domingo, 5 de octubre de 2014

Embriones, fetos y bebés: ¿Cuándo comienza la vida? Legislar con ciencia

 Sergio Pérez Acebrón (1) es un investigador del German Cancer Research Center (Heidelberg, Alemania) que dio una charla muy interesante en el reciente evento Naukas sobre ese tema tan controvertido y de actualidad: el aborto. La charla es de tan solo diez minutos y merece totalmente la pena.

El planteamiento es no entrar en moral, ética y religión, sino enfocar el asunto del comienzo de la vida humana desde el punto de vista científico, con un planteamiento claro lejos de la falacia de considerar la cuestión de «cuándo comienza la vida» únicamente desde el punto de vista de las opiniones personales, éticas o religiosas:

Embriones, fetos y bebés - Un electroencefalograma mide la actividad cerebral; tiene validez legal para decidir si alguien ha muerto, para decidir si alguien ha dejado de ser una persona viva. Aunque otros órganos funcionen, aunque ese corazón siga latiendo, se puede iniciar un proceso de donación de órganos, por ejemplo, de esos órganos que funcionan.

Ahora bien, partiendo del punto opuesto, ¿cómo es el encefalograma de los embriones? Bueno, los de 6 semanas y hasta las 12 semanas, carecen de actividad cerebral. A partir de la semana 13, empezamos a ver algunos destellos, neuronas que están migrando, que están conectándose. A partir de la semana 23, empieza a haber un encefalograma reconocible, que empieza a parecerse poco a poco al de una persona.

Si aceptamos la premisa de que usemos la actividad cerebral no sólo para marcar el final de la vida, sino también para el principio, podríamos decir que no estamos, legalmente, ante una «persona viva» antes de la semana 23, o si somos muy, muy, muy estrictos, antes de la semana 13: el primer trimestre de embarazo.

Yo entiendo que éste es un debate muy, muy complicado, pero los científicos no podemos y no debemos, dejar fuera del debate lo que sabemos del desarrollo embrionario.

Como suele suceder a veces estas cuestiones abren más preguntas de las que responden y la última que se plantea en la charla resulta especialmente paradójica e interesante: ¿Por qué una madre o un familiar autorizado puede iniciar un proceso de donación de órganos de una persona que ha muerto porque deja de tener actividad cerebral pero tiene que pasar un auténtico calvario o incluso quizás no pueda interrumpir un embarazo de un embrión que tampoco tiene actividad cerebral?


Publicado por: Argenpress.info - MICROSIERVOS.com – 02/10/14 -


Conflictos privan a las mujeres de atención médica en India

La creciente violencia en India a raíz de tensiones étnicas y la insurgencia armada perjudican a las mujeres e impiden el acceso a los cruciales servicios de salud reproductiva. Crédito: Stella Paul/IPS
Desde 2007, Khemwanti Pradhan se dedica a promover servicios públicos de salud entre las mujeres y las insta a parir en hospitales en vez de en sus casas. Esta “mitanin”, de 25 años, está capacitada y acreditada como trabajadora comunitaria de la salud en el central estado indio de Chattisgarh.
Por una ironía del destino, Pradhan, quien dio a luz a su primer hijo en 2012, no pudo llegar al hospital porque ese mismo día, las fuerzas de seguridad del gobierno allanaron su aldea de Nagarbeda, en la región de Bastar en Chattisgarh, considerada un semillero de insurgentes comunistas.
En el pánico y el caos que siguió al operativo, la aldea quedó aislada y Pradhan tuvo que arreglárselas sola.
“He visto mujeres recurrir a remedios caseros como cataplasmas para curar la sepsis solo porque no quieren ir ni con un combatiente del ejército ni con uno rebelde”: Daniel Mate

“Los hombres de la seguridad buscaban rebeldes maoístas casa por casa. Detuvieron a muchos jóvenes. Mi esposo y mi cuñado tuvieron miedo y huyeron a la selva”, explicó.
“Cuando comenzaron las contracciones, no había nadie cerca. Herví agua y parí sola”, relató.
Gracias a su capacitación como mitanin, que significa “amiga” en la lengua local, Pradhan tuvo un parto tranquilo y seguro.
Pero no todo el mundo corre con esa suerte. La creciente violencia que existe en India por las tensiones étnicas y la insurgencia armada afectan particularmente a las mujeres y a los cruciales servicios de salud reproductiva.
Por ejemplo, en junio, Anita Reang, una joven de 22 años de la tribu bru, comenzó a perder mucha sangre mientras daba a luz en su domicilio.
La joven tuvo una hemorragia que le causó la muerte, según dijo su madre, Malati, a IPS. No pudieron abandonar su casa en el conflictivo distrito de Mamit, en el nororiental estado de Mizoram, porque estaban rodeadas de vecinos mizo, hostiles a la familia bru.
Según Médicos Sin Fronteras (MSF), la violencia de género, las infecciones sexualmente transmisibles como el VIH (virus de inmunodeficiencia humana), la mortalidad materna y neonatal, así como la morbilidad aumentan en tiempos de conflicto.
Esa situación puede tener enormes consecuencias en India, donde hay 31 millones de mujeres en edad reproductiva, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
Este país está lejos de cumplir el quinto de los Objetivos de Desarrollo de Milenio dedicado a la mejoría de la salud materna, que incluye la meta de “reducir un 75 por ciento la tasa de mortalidad materna entre 1990 y 2015”.
En este país, eso significa disminuir a 103 las mujeres que mueren durante el embarazo, el parto o el posparto, cada 100.000 nacidos vivos, pues la mortalidad materna se ubica en 230.
Hay una falta de comprensión a escala nacional del impacto que tienen los conflictos sobre la salud materna, pese a que los especialistas coinciden en que dificulta el acceso a las clínicas y a otras instituciones de salud.
El coordinador de país de MSF, Simon Jones, dijo a IPS que en India “las causas más comunes de muerte neonatal son la prematurez y el bajo peso al nacer, además de las infecciones neonatales y la asfixia o trauma al nacer”.
El gobierno tiene programas de salud materna e infantil a escala nacional, como los llamados Janani Suraksha Yojana y Janani Shishu Suraksha Karykram, que ofrecen atención médica sin costo, además de medicamentos, suplementos nutricionales e incentivos económicos para las mujeres que paren en los hospitales estatales.
Pero según Waliullah Ahmed Laskar, defensor de la Alta Corte de Guwahati, en el nororiental estado de Assam, las mujeres que quieren acceder al programa del gobierno deben desplazarse hasta un centro de salud, una ardua tarea para quienes habitan en zonas de conflicto.
En el centro y este de India, eso representa unas 22 millones de mujeres.
Además, en las zonas de conflicto desconfían de los trabajadores de la salud, apuntó Laskar. “Les tienen miedo porque creen que están en su contra y las pueden tratar mal”, apuntó.
Para Jomila Bibi, una musulmana de 31 años del distrito de Kokrajhar, en Assam, los temores no eran infundados. Su bebé recién nacida murió a fines de octubre, cuando los médicos pertenecientes a un grupo étnico rival se negaron a atenderla.
Bibi huía de los enfrentamientos entre musulmanes bengalíes y miembros de la tribu bodo, en Assam, que dejaron casi medio millón de personas desplazadas en la región.
Daniel Mate, un joven activista de la localidad de Tengnoupal, en la atribulada frontera con Birmania, relató varios casos de mujeres que se negaban a buscar ayuda profesional, pese a tener varias complicaciones de posparto, debido a la comprometida situación de la seguridad.
“Cuando hay más de un grupo armado (como sucede en Tengnoupal y sus alrededores, en el nororiental estado de Manipur), es difícil saber quién es amigo y quién es enemigo”, explicó en diálogo con IPS.
“He visto mujeres recurrir a remedios caseros como cataplasmas para curar la sepsis solo porque no quieren ir ni con un combatiente del ejército ni con uno rebelde”, añadió Mate, quien aboga por suministros médicos para las aldeas más alejadas, donde deambulan numerosos hombres armados.
La solución, según Jones, de MSF, es mejorar la atención a la salud materna con servicios que incluyan profesionales capaces de practicar cesáreas y transfusiones de sangre.
Igualmente importante es la sensibilización de los trabajadores de la salud y del personal de seguridad, quienes pueden convencer a las mujeres de buscar atención médica, aun en tiempos difíciles y contextos complicados.
Otros especialistas sugieren servicios de salud móviles con parteras capacitadas para atender a las mujeres en zonas remotas y sensibles.
Según el médico Kaushalendra Kukku, quien trabaja en un hospital estatal en Bastar, “cuando estalla la violencia, todos los sistemas colapsan. La mejor forma de minimizar el riesgo de mortalidad materna en estos contextos es llevar la atención a las mujeres, y no esperar a que ellas la busquen”.
Pradhan, quien continúa desempeñándose como trabajadora de salud comunitaria coincidió. “Tuve un parto seguro porque estaba capacitada. Si otras mujeres tuvieran la misma formación, también podría serles de ayuda”, arguyó.
Publicado por: Inter Press Service – Stella Paul – BASTAR (India) – 30/09/14 -
Editado por Kanya D’Almedia / Traducido por Verónica Firme
Este artículo fue publicado originalmente en la edición especial de TerraViva: “ICPD@20: Seguimiento y Potencial para después de 2015”, publicado con apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). El contenido es autoría independiente de los periodistas de IPS.


'Presas palestinas sufren mala situación en cárceles israelíes'

El Centro para Estudios de los Presos denunció el viernes la mala situación de las prisioneras palestinas que se encuentran en las cárceles del régimen de Israel. 

Un total de 17 mujeres palestinas se encuentran en las cárceles israelíes, 16 de ellas están encarceladas en la prisión israelí de Hasharon (en el norte de la Cisjordania ocupada).

Las mujeres palestinas recluidas en las prisiones del régimen de Tel Aviv se enfrentan a grandes limitaciones y sufren situaciones difíciles, informó la agencia de noticias palestina 'Maan', citando a Riyad al-Ashqar, un portavoz del mencionado Centro.

Estas prisioneras están privadas del derecho a mantener contacto alguno con su familia y son sometidas constantemente a interrogatorios e inspecciones físicas.

El jueves, el Ministerio para Asuntos de Prisioneros de Palestina anunció que en las cárceles israelíes hay, en la actualidad, unos 1500 palestinos enfermos, cifra que aumenta con el pasar de los días debido a la falta de tratamiento y equipamiento médico.

Según el Ministerio palestino para Asuntos de Prisioneros, al día de hoy, al menos 7 mil palestinos, entre ellos 250 niños y adolescentes, están encarcelados en las prisiones del régimen israelí y viven en situaciones límite.

La mayoría de estos presos se encuentra en régimen de ‘detención administrativa’, eufemismo que aplica el régimen de Tel Aviv para mantener a quien desea en prisión saltándose la ley, es decir, sin el derecho a contar con un juicio. 


Publicado por: HispanTV – Nexo Latino – 04/10/14 - 

Falta de controles aviva la violencia sexual en India

Mujeres en el pueblo de Katra Shadatganj, en el norteño estado de Uttar Pradesh, donde dos niñas fueron violadas y colgadas. Crédito: Stella Paul/IPS.
El asesinato de una adolescente de 17 años, en este distrito del nororiental estado indio de Assam, refleja una tendencia preocupante en India, que miles de niñas sufren agresiones sexuales o torturas y son asesinadas sin que aparezcan señales de que la violencia de género podría menguar.
Una luminosa mañana de marzo, la adolescente se despertó como siempre y se fue a pescar al río de Chirang. En la tarde, su cuerpo apareció sin vida en la margen del río. Según el policía Taburam Pegu, encargado del caso, sus agresores la violaron antes de degollarla.
La adolescente pertenecía a la tribu bodo, enfrentada con musulmanes y santhals, otro pueblo originario de la región.
“Tenemos una cultura de impunidad. Nuestro propio sistema legal anula la posibilidad o la certeza del castigo en casos de violencia contra las mujeres”: Abogada Anjuman Ara Begum.
La violencia sexual la exacerban los conflictos y la falta de medidas de control y la gran impunidad, en especial en los estados del norte, este y centro de India, donde la insurgencia armada y los enfrentamientos tribales forman parte de la vida cotidiana de unas 40 millones de mujeres.
Según un informe de la secretaría general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la violencia contra las mujeres es universal; una de cada tres (35 por ciento) sufre abusos físicos o sexuales alguna vez en su vida.
El documento, divulgado este año, evalúa los avances del programa de acción adoptado en la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD), realizada en El Cairo en septiembre de 1994.
De todos los temas comprendidos en el plan de acción, terminar con la violencia de género recibió especial atención de 88 por ciento de los gobiernos sondeados. En total, 97 por ciento de los países tienen programas, políticas o estrategias para revertir la inequidad de género, proteger los derechos humanos y empoderar a las mujeres.
Una investigación de este mismo año sobre hombres y violencia en Asia Pacífico, realizada por la ONU, señala que casi 50 por ciento de los 10.000 entrevistados reconocieron haber abusado sexual o físicamente de una mujer.
En India, que se dotó de un marco legal para atender y poner fin a la violencia sexual, 92 mujeres son violadas al día, según las últimas cifras de la Oficina Nacional de Registro de Delitos.
La cifra es mayor que las violaciones en República Democrática del Congo, que actualmente promedian las 36 al día.
La violencia sexual aumenta en las zonas de conflicto, según especialistas, en gran parte debido a la falta de búsqueda de responsables, precisamente lo que, según la ONU, “es clave para prevenir y responder a la violencia de género”.
El director del Centro Asiático de Derechos Humanos, con sede en Nueva Delhi, Suhas Chakman, explicó: “Hay violaciones de derechos humanos perpetradas por las fuerzas de seguridad y otras por militantes. Pero también está la violencia contra las mujeres cometida por civiles. Pero sin importar quién cometa el delito, no se buscan responsables, un elemento totalmente ausente”.
El caso de Perry, un nombre falso para proteger la identidad de sus allegados, es un reflejo de la situación. Esta mujer de 35 años del distrito de las montañas Garo del Sur, en el nororiental estado de Megalaya, con 14 millones de mujeres y tres grupos armados, fue asesinada por rebeldes armados en junio de este año.
Presuntamente, miembros del insurgente Ejército de Liberación Nacional Garo trataron de violarla, pero ella se resistió y entonces le dispararon a la cabeza. El grupo se niega a asumir su responsabilidad, pues sostiene que Perry era una informante y “merecía morir”.
Otro de los motivos detrás del aumento de la violencia de género en India es la exigua cantidad de condenados, apenas 26 por ciento de los casos de violencia sexual.
En 3.860, de los 5.337 casos de violación denunciados en los últimos 10 años, los imputados fueron absueltos o eximidos por la justicia por falta de pruebas “adecuadas”, según la Oficina Nacional de Registro de Delitos.
“Tenemos una cultura de impunidad”, sentenció Anjuman Ara Begum, abogada de Guwahati y exoficial de programa de la Comisión Asiática de Derechos Humanos, en diálogo con IPS. “Nuestro propio sistema legal anula la posibilidad o la certeza de castigo en casos de violencia contra las mujeres”, criticó.
Frente a las decrecientes condenas, los grupos armados se hicieron cargo del sistema jurídico para aplicar una justicia instantánea. En octubre de 2011, un tribunal irregular de los maoístas le cortó las manos a un hombre acusado de violación en el distrito de Palamu, en el oriental estado de Jharkhand.
En agosto de 2013, el insurgente Partido Comunista de Kangleipak (PCK), que opera en el nororiental estado de Manipur, lanzó una “fuerza antiviolación”.
Sanakhomba Meitei, secretario del PCK, dijo a IPS por teléfono que su organización aplicaría una justicia rápida para las víctimas de violación. “Nuestra intervención infundirá temor en los violadores”, explicó. “Aplicaremos un castigo riguroso”, añadió.
Según A. L. Sharada, directora de Población Primero, socio del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en India, es una tendencia preocupante, pero inevitable frente el fracaso del sistema legal de hacer justicia.
“Necesitamos un sistema legal fuerte, y la justicia popular entorpece esa posibilidad. De hecho, esos sistemas de justicia son también de naturaleza muy patriarcal y, en definitiva, contra la mujer. Lo que realmente necesitamos son condenas rápidas para todos los casos de violencia de género denunciados”, remarcó Sharada.
Según la Oficina Nacional de Registro de Delitos, unas 50.000 mujeres fueron secuestradas en India en 2013 y otras 8.000 fueron asesinadas por cuestiones vinculadas a la dote. Además, más de 100.000 sufrieron tratos crueles a manos de sus esposos u otros familiares varones, y, sin embargo, solo 16 por ciento de los imputados fueron condenados.
Publicado por: Inter Press Service – Stella Paul – CHIRANG (India) – 02/10/14 -
Este artículo fue publicado originalmente en la edición especial de TerraViva: “ICPD@20: Seguimiento y Potencial para después de 2015”, publicado con apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). El contenido es autoría independiente de los periodistas de IPS.


Noruega condecora a somalí por lucha contra mutilación genital

Una madre soltera de Somalia se convirtió este viernes en el primer africano en ser condecorado en Noruega.
Safia Abdi Haase recibió la Orden de San Olav por su trabajo contra la mutilación genital femenina.
Abdi huyó de Somalia en 1992, después de haber sido víctima de un matrimonio forzado, violencia doméstica, ablación y trata.
Una vez en Noruega, estudió para obtener un título universitario en enfermería.
Ahora asesora al gobierno noruego en la lucha contra la mutilación sexual y trabaja para mejorar las vidas de mujeres y niñas en Somalia.


Publicado por: BBC Mundo – 03/10/14 -

Primicia mundial: mujer sueca consigue tener hijo con un útero trasplantado

Por primera vez en el mundo, una mujer ha podido tener un hijo después de un trasplante de útero, hazaña médica sueca presentada como un avance decisivo en la lucha contra la infertilidad.
La madre, cuya identidad no fue revelada, es una mujer sueca de 36 años que nació sin útero por una afección genética, según la prestigiosa revista médica británica The Lancet, que revela este sábado la operación.

La mujer dio a luz en septiembre un niño con buena salud que pesaba 1, 775 kg, al cabo de 31 semanas de embarazo. Ambos se encuentran bien, precisa la revista médica.
Esta primicia fue realizada por un equipo dirigido por el profesor Mats Brännström, especialista de ginecología y obstetricia de la universidad de Gotemburgo, tras más de diez años de investigación.
Ofrece esperanzas a las mujeres que no pueden tener hijos por haber nacido sin útero, tener una malformación o haber sufrido una ablación del útero debido a un cáncer o a una hemorragia en un embarazo anterior. Y podría evitar en algunos casos el recurso a un vientre de alquiler.

La falta de útero "era el único tipo de infertilidad femenina considerado hasta ahora fuera del alcance de las posibilidades terapéuticas", subrayan en The Lancet los especialistas que protagonizan esta hazaña.
El útero trasplantado provenía de una mujer de 61 años, menopáusica desde hacía siete años cuando fue operada.
La madre fue dada de alta tres días después del parto y el bebé salió de la unidad neonatal a los diez días de nacer.

- Parto por cesárea -

En París, el profesor René Frydman, padre científico del primer bebé probeta francés, ha acogido "con entusiasmo" esta "etapa" comparable a la del "trasplante de corazón para las patologías cardiacas".
Este "éxito se basa en más de diez años de investigaciones intensivas con animales y de entrenamiento quirúrgico de nuestro equipo y crea la posibilidad de tratar a buen número de mujeres jóvenes en el mundo que sufren de infertilidad uterina", explica en la revista el profesor Brännström.
"Además, hemos demostrado la viabilidad del trasplante de útero de una donante viva, aun cuando ésta sea menopáusica", destaca.

La mujer tratada, que tenía intactos los ovarios, era capaz de producir óvulos que fueron fecundados por las técnicas de fecundación in vitro (FIV) antes del trasplante. Lo cual permitió disponer de once embriones congelados.
Un año después del trasplante de útero, los médicos transfirieron un solo embrión al útero trasplantado y obtuvieron un embarazo.
"Hemos observado un solo episodio de débil rechazo durante el embarazo, tratado con corticoesteroides, y la mujer trabajo a tiempo completo hasta la víspera del parto", subrayó Brännström.
El crecimiento del feto y la irrigación sanguinea vía las arterias uterinas y el cordón umbilical fueron normales las 31 primeras semanas del embarazo.
Pero la mujer fue hospitalizada la semana 31ª debido a una eclampsia (patología marcada sobre todo por una hipertensión y que representa un riesgo para el feto) y se le practicó una cesárea.

La mamá es una de las nueve mujeres suecas que aceptaron un trasplante de útero de donantes vivas en 2013. Como siete de ellas, presentaba el síndrome MRKH, que conduce a la ausencia, total o parcial de vagina y útero. Circunstancia que afecta a una de cada 5.000 mujeres al nacer.
En el Reino Unido, se estima que son más de 12.000 las mujeres en edad de procrear que presentan factores de infertilidad de origen uterino, recuerda The Lancet.

Antes de esta proeza médica se habían llevado a cabo otros intentos de trasplantes con úteros de donantes vivas o no, pero fracasaron.
La primera vez, en Arabia Saudita en 2000, fracasó al cabo de tres meses por necrosis del útero de la paciente.
Otro en Turquía en 2011, realizado con un útero de donante fallecida, permitió un inicio de embarazo que acabó en aborto.


Publicado por: Boletín Globedia – Redacción  Ciencia – 04/10/14 -

La mujer sin rostro.

Después de más de 30 operaciones reconstructivas, ha decidido hacer este domingo su primera aparición pública sin la malla.

Luego de pasar un largo tiempo escondiendo su rostro, la australiana Dana Vulin está preparada para volver a mostrarlo. La llamada "mujer sin rostro" ha pasado más de dos años oculta tras una máscara, sin embargo, el próximo domingo vencerá sus miedos y, finalmente, dejará de usarla. 

Por qué decidió ocultar su rostro 

Celebrando una fiesta de Año Nuevo en el Perth's Crown Casino, en Australia, Vulin conoció al entonces esposo de Natalia Dimistrovska.Este encuentro provocaría los celos de la mujer, quien posteriormente roció con alcohol y prendió fuego a la, ahora, mujer de la máscara. Consecuencia del ataque, Dana sufrió quemaduras de tercer grado que afectaron casi el 65% de su cuerpo y la tuvieron al borde de la muerte. Al tiempo, también fue diagnosticada con cáncer. 

Después de más de 30 operaciones reconstructivas, ha decidido hacer este domingo su primera aparición pública sin la malla que protege su rostro en el programa Sunday Night. "En mis sueños ni por un segundo pensé que podría mirarme en el espejo y ver a la vieja Dana de nuevo", aseguró Vulin, según publicó este viernes el Daily Mirror.

Publicado por: elheraldo.hn – Australia – 03/10/14 -