martes, 10 de marzo de 2015

El mundo pierde demasiado al excluir a 50 por ciento de la población

La 57 sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer. Crédito: ONU/Rick Bajornas

Este reportaje forma parte de una serie de artículos elaborados por IPS con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo.

La ocasión se considera una de las mayores congregaciones de mujeres activistas en un mismo espacio. Más de 1.100 organizaciones no gubernamentales y más de 8.600 representantes se inscribieron para participar en la sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer,  que arranca el lunes 9 en la sede de la ONU en Nueva York.
El principal órgano internacional intergubernamental dedicado exclusivamente a la promoción de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, conocido también por CSW, su sigla en inglés, va a desarrollar su 59 sesión hasta el 20 de este mes..
Cerca de 200 actividades paralelas, organizadas por los gobiernos y las agencias de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), se planifican junto a las reuniones oficiales de la CSW, además de 450 eventos de las organizaciones de la sociedad civil, tanto dentro como fuera de la sede del foro mundial.
La misión principal es hacer un balance de los éxitos y fracasos de laPlataforma de Acción aprobada en septiembre de 1995 en la histórica Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, en Beijing. Los logros son limitados, según representantes de la sociedad civil y funcionarios de la ONU, pero las promesas incumplidas son innumerables.
El motivo es simple, según el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. “No podemos cumplir con 100 por ciento del potencial del mundo al excluir a 50 por ciento de la población mundial”, advirtió en referencia a las mujeres.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, sostiene que los 193 estados miembros del foro mundial deben hacer más que “defender de boca” la igualdad de género.
Deben “desafiar y desmantelar en serio las estructuras y las dinámicas de poder que perpetúan la discriminación contra las mujeres”, exhortó el funcionario jordano.
¿Pero lo harán?
En la Plataforma de Acción de Beijing, 189 gobiernos se comprometieron a “revocar cualesquiera leyes restantes que discriminen por motivos de sexo”, recordó Yasmeen Hassan, directora de Igualdad Ya, a IPS.
Veinte años después, poco más de la mitad de este tipo de leyes señaladas en tres sucesivos informes de Igualdad Ya fueron revisadas, apeladas o modificadas, añadió.
“Aunque aplaudimos a los gobiernos que tomaron medidas positivas, nos preocupa que queden tantas leyes discriminatorias… en todo el mundo”, expresó Hassan.
Mavic Cabrera-Balleza, coordinadora internacional de la Red Mundial de Mujeres Constructoras de la Paz, se alegra de que el último borrador de la Declaración Política de Beijing + 20, presentado por la secretaría de la CSW, exprese “inquietud porque el progreso ha sido lento y desigual y quedan brechas y obstáculos importantes en la aplicación de las 12 esferas de especial preocupación de la Plataforma de Acción de Beijing”, señaló.
El borrador “reconoció que 20 años después” de la conferencia de Beijing, “ningún país logró la igualdad para las mujeres y las niñas, y que persisten niveles importantes de desigualdad entre las mujeres y los hombres, y que algunas mujeres y niñas experimentan una mayor vulnerabilidad y marginación debido a formas múltiples e interrelacionadas de discriminación”, añadió.
“Se trata de un baño de realidad de parte de los Estados miembros, que es bien recibido por la Red Mundial de Mujeres Constructoras de la Paz y el resto de la sociedad civil”, declaró la activista.
Sobre salud reproductiva, Joseph Chamie, otrora director de la División de Población de la ONU, dijo a IPS que la labor de la CSW es ​​importante y que contribuyó a mejorar la vida de las mujeres.
Cuando la CSW se creó en 1946, la esperanza media de vida al nacer para una niña era de unos 45 años mientras que hoy es de 72 años, lo cual es un logro notable, aseguró.
En materia de salud reproductiva se lograron grandes avances, dijo. Además de una mejor salud en general y la reducción de las tasas de mortalidad materna, la mayoría de las mujeres pueden decidir cuántos hijos tendrán y cuándo, añadió Chamie.
Sin embargo, “concentrar la atención, las políticas y los programas en las desigualdades y prejuicios que enfrentan las mujeres y las niñas, e ignorar en gran medida aquellas que enfrentan los hombres y los niños, obstruirá y retardará los esfuerzos para lograr una verdadera igualdad de género y el desarrollo socioeconómico necesario para todos”, advirtió.
Según ONU Mujeres, solo 20 por ciento de los cargos legislativos en el mundo están ocupados por una mujer.
Aproximadamente 50 por ciento de las mujeres tienen un empleo remunerado, 40 por ciento más que en 1995, aunque persiste la desigualdad salarial.
Al ritmo actual, a las mujeres les llevará 81 años alcanzar la paridad en el empleo, calculó ONU Mujeres.
En 2000, la innovadora resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, referida a la mujer, la paz y la seguridad, reconoció la necesidad de reforzar el papel de las mujeres en la construcción de la paz en los países que salieron de conflictos armados.
Sin embargo, entre 1992 y 2011, solo cuatro por ciento de los signatarios de los tratados de paz y nueve por ciento de los negociadores en las mesas de negociación de paz eran mujeres.
Persisten las leyes matrimoniales que limitan los derechos de las mujeres, señaló Hassan, como aquellas que no les permiten contraer o terminar el matrimonio en las mismas condiciones que los hombres, nombran al hombre como jefe de familia, requieren la obediencia de la esposa, permiten la poligamia o fijan distintas edades para contraer matrimonio según el sexo.
También hay leyes que dan a las mujeres un estatus personal inferior y menos derechos como ciudadanas. Por ejemplo, aquellas que no les permiten transmitir su nacionalidad a su marido e hijos, las que consideran que la evidencia dada por las mujeres no es igual a la del hombre, y las que limitan su posibilidad de viajar.
Asimismo, persisten las leyes que tratan a las mujeres de manera económicamente desigual a los hombres, con menos derechos a la herencia o a la propiedad de bienes y restricciones al empleo, otras que promueven la violencia, dándole al hombre el derecho de violar a su esposa, eximiendo a los violadores de castigo por haberse casado con sus víctimas, y permitiendo a los hombres castigar a sus esposas.
“Que estas leyes continúen existiendo demuestra que muchos gobiernos no consideran que las mujeres sean ciudadanas de pleno derecho y, como tal, no es posible avanzar en los objetivos establecidos hace 20 años”, afirmó Hassan.
Cabrera-Balleza añadió que la declaración política de la CSW también establece que los Estados miembros reafirman su “voluntad política y se comprometen firmemente a abordar las brechas fundamentales que restan… y a tomar acciones concretas para transformar las normas sociales discriminatorias y los estereotipos de género”, entre otras muy buenas promesas.
Es ahí donde radica el quid de la cuestión, subrayó.
Publicado por IPS – Naciones Unidas – Thalif Deen – 10/03/15

Premiada la enfermería más solidaria

·         II Jornadas de Cooperación al desarrollo en el día internacional para la prevención de la mutilación genital femenina.

    El pasado 6 de febrero tuvo lugar la jornada de enfermería para la prevención de la mutilación genital femenina (MGF) con ocasión del día internacional para la prevención de esta práctica y de las II Jornadas de Cooperación Enfermera. El Colegio de Enfermería co-organizó junto con la Facultad de Enfermería de la UMU este evento que contó con ponentes que expusieron sus experiencias en cooperación internacional. La doctora Pilar Almansa, profesora de la Facultad de Enfermería de la UMU destacó la «experiencia enriquecedora» de esta jornada para los profesionales, estudiantes universitarios y profesores, «ya que supone un compromiso en la lucha por los derechos humanos». Asimismo, la doctora Almansa anunció la puesta en marcha de un Protocolo Nacional para la Lucha contra la MGF, «cuya práctica no tiene justificación». A continuación presentó a los dos expertos en MGF con los que contó la Jornada, en su condición de vicepresidenta de la Asociación Demusa (Derechos, Mujer y Salud).
La enfermera y doctora, María del Mar Pastor disertó sobre su experiencia en Kenia, en colaboración con la organización World Vision Marigat, acerca del proyecto de prevención de la ablación/mutilación genital femenina en tres comunidades del Valle del Rift. Dicha acción pretende lograr un cambio real y concienciación social contra la MGF sobre 114 adolescentes que fueron formadas en sus derechos e iniciadas como miembros de sus comunidades para que fuesen aceptadas en un rito de paso alternativo que no incluyó la mutilación de sus genitales. Cuando se habla de medicalización, se refiere a situaciones en las que se practica la MGF por cualquier profesional sanitario ya sea en una clínica pública o privada, en casa o en otros lugares. La implicación de profesionales sanitarios en la mutilación genital femenina socava el mensaje de que esta práctica niega a las mujeres y a los niños su derecho al nivel de salud más alto que sea posible alcanzar. También se dio a conocer el protocolo de actuación contra la MGF, a través de la ponencia de la enfermera Carolina Alcón.
La segunda parte de la jornada se dedicó a la cooperación al desarrollo, a proyectos y acciones de cooperación universitaria. La doctora Almansa destacó la importancia del papel de la Universidad en la Cooperación al Desarrollo ya que «ésta encarna el espíritu de la solidaridad a la hora de poner en marcha proyectos de cooperación». Los universitarios Ismael Jiménez y María Moya expusieron sus proyectos de cooperación en Nicaragua y Ecuador y de cooperación y educación para la salud con las Hermanas de la Caridad de Calcuta, respectivamente.
El evento finalizó con la entrega de Premios 'Enfermería Solidaria' en su segunda edición que recayeron sobre los siguientes proyectos y actuaciones de cooperación: Grupo de Acción Social del Barrio del Espíritu Santo por el proyecto 'Voluntariado, atención y seguimiento de familias desestructuradas y sin recursos del Barrio del Espirítu Santo de Espinardo. Murcia'. Recogieron el premio Leonor López y el enfermero Fernando López. El grupo de investigación en Salud y Derechos de la Mujer de Asociación Demusa recibió el premio por el proyecto: 'Diseño de protocolo de actuación y prevención de la mutilación genital femenina en la Región de Murcia'. Recogió el premio Ismael Jiménez, presidente de Asociación Demusa.
En su primera edición se otorgó el Premio de Enfermería en Cooperación Universitaria al desarrollo 2014 para la acción de voluntariado universitario 2014-2015: 'Educación para la salud en el CEIP Nuestra Señora de la Paz'. Recogieron el premio: María Jesús Pagán, Noureddine Zemhoute, Iván Tudela, Andrea Ruiz, Fuensanta Sansano, Eva Vera, Juan Miguel Sánchez, Marina María Ibeas, Patricia Pinar.
La presidenta del Colegio de Enfermería, Amelia Corominas y la profesora doctora, Pilar Almansa, entregaron los premios y animaron a los presentes a participar en proyectos de cooperación, ya que el trabajo de enfermería es esencial en este ámbito.
P   Publicado por laverdad.es – COERM – Murcia – 10/03/15 -


La cacica indígena que lucha contra el machismo

La líder de un resguardo Zenú convive con el miedo a los paras y la ausencia ...

Aunque el resguardo indígena que Yaini Isabel Contreras, de 33 años, lidera en el departamento de Sucre podría en apariencia confundirse con cualquier población caribe, pues no usan una vestimenta particular, no hablan en lengua aborigen, ni tienen ritos, poseen sí costumbres ancestrales, y padecen los mismos problemas de todos los resguardos indígenas del país, la violencia y el olvido del Estado.
Sin embargo, aparte de estas vicisitudes, la principal lucha que tiene la única cacica indígena del país, es contra el machismo. En sus primeros tres meses que lleva en el cargo de cacica, equivalente a un alcalde, de los asentamientos zenúes en Sucre que abarcan 10 mil indígenas, asumió el reto de darle el protagonismo a la mujer indígena como un asunto personal.
La decisión de Yaini Isabel de abogar por las mujeres y buscar espacios para su inclusión en la toma de decisiones del resguardo, surgió de la realidad que desde muy joven la abrumó, la predominancia de los hombres en todos los aspectos de la vida.
“La mujer trabaja pero tiene que darle cuenta de los ingresos que ella obtiene al esposo y pedirle permiso para poder trabajar, inclusive. Por ejemplo, de manera autónoma la mujer no puede vender una gallina sin el permiso de su esposo. Además en los resguardos Zenú la mujer no tiene participación política, no puede aspirar a tener herencia de tierras, no tienen titulación de tierras y son también víctimas del conflicto armado”, indicó.
En diálogo con Kienyke.com la líder indígena indicó que como tema principal de su plan de gobierno incluyó el tema de “la participación política de la mujer en la estructura de los cabildos menores y a nivel regional. En la estructura del cabildo mayor no hay alguna mujer dentro de la junta directiva, e incluso hay un área para la mujer manejada por un hombre”.
“Me he propuesto liderar que dentro de la reforma a la ley propia del resguardo Zenú esa área sea ocupada obligatoriamente por una mujer. También quiero fortalecer los comités regionales de mujeres y que todos los 14 municipios que hacen parte del resguardo Zenú tengan ese comité, pues actualmente sólo tres municipios lo tienen”, aseguró.
Sin embargo, a Yaini Contreras no le va ser fácil llevar a cabo sus metas de gobierno en dos años que estará en el cargo de cacica, pues como ella misma reveló ya ha recibido intimidaciones de las mismas personas de su resguardo que dudan de sus aptitudes, primero por ser mujer y segundo por ser joven.
Sin embargo, la amenaza también llega fuera del resguardo y corre por cuenta de los paramilitares, que según indicó, no se desmovilizaron y siguen delinquiendo.
“San Antonio de Palmito es de los pocos municipios que está en alerta roja por la situación de violencia. En procesos electorales anteriores los candidatos que respaldábamos y empezaban ganando, después perdieron, también han resultado amenazados varios de los caciques locales, quienes incluso fueron intimidados para que no votaran por mí”, dijo.
Al respecto, denunció el abandono en el que los tiene el Estado, y específicamente se refirió al Ministerio del Interior, al que le exigió no sólo acompañamiento en algunos proyectos que se han esbozado, sino en planes enfocados a la seguridad de los indígenas amenazados y la mejoría de las condiciones de la mujer en los resguardos.
“Le estamos pidiendo al Estado que haga más presencia en el resguardo, que actúe con medidas efectivas, que proteja la vida de los que están amenazados”, manifestó.
Sin embargo, las críticas no terminaron ahí, pues también reveló que cargan con una cruz por su misma condición de indígenas que el mismo Estado les ha obligado a cargar por años, y que se ha visto reflejada en el pueblo de San Antonio de Palmito donde tiene asiento su resguardo.
“Una de las talanqueras que nos ha puesto el mismo gobierno es que a pesar que tenemos una ley de gobierno propia, necesitamos la firma de los alcaldes municipales para posesionarnos ante el ministerio. Para poder reconocernos tenemos que tener un acta de posesión firmada por el alcalde, pero el de Palmito no ha querido hacerlo en mi caso”, señaló.
Incluso denunció que el mismo alcalde de esa población, de la cual todos sus habitantes fueron catalogados por el Ministerio del Interior como de origen indígena Zenú, ha impedido que el resguardo construya su propia IPS, por lo que los ha obligado a contratar los servicios del hospital municipal.
Sin embargo, en el tema de la salud, Isabel Contreras resaltó como logro de su pueblo el proyecto de construcción de la primera IPS gestionada cien por ciento por indígenas y la prestación adecuada y eficaz de la EPS también creada por ellos.
“Tenemos una EPS que es netamente indígena, es un logro bien importante, de la que se han beneficiado todos nuestros indígenas, y aunque no tenemos una atención diferenciada, tenemos a tiempo la atención médica, no hay retrasos al otorgar las citas. La EPS está conformada por una asociación de ocho cabildos, y las ganancias que se obtienen se retribuyen a la sociedad, apoyando a estudiantes universitarios”, señaló.
La cacica también indicó que la EPS permitió la apertura de varias vacantes de empleo. “Actualmente hay 200 indígenas trabajando como auxiliares de salud. Esto ha promovido que las mujeres se pongan a estudiar enfermería, administración en salud, y se capaciten”, resaltó.
Asimismo, Yaini reveló que ella misma hizo gestiones para que el alcalde de Palmito firmara un convenio con una corporación educativa para subsidiar hasta el 75 por ciento de los estudios técnicos que han querido realizar decenas de indígenas, y aseguró que ya hay 400 estudiantes, la mayoría mujeres.
De igual manera, manifestó que está moviendo cielo y tierra para que uno de los pilares en la educación primaria y secundaria en su territorio sea la equidad de género.
Publicado por KIEN&KE -  Augusto Aponte – 08/03/15 -

Millones de mujeres reivindican sus derechos

Miles de personas se han manifestado en las calles de las principales ciudades del Estado español para conmemorar el día internacional de las mujeres. Organizaciones feministas y sociales han reivindicado la igualdad de derechos para las mujeres en una jornada caracterizada por el encuentro entre generaciones en un ambiente festivo que ha servido para denunciar problemas estructurales como la discriminación en el ámbito laboral o la violencia machista. El derecho al aborto libre, gratuito y universal, el reparto de las tareas de cuidados y los derechos del colectivo LGTB, han estado también entre las reivindicaciones.

“Un año más, el 8 de Marzo de 2015, las mujeres salimos a la calle para festejar y reclamar, para encontrarnos e indignarnos, para cantar y exigir el fin del patriarcado. Esta es la fuerza del feminismo: convertir la pluralidad en unión, asumir la fuerza de la diversidad y movilizarnos, año tras año, para cambiar el mundo”, han reivindicado desde el Movimiento Feminista de Madrid.
Cierto es que el desmantelamiento del llamado Estado de bienestar y las políticas de austeridad han golpeado de manera más fuerte a las mujeres, con el consiguiente detrimento de derechos laborales, aumento de la brecha salarial y la derivación de cuidados sacados de los servicios públicos -sanidad, educación, servicios sociales y atención a la dependencia-, hacia las mujeres.

Además, en los últimos meses, se viene expresando una ofensiva que algunas voces tildan de ideológica – el reparto de los recursos también lo es- y que se ha plasmado en el intento de imponer una reaccionaria ley de aborto -que detuvo el movimiento feminista- y ahora en una reforma que niega la autonomía de las menores de edad. O en la imposición de la custodia compartida. “Junto al desorden de la economía, se afianza una llamada a un determinado orden moral y familiar que mina derechos largamente gestados”, afirman las feministas.

Con respecto a la violencia machista, siempre presente en las movilizaciones del 8 de marzo, las expertas insisten en destacar que es consecuencia de un sistema patriarcal que alimenta la apología del machismo. Se trata de una realidad que debería movilizar toda la capacidad de la sociedad y todos los recursos del Estado frente a ella. Sin embargo, se perpetúa un enfoque “residual” de este tipo de violencia, para la que se destinan presupuestos cada vez más escasos y se evidencia la debilidad de las políticas de prevención y protección, así como la falta de voluntad política, como muestra por ejemplo la actitud del Estado español, frente al dictamen de la CEDAW respecto al caso de Ángela González.
La feminista Justa Montero recuerda que la violencia no se manifiesta de una única forma. Además de las terribles situaciones de las que se suelen hacer eco los medios de comunicación, también existen las mujeres jóvenes que sufren el acoso en la calle, mujeres inmigrantes que no obtienen el permiso de residencia al no aceptarles la denuncia de agresión o maltrato recibido, las mujeres que están en los centros de internamiento para extranjeros (CIE), que han denunciado acoso y violencia sexual, y las trabajadoras del sexo a las que se les niega, de hecho, la posibilidad de denunciar una violación.

¿Dispuestas a esperar 80 años?

Más allá de nuestras fronteras, la situación para las mujeres no es para nada alentadora. Hoy, ningún país ha alcanzado la igualdad de género en todos los ámbitos de la vida pública y privada, y la desigualdad entre mujeres y hombres continúa persistentemente. La revisión de los 20 años de la implementación de la Plataforma de Acción de Beijing ha puesto de relieve que el avance ha sido lento e irregular.
Al ritmo de progreso actual, se necesitarán 81 años para lograr la paridad de género en el lugar de trabajo, más de 75 años para alcanzar igual remuneración entre hombres y mujeres por el mismo trabajo realizado y más de 30 años para lograr el equilibrio entre mujeres y hombres en los puestos de toma de decisión.

Las mujeres son oficialmente la mitad de la población mundial, pero hay millones sin censar. Poseen menos del 5% del planeta. El 38% de sus muertes son debidas a la violencia de género según la ONU. Un 30% de niñas no están escolarizadas por lo que suman dos tercios de las personas analfabetas del mundo. La diferencia de salarios es notable, las mujeres ganan un 25% menos.
Así, en numerosos países y ciudades del mundo las mujeres han salido a las calles y plazas para denunciar estas situaciones y reivindicar sus derechos. Para construir un nuevo tipo de sociedad y para reclamar un futuro que no las excluya.

El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha enfatizado este 8 de marzo que el mundo nunca alcanzará el cien por ciento de su potencial si se continúa excluyendo al cincuenta por ciento de la población mundial. “Este es un llamado a la acción alto y claro, y hoy decimos al mundo que no puede ignorar este llamado. El mundo tiene que responder. Hemos esperado suficiente y ahora es el momento de actuar y cerrar las brechas, remover los obstáculos e invertir en las mujeres y las niñas para ir de las palabras a la acción, no el próximo año ni mañana, ahora.”


Publicado  por AmecoPress – Redacción – Madrid – 10/03/15 -

Las mujeres palestinas, resistencia, lucha y valentía

Las mujeres palestinas, famosas por su resistencia, su apego a su patria, su determinación, su paciencia y por la educación de una generación determinada, celebran este 8 de marzo en un contexto particular marcado sobre todo por la continuación de la ocupación y la ausencia de perspectivas en los territorios ocupados.

Estén donde estén, en Cisjordania, en Gaza, en los territorios ocupados en 1948 o en el exilio, la determinación de las mujeres palestinas es mayor que nunca y como toda la población esperan un mañana mejor, un mañana de libertad y paz.
Desde este año la Autoridad Nacional palestina ha decidido considerar festivo el 8 de marzo en los territorios palestinos, una iniciativa bien recibida por toda la población para rendir homenaje a las mujeres, aunque siga siendo largo el camino hasta que la obtención de todos sus derechos.

Los y las palestinas celebran este día mundial de la mujer pensando particularmente en las mujeres presas en las cárceles israelíes, en las cisjordanas que desafían la ocupación y la colonización, y en las gazatíes que sufren, como el resto de la población civil, este bloqueo inhumano impuesto desde hace más de ocho años por las fuerzas de ocupación.
Las mujeres palestinas celebran el 8 de marzo entre lágrimas y dolor. Piensan en las personas mártires, en las personas heridas, en las personas presas y en la población civil de Gaza que el verano pasado sufrió esta nueva agresión que causó más de 2.200 muertos, entre ellos 300 mujeres, sin olvidar a las 2.000 personas heridas.

En la primera línea del conflicto, las mujeres palestinas están muy comprometidas. Desempeñan un papel importante en nuestra sociedad, siguen sacrificándose para que sus hijos y las futuras generaciones tengan un futuro mejor. Ellas son quienes dan a Palestina sus héroes y heroínas. Ellas padecen todo el sufrimiento de su patria.
La mujer palestina que lucha sin descanso con dignidad tiene un valor excepcional, es a la vez madre del mártir, mujer del preso y abuela de los jóvenes desesperados. Siempre está presente para apoyar a su marido, para ayudar a sus hijos, para dar esperanza y para participar en el desarrollo de una sociedad en crisis.
Está fuertemente implicada en la vida social y económica, desempeña un papel fundamental en la vida de las familias, de los pueblos, ciudades y organizaciones. De hecho, es un elemento fundamental de cohesión en la sociedad palestina.

El 75% de las personas que frecuentan las universidades en Palestina son mujeres y la tasa de escolarización entre las mujeres palestinas es superior al 87%.
Cuando la mujer palestina pierde a su marido, mártir por Palestina, sacrifica su vida por sus hijos e hijas, no piensa en su vida privada, se ocupa de ellos y los educa en el respeto y apego a su tierra.
En la muy difícil situación económica que prevalece en Palestina muchas de estas mujeres trabajan para ayudar a su marido y a su familia, crean cooperativas, venden productos artesanales y llevan a cabo pequeños proyectos para poder vivir dignamente.
Están siempre presentes en todos los sectores: en el trabajo, en los partidos políticos, en las asociaciones, en las manifestaciones, en los mercados. Participan y defienden sus derechos y los derechos de sus hijos e hijas. Con su valor y determinación los animan a ir a la escuela a pesar de las barreras y de los checkpoints israelíes, suelen ir a recoger la aceituna con sus maridos a pesar de las amenazas de los colonos y de los soldados, llevan a cabo una resistencia ejemplar contra la ocupación y sus medidas, luchan por un lugar primordial en la sociedad.

En este 8 de marzo pensamos en las mujeres palestinas muertas por una Palestina libre, en las mujeres presas, en las mujeres que dieron a luz en un checkpoint israelí, en las mujeres que detrás del Muro del Apartheid se levantan a las 3 de la mañana para preparar la cartera de sus hijos e hijas y acompañarles al colegio, en las mujeres que desafían a los soldados y a los colonos en el campo y en las manifestaciones populares. Pensamos en las mujeres de Gaza que siguen soportando este inhumano bloque israelí y animando a una sociedad a esperar. ¡Qué valor! ¡Y qué determinación!
Este extraordinario valor de las mujeres palestinas que antes de pensar en sí mismas piensan en los demás, en sus hijos e hijas, en sus maridos, en su familia, este extraordinario valor es una inspiración y un ejemplo para nosotros, los hombres.
Rendimos también homenaje a todas las mujeres del mundo solidarias con nuestra justa causa, por su valor, por su movilización y por sus diferentes acciones de apoyo a los y las palestinas en su lucha por la libertad.

Las mujeres de Palestina merecen todo nuestro respeto, merecen leyes que mejoren su estatus en nuestro país y no solo esta fiesta de un día, merecen toda nuestra admiración.
Un gran homenaje a la mujer palestina: origen de nuestra sabiduría, canto de nuestra esperanza, remedio para nuestras heridas, riqueza de nuestra tierra, luz de nuestra memora, ángel de nuestra historia, símbolo de nuestra paz, sentido de nuestra identidad, tierra de nuestros antepasados. Ella es el futuro de nuestra gran Palestina de paz y de justicia.

Publicado por rebelión.org – Ziad Medoukh – Mondialisation.ca – 10/03/15 –
Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos


Aborto y discapacidad

El del aborto es uno de los temas más ríspidos que mueven al debate. Entre 400.000 y 600.000 se realizan clandestinamente cada año en nuestro país. Algunas asociaciones sobre discapacidad alertan sobre la posibilidad de que ello implique la peor de las discriminaciones: no dejar nacer. La discusión queda abierta y se suceden los argumentos a favor y en contra.


Las cuestiones que giran alrededor del aborto son muchas. Implican dimensiones tales como las de los derechos humanos, las morales, las éticas, las políticas, las sociales, las legales, las biológicas, las religiosas, las ideológicas, entre muchas otras.
Las normas (leyes, decretos, resoluciones, instrucciones, etc.) son las reglas de convivencia que establece una sociedad para desenvolverse con cierta armonía. Idealmente, debieran intentar conjugar los diversos intereses, aspiraciones y deseos de los individuos y, al mismo tiempo, establecer pautas que indiquen el modo de resolución de los conflictos que suelen producirse en el seno de la comunidad, sin anular la diversidad. También es su función regular y promover los cambios en la dirección de las conductas estimadas como deseables por el conjunto social.

A su vez, los usos y las costumbres, a veces reñidos con la legalidad, cumplen una función similar. Aunque no están escritas y tienen una tendencia a homogeneizarse en grupos menores que los grandes colectivos, surgen de la interacción social, se establecen y tienden a perpetuarse en una especie de inconsciente grupal. Cuanto más arraigadas, menos posibilidades de cambio, aunque tienen su dinámica, por lo que no son inmutables en el largo plazo. Si bien muchas de ellas son una manera de establecer ciertos parámetros deseables, otras, en cambio, son fuente de prejuicios y discriminación. Es usual que, pese a que algunos de ellos alcancen cierta universalidad, mantengan cierta conflictividad entre los de los distintos grupos.
La reinstalación en la agenda del Congreso de la Nación del Proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo hace reverdecer la polémica entre quienes propugnan por su sanción y aquellos otros que quieren impedirlo.

Un poco de historia

Resulta obvio señalar que las sociedades no permanecen inmutables ante el transcurso del tiempo, lo que no necesariamente implica evolución de tipo lineal, ni supone que los valores éticos y morales sean mejores en una época que en otra, sino que simplemente son distintos. También hay que considerar que ese cambio no significa homogeneidad, sino que conviven varios modelos simultáneamente y en pugna unos con otros, aunque, dada la complejidad de los temas abarcados (desde cuestiones vitales hasta los gustos culinarios, por ejemplo) siempre existen puntos de contacto entre las distintas cosmovisiones.
El tema del aborto ha sufrido cambios a lo largo del tiempo, porque es una realidad que ha acompañado al ser humano a lo largo de toda su historia.
Otro aspecto a considerar es que la Ley, respecto de ciertos temas (género, matrimonio igualitario, divorcio, tipos familiares, etc.,) suele llegar “tarde”, esto es, legitima cierto estado social una vez que este se ha instalado en la sociedad.

En ese sentido, el tema del aborto ha tenido su recorrido en la historia argentina.
El primer Código Penal de la República se sancionó en 1886 y en él se penaliza esta práctica en todas sus formas.
Cuando se reforma en 1903, se establece la primera excepción, que es la tentativa, que carece de pena.
Hacia 1921, una nueva modificación establece las condiciones actuales de no punibilidad: el aborto terapéutico (es decir, cuando la vida de la madre corra riesgo como consecuencia del parto) y aquel practicado tras la violación de una mujer idiota o demente (así lo preceptúa el artículo 86), y ello, en parte, según palabras de un jurisconsulto español muy importante en aquella época que todavía hoy suele citarse como fuente de nuestro derecho, aludiendo al Código Penal suizo de 1916 en que se basa el mencionado artículo: “para evitar que de una mujer idiota o enajenada, o de un incesto, nazca un ser anormal o degenerado”.
Sorprendentemente, en 1968, durante el gobierno de facto de Onganía, mediante el decreto-ley 17.567, se mantiene el terapéutico y se extiende la tutela de las mujeres para que puedan practicarlo aun cuando no tengan discapacidad mental, siempre y cuando exista una causa judicial y el consentimiento del representante legal para estas últimas y las menores.
La reinstalación de la democracia retrotrae la situación a la reforma de 1921, mientras que los golpistas de 1976 vuelven a imponer la modificación de la Revolución Argentina, que, a su vez, en 1984, en los albores del proceso democrático que rige hasta hoy, es dejada sin efecto para que continúe su actual vigencia el artículo 86 con sus limitaciones.

A su vez, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, como corresponde a sus funciones, amplió el sentido de este artículo, interpretándolo, e hizo extensiva la inimputabilidad el 13/3/2012 a todas las mujeres víctimas de violación, sin importar si padecieran discapacidad o no, sin necesidad de judicialización, es decir, por la simple declaración de haber sido objeto de ello.

El aborto y las personas con discapacidad

Respecto de las personas que portan alguna discapacidad, fundamentalmente de tipo mental, existen dos aristas a considerar: por un lado, las mujeres con esa condición como víctimas de ataques sexuales y, por el otro, la posibilidad de ser el blanco de prácticas eugenésicas, esto es, que se impida nacer a personas que puedan portar algún tipo de inconveniente físico y/o mental.
En ese sentido, el primer problema debiera estar resuelto, teniendo en cuenta que la posibilidad de optar por el aborto en caso de discapacidad mental existe hace casi un siglo. Pero ello está lejos de ser así.
Son conocidos los casos en que, pese a lo dispuesto por el Código y antes de la intervención de la Corte Suprema, se presentaban recursos ante jueces enrolados en el antiabortismo y se dilataba la intervención mediante la judicialización, lo que, en mérito al tiempo que implica un proceso, en muchas ocasiones hacía inviable la interrupción del embarazo. La Corte, antes del remedio citado, ensayó algunos per saltum (esto es, tomar el caso y decidir rápidamente, sin pasar por otras instancias), con lo que logró viabilizarlos.
De todas maneras, y pese a que, con la interpretación de la Corte Suprema del texto del Código se allanó la problemática, en algunas provincias se ponen trabas y hasta hubo casos de funcionarios que alertaron, medios mediante, sobre el lugar y el día en que se llevaría a cabo una de estas prácticas, despreciando la intimidad de la persona, para que se ejerciera presión sobre su decisión.
En lo que hace a la eugenesia, se alzan algunas voces que explican que esta filosofía social, que tuvo gran auge a finales del siglo XIX y principios del XX (y también en otros momentos históricos, como en la Esparta de la Grecia Clásica) se reactivaría plenamente, y pondría en riesgo la vida de muchas personas por nacer.

Algo así se denunció hace algunos años en España,al apuntar que el decrecimiento de los nacimientos de niños Down no se debía a una mayor toma de conciencia respecto de los factores de riesgo asociados, sino a que la ley de interrupción voluntaria del embarazo, vigente desde julio de 2010, lo permite durante las primeras 14 semanas, y que se ha abusado de ella para impedir estos nacimientos.
El concepto mismo se pone en tela de juicio, sobre todo a la luz de qué es lo que se considera la condición humana, sobre todo a partir de que los Tratados Internacionales de Derechos Humanosponen a la vida como un derecho primordial e inalienable de las personas, sin hacer excepciones por raza, credo, condición social o capacidad.

Puntos salientes del proyecto

- Se establece el derecho de la mujer a interrumpir el embarazo durante las primeras 12 semanas de la gestación en forma gratuita, en los sistemas de salud pública y privada.
- El plazo para realizarlo podrá extenderse en caso de que la pregnancia sea producto de una violación, cuando su continuación represente un riesgo para la vida de la madre y también cuando existieren malformaciones fetales graves o en caso de inviabilidad.
- Para el caso de violación, es necesario que se haya hecho denuncia policial, judicial o en el propio servicio de salud por la misma persona.
- Contempla las objeciones de conciencia de los profesionales y auxiliares para negarse a llevar a cabo la interrupción, las que deben declararse ante las autoridades del centro asistencial, aunque este último debe tener disponible personal capacitado que sí esté dispuesto a llevarla a cabo.
A su vez, se promueve una campaña intensiva de educación sexual, que incluye la anticoncepción, para bajar el número de embarazos no deseados.
También se impulsa la asistencia pre y pos intervención para paliar las secuelas traumáticas que esta práctica invariablemente produce.

No al aborto

El núcleo de la posición antiabortista es la consideración de la vida humana. Se basan no solamente en concepciones religiosas, sino también en diversos documentos internacionales que defienden la vida desde sus comienzos.
En ese sentido, afirman que desde el momento de la concepción, el ser humano, real o potencialmente, ya está completo.
Se señalan los posibles efectos eugenésicos. La Asociación Síndrome de Down de la República Argentina emitió un comunicado rechazando el proyecto de ley, argumentando que resulta discriminatorio contra las personas con discapacidad, haciendo hincapié, sobre todo, en el artículo 3º, específicamente cuando propende a la legalización del aborto por malformaciones fetales graves, al que imputan como violatorio de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, puesto que la interrupción del embarazo atentaría contra la vida de estas.
Según esta postura, en lugar de promover una ley que promueva la interrupción del embarazo, la solución al problema de los niños por nacer no deseados estaría en la simplificación de los trámites legales para que la adopción sea más fluida.

Sí al aborto

Quienes acuerdan con el proyecto de ley explican que la mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo y que no puede obligársela a llevar adelante un embarazo no deseado, y menos todavía cuando ello es producto de un ataque sexual.
Existe un negocio montado detrás de la prohibición que mueve cifras muy importantes en clínicas privadas o en consultorios a los que pueden concurrir las personas con mejores recursos económicos, donde se realizan estas prácticas en condiciones óptimas, mientras que los sectores más pobres recurren a procedimientos peligrosos o a lugares riesgosos, por lo cual la situación actual implica discriminación.
También señalan que muchos de los que se oponen a la ley hacen lo propio respecto de la educación sexual y a la utilización de métodos anticonceptivos, con lo cual, no solamente no aportan a la solución del problema sino que lo complican aun más.
Por otro lado, el mal uso que pueda hacerse de los postulados de la ley, referido a prácticas eugenésicas, no la invalida, sino que tendrá que perseguirse a quienes la infrinjan.

Los números del aborto en Argentina
Se estima que cada año se realizan entre 400.000 y 600.000 abortos. La disparidad de cifras proviene de que, como se trata de una cuestión clandestina, no puede saberse con precisión, aunque todas las fuentes adscriben a ese rango.
La magnitud de esta práctica adquiere mayor relevancia si se considera que equivale al 40% de los embarazos totales.

A su vez, aproximadamente 50.000 mujeres al año concurren a hospitales u otros centros de salud como consecuencia de complicaciones por la utilización de métodos caseros o su práctica por personas no calificadas o por su realización en lugares inapropiados. Los problemas más usuales son: infecciones, hemorragias, lesiones en los órganos reproductores, perforación intestinal, reacciones tóxicas a los fármacos y traumas psicológicos, entre otros.
El 38% de las muertes maternas se produce por complicaciones post-aborto. La mortandad por esta causa se estima en 35 por cada 100.000 nacidos vivos. Teniendo en cuenta que en el año 2012 se registraron alrededor de 740.000 nacimientos, se estima que los decesos por esta causa son más de 250 anuales, aunque otras fuentes señalan que serían más de 300.

De lo que no hay constancias es de las secuelas físicas y psíquicas que sufren estas mujeres ni de la persecución legal y sus consecuencias.
Otro dato importante es que la mayoría de las que recibieron atención por complicaciones se hallan en el sector etario que comprende los 14 y los 20 años y que casi todas pertenecen a sectores de ingresos muy bajos.

¿Final?

Resulta muy difícil concluir cuando todas las posturas tienen su parte de razón.
Un sondeo realizado por la encuestadora Ibarometro en julio de 2010 mostraba que el 58,5% de los argentinos creía que las mujeres tienen derecho a decidir la interrupción de su embarazo, mientras que el 30,2% se mostró en desacuerdo y el 11,3 no tiene opinión formada.
En rigor, nadie es abortista. No puede pensarse que una práctica así no tenga consecuencias, no solamente en el cuerpo, sino en la psiquis de una persona.
Se entienden perfectamente las posturas provida, puesto que la defensa de la vida como valor esencial de la persona llevó milenios para que fuera aceptada, aunque no se hayan podido eliminar las guerras y otras formas de matar legalizadas.

También el sufrimiento de una mujer que tiene que llevar a cabo un embarazo no deseado, y mucho más si ello es producto de una violación.
En lo que hace a la discapacidad, el proyecto habla de anomalías graves en el feto (piénsese, por ejemplo, en una anencefalia). Para detectarlas, en la mayoría de los casos, las pruebas usualmente utilizadas para ello se obtienen entre las semanas 12 y 16. Teniendo en cuenta que el aborto voluntario sin violación solamente puede llevarse a cabo hasta la decimosegunda semana, no parece haber un margen suficiente como para que se aborte en estos casos. Por supuesto que siempre habrá algún profesional que falsee una fecha o una mujer que denuncie una violación inexistente, pero ello será ilegal, si se aprueba el proyecto, y deberá penarse en consecuencia.

Por otro lado, la ley no exige que se lleve a cabo dicha práctica, sino que la permite. Desde esa perspectiva, la conciencia y las creencias de cada una deberá pesar determinantemente en la decisión.
Sea como fuere, nuevamente cae sobre la mujer toda la responsabilidad y el peso de su elección. Si hasta ahora se la carga con la obligación de soportar un embarazo no deseado, incluso aquel producido avasallándola, de sancionarse la ley (y aunque no se sancione), habrá que buscar las formas de acompañarla y, sobre todo, evitar la estigmatización.
Un aspecto que nos llama la atención es cómo considera el derecho a las mujeres con discapacidad mental respecto del sexo, que en ese punto coincide con los usos y costumbres arraigados socialmente. Más allá de que en muchas ocasiones son objeto de abuso, habría que considerar que, como personas, también tienen derecho a la sexualidad en todas sus formas, siempre de acuerdo a su capacidad. 

En ese sentido, para evitar la rémora del arcaico instituto del patronato que cercena derechos, es necesario que se las escuche y que no todo dependa del consentimiento de quien se considera su representante legal.
Por fin, la educación más que las leyes es el mejor reaseguro para disminuir los casos de aborto. Desde un punto de vista legal, el ser humano adquiere derechos desde el momento del nacimiento y no antes. Claro que el problema no es únicamente legal y sigue abierto al debate.

Publicado por  HF Noticias - Boletín N° 434 – Ronaldo Pellegrini - 09/03/15 – Fuente El Cisne