domingo, 5 de julio de 2015

Una escuela de formación política solo para mujeres

Lilly Mdachiardi de 43 años lucía contenta el día de su grado, orgullosa de recibir el diploma, con el que saldrá a quitarles votos a los hombres candidatos a Juntas Administradoras Locales y Concejo Distrital.
Pero Lilly no obtuvo el título de un posgrado o diplomado, sino un título de una escuela que graduó a sus primeras 211 alumnas en marketing político para que le ganen la contienda electoral a los hombres en los comicios regionales de octubre.
Ésta es la primera escuela de formación política para mujeres que promueve el Estado.
“Ya tengo las herramientas para aspirar a un cargo de elección popular, y quitar el mito de que nosotras no podemos estar o entrar a unas instancias que están sólo hechas para los hombres”, dijo con contundencia Lilly.
En el curso también les hicieron énfasis a las alumnas en la prevención de los financiamientos oscuros o provenientes de organizaciones ilegales o entidades ‘fachada’.
“Aprendí cómo se hacen consensos, disensos, cómo se hacen las coaliciones, manejo de base de datos, cómo debe hacerse una campaña política. Una de las clases que más me gustó fue en la que nos mostraron las campañas políticas más exitosas a nivel mundial”, aseguró Lilly, quien aspira a un escaño en la Junta Administradora Local de Teusaquillo en Bogotá.

En el curso que tenía una duración de nueve sesiones, asistieron mujeres de todas las localidades en Bogotá, y de todos los partidos políticos.
“Tenía compañeras del Mira, de los partido conservador, liberal, pero descubrí en este curso que las mujeres tenemos cosas en común, vemos que la ciudadanía está muy aburrida de los políticos tradicionales, de la corrupción, y nosotras queremos hacer una política diferente, sin importar de qué partido o movimiento seamos”, manifestó.
Lilly señaló que su bandera en campaña será por la defensa de los derechos de las mujeres, pues “las mujeres no tenemos grandes presupuestos para salir a competir, pero sí tenemos bastante imaginación y podremos hacer unas campañas que sean bastante influyentes”.
Estefany Escobar una de las tutoras de la escuela de formación política para mujeres, le explicó a Kienyke.com cómo se impartió la cátedra.
“La escuela se dividió en cuatro fases. La fase inicial se enfocó a la etapa previa del lanzamiento de la campaña, la cual aborda todo el contexto y la viabilidad de las campañas. La segunda fase fue la planificación y creación de la campaña, mirando la estrategia que más se adecúe, las comunicaciones, el discurso. La última fase está enfocada al día después de las elecciones, para que las mujeres aprendan a cómo hacer el control electoral, y es una de las fases más importantes, ya que las campañas se pueden ganar o perder en los escrutinios. La escuela se llevó a cabo en cuatro zonas de Bogotá, norte, sur, oriente y occidente, que representaban las distintas fuerzas políticas y localidades”.
En estas fases también se orientó a las candidatas de cómo hablar en público y en muchos casos cómo vencer el miedo a las multitudes.
¿Pero por qué la necesidad de preparar a las mujeres en cargos políticos, si la actual normatividad ya las incluye en las listas de los partidos?
“Aunque hay normas y leyes como la de cuotas, que obliga incluir en las listas de candidatos de los partidos a mujeres, simplemente estos las dejan como rellenos. Lo que busca la escuela es que las mujeres no seamos rellenos en las listas, sino hacer un ejercicio consciente, responsable y que sean ganadoras. Sin embargo, encontrar en la sociedad una respuesta positiva para que la mujer participe en política es difícil.”, aseguró Escobar, quien estuvo inmersa en campañas políticas por más de diez años.
La tutora manifestó que la apuesta en la escuela fue decirles a las mujeres que tenían que tener las herramientas “para poder apostarle a una política distinta, sin tener que acudir al financiamiento de organizaciones ilegales, y para eso hay que capacitarlas para hacer un ejercicio innovador”.
Por último, señaló que la gran meta del curso es que las 211 mujeres que se graduaron sean elegidas a los cargos que aspiran en las próximas elecciones territoriales.

María Isabel Martínez, otra de las tutoras de la escuela de formación política señaló por qué el distrito le apostó a esta cátedra.
María Isabel Martínez y Estefany Escobar, tutoras de la escuela de formación política para la mujer.
“Si uno mira la historia de la participación política de las mujeres a nivel mundial, es mínimo, y una de las razones es que a las mujeres se nos ha relegado a casi sólo el espacio doméstico. Se nos ha obstaculizado el ingreso a la política, a ocupar cargos de elección popular. Por eso contamos con nueve sesiones en el curso, bastante tiempo para poder transmitirles las herramientas a las mujeres, teniendo en cuenta que cuando se hacen talleres de marketing político, se hacen apenas de uno o dos días”.
Según María Isabel, la motivación de las mujeres fue alta, “tanto que no hubo deserción, se mantuvo siempre el número de mujeres participando, hubo un alto grado de interés por hacer los ejercicios, cumplir algunos compromisos que dejábamos como tarea”.
Por su parte, la directora de la Secretaría de la Mujer, entidad que promovió el curso político, Martha Lucía Sánchez, manifestó que el objetivo del curso no es solamente que las mujeres tengan espacio en los distintos cargos públicos, sino que la agenda en los mismos tenga especial énfasis en los derechos de la mujer.
“La participación y la representación de las mujeres en los espacios como los edilatos y el Concejo hace la diferencia para colocar la agenda de los derechos de las mujeres, como tema central, independientemente de cualquier partido político”, aseguró.
Publicado por KIEN&KE – Augusto Aponte – 30/06/15 -

Argentina no tiene solamente fútbol. Tiene también a Las Leonas, con pasaporte a Río de Janeiro

Por sexta vez consecutiva, el representativo de nuestro país estará presente en una cita olímpica.

El Seleccionado Argentino de Hockey alcanzó la clasificación para los Juegos Olímpicos Río de Janeiro 2016, debido a que Corea del Sur accedió a semifinales de un certamen clasificatorio que tiene lugar en Amberes y de ese modo liberó el cupo.
El representativo de nuestro país, medalla de plata en Londres 2012, clasificó para la próxima cita olímpica luego que el combinado coreano avanzara a semifinales de la otra fase semifinal de la World League Femenina, tras derrotar a Bélgica, el seleccionado local.
Corea del Sur había sido el primer equipo en conseguir su pasaje a Río de Janeiro, al clasificarse campeón de Asia. Por su parte, Las Leonas habían desperdiciado la chance de acceder directamente a los Juegos hace dos semanas en Valencia (España).

Es que el equipo de Santiago Capurro finalizó cuarto en esa primera etapa de la Liga Mundial, al perder el encuentro decisivo con Alemania, que alcanzó el último cupo en disputa. Los otros dos los ganaron Gran Bretaña y China.
Vale recordar, que en el certamen olímpico participarán doce seleccionados. Los seis que obtengan el acceso a través de las dos etapas de la World League; los cinco campeones continentales y Brasil, por su condición de anfitrión.

Sin embargo, el país organizador no pudo cumplimentar una serie de requisitos y ni siquiera acudirá a los Juegos Panamericanos Toronto 2015, que empezarán en diez días. Argentina accedió a la plaza y acompañará a Holanda, Nueva Zelanda y Australia como nuevas clasificadas.
De este modo, Las Leonas se garantizan, por sexta vez consecutiva, una intervención en una cita olímpica. Su magnífico historial proyecta que consiguieron medalla de plata en Sydney 2000 y Londres 2012; mientras obtuvieron el tercer escalón del podio en Atenas 2004 y Beijing 2008. En cambio, en Atlanta 1996, el seleccionado albiceleste ocupó la séptima colocación.


Publicado por Diario El Litoral Santa Fé (Argentina) – Redacción - D y N – 01/07/15 -

“En la mayoría de los casos, las personas no se consideran víctimas”

Cecilia Merchán y Melisa  Elberling son, respectivamente, coordinadora e integrante del Comité Ejecutivo de Lucha Contra la Trata y Explotación de Personas. En esta nota hacen un balance de la actuación de ese organismo desde su creación a fines del 2012 y de las fortalezas y debilidades de las políticas públicas sobre trata de personas en Argentina: hay asistencia, protocolos de atención y programas de reinserción laboral, sin embargo no son suficientes o falta articulación, además de las particularidades de un país federal. Y por detrás, la violencia simbólica de un sistema social, político y cultural que sigue considerando a las mujeres objeto de consumo.

Argentina es uno de los países de América Latina con mayores avances en materia
de políticas públicas  para la prevención y sanción de trata de personas con fines de explotación sexual y laboral. La participación de diferentes organizaciones y actores sociales y políticos en la sanción de la Ley 26.364 para la Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas(2008) y su posterior modificación y ampliación a través de la Ley 26.842 (2012), evidencian la necesidad de ajustar el accionar legal a las necesidades y realidades de las víctimas.
En un complejo panorama donde las redes de trata modifican los mecanismos del delito, las mujeres explotadas sexualmente no se reconocen como víctimas y las instituciones del Estado se capacitan y organizan para asistir a las víctimas desde una perspectiva de derechos humanos y de género, Cecilia Merchán (coordinadora ) y Melisa Elberling (psicóloga e integrante) del Comité Ejecutivo de Lucha Contra la Trata y Explotación de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas,analizan las políticas públicas existentes para la prevención del delito de trata, los logros alcanzados y el trabajo que queda por hacer. 

¿Qué es y cómo funciona el Comité Ejecutivo?

Melisa Elberling: El Comité Ejecutivo es una coordinación de cuatro ministerios: el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Seguridad y el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, los cuales son coordinados, a su vez, por la Jefatura de Gabinete de Ministros. Se crea en septiembre de 2012 a partir de las modificatorias de la Ley 26.364 para la Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas. Funciona como espacio de articulación y coordinación entre esos cuatro ministerios, que tienen como tarea específica, la prevención, combate, y asistencia de las personas damnificadas por el delito de trata. Es un espacio que se reúne periódicamente con los equipos técnicos y las personas que representan a cada uno de los Ministerios; su función es intentardelinear políticas públicas en contra del delito de trata que apunten a la prevención, sensibilización y difusión de la problemática. El Comité tiene un equipo de coordinación que viaja por todo el país para realizar talleres de capacitación donde se construye conocimiento con la gente a partir de los materiales y metodologías que hemos elaborado. Es un trabajo territorial que hacemos de manera permanente, con el apoyo de las organizaciones sociales y políticas que están presentes en los territorios. También realizamos una campaña nacional que se llamó “Paremos la trata”, compuesta por diferentes piezas comunicativas que proponen otros lenguajes para hablar de un tema tan complejo como la trata de personas.

¿Cómo evalúan la aplicación de los protocolos de actuación?

M.E: Las áreas que atienden el tema de trata de personas dentro de cada ministerio tienen un protocolo interno de actuación que está en sintonía con los principios de los protocolos de los otros ministerios, lo cual da cuenta de una línea de trabajo fluida que tiene como eje la perspectiva de derechos humanos y de género. En este momento estamos trabajando en un protocolo conjunto que pueda reflejar el accionar del Comité como un cuerpo y dar cuenta de todo el proceso: desde que se realiza la denuncia hasta que la persona decide terminar con la asistencia. Por otra parte, existen resoluciones que facilitan el acceso de las personas víctimas de trata a algunos programas del Estado, particularmente programas dirigidos al empleo y la capacitación que contribuyen al proceso de salir al mercado laboral. El Ministerio de Trabajo, por ejemplo, a través de la Sub Secretaría de Relaciones Laborales, pone a disposición de la víctima de trata el andamiaje que existe para todas las personas con vulneraciones de derechos: asignación universal por hija e hijo, inclusión en programas de empleo, financiación y sostenimiento de un emprendimiento productivo. Lo que vemos es que hay un cambio significativo, son los programas que se pueden ofrecer y la suma que tienen asignados, la aceptación es buena, las personas quieren ser incluidas, pero muchas veces no resulta suficiente.


¿Cómo analizan la forma en la que se están llevando a cabo los rescates?

Cecilia Merchán: En comparación con otros países latinoamericanos, Argentina ha avanzado mucho en la consolidación de políticas públicas alrededor de la trata de personas. En el año 2008 tuvimos la primera ley y hasta la fecha se contabilizan más de 8.500 personas rescatadas, 50% víctima de explotación sexual y 50% de explotación laboral. Durante estos años, los organismos del Estado se han capacitado y preparado: las fuerzas de seguridad tienen oficinas específicas de trata, el Ministerio de Desarrollo articula con todas las provincias, hay una oficina de monitoreo de avisos sexuales… se ha avanzado mucho, lo cual  no quiere decir que sea perfecto; creo que lo más complejo es abordar la asistencia después de los rescates, en la mayoría de los casos, las personas no se consideran víctimas, una vez que fueron rescatadas, muchas no quieren saber nada, y vuelven a caer en otra situación de prostitución. El vínculo de las personas que han sido víctimas de trata con el Estado es complejo, no es fácil asociar a todas las personas con una política integral; nadie te obliga a que recibas un refugio, por eso es importante que la posibilidad de ser asistidos por el Estado permanezca vigente hasta que las personas decidan  acercarse. Hay aspectos que fallan, el tema de articulación de los protocolos es complicado, sobre todo en las provincias, donde no hay condiciones homogéneas: por un lado hay provincias con buena voluntad y pocos recursos, otras que funcionan muy bien y otras que manejan altos niveles de complicidad con las redes de trata… Lo cierto, es que todos estos aspectos, hacen parte de la realidad del delito y del proceso de cada persona para reconocerse como víctima, por eso es importante que el primer contacto del Estado con las personas rescatadas sea a través de una profesional en psicología, capacitada para ofrecer la asistencia. En otros países las víctimas son abordadas por la policía, en Argentina, el primer contacto de las víctimas con el Estado se da a través de un equipo interdisciplinario; esto no es secundario, se trata de abordar el delito con una perspectiva de derechos humanos.

¿Cómo se ha modificado el delito de trata en los últimos años?  

M.E: Las formas de captación se complejizaron, los mecanismos están más aceitados porque se ha avanzado más en el conocimiento del delito de trata, pero la realidad es que los cuerpos de las mujeres siguen tomándose como objetos y esa mercantilización permite que se sostengan las condiciones de explotación, es un claro ejemplo de la relación del patriarcado y el capitalismo en nuestra sociedad; existe un andamiaje social y cultural que sostiene la máxima de las mujeres como objetos que se pueden comprar y vender.

¿Qué le modificarías a la ley?

M.E: Creo que la trata es una de las violaciones a los derechos humanos más crudas que existen y es necesario poder garantizar un piso de asistencia que sea parejo en todo el territorio. También me parece importante que exista la posibilidad de garantizar un patrocinio gratuito en lo civil, a modo de resarcimiento del daño causado por el delito de trata.


Publicado por COMUNICAR IGUALDAD – Natalia Castro Gómez – 25/06/15 -

El misterio del orgasmo femenino

 
“El cuerpo de una mujer es como un violón: se necesita un músico excelente para tocarlo bien”, aseguran que dijo el escritor estadounidense J. D. Salinger.
Para encender algunos lavarropas hay que presionar el botón de encendido por un cierto tiempo y con una cierta intensidad. Si la presión que le aplicas es muy suave, no pasa nada. Si es muy fuerte, la máquina empieza a quejarse con un pitido estridente.
Una vez que dominas la técnica todo es muy sencillo: se encienden las luces, arranca el ciclo hasta que llega a su punto más álgido y, al final del proceso, acabas con una montaña de ropa húmeda con olor a limpio.
Pero para quienes no están familiarizados con el aparato, su funcionamiento puede parecer un misterio.

Salvando las distancias, algo similar ocurre con el orgasmo femenino. Si la acarician de la forma correcta, una mujer puede alcanzar tal grado de éxtasis que, por unos segundos, el mundo deja de existir.
En el caso contrario, el resultado es dolor, frustración o sencillamente la nada misma. Esto representa un gran contraste con la experiencia masculina: si el hombre tiene una erección, una estimulación vigorosa durante unos pocos minutos generalmente resulta en una eyaculación.
¿Pero por qué los orgasmos son tan placenteros y cómo es posible que las mujeres experimenten múltiples orgasmos? ¿Y realmente existe el tan mentado punto G? En los últimos años se han hecho numerosos estudios y, finalmente, estamos obteniendo algunas respuestas.

Cerebro activo

Barry Komisaruk, de la Universidad Rutgers en New Jersey, Estados Unidos, se abocó a estudiar mediante imágenes por resonancia magnética funcional (IRMf, por sus siglas en inglés) si las diferencias en el cerebro pueden explicar por qué hombres y mujeres experimentan el sexo de forma tan distinta.
 Así, descubrió que pese a que las experiencias varían, ambos muestran la misma actividad neural durante el orgasmo.
"Las similitudes entre hombres y mujeres durante el orgasmo son mayores que las diferencias", dice Komisaruk. "Lo que vemos es una activación generalizada del cerebro. Básicamente, todos los sistemas entran a funcionar".

Esto puede explicar por qué los orgasmos consumen toda nuestra atención.
Sin embargo, después del orgasmo, surgen diferencias importantes, lo que puede explicar por qué hombres y mujeres reaccionan de forma diferente tras el clímax.
El investigador halló evidencia preliminar de que ciertas regiones específicas del cerebro masculino no responden a la estimulación de los genitales en el momento inmediatamente posterior al orgasmo, mientras que el cerebro de las mujeres continúa activo: esto puede explicar por qué las mujeres tienen múltiples orgasmos y los hombres no.

Anatomía del placer

La vagina y el clítoris tienen distintas rutas para transportar las sensaciones hacia el cerebro.
El pene tiene solo una ruta para transportar sensaciones al cerebro, en cambio, el aparato genital femenino tiene tres o cuatro.
Uno de los centros clave de la sexualidad femenina es el clítoris: un cuerpo pequeño, carnoso y eréctil, que sobresale en la parte más elevada de la vulva.
No fue sino hasta el siglo XVI que el clítoris comenzó a ser descrito como una estructura física propia común a todas las mujeres, con la función de causar placer.
Pero, en los siglos siguientes el placer femenino pasó a un segundo plano y el clítoris quedó en el olvido (al menos para anatomistas y médicos), hasta que volvió a la palestra en el siglo XX, aunque muchos lo consideraban algo inferior.
Si bien Sigmund Freud reconocía al menos que las mujeres pueden experimentar orgasmos, él creía que los orgasmos vaginales sustituían a los alcanzados mediante la estimulación del clítoris en las mujeres maduras.
La incapacidad de experimentar orgasmos vaginales está asociada con la inmadurez psicosexual, escribió Freud.
Si eso fuese cierto, habría un montón de mujeres que no están desarrollando todo su potencial sexual: entre el 30% y el 40% de las mujeres dice no haber experimentado nunca un orgasmo sólo por penetración vaginal, y son muchas más las que aseguran que pueden alcanzar el orgasmo mediante la estimulación del clítoris.
Según Komisaruk, los nervios que transmiten al cerebro las sensaciones del clítoris son distintos a los nervios que hacen lo mismo desde la vagina.
Entonces, si distintos nervios se encargan de trasladar las sensaciones desde distintas regiones del aparato genital femenino, ¿son algunas zonas de la vagina más sensibles que otras?
¿Qué regiones deben investigar las parejas en la búsqueda del elusivo orgasmo vaginal?

El punto G

El famoso punto G fue, por mucho tiempo, el principal objetivo.
Descrito en 1950 como una zona erógena en la pared frontal de la vagina, estudios posteriores revelaron un complejo formado por vasos sanguíneos, terminaciones nerviosas y restos de la próstata femenina en la misma zona, y sugirieron que en una minoría de mujeres, su estimulación puede dar lugar a orgasmos y a la liberación de una pequeña cantidad de fluido de la uretra que no es orina.
Muchas parejas invirtieron tiempo y esfuerzo -por lo general sin obtener resultados- para hallarlo.
La evidencia para demostrar o refutar su existencia es precaria y, con frecuencia, exagerada.
No obstante, parece haber diferencias físicas entre aquellas mujeres que dicen tener orgasmos vaginales y las que no.
Escáneres de ultrasonido revelaron un área más gruesa de tejido en el espacio entre la vagina y la uretra en las mujeres que lo experimentaban.

Estructura compleja

Pero si no es una especie de botón, como la palabra punto parece indicar, ¿qué es entonces?
Para un número creciente de investigadores la respuesta es simple: el clítoris.

Aunque para la mayoría éste es un pompón con forma de arveja bajo la superficie de la piel, imágenes de resonancia magnética recientes revelaron una estructura grande y protuberante de cerca de 9 centímetros de largo, posicionada alrededor de la parte externa de la vagina y hacia arriba dentro de la pelvis al lado de la uretra.
Esta complejidad puede explicar por qué ha sido tan difícil probar o negar la existencia del punto G: no es fácil estimular de forma aislada la pared frontal de la vagina.
Es muy probable que al hacerlo se esté frotando también la parte interna del clítoris y la uretra.

¿El tamaño importa?

Rachel Pauls, uro-ginecóloga de Ohio, EE.UU., investigó si la ubicación y el tamaño del clítoris en mujeres saludables influyen en la facilidad para alcanzar el orgasmo vaginal durante el coito.
El equipo de investigadores liderado por Pauls descubrió que cuanto más pequeño y más lejos de la vagina está el clítoris, más difícil es alcanzar el orgasmo.
En su conjunto, los estudios mencionados anteriormente apuntan a que hay múltiples caminos para que las mujeres experimenten un orgasmo, ya sea a través de la estimulación vaginal, del clítoris o ambas a la vez.
Otros estudios llevados a cabo por Komisaruk revelaron que las proyecciones de diferentes regiones del aparato genital femenino convergen en la misma región general del cerebro pero en áreas diferentes.
"Hay una buena base neuro-anatómica para las distintas clases de orgasmos y los diferentes tipos de sensaciones", dice el científico.
"Esto podría explicar por qué la combinación de la estimulación vaginal y de la cérvix y el clítoris parece producir estos orgasmos más intensos, complejos y placenteros que describen las mujeres".
En cuanto a las mujeres a las que les resulta difícil alcanzar el clímax durante la penetración -o en general durante el contacto sexual- el mensaje de Pauls es simple: hay que experimentar.
"No hay nada malo (con las mujeres que no tienen orgasmos vaginales). Cada persona es diferente, así que algunas tendrán mucha estimulación del clítoris durante el sexo, mientras que para otras será más difícil, así que su pareja tendrá que recurrir a sus manos o a un juguete".
"Pero las mujeres deberían saber que si no tienen orgasmos por penetración vaginal, eso es normal".
Publicado por BBC MUNDO -  Ciencia – 02/07/15 -

Argentina. Se registraron 25 femicidios de adultas mayores en 2014

Si se suman los femicidios “vinculados”, esa cifra trepa a 28 casos de mujeres entre 66 y 99 años, representando el 10 por ciento del total de los crímenes por violencia de género de mujeres y niñas, el año pasado, en el país.
Unos 25 asesinatos de mujeres mayores de 66 a 99 años por violencia de género se registraron en el país durante el año pasado, un 39 por ciento más que en 2013, cuando se sufrieron 18 femicidios en el mismo rango de edad.
Los datos surgen de la Investigación de Femicidios en Argentina elaborado por el Observatorio “Adriana Marisel Zambrano”, coordinado por la asociación civil La Casa del Encuentro.
El femicidio es la forma más extrema de violencia hacia las mujeres: el asesinato cometido por un hombre hacia una mujer, a quien considera de su propiedad.
En este marco, desde el Área de Investigación de La Casa del Encuentro se desarrolló el término femicidio “vinculado”: personas que fueron asesinadas por el femicida, porque intentaban impedir el hecho o quedaron atrapadas “en la línea de fuego”; o personas con vínculo familiar o afectivo con la mujer, que fueron asesinadas con el objeto de castigarla y destruirla psíquicamente.
En el informe de 2014 se destaca:
- En total hubo 277 femicidios y femicidios “vinculados” de mujeres y niñas.
- De ellos, 28 casos fueron de mujeres de entre 66 a 99 años: 25 femicidios; 3 femicidios “vinculados”.
Los datos fueron recopilados de los casos difundidos por las agencias de noticias Télam, DyN y 120 diarios de distribución nacional y/o provincial.
“El tema de las adultas mayores es especial, son mujeres que han vivido toda su vida en una relación de violencia y hay un mandato cultural en ellas donde esto es oculto, no se debe decir, sienten vergüenza, no saben cómo decírselo a los hijos e hijas porque es difícil asumir que (el maltratador) es el propio padre, y hay un pacto de silencio porque es indudable que en esas familias se sabe” lo que está pasando, destaca a Diario Popular Ada Rico, directora del Observatorio.
“La violencia de género está naturalizada en ellas -advierte-. Estamos hablando de mujeres vulneradas totalmente, con una autoestima aniquilada. Hay que trabajar mucho con las adultas mayores”.
Al respecto, comenta que cuando una mujer realiza una consulta en La Casa del Encuentro “tratamos de fortalecerla, fortalecer las redes, explicarle que no merece vivir de esa manera, y averiguar qué es lo que está pasando”.
Rico señala que “la culpa actúa mucho en las mujeres maltratadas; además se puede dar que el maltratador sea un excelente padre, tío, por lo que también en ellas se activa esto de ‘¿me creerán?’”.
“Es importante que se hable”
La violencia de género en las mujeres mayores de 65 años es un tema aún invisibilizado, tabú en muchas familias y con poca repercusión en los medios de comunicación.
Consultada en el marco de la marcha contra la violencia de género #NiUnaMenos realizada el miércoles pasado y a una semana de conmemorarse el Día de Toma de Conciencia contra el Abuso y Maltrato en la Vejez (el 15 de junio), Rico destaca que los femicidios en adultas mayores “están invisibilizados, es como una parte olvidada”.
Remarca que “es importante que se hable del problema porque a ellas les ayuda mucho para animarse a consultar”.
“Son mujeres que pueden comenzar un nuevo proyecto de vida, libre de violencia. Cualquier momento es bueno para empezar y vale la pena”, asegura.
Rico destaca que una característica de las adultas mayores que piden ayuda es que “pueden llamar dos, tres o cuatro veces antes de venir”, lo que denota “el miedo y la vergüenza que sienten”.
Señala que en los grupos de familiares tuvieron casos de “hijos varones” que fueron “para ver si podían lograr que su madre se acercara”.
En estos casos, comenta, “suele ocurrir que ya los hijos/as no tienen trato con el varón, con el padre”.
Y agrega: “Ni hablar si el maltratador es la segunda relación de la madre, ahí los hijos/as vienen más rápido porque ya no es el papá”.
También cuenta que se dan casos de “madres que acompañan a las hijas. Es muy natural que esa mamá que vivió violencia y ahora la hija la está sufriendo, enseguida busca los mecanismos para ayudarla, para que la asesoren. Lo que ella no se animó a hacer por mandato, cultura, por suerte se está desarmando”.
El maltrato contra las mayores “está invisibilizado”
La titular de la Comisión de Derechos de los Adultos Mayores del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, Amalia Suárez, advierte que la violencia de género contra las mujeres mayores “está invisibilizada”.
Sostiene: “Está tan naturalizado el tema de maltrato que cuando ellas se dan cuenta, piden ayuda y se encuentran con profesionales que están en el tema, les parece raro que puedan vivir libres de violencia. Pero para esto hay que trabajar en recuperar su autoestima, que sepan que son personas autónomas, capaces, con libertad, y que esta naturalización de la violencia se puede dejar sin efecto”.

Publicado por Red Latinoamericana de Gerontología – Natalia Muñiz (Diario Popular) – 29/06/15 -