jueves, 6 de noviembre de 2014

Hoy fui golpeada: la violencia de género en primera persona

“Una sola vez y denuncia”, así termina el relato en primera persona de Irene. La pareja le pegó una vez y alcanzó: ella fue a hacer la denuncia a la Comisaría de la Mujer de Barrio Aeropuerto, en La Plata y después lo contó en las redes sociales. “No esperemos a la sangre, al ojo negro, a la muerte”, escribió y el relato se viralizó.

***

«Hoy fui golpeada en el cuerpo, en mi humanidad, en el alma.

«Salía hasta hoy con Mauro Damián Berisso. Ayer llovió mucho, y él se inundó. Al mediodía fui a su casa para darle una mano con el agua. Cuando llego la puerta la pude abrir porque estaba sin traba. Solía hacer eso, porque me gustaba sorprenderlo. Pero hoy fue diferente. Cuando entre, subí sus escaleras y lo encontré desnudo con una mujer. No sólo no me dijo ni una palabra, sino que enseguida le dijo a la chica que llame a la policía. Yo empecé a decirle por qué así, de ese modo, si todo es dialogable, al menos para mí. Y ahí empezó a agarrarme para sacarme, y yo intentaba zafarme pero no podía, su fuerza era mucho más que la mía. Estaba totalmente indefensa. Me agarró de los pelos, eso lo recuerdo. Después es como un torbellino, una de las peores de las pesadillas, no podía defenderme y él seguía. Hasta que me llevó arrastrando en la cabeza. Yo intentaba, seguía intentando, defenderme. Es tan espantoso sentirse tan frágil. Cuando me sacó del todo de su casa, me amenazó que iba a llamar a la policía y que me fuera. Una vez afuera, llovía y llovía y empecé a caminar, temblando del miedo y el espanto, y a la vez quería llegar a un lugar seguro donde resguardarme.

«Así fue que llegue a la comisaría, me recibieron y me contuvieron. Yo estaba en shock, no podía dejar de pensar en mi pá, en mis hermanas, en mi mami, en todo lo que lucho cada día para salir adelante. Y sentí fuerza, amor, sentí calor aun cuando me sentía completamente desolada.

«Un patrullero me llevó hasta la comisaría de la mujer en Barrio Aeropuerto y desde el primer momento me contuvieron. Marcela, que le agradeceré por siempre como se comportó conmigo es quien me tomó la denuncia. Una persona humana, sensible, me dio caramelos, me daba pañuelitos y me abrazó.

«Todos los días los hombres matan a mujeres. Yo tuve suerte. Y sobre todo el ir a hacer la denuncia. No tener miedo y denunciar, irte, no quedarte. Sé que es muy difícil, pero debemos mujeres de todos lados unirnos, defendernos, protegernos. La unión hace la fuerza, y si cuento esto que me pasó, es para vos. Para que estés alerta, cuidate con preservativo aunque creas que es estable. Nada lo es y hoy lo sé, no me cuidé. Ahora a ver a mi ginecóloga y hacerme exámenes, otra cosa que no debemos dejar de hacer ante una situación así. Nunca volver a comunicarte, yo tengo mucho miedo, pero estoy totalmente segura que no quiero esa vida para mi.

«Estate alerta, cuidate, denunciá, andate, no vuelvas nunca más a comunicarte.

«Y aunque ayer y hoy son pesadillezcos, esto me va a fortalecer y más que nunca luchemos contra este patriarcado perverso y para que estos hombres no queden impunes. Esta fue la primera vez y la última que me golpeó. No esperemos a la sangre, al ojo negro, a la muerte.

«Además de estos golpes tengo chichones en la cabeza, y no sé si un esguince, aparte de un doloroso desgarro en todo mi ser.

«Una sola vez y denuncia».


Publicado por Argenpress.info – COSECHA ROJA – 06/11/14 -

Mucho se habla, poco se hace, y las mujeres seguimos muriendo

La desinformación, el miedo, el guardar las apariencia, las creencias, los mandatos impuestos, el negocio redondito, el prejuicio, el año electoral, proteger la vida, todos condimentos que van dificultando cada vez más que se haga realidad un derecho que todas las mujeres deberíamos tener: Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

La mediocridad de quienes nos dicen representar, la obediencia a cierta moral, a los partidos que representan, a la Iglesia, a un gobierno que dice defender los derechos pero de aborto ni hablar. Iimpiden el debate en el senado para el tratamiento y aprobación de una ley que impactaría directamente en la vida de todas las mujeres en este país Educación Sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir, dice el canto en las calles tucumanas y de muchas calles del país de cientos, de miles de mujeres que una y otra vez desde hace años venimos reclamando lo que por derecho nos corresponde: El derecho a decidir.

Pero también una sociedad hipócrita, impide un debate serio y respetuoso sobre este tema. El otro día conversando con una vecina ella me decía -”No Doña Leo, cómo va decir eso, queda mal, uno lo hace pero no lo anda diciendo por ahí, después como la miran a una en el barrio, nadie se tiene que enterar”. Y me acordé cuando por primera vez me lo plantearon a mí, horrorizada contesté lo mismo o parecido, pero la vida, las mujeres que rodearon mi vida, las Guerreros, las Cárdenas, las Flor y cuantas compañeras más, me enseñaron a mirar, me dieron los fundamentos, me quitaron los miedos, me enseñaron a entender, me enseñaron y siguen enseñando entre mates y cafés.

En esta sociedad hay muchos hechos y situaciones permitidos: Está permitido linchar y matar; está permitido que los hijo/as se mueran en las esquina por la policía, por la droga; está permitida la pobreza, el hambre, la falta de educación para algunos; está permitido mentir, ocultar, mirar para otro lado. Está permitido el sálvese quien pueda, el no me meto; está permitido que el o la pequeña/o pida monedas en una esquina con 5 años, eso es normal, está permitido, pero de abortar por favor no hablemos, no digamos, no pidamos, no marchemos. Así, cada año mueren cientos de mujeres, cada día muere una por haberse hecho un aborto en un lugar sin cuidado, sin protección, sin contención, sin nadie que le diga, sin que nadie le explique y, a veces, hasta sin nadie que las abrace.

En la Argentina una va a una Maternidad y si se indujo la interrupción del embarazo los médicos/as, las enfermeras y enfermeros nos gritan, nos insultan, nos tratan de asesina, se llama a la policía, se nos condena socialmente, se nos condena penalmente. Eso sí señoras y señores, si usted fue a este médico, antes habló con él y se "puso" con $2.000 o $3.000 pesos empieza la compresión, el “no te preocupés mamita, es lo mejor que podés hacer, esto dura unos minutos, no te vas a dar cuenta”. Eso es lo que pasa con algunos, no todos los médicos/as por supuesto. Te explican porqué ésta es la mejor decisión para tu futuro, para vos, para tu familia.

Pero claro, en los sectores populares esto no pasa, no tenemos esa plata, no tenemos esos medios, no tenemos información. Y ahí vamos como ganado al degolladero, rezando para que todo nos salga bien, que la Virgencita, el Cosmo, el Buda y vaya saber quién nos acompañará ese día y que todo salga bien, y ahí a veces sale mal y nos dejaron la sonda, o nos pusieron mal la pastillita y por miedo, por vergüenza, por terror, nos aguantamos hasta que no damos más y ahí morimos en el intento de interrumpir un embarazo no deseado,

Pero, ¿qué es a lo que se tiene miedo? porque a veces son hasta irrisorios los argumentos de algunos/as: ¿Cómo vas a andar abortando así nomás?, ¿cómo es eso que lo van a legalizar?, ¿ahora cualquiera se va a preñar y si no lo quiere lo va a matar?, y siempre contesto, ¿qué creen que las mujeres organizadas en movimientos o solas pero con conciencia y fundamentos andamos reclamando?, sólo decimos que necesitamos una ley que nos proteja, que nos permita avanzar en el derecho a la vida, la salud y la autonomía real de las mujeres. Es decir: reclamamos un derecho.

Podés estar de acuerdo o no, podés debatir sobre tus fundamentos, lo que jamás se puede es prohibir un derecho. De eso se trata. No alcanza con sólo acceder al aborto no punible, no alcanza, si no se ejecutan políticas serias y eficaces. Si al pueblo no se le da toda la información certera, concreta. No alcanza sin campañas preventivas, sin presupuestos adecuados. No alcanza con que una ley se promulgue si no hay la intención política de ponerla a funcionar,

En Argentina todos los días se mueren mujeres por esta causa. No se equivoquen, nosotras marchamos, exigimos, gritamos, defendemos la vida, la decisión sobre nuestro cuerpo, la dignidad. Nosotras junto a muchos compañeros exigimos nuestro derecho. El derecho a vivir una vida que merezca ser vivida.

Publicado por Aegenpress.info – ACTA - Leonor Cruz *Secretaria de Género e Igualdad de Oportunidades de la CTA Tucumán.- 06/11/14 -

Las madres son más productivas que las mujeres sin hijos, según un estudio

·         El Banco Federal de Saint Louis en Estados Unidos ha llegado a la conclusión contraria a la tradición popular: ser madres aumenta la productividad.
·         El resultado es claro: durante una trayectoria laboral de 30 años, las madres eran más productivas que las mujeres sin hijos en casi todos los periodos.

·         Ser madre y trabajar, tradicionalmente, se ha visto como un problema. No sobran las denuncias del 'maltrato' a las mujeres que deciden tener hijos y trabajar al mismo tiempo por una supuesta improductividad, y hay un número significativo de madres que decide abandonar su carrera laboral para dedicarse en cuerpo y alma a su familia. En España, por ejemplo, fueron ampliamente divulgadas las críticas a las palabras de la empresaria Mónica Oriol, que aseguró que no contrataría a mujeres que pudieran quedarse embarazadas, aunque luego se retractó de sus palabras.
·         Sin embargo, un estudio llevado a cabo por el Banco Federal de Saint Louis en Estados Unidos ha llegado a la conclusión contraria a la tradición popular: ser padres aumenta la productividad. El estudio concluye, sin embargo, que para las madres solteras el efecto del embarazo es negativo, así como para hombres sin un puesto fijo. 
·         El estudio fue llevado a cabo de la siguiente forma: se envió el cuestionaro a más de 30.000 economistas, de los cuales fueron recogidas las respuestas de 9.939. De estos, se midió la productividad a través de cuatro diferentes baremos relacionadas con el número de publicaciones académicas realizadas, vinculadas a la calidad de las revistas de investigación en las que fueron divulgadas. 
·         El resultado es claro: durante una trayectoria laboral de 30 años, las madres eran más productivas que las mujeres sin hijos en casi todos los periodos. La productividad llega además de forma exponencial: las mujeres más productivas eran las que tenían dos hijos o más. La diferencia más significativa ocurre en los primeros cinco años de trayectoria laboral.
·         El estudio apunta, eso sí, que la mayor productividad de una mujer con hijos ocurre justo antes de dar a luz o mucho después de que sus hijos hayan nacido: en momentos puntuales, como cuando los niños son pequeños, la productividad es de un 15 a un 17% menor que una mujer sin hijos, y de un 5% en los padres. Además, aquellas que son madres por debajo de los 30 años ven un efecto negativo en su trabajo.
·         Para los hombres, tener hijos también es una buena noticia: aunque aquellos con un hijo tenían la misma productividad que los que no tenían, si tenían más progenie, producían más a lo largo de su trayectoria laboral. Eso sí, aquellos hombres sin progenie eran más productivos al final de su vida laboral.
·         Los propios investigadores del estudio han apuntado en el mismo a varias variables a tener en cuenta a la hora de examinar los resultados. Uno de los aspectos a tener en cuenta es que se realizó el estudio en personas de alta cualificación, y que en casos como estos, las mujeres que planean tener una familia lo hacen de manera concienciada.
·         Las mujeres que quieran tener hijos podrá reconducir su carrera profesional de manera que beneficie a su familia, y ciudar de sus hijos de la manera que menos afecte a su futuro laboral.  Esto lleva a pensar que planeará tener hijos cuando ya tenga un empleo estable y una posición dentro del mundo académico, por lo que no son equiparables a mujeres que tengan hijos de manera no planeada.
Publicado por teinteresa.es -  Madrid – Raffaella Breeze – 05/11/14 -


Hay más argentinas directivas, pero con el hogar a cuestas

Gabriela Catterberg, en el atril, explica los hallazgos del informe en Argentina del informe “Género en el trabajo: brechas en el acceso a puestos de decisión” durante su lanzamiento. Crédito: Fabiana Frayssinet/IPS
En Argentina hay cada vez más mujeres con cargos directivos en los sectores público y privado,  aunque todavía tienen que abrirse paso en medio de estereotipos de género y la responsabilidad del hogar sigue recayendo sobre ellas.
Con título universitario, ML empezó su carrera en un banco  como operadora telefónica, para trabajar medio tiempo y poder conciliarlo con el horario escolar de su primer hijo.
“Me postulé a puestos de mayor carga horaria y responsabilidad lo que me permitió hacer carrera en el banco. Pero siempre demostrando disponibilidad pese a tener dos hijos”, contó a IPS esta mujer que ahora, a los 50 años, es directora ejecutiva de ese banco y quien pidió no revelar más que sus iniciales.
“Para que las mujeres ocupen espacios de decisión en el trabajo, será necesario que los hombres ocupen espacios ‘de mujeres’ en el hogar”: Andrea Ávila.
ML retrata a muchas de las 31 mujeres directivas en compañías privadas que retrata el informe “Género en el trabajo: brechas en el acceso a puestos de decisión” en Argentina, elaborado por elPrograma de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El documento analiza datos oficiales de 1996 a 2012 y revela que las mujeres ocupan tres de cada 10 cargos directivos en Argentina.
“Si bien persisten las desigualdades en el acceso a puestos de decisión, hubo cambios positivos”, sintetizó a IPS la directora del estudio, Gabriela Catterberg.
Mujeres encumbradas en sus empresas que, como Andrea Ávila, tienen en promedio 45 años, hijos de más de seis años y que mayoritariamente están casadas o con pareja estable.
Es resultado “de las muestras de eficiencia” dadas por las mujeres, y “sobre todo, por un cambio de modelo mental, que de a poco abandona el patriarcado”, dijo a IPS esta directora ejecutiva para Argentina y Uruguay de Randstad, una empresa transnacional de recursos humanos.
Mucho tuvo que ver, el acceso femenino a la universidad, ya que 52,7por ciento de las mujeres en cargos de dirección son universitarias, frente a 34,6 por ciento de los varones.

Es “revelador” del “rédito que la educación superior y universitaria completa le dio a las mujeres”, opinó el representante del PNUD en el país, René Valdés, durante la presentación del estudio, el 23 de octubre. Otra lectura es que para ser directivas, a las mujeres, “se les exige mucho más en términos de educación que a los hombres”, admitió.
Los avances son notables en el sector público, donde 50,3 por ciento de cargos directivos los ejercen mujeres,  gracias a acciones afirmativas a favor de su participación y a los mayores beneficios por maternidad.
En el sector privado, pese a la mejora, las mujeres ocupan solo 28 por ciento de los puestos altos.
“En el mundo privado prevalece la meritocracia”, señaló a IPS la experta en liderazgos femeninos laborales Lidia Heller.
Méritos que tuvo que demostrar ML. Por temor a ser “penalizada” por sus embarazos, volvió al trabajo enseguida tras sus partos, “para permanecer activa en el mercado”.
Según encuestas oficiales, 76 por ciento de las argentinas en pareja son las encargadas de las tareas del hogar.
En el caso de las mujeres directivas, se mantienen como responsables de la organización del hogar y la familia, aunque cuenten con el apoyo de servicio doméstico.
Existe una “tensión” entre la vida personal y laboral, interpretó Catterberg.
En los puestos de decisión, 82 por ciento de ellos están casados o tienen pareja frente a 66 por ciento de ellas. Además, 40 por ciento de los varones tienen esposas sin trabajo remunerado, mientras que 43 por ciento de las parejas de las directivas ostentan cargos similares.
“Las mujeres tienen capacidad de manejar varios temas a la vez. A tu marido le dejas una lista: buscar a tu hijo a la escuela, ropa a la lavandería, pagar una cuenta,  hervir las papas, y seguro que se olvidó de algo”, bromeó ML.
“Hay algo que nos pasa a todos los apasionados por nuestro trabajo y es, justamente, no verlo como tal, no distinguir qué es trabajo, y que tiene que estar circunscrito a un lugar y a determinadas horas”, añadió Ávila.
La “clave es disfrutar de todo y cumplir con todos los roles”, siendo “ordenada” y “aprovechando los tiempos”, opinó.
El informe suma testimonios de ejecutivas sobre estereotipos machistas en el trabajo.
“Estamos con mis tres socios varones, vienen otras personas y en general les hablan a los varones”. Solo te escuchan cuando perciben que  “estás diciendo algo inteligente”, dice una entrevistada en el informe del PNUD.
“Para viajes elegían varones porque suponen que están disponibles”, ejemplificó la banquera ML a IPS.
Ella viajó pero con “culpas y sentimientos encontrados”. “Por un lado, la adrenalina del crecimiento profesional. Por el otro, el temor a perder muchas cosas de la vida familiar. Tuve que viajar mucho y eso significó resignar cuestiones familiares”, recordó.
Es que para erradicar prejuicios, hacen falta “cambios culturales”, además de leyes favorables, según la especialista Heller.
“Las concepciones culturales sobre lo que les corresponde ser y hacer a hombres y mujeres, se trasladan al ámbito laboral e interactúan con las exigencias y condicionantes productivas y económicas”, ratificó Ávila.
Eso conlleva cambiar un “modelo mental”, porque “si bien los hombres quieren ir a los actos escolares, ayudan a los hijos con la tarea, hacen las compras y hasta cocinan milanesas, aún prevalece la perspectiva de que lo hacen desde un lugar de apoyo, y no desde la responsabilidad asimilada como compartida”, señaló la directora ejecutiva.
“Para que las mujeres ocupen espacios de decisión en el trabajo, será necesario que los hombres ocupen espacios ‘de mujeres’ en el hogar”, sintetizó.
Según datos del PNUD, las argentinas tienen mejor situación que el promedio de América Latina y el Caribe,  donde en las 500 mayores empresas menos de 14 por ciento de puestos en juntas directivas son de mujeres y solo entre cuatro y 11 por ciento ocupa cargos de decisión.
La directora del estudio plantea que se necesitan consolidar políticas públicas de “conciliación”, especialmente del cuidado de niños menores de tres años, extender licencias por maternidad y paternidad, y transformar  criterios empresariales de selección y evaluación.
“No solo se trata de contratar más mujeres… implica entender que las prioridades de trabajo de mujeres y varones cambian en diferentes etapas de la vida”, subrayó.
Etapas que deberían considerarse, en misiones extranjeras y traslados, midiendo el desempeño “por resultados, no por horas”, y contemplando la disponibilidad de “las gerentas” de iniciar una carrera internacional entre los 50 y 60 años”, planteó Catterberg.
La empresa de Ávila, ya tomó medidas que incluyen a los varones  habitualmente “más reticentes” a los beneficios de género. Los programas de capacitación, son en horario laboral y lejos del de salida, para no interferir en su vida privada.
Es importante “comunicar que el respeto de la conciliación no se limita a las mujeres”, sino a todos en la empresa “independientemente de género, edad y situación civil”, enfatizó.
Verónica Carpani, asesora del Ministerio de Trabajo, propone más participación en las negociaciones con sindicatos y empresas.
“Donde hay más mujeres se incluyen cláusulas de género”, señaló a IPS. “Es necesario acceder a mesas de diálogo para que más mujeres sean escuchadas. Si no lo hacemos, nosotras no lo hará nadie”, exhortó.
 Publicado por Inter Press Service  - Buenos Aires – Fabiana Frayssinet – 05/11/14 - Editado por Estrella Gutiérrez

México: Mayores injusticias se cometen contra mujeres pobres e indígenas

La justicia debe ir más allá de buscar un castigo penal para agresores y tiene que modificar las estructuras sociales y culturales que permiten que las mujeres sean violentadas, y se bloquee su exigencia de justicia y reparación del daño cuando denuncian delitos.

Así lo dijeron especialistas en Derecho durante el Foro Nacional “Litigio Estratégico con Perspectiva de Género”, que se realiza en un hotel de esta capital y que tiene como objetivo presentar herramientas a las y los profesionales del Derecho que les permitan litigar desde la perspectiva de género y los Derechos Humanos (DH).

Pablo Navarrete Gutiérrez, coordinador de Asuntos Jurídicos del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), dijo que “el grado de acceso a la justicia es indicador de la democracia y de la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres”, y al mismo tiempo reconoció que aún no se logran los cambios estructurales que permitan que las mujeres accedan a la justicia.

Precisó que aunque se han dado avances en el terreno institucional y legislativo, aún no se logra transitar a un sistema judicial que emita sentencias con enfoque de género y DH.

Puso como ejemplo que las y los agentes del Ministerio Público “dicen que a las mujeres les gusta vivir en la violencia cuando desisten de una denuncia”, cuando lo que se debe entender es que se desisten porque viven el “círculo interminable de violencia, y ese círculo es el que debemos ayudarles a romper”.

El funcionario reconoció que existen muchos retos en el acceso a la justicia para las mujeres víctimas de violencia, de manera particular para las más pobres y las indígenas, quienes no logran un acceso expedito, oportuno y efectivo a la justicia cuando denuncian.

“Invitarlas a denunciar debe necesariamente estar acompañado de un respuesta eficaz por parte de las instituciones del Estado”, aclaró.

Por su parte, Juan Carlos Gutiérrez, ex titular de la Unidad de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, sostuvo que el trabajo de las y los abogados debe ir acompañado del empoderamiento de las víctimas, pues son ellas las que deben decir la forma de reparación del daño.

Sostuvo que actualmente existe una desconfianza absoluta hacia las instituciones de justicia, y ejemplificó con el hecho de que las madres de víctimas de feminicidio exigen la participación de especialistas internacionales para la identificación de los restos de sus hijas, ya que dudan de la forma de operar de las autoridades mexicanas.

Por lo que -dijo- el litigio estratégico en estos casos debe apuntar a modificar los patrones sistemáticos y estructurales de agresiones y omisiones que se dan en contra de las mujeres.

Karla Micheel Salas, de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), sostuvo que pese a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) sobre el caso Campo Algodonero -referente a la desaparición y asesinato de mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua-, dentro del sistema de justicia aún siguen pesando los prejuicios de género que derivan en que las autoridades estigmaticen y culpabilicen a las víctimas de feminicidio.


Publicado por Argenpress.info - Anaiz Zamora Márquez (CIMAC) – 03/11/14 -

¿Otro tratado para las mujeres?

Mujeres protestan contra la inseguridad y las malas condiciones de vida en un campamento ubicado en el centro de Puerto Príncipe, en enero de 2011. Crédito: Ansel Herz/IPS
¿Puede prevenirse o eliminarse la violencia contra las mujeres con un nuevo tratado internacional que firmen y ratifiquen los 193 estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)?

La sudafricana Rashida Manjoo, relatora especial del foro mundial sobre la Violencia Contra la Mujer, dijo a la Asamblea General que la falta de un acuerdo legalmente vinculante es uno de los obstáculos que se interponen ante la promoción y la protección de los derechos femeninos y la igualdad de género.
“Se requiere con urgencia una serie diferente de leyes y medidas prácticas para responder a y prevenir la violación sistémica, generalizada y dominante a los derechos humanos que experimentan mayoritariamente las mujeres”, planteó a los delegados.
Pero organizaciones no gubernamentales y de mujeres asumieron una posición más cauta ante un nuevo tratado.
“En principio, la idea de una legislación más fuerte y más específica es buena”, pero “sabemos que no es suficiente” para cambiar prácticas y actitudes, señaló Sanam Naraghi-Anderlini, cofundadora de la Red Internacional de la Sociedad Civil en Acción (ICAN).
“Hay muchos países —desde Estados Unidos a miembros de la Unión Europea y más allá, como Pakistán— donde las leyes existen, pero la violencia contra las mujeres continúa en muchas esferas de la vida, manifestándose de diversas formas y en proporciones horrendas”, dijo en diálogo con IPS.
“Por lo tanto, la legislación tiene que combinarse con otros pilares y elementos que garanticen su efectiva implementación”, agregó.
Palitha Kohona, exjefe de la Sección de Tratados de la ONU, aseguró a IPS que se requiere un apoyo internacional sustancial, no solo para que se termine adoptando el texto de un tratado, sino incluso para que comiencen las negociaciones, tal vez a partir de una resolución del foro mundial.
“Estoy totalmente a favor de las medidas prácticas… pero basta de acertijos legales, por favor. Las mujeres de todo el mundo ya están cansadas de leyes y políticas; lo que quieren es que se las implemente”: Mavic Cabrera-Balleza
Quienes promueven un tratado “tendrán que convencer a la comunidad internacional de que existe una necesidad real de contar con ese instrumento legal”, sostuvo.
También destacó que esto implicará asegurarse de que los instrumentos legales internacionales ya existentes son inadecuados para abordar los problemas que quienes promueven un nuevo tratado buscan atacar.
“Aunque la violencia de género, o cualquier otra forma de violencia, tiene que condenarse sin reservas, esto planteará un desafío para los promotores de un tratado” sobre la primera, dijo el embajador Kohona, quien actualmente ejerce de representante permanente de Sri Lanka ante la ONU.
“También se sabe que, aunque las leyes pueden ser útiles para modificar actitudes sociales y comunitarias, se requerirá más de un instrumento internacional para poner fin a este comportamiento abominable”, añadió.
Según él, la humanidad debe plantarse contra la violencia, en particular la basada en el género. “Como observó un filósofo, habitamos este planeta apenas por un período corto. ¿Por qué herir a otro durante esta breve existencia?”, dijo.
Mavic Cabrera-Balleza, coordinadora internacional de la Red Global de Mujeres Constructoras de Paz (más conocida por su nombre en inglés, Global Network of Women Peacebuilders), señaló a IPS que la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (Cedaw), adoptada en 1979 por la Asamblea General de la ONU, ya cubre la eliminación de la violencia contra ellas.
“¿Por qué necesitamos otra ley?”, preguntó. “No veo que tener otro tratado sobre los mismos asuntos aporte ningún valor agregado. En todo caso, corremos el riesgo de debilitar a la Cedaw, por la que lucharon mujeres de todo el mundo (y que) ya tiene casi la ratificación universal”, adujo.
Cabrera-Balleza opinó que no tiene sentido volver a presionar a los gobiernos. Añadió que, además, “al haber muchos gobiernos conservadores en el poder, existen muy pocas posibilidades de lograr que se ratifique otra ley”.
Recordó que los instrumentos internacionales de que se dispone actualmente y que promueven y protegen los derechos de las mujeres, el empoderamiento femenino y la igualdad de género se lograron principalmente mediante las conferencias mundiales de los años 90.
“Ya no tenemos más ese impulso global. Nunca volverá a haber unaconferencia mundial sobre la mujer de la magnitud e impacto que tuvo la de Beijing en 1995”, aseguró.
“Estoy totalmente a favor de las medidas prácticas… pero basta de acertijos legales, por favor. Las mujeres de todo el mundo ya están cansadas de leyes y políticas; lo que quieren es que se las implemente”, planteó Cabrera-Balleza.
Naraghi-Anderlini, de ICAN, dijo a IPS: “No podemos negar la adversa reacción cultural o ‘religiosa’ contra la llamada agenda progresista en materia de derechos femeninos”.
En sociedades dominadas por normas patriarcales, donde se considera que la mujer es propiedad del hombre, los conservadores sociales pueden fácilmente aprovechar las tradiciones y normas culturales para generar una oleada de oposición contra los cada vez más derechos de ellas.
“Estamos viendo que fuerzas externas (por ejemplo ideología religiosa de origen saudita, la Iglesia Católica, etcétera) proponen normas y prácticas más conservadoras”, señaló Naraghi-Anderlini.
Por lo tanto, como mínimo, las nuevas leyes deben estar acompañadas de mensajes diseñados a medida, y que transmitan por ejemplo los medios de comunicación a través de reconocidas y respetadas figuras nacionales, comunitarias o religiosas, para desafiar esas normas.
Según Naraghi-Anderlini, se requiere una efectiva capacitación y equipamiento de los servicios de aplicación de la ley a fin de poder implementar la nueva legislación (por ejemplo, brindar atención a las víctimas, proteger a los declarantes, etcétera), y los oficiales de policía tienen que responder por sus acciones, omisiones o transgresiones.
También sería interesante e innovador que se introdujera un mecanismo ascendente para determinar responsabilidades, dijo.
Por ejemplo, planteó, ¿la ONU estaría dispuesta a apoyar una campaña por la seguridad de las mujeres donde organizaciones femeninas locales recibieran el apoyo técnico, financiero y político necesario para llegar a líderes policiales, de aplicación de la ley y de las comunidades locales, para juntos redactar un estatuto que obligue a las autoridades a garantizar que protegerán a las mujeres de la violencia?
Y además, ¿la policía nacional y sus versiones locales estarán dispuestas a suscribir un estatuto en el que prometan proteger a mujeres que denuncian casos de violencia, a prometer no violar o acosar a testigos y víctimas, a impedir que se genere más violencia?
“Si ellos acceden a firmar tal estatuto, entonces será un compacto social constituido por actores locales que pueden llamarlos a la responsabilidad. Si no lo hacen, o si intentan suavizar las condiciones, será indicativo de una profunda falta de voluntad o compromiso político para con la seguridad de las mujeres”, declaró Naraghi-Anderlini.
La relatora Rashida Manjoo dijo a fines de octubre a la Asamblea General que, pese a los avances, hay una serie de desafíos que obstaculizan los esfuerzos por promover y proteger los derechos humanos de las mujeres.
Esto se debe ampliamente a la ausencia de un enfoque integral, que aborde los factores individuales, institucionales y estructurales que son causa y consecuencia de la violencia contra las mujeres, enfatizó.
Exponiendo los argumentos a favor de un nuevo tratado, Manjoo señaló que con un instrumento específico y legalmente vinculante habría un marco de protección, prevención y educación que reafirmaría el enunciado de la comunidad internacional.
Ese enunciado determina que los derechos femeninos son derechos humanos y la violencia contra las mujeres es, en sí misma, una violación dominante y generalizada a los derechos humanos.
Publicado por Inter Press Service – Naciones Unidas – Thalif Deen – 05/11/14 -



Violencia de género: Cómo esconderse de la persona que más te conoce

- Mañana te vas a levantar como La Raulito.

Así amenazaba Javier Weber a Corina Fernández, su esposa. “Yo tenía el pelo largo, es lo que más me gusta de mí, y me decía que me lo iba a cortar”, contó ella a Cosecha Roja. Estaban juntos hacía 17 años y los insultos eran cotidianos pero él nunca le había pegado. Un día lo hizo: la encerró en un dormitorio y la golpeó durante diez horas. Fue un año y medio antes de que intentara matarla. En 2 de agosto de 2010 -ya separados y con una orden de restricción- Javier se disfrazó de viejito, fue a la puerta de la escuela de sus hijas y le disparó tres veces al pecho.

El director de cine Diego Lerman pasó esa mañana por ahí y vio el revuelo. Después supo que un hombre con peluca canosa, boina, bastón y sobretodo había querido asesinar a la esposa. En ese instante nació un proyecto que se convirtió en “Refugiado”, la película argentina que acaba de estrenar y que protagoniza Julieta Díaz y Sebastián Molinaro. “Dónde esconderse de la persona que más te conoce” es la pregunta que recorre los 90 minutos y atraviesa a los protagonistas: una mujer y su hijo que huyen. La película no cuenta la historia de Corina pero podría ser la de otras corinas: “es una ficción que no es sólo ficción”.

Ester Mancera, psicóloga especialista en violencia y miembro de la organización “Enlaces territoriales”, fue una de las personas que guió el recorrido. El director y su equipo visitaron refugios (de la Ciudad de Buenos Aires y Lomas de Zamora), fueron a la Oficina Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia y al Centro de Atención de mujeres en Moreno. También entrevistaron víctimas de violencia de género, pasaron tiempo en salas de espera de juzgados y cursaron talleres. “Fue un ida y vuelta: él me contaba impresiones que tenía mientras escribía y yo le contaba lo que venía viendo en mis casi 20 años de trabajo con la temática”, contó a Cosecha Roja Mancera. Para la psicóloga, era fundamental mostrar los diferentes estados emocionales por los que pasa la mujer: cuando se va, cuando denuncia, cuando se arrepiente, cuando duda, cuando teme, cuando vuelve, cuando escapa, cuando el hijo lo es todo, cuando está sola.

El foco de la película está contado desde la mirada de Matías, el hijo de la protagonista, que hace que el espectador termine apretando el asiento con las manos. “Es tan desde lo cotidiano y lo real que creo que el impacto es mucho mayor que un documental. No es una cartilla de capacitación sobre el tema ni es para bajar línea: cuenta una historia que nos atraviesa a todos, que permite que cualquiera se identifique. La historia de Laura te llega”, dijo Mancera.

***

Javier y Corina se habían conocido en un verano en Punta del Este. “Estuvo todo mal cuando nos fuimos a vivir juntos. Empezaron las responsabilidades y me fui quedando sola con los impuestos, el alquiler, las nenas. Él estaba cada vez más agresivo”, dijo Corina. Javier le pegó por primera vez luego de una discusión. “Para él todo era un motivo de celos: el que me traía del trabajo, mis compañeros, mis amigos -que casi no tenía-, todo”.

Él le pidió la clave del hotmail y ella no se la quiso dar. La golpeó pero si ella se la daba podía perder su trabajo en Microsoft. “Me hizo escribir, a punta de cuchillo, una nota para que dejen salir a las nenas del colegio, mandó a un remis a buscarlas para que yo no me escapara, me encerró en una habitación de nuestro PH de Flores en el que nadie podía escuchar mis gritos y me pegó desde la una del mediodía hasta las once de la noche”.

- Vos vas a salir muerta de esta casa- le había advertido una amiga a Corina.Esa misma amiga llamó a la policía porque ella no atendía los teléfonos.

Corina lo dejó y lo denunció por “lesiones, amenaza de muerte y violencia doméstica”. Se mudó con sus hijas de 9 y 10 años al living de su mamá. Durante ese año y medio él apareció todas las veces que pudo, aunque la justicia se lo había prohibido. La mañana del lunes 2 de agosto las llevó a la Escuela Manuela Pedraza en Palermo. Las despidió y cruzó la calle. Enfrente la esperaba Javier. Le dijo “te voy a matar hija de puta” y le disparó al pecho. “Vació el cargador, yo saltaba entre las balas, estoy viva de milagro después de 21 días en coma”, dijo.

A Javier Weber lo detuvieron el mismo día que quiso matar a Corina. “Yo lo había denunciado decenas de veces y había ampliado la denuncia en el juzgado, pero tuvo que balearme para que me dieran bola”, contó Corina. En 2012 el Tribunal Oral Criminal N° 9 de la Ciudad de Buenos Aires lo condenó a 21 años de prisión y hace pocos meses murió en el Penal de Marcos Paz. Fue la primera vez que se usó la figura de tentativa de “femicidio” y sentó jurisprudencia.

En Argentina hay un femicidio cada 30 horas. En el 60 por ciento de los casos el que mata es la pareja o ex pareja de la mujer. Son algunos de los datos del Observatorio Adriana Marisel Zambrano -de la Asociación Civil Casa del Encuentro- que los encargados de la película se ocuparon de comunicar. La investigación para escribir el guión y formar los personajes de Laura (Díaz) y de Matías (el niño Molinaro) llevó tres años.


Publicado por Argenpress.info - Julia Muriel Dominzain (COSECHA ROJA) – 03/11/14 -

La esclavitud del siglo XXI: la trata de mujeres para su explotación sexual

El pasado 16 de octubre la Oficina Estadística Comunitaria Eurostat publicó las cifras relativas a la trata de seres humanos en Europa en los últimos dos años analizados. En su Informe sobre el Trafficking in Human Beings señala que entre 2010 y 2012, último periodo del que se dispone de datos, se contabilizaron 30.146 casos de trata, un 28% más que en el trienio 2008-2010.

Aunque la “esclavitud del siglo XXI” puede recaer sobre cualquier ser humano y sus fines son diversos: la explotación sexual, laboral o para el tráfico de órganos, venta de bebés o robo forzoso, etc., lo cierto es que el 80% del tráfico recae sobre las mujeres y su finalidad es la explotación sexual. De ellas el 67% son adultas y el 17% niñas: el 45% de víctimas registradas son mayores de 25 años, el 36% tienen entre 18 y 24 años, el 17% comprende la franja de edad que va desde los 12 a los 17 años, y el 2% entre 0 y 11.
Si se atiende a las cifras ofrecidas por la Oficina Comunitaria se observa que el 65% de las víctimas poseen la nacionalidad europea. Así, los cinco países que tienen el mayor número de víctimas registradas son Rumanía, Bulgaria, Países Bajos, Hungría y Polonia. Y, de entre los extracomunitarios, se encuentran a la cabeza Nigeria, Brasil, China, Vietnam y Rusia.
De estos datos no es difícil deducir que factores como la depresión económica, la inestabilidad política o social del país o las situaciones de conflicto o post-conflicto bélico son los que mayormente inciden en el surgimiento de situaciones propicias para el sometimiento y la explotación de las víctimas. Así, es cierto que la mayoría de ellas provienen de Europa del Este, África, Asia o Latinoamérica.

Sin embargo, se viene observando que, como consecuencia de la crisis económica, España comienza a ser uno de los países en los que las organizaciones criminales internacionales empiezan a fijarse para extender sus tentáculos de captación. De hecho, José Nieto, inspector jefe de la Unidad Central de Redes de Inmigración y Falsedad Documental (UCRIF), ha advertido que actualmente se da el caldo de cultivo adecuado para que las mafias hagan falsas ofertas de empleo a mujeres españolas que tienen la necesidad imperiosa de obtener ingresos.
Debe tenerse muy en cuenta que este mercadeo de seres humanos representa la tercera fuente de ingresos para las organizaciones criminales después del tráfico de estupefacientes y el tráfico de armas. Según indica la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay al menos 2,4 millones de personas víctimas de redes internacionales de trata que operan de forma transnacional. Si se atiende de nuevo al Informe del Eurostat, se observa que, de modo similar a la procedencia de las víctimas, alrededor de dos terceras partes de los sospechosos de trata son de nacionalidad europea –el 69%-, procedentes principalmente de Bulgaria, Rumanía, Bélgica, Alemania y España; y de países como Nigeria, Turquía, Albania, Brasil y Marruecos en lo que se refiere a los extracomunitarios.
En la lucha de la UE contra la industria del tráfico de personas destaca la adopción de la “Directiva 2011/36/UE, de 5 de abril de 2011, relativa a la prevención y lucha contra la trata de seres humanos y a la protección de las víctimas y por la que se sustituye la Decisión marco 2002/629/JAI del Consejo”, que representa la culminación de un largo proceso de cambio de la política comunitaria en materia de trata, iniciado ya antes de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa. Dicho cambio sitúa a las víctimas de la trata y a la vulneración de sus derechos humanos en el epicentro del problema y abandona el enfoque eminentemente criminológico adoptado hasta la fecha. Con la Directiva, además, se homogeneiza la severidad de las penas impuestas a los traficantes y la protección que se otorga a las víctimas.

Es cierto que este nuevo enfoque europeo da tanta importancia a la prevención y a la protección de las víctimas como a la persecución del delito, sin embargo, sólo aborda parcialmente el problema. Y ello porque deja de lado la cuestión relativa a la obtención del permiso de residencia en el país de destino de las víctimas, que continúa regulándose por la “Directiva 2004/81/CE, la cual, en términos generales, condiciona la obtención de la misma a la colaboración con la Administración de Justicia para perseguir a los culpables.
A este respecto no cabe olvidar que el fenómeno de la trata para el ejercicio de la prostitución se ve potenciado por las políticas migratorias de la “Europa fortaleza”. Las dificultades para obtener un permiso de residencia en cualquier país europeo operan en beneficio de las redes que se aprovechan del asilamiento e indefensión de las víctimas, presupuestos ambos para su explotación sexual o laboral.
Por lo que respecta a España, es cierto que, como implementación de la normativa europea en la materia, en los últimos años se han hecho importantes reformas destinadas a combatir esta nueva esclavitud. Así, en materia penal, la reforma del año 2010 del Código Penal supuso la introducción de un Título VII bis, dedicado al delito de la trata de seres humanos. Y, en materia de extranjería, el artículo 59 de la Ley Orgánica 2/2009, de 11 de diciembre, de reforma de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, prevé la posibilidad de que una persona extranjera sin permiso de residencia se pueda quedar en España si denuncia a los autores o cooperadores de dicho tráfico, proporcionando datos esenciales para la investigación o testificando, en su caso, en el proceso judicial contra los autores.

Sin embargo, estas reformas son aún insuficientes. De hecho, no ha sido hasta septiembre de este año cuando España ha notificado a la Comisión Europea la transposición completa de la Directiva 2011/36/UE, de 5 de abril de 2011, relativa a la prevención y lucha contra la trata de seres humanos y a la protección de las víctimas, un año después de finalizado el plazo para hacerlo.
Pero, tal y como se recoge en el último Informe elaborado por de la Red Española contra la Trata de Personas, hecho público con ocasión del Día Europeo contra la trata de personas: “pese a los esfuerzos legislativos iniciados sobre la materia, como son el Proyecto de Ley del Estatuto Jurídico de la Víctima o la reforma del Código Penal, tales iniciativas, que están aún en el trámite parlamentario para su aprobación, no cumplen con todos los objetivos en materia de protección de víctimas y prevención de la trata. En estos años tampoco se ha aprobado un Plan de lucha contra la explotación laboral como se venía pidiendo desde distintos ámbitos.
Asimismo, falta todavía definir un mecanismo adecuado de derivación específico para niños y niñas víctimas de la trata, necesario para tener en cuenta sus necesidades especiales y su interés superior”. Por ello la Red Española contra la Trata de Personas propone la adopción de una Ley Integral contra la Trata que incluya todos los fines de explotación y que se realice desde una perspectiva de derechos humanos, de género y de edad”.

A este respecto cabe destacar que, por primera vez, en 2013 y 2014, el Gobierno español ha concedido el estatus de refugiadas a dos mujeres, una nigeriana y otra mexicana, que eran víctimas de la trata en aplicación de la importante y novedosa Ley 12/2009, de 30 de octubre, reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria. Con ella España se convirtió en el primer país europeo que previó expresamente en su legislación sobre asilo el “género” y la “orientación sexual” como motivos que, en caso de existir persecución, pueden conducir a la concesión del estatuto de refugiado. Con ello, el legislador español añadió expresamente un sexto motivo de persecución a los ya previstos por la Convención de Ginebra de 1951, el “género”, y estableció una obligación jurídica clara y precisa.

La explotación sexual de la mujer a través de la trata es una de las prácticas –junto con la violación como arma de guerra- más crueles y más directamente atentatorias de su dignidad, ya que produce su “cosificación”. Así, derechos fundamentales como la integridad física y psíquica, la libertad personal, la libertad sexual, el libre desarrollo de la personalidad, la libertad de movimiento, la salud y el derecho a la intimidad personal y familiar se ven violentados en el seno de las redes del tráfico humano. Combatirlas y derrotarlas es un imperativo moral de la Unión Europea, y para ello es necesaria la colaboración y la cooperación de todos los agentes implicados. No cabe desatenderlo ni un minuto más.


Publicado por: AmecoPress/Infolibre – Madrid - Ana Valero -04/11/14 -

Mozambique hace frente al doble problema del papiloma y el VIH

In 2014, Mozambique vacunó a 8.500 niñas de 10 años contra el virus del papiloma humano (VPH), causante del cáncer de cuello de útero. La inmunización se extenderá gradualmente a todo el país. Crédito: Mercedes Sayagues/IPS
La mozambiqueña de la cama 27, del sector de oncología del Hospital Central de Maputo, no tiene idea de la suerte que tuvo. En enero, cuando sintió dolores abdominales, el farmacéutico le recomendó analgésicos. Durante meses, “el dolor iba y venía”, relató a IPS.
En abril concurrió a una consulta médica en la clínica de Matola, a 15 kilómetros de esta capital de Mozambique. Las enfermeras habían terminado hacía poco una capacitación para detectar el cáncer de cuello de útero. Le encontraron un tumor invasivo y la derivaron al Hospital Central de Maputo (HCM); a los dos meses comenzó a recibir quimioterapia.
Cuando IPS la conoció había terminado hacía poco el tercer mes de tratamiento. Los médicos eran optimistas. Se salvó gracias a una innovación que introdujo este país: análisis clínicos de rutina en los centros de salud básicos para detectar el cáncer cervical.
“Las mujeres buscan ayuda cuando sienten dolor, y el dolor significa cáncer en una etapa avanzada”, explicó la enfermera Mafalda Chissano. “Pero si van al ginecólogo y se hacen un test de papanicolau, demoran meses, además del tiempo y el costo del transporte. Entonces ya es demasiado tarde”, observó.
Mozambique tiene la mayor mortalidad y riesgo acumulado de cáncer de cuello de útero: siete de cada 100 recién nacidas pueden desarrollar cáncer y cinco morirán por ello. Además, es el segundo país en incidencia de esta enfermedad, después de Malawi, según la coalición África para la salud materna, infantil y de recién nacidos.
Cada año se diagnostica el cáncer cervical a 5.600 mujeres, de las cuales 4.000 morirán, 11 por día. No hay radioterapia paliativa y es una muerte dolorosa.
Esos números corresponden a los fallecimientos registrados. Pero solo la mitad de los mozambiqueños tienen acceso a servicios de salud, por lo que se estima que muchas mueren sin diagnóstico.
VIH, un factor de riesgo
El problema se agrava por la alta prevalencia del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), en un país donde uno de cada 10 habitantes es portador. Las mujeres seropositivas tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer cervical y a una velocidad letal.
“Cuanto más débil es el sistema inmunológico, más rápido avanza el cáncer cervical”, explica el médico Amir Modan, del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Maputo.
Chissano trabaja con Médicos Sin Fronteras (MSF) en Alto Maé, una clínica estatal de Maputo, donde la prevalencia del VIH, causante del sida (síndrome de inmunodeficiencia humana), es de 20 por ciento. Una de cada tres mujeres seropositivas tienen lesiones precancerosas o cáncer de cuello uterino, dijo a IPS.
El cáncer cervical es el más frecuente entre las mozambiqueñas de entre 15 y 44 años, apuntó Modan.
Las autoridades sanitarias hacen frente al problema mediante campaña de información y la instauración de análisis clínicos de rutina en los servicios de planificación familiar.
Ya se capacitaron unas 1.000 enfermeras, precisó la doctora Aventina Cardoso, asesora de la organización Jhpiego. “Pero la demanda y las necesidades superan los recursos humanos”, se lamentó.
Los datos que maneja Jhpiego indican que 10 por ciento de las mujeres que se hicieron el análisis clínico tenían lesiones precancerosas y cinco por ciento desarrollaron la enfermedad.
Iniciación sexual temprana y brujería
Una de las causas del cáncer de cuello de útero es el virus del papiloma humano (VPH), de transmisión sexual. Es común y mucha gente es portadora, pero muchas veces permanece latente. De los 40 tipos existentes, algunos se resuelven de forma espontánea, algunos causan verrugas genitales y otros cáncer
Los factores de riesgo del cáncer de cuello de útero incluyen al VIH, temprana iniciación sexual, infecciones de transmisión sexual, múltiples parejas sexuales, uso prolongado de anticonceptivos, fumar y antecedentes familiares de cáncer.
Las infecciones con VPH duplican el riesgo de contraer el virus del sida y, este, a su vez, acelera el avance del cáncer cervical.
Otro factor de riesgo es el no uso de preservativos. Menos de un cuarto de las personas usan condones en relaciones sexuales de riesgo, indicó Modan, lo que aumenta la exposición al VPH y al VIH.
Según la encuesta de salud demográfica de 2011, una de cada tres mujeres tuvieron su primera relación sexual antes de los 15 años.
La paciente de la cama 27 que ahora tiene 52 años, se casó a los 15 y tuvo siete hijos.
Las mujeres que llegan al sector oncológico del HCM “tienen mucho miedo”, relató Layne Heller, una voluntaria cristiana del hospital. “En sus pueblos natales existe la creencia de que vienen a morir y tienen terror”, apuntó.
Un estudio, realizado por Cardoso en la provincia de Zambezia, en 2010, encontró que la mitad de las mujeres entrevistadas asociaban el cáncer cervical con la promiscuidad y 42 por ciento con la brujería.

Había algo de cierto en que llegaban a morir, pero gracias a la campaña lanzada en 2013, la situación comenzó a cambiar.
La iniciativa, lanzada por la ex primera dama Maria da Luz Guebuza, saturó los medios y todos acontecimientos culturales, desde el día de la madre hasta los desfiles de moda.
Es clave reforzar el concepto de prevención en salud, remarcó Cardoso.
“No forma parte de nuestra cultura”, reconoció. “Solo vamos al hospital cuando estamos enfermos. Esto cambia lentamente a medida que la gente se da cuenta de la importancia de prevenir”, observó.
 La prevención salva vidas

Este año, en tres distritos en el sur, centro y norte de Mozambique se vacunaron unas 8.500 niñas de 10 años contra el VPH en el marco de un proyecto piloto.

La vacuna se administra antes del inicio de la actividad sexual, cuando puedan quedar expuestas al VPH.

Las niñas recibirán la tercera y última dosis este mes, informó la médica Khatia Munguambe, del Centro de Investigación en Salud de Manhiça, a IPS.

El próximo paso será ampliar el número de niñas inmunizadas. En 2015, se vacunará a todas las niñas nacidas en 2005 en Manhiça y Vila de Manhiça, en el sur, y en Mocimboa da Praia, en el norte.

Jhpiego capacita enfermeras y médicos para realizar los análisis clínicos con una técnica innovadora, la inspección visual con ácido acético.

Antes se detectaba el cáncer cervical con un test de papanicolau o citología del cuello uterino, que requería personal especializado y costosos análisis de laboratorio, que demoraban semanas por falta de técnicos.

Con la nueva técnica, las enfermeras rocían el área cervical con ácido acético o vinagre blanco y los tejidos lesionados quedan blancos. Ellas mismas están entrenadas para sacarlo mediante criocirugía y ordenar una biopsia y derivar a la paciente a un médico.

Es fácil, rápido y barato. La detección y el tratamiento se realizan en la misma visitan. En contextos rurales y pobres, esto marca la diferencia.
Datos básicos sobre el cáncer cervical en Mozambique

7,3 millones de mujeres mayores de 15 años pueden contraer el VPH
820,000 mujeres portadoras del VIH tienen un alto riesgo de contraer la enfermedad
5,600 mujeres reciben cada año un diagnóstico positivo de cáncer de cuello de útero
4,000 mujeres mueren por año a causa de esta enfermedad.
Una de cada tres mujeres es portadora del VPH.


Fuentes: Onusida, OMS, CISM, JHPIEGO.

Publicado por Inter Press Service – Maputo - Mercedes Sayagues