domingo, 29 de marzo de 2015

Muestra fotográfica Miles de mujeres, en miles de lugares, por miles de derechos

El 24 de marzo, Día de la Memoria Verdad y Justicia, comienza a rodar por todo el país la Muestra Fotográfica Itinerante y colaborativa: Miles de mujeres en miles de lugares por miles de derechos, impulsada por el Consejo Nacional de las Mujeres. El lanzamiento se hará en Plaza de Mayo.
La intención de esta muestra, impulsada por la Subsecretaría de la Unidad de Coordinación Nacional para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, es la puesta en valor de la contribución histórica y política de las mujeres en los distintos períodos y ámbitos en los que hemos desarrollado actividades ocupando el espacio público, según señala el Consejo Nacional de las Mujeres, mediante un comunicado de prensa
“Desde el origen de la fundación de nuestra Patria, en la lucha por la independencia; o la construcción de un país con oportunidades y derechos para todos y todas, hasta la defensa de nuestra democracia, en la militancia por nuestra soberanía; hasta la más básica defensa de nuestra dignidad en la organización ciudadana y vecinal para poder resistir y revertir la aguda crisis del 2001; mujeres como Juana Azurduy, Evita, nuestras Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y otras trazaron caminos donde no los había”, agrega.
Prosigue el texto de la siguiente manera:
“Trabajando, marchando, estudiando, protagonizando, construyendo, cuidando, disputando, pintando, cantando… en muchos lugares y desde siempre, las mujeres hemos participado y nos hemos organizado.
Pero nuestro rol y contribución han sido invisibilizados por los discursos hegemónicos y hoy los rostros y nombres de la mayoría de estas mujeres siguen en el anonimato.
Te invitamos a exponer en tu organización, centro cultural, escuela, radio comunitaria, cooperativa, o fábrica, las fotos de las mujeres que han propiciado o liderado transformaciones históricas desde sus lugares en la sociedad.
Te convocamos a sumar la foto de las mujeres que en tu barrio, tu escuela, tu ciudad, hacen nuestra historia.
Para que la historia nunca más nos olvide
Para que nuestro futuro pueda nacer de nuestra verdadera historia, amplia y diversa
Para animarnos a seguir haciendo patria de su mano”.

Publicado por El Ciudadano – Capital Federal (Argentina) -  26/03/15 -

Los niños trabajadores salen de los cañaverales salvadoreños

El cortador de caña Evaristo Pérez, de 22 años, en la finca La Isla, en el occidental municipio de San Juan Opico, en El Salvador. Él fue uno de los niños temporeros en los cañaverales, de donde casi desaparecieron gracias a un compromiso de “cero tolerancia” al trabajo infantil en la agroindustria azucarera. Crédito: Edgardo Ayala/IPS

La participación de niños y adolescentes en la zafra de la caña de azúcar, una peligrosa actividad agrícola, está a punto de ser cosa del pasado en El Salvador, que hace 10 años fue denunciado internacionalmente por esta práctica.
“Antes, cuando era cipote (niño), mis hermanos me llevaban para ayudarles a cortar la caña, no había problema, pero ahora es diferente”, dijo a IPS el jornalero Evaristo Pérez, durante un receso de su faena en el cañaveral, en medio del sol abrasador, en la finca La Isla, en el municipio de San Juan Opico, en el departamento occidental de La Libertad.
“Tuve que cumplir 18 para que me recibieran como cortador”, agregó Pérez, de 22 años, al lado de una veintena de hombres sudorosos que realizan su misma labor como temporeros. Él reconoció que laborar en los cañaverales de niño fue “cosa dura”.
Por décadas, El Salvador ha sufrido el fenómeno del trabajo infantil en actividades de riesgo como la zafra, catalogada por la Organización Internacional del Trabajo como peligrosa, por el uso de machetes filosos en la corta de la caña.
También resulta dañina para la salud, pues para facilitar el corte las plantaciones son quemadas superficialmente, y ello produce ceniza que es aspirada por los jornaleros.
Pero las penurias de muchas familias campesinas han hecho que ni lo arriesgado o lo intenso de las jornadas los detenga en solicitar trabajo para sus hijos en las zafras. El salario de un cortador de caña ronda los 200 dólares mensuales, dijeron algunos entrevistados por IPS.
“Es un fenómeno cultural y económico, al final, a la base está la pobreza y la falta de oportunidades” en el campo, explicó Julio César Arroyo, director ejecutivo de la Asociación Azucarera de El Salvador (AAES), que aglutina a los seis ingenios locales, todos privados, que procesan la caña del país.
En este país centroamericano de 6,3 millones de personas, 38 por ciento viven en el área rural, donde la pobreza afecta a 36 por ciento de los hogares, frente al promedio nacional de 29,6 por ciento, según estadísticas oficiales de 2013.
El tema del trabajo infantil en la zafra estalló, nacional e internacionalmente, cuando en junio del 2004 la organización Human Rights Watch, con su base en Washington, publicó el informe Oídos Sordos, en el que denunció cómo los productores azucareros salvadoreños utilizaban a niños y adolescentes, sobre todo en la siembra y la corta.
La investigación despertó una fuerte reacción de organizaciones de derechos humanos, así como de compradores internacionales del azúcar salvadoreño. Canadá, el segundo mercado para el producto detrás de Estados Unidos, amenazó con dejar de adquirirlo.
La posición de Canadá “fue preocupante porque podía causar efecto dominó” en el sector y dejar sin fuentes de ingreso a miles de campesinos, señaló Arroyo en su diálogo con IPS.
El informe sobre el trabajo infantil y las presiones generadas actuaron como un revulsivo y en 2006  los productores de caña, los ingenios y el gobierno, aglutinados en el Consejo Salvadoreño de la Agroindustria Azucarera, adoptaron conjuntamente un código de conducta sobre la materia.
El proceso lo reforzaron un año después con la inclusión colectiva de una cláusula de “cero tolerancia” al trabajo infantil.
También se implementaron medidas para supervisar el cumplimiento de esa cláusula, como el monitoreo constante del Ministerio del Trabajo, auditores en las plantaciones y un auditor externo especial.
La mejora fue notoria. Según la AAES, el número de niños que trabajan en faenas azucareras cayó de los 12.000 existentes en 2004 a 3.470 en 2009, una reducción de 72 por ciento. En la campaña 2013-2014,  apenas se reportaron 700 menores de 18 años, lo que representa un caída de 92 por ciento frente a 10 años antes.
“Satisfechos vamos a estar cuando se haya erradicado el problema, pero sí se ha logrado un progreso muy importante”, aseguró Arroyo.
Otro factor positivo ha sido que las familias campesinas poco a poco han ido tomando conciencia de la importancia de que los niños y adolescentes no laboren en los cañaverales.
Pablo Antonio Merino, caporal (capataz) de la finca La Isla, aseguró a IPS que aunque le pidan que incluya a algún menor en la lista de cortadores de caña, él “está claro” de que no debe hacerlo.
“A mí no me van a encontrar a un menor entre mis trabajadores”, aseguró Merino, de 63 años. “A veces a la casa llegan a pedirme que le haga el favor de darle empleo, pero al verles las caras de menores, les digo que no, no quiero problemas”, aseveró.
A pesar de todo, aún se perciben resistencias.
Otro jornalero, David Flores, de 53 años, dijo a IPS que las normas que prohíben el trabajo infantil en la producción de azúcar es inconveniente, porque deja sin nada que hacer a los adolescentes, y eso los lleva a andar “en malos pasos”, en referencia a actividades delictivas en las pandillas.
El Salvador vive una ola de violencia criminal que en 2014 provocó una tasa de 63 homicidios por cada 100.000 habitantes. Muchas de esos crímenes los cometieron integrantes de las pandillas, también conocidas en América Central como maras.
“Al país le ha hecho mal quitarle el trabajo a los jóvenes, pues los lleva a andar vagando”, dijo Flores convencido.
Pero Ludin Chávez, directora en El Salvador de la organización internacional Save the Children, señaló a IPS que la erradicación del trabajo infantil pasa porque los niños y niñas dejen de desarrollarse en un ambiente en que ven la explotación laboral como normal.
“Se interioriza como que es natural que otras personas los sigan explotando, y que nunca pueden reclamar sus derechos, este círculo es el que vemos peligroso que se mantenga”, dijo.
Otras formas de trabajo infantil peligroso son la extracción de moluscos en los manglares, el de fabricación de petardos en talleres caseros y el trabajo en el servicio doméstico, agregó.
La Encuesta de Hogares y Propósitos Múltiples 2013 reveló que 144.168 niños, niñas y adolescentes, con edades entre cinco y 17 años, estaban en situación de trabajo infantil, lo que representaba una disminución de 11,9 por ciento respecto al año anterior.
Desde 2009, cuando llegó al poder el izquierdista Frente Farabundo Martí de Liberación, el gobierno trazó una hoja de ruta para erradicar las peores formas del trabajo infantil este año y en forma total en 2020,  en un esfuerzo conjunto con sectores económicos y sociales del país.
Cifras azucaradas 

La agroindustria azucarera genera 50.000 empleos directos en El Salvador, aunque de esos, 18.000 son de cortadores temporeros, y en total 250.000 personas se benefician de la actividad, según cifras del sector.

Durante la cosecha 2013-2014 se produjeron 720.000 toneladas de azúcar, que aportaron 2,28 por ciento del producto interno bruto (PIB), de 24.260 millones de dólares, y 20 por ciento del PIB agrícola.

El cultivo de caña ocupa tres por ciento del área agrícola. Los ingenios manejan solo 10 por ciento de la producción, el restante 90 por ciento está en manos de 7.00 productores independientes, de ellos 4.000 integrados en cooperativas, en un país donde el sector agropecuario genera 20 por ciento del empleo total y 40 por ciento del rural.

Publicado por IPS – San Juan Opico (El Salvador) – Edgardo Ayala/Claudia Ávalos – 28/03/15 -




Las mujeres palestinas son víctimas en muchos frentes

Islam Iliwa perdió su casa y su empresa de productos de limpieza en Gaza a raíz de un bombardeo israelí. Crédito: Mel Frykberg/IPS
El asedio que Israel, con la ayuda de Egipto, impone sobre Gaza, agravó la situación de las mujeres de este territorio palestino, y el ataque militar israelí contra la franja costera en julio y agosto de 2014 no hizo más que exacerbar la situación.
Una resolución aprobada por la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer el 20 de este mes atribuye la culpa de “la grave situación de las mujeres palestinas” a la actual ocupación del territorio palestino por parte de Israel.

El sufrimiento colectivo de las mujeres palestinas trasciende la muerte y las lesiones, con el desplazamiento forzoso y la supervivencia en refugios superpoblados con instalaciones inadecuadas, como la insuficiencia de agua potable y de alimentos, la falta de privacidad y de higiene.

La comisión de 45 miembros adoptó la resolución, que fue auspiciada por Palestina y Sudáfrica, por 27 votos a favor, dos en contra y 13 abstenciones. Estados Unidos e Israel votaron en contra, mientras que los miembros de la Unión Europea se abstuvieron.
“El sufrimiento de las mujeres se duplicó en la Franja de Gaza, en particular debido a las consecuencias de la última ofensiva de Israel, ya que están soportando condiciones de vida difíciles y complicadas”, denunció el Centro Palestino de Derechos Humanos (CPDH) en uncomunicado publicado el 8 de marzo, en el Día Internacional de la Mujer.
“Durante los 50 días de la ofensiva israelí, las mujeres fueron expuestas a riesgos de muerte o lesiones a causa de un uso excesivo de la fuerza letal por Israel, así como la violación flagrante… de los principios de distinción y proporcionalidad en virtud del derecho internacional humanitario consuetudinario”, señaló el CPDH.
A causa del conflicto armado murieron 293 mujeres, 18 por ciento de las víctimas civiles, y 2.114 fueron lesionadas, muchas de ellas con discapacidades permanentes.
Sin embargo, factores culturales, religiosos y jurídicos propios también tienen que ver con que la vida sea insostenible para la población femenina de Gaza.
El mundo de Islam Iliwa, una mujer de 40 años de edad oriunda de Zeitoun, en Ciudad de Gaza, se vino abajo tras una noche de bombardeos en 2014.
La madre divorciada, con tres hijos de 10 a 16 años, perdió casi todo cuando un ataque aéreo israelí destruyó su casa y, con ella, el negocio que le había llevado años instalar.
Iliwa vivía en Dubai cuando se divorció, un paso que complica mucho la reintegración de las mujeres a la conservadora sociedad árabe.
Aunque el divorcio fue traumático, Iliwa estaba decidida a salir adelante y regresó a Gaza en 2011, con el dinero ahorrado de su trabajo en Dubai.
La ley islámica estipula que, de acuerdo con las respectivas edades de los hijos, el padre obtendría su custodia automática.
Pero Iliwa le pagó a su exmarido para que le entregara la custodia y, a la vez, ella renunció al derecho de manutención de sus hijos.
“Le dije que iba a sobrevivir sin él y que haría una buena vida para mí y para mis hijos”, relató Iliwa a IPS.
“Al volver a Gaza, invertí mis ahorros de toda la vida, por 20.000 dólares, en una pequeña empresa de venta de productos de limpieza”, explicó.
“En un buen mes antes de la guerra logré ganar unos 2.400 dólares y el negocio estaba creciendo. Sin embargo, mi casa y la pequeña fábrica que construí fueron destruidas durante el bombardeo israelí. Mi hijo Muhammad también resultó herido”, recordó Iliwa, llorando.
Ella y sus tres hijos se vieron obligados a huir a un refugio de la Organización de las Naciones Unidas, junto con cientos de miles de desesperados habitantes de Gaza.
Tras el cese del fuego, cuando pudieron salir del refugio, Iliwa y sus hijos eran indigentes y sin hogar.
Sin embargo, la valiente mujer logró alquilar una nueva casa y lentamente reconstruir su negocio con la ayuda de la organización humanitaria Oxfam, aunque ahora gana una fracción de lo que hacía antes.
El sufrimiento colectivo de las mujeres palestinas trasciende la muerte y las lesiones, con el desplazamiento forzoso y la supervivencia en refugios superpoblados con instalaciones inadecuadas, como la insuficiencia de agua potable y de alimentos, la falta de privacidad y de higiene.
El incremento de la violencia de género agravó la situación ya que las mujeres tienen pocas vías para recurrir al apoyo social o jurídico, y muchos palestinos creen que este tipo de cosas es un asunto privado entre cónyuges.
Bajo el régimen jurídico palestino, los pocos hombres que son arrestados por “crímenes de honor” reciben condenas breves y las mujeres golpeadas por sus maridos tienen que ser hospitalizadas durante al menos 10 días antes de que la policía considere intervenir.
De acuerdo con la documentación del CPDH, 16 mujeres fueron asesinadas en 2014 en diferentes contextos relacionados con la violencia de género.
Un comunicado de ONU Mujeres en Palestina señaló la “profunda preocupación” de la agencia ante los asesinatos, y destacó que el “preocupante aumento en la tasa de femicidios demostró una sensación generalizada de impunidad en los crímenes de mujeres”.
Una encuesta realizada en 2012 por la Oficina Central de Estadísticas palestina señaló que 37 por ciento de las mujeres fueron objeto de alguna forma de violencia a manos de sus maridos, siendo la tasa más alta en Gaza, con 58,1 por ciento, y la más baja en Ramalah, con 14,1 por ciento.
El Centro Palestino por la Democracia y la Resolución de Conflictos explicó que las difíciles circunstancias económicas, la pobreza y el desempleo, fueron las razones detrás del aumento de la violencia doméstica.
“Estos factores se reflejan negativamente en el estado psicológico de los hombres. Se estresan y enojan más ya que no pueden mantener a sus familias económicamente, viven en condiciones de hacinamiento y no tienen privacidad”, explicó la organización en diálogo con IPS.
“También ha habido un cambio en los roles de género, por el cual las mujeres aceptan empleos de baja remuneración que los hombres consideran por debajo de su situación como jefes de familia, o mujeres solteras o viudas que se ven obligadas a asumir el papel de sostén de la familia”, añadió.
Publicado por IPS – Gaza – Mel Frykberg – 28/03/15 -


La iniciativa que busca ejecutar homosexuales en California

La iniciativa propone ejecutar a los homosexuales con disparos en la cabeza o cualquier otro método conveniente. Foto: Getty Images

La propuesta de una "Ley de Eliminación de la Sodomía" de un abogado de Huntington Beach, California, ha causado rechazo e indignación en la entidad de los Estados Unidos, ya que propone ejecutar a cualquier persona que se descubra como homosexual.
Quien la propuso ya había elaborado otra iniciativa para que la Biblia fuera libro de educación pública.

“El abominable crimen contra la naturaleza conocido como la sodomía es una maldad monstruosa que Dios Todopoderoso (...) nos ordena que eliminemos”, asegura el texto de la propuesta, informó el diario El País .
De acuerdo con el sistema de democracia directa de California la iniciativa requeriría de un apoyo de 365 mil firmas para poder ser votada en la siguiente elección, por lo que se ve poco probable su aprobación.

La fiscal del estado de California, Kamala Harris, aseguró a la Corte Suprema de California que la ley es una “amenaza a la salud pública, es patentemente inconstitucional, absolutamente rechazable y no tiene lugar en una sociedad civilizada”

Publicado por Al Día con Terra – Redacción – 27/03/15 -

Igualdad de género es el último gran desafío contra la pobreza

Este es un artículo de opinión de Preethi Sundaram, oficial de política y autora del informe de la Federación Internacional de Paternidad Planificada y Fiona Salter es redactora de la misma organización.


Niñas de la aldea de Sonu Khan Almani, en la provincia de Sindh, en Pakistán, realizan la mayoría de las tareas domésticas, como cocinar pan. Crédito: Zofeen Ebrahim/IPS
Las mujeres constituyen dos tercios de las 1.400 millones de personas que viven en la extrema pobreza y 60 por ciento de los 572 millones de trabajadores pobres, según diversas estimaciones.
Las mujeres y las niñas aún padecen un estatus de subordinación, tienen menos oportunidades, ingresos más bajos, menos control sobre los recursos y menos poder que los hombres y los niños.
La preferencia por el varón sigue privando a las niñas de la educación. Y el peso del cuidado que soportan las mujeres atenta contra sus oportunidades de formación y desarrollo profesional.
"Si puedes decidir con quién vivir, qué le pasa a tu cuerpo y el tamaño de tu familia, si eres libre para tomar decisiones sobre esos derechos fundamentales, entonces podrás participar plenamente en la vida política, económica y social".

Un estudio de la Federación Internacional de Paternidad Planificadaanaliza los vínculos entre los derechos de salud sexual y reproductiva y tres aspectos centrales de la igualdad de género: desarrollo social, participación económica y política y vida pública.
El informe “Derechos de Salud Sexual y Reproductiva (DSSR), la clave para la igualdad de género y el empoderamiento de mujeres”, ofrece recomendaciones específicas para los gobiernos y las agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El informe evalúa de forma objetiva lo que ya se sospechaba, que los DSSR son fundamentales para lograr la igualdad porque cuando las mujeres gozan de buena salud, la trayectoria de sus vidas se puede transformar.
Hay cifras claras que muestran que la negación de los DSSR es causa y consecuencia de ideas profundamente arraigadas sobre qué significa ser hombre o mujer.
Las normas sobre género dejan a las mujeres y a las niñas en peligro e imposibilitadas de desarrollar todo su potencial. En casos extremos, hasta les cuestan la vida.
Las mujeres mueren porque no tienen acceso a servicios de aborto, pierden la vida por causas evitables relacionadas al embarazo y el parto o a manos de parejas violentas. Existen ejemplos de esto en todos los rincones del mundo.
Una de cada tres mujeres sufre a lo largo de su vida violencia de una pareja sentimental o agresión sexual de un desconocido. Y las que sufrieron violencia de sus parejas tienen 50 por ciento más de probabilidades de contraer el virus de inmunodeficiencia humana, causante del síndrome de inmunodeficiencia adquirida.
La violencia de género y sexual es un gran problema de salud pública en todo el mundo. Es una barrera al empoderamiento femenino y la igualdad de género y una limitación para el desarrollo con un gran costo económico.
La proporción de mujeres con empleos formales aumentó en el último medio siglo, pero un número sorprendente todavía trabaja en el sector informal debido a la desigualdad de género.
Independientemente de la cultura o del sistema económico, las mujeres siguen asumiendo el grueso de las tareas no pagas. Ellas constituyen la mayoría de los trabajadores del sector informal y son 83 por ciento de los trabajadores domésticos.
El trabajo en el sector informal puede ser más inseguro y precario y tener un impacto concreto en los DSSR de las mujeres. Por ejemplo, la falta de regulación las deja más vulnerables a tener bajos salarios, a un acceso limitado a la salud o a la licencia maternal y a sufrir discriminación laboral, así como a la agresión sexual.
En casi todos los países, los hombres tienen más tiempo diario para el ocio, mientras las mujeres pasan más tiempo realizando actividades no remuneradas. Ellas dedican de una a tres horas más al día que los hombres realizando tareas domésticas; de dos a 10 veces más tiempo al día dedicadas al cuidado de hijos, ancianos o enfermos; una a cuatro horas menos al día en actividades comerciales.
En todo el mundo, la participación laboral de las mujeres de entre 25 y 39 años disminuye de 10 a 15 por ciento con cada hijo.
Las mujeres suelen tener menos acceso a las instituciones financieras y a mecanismos de ahorro. Mientras 55 por ciento de los hombres tienen una cuenta bancaria, solo 47 por ciento de ellas tienen una.
En este ámbito, también los DSSR son clave, la verdadera estabilidad y el empoderamiento se logran asegurando que los marcos normativos en las economías formales e informales tomen en cuenta la vida reproductiva de las mujeres.
En el ámbito político, los roles de género limitan las oportunidades de las mujeres para participar en los procesos de decisión.
El rol de género de las mujeres está recalcado, tienen menos tiempo para actividades fuera del hogar, lo que limita su influencia en procesos de decisión informales, que suelen quedar escondida o no respetada.
No sorprende, entonces, que solo una de cada cinco integrantes de los parlamentos sea mujer.
Una de las razones de la baja participación femenina en la vida pública y política es que la política partidaria y los recursos estratégicos están dominados por los hombres.
Además, las mujeres tienen que superar barreras que los hombres no, como la falta de interconexiones y limitaciones para la realización de viajes laborales.
Las votantes tienen cuatro veces más probabilidades que los hombres de ser víctimas de intimidación durante los procesos electorales en países con aparatos estatales frágiles.
Lo que muestra el informe es que la desigualdad de género impide que las mujeres y las niñas cosechen los beneficios y contribuyan a la vida política, económica y social.
¿Cuál es la respuesta? A decir verdad, ningún enfoque por sí solo logrará cambios. Hay que apuntar a soluciones que sirvan para las complejas y variadas vidas de la población femenina.
Lo que sí se puede cambiar y que da en el centro de los esfuerzos para erradicar la pobreza y lograr los objetivos de desarrollo es defender los DSSR.
Si puedes decidir con quién vivir, qué le pasa a tu cuerpo y el tamaño de tu familia, si eres libre para tomar decisiones sobre esos derechos fundamentales, solo entonces podrás participar plenamente en la vida política, económica y social.
Es la libertad de la que fluyen todas las otras libertades.
Las mujeres y las niñas deben tener el derecho y la capacidad para tomar decisiones sobre sus vidas reproductivas y su sexualidad, sin por ello ser víctimas de violencia ni coerción ni discriminación.
De eso se trata la igualdad.


Publicado por IPS – Nueva York – Preethi Sundaram/Fiona Salter – 28/03/15  

Guerra contra las drogas, guerra contra las mujeres

La guerra contra las drogas ha sido, principalmente, una guerra contra poblaciones vulnerables. Entre sus víctimas están muchas mujeres pobres y sus familias.

A los 30 años Andrea ya era madre soltera de seis hijos. Un día, en medio del desespero por no encontrar trabajo, aceptó la propuesta de ingresar drogas a una cárcel en San José de Costa Rica. En la requisa para ingresar, temblando del miedo, decidió sacar la droga que llevaba escondida en su cuerpo y confesarle al guardia que lo hacía por necesidad, por el bienestar de sus hijos. Fue condenada a cinco años de cárcel. Por fortuna estuvo sólo durante cuatro meses, pues fue beneficiaria de una Ley que contemplaba la posibilidad de una solución alterna para quienes cometieran por primera vez este delito. Hoy, sin embargo, no ha logrado conseguir trabajo, pues su hoja de vida está "manchada".

Miles de mujeres colombianas también han sido condenadas o están sindicadas por delitos menores de drogas, bien sea por ser cultivadoras, mulas o incluso sólo por portar cantidades superiores a la dosis personal. En las cárceles del país hay hoy 3.861 mujeres por delitos de drogas (el 46 % del total), de las cuales 3.153 (el 81 %) lo están por cultivar, procesar, portar o comerciar, sin haber cometido una conducta violenta u otro delito, o sin que se haya probado su pertenencia a una organización criminal. Se trata, en su mayoría, de mujeres pobres, con escasas oportunidades: el 76 % de las internas en Colombia ni siquiera ha podido concluir su bachillerato. 

A diferencia de las mujeres que ingresan drogas a las cárceles de Costa Rica, y pese a que el gobierno colombiano ha defendido en escenarios internacionales la necesidad de implementar alternativas al encarcelamiento, estas mujeres no han recibido ninguna consideración especial. El Estado gastó el año pasado 12.4 millones de pesos para mantener a cada una de ellas en prisión: un dinero que bien hubiese servido para brindarles alguna clase de apoyo para ganarse la vida de otra manera. Esto equivale a 39.400 millones de pesos al año, que se invertirían mejor en prevenir un aumento del consumo problemático con estrategias de salud pública, o en una política más racional que apunte a regular el mercado de drogas ilícitas para cortarles el flujo de recursos a las organizaciones criminales y a quienes, dentro y fuera de ellas, son los que en verdad se lucran del negocio.

Pese a que la mayoría de las personas encarceladas por delitos menores de drogas son hombres vulnerables, para los que también es necesario buscar otra clase de respuestas, las mujeres han sufrido impactos desproporcionados producto de la absurda guerra contra las drogas. La tasa de crecimiento de la población femenina en cárceles no sólo ha sido mucho más alta que la masculina, sino que además el número de mujeres internas por delitos de drogas se ha triplicado en los últimos 14 años y ha superado la tasa de crecimiento de las mujeres internas en general. 

El encarcelamiento no sólo las ha afectado a ellas de manera desproporcionada, sino también a sus familias. El grupo mayoritario de ingresos por delitos de drogas para el caso de las mujeres en los últimos cinco años es el de madres solteras (43 de cada 100), mientras que para los hombres lo es el de padres en unión libre (41 de cada 100). Para el 52,8 % de las mujeres (divorciadas, separadas, solteras y viudas) que ingresaron por estos delitos, el encarcelamiento se dio en circunstancias en las que no contaban con un/a compañero/a del núcleo familiar que las apoyara en el cuidado de sus hijos; mientras que para los hombres esto ocurrió en el 27,2 % de los casos. 

Con la crisis carcelaria que enfrenta el país, tan solo implementar una alternativa para las mujeres que han cometido delitos de drogas (sin concurso con otros) implicaría que el hacinamiento en cárceles femeninas desaparecería (hoy es del 49 %), e incluso se liberaría el 18 % de la capacidad actual. Al descongestionar las cárceles, alternativas como el desvío a una red de apoyo o programas de justicia restaurativa con supervisión administrativa, además de ser una respuesta más humana e inteligente, redundarían en el bienestar y los derechos de las demás internas. No obstante, sería necesario reformular también la política criminal para que deje de perseguir, con todos los costos humanos y los pocos beneficios que eso genera, los eslabones débiles.    

Tiene razón el ministro de Justicia al señalar, en el marco de la Comisión de Estupefacientes, que Colombia ha pagado costos muy altos en esta cruzada contra las drogas. Esos costos han recaído sobre poblaciones vulnerables, como es el caso de muchas mujeres pobres. ¿No deberían estar recibiendo ya un tratamiento distinto a la criminalización y al encierro?    

Publicado por Semana – Opinión – Sergio Chaparro Hernández - 23/03/15


Gorda no es un sentimiento

Facebook tuvo que retirar de sus opciones de “estados” la que incluía a los kilos demás como signo negativo. Activistas de la diversidad corporal reflexionan sobre la denuncia.
Genial, feliz, triste, enamorada, bendecida, alegre, cansada, decaída, enojada, sorprendida, pensativa, molesta, llena de energía, gorda. Hasta el 10 de marzo, “gorda” figuraba en la lista de los estados que Facebook te ofrece para contarles a tus amigxs cómo te sentís. Sin embargo, gracias a una campaña impulsada por la agrupación Endangered Bodies, por medio de la página change.org, Facebook retiró “me siento gorda/o” de su oferta de sentimientos prefabricados. Junto con la palabra, eliminó el emoji correspondiente (carita amarilla con doble papada) y emitió, además, una disculpa pública: “Hemos escuchado desde nuestra comunidad que la opción ‘sentirse gordo/a’ podía reforzar la imagen corporal negativa, en especial para la gente que lucha contra desórdenes alimentarios. (...) Continuaremos escuchando el feedback de la gente, en tanto pensamos en maneras de ayudarlos a expresarse”, dice el texto lanzado desde los cuarteles generales de la red social más grande del mundo.
El nuestro fue uno de los ocho países en formar parte de la campaña #Fatisnotafeeling a través de AnyBody Argentina (sede local de la organización Endangered Bodies) y de la activista Brenda Mato/Sable Starr. Susan Haywood, Fundadora y Directora de AnyBody Argentina y psicóloga especializada temas de imagen corporal, asegura: “Grasa es una sustancia que todos los cuerpos tienen y necesitan. ‘Gord/o’ es un adjetivo que describe un atributo físico. El uso de ‘me siento gordo/a’ no tiene sentido. En muchos casos, la frase reemplaza a otras emociones y sensaciones. Se usa gordo/a para estigmatizar o avergonzar a los cuerpos, en vez de una simple declaración de tamaño”.
A propósito, Nicolás Cuello, investigador autodefinido como “activista gordo”, asegura: “El uso de la opción de Facebook representó una imagen instantánea y accesible del lugar al que están asignados nuestros cuerpos gordos socialmente”. Además de señalar el uso de este adjetivo como lugar común cargado de violencia, considera que este “estado” delata una dinámica política: “La gordura se considera una falla social que debe ser vivida como una responsabilidad individual” y agrega “que no sólo sea ‘estar’ sino ‘sentirse’ gorda/o deja en claro que lo que importa no son solo nuestros cuerpos, sino la ansiedad que suscita esa posibilidad”.
Si bien celebra el éxito de la campaña, Laura Contrera –activista de la diversidad corporal y editora del Gorda! Zine– cree que la disculpa de Facebook no es suficiente: “Se elimina la opción, pero deja a salvo el presupuesto naturalizado de que toda gordura (actual o potencial) tiene que ver con un trastorno”.
Haywood considera que, si bien no es la primera vez que la red social enfrenta este tipo de controversias –investigaciones científicas ya vinculan el uso de Facebook con riesgos de ansiedad corporal y trastornos alimentarios– el principal logro de esta campaña va más allá de la remoción del status emocional: “Comenzamos una conversación global importante sobre la discriminación y el peso y sobre cómo nuestras palabras impactan en la manera en que nos relacionamos”.
Para Contrera, si bien Facebook tiene una responsabilidad enorme al facilitar la disponibilidad de estados discriminatorios, éstos no son un invento suyo: “Sentirse gordx o tener miedo a una muerte social si engordamos es parte del dispositivo que nos mantiene entrampadxs en el consumo y en la ansiedad por no ser lo que se espera que seamos”. Por eso, además de campañas masivas que dialoguen con las corporaciones de la comunicación, Contrera cree que es necesario “reivindicar las acciones más discretas y corrientes que podemos hacer día a día”. La visibilización de los tópicos de la diversidad son fundamentales también para Nico Cuello, quien afirma: “Es importante que esa articulación, de la escala que sea, permita establecer alianzas políticas y diseñar estrategias que nos devuelvan la posibilidad de vivir y sentir vidas más libres.”

Publicado por Página12 – Suplemento las12 – Argentina – María Molteno – 27/03/15 -

Eslovaquia ofrece esperanza en una región plagada de homofobia

En este cartel relativo al referendo sobre el matrimonio en Eslovaquia se lee “decidiremos sobre el futuro de los niños. Protejamos su derecho a tener una madre y un padre”. Crédito: Pavol Stracansky / IPS

Organizaciones de personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero (LGBT) en Europa central y oriental, que luchan contra la discriminación y la intolerancia de la sociedad, ven con optimismo el “fracaso” de un referendo en Eslovaquia.
En febrero, el referendo convocado en ese país de la Unión Europea para reforzar la prohibición constitucional al matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción homoparental fue declarado inválido porque solo participó poco más de 20 por ciento del electorado.
Las razones que explican la intolerancia social hacia la diversidad sexual en la región abarcan desde las actitudes conservadoras, arraigadas por el aislamiento de los países durante los gobiernos comunistas, hasta los objetivos políticos locales y la influencia de la Iglesia Católica.

Organizaciones internacionales criticaron la iniciativa porque, aseguraron, fomentaba la discriminación homofóbica y pretendía que un asunto de derechos humanos que afecta a un grupo minoritario fuera resuelto por el voto popular mayoritario.
La campaña previa a la votación se caracterizó por su dureza e incluyó declaraciones homofóbicas por parte del clero y un controvertido comercial sobre la adopción homoparental, que los canales de televisión eslovacos se negaron a emitir y, finalmente, solo se vio en Internet.
El comercial mostraba a un niño en un orfanato que esperaba que sus nuevos padres vinieran a recogerlo y, cuando dos hombres aparecen en la puerta, pregunta “¿dónde está mamá?”.
“El referendo demostró que la gente considera que la familia es importante, pero que no ven a las familias del mismo sexo como una amenaza… La perspectiva a largo plazo en relación con los debates sobre parejas registradas en Eslovaquia es positiva”, opinó a IPS el activista Martin Macko, presidente de Inakost, un grupo LGBT con sede en Bratislava.
El resultado también fue bien recibido en otras partes de Europa central y oriental, donde la población LGBT aún padece intolerancia y discriminación.
“Es de esperar que el referendo conduzca a un debate constructivo sobre la igualdad en Eslovaquia. Al mismo tiempo, sabemos que hay una gran diversidad de opiniones en la región, lo que significa que aún queda mucho trabajo para alcanzar la plena igualdad”, señaló Evelyne Paradis, directora de la organización internacional ILGA-Europa.
En comparación con Europa occidental, las actitudes de muchos países de Europa central y oriental ante la diversidad sexual son mucho más conservadoras y hasta hostiles.
República Checa es el único país de la región que permite las uniones registradas de parejas del mismo sexo.
En otros países, como Croacia, Eslovaquia, Hungría y Polonia, el matrimonio está definido constitucionalmente como aquél entre un hombre y una mujer. En enero de este año, el parlamento de Macedonia votó la adopción de una cláusula similar en su constitución.
La adopción homoparental está prohibida en toda la región, mientras que otras leyes importantes en relación con la diversidad sexual también están ausentes. En Bulgaria, por ejemplo, los crímenes homofóbicos son investigados y procesados ​​como “vandalismo”. Esto, afirman los activistas, genera temor entre las personas LGBT.
En Rusia, la legislación reprime activamente las relaciones homosexuales y una ley federal penaliza la promoción de los “estilos de vida no heterosexuales”, mientras que disposiciones legales en Lituania prohíben la promoción de la homosexualidad.
En algunas sociedades predomina una profunda discriminación. Una encuesta realizada en 2013 en Ucrania reveló que dos tercios de los encuestados pensaban que la homosexualidad era una perversión. Un estudio del mismo año en Lituania encontró que 61 por ciento de las personas LGBT dijeron haber sufrido discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género.
Las agresiones verbales y los ataques físicos, así como la intolerancia pasiva, son comunes entre los grupos más conservadores de la región. Pero en algunos países, y especialmente en Rusia, cualquiera que se sospeche de no ser heterosexual es objeto de una persecución abierta, organizada y, en ocasiones, letal.
Natalia Tsymbalova, oriunda de San Petersburgo, es una de 12 activistas LGBT que se vieron obligados a abandonar Rusia en 2014. La joven, que huyó en septiembre tras recibir amenazas de muerte, solicitó asilo en España.
Las campañas rusas de propaganda estatal apuntan ahora a los “fascistas ucranianos” y a Occidente, que desde la anexión de Crimea y el inicio del conflicto en Ucrania son presentados como los mayores enemigos públicos en lugar de las personas LGBT. Pero “la homofobia de Estado no ha desaparecido”, denunció Tsymbalova, en diálogo con IPS desde Madrid.
“Ya no ocupa los principales titulares en las noticias, pero sigue ahí y nunca se ha ido. El número de crímenes de odio no disminuye y la investigación de los mismos es tan mala como antes”, afirmó.
Las razones que explican la intolerancia social hacia la diversidad sexual en la región abarcan desde las actitudes conservadoras, arraigadas por el aislamiento de los países durante los gobiernos comunistas, hasta los objetivos políticos locales y la influencia de la Iglesia Católica.
En Eslovaquia, un país sumamente católico, los partidarios del referendo recibieron el aval personal del papa Francisco a su causa.
Se cree que la conservadora Alianza por la Familia, que propuso el referendo, fue financiada por la Iglesia Católica de Eslovaquia y que esta fue la principal fuerza que impulsó la consulta popular.
En Lituania, otro país fuertemente católico, funcionarios de la Iglesia apoyaron leyes que limitan los derechos LGBT y calificaron públicamente a la homosexualidad de perversión.
Otros activistas también aseguran que políticos de países con dificultades económicas o que pretenden consolidar su propio poder suelen utilizar a las minorías, entre ellas las personas LGBT, como objetivos políticos para granjearse el apoyo de los votantes.
“Lamentablemente, muchos dirigentes políticos usan a la comunidad LGBT como chivos expiatorios… para ocultar ‘problemas reales’ de los países, como el desempleo juvenil, el acceso a la educación y la atención médica. Promueven ‘valores familiares tradicionales’ como forma de rescatar a la sociedad” y así “construyen un clima de intolerancia y odio”, observó Paradis, de ILGA Europa.
Los políticos rusos aprovechan la homofobia para conseguir otros objetivos, según Tsymbalova. “La homofobia desempeña un papel importante en la retórica antioccidental del presidente” Vladimir “Putin y sus compañeros. Es uno de los principales elementos de los valores conservadores que tratan de promover y el público todavía tiene actitudes negativas hacia las comunidades LGBT”, dijo.
El panorama de la diversidad sexual en algunos países sigue siendo sombrío.
“En nuestra comunidad, no hay casi nadie que crea que la situación de las personas LGBT en Rusia vaya a cambiar en serio y para mejor en el corto plazo. Con el régimen actual, que promueve y explota la homofobia, estos cambios no sucederán y no hay casi ninguna esperanza de un cambio de régimen, por lo que las expectativas son sombrías”, concluyó.
Publicado por IPS – Bratislava – Pavol  Stracansky – 28/03/15 -