viernes, 10 de abril de 2015

Ondas de igualdad de género se propagan por Bangladesh

Las radios comunitarias de Bangladesh permiten a las informativistas discutir temas relevantes para las mujeres rurales. Crédito: Naimul Haq/IPS

 Si algo reflejan los titulares de los medios de comunicación de Bangladesh es que las mujeres no tienen un papel significativo en los asuntos que afectan al país ni en los que les conciernen particularmente.
Una investigación de la organización no gubernamental Bangladesh Nari Progati Sangha (BNPS) estudió la presencia femenina en 3.361 noticias en un lapso de dos meses.

"La mayoría de nuestra audiencia es pobre. No tienen televisión ni pueden leer diarios, entonces la radio FM, que está disponible hasta en el celular más barato, es muy popular": Sharmin Sultana.

“Solo 16 por ciento de los artículos de diarios, 14 por ciento de los noticieros de la televisión y 20 por ciento de los informativos radiales consideraron a las mujeres como sujetos o las entrevistaron”.
Menos de ocho por ciento de las noticias tuvieron como protagonistas a las mujeres. De las pocas profesionales que aparecieron en la televisión, 97 por ciento leían las noticias, mientras que el restante tres por ciento entraron en la categoría de “periodistas”.
Solo 0,03 por ciento de los artículos de opinión tuvieron una firma femenina.
El estudio reveló que si bien las fotografías mostraban más mujeres que hombres, a ellas las citaban menos veces, demostrando la veracidad del viejo proverbio bangladesí de que las mujeres “se ven, pero no se escuchan”.
Pero las mujeres que no están dispuestas a quedarse de brazos cruzados ante esta situación que reflejan las estadísticas, decidieron utilizar la radio como herramienta para dar voz a sus congéneres y destacar asuntos relativos al medio rural.
Las mujeres representan 49 por ciento de los 157 millones de habitantes de Bangladesh. La mayoría se concentran en áreas rurales, donde viven 111,2 millones de personas, 72 por ciento de la población.
La distancia entre las mujeres y los centros urbanos, donde se toman las decisiones, las cubre con un doble manto de invisibilidad.
Según el estudio de BNPS, solo 12 por ciento de los artículos de diarios, siete por ciento de los noticieros de televisión y cinco por ciento de los informativos radiales se dedican a las zonas rurales, pese a que las ciudades solo ocupan ocho por ciento del territorio nacional y solo concentran a 28 por ciento de la población.
La ausencia de mujeres y de temas vinculados a ellas en los medios es una tendencia peligrosa en un país que en el último Índice de Desigualdad de Género, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se ubica en el lugar 142, entre 187 estados, lo que lo deja entre las peores posiciones en la región de Asia Pacífico.
El estudio de BNPS también revela que menos de uno por ciento de las noticias estudiadas menciona si quiera la desigualdad de género y solo 11 artículos cuestionaron los estereotipos de género.
Dado el gran analfabetismo en Bangladesh, solo 59 por ciento de la población sabe leer y escribir, muy por debajo del promedio mundial 84,3 por ciento, según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, no puede subestimarse la importancia de la radio.
Aun en un país donde 24 por ciento de la población es pobre, la radio está generalizada, pues es un medio relativamente barato de conectarse con el mundo y es extremadamente popular entre millones de familias rurales.
Alzando la voz de las mujeres rurales
Momena Ferdousi, una estudiante de 24 años, es la productora de Radio Mahananda, una emisora comunitaria creada en 2011 que llega a miles de familias campesinas en el noroccidental distrito de Chapai Nawabganj.
Cada vez más mujeres en Bangladesh se vuelcan a las radios comunitarias como forma de generar conciencia sobre asuntos de interés para la población femenina. Crédito: Naimul Haq/IPS

La joven promesa profesional de la radio contó a IPS que no estaría dónde está si no fuera por la organizaciónBangladesh NGOs Network for Radio and Communication (BNNRC).
El trabajo de BNNRC permitió la formación y capacitación de mujeres para diversos papeles como productoras, presentadoras, conductoras, periodistas y directoras de radios en 14 emisoras comunitarias regionales en todo el país.
A varios kilómetros de allí, la voz de Sharmin Sultana en Radio Pollikontho, que transmite en el nororiental distrito de Moulvibazar, llega a unas 400.000 personas dispersas en un radio de 17 kilómetros.
Con cinco horas diarias de programas, concentrados en temas que atañen a las mujeres rurales, Radio Pollikontho llenó un gran vacío en la comunidad.
“Es una sensación increíble conducir un programa en vivo con invitadas y responder a las solicitudes de nuestra audiencia para tratar temas de salud, derechos de las mujeres, injusticia social, educación y agricultura”, relató Sultana.
“La mayoría de nuestra audiencia es pobre”, explicó. “No tienen televisión ni pueden leer diarios, entonces la radio FM, que está disponible hasta en el celular más barato, es muy popular y la demanda de programas interactivos aumenta día a día”, añadió.
En este país, solo 16,8 millones de mujeres tienen un empleo en el sector formal, de las cuales la vasta mayoría realiza trabajos domésticos no remunerados, además de sus obligaciones en la finca familiar o en otras tareas en el campo.
La dependencia económica las deja vulnerables a la violencia doméstica. Un estudio de la Oficina de Estadísticas de Bangladesh concluyó que 87 por ciento de las mujeres casadas consultadas habían sufrido agresiones físicas a manos de sus maridos, mientras que 98 por ciento habían sido violadas en algún momento por sus maridos.
El estudio también reveló que una de cada tres mujeres casadas consultadas había sufrido “abuso económico”, la retención de los bienes económicos de la pareja con el fin de perpetrar la dependencia económica.
Otros problemas como el matrimonio infantil también forman parte de los boletines información en las radios comunitarias destinadas a la población femenina. Según datos de las Naciones Unidas, alrededor de 66 por ciento de las niñas bangladesíes se casan antes de los 18 años.
La directora ejecutiva de BNNRC, A Bazlur Rahm, pionera en la radiodifusión rural en Bangladesh, dijo a IPS: “Temas como la asignación de fondos, la falta de saneamiento, la violencia contra las mujeres, la lucha contra la corrupción y la educación de niñas suele quedar fuera de la atención de las autoridades. Pero si les podemos dar voz, los problemas desaparecerán gradualmente”.
Cada vez que la voz de una mujer se difunde por la radio, quiere decir que otra más está escuchando su historia, aprendiendo sus derechos y acercándose a la igualdad. Resta por ver qué logros concretos se conquistan para la población femenina de Bangladesh.
Publicado por IPS – Naimul Haq – Dakar – 10/04/15 -


Religiosa clava agujas en manos de niño para que sintiera el dolor de Jesús

No es la primera vez que la monja abusa físicamente de menores


Una religiosa le demostró a un niño de siete años el dolor que padeció Cristo cuando fue crucificado clavándole agujas en las manos.

La monja quiso enseñarle a un niño de siete años sobre el dolor que padeció Cristo cuando fue crucificado y para ello le clavó una aguja en la mano, informaron medios estadounidenses.

La hermana Ludovita, de 30 años, quien da clases en una escuela del pueblo de Kysucke, Nove Mesto, norte de Eslovaquia, llamó al pequeño al frente de la clase para realizar su demostración práctica.

Aunque la monja negó que el incidente ocurriera de esa forma, sí declaró que “invitó a los niños a sufrir un poco de dolor para experimentar lo que vivió Jesús, aunque de forma voluntaria y no clavándoles cosas”.

La religiosa fue destituida de su cargo como maestra, pues según investigaciones esta no es la primera vez que abusa físicamente de menores y podría ser procesada por abuso infantil.

Publicado por El Blog – Redacción Agencias – 06/04/15 -

Niñas continúan siendo víctimas de explotación sexual por paramilitares colombianos

Niñas de 11 años son cooptadas por grupos paramilitares, secuestradas, sometidas a tráfico y abusadas sexualmente.

Organizaciones de derechos humanos han acusado a los grupos paramilitares de Colombia de traficar con niñas yadolescentes y explotarlassexualmente. La sociedad civil pide medidas eficaces del Estado para combatir esta amenaza contra la infancia. El grupo narco "clan Úsuga" (ex Urabeños), bajo el mando de Dairo Antonio Úsuga David (Otoniel), serían el principal captador de niñas.
Según declaró la delegada de la Niñez y Adolescencia de laDefensoríaPública de Colombia, María Cristina Hurtado, a la revista Semana, "se constata con mucho dolor, que niñas de 11, 12 y 13 años son secuestrados por grupos armados, para fines de explotación sexual. Ellas son sometidas a diferentes tipos de violación de su integridad y su dignidad sexual, que van desde el acceso carnal, el abuso sexual, el aborto forzado, el embarazo forzado y el contagio e infecciones de transmisión sexual”.

Las niñas provenientes de familias campesinas, que viven en pobreza extrema en las zonas rurales de los municipios de Urabá (región costera de Antioquia) y del departamento del Chocó. Los grupos se aprovechan de las necesidades económicas de los campesinos, presionando para que las niñas les sean entregadas. No ceder a esta abyecta presión, equivale una sentencia de muerte.
Para María Cristina, "los delitos sexuales puede ser llevado a la Corte Internacional porque son crímenes de guerra, que tiene como agravante, el ser cometidos contraniñas menores de 14 años. A la luz de los derechos humanos, en el caso que una niña de 11, 12 añosacepte tener relaciones sexuales, nunca se entenderá que su voluntad legitima delito sexual".
Las bandas de narcotraficantes han trasladado sus operaciones a la trata de personas, teniendo en cuenta las altas ganancias de ese "negocio". Son las redes organizadas sobre las mismas rutas de tráfico de drogas, que funcionanen 168 municipios colombianos. La Defensoría Publica denomina a estos grupos. "post-desmovilizados".

Clan Úsuga

Otoniel es el jefe del temido grupo criminal Úsuga, la más grande y mejor estructurada organización paramilitar de Colombia, con cerca de 2.300 miembros.
El clan está acusado de tráfico internacional de drogas, cuyas operaciones se extienden a Brasil, Argentina, Perú, España y Honduras. También de actividades ilegales como extorsión, la minería ilegal, el desplazamiento forzado, homicidio y porte ilegal de armas son parte de las tareas de los grupos criminales emergentes (Bacrim).
El gobierno colombiano ha anunciado una recompensa de $ 1.5 millones de pesos por información que permita la captura de Otoniel y otros jefes de la organización. Estados Unidos proponenla cantidad de US $ 5 millones como recompensa. Más de 1.200 miembros de los grupos de élite están involucrados en la captura de Otoniel. Número mayor que el dedicado a la búsqueda del narcotraficante colombiano Pablo Escobar,en la década de 1980, quien fue perseguido por500 hombres.

Los paramilitares viven presionando e imponiendo su control económico, social y político en la región sur del departamento de Bolívar: en Ventura, Dos Bocas, Quebrada del Medio, Malena, Río Nuevo, Caño Guacamayo en el pueblo Tiger y Coco (Municipio de Tiquisio - Sur Bolívar). Del mismo modo, en el municipio de Monte Cristo y Pueblito Mejía, controlan la economía y cobranimpuestos de los pequeños comerciantes, ganaderos, pescadores, mineros, madereros, agricultores y transportistas. Según los informes, el grupo lleva a cabo el cultivo ilícito de coca para el narcotráfico que controla. Desde los campos de Río Nuevo convocan a las comunidades del sector de Mina Seca, Clay House, Casa de Barro, Las Nieves, Mina Brisa y Buena Seña, para extorsionar de acuerdo a la actividad realizada por cada persona.

La estrategia paramilitar sigue activa en Colombia. Una alta tasa de delitos sexuales permanece impunes. Organizaciones de derechos humanos llaman a la responsabilidad al gobierno colombiano y se preguntan cómo evitar que los niños y los adolescentes formen parte delnúmero creciente de víctimas.

Publicado por ADITAL JOVEN – Colombia – 07/04/15 -


Muere a los 117 años campesina peruana, una de las más longevas del mundo

Filomena Taipe, una campesina nacida en el siglo XIX a quien las autoridades peruanas consideran como la persona más longeva de Perú y quizás del mundo, murió a los 117 años, informó este lunes el ministerio de Desarrollo e Inclusión Social.

"Filomena Taipe Mendoza murió ayer 5 de abril pasadas las 2H00 de la tarde", señaló un comunicado del ministerio donde no se precisan las causas del deceso.
La anciana mujer era a sus 117 años la beneficiaria de mayor edad del programa de ayuda social "Pensión 65", por el cual recibía una subvención mensual de 125 nuevos soles (40 dólares)desde marzo de 2014, hace poco más de un año.
Viuda y madre de nueve hijos, le sobreviven tres de ellos. Tenía 25 nietos y 35 bisnietos. En diciembre pasado festejó 117 años.

"No soy del siglo pasado, joven, soy más antigua, del 800. Bien vieja soy", acostumbraba decir Filomena cuando se le entrevistaba.
En marzo de 2014 había declarado que su secreto para vivir más de 100 años fue la alimentación natural: "Siempre me alimenté con papa, oca, carne de cabra y carnero, leche, queso de cabra y habas".
"Todo lo que me cocino es de la chacra, no como de latas ni de sobres, no tomo gaseosas", enfatizó la mujer, que vivió en una modesta vivienda de barro en el remoto poblado de Pocuto, en la provincia de Huanvacelica (este de Perú)a 3.774 metros de altitud.
Aun quedan vivas un puñado de personas nacidas en el siglo XIX, según el estadounidense Grupo de Investigación Gerontológica (GRG).

El GRG registra en su página web a tres supercentenarios de 115 años nacidos en 1899: las estadounidenses Jeralean Talley (23/05/1899) y Susannah Mushatt Jones (06/07/1899) y la italiana Emma Morano-Martinuzzi (29/11/1899).
A la muerte de la campesina peruana se sumó el deceso, también este lunes, de Gertrude Weaver, quien falleció en Arkansas, Estados Unidos, a los 116 años, según el diario The Washington Post. Días atrás, el 1 de abril, había fallecido en Osaka la japonesa Misao Okawa, de 117 años cumplidos el 5 de marzo.
Filomena Taipe había nacido el 20 de diciembre de 1897, según su documento nacional de 
identidad.

"Es complicado vivir tanto, soy una persona de edad avanzada, ya no tengo ni fuerza. Hay veces que digo: señor recógeme ya", declaró en 2014 a un canal de televisión limeño.
Según el ministerio de Desarrollo e Inclusión Social el programa de asistencia social al que pertenecía la anciana "le permitió mejorar aún más la calidad de sus alimentos, agregando a su dieta las frutas, encontrándose entre sus preferidas las granadillas, los plátanos y la papaya".

La difunta campesina peruana integraba la lista de más de 400 ancianos mayores de 100 años que forman parte del programa pensionario para personas de la tercera edad en extrema pobreza, la mayoría de los cuales vive en los Andes.


Publicado por Boletín Globedia – Redacción Salud – 06/04/15 -

Las niñas que escaparon de la ablación genital

Cuando Verónica le cuestionó a su padre la práctica de la ablación, comenzó una pesadilla para ella | BBC Mundo

"Mi padre me dijo que debían mutilarme para que pagasen una dote mayor por mí", dice Verónica, una de las 134 niñas que han encontrado refugio en el albergue de Mugumu durante la temporada de ablaciones en tanzania   

Mis padres me dijeron que me tenían que cortar porque había acabado la primaria y alcanzado la madurez. Querían que me casara, pero yo les dije que no quería y eso enfureció a mi padre".
Verónica tiene 14 años y relata lo que le tocó vivir atropelladamente, casi sin tomar aliento: "Mi padre empezó a pegarme y decidí escapar. Me dijo que debían mutilarme para que pagasen una dote mayor por mí. Esas cinco vacas serían vendidas para que mi hermano pequeño pudiera ir a un internado".
Pero ella le dijo a su padre que debería dejarle ir a la escuela secundaria y, así, pensaba Verónica "Mi madre se metió entre mi padre y yo y eso le hizo enfurecer tanto que le pegó puñetes y patadas. Yo me moría de miedo", recuerda.
Presión familiar
Verónica es una de las 134 niñas que han encontrado hasta ahora al refugio en el albergue de Mugumu durante la temporada de ablaciones que dura seis semanas y que tradicionalmente se produce cada dos años en el distrito de Serengueti, en Tanzania.
Todas ellas tienen historias en las que relatan la presión de sus familias para someterse a la mutilación genital, un requisito tradicional previo al matrimonio en el pueblo Kurya que vive en esa área.
A Verónica le hablaron de la mutilación genital femenina (MGF) en la escuela. Sabía que era peligrosa e ilegal, por lo que amenazó a su padre con denunciarlo a la policía. Su respuesta fue inmediata.
"Me encerró durante dos días mientras buscaba a alguien que pudiera llevar a cabo la operación. Cuando volvieron, les engañé. Les dije que necesitaba ir al baño. Me dejaron ir y me escondí en el bosque. Pero había animales como hienas y no era un lugar seguro", relata.
Entonces, una voluntaria del albergue se enteró de lo que había pasado, fue a buscar a Verónica y la mandó en autobús a Mugumu, donde está el refugio.
Consecuencias peligrosas
El lugar depende de una red de voluntarios de las aldeas cercanas. Generalmente son hombres que han visto el dolor que provoca la MGF, los serios problemas de salud que puede generar.
En algunos casos, este sangriento ritual tiene como consecuencia más extrema la muerte por desangramiento o infección.
Rhobi Samwelly es la coordinadora del refugio que está subvencionado por la Iglesia anglicana y recibe el apoyo de otras iglesias y de la mezquita local.
A Samwelly le tocó trabajar contrarreloj para tener todo listo antes de la llegada de la primera adolescente.
"Fue por la noche. La niña lloraba, no tenía zapatos ni ropa interior. Le habían pegado sus padres. Quedé en shock cuando la vi así".
Esa desesperación le recuerda a la suya propia cuando era una niña indefensa: a los 13 años sus padres le obligaron a someterse a la ablación y no tenía a dónde huir. Samwelly casi se desangra.
Por eso, sabía mejor que nadie que las niñas de esa área necesitaban un refugio. Pero no tenía ni idea de cuántas iban a llegar.
En principio, la casa estaba diseñada para albergar solo a 40, así que a cada dos o tres niñas les toca compartir cama.
También hay colchones en el suelo para que puedan descansar más. Pero en el albergue, nadie parece preocupado por la sobrepoblación porque saben que son afortunadas de estar ahí.
Negociando con las familias
En un camino polvoriento lleno de baches y piedras, Sofía Mchonvu se dirige en el todoterreno del refugio a la aldea de Masinki.
Mchonvu es una trabajadora social que trabaja con el refugio para negociar con las familias de las niñas; su labor es advertirles de los peligros de la MGF y animarles a que ofrezcan a sus hijas oportunidades educativas para darles una alternativa a casarse jóvenes. Una vez que conversa con ellos, decide si es seguro que las niñas vuelvan a casa o no.
A Sofia Mchonvu, los padres de Verónica la reciben con amabilidad a las afueras de su casa de barro cocido. Se alegran de saber que su hija está bien.
"Es la presión del resto de la familia y de nuestra cultura", se justifica el padre de Verónica al conocer los peligros de la ablación de boca de la trabajadora social.
"Ya no seguiremos estas normas y costumbres. Ahora somos una nueva familia. La vamos a proteger", afirma antes de prometer que no forzará a sus hijas menores a someterse a la MGF.
Pero Mchonvu cree que Verónica todavía no debe volver.
De vuelta a Mugumu, para en otra casa para ver al padre de una niña de 15 años que llevó al refugio a su propia hija, Nyangi, para protegerla de sus hermanos que la presionaban para que se sometiera a la ablación y se casara.
En la cultura Kurya, la familia de la novia recibe ganado como dote y los hermanos de Nyangi planeaban usar las vacas para conseguir mujer.
El padre de Nyangi, que vive con su segunda mujer, habló con sus hijos para explicarles los peligros de la ablación y decirles que no debían depender de la dote de su hermana para hacer su vida.
"No quiero que Nyangi tenga marido hasta que tenga 28 o 30 años", asegura. "Me gustaría que estudiase para ser enfermera".
Matrimonio infantil
Samwelly está decidida a proteger a niñas como Nyangi del matrimonio temprano. "Tanto la MGF como el matrimonio infantil son ilegales en nuestro país. Sería una loca si dejara que una niña volviera a su casa para casarse. Voy a trabajar para asegurarme que salvo a estas niñas", afirma.
La menor de ellas tiene sólo diez años. Se llama Boche, tiene una gran venda blanca en el pie y cojea después de que su padre le cortase con un machete cuando se negó a someterse a la ablación.
"Era muy grave y no podía caminar", explica Samwelly. "Así que cuando llegó con un voluntario, la llevamos al hospital y estuvo allí por dos semanas. Ahora se está curando".
La última semana de la temporada de ablaciones en Serengueti, a las niñas que les han convencido o forzado a someterse a la MGF empiezan a salir de su encierro.
Se ve a grupos de niñas caminando por los caminos de polvo. Ahora que se considera que están en edad de merecer, van de aldea en aldea pidiendo dinero o regalos.
En sus viajes a las aldeas para reunirse con padres y voluntarios, Samwelly se para a hablar con las niñas.
Se ríe con ellas, baila y canta. Pero entre broma y broma, también aprovecha para hablarles de los posibles problemas de salud que pueden tener.
Esto no es fácil para ella. "Quiero que sientan que estoy con ellas. Pero, por supuesto, que me siento fatal porque ya es demasiado tarde".
Los retos
La práctica es ilegal pero el comisionado distrital suplente de Serengueti durante la temporada de ablaciones, John Henjewele, dice que hay muchos obstáculos para eliminarlas. "El problema es que la MGF se hace en secreto. Es difícil para los policías vigilar cada casa para saber si allí está ocurriendo o no".
Eso parece explicar porque sólo un caso de cada cinco relacionados con MGF está registrado en las bitácoras de la policía al final de la temporada de ablación. También hay reticencia entre los líderes de abogar en contra de la práctica.
"Es vedad que los políticos de esta sociedad también están sujetos por la cultura y la palabra de los ancianos y les queda difícil hablar públicamente", dice Henjewele.
Él es del sur de Tanzania, donde la MGF no se practica, por eso no siente restringido. Él apoya el albergue de Mugumu y se siente orgulloso de la educación que están recibiendo las niñas en las escuelas locales sobre la MGF.
La educación les está dando la habilidad de decir "no" a este ritual potencialmente peligroso.
Pero no todas las niñas que intentan llegar al albergue lo logran. "Recibimos una llamada para decirnos que había siete niñas escondidas en el bosque", dice Samwelly. Todas habían escapado a la persona que las iba a circuncidar.
"Salimos a recogerlas en un auto del albergue, pero es un carro viejo que se varó. No pudimos llegar a tiempo y sus padres las encontraron. Dos alcanzaron a escaparse otra vez y llegar hasta Mugumu pero las otras cinco fueron forzadas a la MGF. Fue muy doloroso para mí porque fracasé en apoyar a esas niñas".
La temporada de ablación en Serengueti ya terminó y más de 100 niñas han regresado a casa. Sus padres han firmado una declaración juramentada con la policía para proteger a sus hijas de la MGF.
Sin embargo, Verónica y Nyangi han permanecido con Samwelly.
Verónica está aprendiendo sastrería y cocina y Nyangi está asistiendo a la escuela secundaria, que no es obligatoria en Tanzania pero que muchos menores aspiran a hacer.
Otras treinta niñas se han quedado también. Boche vive con su madre, mientras que su padre fue arrestado.
No obstante, se rumora que tras seis semanas, cuando muchas de las niñas de Serengueti fueron cortadas, 15 de ellas murieron como resultado de MGF.
Publicado por Diario El Nacional de Venezuela – BBC Mundo – 05/04/15 -



La igualdad sigue siendo un sueño para las mujeres de Nepal

Una mujer asiste a una reunión de un grupo de apoyo a familiares de desaparecidos en la sudoriental ciudad nepalesa de Biratnagar. Crédito: Amantha Perera / IPS
Desde que se despierta hasta que se va a dormir, la principal inquietud de Kali Sunar, una mujer de 25 años en Dumpada, una aldea en el oeste de Nepal, es cómo podrá satisfacer las necesidades básicas de su familia.
Su pequeña parcela de tierra apenas produce los alimentos suficientes para su familia de seis personas durante tres meses al año. Su marido y su hermano viajan a la vecina India para trabajar como obreros, como miles más en este país sin salida al mar de 27,5 millones de habitantes.
"Las mujeres dirigentes tienen que elevarse por encima de las líneas del partido si realmente quieren incidir": Usha Kala Rai.
“El dinero que envían no es suficiente porque más de la mitad se gasta en sus viajes de ida y vuelta. Si pudiera conseguir algún tipo de trabajo, sería un gran alivio”, señala Sunar a IPS.
Unos 23 millones de nepaleses, u 85 por ciento de la población, viven en zonas rurales, de los cuales 7,4 millones son mujeres en edad reproductiva. Muchas no recibieron educación formal, lo que explica la tasa de alfabetización femenina de 57,4 por ciento, comparada con la masculina, de 75 por ciento.
Fuentes expertas aseguran que, hasta que no alcancen la igualdad con los hombres, las mujeres como Sunar permanecerán atrapadas en sus vidas de pobreza.
Nepal firmó varios tratados internacionales que prometen la paridad de género, pero muchas de esas promesas se limitan al papel en el que están escritas.
Por ejemplo, la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, que Nepal ratificó en 1991, establece que los Estados partes deben adoptar todas las medidas necesarias para evitar la exclusión de las mujeres o la violencia contra ellas. Lamentablemente, esa no es la realidad en este país.
Para la iniciativa Hackatón por la Violencia contra la Mujer, que nació en un encuentro de programadores informáticos realizado en Katmandú en 2013, la violencia de género es la principal causa de muerte entre las mujeres nepalesas de 19 a 44 años, más que la guerra, el cáncer o los accidentes automovilísticos.
La organización señala que “22 por ciento de las mujeres entre 15 y 49 años experimentaron violencia física al menos una vez desde los 15 años, 43 por ciento de las mujeres experimentaron acoso sexual en el lugar de trabajo, y entre 5.000 y 12.000 niñas y mujeres son víctimas de trata cada año”.
Aproximadamente 75 por ciento de estas últimas son menores de 18 años, y la mayoría son vendidas a la prostitución forzosa.
 Kali Sunar, de 25 años, apenas cosecha lo suficiente en su pequeña parcela de tierra para alimentar durante tres meses al año a su familia de seis personas. Crédito: Renu Kshetry / IPS

Los activistas de derechos humanos aseguran que el país también se burla sistemáticamente de su compromiso con la erradicación de la discriminación de género en el lugar de trabajo, en materia jurídica, y en numerosos ámbitos cívicos, económicos y sociales.
La constitución provisional de 2007, redactada para facilitar la transición de la monarquía a la república federal, tomó medidas para que las mujeres, y otros grupos de población marginados, participaran activamente en la política según el principio de representación proporcional.
En la elección de 2008 para la Asamblea Constituyente las mujeres ganaron 33 por ciento de los escaños en el parlamento de 601 legisladores.
Pero ese número se redujo a 30 por ciento en las elecciones de 2013, y las mujeres solo ocuparon 11,53 por ciento de los cargos en el gabinete ministerial.
Un informe de la organización no gubernamentalSaathi, que hizo un seguimiento de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, que exige a las partes de los conflictos armados que respeten los derechos de las mujeres, concluyó que la participación femenina en el poder judicial nepalés es apenas de 2,3 por ciento.
El mismo informe encontró que hay un 5,6 por ciento de mujeres en la Corte Suprema, 3,7 por ciento en los tribunales de apelación, ninguna en los tribunales especiales y 0,89 por ciento en los tribunales de distrito.
La representación femenina en los organismos de seguridad es más preocupante aún, según un estudio de 2012. El ejército solo tiene 1,6 por ciento de mujeres, la fuerza de policía armada un 3,7 por ciento y la policía común un 5,7 por ciento.
Solo en el sector de la salud las mujeres llegan a acercarse a sus pares masculinos, donde ocupan 4.887 de 13.936 puestos, o cerca de 36 por ciento del total.
Sin embargo, incluso ese número es bajo. Según la Organización Mundial de la Salud, la tasa de mortalidad materna de Nepal asciende a 190 muertes cada 100.000 nacidos vivos. Solo 15 por ciento de las mujeres tienen acceso a centros de salud.
Datos de la Oficina Central de Estadísticas indican que las mujeres son propietarias de la tierra o la vivienda solo en 19,71 por ciento de los hogares.
Aunque la Organización Internacional del Trabajo indica que la tasa de participación laboral femenina de Nepal es superior a la de sus vecinos del sur de Asia, con un 80 por ciento, en comparación con 36 por ciento en Bangladesh, 27 por ciento en India, 32 por ciento en Sri Lanka y 24 por ciento en Pakistán, las mujeres que trabajan están agobiados por las actitudes sociales imperantes, que les imponen la labor doméstica, además de su empleo formal.
“Esto dificulta que las mujeres puedan desempeñarse” en su ámbito elegido “y tener un impacto”, explicó la legisladora Mahalaxmi Aryal.
Usha Kala Rai, una destacada activista feminista y política, reconoce que el país tiene muchos fundamentos jurídicos para remediar los problemas de las mujeres, pero afirma que rara vez se utilizan.
“Nos falta por completo la voluntad política y el compromiso de aplicar estas disposiciones legales”, aseguró Rai, que en el pasado integró la Asamblea Constituyente y es dirigente del gobernante Partido Comunista de Nepal (Unificado Marxista Leninista).
Rai reclamó un mayor número de mujeres en puestos de toma de decisiones, pero reconoce que aquellas que llegan a ocuparlos suelen proceder de la clase superior, con el privilegio añadido de haber recibido una buena educación, por lo cual no representan necesariamente a las nepalesas del resto del espectro socioeconómico.
La dirigente está a favor de un sistema de representación proporcional en todos los órganos del Estado, con una participación femenina basada en el 52 por ciento que las mujeres ocupan en la población del país.
“Las mujeres dirigentes tienen que elevarse por encima de las líneas del partido si en verdad quieren incidir”, exhortó.
Publicado por IPS – Renu Kshetry – Katmandú – 09/04/15

La cura de la mente

Poco tiempo atrás, en un gran hospital de los Estados Unidos, se realizó una experiencia científica en que los participantes y las personas que administraban los tratamientos no sabían que se trataba de un estudio. El estudio concluyó reconociendo que, bajos ciertas condiciones, existen elementos sobrenaturales que intervienen en la recuperación de los pacientes; condiciones como la oración y la fe. Ahora vamos a conocer un tema que contribuye a explicar, en parte, cómo la confianza en Dios actúa sobre el organismo humano.


La oración como recurso para el tratamiento científico de la enfermedad 
(Leer Sant. 5:15)
Una experiencia científica, sin que los participantes supieran de ella. 
Poco tiempo atrás, en un gran hospital de los Estados Unidos, se realizó una experiencia científica en que los participantes y las personas que administraban los tratamientos no sabían que se trataba de un estudio. Los pacientes que se encontraban en el postoperatorio fueron escogidos casualmente para formar parte de uno de los siguientes grupos:
El primer grupo estaba compuesto por pacientes a los que se les administró todos los cuidados necesarios en el postoperatorio (el personal del área de salud no sabía que estaba participando de un estudio); el segundo grupo estaba formado por pacientes a los que se les ofreció los mismos cuidados postoperatorios (este grupo también poco sabía del estudio), pero, una iglesia distante del hospital oró por ellos en sus reuniones regulares (los que oraron tampoco sabían que estaban participando del estudio; no conocían a ninguno de los pacientes, ni estos sabían que oraban por ellos).

Los resultados fueron los siguientes:
a) Los pacientes del primer grupo (los que solo recibieron cuidados médicos) presentaron mayor número de complicaciones postoperatorias y, en relación con el tiempo de internamiento, quedaron hospitalizados más días en la unidad de cuidados postoperatorios que los del segundo grupo.

b) Los pacientes del segundo grupo (los que recibieron cuidados médicos y fueron mencionados en las oraciones de los miembros de iglesia) presentaron menos complicaciones y permanecieron en la unidad de cuidados postoperatorios menos tiempo que los pacientes del primer grupo.

El estudio concluyó reconociendo que, bajos ciertas condiciones, existen elementos sobrenaturales que intervienen en la recuperación de los pacientes; condiciones como la oración y la fe. Esta es una demostración objetiva, exacta y científica de que el poder de la oración y la confianza en Dios son reales. 2. ¿Qué es la oración y el poder de la oración? La oración es el acto de abrir el corazón a Dios como a un amigo. El enfermo puede dejar su caso en las manos de aquel que dice: “Yo soy el Señor que te cura”. La oración nos eleva a Dios. Al entrar en contacto con la Fuente de poder infinito, y si fuere para honra y gloria de Dios, los enfermos son curados. Si la voluntad de Dios fuere diferente, él dará poder, o los medios necesarios para aliviar o atenuar el sufrimiento.
Ahora vamos a conocer un tema que contribuye a explicar, en parte, cómo la confianza en Dios actúa sobre el organismo humano.

El impacto de los pensamientos, los sentimientos y las emociones en el sistema inmunológico

La psiconeuroinmunología es la ciencia que estudia el impacto de los pensamientos, los sentimientos y las emociones en el sistema inmunológico de las personas. Estudia el efecto del estado mental en la condición física.
El estado mental está condicionado por varios elementos: Con frecuencia, el estado mental de una persona está condicionado por la cultura (creencias, normas, prácticas), aprendida en el hogar, en la escuela y en la comunidad. La cultura moldea o programa la condición mental de la persona; y la mente, a su vez, moldea la reacción del sistema inmunológico.
El ejemplo que se encuentra a continuación es una ilustración simple de cómo opera ese importante sistema y cómo es influenciado por la mente de la persona.

Caso: La abuela y la mamá de Andrés lo educaron en una cultura en la que no puede cambiar bruscamente de temperatura sin sufrir algún daño de la salud. “Cuando estés sudando, nunca tomes baños con agua fría -le decían-; primero espera que tu cuerpo se enfríe. De lo contrario, puedes enfermarte gravemente. Mira lo que sucede cuando coloco un pedazo de hierro incandescente en el agua: se tuerce. Por eso, es peligroso tomar un baño con el cuerpo sudado”. Esta información repetitiva llegó a formar parte de la cultura de Andrés. Moldeó y programó su mente, y condicionó su sistema inmunológico. Un día cualquiera, cuando Andrés sea adulto, tenga su hogar y sea un empresario, volverá muy sudado de una actividad física. Estando aún con el cuerpo caliente, percibirá que no está saliendo agua caliente de la ducha. Apurado, tomará un baño con agua fría. Un pensamiento débil se fortalecerá y vendrá a su mente: “Oh, agua fría… cuerpo caliente… peligro”. Andrés termina de bañarse, se va a trabajar y se olvida de lo sucedido en el baño. Pero, al final del día, no se siente bien. Pasa una noche terrible, y al día siguiente amanece con el pecho chillando, la nariz congestionada y con fiebre.

¿Qué sucedió? A pesar de que pueda existir más de una explicación médica, lo que también pudo haber sucedido, según los descubrimientos de la psiconeuroinmunología, es que cuando el cuerpo caliente sintió el chorro de agua fría el subconsciente de Andrés relacionó esta información con una consecuencia grave: Una enfermedad. Entonces, su organismo reaccionó y su sistema inmunológico entró en acción contra la enfermedad, produciendo y activando una serie de mecanismos de defensa y protección: Fiebre, congestión, etc.
La mente tiene mucho poder sobre el cuerpo y es condicionada por el ambiente cultural en que la persona crece y se educa.

Esto trae dos lecciones importantes para nosotros:

a) Cuando la mente descansa y confía en Dios, y se nutre de un ambiente espiritual de confianza, gratitud y alabanza al Creador, corrientes eléctricas fluyen del cerebro hacia los órganos llevando salud y fuerza.

b) Todo cambio de hábito y práctica de salud requieren un proceso gradual y paciente de educación. Establecer un nuevo programa en la mente y en el sistema inmunológico requiere tiempo, y tiene su proceso.

Las preciosas y grandes promesas de Dios envió a todos una carta de amor: La Biblia. Ella está llena de PODEROSAS PROMESAS para toda persona que desea reclamar su cumplimiento y así disfrutar de paz mental, sentido para su vida y energía para vivir.
Existen 3,565 promesas en la Biblia. ¿De cuántas echaste mano? ¿Cuántas de ellas son tuyas y cuántas pediste al Señor para que cumpla en tu vida?


A continuación, algunas de ellas: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” (Mar. 11:24).
“Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón” (Sal. 37:4).
“Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y el hará” (Sal. 37:5).

¿Cómo puedes reclamar el cumplimiento de las promesas para tu vida y para la vida de tu familia?

Primero: Lee dos o tres veces en voz alta la promesa que escogiste, procurando entender lo que Dios promete. 
S
egundo: Identifica la condición que Dios te pide para el cumplimiento de su promesa, y disponte a cumplir esa condición.

Tercero: En oración, pídele que cumpla esa promesa específica en relación contigo y dile que aceptas las condición que te pide.

Agradécele anticipadamente porque ya te escuchó y porque ya cumplió su promesa en ti. Dile que ya decidiste cumplir, o mejor, que ya estás cumpliendo la condición.
Cuarto: Los resultados serán maravillosos. Un estado de salud mental caracterizado por paz, alegría y energía traerá salud corporal y, como consecuencia, salud total.
En el libro El Ministerio de Curación de Elena de White hay un capítulo extraordinario sobre la salud mental: “La cura mental”, pp. 186-200.

De este capítulo extraemos siete causas que acaban con la paz, crean desconfianza en las personas y enferman la mente. “Muchas enfermedades son el resultado de la depresión mental. Las penas, la ansiedad, el descontento, el remordimiento, el sentimiento de culpabilidad y la desconfianza menoscaban las fuerzas vitales, y llevan al decaimiento y a la muerte” (El Ministerio de Curación, p. 186). 1.
Este fue el caso de David cuando ocultó su pecado y luchaba todos los días con su conciencia culpable. Notemos que el texto dice: “Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día” (Sal. 32:3). Cuántas veces detrás de una úlcera gástrica, un problema de vesícula o un cuadro de gastritis está presente un problema invisible para el médico, pero muy familiar para el paciente: Relaciones sexuales inadecuadas, infidelidad conyugal, robo, asesinato o algo parecido.

Veamos al mismo David después de su confesión: “Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado” (Sal. 32:5). Ahora David fue lleno de esperanza, valor, fe, simpatía y amor. Lo que le sucedió a David puede sucederte. La confesión a Dios y al prójimo revitaliza la salud. Un espíritu satisfecho y alegre proporciona salud al cuerpo y fuerza al alma. Cuando una persona perdona a alguien, ese “alguien” no es el único beneficiado. El beneficio mayor lo obtiene la persona que otorga el perdón. Esa persona llega a conocer íntimamente a Dios, porque prueba el carácter de amor y perdón de Dios. Los sentimientos y las emociones que resultan del acto espiritual y racional de perdonar, proporcionan una salud total a la persona.

¿Qué debes hacer cuando estás lleno de sentimientos negativos?

Ten la seguridad de que Jesucristo y el Espíritu Santo te asisten; y, a pesar de estar desesperado, confía en ellos y realiza esta oración tres veces al día, tal y como lo hacía el profeta Daniel. Hazla en voz alta para que puedas escucharla, y piensa cuidadosamente en lo que dice:
“Querido padre: En nombre de Jesús, y con la poderosa asistencia del Espíritu Santo, en este momento retira de mí la tristeza, la ansiedad y el rencor de mi corazón. Abro mi alma y me elevo a tu Trono de gracia para encontrar socorro. Lléname de tu alegría, de tu presencia, de gratitud, de confianza y de un espíritu de humildad en relación con quién herí, para pedir perdón y para perdonar a quien me ofendió”.
Al despertar cada mañana, repítete el siguiente versículo: “Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él” (Sal. 118:24). 
Al terminar el día, mientras concilias el sueño, menciona nuevamente el versículo inspirado. 

Publicado por  juntosbien.org - Dr. César Augusto Gálvez V., profesor de la Universidad Peruana Unión. - 10/04/15 -