría de los casos este tipo de violencia suele provenir del entorno familiar o cercano, dice el informe.
Así lo señala también otra investigación, Estado de violencia: diagnóstico de la situación de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, intersexuales y queer en la Lima metropolitana, circunscrita a la capital peruana y publicada por el colectivo No Tengo Miedo en 2014.
De acuerdo a ésta, de cada diez lesbianas 4,3 han sufrido violencia familiar.
"En el caso de las lesbianas, el 22% de la violencia familiar es sistemática", señala el estudio.
Y "en el 75% de los casos de violencia familiar se utiliza la heterosexualidad obligatoria como mecanismo de control", añade.
"Para corregirla y/o curarla, se utiliza el control emocional, económico e incluso la amenaza de violencia sexual y muerte (...)".

A Shalym, cuando su madre se enteró de que era lesbiana y salía con una chica le quitó el celular, le prohibió usar las redes sociales y no le dejaba salir.
"No podía ni ir al colegio. Estaba todo el día vigilada", cuenta en el sitio web del colectivo.
No la amenazaron con violarla, pero ejercieron sobre ella otro tipo de presión.
"Mi familia se opuso un año entero (a la relación). Me hicieron la vida miserable hasta que me botaron de casa", prosigue.
"Era menor de edad, pero me fui porque mi mamá me dijo que me mataría a mi y a mi novia".
Otras organizaciones del ramo advierten que los porcentajes del estudio de No Tengo Miedo son aproximaciones, y prefieren ser más cautas y no vertir cifras.
Pero en lo que sí concuerdan tanto unas como otras y los expertos consultados por BBC Mundo, es en que el hecho de que la violencia venga de un entorno conocido dificulta la denuncia.
"Y es eso lo que hace difícil la visibilización de los casos", señala Reyes.


A juicio

No es el caso de Montenegro.
"La primera vez que mi hermana me amenazó con mandarme a violar me asusté", cuenta por teléfono a BBC Mundo.
Cuando lo hizo por segunda vez decidió hablarles a sus padres de su orientación sexual y del acoso de su hermana.
Pero las amenazas no cesaron, ni los insultos, ni las agresiones.
"Así que decidí denunciarla".
Montenegro acudió a un Centro de Emergencia Mujer, un servicio público y gratuito que brinta orientación legal, defensa judicial y consejería psicológica a víctimas de violencia familiar y sexual.
"Allí me entendieron y se comprometieron con el caso, sobre todo la abogada Rocío Cateriano, quien me apoyó cuando mi hermana me seguía amenazando para que desistiera de denunciarla", cuenta.
"La policía y los médicos también me atendieron bien. Tuve suerte, me encontré con gente muy competente", reconoce.
El proceso duró un año.
Montenegro terminó ganando el juicio y su hermana fue obligada a someterse a un tratamiento psicológico y a compensar económicamente a la víctima.
"Para entonces ya era activista (LGTBI) y eso me dio la capacidad para denunciar. Sabía qué hacer, dónde acudir".
Pero no es lo más común, insisten las expertas consultadas por BBC Mundo.
"No todas las víctimas están empoderadas", subraya Reyes.
Y quien encuentra el valor para hacerlo, no siempre se encuentra con los profesionales que gestionaron el caso de Montenegro.
"Una periodista de radio lesbiana fue violada durante un encuentro de comunicadores de la macroregión norte", recuerda Cedano.
"Se trata de un caso muy grave, pues salió embarazada", se lamenta.
"Y aunque quiso denunciar, en el hotel en el que ocurrió el ataque, en la comisaría, en el centro de salud en el que la atendieron, nadie le hizo caso. Ni siquiera le dieron el anticonceptivo de emergencia. No le hicieron exámenes para descartar VIH o enfermedades de transmisión sexual. Tampoco le ofrecieron atención de salud mental".


"Inacción del Estado"

Ante esto, el informe también señala al gobierno y su responsabilidad para con esta realidad.
Y es que Perú no cuenta con una política nacional contra la discriminación por laorientación sexual y la identidad de género.
Ni tampoco tiene tipificados los crímenes de odio hacia la población LGTBI, aunque ha habido iniciativas parlamentarias para cambiar esa realidad y organizaciones comoAmnistía Internacional llevan años luchando para ello.
El congresista Carlos Bruce (Perú Posible), también corredactor de la iniciativa de ley sobre la unión civil, presentó en 2009 el Proyecto de Ley Contra los Crímenes de Odio.
En 2013 volvió a plantear el borrador, modificado y sin el término "crímenes de odio".
Pero cuando finalmente se aprobó la Ley Contra Acciones Criminales Originadas por Motivos de Discriminación, el congresista denunció que había sido recortada y que excluía a la comunidad LGTBI.
"Como Estado estamos trabajando con la diversidad en general y teniendo en cuenta el eje LGTBI. Además, estamos a las puertas de que se apruebe unos lineamientos de violencia", responde a esto Olga Bardales, del Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual, del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.
"Es una obligación para el Estado trabajar con la población vulnerable, pero es un proceso".
E insiste en que para eso necesitan la ayuda de la sociedad civil, las organizaciones feministas, LGTBI, y las que luchan contra la violencia familiar y sexual, las que a falta de estadísticas se han encargado hasta ahora de recopilar testimonios.
En esa línea, Picasso, la directora general de Igualdad de Género y No Discriminación, insiste en que recoger datos y sistematizar las vivencias de las víctimas es una prioridad.
Y para ello están diseñando un protocolo para atender casos de violencia hacia lesbianas y resto de miembros de la comunidad LGTBI.


Sudáfrica, India, Zimbabwe

Perú no es el único país en el que se habla de las violaciones "correctivas".
Sudáfrica es donde han sonado con más fuerza estos casos.
En julio de 2007 la pareja lésbica Sizakele Sigasa y Salome Massooa fueron violadas y asesinadas.
Como consecuencia, varios grupos defensores de los derechos humanos crearon la campaña 07/07/07, para reclamar el fin de los crímenes de odio contra la población LGTB.
Pero el caso que tuvo mayor notoriedad y puso a estas violaciones en el punto de mira internacional fue el ataque a Eudy Simelane, exjugadora del equipo nacional de fútbol, activista y una de las primeras mujeres en vivir abiertamente como lesbiana en Kwa Thema, en el nordeste del país.
Simelane fue violada brutalmente por un grupo de hombres antes de ser apuñalada 25 veces en la cara, el pecho y las piernas.
Ocurrió en abril de 2009, pero ya un año antes Triangle, una organización sudafricana defensora de los derechos de los homosexuales, había revelado que un 86% de las mujeres lesbianas negras vivían con miedo a una agresión sexual.E informó de que se ocupaba de hasta de 10 nuevos casos de violación "correctiva" cada semana.


Clínicas para "curar" en Ecuador

También se han reportado casos en Zimbabwe e India, entre otros países.
Y en 2012 en Ecuador clausuraron varias clínicas para "curar" homosexuales, en las que la violación era uno de los métodos empleados.
Cuando tenía 23 años, en 2007, Paola Concha fue ingresada a la fuerza en uno de estos centros, ubicada en los suburbios de Quito.
Durante los 18 meses en los que permaneció en él, fue sometida a todo tipo de vejaciones: la esposaron, encerraron sin comida durante días, la obligaron a vestirse como hombre y la violaron.
En Perú no hay datos, pero sí testimonios de víctimas que dejan patente la gravedad de la cuestión.
"En este país conservador es un tema muy poco o nada explorado, pero sí es un problema social vigente y urgente", sentencia Montenegro, una de ellas.
Descripción: BBC Mundo

Publicado por La Opinión – BBC. Mundo – 21/08/15 -

Sin medios, ONU ve aumentar muertes infantiles en zonas de guerra

Niños residentes en un sitio de Protección de Civiles administrado por la Misión de las Naciones Unidas en Sudán del Sur participan en un acontecimiento cultural especial en Yuba el 27 de marzo de 2015. Crédito: UN Photo/JC McIlwaine
La creciente cantidad de muertes de civiles, específicamente mujeres, niñas y niños, en los conflictos armados actuales, genera fuertes mensajes de condena de parte de instituciones internacionales y organizaciones de derechos humanos.
Los peores perpetradores son las partes beligerantes en “los cinco países más conflictivos del mundo”: Siria, Iraq, Sudán del Sur, República Centroafricana y, especialmente, Yemen, donde el número de víctimas civiles aumenta casi cada hora.
La Convención de Ginebra de 1949, sobre las reglas básicas de las guerras, continúa violándose en los conflictos de Afganistán, Libia, Gaza, Nigeria, Birmania, Somalia y República Democrática del Congo, entre otros puntos militares sensibles.
Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), unos 230 millones de niños crecen en medio de conflictos, que involucran tanto a gobiernos como a “organizaciones terroristas” como Boko Haram, el Estado Islámico (EI) y el Ejército de Resistencia del Señor.
Un nuevo informe de Unicef señala que uno de los peores casos es el de Yemen, donde un promedio de ocho niños son muertos o mutilados cada día.
El estudio, titulado “Yemen: Childhood Under Threat” (Yemen: Infancia bajo amenaza), plantea que casi 400 niños fueron asesinados y otros 600 heridos desde que escaló la violencia, hace unos cuatro meses.

Según Unicef, no hubo tantos niños refugiados desde el fin de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

En el conflicto de Gaza de agosto del año pasado, según estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), murieron más de 2.100, entre ellos 1.462 civiles. Y dentro de las muertes de civiles se contaron 495 niños y 253 mujeres, en comparación con las muertes de 72 israelíes, siete de ellos civiles.
En un discurso ante el Consejo de Seguridad que pronunció el mes pasado durante un debate abierto sobre infancia y conflictos armados, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que era “un imperativo moral y una obligación legal” proteger a los niños, y que nunca deberían “ser puestos en peligro por los intereses nacionales”.
También dijo que 2014 fue uno de los peores años de la historia reciente para los niños en países devastados por conflictos militares.
El de Yemen, por ejemplo, es particularmente trágico para los niños, señaló el representante de Unicef en ese país, Julien Harneis. Suelen ser víctimas mortales de bombas o balas, dijo, “y aquellos que sobreviven enfrentan la creciente amenaza de enfermedades y desnutrición. No se puede permitir que esto continúe”.
Según el informe de Unicef, más allá de lo devastador que el conflicto es para las vidas actuales de esos niños, “tendrá consecuencias aterradoras para su futuro”.
En todo el país, casi 10 millones de niños –80 por ciento de la población nacional de menores de 18 años– necesitan ayuda humanitaria urgente. Más de 1,3 millones de personas se vieron obligadas a huir de sus hogares, añade el estudio.
La oficina en Nueva York de Arigatou Internacional, una organización con sede central en Tokio, organiza un foro sobre “Ideales religiosos y realidad: La responsabilidad de los líderes en impedir la violencia contra los niños”, que se realizará la semana próxima en Ginebra.
Rebeca Rios-Kohn, directora de la oficina neoyorquina, dijo a IPS que el diálogo interreligioso puede jugar un rol crucial en generar un cambio de conducta en áreas del mundo afectadas por conflictos armados.
Destacó el ejemplo de los “corredores de paz” promovidos por Unicef, que permitieron vacunar niños en áreas conflictivas.
“Sin embargo, aunque este es un asunto importante y tráfico que concita gran atención de los medios, no debemos olvidar que el problema de la violencia es mundial y afecta a muchos más niños dentro de su hogar, escuela y comunidad, así como en orfanatos, centros de detención y otras instituciones donde residen”, agregó.
También, dijo Rios-Kohn, el fenómeno de la explotación de niños en Internet, que se abordará en el foro, es un problema enorme que preocupa a los expertos, entre ellos a la Interpol, por su creciente magnitud y porque los perpetradores quedan impunes fácilmente.
Jo Becker, de Human Rights Watch, señaló que la educación infantil también se ha visto afectada, pues el año pasado grupos o fuerzas armadas dañaron o destruyeron más de 1.000 escuelas en todo el planeta.
Las escuelas más afectadas fueron las de Palestina -donde los ataques aéreos israelíes y los bombardeos dañaron o destruyeron 543 de esos centros de estudio en Gaza- y Nigeria, donde el grupo islamista armado Boko Haram atentó contra 338 escuelas y raptó a 276 niñas de su escuela en Chibok, Borno, en abril de 2014.
A consecuencia, a cientos de miles de niños se les niega la educación, dijo Becker.
Según Unicef, no hubo tantos niños refugiados desde el fin de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Esa agencia también señaló que las diferentes dimensiones de la crisis que enfrenta la infancia en Yemen incluyen por lo menos 398 niños asesinados y 605 heridos desde la escalada de marzo.
En los últimos seis meses, Unicef también brindó apoyo psicológico para ayudar a 150.000 niños a afrontar los horrores del conflicto. Unas 280.000 personas aprendieron a evitar ser víctimas de minas y otros artefactos sin explotar.
Pese a las tremendas necesidades, Unicef dice que su respuesta sigue padeciendo una severa falta de fondos. De los 182,6 millones de dólares que pidió para Yemen, hasta ahora solo obtuvo 16 por ciento.
“Necesitamos fondos con urgencia, para poder llegar a niños que padecen necesidades desesperadas”, dijo Harneis. “No podemos pararnos a un costado y dejar que los niños sufran las consecuencias de una catástrofe humanitaria”.


Publicado por IPS – Naciones Unidas – Talif Deen – 24/08/15 -

Medio millón de niñas en peligro de mutilación genital en EEUU

Jaha Dukureh sufrió en carne propia los efectos atroces de la mutilación genital femenina. A ella, que ahora vive en Estados Unidos, se la practicaron en Gambia cuando era bebé. Su hermana murió desangrada tras soportar el mismo procedimiento.
Lo que se le hizo a Dakureh se llama “infibulación”: se extirpan el clítoris y los labios, y se sella la vagina para asegurarse de que la niña llegue virgen al matrimonio.
Antes de la visita del presidente estadounidense, Barack Obama, a África, entre el 24 y el 28 de julio, Dakureh, actualmente es una ferviente activista contra la mutilación genital femenina, urgió al mandatario a “desempeñar un rol histórico en la lucha” para eliminar este flagelo.
“Aunque los orígenes de la mutilación genital femenina son antiguos y previos a la religión organizada, hay una cosa sobre la que tenemos certeza: su propósito es controlar la sexualidad femenina y reducir la humanidad de las mujeres”, escribió en un poderoso artículo para el periódico británico The Guardian.
“Políticos, médicos, policías, maestros y líderes comunitarios, todos tienen un rol que cumplir en garantizar que las niñas puedan recibir la ayuda que necesitan y merecen. No hay excusas para este tipo de abuso”: Paula Kweskin

En los últimos 15 años, la cantidad de mujeres y niñas en riesgo de ser sometidas a esta práctica en Estados Unidos más que se duplicó, alertan organizaciones de activistas, reclamando medidas más enérgicas para impedir esta violación a los derechos humanos.
Según datos del Buró de Referencia Poblacional, una organización independiente con sede en Washington DC, 506.795 niñas y mujeres en Estados Unidos fueron sometidas a esta operación o corren riesgo de serlo.
“Es importante que este asunto deje de ser un tabú”, dijo Paula Kweskin, abogada experta en derechos humanos en diálogo con IPS. Ella produjo la película documental “Honor Diaries” (los diarios del honor), que aborda el problema de la ablación femenina.
“Es necesario que se debata a todos los niveles, para que pueda abordarse y erradicarse. Cuando se lo barre bajo la alfombra, mujeres y niñas son revictimizadas por el silencio y la inacción”, añadió.
“Políticos, médicos, policías, maestros y líderes comunitarios, todos tienen un rol que cumplir en garantizar que las niñas puedan recibir la ayuda que necesitan y merecen. No hay excusas para este tipo de abuso”, declaró Kweskin.
Entre las 10 principales áreas metropolitanas donde mujeres y niñas corren mayor riesgo de sufrir mutilación genital femenina figuran Nueva York, Washington Minneapolis-Saint Paul.
El Buró señala que esta práctica, que conlleva la remoción parcial o total de los genitales externos de niñas y mujeres por motivos religiosos, culturales u otros, no médicos, tiene devastadores efectos sanitarios y sociales, tanto inmediatos como a largo plazo, especialmente los relativos al dar a luz.
La mayoría de las niñas en riesgo viven en África subsahariana. En Yibuti, Guinea y Somalia, por ejemplo, nueve de cada 10 adolescentes de entre 15 y 19 años sufrieron mutilación genital. Pero la práctica no se limita a los países en desarrollo.
Un informe divulgado en julio por la Universidad de la Ciudad de Londres y la organización Igualdad Ahora estima que 137.000 mujeres y niñas padecieron la ablación en Gran Bretaña.
En Estados Unidos, según el Buró, los esfuerzos por impedir que las familias envíen a sus hijas al exterior para que allí las sometan a esta tradición (en lo que se conoce como “corte de vacaciones”) dispararon la aprobación de una ley en 2013 que vuelve ilegal transportar a una niña fuera del país a sabiendas de que el fin del viaje es mutilar sus genitales.
“Urgimos a Estados Unidos a brindar una actualización pública sobre sus planes para garantizar que todos los esfuerzos por erradicar la mutilación genital femenina sean sostenibles y apoyados con financiamiento y alentando los esfuerzos del Estado a tal fin en los ámbitos locales”, dijo el mes pasado la directora de políticas de Igualdad Ahora, Shelby Quast.
La población estadounidense “no quiere pensar que esto ocurre aquí. Pero sus hijas pueden estar sentadas junto a una mejor amiga que puede estar siendo sometida a un procedimiento cultural violento”, señaló a la Radio Nacional Pública.
“Si les cortaran la nariz o la oreja —algo que todos pudieran ver—, la respuesta sería otra. No podemos continuar escondiendo esto”, enfatizó.
El Congreso legislativo de Estados Unidos ya había aprobado en 1996 una ley que ilegalizaba practicar mutilaciones genitales femeninas, y 23 estados poseen leyes contra esta costumbre, que ha aumentado en parte por la mayor inmigración desde países donde es prevalente, especialmente en el norte de África y en la región subsahariana.
Según el Buró, entre 2000 y 2013 la población africana nacida fuera del continente se más que duplicó, pasando a 1,8 millones. Apenas tres países de origen (Egipto, Etiopía y Somalia) representaron 55 por ciento de todas las mujeres y niñas estadounidenses en riesgo en 2013.
“Esta es una práctica bárbara y completamente innecesaria, que causa daños físicos y psicológicos devastadores para incontables niñas y mujeres en Estados Unidos y países de todo el mundo”, dijo Raheel Raza, presidenta del Consejo para los Musulmanes que Enfrentan el Mañana.
Esta activista por los derechos humanos es una de las mujeres musulmanas que aparecen en el documental “Honor Diaries”, que rompe el silencio sobre la mutilación genital y otros abusos contra mujeres y niñas.
 Publicado por IPS – Nueva York – Kitty Stapp – 24/08/15 -
 

Las mujeres en la historia del arte

La historia de las mujeres como artesanas y artistas

La ausencia de mujeres artistas en los museos o en las enciclopedias de arte clásico puede dar la impresión de que el rol de las mujeres en el arte se ha limitado al de musas y modelos.
Lo cierto es que las mujeres han tenido una presencia activa constante como artesanas y artistas pese a los obstáculos con los que se encontraron para dedicarse al arte en distintas épocas debido a su género.
Unas pocas artistas incluso alcanzaron renombre internacional y una buena posición económica y social durante su tiempo y, sin embargo, la historia del arte las condenó al olvido durante siglos.

Las mujeres en la historia del arte

Las investigaciones de antropólogos, arqueólogos y etnógrafos sugieren que la mujer prehistórica no estaba sometida al hombre. Su dios fue durante más de 20.000 años una diosa fértil sin rostro pero con atributos sexuales femeninos exagerados. Entre otras tareas, las mujeres trabajan juntas en la producción de objetos de cerámica, textiles, cestería y joyería.
De las civilizaciones grecorromanas han llegado a nuestros días textos y objetos que demuestran que las mujeres participaban junto con los hombres en actividades culturales como la pintura, la poesía, la música o la producción de textiles y cerámicas.

La primera obra firmada por una artista

La primera obra firmada por una mujer es un manuscrito del siglo X en colaboración con otro monje varón. Los conventos en Europa fueron hasta el siglo XI lugares de aprendizaje bajo las órdenes de una abadesa, pero con la llegada de la reforma gregoriana y el feudalismo la mayoría de los conventos pasaron a ser dirigidos por hombres y las monjas perdieron poder.
Mientras las monjas pintaban y copiaban manuscritos iluminados, las mujeres ricas de la aristocracia elaboraban obras textiles. Desgraciadamente apenas se han conservado en buen estado este tipo de obras por su deterioro y desgaste.
En el siglo XII algunos gremios de artesanos comenzaron a admitir a las mujeres viudas capaces de cubrir el puesto de sus maridos. En la Edad Media los trabajos de los talleres no solían firmarse, pero en caso de incluirse una firma como signo distintivo de calidad del taller quien firmaba era el maestro, puesto que estaba vetado a las mujeres.
Con la corriente humanista del Renacimiento, en los siglos XV y XVI, mejora el reconocimiento de las mujeres y el estatus social de los artistas individuales. Las mujeres artistas se benefician de ambas mejoras, pero aún dependen de los hombres y para dedicarse al arte han de contar con padres, esposos o mecenas que les apoyen.
La mayoría de las artistas de esta época son hijas de pintores o escultores y son instruidas en los talleres familiares junto con otros alumnos. Dentro de las clases adineradas se vuelve más común que las jóvenes sean instruidas por artistas consagrados, aunque la mayoría prefiere casarse a enfocarse en una carrera artística. Algunas artistas de éxito se convertirán en damas de la corte con reputación internacional y mantendrán contacto con otros artistas, pensadores y nobles muy influyentes en su época.

Las mujeres y las academias de arte

Con el cambio de estatus de artesano a artista, comienza la formación reglada de saberes imprescindibles para el artista en las academias que rara vez admitirán mujeres hasta el siglo XIX. Entre esas disciplinas se incluye en dibujo del desnudo del natural al que las mujeres no tendrán acceso hasta el siglo XX.
La falta de conocimientos formales de anatomía masculina les priva de los encargos más prestigiosos, pero pintan escenas con personajes femeninos más realistas y con una personalidad propia. Por otro lado se especializan en temas menores de gran éxito comercial durante el Barroco como los bodegones y retratos.
Gracias a la Ilustración, en el siglo XVIII, se separa la educación de los niños según su género y un mayor número de mujeres accederá a puestos de enseñanza para niñas de familias adineradas. A finales de este siglo se abren los primeros salones no académicos. Aunque las mujeres pueden participar, no se considera que estén capacitadas para realizar las obras más valoradas con temas históricos o mitológicos por su desconocimiento de la anatomía masculina.

Artistas y feminismo

En el siglo XIX, las mujeres van ganando derechos sociales y económicos y crece el número de mujeres artistas aunque eso suponga ir a contracorriente del modelo femenino predominante y mejor visto por la sociedad victoriana. Varias ilustradoras y fotógrafas, nuevo medio sin restricciones sexistas ni educación formal, son económicamente independientes y reconocidas por su logros profesionales.
En este periodo surgen las primeras sociedades de mujeres artistas desde las que lucharán contra la discriminación de organismos oficiales como las academias. También crearán sus propios talleres y escuelas.
Las vanguardias artísticas terminan de romper con las normas del academicismo y las nuevas fórmulas del arte se exponen en salones independientes paralelos a los oficiales atrayendo a las mujeres artistas.
A finales de 1960, artistas e historiadores dentro del movimiento feminista reivindican la importancia del rol de la mujer, exploran su presencia callada en la historia del arte y redescubren a personajes como Artemisia Gentileschi y Frida Kahlo que se convierten en iconos del feminismo.


Publicado por About.es -  Sara Lasso – agosto/2015 -

La periodista siria Zaina Erhaim gana el premio Peter Mackler

La joven periodista siria Zaina Erhaim, que trabaja en la ciudad de Alepo, arrasada por una guerra iniciada hace más de cuatro años, resultó ganadora de la edición 2015 del premio Peter Mackler, que recompensa el arrojo y la ética en el ejercicio de la profesión.

Erhaim ha formado en dos años a más de 100 jóvenes, una tercera parte mujeres, en el periodismo escrito y televisivo, contribuyendo a la emergencia de nuevas publicaciones en Siria.
En un país devastado por una compleja guerra que desde marzo de 2011 ha provocado la muerte de unas 240.000 personas, la joven (30 años) se convirtió en coordinadora del Instituto de Informaciones sobre la Paz y la Guerra(IWPR, una organización registrada en el Reino Unido que reúne a expertos y periodistas especializados).

Varios de sus estudiantes han publicado trabajos en grandes medios de prensa internacionales, según señala un comunicado divulgado este sábado por el comité del premio Peter Mackler, instituido en 2009 por la asociación Global Media Forum y la filial estadounidense de Reporteros sin Fronteras (RSF).
"Siria ha sido el país en que más periodistas fueron asesinados desde 2011. Enfrentada a una represión feroz, Erhaim es una periodista y docente en periodismo extraordinaria", subrayó Delphine Halgand, directora de RSF en Estados Unidos

En el ránking sobre libertad de prensa establecido por la asociación surgida en Francia, Siria ocupa el lugar 177 en 180 países considerados.
"Cuando durante todos estos años una ha vivido en el horror, es normal sentirse abandonada y olvidar que hay quien escucha o lee nuestros relatos y que éstos importan", dijo la periodista tras saber que había ganado el premio. "Este tipo de iniciativas son las que nos hacen sentir a mis colegas sirios y a mí misma que contamos y que nuestro difícil trabajo es apreciado. Esto me da energía para encarar la batalla cotidiana por la supervivencia", agregó.
"Zaina Erhaim llevó a cabo un trabajo extraordinario con ciudadanos y periodistas locales, que se han transformado casi que en la única fuente de información de primera mano sobre el conflicto sirio", dijo David Millikin, director de AFP para América del Norte.

El premio Peter Mackler fue creado en memoria de este exjefe de redacción de AFP para América del Norte, fallecido repentinamente en 2008.
Infatigable apasionado de la información, Mackler había fundado Global Media Forum, una organización sin fines de lucro de enseñanza del periodismo en el mundo que ha formado a niños en los grandes principios de la profesión.
Publicado por Boletín Globedia – Redacción Sociedad – 22/08/15 -


La argentina Paula Pareto se consagró campeona mundial de judo por primera vez

La argentina becada por el ENARD ganó la final del Mundial de Judo 2015, que se desarrolló en Kazajistán, al vencer a la japonesa Haruna Asami, en la categoría femenina de hasta 48 kilos. "Esta es una de las medallas soñadas para mí", dijo la 'Peque', tras el triunfo más importante de su carrera. 
La bonaerense Paula Pareto, becada por la Secretaría de Deporte y el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD), se consagró este lunes campeona mundial en la categoría femenina de hasta 48 kilos, al derrotar a la japonesa Haruna Asami en la final del Mundial de Judo 2015, que se desarrolla en la ciudad de Astaná, Kazajistán.

"Esta es una medalla soñada para mí", dijo Pareto ante la prensa. Y cuando le destacaron que venció a una japonesa y quisieron saber sobre la tradición de la disciplina en nuestro país, fue contundente: "No tenemos muchos judocas, pero nos representan muy bien".

'La Peque' –como se la conoce– estaba preclasificada segunda a nivel mundial en la categoría, y tenía como antecedente inmediato la medalla de plata en los recientes Panamericanos de Toronto.

Previamente, había obtenido la medalla de plata en Guadalajara 2011 y la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos Beijing 2008. En el mundial anterior, disputado en Cheliábinsk, había caído en la final y debió conformarse con la presea de plata.


Publicado por Diario Registrado – Redacción – 24/08/15 -

El Pentágono recibe a las mujeres en el "infierno"

El Pentágono se alista a dar la bienvenida a las mujeres en unidades de combate de despliegue rápido y en las Fuerzas Especiales.

Shaye Haver (centro) y Kristen Griest (centro derecha), tras recibir sus galones de Ranger.

Washington.- Kristen Griest y Shaye Haver demostraron, al superar el duro entrenamiento de los "Rangers" del Ejército estadounidense, que las mujeres están sobradamente preparadas para pasar por el "infierno", como apodan a las pruebas de acceso a las Fuerzas Especiales, donde aún no son aceptadas.
Ambas han pasado por la exclusiva academia militar para oficiales de West Point -Haver es incluso piloto de helicópteros Apache- y han superado las pruebas de resistencia y mental de la infantería ligera de los "Rangers" en las montañas de Georgia, los desiertos de Nuevo México o las ciénagas de Florida, junto con 94 hombres.

El viernes, la capitana Griest de 26 años, y la teniente primero Haver de 25 se graduaron, pero, pese a todos los obstáculos salvados, ninguna de las dos podrá optar a convertirse oficialmente en miembros de las Fuerzas Especiales, al tener vetado ingresar en el elitista 75 Regimiento "Ranger"


Mujeres en la primera línea de combate

En enero de 2013, el Pentágono comenzó a revisar y levantar el veto a que mujeres ocupen puestos militares de combate, una medida que deberá concluir con la aceptación de toda recluta femenina en la primera línea de batalla y en las elitistas Fuerza Especiales a partir de 2016.
Hasta el día de hoy, 111 mil puestos anteriormente exclusivos para hombres están abiertos a mujeres, y antes de que acabe el año los restantes 220 mil deberán pasar a esa nueva categoría.

Pese a ello, los mandos se reservan la posibilidad de solicitar excepciones a la norma justificadas "rigurosamente", algo que parece que será más difícil e impopular tras el hito histórico de las dos "rangers".
"Cuando tienes que cargar 2 mil balas y dos ametralladoras y ves que no puedes más y pides ayuda, te da igual que la otra persona sea hombre o mujer", explicaba esta semana el teniente Michael Janowski, compañero de instrucción de Haver, quien asegura que sin el hombro de esa mujer, no habría podido superar las pruebas.


Pueden ser Navy SEALs

Haver y Griest no consiguieron pasar hasta el tercer intento la primera fase de instrucción, pero sus mandos, entre ellos el general de división Scott Miller, aseguran queen ningún momento los requerimientos se rebajaron para que siguiesen adelante, algo que corroboran sus compañeros.
Pronto, la mujeres podrán acceder a unidades de Operaciones Especiales como los famosos Navy SEAL, cuyos mandos aseguraron esta semana que aceptarán a mujeres si superan los duros seis meses de pruebas que reservan a sus futuros miembros.
Si finalmente eso ocurre, por primera vez hombres y mujeres pasarán por la "Semana en el Infierno", como se conoce a una de las más duras fases de criba para acceder a los Navy SEAL, las fuerzas especiales que mataron a Osama bin Laden en mayo de 2011.


El "infierno"

En el libro "Lone Survivor", el ex Navy SEAL Marcus Luttrell explica la rutina de cinco días tras su paso por el "infierno": gritos, disparos en una habitación oscura con balas de fogueo, natación en aguas gélidas, transporte de pesados botes, carreras, repeticiones; todo eso, antes del desayuno.
"Perdimos diez hombres (que se retiraron voluntariamente) en nueve horas...Nueve horas que cambiaron las vidas y la percepción de aquellos que no lo soportaron ni un segundo más", explicaba Luttrell, que narra cómo algunos perdían la cabeza bajo presión.
Hasta la Infantería de Marina (Marines), considerados el cuerpo más "masculino" de todos los que integran las Fuerzas Armadas, con solo un 7 % de mujeres y los que más despacio han convertido en mixtos su puestos, están evaluando aceptar a mujeres en combate.


Heroínas

A comienzos de año, los marines realizaron un experimento de varios meses en el desierto de Mojave para ver cómo tropas mixtas respondían a escenarios de combate reales, especialmente exigentes en el caso de la infantería ligera.
Desde la Guerra de Independencia de EEUU (1775-1783), las mujeres han estado en primera línea de batalla como enfermeras o cocineras; algunas, como Deborah Sampson, que luchó a las órdenes de George Washington disfrazada de hombre, han sido modernas "Juanas de Arco".

Más recientemente, unas 200 se han dejado la vida en los campos de batalla de Afganistán e Irak, e incluso han integrado unidades de Fuerzas Especiales a modo de prueba, demostrando que su capacidad de empatía cultural y trabajo en equipo, así como de reaccionar en el fragor de la batalla, las convertía en soldados inestimables.
La capitana Griest explicó esta semana en una rueda de prensa que cuando estaba en plena fase de instrucción, escalando la ladera de una montaña con un macuto de 22 kilos, no hay mucho tiempo de pensar, "pero a veces pensaba en lo que estaba haciendo y sentía la presión del futuro de nuevas generaciones de mujeres".

Publicado por Diario La Opinión – Washington – EFE – Jairo Mejía – 23/08/15 -

David Reimer, el «niño cobaya» al que criaron como una mujer hasta los 15 años

Tras perder el pene a los pocos meses de vida, un psicólogo convenció a sus padres para que le ocultaran la verdad
Brenda no supo que había nacido siendo un varón hasta que tuvo 15 años. Fue una tarde de 1980 cuando su padre, torturado por el sufrimiento que veía, le reveló el historia que habían estado manteniendo en secreto: había nacido en Canadá siendo Bruce, junto a su hermano gemelo Brian, pero una negligencia médica durante una circuncisión en 1965 había destruido sus genitales.
En un intento desesperado porque la vida de su hijo fuera satisfactoria, sus padres se pusieron en contacto con un psicólogo que aseguraba que la condición sexual no es innata, sino que es asignada mediante la educación en los primeros años de vida. Es decir, que si trataban a Bruce como Brenda, este se convertiría en una mujer plena, en vez de sufrir como un hombre sin pene. Se trataba de John Money, un psicólogo del hospital Johns Hopkins (Baltimore) famoso por sus teorías sobre el género. Además, era una oportunidad inigualable para Money de demostrar sus teorías, ya que tendría un sujeto de control: Brian, con la misma carga genética que su hermano, pero que tendría una orientación diferente.

El 3 de julio de 1967, los médicos sometieron a Bruce a una castración quirúrgica (quitándole los testículos) y le modelaron una vagina. Bruce se convirtió en Brenda a la vez que en un conejillo de indias. Mientras, las instrucciones para sus padres, Janet y Ron, fueron claras: no contarle jamás lo que había ocurrido.
Los niños fueron creciendo y la situación se fue complicando. Según contaría Janet ya en los años 90 al periodista de la revista «Rolling Stone» John Colapinto, la primera vez que trató de ponerle un vestido a Brenda intentó arrancárselo. «Recuerdo que pensé: “¡Dios mío, sabe que es un chico y no quiere que le vista como a una chica!”». Pero no solo fue aquello. Cuando su hermano jugaba a afeitarse con su padre, Brenda también quería. «Mi padre me dijo: “No, no. Tú vas con tu madre”. Me puse a llorar, “¿Por qué no puedo afeitarme también?”», contó él mismo. Desde pequeña incluso insistía en orinar de pie.
Por su parte, su gemelo identificaba a Brenda como a una hermana. «Pero ella nunca actuó como tal», reconoció al periodista de «Rolling Stone». «Si le regalaban una comba, para lo único que la usaba era para atar a la gente o para azotarla como si tuviera un látigo. Nunca la usó para su propósito real. Jugaba con mis juguetes mientras que los suyos, como una lavadora, solo los usaba para sentarse».


«Estudio John/Joan»

Sin embargo, para cuando cinco años después el doctor Money publicó el primer libro sobre el «estudio John/Joan» (como lo había bautizado) bajo el título «Man & Woman, Boy & Girl», las conclusiones que reflejaban eran las opuestas. Money aseguraba que tras haber enfatizado en el uso de la ropa femenina, Brenda ya tenía una clara preferencia por los vestidos. Que se sentía orgullosa de su pelo largo. Que por Navidades había pedido una casa de muñecas y un carrito de paseo. Que la orientación de género se había impuesto.

Para cuando Brenda llegó a la adolescencia sufría depresión y se había intentado suicidar al menos una vez. También tomaba estrógenos. Cuando el doctor Money le instó a que se sometiera a otra cirugía, se negó rotundamente. Fue entonces cuando sus padres decidieron contárselo. Fue entonces cuando Brenda pudo volver a ser un chico.Eligió de nombre «David» en honor al héroe bíblico que, desafiando todas las probabilidades, mató al gigante Goliat. Se sometió a una faloplastia y se quitó los pechos que le habían crecido gracias a las hormonas. Para cuando cumplió 23 años, se casó.


Los dos gemelos acabaron suicidándose en un lapso de dos años


Sin embargo, su familia había quedado destrozada. Su madre Janet cayó en depresiones clínicas repetidas que requerían hospitalización. Su padre Ron se convirtió en un alcohólico. Su gemelo Brian abandonó los estudios y trató de suicidarse en varias ocasiones hasta que lo consiguió en 2002. Dos años después, con 38 años, David hacía lo mismo tras haberse divorciado años atrás de su mujer.

La historia de David Reimer saltó a la luz en 1997 gracias al doctorMilton Diamond de la Universidad de Hawai, quien convenció a David de que contar su caso ayudaría que no le ocurriera a nadie más. Meses después salía publicado también el artículo de John Colapinto que en el año 2000 se editaría en un libro titulado «Tal como la naturaleza lo hizo». La reflexión del doctor Milton Diamond fue: «Si todos estos esfuerzos médicos, quirúrgicos y sociales combinados no tuvieron éxito en hacer que este niño aceptara una identidad de género femenina entonces, tal vez, tengamos que pensar que hay algo importante en la constitución biológica del individuo».

Publicado por ABC.es – Sociedad – Madrid – I. Miranda – 24/08/15 -