jueves, 19 de marzo de 2015

La sorprendente historia de la mujer que amamantó al hijo de su mejor amiga

Elisa Albert trabaja como novelista en Nueva York y tuvo a su hijo hace seis años.

Elisa Albert y Miranda Beverly son buenas amigas. En 2005, con algunos días de diferencia, ambas tuvieron bebés. Dos niños.
Y lo que en principio era una simetría divertida entre dos amigas para compartir la intimidad de la maternidad, se transformó en una coincidencia afortunada que salvó la vida de un bebé.
Y la salud mental de una madre.
Desde su casa cerca de Nueva York, Estados Unidos, Elisa Albert le contó a BBC Mundo cómo tuvo que pedirle a su amiga que le ayudara a amamantar a su pequeño bebé, porque después de dos meses de nacido no había logrado alimentarlo de forma adecuada y estaba perdiendo mucho peso.

"Fue una gran amiga que me ayudó en un momento crucial", recordó.
Miranda Beverly le ofreció amamantar al hijo de Elisa Albert para darle un alivio a su situación.

A mediados de enero de 2005, dos semanas después de que su amiga Beverly diera a luz, Albert tuvo a su hijo, en su casa y tras 13 horas de labores de parto.
Sin embargo, de la ilusión de un nuevo integrante en la familia se pasó rápidamente a la angustia: su bebé no ganaba peso, a pesar de que lo alimentaban correctamente.
"Nos dijeron que era normal que el niño perdiera algunos gramos en los primeros días. Que ya iba a volver a estar en el peso normal”, relató.

Pero no ocurrió. Durante las primeras dos semanas, su hijo continuaba bajando de peso. Cuando comenzó a consultar a los médicos, también comenzaron las contradicciones. La confusión.
"Un médico me dijo que tenía un problema en la forma que la boca de mi niño se acomodaba a mi pezón. Otro me dijo que mi leche no era nutritiva y otro me sugirió que un problema anatómico al amamantar causaba mi falta de suministro de leche nutritiva. No sabía a quién creerle”.
Mientras tanto, ella continuaba sacando leche de su pecho para evitar que su hijo muriera por inanición. Su madre, que había venido de visita y que nunca había amamantado, le sugirió que tomara el mismo camino que ha tomado la maternidad moderna: leche de fórmula para bebés.
Ese mismo consejo se lo había dado uno de los doctores que había visitado.
"Me gusta creer que soy una revolucionaria que quería alimentar a su hijo con leche materna, de mi pecho. Le dije que no. Que no quería alimentar a mi hijo de otro modo".

Miranda y la oferta

Mientras tanto su amiga Beverly continuaba amamantando con normalidad a su hijo. Un día se encontraron y fue inevitable no contarle el drama que traía cada comida de su pequeño.
"Mi madre nos había dado pecho y muchas veces recordaba cómo en algunas comunidades de África las mujeres compartían los hijos de sus amigas para alimentarlos", le contó a BBC Mundo la también escritora Miranda Beverly, quien fue la "amiga salvadora”.
"Y al ver cómo el niño estaba sufriendo por hambre, me pareció que lo correcto era ofrecerle que yo podía alimentarlo. Me sobraba leche y podía hacerlo”.
La reacción fue de cautela.

"Ya me habían ofrecido ir a un banco de leche materna que había en Nueva York, pero me pareció que no estábamos tan desesperados como para llegar a eso. Lo mismo me pasó con la oferta de Miranda y la de otra amiga. Eso me tomó por sorpresa. Dije que no casi por instinto", recuerda Albert.
Hay un dicho africano: "Se necesita todo un pueblo para criar a un bebé”. Las nodrizas, mujeres encargadas de amamantar a hijos de otras mujeres, fueron habituales en las sociedades alrededor del mundo hasta la primera parte del siglo XX.
Sin embargo, la popularización de la leche maternizada o de fórmula (formula feed, en inglés) hizo que esa tradición se perdiera, sobre todo en muchos países occidentales, y que recién en 2003, con la declaración de la Unicef sobre lactancia materna, recuperara algo del terreno perdido.
Una noche, después de varios días de mal sueño e inútiles esfuerzos para que lograra alimentarse correctamente, el niño no podía dormirse y solo lloraba y lloraba.
"Mi esposo y yo teníamos claro que era porque estaba con mucha hambre. No había manera de calmarlo y estábamos realmente agotados”, recordó.
El marido de Albert se acercó y le dijo con calma, pero con sentida urgencia: "Llama a Miranda”.

La solidaridad

"Recuerdo que la llamé y con el poco aliento que tenía le pedí que me ayudara. Su respuesta fue simple: 'ven para acá'", dijo.
Por primera vez en los dos meses de maternidad, Albert sintió que estaba en paz. Tranquila. Serena. Sin estrés. Su hijo se alimentaba del pezón de su amiga como tenía que hacerlo. A los diez minutos de tomar, su bebé cayó dormido.
A la tranquilidad del momento le siguió una cuota de gratitud indescriptible para con su amiga.

"Me ha sorprendido mucho la reacción de algunas personas sobre lo que hice. Aunque yo tenía los pezones un poco hinchados porque no estaba acostumbrada a eso, para mí fue normal, algo que podía hacer por una amiga que estaba en dificultades", apunta por su parte Beverly.
Albert no se rindió, de todos modos. Consultó a otro especialista y poco después encontró una respuesta práctica a su problema: tenía que combinar leche maternizada con la lactancia hasta que su cuerpo produjera la suficiente cantidad para el bebé. Le tomó tres meses, pero finalmente pudo amamantar a su hijo.
"Además de la ayuda de mi esposo en esta crisis, lo que más me ayudó fue ese círculo de amigas que se acercaron a darme una mano. Cuando se es madre primeriza, se pasa por muchas cosas difíciles. Es importante estar rodeada de personas que estén pendientes de ti".
Actualmente los hijos de Albert y Beverly tienen 6 años y ese hecho las convirtió en amigas aún más cercanas.
"Yo estoy muy agradecida con ella por la generosidad que mostró en ese momento. Pero también por cómo se mostró con esa fortaleza, serenidad y capacidad para manejar ese momento cuando yo me estaba quebrando. Fue algo que no pienso olvidar", concluyó Albert.

Publicado por BBC Mundo – Redacción – 18/03/15 -

El acoso a la mujer en el Ejército es más común de lo que parece y nunca fue atajado

Actualmente en España 15.113 mujeres engrosan las filas de las Fuerzas Armadas, un 12,4% del personal militar. Son los cuerpos comunes (abogadas, médicas, veterinarias, economistas) donde su presencia es más notoria.

El acoso sexual en todo colectivo en el que conviven ambas sexos es un fenómeno grave en cualquier caso, pero especialmente grave en el militar, sobre todo cuando ese acoso se produce desde un rango superior a un subordinado. Y eso es lo peor. Por no decir el corporativismo y cierto machismo visceral que todavía se aprecia entre no pocos mandos. Todos los que hemos sido soldados alguna vez hemos visto casos de arbitrariedad manifiesta con la tropa; pero, en honor a la verdad, he de decir que en todos esos casos, también fui testigo de la eficacia de los mecanismos correctores. Pero no siempre ocurre. Sigue habiendo muchos mandos que creen que deben imponerse “por cojones”, en lugar de con el ejemplo y el trabajo. O que opinan que el rango militar les da derecho a ejercerlo a su voluntad sobre los inferiores sin trabas ni límites.
Estos días se ha hablado mucho del acoso al que fue sometida una capitana del Arma de Ingenieros por parte de un teniente coronel, ahora coronel, con curso de general (que espero no le sirva para nada) y de una sargento maltratada verbalmente y humillada por un capitán sin frenos. Pero desde que la mujer está en las Fuerzas Armadas ha habido más casos igualmente vejatorios e igualmente en gran parte impunes o livianamente sancionados.
A mí siempre me han sorprendido lo benévolas que son algunas sanciones tanto en el ámbito militar como en el de los jueces, ya que, en este último caso, hay conductas reprobables que se mitigan con multas de 300 euros; es decir, menos que algunas sanciones de tráfico.
Pero en los Ejércitos es peor. Que un teniente coronel, por muchos años que lleve en servicio, muchos cursos que haya hecho y muchas cruces o medallas de permanencia cuelgue de la pechera, se comporte como lo ha hecho José de Lezcano Mújica, debería haber sido sancionado con mayor contundencia y mandarlo para casa, sin devolverlo a las filas, donde nunca debió estar.  No creo que en una empresa privada, un mando que se produjera como este sujeto tuviera mucho futuro. José de Lezcano Mújica, condenado a dos años y diez meses de cárcel por acoso sexual a la capitana Zaida Cantera, es un indeseable que mancha el uniforme que viste. Y si éste fuera un país sin complejos, la capitana Cantera sería felicitada y repuesta con todos los honores en el empleo y destino que hubo de abandonar amargada y desilusionada.
Pero llueve sobre mojado ¿Cómo pueden los militares seguir con esa huera retórica del honor y otras zarandajas como si realmente por vestir un uniforme los patanes se tornaran en caballeros. ¿Qué decir de ese otro energúmeno, que también acaba de salir bien parado de sus abusos, el capitán José Francisco Cabrera, quien deparó a una subordinada sargento toda clase de malos tratos verbales, ex abruptos. Y lo peor es que, reconocidos los hechos, la Sala Quinta del Supremo, considera que este modo de tratar a los subalternos no constituye un delito de abuso de autoridad, lo que el Código Penal Militar castiga con hasta cinco años de prisión.
O sea, que este sujeto puede seguir con un modo de producirse que parece de un tiempo lejano, muy lejano. El maltrato verbal es una forma de violencia como el maltrato físico de antaño, no tan lejano, cuando un superior podía golpear a sus anchas a un soldado. ¿Es que nunca vamos a tener oficiales que remonten el lenguaje cuartelero e innecesariamente soez? Un oficial debe imponer su autoridad con el ejemplo y tratar a sus subordinados con respeto, porque son ante todo, ciudadanos de uniforme.
Después de soportar estas vejaciones durante tres años que, según el Supremo,“no revisten la entidad necesaria para ser considerado delito”, la sargento perseguida por el entonces teniente Cabrera, sin amparo y acosada, pidió la baja por alteración psicológica, conforme diagnóstico del Servicio de Psiquiatría del Mando Aéreo de Canarias (MACAN). Cuatro de los cinco jueces del Supremo no apreciaron relación entre la severidad verbal del capitán y el cuadro nervioso de la militar. Sólo uno de los magistrados, el juez Jacobo López Barja, emitió un voto particular disconforme con sus colegas por entender que los insultos conducen a la humillación y degradación de la persona. Sostiene este magistrado que minan la dignidad de la sargento, tal y como recoge el artículo 106 del Código Penal Militar.

Acosar a las soldados sale barato
Todos estos hechos tienen lamentables antecedentes, porque no se castigan de manera ejemplar y disuasoria y porque en las Fuerzas Armadas no se corrigen con contundencia las actitudes inadmisibles. En 2007 se conoció otro caso todavía peor que los anteriores: un teniente que fue condenado por acosar sexualmente a 28 soldados, pero pese a que la pena fue a 17 años, tres meses y un día de prisión, no fue expulsado del Ejército ni perdió su rango (cuando la sentencia ya era capitán, porque los bandidos siguen rigurosamente el escalafón). La condena efectiva por "abuso de autoridad en su modalidad de trato degradante a un inferior" se quedó en 3 años, el triple de la pena máxima impuesta por cada delito.
Este oficial estaba en comisión de servicio en la Academia de Logística de Calatayud (Zaragoza), como responsable de una unidad de instrucción de aspirantes a soldado, en entre el 27 de octubre y el 3 de diciembre de 2003. Su función era facilitar la integración de los reclutas en las Fuerzas Armadas. Sin embargo, uso su jerarquía militar y del sometimiento de sus alumnas (ya que de la puntuación que les otorgara iba a depender su futuro en el Ejército) para cometer numerosos actos de abuso sexual, tanto en las entrevistas personales como en los ejercicios de instrucción. Las chicas sufrieron el chantaje de este oficial con rabia, silencio, amargura y vergüenza.

Indeseables ascendidos
Y lo malo es que, de uno u otro modo, hay muchos tipos de indeseables que siguen en los ejércitos y las fuerzas de Seguridad. Hace años nos enteramos de que uno de los tenientes golpistas del 23-F que fue exonerado gracias al “Pacto del Capó”, había llegado a coronel la Guardia Civil. Este tipo fue uno de los que huyeron del hemiciclo escapando por las ventanas del Congreso, cobarde sin honor, abandonó a los mismos hombres que él había dirigido a la rebelión, dejándolos a su suerte. Pues llegó a coronel, porque en el Ejército y la Guardia Civil funciona un automatismo que esperemos deje tener esa mecánica vigencia.

La integración de la mujer a los Ejércitos
Iniciada en 1988,  la integración absoluta de la mujer a las FAS quedó completada con la Ley 17/99, de 18 de mayo, de Régimen de Personal de las Fuerzas Armadas, de la que surgió el Real Decreto 66/2000 de 21 de enero, por el que se modificaron las condiciones de acceso a Militar Profesional de Tropa y Marinería de las Fuerzas Armadas, ampliando su incorporación a todos los cuerpos y escalas de los tres ejércitos en un plano de igualdad con los sistemas de incorporación de los hombres. A partir del año 2000, las mujeres accedieron a La Legión la Brigada Paracaidista y a Operaciones Especiales.
Actualmente 15.113 mujeres engrosan las filas de las Fuerzas Armadas, lo que supone un 12,4% del total del personal militar. Son los Cuerpos Comunes (abogadas, médicas, veterinarias, economistas) donde la presencia de la mujer es más notoria. En el Ejército de Tierra la presencia de la mujer es del 11.9%.
Las mujeres suponen el 7,6% entre los oficiales, el 3,6% entre los suboficiales y el 16,9% en la tropa y marinería. Las mujeres de mayor graduación en la actualidad ostentan el empleo de Teniente Coronel, y son 17.
La incorporación de la mujer a todos los puestos de las Fuerzas Armadas exigió introducir modificaciones en la infraestructura de unidades, buques y bases, así como en la vida diaria del cuartel.   Fue preciso crear espacios diferenciados.
Hubo que introducir las correcciones adecuadas a los supuestos de conducta que atentan a la libertad sexual. El Código Penal Militar, por un lado y la Ley Orgánica 8/98 de Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas, que contemplan expresamente los ataques a la libertad sexual. En los últimos diez años se han dictado 32 sentencias condenatorias por acoso o abuso sexual en las Fuerzas Armadas dentro de la jurisdicción militar.
En el artículo 48 del capítulo III del nuevo Código Penal Militar se establece que “el superior que, respecto de un subordinado, realizare actos de acoso tanto sexual y por razón de sexo como profesional, le amenazare, coaccionare, injuriare o calumniare, atentare de modo grave contra su intimidad, dignidad personal o en el trabajo, o realizare actos que supongan discriminación grave por razón de nacimiento, origen racial o étnico, sexo, orientación sexual, religión, convicciones, opinión, discapacidad o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, será castigado con la pena de seis meses a cuatro años de prisión, pudiendo imponerse, además, la pena de pérdida de empleo”.


Publicado por  MUNDIARIO -  Fernando Ramos – 18/03/15 -

Investigan presunta red de corrupción y prostitución infantil en Viedma (Argentina)

El hermetismo en los tribunales de la capital es absoluto. La denuncia alcanzaría a profesionales y a un funcionario judicial.

La Justicia investiga una presunta red de prostitución infantil y corrupción de menores en la que estarían involucrados adultos de "prestigio" social de esta capital. La pesquisa trata de determinar si forman parte de una lista de personas que consumen servicios sexuales de menores de edad, prohibidos por la ley.
El absoluto hermetismo judicial sobre esta investigación se ha mantenido desde hace meses, pero en los últimos días comenzó a trascender información que no ha sido desmentida pero tampoco confirmada por las diversas autoridades judiciales consultadas ayer por este medio. Los trascendidos incluyen en aquel listado a un comerciante, a un profesional de la medicina, a un productor rural, a un abogado y a un funcionario judicial, aunque todo es motivo de investigación y nada ha sido confirmado por los responsables de la causa penal.
La investigación la lleva adelante el fiscal de instrucción Juan Pedro Puntel desde hace meses y tramita ante el juzgado de Favio Igoldi. Ninguno aportó mayores precisiones ante la consulta de este medio y, de hecho, hicieron notar su malestar por la publicación de información presuntamente inexacta en algunos medios de comunicación.
El origen de la causa tendría vinculación con una denuncia presentada desde la Defensoría General del Poder Judicial, organismo dependiente del Ministerio Público que conduce la defensora Rita Custet Llambi. "Río Negro" también intentó confirmar con ella la información, pero la funcionaria prefirió no hacer declaraciones al respecto.
De todos modos, se sabe que el fiscal solicitó varias medidas de prueba que fueron admitidas y ordenadas por Igoldi. En ese marco se realizaron allanamientos en un comercio del radio céntrico y en otros ámbitos, en los cuales se habrían secuestrado computadoras.
Ayer tampoco se pudo confirmar si el fiscal requirió al juez otra línea específica de investigación. Es que al parecer, en los últimos días se habrían sumado más datos a la información inicial que generarían la necesidad de otras medidas judiciales.
Publicado por rionegro.com.ar – 18/03/15 -


Una imprenta de La Paz servía de fachada para prostituir a adolescentes

La supuesta imprenta. Foto La Prensa

PARECÍA UNA IMPRENTA, PERO ERA UN LENOCINIO
LA DENUNCIA DE UNA MADRE PERMITIÓ EL HALLAZGO.
Las menores eran contratadas como operarias e inducidas a la violencia sexual comercial.
Una imprenta ubicada en en la intersección de las calles Boquerón y Otero de La Vega  escondía un lenocinio, donde se reclutaba a menores de edad como operarias para posteriormente persuadirlas a ofrecer servicios sexuales.
A denuncia de la madre de una adolescente de 14 años, la División de Trata y Tráfico de Personas de la fuerza anticrimen desarrolló un operativo en el lugar.
Operativo. El comandante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Daniel Quintanilla, informó que se pudo determinar, que el inmueble que lucía como una imprenta, en realidad era un centro de reclutamiento de jóvenes, con preferencia de menores de edad, que eran utilizadas como trabajadoras sexuales. De acuerdo con la autoridad  policial,  durante la acción directa en el lugar, se arrestó de dos hermanos, bajo sospecha de que forman parte de una banda de trata. Se  trata de Jorge A. P y Boris A. P.
Recolección de pruebas. Durante el operativo se recolectó ropa de fantasía, faldas cortas y ropa interior íntima, se presume de las mujeres que trabajaban en el lugar.
Quintanilla dijo además que se encontraron tarjetas, en las que se ofrecía el servicio y celulares, en los que hay registros de los nombres de los posibles clientes, a quienes ofrecían el servicio a través de  whatssapp.
La Policía, según Quintanilla, busca a una tercera sospechosa de integrar la organización criminal. Se trata de una mujer, quien aparentemente era la encargada de tomar contacto con las jovencitas, a quienes ofrecía trabajo en impresiones, y posteriormente, a la actividad sexual.
Página Siete. La imprenta que supuestamente era utilizada como fachada para una casa de citas.
LOS APREHENDIDOS  FUERON PUESTOS A DISPOSICIÓN DE UN FISCAL Y UN JUEZ PARA ESTABLECER SU SITUACIÓN JURÍDICA POR ESTA CAUSA.
Una imprenta servía de fachada para prostituir a adolescentes

Contactaban a los clientes a través de la red social WhatsApp. Los dos propietarios del negocio fueron aprehendidos y serán imputados por el delito de trata de personas. La Policía busca a una tercera implicada.
Una imprenta era utilizada como fachada para la explotación sexual comercial de adolescentes  a través de citas por las redes sociales, según la Policía. El lunes, dos varones fueron aprehendidos y serán imputados por el delito de trata.
“Es un caso de trata. Por la denuncia de una persona se descubrió que una menor de 14 años fue contratada en una imprenta, pero en realidad se estableció que fue reclutada para ofrecer servicios sexuales. Las citas con los clientes eran a través de WhatsApp”, informó  ayer el director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Daniel Quintanilla. 

La adolescente fue contratada en noviembre del año pasado en la imprenta ubicada en la zona de San Pedro. Desde entonces llegaba tarde a su casa y en los últimos días llegó con un celular último modelo. La madre sospechó y acudió a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, donde la menor declaró que su jefe le contactaba clientes mediante el celular y lo mismo ocurría con sus compañeras.
Una vecina del lugar, quien pidió el anonimato, contó que la imprenta lleva ahí más de cinco años y jamás vio nada sospechoso. Pero en los últimos meses se deshicieron de los equipos pesados y contrataron a dos muchachas para trabajos más ligeros, como encuadernados.

El dueño de la vivienda, que tampoco se identificó, dijo que los propietarios de la imprenta son sus inquilinos, los dos aprehendidos: J.A. y  B.A., ambos de más de 30 años. Además de este local, tienen alquilados dos departamentos donde habitan con sus familias.
Dijo también que nunca vio nada sospechoso y que hasta la tarde de ayer la Policía no le consultó nada. “Sé que se quedaban hasta tarde, pero trabajando en la imprenta, ahí tienen sus cosas”. Página Siete comprobó que en el lugar, que no está precintado, hay tapas de carpetas y papeles para impresión.
El coronel   Quintanilla añadió que en el lugar se encontró ropa interior femenina, prendas de fantasía, lubricantes y panfletos de damas de compañía.

Al parecer hay una tercera persona implicada en el caso, una mujer que se dedicaba a captar a las futuras víctimas. Además, se tiene indicios de que hay más adolescentes que trabajaron en esta casa de citas, empero éstas no eran privadas de su libertad.
La madre de los aprehendidos sostuvo  que en varios años de trabajo jamás se percató de lo que ahora sostiene la Policía. “Parece que la muchachita tomaba y tuvo problemas con unas fotos, por eso metió a mis hijos”, señaló la mujer.

 Norma y consejos
Trata.  La Ley 263 sanciona con 10 a 15 años de prisión a quien capte o acoja a personas con diferentes fines, entre ellos el de explotación sexual comercial. 
Recomendación.  El director de la FELCC, Daniel Quintanilla, recomendó a los padres de familia controlar las actividades de sus hijos y estar al tanto de los repentinos cambios de comportamiento  que les hagan sospechar algo.


Publicado por eju.tv – Luz Mendoza – 18/03/15 -

Piropo o Acoso: los resultados de nuestra encuesta

Lo que es más grave: muchas jóvenes, podrían experimentar situaciones que afecten su autoestima y sentimiento de seguridad, de por vida

Un sondeo de opinión efectuado por La Estrella de Panamá permitió conocer el alto nivel de acoso y hostigamiento que podrían estar experimentado las mujeres panameñas. De comprobarse los resultados de la muestra (no científica), un número alto de mujeres sufriría a diario de comentarios agresivos, acercamientos intimidantes y hasta exhibicionismo por parte de la población masculina.
Lo que es más grave: muchas jóvenes, podrían experimentar situaciones que afecten su autoestima y sentimiento de seguridad, de por vida.

El proyecto de ley
Tal vez, Ana Matilde Gómez nunca se imaginó que levantaría tanto revuelo al proponer el proyecto de Ley 77 ante la Asamblea Nacional, el cual previene el hostigamiento, acoso sexual, acecho, favoritismo, sexismo y racismo.
Desde el primer momento, la ley fue objeto de debate, aplausos y críticas. Hubo quien la defendió de inmediato, pero no faltaron las burlas a priori, por parte de quienes todavía, sin haberla analizado a fondo, ya la presentaban como un absurdo o un intento de contravenir lo más profundo de nuestra cultura piropeadora y machista.
Con la intención de medir el grado de aceptación de la propuesta y la frecuencia de los hechos que el mismo proyecto pretende corregir, La Estrella de Panamá elaboró un cuestionario, que fue publicado en su página web, donde permaneció durante unos 10 días, con el que se obtuvieron 144 respuestas: 114 de mujeres y 30 de hombres.
Para ambos sexos, el perfil de edades de la muestra resultó ser bastante similar, concentrándose entre las edades de 21 a 50 años (80% en el caso de las mujeres y un 50% en el caso de los hombres). Los menores de 20 años no representan más del 6% de la muestra para ninguno de los dos sexos y, en la muestra femenina, 14% sería mayor de 51 y en la masculina, un 45%.
Al analizar las respuestas y hacer un cruce de información, se encontró una diferencia profunda en la forma en que las mujeres y hombres respondieron al cuestionario.
Por ejemplo, al preguntar si estaban de acuerdo con el proyecto, un 79% de las mujeres dijo estar de acuerdo (52% dijo que “ya era hora de que se legislara el tema” y 27% dijo que “no conoce a profundidad el proyecto pero que es necesario que se regule el tema”).
Los hombres, en cambio, están casi en un 56% opuestos al proyecto de ley. Un 50% dijo que “había cosas más importantes que legislar” y otro 6% adicional dijo que “no les parecía necesario que se legislara el tema”. En cambio, un 20% dijo que “ya era hora de que se legislara” y un 13% dijo que “era conveniente”.
Tal parece que los hombres, en su mayoría, se oponen a este proyecto de ley porque carecen de un marco de referencia que les permita identificarse con el sufrimiento del sexo opuesto. Esto se puede deducir de las experiencias por las que ambos sexos dicen haber pasado.
El 80% de las mujeres dijo haber sido objeto de silbidos, besos, bocinazos y otras expresiones en su caminar por los sitios públicos; el 56% dijo haber recibido piropos halagadores. El 70% dijo recibir miradas lascivas y piropos agresivos; el 50% dijo recibir acercamientos intimidantes (hablar al oído, tocar partes íntimas, etc.) y el 46% dijo haber sido perseguido. Casi el 26% dijo haber presenciado un acto de exhibicionismo.
Entre los hombres, el 19% dijo haber recibido silbidos, besos y bocinazos. Solo el 11% dijo que recibió piropos agresivos y solo el 7.69%, haber sido objeto de miradas lascivas. Un 11% reportó acercamientos intimidantes y un 7% dijo que había sido perseguido. Sin embargo, el 61% dijo haber recibido piropos halagadores.
Para las mujeres, las probabilidades de ser objeto de estas conductas disminuye con la edad. El 40% de las mujeres de entre 21 a 30 años dice ser objeto de este tipo de situaciones varias veces al día, mientras que otro 40%, serlo una vez al día o varias veces a la semana; pero, entre las mujeres de 50 años en adelante, el 62% reportó que les sucede menos de una o dos veces a la semana.
Al ser objeto de estas conductas (todas evaluadas al mismo tiempo), las mujeres reportaron sentir rabia (31%), asco (20%),inseguridad (16%) o miedo (14%). Ninguna reportó que le gustara ser objeto de estas actuaciones, aunque un 12% dijo sentirse “normal”, probablemente se trata del caso de los piropos halagadores.
A los hombres les gusta más: un 20% dijo que les gusta. Otro 34% dijo sentirse normal; a un 11% le ha dado rabia y, en un 7%, asco.
El 62% de las mujeres que respondieron la encuesta dijeron haber tenido una experiencia traumática en algún momento. El 83% de ellas, sin embargo, nunca ha presentado una denuncia. Entre las 29 mujeres que dijeron haber presentado una denuncia, más del 75% reportó que no había solucionada adecuadamente.
El 96% de los hombres afirmó nunca haber experimentado situaciones traumáticas.

Publicado por Diario La Estrella de Panamá – Redacción Digital – 19/03/15 -

La larga lista de chicas descartables

A lo largo de 2014, treinta y seis adolescentes de 15 a 21 años fueron asesinadas, en distintas circunstancias atravesadas por la violencia machista, como se presume que murió Daiana García: una chica cada diez días, de acuerdo con las últimas estadísticas del Observatorio de Femicidios en Argentina, que lleva adelante La Casa del Encuentro, ante la ausencia de estadísticas oficiales. Violadas sin que se pueda identificar al autor, estranguladas por un novio o una ex pareja, baleadas por conocidos o en otras situaciones que todavía no han sido esclarecidas por la Justicia.

Así fueron encontrados sus cuerpos. En muchos casos aparecieron como el de Daiana García, a la vera de una ruta, o en un terreno baldío, en bolsas de consorcio negras, descartadas como basura. De los que ocurrieron el año pasado, el femicidio de Melina Romero, de 17 años, fue, sin dudas, el que tuvo más repercusión mediática –al extremo de violentar su historia privada con enfoques periodísticos amarillistas y sexistas, que fueron criticados oportunamente desde este mismo espacio–, pero no fue el único. Otras adolescentes, cuyo nombre nadie recuerda más allá de su familia y sus amistades, como el de Mariana Llamazare, también fueron víctimas de femicidios, abusadas y desechadas. Tanto el de Melina como el de Mariana –entre otros de la lista– no tienen imputados y van camino a quedar impunes, un mensaje que habilita a seguir tomando sus cuerpos para usar y desechar. Total, la Justicia no castiga. Total, ellas se lo buscan (con sus fotos provocativas, con sus escotes o sus minis). Ese parece ser el mensaje que queda flotando.

Cada femicidio tiene su singularidad, pero comparten un denominador común: son consecuencia de una cultura machista –alimentada por programas de televisión y publicidades sexistas que cosifican a las mujeres, las denigran, las humillan–, en la que algunos hombres se creen con derecho a tomar el cuerpo de esas víctimas, como parte de sus propiedades al punto extremo de matarlas. A veces, además, las violan. Las usan y las desechan.
La violencia de género es un problema social y de derechos humanos, muy complejo. Por esa razón requiere de respuestas integrales. La Argentina avanzó en 2009 con la sanción de una ambiciosa ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres "en todos los ámbitos de sus relaciones personales”. Pero la ley 26.485 todavía no fue implementada en su totalidad. Entre los puntos más relevantes que faltan poner en marcha, figura un Plan Nacional contra la violencia machista: el órgano responsable de elaboración e implementación –en articulación con gobiernos provinciales y municipales– es el Consejo Nacional de las Mujeres, que depende del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales. Pero no tiene presupuesto adecuado. No se trata sólo de dar respuesta a la violencia doméstica –un fenómeno grave y extendido en el país, que atraviesa todos los sectores sociales–, sino también de prevenir y sancionar otras expresiones de la violencia hacia las mujeres como los ataques sexuales –la violencia laboral, obstétrica o mediática, entre otras–. Por eso es necesario un plan federal, que abarque políticas integrales, que incluya respuestas oportunas de la Justicia y las fuerzas de seguridad –para evitar, por ejemplo, que cuando una madre concurre a una comisaría a denunciar la desaparición de su hija adolescente, la manden de vuelta a su casa y la quieran convencer de que la chica se fue del hogar por su cuenta, con un "noviecito”, sin poner en marcha mecanismos de búsqueda preventivos–. Pero también es imprescindible que el tema se aborde en las escuelas secundarias y haya campañas sistemáticas de concientización en los medios de comunicación (que no se limiten a ciertas fechas, como el 8 de marzo). Sólo por mencionar algunos de los aspectos contenidos en la ley 26.485.

Hoy nos horrorizamos con la aparición del cadáver de Daiana García en una bolsa de basura. Hace unos meses, fue Melina Romero. Pero antes fue Natalia Rocha: apareció sin vida el 19 de enero de 2014. Tenía 16 años. La asesinaron a golpes. La violaron. Vivía en el barrio Las Catonas, del partido bonaerense de Moreno. La encontraron a la vera de un arroyo. Y su cuerpo estuvo diez días como NN en la morgue, tras ser hallado horas después del crimen, a unas 30 cuadras de su casa. La familia la buscaba desde el 9 de enero. El 14 de mayo fue el turno de Paola Alejandra Rodríguez, de Salta: también tenía 16 años. La asesinaron estrangulándola. Su cuerpo, envuelto en un plástico, fue arrojado al costado de una autopista. No habría detenidos por su asesinato, según la última información periodística disponible. Pero la lista continúa. Es larga. Demasiado extensa. Si se toma el registro de femicidios entre 2008 y 2014, en total fueron asesinadas en hechos de violencia de género 147 chicas de 13 a 18 años.


Publicado por ADITAL JOVEN – Brasil - Fuente: Página|12 – Mariana Carbajal – 17/03/15 -

Mujeres y participación política: “no estamos ahí todavía”

Clara Campoamor pronuncia un discurso en San Sebastián. Fuente: La Vanguardia.
 El informe “Sin techos: participación completa”, publicado el pasado lunes por la Fundación Clinton y la Fundación Gates; señala avances y agujeros en el camino de la mujer hacia a igualdad de género desde 1995. Bajo el lema “no estamos ahí todavía”, los elaboradores del mismo destacaron que todavía queda mucho por hacer para lograr la participación completa de la mujer.
En los últimos 20 años las mujeres han conseguido avances significativos en terrenos como la educación y la sanidad, pero sigue habiendo una gran brecha de género en la participación económica, el liderazgo político y la seguridad, según un informe publicado el lunes 9 de marzo de 2015 por la Fundación Bill & Melinda Gates y la Fundación Bill, Hillary & Chelsea Clinton. Su lanzamiento coincidió con la 59ª sesión de la Comisión de Naciones Unidas sobre el Estado de la Mujer.
Este informe es una recopilación y análisis de datos recogidos por el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los organismos de Naciones Unidas, entre otros organismos internacionales, que muestra avances y estancamientos en la lucha de la mujer por la igualdad de género desde 1995. Según los datos expuestos, se considera que nos encontramos en un momento en el que las mujeres y las niñas tienen más opciones de llevar una vida saludable y segura, pues desde 1995 – año en que 189 países de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer de la ONU firmaron la Declaración y Plataforma de Acción de Pekín, un hito que instaba a “la participación completa e igual de las mujeres en la vida política, civil, económica, social y cultural” – ha habido numerosos y notables avances en educación y sanidad, sin embargo, nacer mujer sigue siendo complicado pues en aéreas como la política, la economía y la seguridad, la brecha de género continúa siendo demasiado elevada.
“De los 194 países que existen en el mundo, en enero de 2014, sólo 17 (un 9%) tiene una Presidenta o Jefa de Gobierno. El mayor porcentaje se registra en América, ya que de los 35 países que la integran, 6  (el 17%) tienen una mujer como primera mandataria: Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Jamaica y Trinidad Tobago. En el caso de Europa, de 50 países también 6 (el 12%) la tienen: Alemania, Dinamarca, Eslovenia, Lituania, Noruega y Suiza. El número baja a 3 (el 7%) en los 41 países de Asia: Bangladesh, Corea del Sur y Tailandia. Y a sólo 2 (4%), en los 54 países de África: Liberia y Malawi. Ninguno de los 14 países que integran Oceanía tiene hoy una mujer al frente”; asegura un artículo publicado en 2014 por womenceo.es, una asociación de mujeres empresarias y directivas de los más diversos campos y actividades.

Mujeres haciendo política

A lo largo de la historia encontramos a muchas mujeres importantes en política. En España,  Clara Campoamor fue una de las primeras mujeres en luchar por la igualdad de género en el terreno político, defendiendo los derechos de la mujer e impulsando el sufragio femenino. Es considerada como una de las madres del movimiento feminista y sufragista en España, ya que fue una de las impulsoras de la aprobación del voto femenino en las primeras elecciones republicanas (1931), así como de la primera ley del divorcio (1932).
También son importantes en la historia política de nuestro país Dolores Ibárruri, conocida como la Pasionaria, líder del Partido comunista de España; Victoria Kent, afiliada al Partido Radical Socialista, elegida en 1931 diputada de las Cortes Constituyentes por Madrid; María Teresa Fernández de la Vega, política española vinculada al PSOE, partido por el que ha sido elegida en diversas ocasiones diputada en el Congreso y vicepresidenta primera del Gobierno, ministra de la Presidencia y portavoz del Gobierno; Esperanza Aguirre, primera y única presidenta que hubo en la Comunidad de Madrid y actual presidenta del Partido Popular en la Comunidad de Madrid; Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta, ministra de la Presidencia y portavoz del actual Gobierno de España; entre otras.
Remitiéndonos al ámbito internacional podemos nombrar a mujeres como Margaret Thatcher — conocida como la Dama de Hierro — fue una política británica que ejerció como primera ministra del Reino Unido entre 1979 y 1990, siendo la única mujer que ha ocupado este puesto en su país; Hillary Clinton, política y abogada estadounidense, fue Secretaria de Estado, Senadora y Primera Dama de los Estados Unidos; Michelle Bachelet, actual presidenta de Chile que ha resultado ser uno de los mayores hitos en la historia republicana del país al ser la primera mujer electa para ejercer el máximo cargo gubernamental, o Angela Merkel, política alemana que desempeña las funciones de canciller de su país desde 2005 por el CDU.
En definitiva, como indicó Hillary Clinton con su frase “no estamos ahí todavía”, pero si continuamos peleando en esta batalla de la igualdad como hicieron y hacen todas estas mujeres, llegaremos a estarlo.

Publicado por La Huella Digital (Revista Universitaria) – Paula Pastor Arrizabalo – 17/03/15 -

EEUU condecora a la primera afgana que se convierte en piloto de avión

Nilofar Rahmani recibe el Premio Internacional a la Mujer con Coraje, que concede el Departamento de Estado.

El Departamento de Estado de EEUU ha concedido a Nilofar Rahmani, la primera mujer afgana en convertirse en piloto tras la caída de los talibanes, el International Women of Courage Award (Premio Internacional a la Mujer con Coraje).
El premio fue anunciado el pasado 7 de marzo. Rahmani, que está en activo desde el 2012, ha recibido numerosas amenazas de muerte por parte de los talibanes y ha tenido que mudarse de vivienda en varias ocasiones. Pese a eso, sigue decidido a no abandonar su vocación y pretende convertirse en instructora de vuelo para animar a otras mujeres a hacerse piloto.

DESDE EL 2012

La mujer se alistó en el 2010 en la Fuerza Aérea Afgana y obtuvo el grado de subteniente en el 2012. Desde entonces ha pilotado aviones militares de transporte Cessna 182. En un principio, la fuerza aérea afgana le vetó el transporte de militares heridos o muertos en combate, aduciendo motivaciones religiosas. No obstante, ella desobedeció la orden y transportó a militares heridos.

Publicado por elperiodico.com. – Internacionales – 16/03/15 -