jueves, 4 de septiembre de 2014

Las mujeres “rotas” tienen otra oportunidad en Afganistán

En primer plano y de espaldas, Rukia, una mujer afgana de 26 años, en la sala donde se recupera de la operación de fístula obstétrica. Al fondo, Nazifah Hamra, la responsable del departamento para esa enfermedad en el hospital de Malali, en Kabul. Crédito: Karlos Zurutuza/IPS

“El olor de las heces y la orina las acaba aislando por completo. Sus maridos se divorcian de ellas y quedan estigmatizadas de por vida”. La médica Pashtoon Kohistani apenas necesita unas frases para describir el drama de las mujeres afectadas de fístula obstétrica en Afganistán.
Junto con el centro de salud de Badakhshan, a 290 kilómetros al noreste de Kabul, el hospital capitalino de Malalai es el único que cuenta con un departamento dedicado a tratar una enfermedad que parece endémica entre el grupo de población más indefenso: mujer joven, pobre y analfabeta en una región remota.

“A todo esta pesadilla se añade la presión de la suegras, que les dicen cosas como `yo he tenido cinco hijos sin ir nunca al hospital’. Muchas de ellas acaban suicidándose”: Nazifah Hamra.

“Al no poderse practicar una cesárea, el niño se les muere dentro y acaban desgarrándose la vagina y el uréter intentando parir”, explica Kohistani a IPS. “La incontinencia urinaria y/o fecal crónica es la consecuencia más inmediata”, añade, mientras pasea por los pasillos del ala del hospital dónde únicamente mujeres esperan pacientemente a ser vistas por una facultativa.
Las hay prácticamente de todas las edades. Algunas muestran signos de evidente dolor mientras que otras aprovechan que están en uno de los escasos lugares en Afganistán donde la falta de presencia masculina les permite descubrir su cabello, quitarse el burka, e incluso remangarse para combatir el calor.
Nazifah Hamra, responsable del departamento de fístula de Malalai, abunda lo dicho por su colega.
“La desnutrición durante la infancia es una de las causas tras este fenómeno”, asegura esta cirujana.
“Las mujeres en las zonas más rurales de Afganistán comen siempre después de los hombres. Así, las niñas se quedan a menudo sin ingerir la cantidad de leche y alimentos esenciales para su desarrollo”, explica.
A eso hay que añadir que “una mujer de estas regiones solo acude al médico cuando se casa, y generalmente muy joven”, dice antes de invitar a IPS a conocer alguna de las pacientes.
Rukia quiere hablar. “Me casé a los 15 y quedé embarazada a los 17”, comienza su relato esta joven que ahora tiene 26 años y que ha llegado al centro procedente de una pequeña aldea de la provincia de Balj, a 320 kilómetros al noroeste de Kabul.
“Cuando estaba a punto de parir tuve muchísimos dolores pero la carretera a Kabul estaba cortada y me tuvieron que llevar hasta Bamiyán”, a 150 km al oeste de Kabul, prosigue.
Sentada cuidadosamente sobre la cama para no obstruir el catéter que evacúa unos últimos restos de orina, Rukia explica que su hijo murió en su vientre, y que una negligencia médica agravó aún más el desenlace.
En un informe de 2013 sobre los riesgos del matrimonio infantil, la organización Human Rights Watch alerta de que los niños nacidos de madres demasiado jóvenes sufren más problemas de salud y una tasa de mortalidad mayor que aquellos nacidos de madres de más de 20 años.
“El daño a las madres jóvenes y a sus hijos, y a la sociedad afgana en su conjunto es incalculable”, asegura en el documento Brad Adams, director para Asia de Human Rights Watch y quien ha solicitado al gobierno afgano que adopte medidas para esos desenlaces para las mujeres.
En el caso de Rukia, su marido no tardó en abandonarla y volverse a casar. Pero más que la terrible experiencia, las secuelas y el posterior abandono, dice que lo que le duele es saber que nunca podrá ser madre.
Hamra conoce de sobra su historia, y la de muchas otras. “A todo esta pesadilla se añade la presión de la suegras, que les dicen cosas como `yo he tenido cinco hijos sin ir nunca al hospital’. Muchas de ellas acaban suicidándose”, asegura esta doctora, que explica que prefiere mirar al futuro: la operación de Rukia ha sido un éxito.
“De ahora en adelante podrá disfrutar de una vida completamente normal”, asegura la cirujana. Añade que nada de esto sería posible sin la colaboración del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
La representante de UNFPA en Afganistán, Annette Sachs Robertson, aporta más detalles.
“Empezamos a trabajar en 2007, en estrecha colaboración con el Ministerio de Salud Pública. Hemos formado a cirujanos y aportamos equipamiento y suministros médicos, gracias a los cuales se han tratado a más de 400 mujeres con éxito”, explica a IPS.
Sachs, doctora en biología y ciencias biomédicas por la estadounidense Universidad de Harvard, recuerda que “la fistula obstétrica es prácticamente inexistente en países desarrollados”.
Los datos lo corroboran. Según un informe de 2011 del Programa de Desarrollo Social y de Salud elaborado con la asistencia del UNFPA en seis provincias afganas, 91,7 por ciento de las afectadas no sabía ni leer ni escribir y 77,8 aseguró que los ingresos medios familiares eran inferiores a 100 dólares mensuales.
El estudio indica que cuatro de cada mil mujeres en edad reproductiva padecen fistula obstétrica y apunta como sus denominadores comunes a los altos índices de analfabetismo, el matrimonio temprano y las interminables jornadas de trabajo.
Najiba cumple con ese perfil pero, gracias a otra exitosa intervención, pronto regresará a su casa. Nacida en Baghlan, a 220 kilómetros al oeste de Kabul, ha sufrido incontinencia durante los últimos 14 años por la fístula.
Tras casarse a los 17 años, quedó embarazada y perdió a su primer hijo tras un parto que duró tres días. Pero, a diferencia de la mayoría de las afectadas, su marido la apoyó y ahora tienen seis hijos en común.
“Mi marido se enteró de que existía este hospital por la radio”, explica la joven, con una sonrisa difícil de ver entre las que comparten su enfermedad. “Fui muy afortunada”, asegura.

Publicado por: Inter Press Service – Karlos Zurutuza – Kabul – 01/09/14 -

Los terroristas del Estado Islámico venden a 300 mujeres yazidíes a sus milicianos en Siria

Desplazadas yazidíes en Irak
El yihadista Estado Islámico (EI) ha entregado a casi 300 mujeres yazidíes que había capturado recientemente en Irak a sus milicianos en Siria a cambio de dinero, al considerarlas como "botín de la guerra contra los herejes".
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó hoy de que el EI "vendió" por 1.000 dólares a cada una de estas mujeres entre sus combatientes en Siria.
El grupo radical pretende que las yazidíes se conviertan primero al islam y luego se casen con los terroristas yihadistas a los que fueron vendidas.
El Observatorio señaló el caso de al menos 27 de estas mujeres que ya fueron obligadas a casarse con facinerosos del EI en la periferia de la provincia de Alepo y en las ciudades de Raqa y Hasaka, en el norte de Siria.
Algunos árabes y kurdos intentaron sin éxito pagar una cifra mucho mayor de dinero al Estado Islámico a cambio de la liberación de estas mujeres en la zona de Al Shadadi, en Al Hasaka, añadió el grupo de derechos humanos.
Irak es escenario de un conflicto armado, con tintes sectarios, desde junio pasado, cuando insurgentes suníes encabezados por el EI lanzaron una ofensiva en la mitad norte del país y declararon un califato en las zonas bajo su control en Irak y Siria.
Decenas de miles de personas de la minoría kurda yazidí han huido de sus hogares en el norte de Irak perseguidos por el Estado Islámico, mientras que otros tantos se vieron obligados a resguardarse en el monte Sinyar este mes generando una nueva crisis humanitaria.
En su avance sobre el terreno, los yihadistas han perseguido a los yazidíes -a los que acusan de adorar al diablo- y otras minorías religiosas, obligándolos a convertirse al islam para seguir con vida.
Ante el riesgo de un genocidio, Estados unidos optó por apoyar a las fueras iraquíes y kurdas contra el EI y desde el pasado día 8 ha lanzado un centenar de ataques aéreos contra posiciones extremistas.
LA TIMIDEZ CULPABLE DE ESPAÑA
El Gobierno Rajoy, que se ha puesto de perfil ante los requerimientos lanzados por Obama en favor de reactivar una gran coalición internacional contra los facinerosos, se limita estos días a dar cifras, intentando tranquilizar a la población.
El ministerio del Interior tiene constancia de que unos 51 españoles están combatiendo actualmente en las filas de la yihad islámica en zonas de conflicto en Irak o Siria.
Así lo ha confirmado este sábado, 30 de agosto de 2014, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que ha detallado que los servicios de inteligencia "tienen datos de cuántos están combatiendo, así como también están cuantificados los terroristas retornados".
Durante este año, la policía ha detenido a tres voluntarios yihadistas a su regreso a España.
"Hay que actuar con prudencia porque no existe la seguridad 100% y en cualquier momento se puede producir un atentado".
El ministro ha indicado que el nivel de amenaza terrorista en España, que se analiza diariamente por los servicios de inteligencia, es "alto", pero similar al del resto de países de la Unión Europea.
El titular de Interior ha asegurado que el grado de peligrosidad se ha mantenido constante en los últimos años y, a pesar del rebrote de violencia de la yihad islámica y los conflictos internacionales, ha descartado modificar el nivel de alerta.
"No hay perspectiva de cambiarlo. Además, no se trata de una decisión meramente administrativa, sino que tendría consecuencias, como más controles y vigilancia en los aeropuertos, por ejemplo".

Publicado por: Periodista Digital – 31/08/14 -

ONU: Más de 2.000 mujeres y niños secuestrados en Irak

Al exponer la situación de los menores en las zonas de Irak donde está presente el EI, señaló que se han recibido 413 informes de violaciones contra niños desde el inicio del año.

 Más de 2.000 mujeres y niños están secuestrados en Irak por los yihadistas del Estado Islámico (EI), que lo mantiene cautivos en distintos lugares, según informaciones recogidas por la Misión de Naciones Unidas en este país, que cree que la cifra real puede ser "mucho mayor".
"Mujeres secuestradas pudieron contactar a la Misión e informaron que el EI les ha quitado a sus hijos y que las mujeres son entregadas a los combatientes, vendidas o esclavizadas por negarse a convertirse (al islam)", dijo el coordinador de todos los expertos y grupos de trabajo de derechos humanos de la ONU, Chaloka Beyani.
En una sesión de emergencia del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre Irak, también se denunció el reclutamiento forzado de niños por el grupo extremista, que los envía al frente de combate para que sirvan de escudos de los combatientes adultos.
Otros son obligados a dar sangre para insurgentes heridos, enviados a patrullar, a ocuparse de puestos de control ilegales y en algunos casos a perpetrar ataques suicidas.
"Informaciones verificadas de Mosul, así como de Salahedine y Diyala, dan cuenta del uso de niños de 13 años para patrullar con miembros adultos del EI, cargando armas que a veces son más grandes que ellos mismos", indicó la representante especial de la ONU sobre los niños en conflictos armados, Leila Zerrougui.
Al exponer la situación de los menores en las zonas de Irak donde está presente el EI, señaló que se han recibido 413 informes de violaciones contra niños desde el inicio del año.
"Las violaciones más frecuentes son los asesinatos y las amputaciones de niños, con 693 casos reportados, en su mayoría debido a ataques indiscriminados y bombardeos de áreas pobladas, tanto por fuerzas gubernamentales, como por grupos opositores, incluido el EI".
A estos últimos se les atribuye la ejecución de niños, junto con otros civiles, en las áreas bajo su control.
La ONU también denunció hasta que extremo la libertad de religión está bajo ataque en Irak mediante las conversiones forzadas, la expulsión o la exterminación de las comunidades religiosas no suníes.
Según informaciones fiables que se han recopilando, los yihadistas están destruyendo -demoliendo o dinamitando- estructuras de gran significación cultural y religiosa, como mezquitas, santuarios y otros lugares de culto.

Publicado por: AL DÍA CON TERRA – Agencia EFE – Europa – 01/09/14 -

Una mujer presidirá por primera vez la BBC

Rona Fairhead ha sido elegida para presidir el consejo de administración de la British Broadcasting Corporation (BBC), lo que la convertirá en la primera mujer al frente de la cadena pública británica, informó ayer el propio canal.
Fairhead, de 53 años y exconsejera delegada del grupo del ‘Financial Times’, sustituirá a Christopher Patten, de 70 años y quien en mayo anunció que dejaba la presidencia de la BBC por motivos de salud. La ejecutiva señaló que es consciente de la ‘enormidad’ de la tarea encomendada, que afrontará con ‘emoción’.
‘La BBC es una gran institución británica llena de gente con talento y me siento honrada de ser la presidenta del BBC Trust (consejo de administración)’, dijo.
Rona Fairhead tuvo puestos directivos en el banco HSBC y en PepsiCo antes de ser durante doce años, hasta noviembre de 2012, consejera delegada del diario económico ‘Financial Times’, propiedad del grupo Pearson.
Su nombramiento al frente de la BBC es recomendación del ministro británico de Cultura, Sajid Javid, que ha destacado la gran experiencia de Fairhead al frente de multinacionales y su capacidad de liderazgo, que aplicará a la cadena pública.
Fairhead deberá comparecer ante el comité parlamentario de Cultura, Medios de Comunicación y Deporte, el próximo 9 sept iembre, antes de que sea confirmada como presidenta del BBC Trust.
El consejo de administración de la BBC es el órgano de gobierno de la cadena, independiente de la dirección ejecutiva, y se encarga de tomar decisiones estratégicas ‘por el interés público, particularmente el de aquellos que pagan la licencia de televisión’, según la ley que constituyó el BBC Trust en 2006.
Rona Fairhead presidirá la cadena pública en tiempos de cambios y recortes, dos años antes de que caduque el acuerdo con el Gobierno por el que cobra un canon de 145 libras (183 euros) anuales a todos los hogares con televisión en el Reino Unido, su principal fuente de financiación.
Chris Patten anunció en mayo su renunciaba a la presidencia del BBC Trust por motivos de salud, después de haber sido operado recientemente del corazón. Lord Patten fue entre otros cargos ministro conservador, comisario europeo y último gobernador colonial de Hong Kong .

Publicado por: laestrella.com.pa – EFE – 01/09/14 -

UNA MIRADA FEMINISTA SOBRE LA AGENDA DE DESARROLLO POST 2015

Mientras las Naciones Unidas deciden sobre el futuro del desarrollo internacional después del 2015, mujeres de diversas regiones, sectores, identidades, razas, etnias y culturas nos organizamos para alcanzar la justicia de género, social, económica, cultural y ecológica.
Buscamos cambios estructurales y al modelo de desarrollo neoliberal, extractivista y excluyente actual, que perpetúa las desigualdades en materia económica, en las relaciones de poder, entre los países y al interior de los mismos, y entre hombres y mujeres.
Desde nuestras luchas diversas trabajamos y por tanto, exigimos una transformación del paradigma dominante del modelo actual, que prioriza el beneficio económico por encima de las personas, y agrava las desigualdades, propicia la guerra y el conflicto, el militarismo, el patriarcado, la degradación ambiental y acelera los efectos del cambio climático y no mitiga sus consecuencias.
Exigimos que el marco de derechos humanos, la igualdad entre los géneros y la sostenibilidad ambiental se conviertan en el eje del modelo económico y del enfoque de desarrollo de manera que se aborden las desigualdades entre los pueblos, y que se equilibren las relaciones de poder con la justicia para que el resultado sea la paz, la igualdad, la autonomía de los pueblos, las diferentes culturas y la preservación del planeta.
Este cambio estructural requiere la redistribución de las cargas desiguales e injustas que han recaído sobre las mujeres y las niñas en el cuidado del hogar y en el mantenimiento del bienestar de la sociedad. El crecimiento económico debe contribuir al bienestar y a la sostenibilidad.
Se deben abordar las interrelaciones entre los distintos factores estructurales que causan las desigualdades y las múltiples formas de discriminación basadas en el género, la edad, la clase, la casta, la raza, la etnia, el origen nacional, la orientación sexual, las diversas creencias religiosas y cosmovisiones, la identidad y género y las capacidades diferentes.
La declaración feminista para el Post 2015 está disponible en español, inglés, francés y ruso.
Para apoyar el comunicado como organización, red o coalición, contacte a: feministspost2015@gmail.com

Publicado por: SOCIAL WATCH NEWS – 29/08/14 -



Parteras ayudan a bajar la mortalidad materna en Sierra Leona

Las ocho islas que conforman las Islas Tortuga, en el sur de Sierra Leona, son de difícil acceso y sus pobladores tienen pocos contactos con el resto de la población. Crédito: Joan Erakit/IPS.

Con una de las mayores tasas de mortalidad materna y a pocos meses del vencimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, el gobierno de Sierra Leona capacitó parteras tradicionales para llevar servicios de salud sexual y reproductiva a las aldeas más remotas.
Los hombres dedicados a la partería también fueron bienvenidos. Emmanuel es un partero de 26 años que trabaja en una de las ocho islas situadas frente a la sudoccidental península de Sierra Leona. Demora una hora para llegar allí en una lancha a motor desde Mattru Jong, capital del distrito de Bonthe, en la provincia Sur.
Emmanuel es uno de los primeros hombres dedicados a la partería en una de las Islas Tortuga. Facilita las visitas prenatales, atiende partos, se hace cargo de algunas enfermedades y, cuando es necesario, deriva pacientes al hospital.
Para atender las necesidades de planificación familiar y de servicios de salud sexual y reproductiva, el gobierno recurrió a parteras tradicionales y las capacitó para que pudieran hacerse cargo de los partos en las localidades más alejadas.
Gozan de gran respeto dentro de sus comunidades, en las que ejercen, y su opinión, consejos y conocimientos se toman en serio.
IPS visitó una de las islas con representantes de la organización Marie Stopes, del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y del Ministerio de Salud.
Algunas de las islas no tienen muelles, por lo que los visitantes, pero en especial las parteras que van a atender pacientes, deben abandonar la embarcación y caminar a tierra firme con sus pertenencias alzadas sobre sus cabezas para que no se mojen.
“La dificultad para las parteras es que no tienen un barco. Para ser eficientes, se necesita una buena embarcación”, dijo Safiatu Foday, coordinadora de planificación familiar del UNFPA en Sierra Leona, en entrevista con IPS.
Con seis millones de habitantes y con mujeres cuya edad reproductiva va de los 15 a los 49 años, este país de África occidental rediseñó sus iniciativas sanitarias, trabajando incansablemente para fortalecer las capacidades de parteras capacitadas, un elemento esencial para reducir la mortalidad materna e infantil.
En la aldea
Emmanuel atiende una aldea insular con apenas unos cientos de residentes, la mayoría con familias extensas y muchas de las cuales hace poco que comenzaron a frecuentar la local unidad de salud periférica (PHU).
“Algunas personas nunca salieron de la isla”, observó Fadoy.
Algunas mujeres dicen que parieron entre 13 y 14 hijos antes de que Marie Stopes comenzara a trabajar allí.
Marie Stopes es una organización británica que ofrece servicios de salud sexual y reproductiva, así como de planificación familiar, en más de 30 países. Su trabajo es apoyar las iniciativas estatales y llenar los vacíos en zonas de difícil acceso y a las que no llegan los servicios del gobierno.
Hay varias razones por las cuales las mujeres tienen un embarazo tras otro.
Una de ellas comentó que temen ser abandonadas por sus esposos. Si no tienen relaciones sexuales, este las buscará en otro lado, por lo que no tienen más alternativa que quedar embarazadas.
Además, muchas mujeres necesitan el consentimiento del marido para usar anticonceptivos.
“Estábamos todo el tiempo embarazadas, pero nuestros esposos nos abandonaban igual y teníamos que arreglárnosla solas para sobrevivir. Desde que la organización Marie Stopes llegó a la isla y tenemos anticonceptivos, podemos cuidarnos”, contó Yeanga, de 33 años, a IPS.
“Fue un cambio para mí, ahora sé como espaciar los nacimientos”, añadió Yeanga, quien tiene cinco hijos, el mayor de 25 años y el menor de tres.
“Cuando yo quise consultar por la planificación familiar, mi esposo no estuvo de acuerdo, pero hablé con él y finalmente acordamos que comenzaría a usarla”, relató.
“Antes de que llegaran las parteras calificadas a la isla, solo había comadronas, pero habían muchos problemas con los nacimientos”, dijo a IPS la enfermera Isatu Jalloh, de 28 años. Las complicaciones se debían a preeclampsia, fístulas obstétricas y otros problemas que podían llegar a causar la muerte de la madre.
Sierra Leona tiene una de las mayores tasas de mortalidad materna, con 857 fallecidas cada 100.000 nacidos vivos, e infantil, con 140 cada 1.000 nacidos vivos. Sin embargo, Jalloh cree que en esta isla los indicadores disminuyeron gracias al trabajo de las parteras.
Planificar los nacimientos permitió a las mujeres de esta pequeña isla comenzar pequeños emprendimientos, y ahora son capaces de generar un ingreso para ellas y sus hijos.
¿Qué futuro?
En septiembre de 2015 vence el plazo para cumplir los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio establecidos en 2000. Entre ellos, el cinco incluye la reducción de la mortalidad materna en 75 por ciento, respecto a las cifras de 1990, y el cuatro abatir la mortalidad infantil en 60 por ciento en el mismo lapso.
Dos metas que requieren de mejores servicios de planificación familiar.
El UNFPA y Marie Stopes ofrecen suministros dentro de ese esfuerzo, además se mandan parteras a localidades de difícil acceso, pero todavía quedan muchos desafíos.
Con el brote del virus del Ébola, muchas parteras fueron evacuadas de inmediato, lo que dejó a las pacientes, muchas de ellas embarazadas, sin la atención necesaria.
Sierra Leona tiene la posibilidad de mejorar sus servicios en materia de salud sexual y reproductiva mediante asociaciones como la que tiene con Health Coalition for All (coalición de salud para todos).
“Nos concentramos en información y monitoreo y tratamos de que los servicios estén disponibles, sean accesibles y asequibles y de que lleguen a sus beneficiarios”, explicó Al Hassane B. Kamara, gerente de programa de la coalición, en conversación con IPS.
Al atender problemas como la falta de personal, la distribución de suministros y, lo más importante, el elevado costo de la atención médica, la coalición, con sede en Makeni, en la provincia Norte, ha desempeñado un papel fundamental en el acceso de las mujeres a atención médica, en especial durante el embarazo.
Con programas como la Iniciativa Gratuita de Atención Médica, que permite a mujeres embarazadas, en periodo de amamantamiento y menores de cinco años acceder a servicios médicos gratuitos, Sierra Leona se esfuerza por atender las necesidades de planificación familiar y de salud sexual y reproductiva.
Publicado por: Inter Press Service – Joaan Erakit – Mattru Jong (Sierra Leona) - Editado por Nalisha Adams -Traducido por Verónica Firme- 01/09/14 -



Los niños de Pakistán solo quieren volver a la escuela

Cerca de 518.000 escolares se quedaron sin ir a la escuela durante la última década como resultado de la campaña del movimiento Talibán contra la educación laica. Crédito: Ashfaq Yusufzai/IPS

Las niñas y los niños son las víctimas invisibles del conflicto entre el gobierno de Pakistán y el movimiento extremista Talibán, que pretende apoderarse de las Áreas Tribales bajo Administración Federal (FATA), en el norte montañoso de este país. 
A muchos se los ve caminar entre los escombros de sus antiguas viviendas o sentados fuera de los improvisados campamentos para refugiados. Miles crecen sin educación, ya que sus escuelas quedaron destruidas por los bombardeos de los islamistas o se transformaron en viviendas temporales para los desplazados.
Los centros educativos son atacados desde 2001, cuando talibanes que huían de la invasión de Estados Unidos en Afganistán se refugiaron en el vecino Pakistán y comenzaron a imponer su propia ley a los habitantes del fronterizo norte pakistaní. Eso incluyó la prohibición de la educación laica con el argumento de que era “contraria al islam”.

"No queremos ver a estos niños sin educación. Ya sufrieron mucho a manos del Talibán y no pueden darse el lujo de quedarse sin escuela por más tiempo”: ministro provincial de Información Mushtaq Ghani. 

Para peor, la ofensiva militar que comenzó el 18 de junio contra el Talibán obligó a cerca de un millón de civiles a huir de sus hogares en Waziristán del Norte, uno de los siete distritos que comprenden las FATA, e interrumpió la escolarización de miles de estudiantes.
En los últimos 10 años, los talibanes dañaron unas 750 escuelas en la región, de las cuales 422 eran exclusivamente para niñas. Esta situación privó de la enseñanza a 50 por ciento de los niños y niñas de las FATA, según su subdirector de educación, Ishtiaqullah Khan.
“Vamos a reconstruirlas cuando concluya la acción militar con la derrota del Talibán”, aseguró el funcionario a IPS, aunque cuándo sucederá eso sigue siendo una pregunta sin respuesta.
Incluso antes de la última ola de refugiados, las FATA registraron una de las tasas de matriculación en la escuela primaria más bajas del país, con solo 33 por ciento de los niños y niñas en edad escolar.
La matriculación de las niñas fue apenas de 25 por ciento, frente a 42 por ciento de los varones.
Entre 2007 y 2013 hubo una ola de deserciones escolares, que en 2013 alcanzó un pico de 73 por ciento, a medida que el Talibán reforzaba sus actividades en la región y las familias huían despavoridas a zonas más seguras.
En total, unos 518.000 estudiantes de educación primaria no fueron a la escuela en la última década, informó Khan, en base a los registros oficiales.
La situación no es mejor en el distrito de Bannu, en la vecina provincia de Jyber Pajtunjwa, donde la mayoría de los desplazados de Waziristán del Norte se refugiaron en sus campamentos.
Aunque el gobierno local se esfuerza por proporcionar lo básico, como alimentos, medicinas y refugio, la educación quedó en segundo plano, y miles de niños y niñas pierden la esperanza de alguna vez volver a la escuela.
El refugiado Ahmed Ali, de 49 años, esperaba que sus hijas, de cinco, seis y siete años se matricularan en escuelas provisorias en el campamento de Bannu, pero su decepción fue grande cuando descubrió que no sería así.
“No tengo manera de asegurarles la enseñanza”, se lamentó con IPS.
Un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) señala que 98,7 por ciento de las niñas y 97,9 por ciento de los niños refugiados no reciben ningún tipo de educación en los campamentos.
Esto no solo agrava los problemas de los refugiados, que también padecen por la escasez de alimentos, la deshidratación producto del calor de hasta 42 grados, el trauma y las enfermedades que provocan el saneamiento insuficiente, sino que también amenaza con alterar el sistema escolar de la población local de Bannu, según las autoridades.
Estas advierten que probablemente siga disminuyendo la tasa de matriculación en la escuela primaria, que actualmente asciende a solo 37 por ciento (31 por ciento para las niñas y 43 por ciento para los varones), ya que 80 por ciento de los 520.000 refugiados ocupan edificios escolares de Bannu.
Aunque las escuelas cerraron por las vacaciones del verano boreal, el año escolar comenzará el 1 de septiembre. Pero Hamidullah Wazir, padre de tres hijos cuya familia entera está refugiada en un salón de clases, dice que pocos de los desplazados están listos para desalojar el local porque no tienen “ninguna alternativa”.
Reconoce que su negativa a irse podría comprometer la educación de los niños y niñas de Bannu, pero “hasta que el gobierno nos ofrezca un refugio adecuado, no podremos salir de aquí”, expresó a IPS.
Las estadísticas del Departamento de Educación indican que hay 1.430 escuelas en Bannu, de las cuales 48 por ciento son para niñas y 1.159 son primarias.
Más de 80 por ciento de estas instituciones están ocupadas por los desplazados, de los cuales 22.178 (43 por ciento) son niños y niñas.
Además de los desplazados que llegaron a Jyber Pajtunjwa desde mediados de junio, la zona también alberga a 2,1 millones de refugiados que huyeron del Talibán en la última década.
Estas familias luchan desde hace años para educar a sus hijos.
“Hay toda una generación que no recibió educación debido al Talibán”, explicó Osama Ghazi, padre de cuatro hijos. El comerciante de profesión dijo que las familias más ricas se trasladaron a Jyber Pajtunjwa hace años en busca de mejores oportunidades, pero no todas las encontraron.
“Le pedimos al gobierno que tome las medidas necesarias para la educación de nuestros hijos, pero la solicitud cayó en oídos sordos”, afirmó a IPS el representante de los desplazados Malik Amanullah Khan.
El ministro de Información de Jyber Pajtunjwa , Mushtaq Ghani, dijo que el gobierno está en proceso de buscar alternativas para los niños y niñas desplazadas.
“No queremos ver a estos niños sin educación. Ya sufrieron mucho a manos del Talibán y no pueden darse el lujo de quedarse sin escuela por más tiempo”, declaró a IPS. El gobierno, en colaboración con las agencias de la ONU, pretende brindar servicios educativos sin costo en Bannu, añadió.

Publicado por: Inter Press Service – Ashfaq Yusuhzai – Peshawar (Paquisrtán) - Editado por Kanya D’Almeida / Traducido por Álvaro Queiruga- 01/09/14  -

Las mujeres, pilar en la lucha social de la Patagonia chilena

Miriam Chible, segunda a la izquierda, con su pareja, Patricio Segura, dos de sus hijas y uno de sus nietos, ante la puerta de su restaurante, en Coyhaique, en la Patagonia chilena, donde pone en práctica sus postulados sobre desarrollo sostenible y endógeno. Crédito: Marianela Jarroud /IPS

En pocos lugares como en la Patagonia las mujeres son los pilares de los movimientos vecinales, campesinos y ambientalistas en Chile. Es un rol social que la historia las forzó a asumir en este territorio inhóspito y segregado de la zona austral del país.
“Las mujeres patagonas tuvieron que parir sin hospitales, tuvieron que criar a los hijos cuando este territorio era inhóspito, pero también hacer la organización social de esas comunidades que se empezaron a crear”, relató a IPS la dirigente social Claudia Torres.
“Los ‘viejos’ (hombres) trabajaban con los animales o la madera y se iban dos veces al año por cuatro o cinco meses. Entonces, la mujer se acostumbró a organizarse y a no depender del hombre por si este no volvía”, completó.
Así, ellas asumieron la producción y gestión de los alimentos y los recursos naturales, con labores como producción ganadera, hortícola, frutícola, leña, turismo rural y artesanía, entre otras, además del cuidado de sus familias y del hogar.
“Esta es una región de mujeres emprendedoras..., mujeres que buscamos un modelo de desarrollo distinto a escala humana, que apunta a valorizar la cultura binacional que mantenemos con la Patagonia Argentina y a un desarrollo endógeno privilegiando el uso de materias primas locales”: Miriam Chible.

La región de Aysén, cuya capital, Coyhaique, se ubica 1.629 kilómetros al sur de Santiago, es el corazón de la Patagonia chilena. Posee 91.492 habitantes, de los cuales 43.315 son mujeres, según el último censo oficial, de 2002.
Según Torres, las mujeres componen actualmente “70 u 80 por ciento de las dirigencias vecinales, campesinas, ambientales”, y fueron el corazón del movimiento social de Aysén que en 2012 puso en jaque al gobierno del derechista Sebastián Piñera (2010-marzo 2014) con protestas que se extendieron por más de un mes.
El levantamiento de Aysén comenzó el 18 de febrero de 2012, luego de meses de reclamos por mejoras económicas para el desarrollo de la región y para subsidiar el alto costo de la vida en una zona aislada por falta de infraestructura vial y sometida a la inclemencia del clima y las bajas temperaturas constantes.
“Hubo varias noches que fueron casi relatos de guerra”, narró Torres, quien desde su programa en la radio Santa María, develó la represión que estaban sufriendo los habitantes de Coyhaique y Puerto Aysén, la segunda ciudad de la región.
Torres transmitió día y noche, por 45 días, lo que sucedía en la región. “Hubo relatos de la gente que recibió golpes, disparos, que fue detenida, mujeres que fueron desnudadas frente a los funcionarios (policiales) varones”, recordó.
Desde esa plataforma Torres vio cómo las aiseninas asumieron su papel protagónico en el rechazo regional contra el olvido del Estado.
“Las que estaban a cargo de barricadas, de organizar las marchas, las ollas comunes, la resistencia, de cuidar a los heridos, fueron las mujeres”, aseveró sobre un movimiento que culminó con el compromiso del gobierno de asumir sus reclamos, aunque dos años y medio después” solo se haya cumplido 15 por ciento de lo acordado”.
De 40 años y con estudios de diseño y turismo, Torres inició su camino en las comunicaciones en Caleta Tortel, la localidad más al sur de Aysén. Allí trabajó en una radio comunitaria, pero su oposición al entonces incipiente proyecto HidroAysén, que pretendía construir cinco megacentrales hidroeléctricas en la Patagonia, le costó el “exilio”.
“Hicimos un programa de activismo. Informaba quien era Endesa (la compañía italo-española promotora del proyecto) y el caso de represas en otras partes de Chile y el mundo, pero tuve un costo político y laboral. Volví a Coyhaique sin trabajo, sin nada”, recordó esta mujer comprometida, con una pareja y dos hijos.
Torres, quien se declara “patagona, desordenada, deslenguada, chascona (de pelo desordenado), fea y feliz”, siguió la lucha contra las represas y ahora integra el Consejo de
Defensa de la Patagonia, que finalmente ganó la lucha contra HidroAysén, cuando el 10 de junio el gobierno de la socialista Michelle Bachelet rechazó definitivamente el proyecto.
Ahora, Torres es dueña de una tienda de regalos desde donde participa en el proyecto Aysén Reserva de Vida, orientado al desarrollo sustentable de la región, orientada a un aprovechamiento de su incomparable naturaleza que al contrario de dañarlo lo preserve.
Para Mirtha Sánchez, de 65 años y fumadora contumaz, la vida de antaño en la región era mejor que ahora.
“Llegué con cinco años a Coyhaique y luego con mi madre nos trasladamos a Puerto Aysén donde instaló una pensión. Allí recibíamos a faeneros de empresas”, rememoró a IPS esta emprendedora para quien el protagonismo de la mujer patagona es una marca regional.
Hace una década vendió su negocio en Puerto Aysén y se trasladó a Coyhaique. Ahora maneja un hostal que solo le reporta ingresos por temporadas.
“Pensé que iba a implicar un descanso, pero no fue así”, se quejó. “Esta región ha cambiado del cielo a la tierra. Han llegado nuevos ricos que tienen intereses creados”, añadió, pero se negó a precisar.
Defiende la labor de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990), porque a su juicio en aquel periodo “Aysén comenzó a despegar”, mientras que en los últimos años las cosas “han ido a peor”.
Lo opuesto piensa Miriam Chible, de 58 años, para quien la suya es una región que tiene “solo cosas buenas”.
Chible es ejemplo de las lideresas patagonas. Cuando enviudó, contó a IPS, sacó adelante con el apoyo de sus cuatro hijos un restaurante que hoy se erige como el más importante de Coyhaique y que es un ejemplo de desarrollo sostenible.
Esta mujer lucha incansablemente por la soberanía energética y alimentaria de la región, forma parte de la Comisión Asesora Presidencial para el Desarrollo Regional y la Descentralización establecida por Bachelet en mayo, y participa en las iniciativas para crear un modelo de desarrollo económico alternativo para Aysén.

  “No soy experta en nada, pero tengo interés, soy una ciudadana movilizada”, aclaró Chible, ahora pareja de otro activista social y quien recorre el país promoviendo los postulados aiseninos a favor de su derecho a un desarrollo libre de proyectos invasivos.

“Hay veces en que la gente me pregunta ‘¿cómo va tu tema, el de las represas?’ y se equivocan, porque no es mi tema. La industrialización en forma exacerbada en la región de Aysén nos va a perjudicar a todos, por eso hay que trabajar en detenerla”, afirmó.
Sus tres hijas y un hijo se reparten tareas de compras de víveres, administración y la atención de las mesas en el restaurante, mientras una de ellas también regenta un pequeño negocio de renta de esquíes oferta de tours turísticos por la región.
Todo el esfuerzo tiene sus frutos: el ‘Histórico Ricer’ es uno de los locales más reconocidos de la región y sus productos, autóctonos y de alta calidad, son celebrados por comensales locales y foráneos.
“Esta es una región de mujeres emprendedoras”, dijo Chible, “mujeres que buscamos un modelo de desarrollo distinto a escala humana, que apunta a valorizar la cultura binacional que mantenemos con la Patagonia Argentina y a un desarrollo endógeno privilegiando el uso de materias primas locales”.
“Por eso trabajamos y hacia allá vamos avanzando”, concluyó.
Publicado por: Inter Press Service - Editado por Estrella Gutiérrez – Marianela Jarroud – Coyhaique (Chile)- 01/09/14