domingo, 22 de marzo de 2015

"Sus requerimientos son abusivos", afirmó Belous sobre la víctima de trata

Una dura posición tomó hoy la secretaria de¿¿ Derechos Humanos?? Nélida Belous contra la víctima de trata Alika Kinán, quien recurrió a las redes sociales para efectuar un pedido desesperado de ayuda, ante la orden de desalojo de Desarrollo Social.

La víctima fue rescatada en un operativo que dispuso la justicia federal en el local Sheik; tiene cuatro hijos y continúa en una precaria vivienda sin servicios que le prestó Desarrollo Social, y quedaría en la calle.

Desde el área de Derechos Humanos no hubo más contacto ni hay intención de acercamiento, dado que Belous consideró que no se logró un acuerdo con la víctima y que sus pretensiones son “abusivas”.

“Con esta víctima hemos estado en contacto desde el momento que regresó a Tierra del Fuego. Hemos tenido varias reuniones pero lo que ella en su momento planteaba era imposible de satisfacer”, dijo a Radio Provincia.

La funcionaria evidenció el total desentendimiento del caso al manifestar que “no sé si hoy seguirá en el mismo lugar y cuál será su situación”.

“Cuando nos acercamos a su casa, contaba con una pareja que tenía ingresos. Ella no quería alquilar sino que quería una porción de terreno para poner un criadero de perros. Es casi imposible satisfacer ese tipo de demanda”, dijo.

Consultada sobre la “indignación” que hizo pública el fiscal Marcelo Rapoport por la falta de contención hacia esta víctima de parte del gobierno, Belous replicó que “tenemos copia del escrito del Poder Judicial –provincial- donde plantea que sus requerimientos eran abusivos. Uno puede brindar ayuda cuando la otra persona quiere recibir esa ayuda. Es difícil llegar a un punto de acuerdo cuando lo que el estado puede brindar como ayuda la otra persona no lo reconoce como ayuda”, argumentó Belous.

De espaldas a este reclamo, justificó que “nosotros no estamos interviniendo porque las veces que estuvimos en contacto con la señora no pudimos llegar a buen puerto. Los requerimientos de ella eran sumamente inalcanzables”, insistió.

Agregó que la víctima “está a pocos metros de la Secretaría y tiene la puerta abierta para acercarse todas las veces que lo necesite. No lo ha hecho sino que siempre se maneja a través de los medios”, cuestionó.

Por otra parte se le preguntó sobre los pasos a seguir con los jubilados que recurrieron a su área en busca de que se respeten sus derechos. Dijo que van a “citar a todas las partes” y remarcó que “el IPAUSS no es de la órbita del Ejecutivo sino de los trabajadores”.

Belous oficiaría de mediadora en un encuentro y “como siempre y en todas las negociaciones no va a satisfacer a todas las partes. Todas deberán dejar algo para lograr algo superior que es el sostenimiento de la caja durante muchos años más”, sostuvo.

Respecto de los plazos para tener definiciones, dijo que “ya nos pusimos a elaborar el escrito que vamos  a enviar al IPAUSS. En la medida que nos conteste, a lo sumo la semana próxima, ya tendremos la respuesta”, estimó, para luego llamar a las partes.

Publicado por Sur54.com – Ushuaia (Argentina) – 17/03/15 -

Víctimas de abusos del clero católico se unen en América Latina

Los actores Luis Gnecco (izda) y Benjamín Vicuña, en una escena de la película “El Bosque de Karadima”, interpretando al párroco pedófilo chileno Fernando Karadima y una de sus víctimas, James Hamilton, su "favorito" y quien se atrevió a denunciarlo. Crédito: Cortesía de Constanza Valderrama

Las víctimas latinoamericanas de abusos sexuales cometidos por religiosos de la Iglesia Católica dan los primeros pasos para agruparse y avanzar mejor en la búsqueda de la justicia, una lucha en la que encontraron un nuevo aliado: el cine.
“Más allá de ser un entretenimiento, el cine es un llamado a no olvidar, a memorizar lo que nos pasa como sociedad”, afirmó a IPS el cineasta chileno Matías Lira.
Añadió que, en el caso de los abusos sexuales cometidos dentro de la iglesia, “hay una tarea pendiente en términos mediáticos” y un deber como sociedad.
Con estas premisas como base Lira dirigió “El Bosque de Karadima”, un drama basado en hechos reales que se estrena en abril en Chile y que aborda la historia de uno de los sacerdotes más influyentes en el país, quien abusó sexual y psicológicamente de decenas de jóvenes, y que forjó un imperio, gracias a su enorme carisma y su apodo de “santo”.
“Cuando nombraron al papa Francisco sentimos que teníamos en el Vaticano a alguien de la casa, alguien que habla nuestro mismo idioma, que entiende nuestra cultura, fue un orgullo enorme. Sin embargo, a las primeras víctimas que recibió fueron de Estados Unidos, de Alemania y Gran Bretaña, pero a nosotros, jamás”: Juan Carlos Cruz.
La película de Lira es muy esperada en Chile, un país cuya sociedad es altamente  conservadora y donde 67,4 por ciento de los 16,7 millones de chilenos se declaran católicos.
Esa cinta se suma a “El Club”, de Pablo Larraín, ganadora del Oso de Plata en el Festival de Cine de Berlín en febrero y que también aborda, esta vez desde la ficción, el tema de los sacerdotes pederastas chilenos.
El caso de Fernando Karadima es emblemático. Como párroco de El Bosque, en el acomodado barrio capitalino de Providencia, el sacerdote forjó un imperio con el aval de altos mandos eclesiásticos, entre principios de los años 80 y su retiro del cargo en 2006.
Un tribunal canónico condenó al sacerdote en 2011 a “una vida de oración y penitencia” por pedofilia y efebofilia, tras abusar durane décadas de jóvenes que confiaban en él y amasar, además, una fortuna mediante el desvío de donativos de los feligreses, según una pesquisa del Centro de Investigación Periodística.
El periodista Juan Carlos Cruz fue uno de esos jóvenes. Conoció a Karadima a los 15 años, cuando acababa de morir su padre y se sentía triste y desvalido.
“Me recomendaron que fuera hablar con este sacerdote, que era considerado un santo, un hombre de una enorme bondad. Era un hombre muy influyente y fue impresionante  cuando se fijó en mi”, recordó a IPS.
“Me dijo que en adelante él sería mi padre, que debía confesarme solo con él y que desde entonces sería mi director espiritual”, añadió.
Cruz reconoce que con 15 años se encandiló con las influyentes amistades del párroco: desde el entonces dictador Augusto Pinochet (1973-1990) hasta el italiano Angelo Sodano, ex secretario de Estado del Vaticano (1991-2006) y antes nuncio en Chile durante el régimen militar (1978-1988), pasando por empresarios, militares y políticos.
Poco después Karadima, ahora de 84 años, comenzó a abusar sexual y psicológicamente de él.
“El abuso psicológico es a veces el más complicado: vivir bajo constantes amenazas, bajo su yugo, vivir aterrado y no podérselo perdonar aun cuando uno es grande”, recordó Cruz desde Estados Unidos, donde reside actualmente.
“Me considero un tipo inteligente, que ha llegado lejos. Soy vicepresidente de una multinacional y tengo a cargo 130 países. Sin embargo, no me puedo perdonar cómo dejé que este hombre por ocho años me torturara”, lamentó.
Los horrores de Karadima se destaparon públicamente en mayo de 2010, cuando Cruz y otras de sus víctimas contaron su tormento en el programa Informe Semanal, de la Televisión Nacional (TVN).
James Hamilton, el “favorito” del sacerdote, había contactado a TVN después de ver en ese canal otro reportaje sobre las aberraciones cometidas largos años por el mexicano Marcial Maciel, fundador de la ultraconservadora congregación Legionarios de Cristo y con mucho poder en el Vaticano durante el papado de Juan Pablo II (1978-2005).
Maciel, el caso más famoso de delitos de pedofilia de sacerdotes en la región, incluso con hijos que tuvo pese al celibato, murió en 2008,dos años después de que el papa Benedicto XVI (2005-2013) lo apartase de la congregación por “gravísimos e inmorales” comportamientos y por una vida “sin escrúpulos y sin verdadero sentimiento religioso”.
Defensores de sus víctimas pidieron, sin éxito, que se frenara la beatificación de Juan Pablo II, como encubridor de los sistemáticos abusos sexuales del cura mexicano.
En Chile, actualmente las víctimas de Karadima luchan contra el nombramiento  como obispo de la ciudad de Osorno de Juan Barros, quien según la denuncia de Cruz y otras víctimas presenció y participó de los abusos pedófilos de Karadima.
Lejos de atender las denuncias, la Nunciatura (embajada vaticana) confirmó el apoyo para que Barros asuma el obispado el 21 de marzo.
“Este apoyo es soberbio y estúpido”, dijo Cruz.
Las víctimas de Karadima también acusan como encubridores al cardenal Francisco Javier Errázuriz, nombrado asesor del papa Francisco, el argentino sucesor de Benedicto XVI tras su renuncia. Varias investigaciones concluyeron que Errázuriz desoyó largo tiempo las denuncias de las víctimas cuando fue arzobispo de Santiago.
Su sucesor, Ricardo Ezzatti, también es acusado de encubridor por las víctimas del exparroco.
Este es uno de los contextos que llevaron a las víctimas de abusos cometidos por sacerdotes en diferentes países de América Latina a reunirse el 16 de febrero en Ciudad de México, para aunar fuerzas e intentar llamar la atención, principalmente del primer pontífice latinoamericano.
“Cuando nombraron al papa Francisco sentimos que teníamos en el Vaticano a alguien de la casa, alguien que habla nuestro mismo idioma, que entiende nuestra cultura, fue un orgullo enorme. Sin embargo, a las primeras víctimas que recibió fueron de Estados Unidos, de Alemania y Gran Bretaña, pero a nosotros, jamás”, afirmó Cruz.
“Solo quiero sentarme junto a él y contarle lo que hemos vivido”, continuó.
Y es que, pese a considerar a la Iglesia Católica latinoamericana encubridora de los abusos sexuales de sus sacerdotes, Cruz sigue siendo un ferviente católico.
“Voy todos los domingo a misa”, confesó. “Es que no les voy a permitir que, además, me roben esto tan preciado como la fe”, agregó.
El cineasta Lira también es católico, aunque reconoce que existe “una gran deuda de la curia” tanto chilena como latinoamericana.
“Deben entender que pedir perdón no basta, lo que importa es tomar acciones”, concluyó.
Unidos contra encubrimiento regional

Para afrontar la política de encubrimiento de la jerarquía católica latinoamericana con los abusos sexuales de sus integrantes, víctimas de estos casos en Argentina, Chile, México, Perú y República Dominicana crearon una red de colaboración llamada Unidos.

En su reunión fundadora, el 16 de febrero en Ciudad de México, llamaron al papa Francisco a tomar acciones efectivas y someter a la justicia civil a los responsables y encubridores de los crímenes.

En una carta al pontífice argentino le indican que solo con una reforma profunda a la iglesia y el juicio civil a los culpables, "comenzará el final de ese gran holocausto de miles de niñas y niños sacrificados para evitar el escándalo y salvaguardar la imagen y el prestigio de los representantes de la Iglesia Católica en el mundo".

Un caso especialmente ilustrativo, según la incipiente red, es el de Józef Wesołowski, exnuncio en Santo Domingo (2008-2013), acusado de pedofilia y en arresto domiciliario en el Vaticano, hasta donde huyó de la justicia dominicana.

“Pese a que la justicia dominicana busca su extradición, ahí lo mantienen, protegido", dijo Juan Carlos Cruz.

“En América Latina nos ponen un poquito el pie encima porque nuestros sistemas judiciales no son los de Estados Unidos o Europa. En Filadelfia, donde vivo, hay 34 curas presos, y al vicario general le dieron 21 años por encubrimiento", añadió.

En febrero de 2014, la Organización de las Naciones Unidas acusó al Vaticano de violar la Convención de Derechos del Niño por los abusos sexuales cometidos por sus religiosos.
Publicado por IPS – Marcela Jarroud – Santiago – 21/03/15 -


Sabara: Universidades francesas reivindican una planta medicinal africana contra el cáncer

El pueblo de Dogón, en Malí, es muy conocido por su cultura única, que incluye un sistema bien desarrollado de medicina tradicional. Atraído por la fuerza de los conocimientos tradicionales de los dogones, por lo menos desde 2006, un grupo de bioprospectores franceses de Auvergne ha concentrado su esfuerzo en descubrir fármacos en plantas medicinales de Dogón.
Los bioprospectores tuvieron éxito recientemente, ya que encontraron un nuevo compuesto anticancerígeno prometedor en una planta utilizada en la medicina tradicional no sólo por los dogones, sino por otros pueblos a través del Sahel y en regiones cercanas. Tres universidades francesas presentaron conjuntamente solicitudes de patentes, pero no hay pruebas de que África vaya a beneficiarse con este “descubrimiento francés”.
Los investigadores reconocen libremente que el conocimiento tradicional de Dogón los condujo hasta el fármaco, pero en sus solicitudes de patente figuran inventores franceses y son propiedad de instituciones francesas. La Universidad Blaise Pascal en Clermont-Ferrand, una de los solicitantes, está publicitando los derechos al fármaco candidato, buscando atraer oferentes del sector privado.

Los investigadores franceses, incluido también personal de la Universidad de Clermont y la Escuela Nacional Superior de Química (Ecole Nationale Supérieure de Chimie), también en Clermont-Ferrand, están afiliados con el “Instituto de analgésicos”, una asociación público-privada que incluye compañías farmacéuticas y al gobierno francés.
Como parte de su trabajo bajo la bandera del Instituto de analgésicos, los investigadores buscaban inicialmente nuevos analgésicos en plantas medicinales de Malí. Sin embargo, después de recolectar muestras en un pueblo de Dogón, los bioprospectores se dieron cuenta de que tenían un potencial medicamento contra el cáncer, al que llamaron Guieranon B.
La fuente del compuesto es Guiera senegalensis, un arbusto ampliamente difundido que se encuentra desde Senegal hasta Sudan y tiene una gran diversidad de nombrescomunes dados por los pueblos que viven a lo largo de su cordillera, muchos de los cuales también lo utilizan en su medicina tradicional. Sabara, el nombre del arbusto en la lengua de los Hausa, es el más utilizado para la planta en inglés. (En francés se llama guiera du Sénégal.)
En 2011, antes de presentar la solicitud de patente, Pierre Chalard, uno de los “inventores” del Guieranon B, no dudó en dar el crédito al conocimiento tradicional por guiar al  grupo hacia el sabara. Con base en la Universidad Blaise Pascal, Chalard buscó fomentar el interés en la investigación de su grupo, y escribió:

El perfecto conocimiento del entorno cultural de la medicina tradicional de África Occidental de nuestros socios malienses nos ha llevado a seleccionar una planta,Guiera du Senegal (Guiera senegalensis), recetada por los médicos de Malí para el tratamiento del dolor visceral desde los albores del tiempo, con el fin de estudiar su composición química.
Chalard también especificó el origen de las muestras de sabara, y escribió: “El material vegetal fue recolectado en Ségué, un pueblo de Dogón ubicado al noreste de Bamako”…
Cómo fue que el grupo de investigación francés pasó de analgésicos a fármacos contra el cáncer no está documentado públicamente, aunque un artículo de 2011 de Chalard menciona la realización de pruebas en extractos de sabara para la actividad anticancerosa, además del interés en los analgésicos.
Los bioprospectores se vieron quizá estimulados por un artículo de 2006 de investigadores franceses, belgas y burkineses que identificaron que otro extracto desabara, Guieranon A, tenía potencial anticancerígeno. Sin embargo, esos y otros investigadores que estudiaron posteriormente el Guieranon A, no parecen haber presentado ninguna reivindicación de patente.
El sabara también está relacionado con la familia de las Combretaceae (Combretum), la fuente de la combrestatina, otro prometedor fármaco anticancerígeno y que, junto con el uso medicinal tradicional extendido del sabara, constituye otra propuesta de su potencial actividad anticancerígena.
Una lectura de las reivindicaciones de patente de las Universidades Blaise Pascal y Clermont sugeriría que el uso de extractos de sabara para tratar el cáncer es una idea novedosa, pero ese no es el caso de acuerdo con investigadores nigerianos (y malasios), que informan que es un tratamiento contra el cáncer conocido en Nigeria.

Según los investigadores, el conocimiento del potencial anticancerígeno del sabaraderiva de su empleo con ese propósito por parte de los pueblos Hausa y Kanuri en el norte del país, donde se utiliza tradicionalmente para tratar el cáncer de mama, uno de los mismos usos del Guieranon B reivindicado como una “invención” francesa en las solicitudes de patente:
[El sabara] es muy utilizado por las tribus Hausa y Kanuri en las zonas del noreste de Nigeria… las prácticas culturales recomendadas para el tratamiento de cáncer de mama y lesiones inflamatorias de mama asociadas (por ejemplo, mastitis) incluyen beber regularmente y tomar baños de agua fresca con decocción de hojas de G. senegalensis… en algunos casos se hacen cataplasmas de hojas frescas y se frotan en la mama afectada.
Y ese es apenas uno de los varios informes que vinculan al sabara con el tratamiento del cáncer en la medicina tradicional africana. En 1994, investigadores sudaneses informaron que las hojas y la corteza del sabara se utilizaban para tratar tumores en la Provincia del Nilo Blanco en ese país. Y Plants Used Against Cancer [Plantas utilizadas contra el cancer] (de Jonathan Hartwell), una compilación muy valorada realizada en 1982 de documentos escritos en las décadas de 1960 y 1970 por investigadores de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, afirma queGuiera tiene una larga historia de uso en tratamientos contra el cáncer.
Las solicitudes de patente de las universidades francesas reivindican el Guieranon B como materia, otros compuestos que son similares al Guieranon B, productos farmacéuticos que incluyen esos compuestos, el uso para tratar el cáncer en general y, más específicamente, el uso de Guieranon B para el tratamiento de cánceres de mama, colon y próstata. Como la primera reivindicación de la solicitud de patente no está vinculada específicamente a la terapia contra el cáncer, las solicitudes de patentes futuras podrían basarse en la primera y reivindicar otros usos de Guieranon B (por ejemplo, como analgésico).
Se ha concedido una patente en Francia (FR2980196) y está pendiente en el resto de Europa. A la fecha, también se han presentado solicitudes de patentes en Estados Unidos, Corea del Sur y China. El informe de búsqueda de la solicitud internacional de patente (WO2013037964) es positivo con respecto a las reivindicaciones de la patente, al parecer porque la molécula de Guieranon B no ha sido descrita específicamente antes en la literatura científica occidental.

Los “inventores” del Guieranon B tienen, en el pasado, artículos en coautoría con investigadores de Malí, incluido el personal del Departamento de Medicina Tradicional (Département Médecine Traditionnelle) del país, en Bamako. Sin embargo, Pierre Chalard, el inventor que lidera las solicitudes de patente, no respondió a las preguntas sobre los acuerdos de consentimiento informado y distribución de beneficios, y no pudo encontrarse ninguna referencia a algún acuerdo de distribución de beneficios relevante de otra forma.
El Guieranon B no parece merecer la descripción de ser un invento francés. Más exactamente, se podría decir que, utilizando la medicina tradicional africana y los recursos genéticos de Malí, los investigadores franceses perfeccionaron conocimientos anticancerígenos sobre el sabara en términos de la química moderna occidental. Aunque esta investigación será útil si el Guieranon B da resultado como medicamento contra el cáncer, el uso de extractos de sabara para tratar el cáncer no es un invento francés, y ofrecer a las instituciones francesas derechos exclusivos sobre el compuesto es injustificable. En cambio, el uso de extractos de sabara para tratar el cáncer pertenece a los pueblos africanos que han utilizado la planta en su medicina tradicional por cientos, tal vez miles, de años.

Para la aplicación del Protocolo de Nagoya en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, que entró en vigor en octubre de 2014, este caso llama especialmente la atención sobre el artículo 8 (a) del Protocolo, que hace referencia a la necesidad de tener acceso nacional y leyes de distribución de beneficios para hacer frente a los casos de cambio en la intención de los investigadores.
El proyecto que dio lugar a las reivindicaciones de patentes sobre el Guieranon B no comenzó como una investigación sobre el cáncer. Cuando se recogieron las muestras en Malí, la intención de los investigadores era desarrollar medicamentos para tratar el dolor. La Universidad Blaise Pascal no ha respondido a las solicitudes de más información para arrojar luz sobre esta cuestión, pero parece muy posible que los dogones que proporcionaron muestras no estuvieran plenamente conscientes del alcance de las formas en que las universidades francesas las usarían.
De manera más general, al igual que otros casos anteriores de apropiación indebida, esto señala la necesidad de que existan leyes nacionales y contratos de bioprospección que establezcan y hagan cumplir las obligaciones de los bioprospectores, independientemente de la intención declarada de la investigación, debido a la posibilidad siempre presente de que se realicen hallazgos inesperados o de que se produzcan cambios en la intención.

De hecho, si no se tiene cuidado al aplicar la distribución de beneficios a cualquier uso que se dé a los materiales y los conocimientos recabados, o (preferentemente) al detallar y restringir específicamente los fines para los cuales se permite el acceso, un cambio en la intención de la investigación –realizado por razones honestas o menos honorables- podría ser un camino para que un bioprospector evada las obligaciones de distribución de beneficios.

Notas
Université Blaise Pascal (2014). Ingrediente activo anticancerígeno derivado de Guiera senegalensis (Hoja de oferta de tecnología UBP).  URL: www.univ-bpclermont.fr/IMG/pdf/UBP_offre-technologique-n12.pdf
Conocida anteriormente como la Asociación de analgésicos. El sitio Web es www.institut-analgesia.org/
Puede encontrarse una compilación de estos nombres en una publicación  de Kew Gardens de 1985: http://plants.jstor.org/stable/10.5555/al.ap.upwta.1_789
Chalard P (2011). Activité antalgique de substances naturelles extraites de plantes utilisées dans la pharmacopée Malienne traditionnelle. Auvergne Sciences. 16 de noviembre.  URL: www.auvergnesciences.com/blog/2011/11/16/112011-activite-antalgique-de-substances-naturelles-extraites-de-plantes-utilisees-dans-la-pharmacopee-malienne-traditionnelle/
Fiot J et al (2006). Phytochemical and pharmacological study of roots and leaves of Guiera senegalensis J.F. Gmel (Combretaceae). Journal of Ethnopharmacology. 30 de junio. URL: www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0378874105008494
Baraya YS et al (2014). Evaluation of Five Selected Traditionally Used Medicinal Plants for Breast Cancer Treatment in Nigeria: A Mini Review. Online International Interdisciplinary Research Journal, Mayo-Junio 2014.
Elgazili BEG et al (1994) cited in Osman ME et al (2014) General Phytochemical Screening and Antioxidant Activity of Some Sudanese Medicinal Plants. Journal of Forest Products and Industries. 3(6):292-295 (online). URL: http://researchpub.org/journal/jfpi/number/vol3-no6/vol3-no6-9.pdf
Since Guiera is a monotypic genus – a genus with only one recognized species – Hartwell’s text presumably refers to Guiera senegalensis (sabara).  The original text was not available to the author, however, Hartwell is cited on the matter in a book edited by his successors at the US National Cancer Institute’s widely-known cancer drug plant screening program. See: Pinney K et al. The Discovery and Development of Combrestatins in Cragg G et al (2011). Anticancer Agents from Natural Products, Second Edition. CRC Press.
El autor envió dos mensajes de correo electrónico a Pierre Chalard en febrero de 2015.

Publicado por RED DEL TERCER MUNDO, DOCUMENTO INFORMATIVO DE BIOPIRATERÍA – Edward Hammond – 20/03/15 -



Mujeres lideran movimiento por alimentos sanos en Filipinas

En Filipinas, 22 por ciento de los niños menores de cinco años tienen bajo peso, y 32 por ciento sufren retraso en el crecimiento. Crédito: Kara Santos/IPS
Cuando un equipo de Arugaan, una organización de salud integrada por mujeres, visitó Visayas Oriental, una zona de Filipinas devastada por el tifón Haiyan en noviembre de 2013, constató que en los sitios de ayuda y rescate abundaba la leche artificial, que las madres daban a sus bebés en grandes cantidades.
“Intervenimos porque sabíamos… que teníamos que enseñar a las mujeres a amamantar y lo importante que es para ellas, sus hijos y sus familias”, dijo Tinay Alterado, integrante de Arugaan, a IPS.
"Nadie sabe si es seguro comer alimentos transgénicos, pero hay más pruebas de que suponen un peligro para la salud”: Angelina Galang.

Arugaan, que en filipino significa nutrir o cuidar de alguien, es una guardería gestionada por madres trabajadoras, en su mayoría de origen urbano y pobres, que cuidan niños y niñas de hasta tres meses y medio y promueven un estilo de vida sano, especialmente mediante la lactancia materna.
“Informamos a las mujeres que pueden y deben amamantar, y que deberían hacerlo hasta un mínimo de seis meses”, señaló Alterado.
En las zonas afectadas por el tifón les enseñaron a las mujeres a extraer la leche de sus pechos mediante masajes y a almacenarla.
Alterado dijo que sus colegas reforzaron sus esfuerzos para sensibilizar a las mujeres sobre este aspecto crucial de la maternidad, que no está arraigado en la cultura del país. Pocas personas vinculan la lactancia materna con sus correspondientes beneficios económicos y ambientales, como son la reducción de la basura o el alivio de los problemas financieros de la familia.
En un país de unos 100 millones de habitantes donde 22 por ciento de los niños menores de cinco años tienen bajo peso y 32 por ciento sufren retraso en el crecimiento, el papel de las mujeres en la lucha contra el hambre y la desnutrición no puede subestimarse.
Según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, la “dependencia excesiva del arroz, los bajos niveles de lactancia materna y… las recurrentes amenazas naturales, vinculadas a y amplificadas por… la pobreza, implican que los niños no comen lo suficiente” en Filipinas.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura estima que en Filipinas se producen anualmente un promedio de 20 tifones, dañando de gravedad las tierras de cultivo.
En 2014, Filipinas se sumó a 63 países en desarrollo que cumplieron con el primero de los ocho  objetivos de desarrollo del milenio y redujeron a la mitad la pobreza extrema antes de que venciera el plazo en 2015. No obstante, el país aún tiene una de las tasas de desnutrición más altas del mundo.
Mientras el gobierno y las organizaciones internacionales buscan soluciones a estos problemas, las mujeres de Filipinas están a la vanguardia en el combate contra el hambre.
Sabiduría antigua para remediar el estilo de vida moderno
La cruzada de Alterado no difiere a la de Angelina Galang, que dirige Derecho del Consumidor a los Alimentos Seguros (DCAS), una coalición de organizaciones filipinas por el acceso a la alimentación sana.
Para Galang, la lucha empieza en casa. Cuando sus nietos la visitan, ella no les sirve bebidas azucaradas, comida chatarra o la pizza comprada que muchos jóvenes prefieren. En cambio, les da frutas y bocadillos caseros saludables, como las bananas hervidas.
Al principio, no les gustó, pero después de muchos meses se acostumbraron a que en la casa de la abuela no tendrán Coca-Cola ni salchichas calientes. “Con suerte, van a aprender y adoptar ese tipo de estilo de vida cuando crezcan”, comentó a IPS.
Galang dijo que enseñarle a la “generación de la comida rápida” sobre los tipos y las cantidades adecuadas de alimentos es un reto, sobre todo porque las atractivas tácticas de marketing de las empresas seducen a muchos jóvenes.
Pero el problema no termina ahí. DCAS pretende que el gobierno realice una mejor investigación sobre los cultivos modificados genéticamente y etiquete los productos alimenticios que se sabe que tienen organismos transgénicos, que alteran la composición genética de los cultivos para mejorar su apariencia, contenido de nutrientes y crecimiento.
“Nadie sabe si es seguro comer alimentos transgénicos, pero hay más pruebas de que suponen un peligro para la salud”, afirmó Galang.
 “Los consumidores son los conejillos de indias de los transgénicos”, dijo, y agregó que ocho cultivos genéticamente modificados fueron aprobados por el gobierno para su propagación y 63 para su importación.
Recientemente, el movimiento contra los cultivos genéticamente modificados se unió contra los intentos del gobierno de plantar el “arroz dorado” transgénico, una variedad fortificada con betacaroteno, que el cuerpo convierte en vitamina A.
El gobierno afirma que su experimento pretende remediar la deficiencia de vitamina A en el país, que afecta a 1,7 millones de niños y niñas menores de cinco año y aproximadamente a 500.000 mujeres embarazadas y lactantes, según el Instituto Internacional de Investigación del Arroz, con sede en Filipinas.
Pero los activistas sostienen que los transgénicos agravarán el hambre, acabarán con la biodiversidad y posiblemente contaminen a otros cultivos. Mujeres como Galang también recomiendan que, hasta que se realicen estudios exhaustivos a largo plazo, “es mejor comer y comprar alimentos locales, orgánicos y no procesados”.
Educar a los jóvenes
Los expertos dicen que el primer paso en el movimiento por la comida sana es educar a los niños y niñas sobre la importancia de comer productos locales y orgánicos.
Camille Genuino, integrante de la Fundación Voluntarios de Negrense por el Cambio, con sede en la ciudad de Bacolod, es testigo de primera mano. Su hija de cuatro años, que asiste a una guardería, está aprendiendo a plantar hierbas y a hacer pasta y pizza de los productos frescos cosechados de su pequeña parcela.
“Educar a los niños y exponerlos a los beneficios de la agricultura es darles una buena crianza”, aseguró Genuino, cuya organización no gubernamental produce el polvo nutritivo Mingo, una fórmula instantánea que se convierte en un potaje cuando se mezcla con agua y que se distribuye en zonas afectadas por desastres.
La guardería de su hija se encuentra en la ciudad de Quezon, en una zona urbana pobre, situada cerca de un centro de eliminación de residuos, donde los habitantes instalaron cultivos en sus techos para producir sus propios alimentos. El centro lleva a cabo programas de alimentación para unos 80 a 100 niños de la zona.
Es un esfuerzo humilde, pero iniciativas similares en toda Filipinas sugieren un movimiento creciente, liderado principalmente por mujeres, que lidera los cambios en el sector de la alimentación y la nutrición.

Publicado por IPS – Manila – Diana Mendoza – 21/03/15 -

Maquilas salvadoreñas usan pandilleros contra sindicalistas

Trabajadoras confeccionan ropa deportiva de una marca estadounidense en una maquila de la Zona Franca de San Bartolo, en el municipio de Ilopango, en el este de El Salvador. En la planta trabajan 350 personas por cada turno de ocho horas, 80 por ciento mujeres, que ganan el salario mínimo. Crédito: Edgar Romero/IPS
Compañías textiles que confeccionan ropa para marcas transnacionales en El Salvador son acusadas de aliarse con pandilleros para amenazar de muerte a los trabajadores y romper sus sindicatos, según denuncias de personal afectado recabadas por IPS y por agrupaciones internacionales.
Trabajadoras que pidieron reserva de sus identidades señalaron que desde 2012 se intensificaron las amenazas en el sector, aprovechándose del clima de violencia que impera en este país centroamericano.
“Me llamaban por teléfono, y me decían que me saliera del sindicato, que dejara de andar de revoltosa”, dijo a IPS una empleada en la empresa LD El Salvador, ubicada en la Zona Franca San Marcos, un complejo de fábricas al sur de esta capital.
“Me llamaban por teléfono, y me decían que me saliera del sindicato, que dejara de andar de revoltosa… Me dijeron que eran homeboys (pandilleros) y que si no me salía iba aparecer colgada de uno de los árboles que están afuera de la empresa”: trabajadora en empresa LD El Salvador.
Ella trabaja como operaria de máquinas de coser desde 2004 y está afiliada al Sindicato de la Industria Textil Salvadoreña (SITS). Unas 780 personas laboran en la compañía, de capital coreano, que produce prendas de vestir para las firmas Náutica y Walmart.
“Me dijeron que eran homeboys (pandilleros) y que si no me salía iba aparecer colgada de uno de los árboles que están afuera de la empresa”, añadió.
Reveló que los ejecutivos de LD contrataron a pandilleros para que las amenazas se hicieran directamente a los trabajadores afiliados al SIST, dentro de las instalaciones.
Las advertencias surtieron efecto, contó, pues de los 155 afiliados al sindicato, solo han aguantado  60, temerosos de ser víctimas de las pandillas, las organizaciones criminales también conocidas como maras que son responsables de buena parte de los asesinatos diarios que ensombrecen el país.
El Salvador,  con 6,3 millones de habitantes, es uno de los países más violentos del continente americano. El 2014 cerró con 3.912 muertes violentas, una tasa de 63 homicidios por cada 100.000 personas.
“Me llamaban y me decían que en una bolsa negra me iban a encontrar, si no desistía del sindicato… como eran las primeras llamadas que recibíamos, yo me sentí muy nerviosa y preocupada”, confió a IPS otra trabajadora que resiste en el SITS.
Las maquilas textiles, plantas dedicadas a la confección para la exportación con materia prima importada, operan en las 17 zonas francas del país, áreas sin aranceles para materias primas importadas, exenciones tributarias y otros incentivos. Los clientes son marcas como Nike, Puma oAdidas, entre otras.
El sector generó en 2014 más de 74.000 empleos, la gran mayoría de mujeres, que representa 12 por ciento de los 636.000 puestos de trabajo del sector privado. Sus exportaciones sumaron 2.400 millones de dólares, la mitad de las ventas totales salvadoreñas al exterior,  según cifras de esa industria.
Desde su proliferación en los años 90, se cuestionó los tratos inhumanos y las violaciones a los derechos laborales de los trabajadores.
“Uno de los derechos más violados es el de la libre sindicalización”, dijo a IPS el secretario de organización de laFederación Sindical de El Salvador, Reynaldo Ortiz.
“Y ahora recurren a las amenazas de muerte para romper los sindicatos”, acotó.
En enero, el Centro de los Derechos Laborales Globales, de la Penn State University, y el Consorcio de los Derechos de los Trabajadores, ambos de Estados Unidos, publicaron el informe Alianzas Nefastas, en el que describen cómo se sigue minando la organización sindical en las maquilas de la confección en El Salvador.
También destacaron, con evidencias de casos específicos, las intimidaciones de pandilleros a sindicalistas.
“Estas amenazas tienen un efecto paralizante sobre la libertad de asociación, tanto por la larga historia del país de asesinatos de activistas sindicales como por el hecho de que la sociedad salvadoreña en general está plagada de la violencia de las maras”, dice el informe, de 46 páginas.
Según el reporte, varios incidentes sucedieron en enero del 2013 a trabajadores de la empresa F&D, de capital taiwanés, también de la Zona Franca San Marcos.
Uno de ellos, el de dos gerentes de la empresa que, acompañados por un pandillero, se acercaron a varios trabajadores que estaban hablando fuera de la fábrica y el ejecutivo procedió a identificar al miembro de la mara quiénes eran los líderes sindicales.
Tan evidente es la participación de las maras, narró una de las trabajadoras de LD, que en noviembre del 2013, durante una reunión de miembros del sindicato con pandilleros, planeada para aclararles las luchas laborales que persiguen, algunos de estos llegaron con personal directivo de la empresa.
En enero del 2014 fue asesinado en circunstancias poco claras Juan Carlos Sánchez, uno de los trabajadores que participó en aquel encuentro, dijo una trabajadora.
Añadió que han interpuesto las respectivas denuncias ante la Fiscalía General de la República, pero la investigación nunca prosperó.
IPS no logró obtener comentarios de parte de representantes de F&D y LD sobre esas ilegalidades. Tampoco funcionarios del Ministerio de Trabajo respondieron al pedido de entrevistas sobre el tema.
Otro caso de amenazas es el ocurrido a activistas del Sindicato de Trabajadoras y Trabajadoras, Sastres, Costureras y Similares (Sitrasacosi), que mantienen actividad, entre otras, en la empresa textil Nemtex, localizada al oeste de San Salvador.
 “Eran hombres armados que esperaban en carros a la salida de la empresa, nunca les dijeron nada, era más como intimidación, presión psicológica”, reveló una integrante de ese sindicato.
Detalló que en febrero un dirigente de la asociación, que labora en Nemtex, fue amenazado de muerte por pandilleros que llegaron a su casa.
A fines de febrero el sindicalista tuvo que huir a Estados Unidos.
La activista de Sitrasacosi agregó que los empresarios tienen aversión hacia los sindicatos y hacia la firma de contratos colectivos de trabajo.
Contó que el Sindicato de Trabajadores de la Empresa Confecciones Gama, estaba negociando ya un contrato colectivo con la compañía, que sería el primero en el sector de maquila textil.
Pero la empresa repentinamente cerró operaciones en junio del 2011, dejando sin trabajo a más de 270 empleados.
“Prefirieron cerrar la fábrica que suscribir un contrato colectivo… para ellos sería sentar un mal precedente”, añadió la integrante de Sitrasacosi.
Aseguró que gracias al trabajo de la Liga Sindical Internacional para Responsabilizar las Marcas, que presiona  para que se cumplan los derechos laborales en las maquilas del mundo, se logró en diciembre del 2012 que los propietarios de Gama pagaran el total de la indemnización que correspondía por el cierre.
Otros derechos laborales y humanos siguen siendo violentados en las maquilas textiles, dijo a IPS la especialista Carmen Urquilla, de la Concertación por un Empleo Digno para las Mujeres.
Entre ellos, la apropiación ilegal de las cuotas que les son descontadas a los trabajadores para el pago de la seguridad social y créditos bancarios, un fenómeno que aún se da, dijo, aunque en menor escala que en años pasados.
Hay mucho trabajo forzoso en las maquilas, agregó Urquilla, ya que a las mujeres se les ponen metas de producción muy altas, y para cumplirlas deben trabajar alrededor de 12 horas diarias.
Esas horas extras no se pagan, acotó, sino que solo reciben una bonificación de 10 dólares por metas cumplidas. El salario mínimo en las maquilas de la confección es de 210 dólares mensuales.
“Es pesado, muchas mujeres sufren incapacidades de por vida, por trastornos músculo esqueléticos, lesiones en hombros, piernas, gente que no se puede vestir sola”, dijo Urquilla.
Una operaria de una maquila, que pidió no detallar la empresa donde labora, señaló a IPS que en 10 horas su meta es coser 1.110 pares de mangas de camisas.
“Es realmente extenuante”, denunció.
Publicado por IPS – San Salvador – Edgardo Ayala – 21/03/15 -