martes, 3 de marzo de 2015

Tras 67 años casados, dos ancianos mueren apaciblemente tomados de la mano

 Los esposos Floyd y Violeta Hartwig fallecieron juntos tomados de la mano tras 67 años de matrimonio. REUTERS/Hartwig …

Muchos lo consideran, pese a su inevitable carga de tristeza, un verdadero final feliz. Melancólico, amoroso y de película. Es la historia del apacible y compartido fin de las vidas de los ancianos Floyd y Violeta Hartwig.
De acuerdo al relato de la televisora ABC, los esposos Hartwig, que llevaban 67 años de casados, murieron juntos a causa de su avanzada edad, tomados de la mano, el pasado 11 de febrero en California. Él tenía 90 años, ella 89.
La pareja cuando jóvenes. REUTERS/Hartwig Family/Handout via Reuters
Contrajeron matrimonio el 16 de agosto de 1947, pero su relación comenzó antes, cuando Floyd se encontraba de licencia de su puesto en la Marina durante la Segunda Guerra Mundial. Luego él volvió a servir en su buque en la guerra del Pacífico pero mantuvieron una correspondencia de más de un centenar de cartas durante algunos años hasta que se casaron y él se retiró del servicio militar en 1948, de acuerdo al periódico ‘Fresno Bee’, que se publica en la ciudad de donde ambos eran originarios.
Pasaron entonces casi siete décadas de matrimonio y durante años trabajaron en una granja familiar, donde criaron a sus tres hijos.
La hija de la pareja, Donna Scharton, contó a ABC que su madre Violeta padecía demencia senil desde hace algunos años, y que desde el final de 2014 comenzó a mostrar un decaimiento importante. Floyd se mantuvo firme para cuidarla y atenderla incluso hasta principios de 2015. Luego, los médicos le informaron a su familia que su padre Floyd sufría de insuficiencia renal aguda, y que le quedaban solo dos semanas de vida.
Entonces, según el ‘Fresno Bee’, la familia decidió juntar a la pareja, cada uno en una cama pegada a la otra para que pasaran reunidos sus últimos momentos. Aunque ninguno podía hablar dada la gravedad de su situación, los familiares señalan que ellos sabían en cierto modo que estaban juntos, compartiendo su despedida final. Respiraciones sincronizadas, indican, eran un indicador de ello.
 El 11 de febrero llegó el momento del último adiós. Floyd murió primero, sosteniendo la mano de su esposa. Violeta le siguió cinco horas después, narró el ‘Fresno Bee’. La familia, pese a su insuperable tristeza, en cierto modo sintió cierto sosiego por el hecho de que la muerte de Violeta y Floyd se haya registrado de modo apacible y juntos.
Fue, al parecer, justo como ellos habían querido culminar su estancia en este mundo.

Publicado por PULSO USA – Jesús del Toro – 26/02/15 -




La mujer trae cada vez más los alimentos a las mesas

La próxima vez que abra la despensa o la nevera, anímese a enumerar los alimentos que allí guarda. ¿Sabe quién es responsable de que lleguen a su mesa? Contrario a lo que suponemos, las mujeres que trabajan en el campo aportan al menos la mitad de la producción de alimentos a nivel mundial.
Esto es lo que los expertos llaman la “feminización del campo”. En América Latina y el Caribe, entre el 8% y el 30% de las explotaciones agrarias están a cargo de una mujer, de acuerdo a la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Pero lejos de ser una moda, se trata de hacer visible una realidad que ocurre desde hace siglos pero que solo en los últimos años ha comenzado a reconocerse.
“En América Latina, las mujeres siempre trabajaron en la agricultura, pero nunca estuvieron a cargo de sus fincas como en otras regiones del mundo” explica Barbara Coello, economista rural especializada en género y nutrición y consultora del Banco Mundial. “Recién en los últimos años empiezan a aparecer en las estadísticas”.
Esto se vuelve particularmente evidente en los países centroamericanos, donde muchos hombres que figuraban al mando de sus tierras, migraron hacia Estados Unidos en busca de mejores oportunidades laborales, dejando atrás a sus mujeres y sus hijos.
Hasta hace muy poco se pensaba que las mujeres del campo que recibían ayudan desde el exterior – se estima que a Centroamérica se enviaron remesas por más de 15.000 millones de dólares anuales – abandonaban la actividad agraria. Pero no es así.
“La migración está visibilizando el rol central de la mujer en la agricultura”, dice la experta. Así lo pudo comprobar durante unas entrevistas realizadas al sureste de Guatemala donde a las mujeres no les quedó otra opción que permanecer en la actividad agrícola para resolver necesidades básicas de subsistencia.
Y a medida que la inmigración se vuelve más arriesgada y cara, y que los hombres migrantes pasan periodos más largos lejos de sus familias, las mujeres de las zonas rurales adquieren un papel más activo en la toma de decisiones de las actividades agrícolas de sus hogares.
“Existe mucha desnutrición entre nuestros niños y con comida diversa podemos bajarla”, cuenta Laura, lideresa de una organización de mujeres rurales en Guatemala.
Lo cierto es que aunque sus huertas no contribuyen a la expansión del sector agrícola, permiten una fuente confiable y permanente de nutrición para su familia, ya que tienen acceso a alimentos diversos, provisión en momentos de inestabilidad o cuando los mercados están lejos del hogar.

Discriminadas en su propia tierra

Aunque esta situación es más común donde la migración a otros países es moneda corriente, cada vez más mujeres de América Latina toman la posta y aseguran la productividad de sus tierras.
Chile está a la cabeza de los países latinoamericanos y caribeños, con el 30 % de sus explotaciones agrícolas a cargo de mujeres, seguido por Panamá (29 %), Ecuador (25 %), Haití (25 %) y Nicaragua (23%).
“Mi esposo está solamente el fin de semana porque trabaja en la ciudad. Yo soy la responsable de todo esto” (el resto de la semana), dice Norma, mirando a sus más de 200 cabras que descansan en el corral que ella misma improvisó dentro de Los Cardones, en el norte de Argentina.
Pese a la mejora global, los predios dirigidos por mujeres tienden a ser de menor tamaño y ocupan tierras de menor calidad, y además tienen menor acceso al crédito, a la asistencia técnica y a capacitación.
Y esto es particularmente apremiante en Guatemala. “Las mujeres experimentan una escasez de mano de obra”, relata Coello, “son discriminadas por los jornaleros para quien la idea de tener una jefa todavía no es parte de la cultura local”.
De hecho, en América Latina cuatro de cada 10 campesinas mayores de 15 años no tienen ingresos propios. Sin embargo, trabajan a diario y mucho, señala la FAO.

Cuidadoras de la dieta

“La mujer es el enlace entre la comida y la gente”, afirma la experta. Así también lo presenta un informe elaborado por el Banco Mundial, que señala que las mujeres participan en todas las etapas del proceso desde producir y procesar hasta comercializar los alimentos.
Por ejemplo en ganadería, desde el cuidado de los animales hasta la elaboración y la venta de los productos que se extraen de ellos, siempre hay participación de mujeres.
La mujer en zonas rurales tiene un papel clave para desarrollar una agricultura que permita la mejora de la seguridad alimentaria en Latinoamérica.
El tema no es menor, ya que en la región millones de familias de bajos ingresos, en particular en las zonas rurales, sufren de deficiencias de micronutrientes como el hierro, zinc y la vitamina A. Esto genera graves consecuencias para la salud, la supervivencia y el óptimo desarrollo cognitivo de las poblaciones vulnerables, como es el caso de las mujeres embarazadas y los niños en los primeros 1,000 días de vida.
Por otro lado, la población rural pobre de la región tiene altas tasas de obesidad, comparables a las de países de mayores ingresos.
La paradoja se acentúa en países como Guatemala, donde el sector agrícola ha llegado a sofisticados niveles, contribuyendo al 10.2% del PIB y aproximadamente la mitad de las exportaciones del país pero su población tiene la tercera tasa de desnutrición crónica (retraso del crecimiento) en el mundo (54.5%).
De acuerdo a la experta, es necesario entender qué tipo de medidas podrían ayudar a las mujeres a mejorar sus rendimientos agrícolas, como incluirlas en otros servicios agropecuarios y de asesoramiento, incrementar el acceso al crédito, capacitaciones, tecnología e insumos.

Publicado por Sudamérica Rural – El País – 20/02/15 - 

“Siempre hay argumentos para acallar la voz de un niño abusado”

Secreto perverso. El abusador se aprovecha de la confianza e inocencia del niño y lo convence de que se trata de un juego o secreto entre ambos. Foto: Archivo El Litoral


La mayoría de los casos de abuso sexual infantil se da con personas allegadas a la víctima. Esto dificulta la posibilidad de denuncia y, si el niño habla, no siempre creen en su palabra.
¿Por qué un niño abusado no habla?, ¿por qué sostiene la relación con el abusador?, ¿qué pasa cuando habla, pero la familia no le cree o decide taparlo?
“El abuso sexual infantil se suele dar a través de un proceso gradual de seducción. Empieza con caricias y al niño o niña le resulta difícil diferenciar entre una muestra de afecto y la intencionalidad sexual. La idea de un abusador serial que ataca de la nada es un estereotipo que no responde a la mayoría de los casos”, comienza aclarando -en una entrevista con El Litoral- Laura Manzi, coordinadora del departamento de Psicología del Centro de Asistencia a la Víctima dependiente de la Defensoría del Pueblo de Santa Fe.
Muchos de los casos que atiende esta dependencia pública -unos 300 por año- coinciden en que los niños y niñas son victimizados por adultos allegados, que pueden ser un pariente -a veces el padre o padrastro-, un amigo de la familia o un vecino.
Involucrados emocionalmente, a los chicos les cuesta reconocer la situación o delatarla. “A los niños se les enseña a ser respetuosos y obedientes con los adultos, entonces esta situación les resulta bastante confusa. El abuso se da a través de un proceso gradual: a veces empieza con caricias y al niño le resulta difícil diferenciar entre el afecto y la intencionalidad sexual. Muchas veces no reaccionan, entonces el abuso va avanzando. Cuando el chico comienza a darse cuenta, ya está entrampado en una situación de la que no puede salir porque empieza a sentirse culpable por haberlo permitido o por no haberlo dicho antes. Además, el abusador le dice que es un secreto o un juego entre ellos. También puede haber amenazas del tipo “no te van a creer”, “te van a llevar a una institución” o “tu mamá se va a ir de casa”, entre otras”, se explayó la psicóloga.
La relación con el abusador explica, en parte, los daños psicológicos que produce este delito. “Cuando hay un vínculo de confianza y de afecto, mayor es el daño porque es una traición a la confianza del niño, pero no sólo a la confianza en el otro, que es un adulto y que justamente debería ser quien lo cuide, sino también a la confianza en sí mismo en tanto sujeto”.
Pero también repercute el tipo de abuso, ya que algunos son más intrusivos que otros. “Algunos sólo corresponden a caricias, pero otros pueden llegar a la violación o prácticas humillantes que pueden afectar el normal desarrollo de las etapas evolutivas de la sexualidad infantil”, contrastó Manzi.
El tiempo que dure ese abuso y su repetición en el tiempo también son determinantes en las consecuencias. “La mayoría de los casos intrafamiliares se sostienen durante mucho tiempo a partir del secreto. Como pueden perdurar durante años, el impacto en el desarrollo de la subjetividad de esos niños va a ser mayor”, indicó la especialista.
—¿Cuándo se da la posibilidad de que el chico hable?
—Al escuchar una noticia en la televisión pueden decir “eso me pasó a mí” o cuando se habla del tema en la escuela, algunos les cuentan a las maestras. También puede ser que alguna circunstancia dolorosa o humillante le permita a la niña decir “hasta acá llego”.
En la pubertad o adolescencia, como se amplía su proceso de socialización, pueden percibir que lo que les está pasando no les sucede a todos los niños -como el abusador le pudo hacer creer cuando tenía 5 años-. También en esta etapa puede haber algún acercamiento amoroso con otro adolescente y se animan a contárselo a sus primeros novios.

Más que un trauma
·         Se suele considerar al estrés postraumático como una de las consecuencias del abuso sexual infantil. “Algunos indicadores de este estrés, que dura cierto tiempo, están relacionados con recuerdos intrusivos del hecho, es decir que la persona no puede evitar recordar; pesadillas recurrentes, agresividad, inestabilidad emocional y retraimiento”, detalló Laura Manzi.
Sin embargo, la psiquiatra norteamericana Judit Herman, especialista en situaciones de abuso y violencia, plantea que el abuso sexual es mucho más que un trauma puntual. “Se trata de un trauma crónico porque el hecho se reitera durante un tiempo, entonces el impacto es mucho mayor porque el niño limita sus percepciones sobre el hecho a lo que el abusador dice o hace. Es un vínculo fuerte que implica que la víctima termine adoptando el discurso del abusador, justificando las ‘razones’ que el abusador esgrime sobre esto (“esta es mi forma de quererte”, “todos los chicos pasan por esto”, etc.). Entonces se produce una cierta enajenación que puede afectar la subjetividad de una manera muy compleja, con alteraciones de la conciencia, de la autopercepción, de los significados y sentido de las cosas”, explicó Manzi.
De todas formas, la psicóloga aclaró que no todos los casos producen consecuencias irreparables, sino que son situaciones que pueden ser elaboradas y superadas.
En otros casos, esto se mantiene durante mucho tiempo hasta que alguna cuestión de pareja, la maternidad u otras transiciones en la vida generan incertidumbres, por lo que esta persona solicita ayuda profesional y, a lo largo del proceso terapéutico, puede recordarlo o develarlo.
Apoyo familiar
La psicóloga pone el foco en uno de los aspectos clave para procesar y superar el abuso: la reacción del entorno cuando la víctima habla y cuenta lo que le sucede o sucedió. “Hablar es difícil y no siempre el develamiento del niño o de la niña es bien recibido por su entorno por el desconcierto, confusión y hasta descreimiento que genera en la familia. ¿Cómo puede ser?, ¿en qué momento ocurrió esto?, se preguntan las madres. Siempre hay argumentos para acallar la voz del niño; es más fácil porque tranquiliza al entorno, a los funcionarios y a los profesionales. Uno desea que eso no suceda, que no sea verdad”, planteó.
Tampoco es fácil hablar durante la adolescencia. “Los adultos piensan que la denuncia la hacen por rebeldía o por bronca, entonces se descree de su palabra”.
Cuando el apoyo familiar no es contundente, la niña o niño se siente nuevamente defraudado: en primer lugar porque confió en el abusador y porque, una vez que se animó a decir lo que le estaba pasando, su familia no le cree. “Hace unos años, era menos probable que la familia le creyera y que la Justicia le diera lugar a este tipo de delito por el descreimiento que había en la palabra del niño, pero eso es algo que estamos intentando cambiar”, concluyó Manzi.

"Cuando el chico o niña empieza a darse cuenta, ya está entrampado en una situación de la que no puede salir porque empieza a sentirse culpable por haberlo permitido o por no haberlo dicho antes. Además el abusador le dice que es ‘un secreto’ o ‘un juego’ entre ellos y también pueden haber amenazas”.
Laura Manzi Psicóloga

20 años de silencio
·         Hace dos semanas, se conoció la denuncia contra el cura Luis Brizzio de Esperanza por un supuesto abuso sexual ocurrido hace 20 años. ¿Por qué el denunciante esperó dos décadas para hablar? “Cuando vio una foto del sacerdote Brizzio con el Papa Francisco, rememoró todo lo que pasó y temió que otros adolescentes pasaran por lo mismo que él. Tuvieron que pasar 20 años para que esto saliera a la luz porque es tremendo el silencio que padecen las víctimas de abuso sexual”, sostuvo el abogado Carlos Lombardi.

En su momento, la víctima -que tenía 16 años- le contó lo que estaba viviendo a su padre, quien después de una reunión con el ex arzobispo Storni decidió que el caso no trascendiera. El letrado criticó el accionar de la Iglesia: “Cuando un arzobispo tiene conocimiento de una situación así tiene que recurrir a la Justicia Penal. Además, el derecho canónico establece que ante la noticia verosímil de un abuso, el obispo tiene la obligación de iniciar una investigación. Nada de esto se hizo”.

Publicado por Diario El Litoral – Santa Fé Argentina – Agustina Mai – 02/03/15 -

Este telepredicador ha dejado sin testículos a 400 devotos con su pico de oro

La también estrella del pop en India se ha forrado de lo lindo convenciendo a sus seguidores que mejor estaban castrados: "Estas acusaciones me perturban, estoy haciendo un bien para la comunidad"

Gurmeet Ram Rahim Singh se cachondea del más pintado, y ha conseguido una fortuna que se estima en más de 50 millones de dólares. Y todo con su pico de oro.
Estrella del pop en India y telepredicador, está siendo investigado por manipular a unos 400 hombres y conseguir que se extirparan los testículos para estar "más cerca de Dios".
Se cree que hay muchas más víctimas que las que se conocen pero no denuncian por miedo a hablar.
MIEDO
Según informa 'The Independent', uno de sus antiguos seguidores, Hans Raj Chauhan, que fue sometido a la castración hace 7 años, es uno de los pocos que se ha atrevido a romper sus silencio y denunciar al líder y al grupo en el que estaba metido.

"Decía a las víctimas que sólo aquellos que se castraran podrán encontrarse con Dios",
explica un abogado de Chauhan. La víctima, de 35 años, denunció al gurú y los investigadores están encontrando denuncias contra él que datan del año 2000. Además, creen que hay muchas más víctimas que tienen miedo a hablar.
Gurmeet Ram Rahim Singh por su parte, aseguraba en el mes de enero en Mail Online, que
"estas acusaciones me perturban cuando estoy haciendo un bien para la comunidad".
Publicado por Periodista Digital – 03/03/15 - 

Ingresan a una monja por dolor de estómago y termina dando a luz a un niño

Un insoportable dolor de estómago hizo que una de las hermanas del convento de San Severino Marche, en Italia,tuviera que ser ingresada en un hospital. Allí, los médicos descubrieron con asombro que no padecía ningún tipo de dolencia, sino que estaba dando a luz. 

El bebé nació por parto natural sin mayor complicación, en la zona de ginecología del centro médico Bartolomeo Eustacchio, situado en la misma población que el lugar en el que la mujer vivía recluida.
Todo ocurrió el pasado martes. La monja acudió al hospital acompañada de varias religiosas, quejándose de un agudo dolor en su vientre. Los médicos, sorprendidos ante la voluminosidad de la tripa de la paciente, decidieron hacerle una ecografía. Y la prueba solucionó el misterio: no se trataba ni de apendicitis ni de ningún tipo de obstrucción intestinal.La mujer estaba simple y llanamente embarazada.
Y menos mal que se encontraba allí, porque según informa Il Messaggero, la monja rompió aguas poco después de conocer la noticia. La joven monja que es de origen sudamericano, probablemente ya estuviera embarazada cuando decidió entrar en el monasterio el pasado mes de junio. 

Este es el segundo caso de este tipo que ocurre en el país transalpino en los últimos 12 meses. En enero del año pasado, una monja salvadoreña de 32 años dio a luz en el hospital de San Camillo de Lellis a un niño que después fue bautizado como Francisco, en honor al Papa. La hermana aseguró que desconocía encontrarse en estado de buena esperanza.

Publicado por Noticias Yahoo – WTE – 23/01/15 -


Brasil, Paraguay y Argentina incorporan el guaraní en la enseñanza universitaria

La enseñanza de la lengua guaraní, idioma paraguayo oficial conjuntamente con el español, fue incorporado al currículo de estudios de universidades en Paraguay, en Argentina y en Brasil. La información fue divulgada recientemente por la Secretaría de Políticas Lingüísticas (SPL).

El guaraní será cursado como materia académica en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), donde también se realizará un taller de expresión oral de la lengua.
La iniciativa se une con la enseñanza del guaraní en el curso de Medicina, impulsado desde junio del año pasado para "implementar la enseñanza de la lengua materna entre los estudiantes universitarios y como futura herramienta de comunicación de los médicos con los pacientes”.

La Universidad de la Patagonia, en la ciudad argentina de Comodoro Rivadavia, incluye un programa teórico y práctico de introducción a la lengua guaraní en medio de los estudios de la Cátedra Libre de Pueblos Originales. Además, la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana (Unila), en Foz do Iguaçu, en el estado de Paraná, también ofrece la disciplina de lengua guaraní dentro del currículo de la licenciatura en Letras.

El idioma fue incorporado por primera vez en la enseñanza superior en 1994, a través de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción, en Paraguay. Según números oficiales, más del 90% de los paraguayos es bilingüe y el 57 por ciento de la población sólo se comunica en guaraní. Además de Paraguay, en algunas regiones de Bolivia, Argentina y Brasil se habla esa lengua.

Publicado por ADITAL JOVEN - Con información de la Red Brasil Actual. – Agencia Pulsar – 02/03/15  -


“El programa Hambre Cero reconoce 10 mil niños desnutridos en Misiones” (Argentina)

El periodista Sergio Alvez, quien investigara casos de desnutrición en aldeas mbya en 2013, se refirió al caso del niño qom fallecido recientemente en Chaco y aclaró que el problema “no es una situación extraña a nuestra provincia; nos recuerda a casos como el de Héctor Díaz o el de Milagros Benítez"

Luego de conocerse el caso de Néstor Femenía, un niño qom de 7 años, fallecido por desnutrición en Chaco, el periodista Sergio Alvez recordó que este problema social no es ajeno a Misiones. El cronista comentó que el caso de este chiquito, “tan doloroso nos recuerda a casos muy latentes en Misiones, como el de Héctor Díaz aquí en Apóstoles, un niño de 2 años que murió en 2011 o el de Milagros Benítez en Montecarlo.” Alvez destacó que el programa Hambre Cero del Ministerio de Derechos Humanos, “reconoce 10 mil niños desnutridos en Misiones.”

Las muertes de niños indígenas por desnutrición, “no es una situación extraña a nuestra provincia. Tenemos que pensar que el programa Hambre Cero reconoce oficialmente, por la cantidad de inscriptos, la presencia de 10 mil niños con desnutrición o bajo peso. Es una cifra bastante elocuente y sobre la que no hay que prácticamente no hay que explicar nada en relación a las políticas sociales de los últimos años. Porque si el resultado son 10 mil niños desnutridos, eso habla por sí solo. Después está el tema de cómo tratan de invisibilizarlo [las autoridades]”, expresó el periodista.

Con relación a los intentos de invisibilizar la desnutrición en Misiones, Alvez recordó el informe que presentó en la revista Superficie, en la que se denunció con nombre, apellido, DNI y grado de desnutrición, la existencia de 113 niños desnutridos en aldeas de San Ignacio, con la firma del exdirector del Hospital y una médica. “Cuando esa información salió [se nacionalizó en el programa PPT de Jorge Lanata] Salud Pública y el gobierno en general, intentaron desmentirla y cambiar la información”, pese a que está la documentación respaldatoria. “Hay un esfuerzo constante, por conveniencia política, para invisibilizar lo que está ocurriendo”, sentenció Alvez.

“La situación es muy mala, no sólo en las comunidades indígenas, sino también en zonas urbanas. El problema de la desnutrición, como bien lo afirman especialistas del tema, tiene que ver con condiciones socioambientales directas, el entorno del niño”, explicó el cronista, quien advirtió que la asistencia del programa Hambre Cero, es de carácter paliativo –no modifica las condiciones estructurales, falta de agua potable, cloacas, etc. “Hambre Cero es un plan muy austero que no alcanza para combatir la desnutrición, es apenas, paliativo. Y paralelamente vemos el despilfarro en otras cuestiones”, indicó.

En tono crítico frente a declaraciones de funcionarios provinciales que culpan a los padres y madres por los problemas de nutrición de los pequeños, Alvez insistió en que se trata de intentos de evadir responsabilidades en un país donde “la matriz de la distribución de la riqueza no se ha modificado en absoluto.”

En esta línea, el periodista se refirió a planteos del Ministro de Derechos Humanos, Edmundo Soria Vieta, quien también ha incurrido en la culpabilización de los padres de niños desnutridos, lo cual es “una revictimización [de estos], que también son víctimas. No sorprende, por el rol tan lamentable que le cabe a Soria Vieta [responsable de Hambre Cero]”, dijo Alvez, quien recordó la génesis de este programa. Surgió “en 2010 luego del cierre de la única sala de recuperación nutricional [de Misiones] que funcionaba en Oberá, cuando José Guccione [hoy, diputado nacional] era Ministro de Salud, con la excusa de que no había más desnutridos. El médico [a cargo de esa sala] denuncia que era una atrocidad cerrarla y se lanza el Programa, primero en la órbita del Ministerio de Derechos Humanos. Pero ocurrieron las muertes [de niños] y entonces por decisión política se traslada a DDHH cuando esto es claramente un problema de Salud. Es bastante improvisado todo lo que se hace con Hambre Cero. Por lo menos existe… a partir de las denuncias”, indicó el cronista, recordando que el niño mbyá de Apóstoles mencionado [Héctor Díaz], era beneficiario del plan Hambre Cero.

Sin embargo, persisten los problemas estructurales que derivan en desnutrición, y en Apóstoles, según Alvez, “las condiciones habitacionales en las que vive muchísima gente en barrios, son verdaderamente lamentables e impiden cualquier tipo de progreso y de dar una alimentación y salud adecuada para los hijos de estas familias. Que no encuentran en el Estado la posibilidad de desarrollarse en un ambiente con todos los servicios básicos disponibles”, concluyó.



Publicado por Argenpress.info - MISIONES CUATRO - RED ECO – 13/01/15 -

Histórico, legalmente casadas

Aida Zuazo D.
A las 6:40 suena el despertador que está al lado de la cama que comparten Mónica Ledesma (43) y Martha Vaca (45), la primera pareja boliviana del mismo sexo que se casó en Estados Unidos hace casi cinco años.
Martha se levanta y se alista para dirigirse a su trabajo en Arlington, Virginia, donde radican desde 1996. Entra a las 7:30 y allí cuida a dos niñas de tres y siete años desde hace cinco años. Los padres de las niñas recién se enteraron por el Facebook que Martha es lesbiana.
“A las 23:00 me mandó un mensaje preguntándome. Su reacción fue de la mejor, me gustó, me dijo que cualquier cosa ellos estaban ahí para ayudarnos”, cuenta Martha.
Mónica se despierta más tarde. Debe esperar que la hija de ambas, Pamela (17), se vaya al colegio para salir a trabajar. Está en el negocio de la limpieza de casas y recién comenzó en un ‘part-time’ (trabajo de medio tiempo). Lo hace para que Pamela pueda asistir a la universidad, donde estudiará Justicia Criminal a mediados de este año.
Como la mayoría de las personas que viven en ese país, las tres solo comparten en la cena porque cada una debe buscar, por su cuenta, lo que desayunará o almorzará.
“Pamela obviamente lo hace cada día en el colegio”, relata Martha, desde el otro lado de la línea telefónica el sábado de San Valentín, cuando el termómetro marca varios grados bajo cero y se alistan para la sesión fotográfica que Johnny Auza les realizará fuera de la Corte Superior del Distrito de Columbia, en Washington, el lugar donde el 28 de abril de 2010 se casaron ante las leyes estadounidenses.


Reacciones inesperadas
Afirmar sus orientaciones sexuales a inicios de los 90 en una Santa Cruz donde muchos creían, y aún creen que la homosexualidad es una enfermedad, no fue nada fácil.
Mónica o ‘Mayo’, como la llama Martha, siempre se vistió como ‘marimacho’, así lo cuenta ella. “Siempre estuve 100% segura de mi orientación sexual, en cambio Martha no, creo que la saqué del closet (risas)”, relata Mónica, que se nota que tiene un muy buen humor.
Se conocieron en 1989 cuando ambas estudiaban en el Cema Gral. Julio Prado Montaño. Ambas tenían enamorados, pero en el caso de Mónica, lo hacía solamente para aparentar.
“Cuando conocí a Martha algo hizo que se despertara en mí. Yo en ese entonces aparentaba ser heterosexual, pero cuando ella me dijo que le gustaba y luego unas amigas fueron con el chisme, en vez de hacerme un mal, lograron todo lo contrario”, comenta Mónica.
Cuando la familia de Martha se enteró de la orientación de su hija, no fue del agrado de nadie.
“Mi madre me trató, me prohibió verla y a ella que vaya a visitarme. Antes de que me bote, a las 3:00 me salí de la casa y me fui donde una amiga”, relata.
Al día siguiente, una hermana de Martha fue a la casa del padre de Mónica a preguntar si ella estaba ahí. “Me amenazó que si ella no aparecía, me denunciarían”, recuerda.
Por la tarde ella llegó a la casa de su enamorada y fue allí cuando Mónica decidió contarle la verdad a su padre.
Por la noche, desde el pasillo le preguntó si podía entrar a su dormitorio a conversar. Él la invitó a sentarse en la cama y ella comenzó a contarle.
“Le dije que como él sabía, Martha era mi amiga, pero que mis sentimientos eran más que una amistad, que la amaba y que ella era así”.
Su padre la abrazó y le dijo que él siempre lo supo y que igual la quería, relata Mónica acongojada aún por la reacción de su padre.
Rafaela, la progenitora de Martha, fue aceptando poco a poco la relación de su hija con ayuda de las hermanas de ella.
El padre de Mónica, Reinaldo, falleció en 2000, luego de haber vivido con ambas en Estados Unidos y de cuidar y amar a su nieta Pamela.
La madre de Mónica falleció cuando ella tenía 10 años y el padre de Martha, un militar retirado, nunca dijo nada de la orientación de su hija, es más, a Mónica se refería como él, y es que por lo que cuenta y se ve en las fotos, ella siempre utilizó prendas masculinas.
Aparte de la difícil y larga aceptación de las familias, también se encontraron, en algún momento, con el rechazo de amigos y compañeros, incluso una vez Mónica llegó a los puños con un conocido suyo que quiso faltarle el respeto a Martha.
Dejar atrás todo
En mayo de 1991, Mónica decidió emprender viaje a Estados Unidos. Se quedó un año viendo cómo era la situación allá. Al regresar a Bolivia, convenció a Martha para que emprendan viaje nuevamente.
“No tenía profesión, no sabía de que podría trabajar en Bolivia y peor con la pinta que yo tenía. La única forma era venirnos aquí porque nadie se fija en cómo te vistes y no te miran mal”, recuerda Mónica.
A Martha le preocupaba dejar a sus padres solos, pero al irse y trabajar allá les enviaban mensualmente una suma de dinero para poder ayudarlos.
“Nuestro objetivo era juntar unos $us 10.000 para comprarnos una casita y algo de dinero también para hacerla trabajar, éramos muchachas, teníamos una vida por delante”, explica.
Llegaron a Estados Unidos junto a casi toda la familia de Mónica, en Santa Cruz dejaron su casa en alquiler y comenzaron allá prácticamente desde cero.
Hace 12 años que ellas volvieron por última vez al país, pero su hija estuvo hace cuatro años visitando a la familia boliviana.
“No podemos ir sobre todo por el trabajo que tenemos, no se puede. Queremos ahorrar para que Pamela estudie”, aclara Mónica.
Hoy, ambas están a la espera de que la acción ejecutiva que lanzó el presidente Barack Obama les permita sacar sus papeles como residentes.
Formar familia
En octubre de 1996, Mónica quedó embarazada a través de inseminación artificial, gracias a la donación de esperma de un amigo muy querido.
El 20 de julio de 1997 llegó Pamela, quien poco a poco fue creciendo y comenzando a despertar su imaginación, propia de una niña.
“Un día en la escuela escuchó la palabra lesbiana porque tenía un compañero que su mamá lo era”, cuenta Pamela.
Al regresar a casa, la niña, que rondaba por los 8 años, le preguntó a Martha cuál era el concepto de la palabra porque creía que significaba estar sola. “Cuando le dijimos a Pamela cómo había nacido, le contamos todo como un cuento durante varias noches para que ella vaya entendiendo. Le hicimos comprender que siempre quisimos ser madres”, explican ambas.
Matrimonio por derecho
Este mes se cumplen cinco años de la aprobación de los matrimonios de personas del mismo sexo por el Concejo Municipal del distrito de Columbia.
Gracias a esta legislación es que Mónica y Martha decidieron oficializar su relación luego de casi 20 años de convivencia, sellando su amor ante las familias de ambas y sus amigos.
La determinación radica sobre todo por cuestiones legales. “Tenemos nuestro departamento, un seguro de vida, cosas así que he comprado para dejarle a ellas y no tener el problema de que se les compliquen las cosas legalmente”, explica Mónica.
En el estatus del seguro de Mónica, Martha figura como esposa. Si por algún accidente o de manera natural algo le llegara a suceder y queda en coma o en estado vegetativo, Martha tendría el derecho de decidir si la desconectan o no a su esposa. “Mi familia no tendría por qué decidir, sería Martha la que decida o yo por ella”, manifiesta.
Incluso el seguro médico y otros beneficios que tiene Mónica por su trabajo, son otorgados a Martha y a Pamela, al igual que una pareja heterosexual.
Los roles en casa
“Martha es más estricta con las tareas y Mónica me cuida, anda con su pistola (risas)”, dice Pamela, quien no duda en decir que es ‘suertuda’ al tener dos madres, como alguna vez le dijeron sus compañeras.
Los oficios en la casa son distribuidos en partes iguales, incluso, por un tema de tiempo, algunos días de la semana Mónica prepara la cena, hasta que Martha llegue a casa.
Los fines de semana son familiares, ya que a Pamela le gusta mucho asistir al cine, y Mónica es su complemento perfecto para ir a ver los últimos estrenos. “Martha tiene que ir obligada (risas)”. Claro que ella aprovecha estas salidas para “desestresarse” haciendo shopping.
Además, ambas forman parte activa de la comunidad boliviana en Estados Unidos. Otro de su ‘part-time’ sin salario, como dice Mónica, es formar parte de las Agrupaciones del Oriente Boliviano (Agrobol), que, entre otras actividades, organizan el Carnaval en Virginia.
En cuanto a afinidad, Mónica cree que por el hecho de ser ambas mujeres, cada una sabe lo que la otra quiere, sabiéndose complementar en cuanto a gustos se refiere. En algo que chocan es que ella tiene menos paciencia que Martha, por lo que a veces se altera fácilmente ante cualquier situación.
Y efectivamente, en la conversación se pueden percibir las personalidades de ambas, a lo que ellas aclaran que gracias a estas diferencias se han podido complementar a través de los años.
Son una sola persona
“Somos una persona, es algo difícil de explicar porque solamente nosotras podemos entenderlo”, dice Mónica.
Y es que a través de los años, han demostrado que la comunicación, el respeto y la lealtad son valores clave para mantener su relación. Algunos miembros de sus familias, sobre todo las mujeres, les han comentado que en algún momento han sentido envidia por el trato que ambas se dan.
“Somos amigas, somos compañeras y creo que somos buenas amantes”, señala Mónica.
Asisten a la iglesia
Martha viene de una familia con sólidos cimientos católicos, por lo que cree que en su momento ese fue uno de los motivos del rechazo de su madre.
Cuando ella comenzó a darse cuenta de su orientación sexual, decidió que quería ingresar al convento que estaba cerca de su casa, en la zona de María Auxiliadora, en el barrio La Cuchilla. Solo faltaba la firma de su madre para ponerse el hábito, pero un día una monja la vio saludarse con un amigo y la religiosa le dijo que aún no estaba preparada.
“Lo que quería solamente era ocultar mi orientación sexual”, explica Martha.
Hoy, la familia asiste a una iglesia apostólica en la ciudad donde viven y cuentan que el sacerdote es bastante abierto a las relaciones del mismo sexo.
En esta comunidad religiosa no han encontrado el rechazo ni las miradas de desaprobación de los feligreses.
Hoy, ambas aprueban los comentarios que el papa Francisco realiza sobre la población homosexual. “Para mí es el mejor papa que ha habido en la Iglesia católica, es un ser humano que entiende. Supuestamente para muchos nosotros no tenemos pisada en el cielo, pero ahora él está cambiando este concepto”.
Anécdotas con humor
Ante la pregunta de qué situación graciosa han tenido que atravesar, Mónica cuenta que cuando asisten a las fiestas y debe entrar al baño, pide que la acompañen las tres, porque al usar ropa masculina, las mujeres piensan que un hombre es el que está entrando.
“Cuando me miran las otras mujeres les debo aclarar que no me estoy equivocando de baño. Tengo que sacar pecho para que entiendan que no soy un hombre. Podría entrar al otro baño, pero mejor no (risas)”, cuenta.
Otra situación por la que debe atravesar casi siempre es que a ella se refieren como señor, pero todas estas situaciones le han enseñado que el buen humor debe formar parte de su rutina.
Mónica, Martha y Pamela son claras en aconsejar a las personas homosexuales que no deben tener temor de decir la verdad.
“Una vez que descubres lo que eres, no hay nada que te dé más satisfacción que saber que eres tú, no lo que la gente quiere que seas. Al ser uno mismo, las cosas cambian. Uno nace, no se hace”, finaliza Mónica.

Publicado por eju.com – Gabriela Arandia Perdriel - www.eldeber.com.bo – 01/03/15 -