sábado, 9 de agosto de 2014

La conmovedora historia de Estela de Carlotto, la Abuela de Plaza de Mayo que encontró a su nieto

"¿Cómo se puede querer tanto a alguien sin conocerlo, sin saber qué siente, cuándo ríe, por qué sufre? Trato de imaginarme tu cara. Le pruebo bocas, ojos, gestos. Naciste un 26 de junio de 1978... Hace 32 años que te llamás Guido y yo te extraño"*.
Estas palabras salieron hace cuatro años del puño de Estela de Carlotto, la abuela de la Plaza de Mayo cuyo rostro reconocen todos en Argentina.
Durante casi cuatro décadas el país la vio marchando en la Plaza de Mayo. En eventos políticos y campañas de Derechos Humanos. Y anunciando el hallazgo de otros hijos de desaparecidos (nunca el del bebé de su hija Laura, hasta ahora).
Incluso su nieto Guido la reconocía en la televisión. Y alguna vez le dijeron que se parecía mucho a los Carlotto, aunque él por aquel entonces no era Guido, ni tampoco era "el nieto", sólo uno más en una familia de campo en la provincia de Buenos Aires.

Pero hoy la abuela, Guido y el país celebran conmocionados.
Este martes, el hombre de 36 años fue identificado como descendiente de Laura Carlotto, una maestra y ama de casa con cuatro hijos que dejó todo para convertirse en una de las más importantes activistas de los Derechos Humanos en el país.
Según la familia, Guido fue robado de su madre a las pocas horas de que ésta diera a luz en un centro de detención de la ciudad de La Plata.
Ella era una militante de izquierda que luchó en la Juventud Universitaria Peronista contra el régimen de la Junta militar.
La acabaron matando poco después, como a otros miles de personas que fueron torturadas, asesinadas o "desaparecidas" entre 1976 y 1983. Hasta 30.000, según organizaciones de Derechos Humanos del país.
Estela de Carlotto ni siquiera sabía que su hija estaba embarazada cuando desapareció, ya que se enteró poco después por el aviso de una compañera.
Aquel bebé, Guido, que hasta ahora era conocido como Ignacio Hurban y es músico, se presentó en julio ante la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi) porque tenía dudas sobre su propia historia.
Según la familia, se sometió a pruebas de ADN que coinciden en un 99% con el de los Carlotto, aunque no informó sobre quién se llevó al niño ni cómo acabó en la casa de la que hasta hoy era considerada su familia.
"La historia completa no la sabemos todavía, pero la vamos a armar. Esto es muy fuerte para una persona", dijo la presidenta del grupo en una conferencia de prensa.
Sí se supo que su padre biológico era otro militante, algo desconocido hasta ahora.

A la memoria


Durante casi cuatro décadas, Estela de Carlotto buscó a su nieto y colaboró para encontrar a los hijos de miles de desaparecidos durante los años de la Junta Militar argentina.
Se unió a la organización de Abuelas de Plaza de Mayo a fines de los 70, fue considerada en varias ocasiones como candidata al Premio Nobel de la Paz, y su búsqueda pronto se convirtió en un símbolo de la lucha por los Derechos Humanos en Latinoamérica.
"Lo que yo quería era no morirme sin abrazarlo. Y pronto lo voy a poder abrazar", dijo de Carlotto sobre su nieto.
"Ya tengo a mis 14 nietos conmigo. La silla vacía va a estar con él, los portarretratos vacíos, que lo están esperando, van a tener su imagen. Es hermoso, es un artista, un chico bueno", contó emocionada.
No podía imaginar Estela que mientras ella buscaba a Guido, "Ignacio" estaba muy cerca de ella y de otras abuelas.
Este mismo año editaba su canción, Para la memoria, que comenzaba así:
"El ejercicio de no olvidar nos dará la posibilidad de no repetir (…) Cargando en ancas los hombros se van quedando los años, no se han cerrado las puertas ni las heridas de antaño".
En su cuenta de Twitter había celebrado la identificación de otros nietos, años antes de que él fuera el protagonista de un histórico hallazgo.
Además del símbolo de una búsqueda que llevó décadas, es el joven número 114 recuperado e identificado desde el fin del régimen militar argentino, aunque la organización de Abuelas cree que podría haber cientos más.
En muchos casos, los padres adoptivos se han enfrentado a procesos judiciales por la apropiación de hijos de activistas desaparecidos.
Mientras, en 2012, el ya fallecido gobernante de facto Jorge Videla fue condenado a 50 años de prisión, mientras Reynaldo Bignone fue sentenciado a 15 años por el robo sistemático de bebés de los militantes de izquierda detenidos, torturados y asesinados.


"Todos somos abuelas"

"Hoy en Argentina todos somos abuelas, hoy todos somos los nietos", le dice a BBC Mundo Nicolás Gil Lavedra, amigo de la activista y director deVerdades Verdaderas, una película sobre la vida y lucha de De Carlotto.
"Estela tiene 10 años menos ahora, está renovada… encontró lo que estaba buscando", asegura.
Tan pronto se conoció la noticia, la mayoría de los medios y redes sociales de Argentina estallaron de emoción.
"La alegría que sentimos cuando apareció Guido fue por Estela, pero también fue por la lucha de Abuelas. Aunque cada vez aparecen más nietos, también se está haciendo más difícil (hallarlos), ellas se van muriendo, por eso tienen que aparecer ahora. Esas abuelas merecen el abrazo que Estela va a tener en estos días", remarca el cineasta.
En 2006, cuando se cumplían 30 años de aquel golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, Estela de Carlotto imaginaba cómo sería el momento en que se reuniría con su nieto:

"Camino disfrutando lo que otras Abuelas abrazan como propio, pensando cuándo me tocará oír un timbre, una voz, la sangre comparada que diga: soy tu nieto Guido. Entonces sonarán en el cielo los clarines de la Victoria y Laura desde allí me sonreirá".

El 5 de agosto de 2014, a los 84 años, después de casi 40 de lucha y de otros 113 nietos recuperados, de Carlotto pudo añadir otro capítulo a su historia.
Y pensar de nuevo en la madre asesinada de Guido, en su Laura: "Ella estará diciendo: 'Mamá, ganaste una batalla larga'".

Publicado por: BBC MUNDO, Buenos Aires (Argentina) – Ignacio de los Reyes – 06/08/14 -

Llamamiento de las mujeres palestinas

Comunicado de la Coalición de Mujeres de Jerusalén -formada por mujeres de todos los sectores de la sociedad palestina, con todas sus diferencias- y traducido del inglés por Sofía Segura -MdN de Sevilla-

Tan Indignadas estamos las mujeres palestinas de Jerusalén que tomamos las calles, y Sarah y yo estamos en las calles desde la mañana. Nosotras vimos cómo militarizaban el espacio de nuestra concentración y les dijimos todo cuanto quisimos, les demostramos que podrían poner todos los soldados y gente de seguridad que quisieran- ¡No pueden parar la resistencia de l@s palestin@s!
La declaración adjunta se encuentra en ambos idiomas, la escribimos juntas con todas las ideas y la perspicacia de las maravillosas mujeres a nuestro alrededor, y esperamos continuar nuestra lucha. 

Sólo viendo nuestra primera manifestación de hoy en la Puerta de Damasco una sabe que no éramos sólo las activistas feministas, no sólo las mujeres de las organizaciones de la sociedad civil y las mujeres y feministas de ONGs; eran las transeúntes, que estaban de camino hacia el zoco, y se detenían para unirse a nosotras. Eran las vendedoras que dejaban su mercancía al lado y empezaban a corear con nosotras. Cuando nos trasladamos a la segunda manifestación frente a las oficinas de la Unión Europea, las mujeres escucharon nuestras consignas, salieron de sus casas y se nos unieron; luego, cuando fuimos a la tercera manifestación frente a la Cruz Roja, de nuevo se unieron a la marcha más mujeres… Estábamos todas nosotras, procedentes de diferentes lugares, edades, posiciones, partidos políticos que unimos nuestras manos para exigir detener la masacre en Gaza… y llamar a Israel estado terrorista.

El mundo podría no oír nuestras voces y nuestras reivindicaciones, pero teníamos que hablar en voz alta, juntarnos, compartir historias de dolor y poder, mostrar nuestra solidaridad y amor unas a otras… como que el amor es una práctica de libertad.
Hacer la vista gorda ante los ataques terroristas de Israel sobre el pueblo palestino es hacerse cómplice con crímenes contra la humanidad.
Hacer la vista gorda ante las masacres de Israel en Gaza hoy es ser cómplice de la brutalidad de Israel y los ataques genocidas contra el pueblo palestino. Nosotras escribimos esta declaración para condenar enérgicamente las recientes masacres y los crímenes de guerra de Israel cometidos contra la población civil y las familias de Gaza y exigir un cese inmediato de los asesinatos indiscriminados y el fin del asedio; y rechazamos firmemente la destrucción vengativa de la propiedad, las infraestructuras y el medio de vida de nuestro pueblo en Gaza.
El despojo continuo del derecho de l@s palestin@s a la vida y a un futuro seguro, la limpieza étnica desde 1948 y de hecho el desarraigo constante, el desplazamiento, la demolición de viviendas, la fragmentación de las familias, la apropiación de tierras y el encarcelamiento crean la desesperación y condiciones de vida sin esperanzas y sofocan nuestras posibilidades para el futuro. Estar en silencio en medio de continuos crímenes, aceptar la ocupación militar y la violencia colonial, aceptar el asesinato de mujeres y hombres, jóvenes y ancianos, refugiados, campesinos y aldeanos, es aprobar las distintas maneras coloniales de despojo y negar a l@s palestin@s el derecho a una vida digna.

En el nombre de “Al-tajamo’ Al-nasawiy Almaqdasy”, un grupo de “Coalición de Mujeres de Jerusalén” y feministas del mismo lugar, de todos los segmentos de la sociedad, escribimos para expresar nuestra profunda condena de la continua pérdida de vidas, así como expresamos nuestro rechazo al silencio de las comunidades regionales y mundiales y la complicidad con el cruel proyecto sionista.
Nosotras las mujeres estamos horrorizadas por la desposesión sin fin y con el sufrimiento de nuestro pueblo, en Cisjordania, en Jerusalén y en Gaza ocupadas. Nos negamos a aceptar la violencia como parte de la vida diaria de los refugiad@s palestin@s en los diversos campos, así como entre l@s palestin@s de 1948 en Galilea, Naqab, Tringle y más. Estamos indignadas con el terrorismo del régimen colonial de los asentamientos sionistas, así como su maquinaria de opresión que inscribe el dolor y marca los cuerpos y las vidas de nuestras familias, hijas, hijos y comunidades como objetos desechables, “Otros” no humanos y entidades no reconocidas, como cuerpos desnudos y vidas desposeídas del derecho a la vida, a la seguridad, e incluso del derecho a morir con dignidad.
Hoy nos encontramos como mujeres palestinas que rechazan cualquier negación de nuestro derecho a los derechos, y que se niegan a normalizar o justificar la violencia de la ocupación y la colonización israelí, al tiempo que exigimos firmemente el fin del régimen sionista, su maquinaria y su estructura colonial violenta. Han pasado más de 60 años de violencia estructural sionista, un largo periodo de despojo continuo, desplazamiento y desarraigo. Y hoy, en Gaza y por toda la Palestina histórica, volvemos a experimentar el desplazamiento y la fragmentación de nuestras familias y de nuestras comunidades, la creación de miles de refugiados adicionales, volvemos a sufrir la muerte de palestin@s y crímenes contra nuestro pueblo, volvemos a vivir la aniquilación de nuestro futuro y de los derechos de autodeterminación, mientras que el mundo está mirando.

Hoy nos encontramos como mujeres palestinas insistiendo en nuestro derecho a resistir ante la brutalidad del régimen colonial de los asentamientos, y haciendo valer nuestro inherente derecho a defendernos. Hablamos contra la persistente criminalidad y la victimización de nuestro pueblo; exigimos el fin del silencio, el fin de la ceguera voluntaria de la comunidad internacional y la afasia colonial que rodea nuestra catástrofe, y exigimos el derecho a hablar sobre nuestro trauma y nuestra firmeza. Hoy en día nos encontramos con el poder de nuestros antepasados, el poder de nuestra perseverancia y el poder de nuestra justa causa. Nuestra esperanza para el futuro y el amor por la vida alimentan nuestra lucha contra las continuas injusticias; continuamos nuestra larga historia de resistencia popular contra el estado sionista para una vida de seguridad y dignidad. Estamos aquí para hablar –no para ser observadoras voyeuristas, no para ser sepultureras– y sostenemos nuestra lucha para vivir la vida, no para matarla!

En nombre de la justicia de nuestra causa
1.- Primero y ante todo, exigimos el cese inmediato de las masacres y los crímenes de guerra que el estado de Israel está ahora cometiendo en Gaza. Exigimos el fin inmediato de considerar legal nuestro trato injusto y le instamos a detener los continuos ataques y masacres que comenzaron en 1948 en Deir Yassin, Qufr Qasim, Eilaboon, continuaron durante las incursiones en Hebrón y Jenin e incluso en los campos de refugiados de Sabra y Shatila en el Líbano, y continúan hoy en Shejaiyya y otros barrios de Gaza. Exigimos el fin de la brutalidad, el despojo y la demonización que se marca en el cuerpo de l@s palestin@s, en las familias palestinas, en la intimidad de las mujeres, en la sexualidad de las mujeres, en los cuerpos de las mujeres, en los cuerpos de las mujeres embarazadas, en los cuerpos de las mujeres pariendo, el dolor que se inscribe incluso en los cuerpos de nuestros muertos.

2.- Hacemos una llamada a la comunidad internacional y al mundo árabe, sus hijas e hijos, para que presionen a sus gobiernos y detengan la continua Nakba, incluyendo el muy sangriento ataque a Gaza hoy.

3.- Hacemos un llamamiento a las organizaciones de la sociedad civil, las organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos y organizaciones humanitarias a trabajar juntas para ayudar a poner fin a la ocupación israelí.

4.- Exigimos el fin inmediato al castigo colectivo que supone enjaular a l@s palestin@s en prisiones cerradas y abiertas, cazar a la gente en sus hogares, en sus lugares de culto, en sus escuelas e incluso en sus cementerios.

5.- Reivindicamos la preservación de la seguridad para las valientes mujeres palestinas que continúan resistiendo la opresión colonial a través de su contribución diaria, sus intentos cotidianos para brindar seguridad y protección a los más vulnerables de nuestra gente – sus seres queridos, sus bebés incluso en sus vientres, sus estudiantes, sus jóvenes, nuestr@s niñ@s, l@s ancian@s y necesitad@s – y para preservar nuestra historia, cultura y continuidad como pueblo.

6.- Instamos a la comunidad feminista internacional, incluyendo premios Nobel y otras activistas, a levantarse frente a la continua violencia que se dirige hacia los individuos palestinos y nuestra sociedad en su conjunto, y para trabajar fuertemente en la prevención de continuas masacres, el desplazamiento forzoso y la destrucción de nuestro tejido social.

7.- Hacemos una llamada a todos los pueblos del mundo que han sufrido atrocidades, deshumanización, desplazamientos y crímenes de guerra para estar con nosotras y hacer oír su voz.

8.- Exigimos la rendición de cuentas de los criminales, tanto si estos delincuentes son los representantes del Estado de Israel, organizaciones privadas o individuos, y detener a Israel por sus crímenes de guerra y obligar al Estado a respetar los Tratados Internacionales como la 4ª Convención de Ginebra, el Estatuto de Roma y otros tratados relacionados.

9.- Instamos a todas las personas de conciencia a apoyar el movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), desinvertir en Israel, imponerle sanciones económicas y excluir a Israel mientras sea definido como Estado terrorista.
La Marcha Mundial de las Mujeres condena los ataques de Israel contra la franja de Gaza, Palestina
Comunicado del Sindicato de Comités de Mujeres Palestinas (UPWC)

(1) Listado de niños y niñas asesinados del 8 al 30 de julio
Asesinado el Miércoles 30 de Julio
Asma’ Abu al-Kaas, 16, al-Boreij, Central Gaza. Sojoud Abdul-Hakim Oleyyan, 11, Gaza.
Asesinado el Martes 29 de Julio
Yusef Emad Qaddoura, child, Jabalia. Huna Emad Qaddoura, child, Jabalia. Mohammad Musa Alwan, child, Jabalia. Mary Dheir, 12, Rafah. Tasneem Dheir, 8, Rafah. Tahrir Nasr Jaber, 15, Northern Gaza. Mohammad Ata Najjar, 2, Khan Younis. Rafif Ata Najjar, 3, Khan Younis. Mos’ab Ahmad Sweih, 17, Gaza. Zaher Ahmad Najjar, 6, Khan Younis Karam Abu Zeid, 1.
Asesinado el Lunes 28 de Julio
Samih Jebriel Jneid, 4, Jabalia. Abdullah Nidal Abu Zeid (child), Rafah. Abdul-Hadi Abu Zeid (Child9, Rafah. Abdul-Samad Mahmoud Ahmad Ramadan, 16, Central District. Donia Nader al-Agha, 13, Khan Younis.
Asesinado el Domingo 27 de Julio
Yusef Jamil Sobhi Hammouda, 16, Gaza City, died of earlier injuries. Mohammad Siyam, 15, Rafah.

Asesinado el Sábado 26 de Julio
Husam Abul-Ghani Yassin, 15, Gaza. Bara’ Mahmoud ar-Roqab, 11, Khan Younis. Ahmad Khaled Mohammad al-Najjar,14, Khan Younis. Rawan Khaled Mohammad al-Najjar, 17, Khan Younis. Husam Hussein al-Najjar, 7, Khan Younis. Samir Hussein al-Najjar, 2, Khan Younis. Moa’taz Hussein Samir an-Najjar, 6, Khan Younis. Ulfat Hussein Samir al-Najjar, 4, Khan Younis. (sister of Samir and Moa’taz) Amir Hammoudeh Khaled Abu Shahla, 3, Khan Younis. Amira Hammoudeh Khaled Abu Shahla, 1, Khan Younis. Islam Hammoudeh Abu Shahla, 4, Khan Younis. Walid Said Nassr al-Ijlah, 7. Nour Mohammad Salameh Abu Dbagh, 13. Ahmad Ramzi Mohammad Abu Qadoos, 13. Maisara Anwar Suleiman dar-Azzeen, 6. Mohammad Anwar Suleiman dar-Azzeen, 13. Wala’ Mohammad Ali al-Qayedh, 15. Do’a’ Sani Ibrahim Sama’na, 11, northern Gaza (body pulled from rubble).

Asesinado el Viernes 25 de Julio
Abdul-Hadi Salah Abu Hasanen, 9, Rafah. Hadi Salah ed-Deen Abu Hassanen, 12. Rafah. Abdul-Aziz Salah Ahmad Hassanen, 15, Rafah. Abdul-Hadi Salam Ahmad Abu Hassanein, 9.Rafah. Walid Sa’id al-Harazin, 5, Gaza
Asesinado el Jueves 24 de Julio
Amin Thaer Omran al-Astal, 3 Khan Younis. Nada Thaer Omran al-Astal, 5, Khan Younis. Adham Ahmad Abu Aita, 4, Jabalia. Hadi Abdul-Hamid Abdul-Fatah Abdul Nabi, 3, Jabalia Abdul-Hadi Abdul-Hamid Abdul Nabi, 2, Jabalia. Abdul-Rahman Mahmoud Abdul-Fatah Abdul Nabi, 1, Jabalia. Baker an-Najjar, 13, Khan Younis. Badr Hatem Qdeih, 13, Khuza’a, Khan Younis. Anas Hatem Suleiman Qdeih, 7, Khuza’a, Khan Younis. Amir Adel Khamis Siam 12, Rafah. Thaer Ahed Owda Shamaly, 17, Sheja’eyya. Ashraf Ibrahim Hasan Najjar, 13, Khan Younis Mahmoud Jihad Awad Abdin, 12, Khan Younis Nabil Mahmoud Mohammad al-Astal, 12, Khan Younis Mahmoud Suleiman al-Astal, 17, Khan Younis Mahmoud Jihad Awad Abdin, 12, Khan Younis Ibrahim Sheikh Omar, 36 months, Gaza
Asesinado el Miércoles 23 de Julio
Wisam ‘Ala Najjar, 17, Khan Younis Mohammad Mansour al-Bashiti, 8, Khan Younis. Ali Mansour Hamdi al-Bashiti, 1, Khan Younis. Mohammad Naim Salah Abu T’eimi, 12, Khan Younis. Rabea’ Qassem, 12, Northern Gaza Abdul-Rahman Ibrahim Abu Shaqra, 17, Khan Younis Mohammad Ahmad Akram Abu Shaqra, 17, Khan Younis Ahmad as-Saqqa, 17, Khan Younis Ayman Adham Yousef Ahmad, 16, Beit Lahia Rawan Ayman Saoud Suweidan, 9, central Gaza. Do’a Ra’ed Abu Ouda, 17, northern Gaza.

Asesinado el Martes 22 de Julio
Yasmeen Ahmad Abu Mour, 2, Rafah. Mona Rami al-Kharwat, 4, Gaza. Ahmad Salah Abu Siedo, 17, Gaza. Obeida Abu Hweishel, 15, Nusseirat. Nour al-Islam Abu Hweishel, 12, Nusseirat. Ahmad Salah Abu Seedo, 17, Gaza.
Asesinado el Lunes 21 de Julio
Shahinaz Walid Mohammad Abu Hamad, 1, Khan Younis Husam Abu Qeinas, 5, Khan Younis Ahmad Ayman Mahrous Siyam, 17, Gaza City Mustafa Nabil Mahrous Siyam, 12, Gaza City Ghaida Nabil Mahrous Siyam, 8, Gaza City Dalal Nabil Mahrous Siyam, 8 months, Gaza City Abdullah Matroud Abu Hjeir, 16, central Gaza Mayar al- Yazeji, 2, al-Karama, Gaza Anas al- Yazeji, 5, al-Karama, Gaza Yassr Ibrahim Deib al-Kilani, 8, Gaza City Elias Ibrahim Deib al-Kilani, 4, Gaza City Susan Ibrahim Deib al-Kilani, 11, Gaza City Reem Ibrahim Deib al-Kilani, 12, Gaza City Yasmeen Ibrahim Deeb al-Kilani, 9, Gaza City

Asesinado el Domingo 20 de Julio
Anas Yousef Moammar, 16, Rafah. Abdullah Yusef Daraji, 3, Rafah Mohammed Rajaa Handam 15, Rafah Shoeban Jamil Ziada, 12, Al Bureij (son of Jamil) Mohammad Hani Mohammad al-Hallaq, 2, al-Rimal (Gaza City) Kenan Hasan Akram al-Hallaq, 6, al-Rimal - Gaza Saje Hasan Akram al-Hallaq, 4, al-Rimal (Gaza City) Aya Bahjat Abu Sultan, 15, Beit Lahia Umama Osama Khalil al-Hayya, 9, Shujaeyya - Gaza Khalil Osama Khalil al-Hayya, 7, Shujaeyya - Gaza Eman Khalil Abed Ammar, 9, Shujaeyya - Gaza Ibrahim Khalil Abed Ammar, 13, Shujaeyya - Gaza* Asem Khalil Abed Ammar, 4, Shujaeyya - Gaza Tala Akram Ahmad al-Atawy, 7, Shujaeyya - Gaza Adel Abdullah Eslayyem, 2, Shujaeyya - Gaza Dina Roshdi Abdullah Eslayyem, 2, Shujaeyya - Gaza Rahaf Akram Ismael Abu Joma, 4, Shujaeyya - Gaza Shadi Ziad Hasan Eslayyem, 15, Shujaeyya - Gaza Ala Ziad Hasan Eslayyem, 11, Shujaeyya - Gaza Fadi Ziad Hasan Eslayyem, 10, Shujaeyya - Gaza Heba Hamed Mohammad Sheikh Khalil, 13, Shujaeyya - Gaza Omar Jamil Sobhi Hammouda, 10, Shujaeyya - Gaza Ghada Jamil Sobhi Hammouda, 10, Shujaeyya - Gaza Ghada Sobhi Saadi Ayyad, 9, Shujaeyya - Gaza Mohammad Ashraf Rafiq Ayyad, 6, Shujaeyya - Gaza Mohammad Raed Ehsan Ayyad, 6, Shujaeyya - Gaza Mohammad Rami Fathi Ayyad, 2, Shujaeyya - Gaza Marah Shaker Ahmad al-Jammal, 2, Shujaeyya - Gaza Marwa Salman Ahmad Sarsawy, 13, Shujaeyya - Gaza Razan Tawfiq Ahmad Abu Jame’ (14), Khan Younis. Jawdat Tawfiq Ahmad Abu Jame’ (13), Khan Younis. Aya Tawfiq Ahmad Abu Jame’, (12), Khan Younis. Haifaa Tawfiq Ahmad Abu Jame’ (9), Khan Younis. Ahmad Tawfiq Ahmad Abu Jame’ (8), Khan Younis. Maysaa Tawfiq Ahmad Abu Jame’ (7), Khan Younis. Tawfiq Tawfiq Ahmad Abu Jame’ (4), Khan Younis. Fatmeh Taysir Ahmad Abu Jame’ (12), Khan Younis. Ayub Taysir Ahmad Abu Jame’ (10), Khan Younis. Rayan Taysir Ahmad Abu Jame’ (5), Khan Younis. Rinat Taysir Ahmad Abu Jame’ (2), Khan Younis. Nujud Taysir Ahmad Abu Jame’ (4 months), Khan Younis. Batul Bassam Ahmad Abu Jame’ (4) , Khan Younis. Soheila Bassam Ahmad Abu Jame’(3) , Khan Younis. Bisan Bassam Ahmad Abu Jame’ (6 months) , Khan Younis. Sajedah Yasser Ahmad Abu Jame’ (7), Khan Younis. Siraj Yasser Ahmad Abu Jame’ (4), Khan Younis. Noor Yasser Ahmad Abu Jame’ (2), Khan Younis. Husam Husam Abu Qeinas (7) (another of Fatima’s grandsons) Hazem Naim Mohammad Aqel, 14, Gaza.

Asesinado el Sábado 19 de Julio
Mohammad Bassam as-Serry, 17, Khan Younis Waseem Rida Salhiyya, 15, Khan Younis Ibrahim Jamal Kamal Nassr, 13, Khan Younis Mohammad Ziad ar-Rohhal, 6, Beit Lahia Rowiya Mahmoud al-Zweidi, 6, Beit Lahia Naghm Mahmoud al-Zweidi, 2, Beit Lahia Amr Hamouda, 7, Beit Lahia Mahmoud Anwar Abu Shabab, 16, Rafah
Asesinado el Viernes 18 de Julio
Faris Juma al-Mahmoum, 5 months, Rafah related article Ahmad Ismael Abu Musallam, 14, Gaza City Mohammad Ismael Abu Musallam, 15, Gaza City Wala Ismael Abu Musallam, 13, Gaza City Haniyya Abdul-Rahman Abu Jarad, 3, Beit Hanoun Samih Naim Abu Jarad, 1, Beit Hanoun Mousa Abul-Rahman Abu Jarad, 6 months, Beit Hanoun Ahlam Mousa Abu Jarad, 13, Beit Hanoun Abdullah Jamal as-Smeiri, 17, Khan Younis Imad Hamed E’lawwan, 7, Gaza Qassem Hamed E’lawwan, 4, Gaza (brother of Imad) Sarah Mohammad Bustan, 13, Gaza Rezeq Ahmad al-Hayek, 2, Gaza Amjad Salem Shaat, 15, Khan Younis

Asesinado el Jueves 17 de Julio
Fulla Tariq Shuhaibar, 8, Gaza City related article Jihad Issam Shuhaibar, 10, Gaza Cityrelated article Wasim Issam Shuhaibar, 9, Gaza Cityrelated article Rahaf Khalil al-Jbour, 4, Khan Younis related article Yassin al-Humaidi, 4, Gaza City (died of earlier wounds). related article Ismail Youssef al-Kafarna, Beit Hanoun Hamza Hussein al-Abadala, 29, Khan Younis Abed Ali Ntheir, 26, Gaza City Mohammad Shadi Ntheir, 15, Gaza City related article Mohammad Salem Ntheir, 4, Gaza City related article Salah Saleh ash-Shafe’ey, Khan Younis
Asesinado el Miércoles 16 de Julio
Mohammad Ismael Abu Odah, 27, Rafah Mohammad Abdullah Zahouq, 23, Rafah Ibrahim Ramadan Abu Doqqa, 10, Khan Younisrelated article Ahed Atef Bakr, 10, Gaza beach.related article Zakariya Ahed Bakr, 10, Gaza beach.related article Mohammad Ramiz Bakr, 11, Gaza beach.related article Ismail Mahmoud Bakr, 9, Gaza beach. related article Usama Mahmoud Al-Astal, 6, Khan Younis (died of wounds sustained earlier in attack on mosque) Yasmin al-Astal, 4, Khan Younis Hamza Raed Thary, 6, Jabalia (was injured a few days ago in the incident in which many, including children, were killed while playing in the sand at the beach in Jabalia)

Asesinado el Lunes 14 de Julio
Ziad Maher an-Najjar, 17, Khan Younis Sara Omar Sheikh al-Eid, 4, Rafah Kamal Atef Yousef Abu Taha, 16, Khan Younis

Asesinado el Domingo 13 de Julio
Moayyad al-Araj, 3, Khan Younis* Husam Ibrahim Najjar, 14, Jabalia

Asesinado el Sábado 12 de Julio
Anas Yousef Qandil, 17, Jabalia Qusai Issam al-Batsh, 12, Khan Younis Mohammad Issam al-Batsh, 17, Khan Younis Manar Majed al-Batsh, 13, Khan Younis Anas Ala al-Batsh, 10, Khan Younis Mohammad Arif, 13, eastern Gaza City Qassem Jaber Odah, 16, Khan Younis

Asesinado el Viernes 11 de Julio
Nour Marwan an-Ajdi, 10, Rafah Sahar Salman Abu Namous, 3, Beit Hanoun Bassam Abul-Rahman Khattab, 6, Deir al-Balah

Asesinado el Jueves 10 de Julio
Fatima Mahmoud al-Hajj, 12, Khan Younis Saad Mahmoud al-Hajj, 17, Khan Younis Ayman Adham Yusef al-Hajj,16, northern Gaza. Suleiman Saleem Mousa al-Astal, 17, Khan Younis Abdullah Ramadan Abu Ghazal, 5, Beit Hanoun
Asesinado el Miércoles 9 de Julio
Miriam Atiya al-Arja, 9, Rafah Mohammad Mustafa Malika, 18 months Mohammad Ibrahim al-Masry, 14, Beit Hanoun Mohammad Khalaf Nawasra, 4, al-Maghazi Nidal Khalaf Nawasra, 5, al-Maghazi Nariman Jouda Abdul-Ghafour, 18 months, Khan Younis Yasmin Mohammad Matouq, 4, Beit Hanoun

Asesinado el Martes 8 de Julio
Mohammad Ayman Ashour, 15, Khan Younis Hussein Yousef Kaware, 13, Khan Younis Bassem Salem Kaware, 10, Khan Younis Ahmed Mousa Habib, 16, Gaza Ahmad Nael Mahdi, 16, Gaza Donia Mahdi Hamad, 16, Beit Hanoun Siraj Eyad Abdul-Aal, 8, Khan Younis


Publicado por: AmecoPress – Madrid – Redaccion – 31/07/14 -

El hogar ¿una tarea femenina?

La socióloga Eleonor Faur acaba de lanzar un libro con el que pretende sensibilizar el trabajo que realizan las mujeres al interior del hogar.

Eleonor Faur, de origen argentino, tiene una estrecha relación con Colombia. Durante cuatro años fue coordinadora del área de derechos de las mujeres de las oficinas de UNICEF en Colombia (1995-1999), donde estudió el comportamiento de la estructura familiar en el país. Su cercanía a este proceso, sumado especialmente a sus experiencias e investigaciones en Argentina, hizo que se interesara por el cuidado y la protección infantil.
 En entrevista con El Espectador, habló de su último libro ‘El cuidado infantil en el siglo XXI, mujeres malabaristas en una sociedad desigual', publicado por Siglo XXI editores.

¿Qué abarca su estudio?
Mi investigación analiza el contexto argentino contemporáneo. Abordé la temática del cuidado infantil, comprendiéndolo como una actividad vital para el bienestar humano y también como parte esencial de una organización social y política en la que intervienen no sólo personas y familias, sino también instituciones públicas y privadas como el Estado, el mercado, y la comunidad. Desde esta perspectiva, me interesó analizar la interacción entre las formas en que las familias resuelven el cuidado de sus niños y niñas y los recursos de los que disponen.

¿Por qué se interesó por el cuidado?
Considero que el ‘cuidado’ es una categoría por demás interesante para dar cuenta del estado de la cultura, de la sociedad y de las formas en que se valora, o no, la promoción de derechos universales en un contexto determinado.

¿Qué tanto se continúa subvalorando el trabajo de las mujeres en el hogar?
La provisión de cuidados muestra una fuerte desigualdad de género. Dentro y fuera del hogar, se inscribe como una práctica con una desproporcionada participación femenina, cualquiera sea su edad, su posición en el hogar, su nivel educativo y su condición de actividad. Cuando se trata de cuidado infantil, se introduce, además, un fuerte sesgo maternalista, que presupone a la madre como “la cuidadora ideal”. Esta noción no sólo es infundada desde el punto de vista empírico, sino que también, es insostenible. El problema de fondo es que esta asignación de responsabilidades domésticas persiste aun cuando la matriz societal se ha transformado profundamente.

El cambio, en realidad no fue sustancial…
Las familias cambiaron, las mujeres ingresaron masivamente al mercado de trabajo, se ampliaron derechos en distintos ámbitos y, sin embargo, la división de responsabilidades domésticas y de cuidado entre géneros no muestra transformaciones de similar magnitud. Este escenario invita a desandar estereotipos arraigados, como la concepción de las mujeres y, en especial, de las madres, no como sujetos de derechos sino como instrumentos, o recursos de tiempos elásticos y disponibles para el bienestar de la infancia de forma incondicional.

Entonces aún hoy con parejas que se forman profesionalmente, ¿sigue siendo la mujer la que cuida los niños la mayor parte del tiempo?
Así lo indican las encuestas de uso del tiempo que se realizaron en distintos países, entre ellos Colombia. La encuesta recientemente publicada en Argentina logró cuantificar las disparidades en la participación de hombres y mujeres en el trabajo doméstico no remunerado, así como también la diferencia en cantidad de horas promedio asignadas por unos y otras a este tipo de actividades. Allí se observa que nueve de cada diez mujeres participan en tareas domésticas no remuneradas, destinando un promedio de 6,4 horas diarias. En el caso de los hombres, la participación no alcanza al 60% de éstos y el tiempo dedicado es, en promedio, de 3,4 horas por día. Los datos son contundentes. A pesar de las transformaciones atravesadas en las familias y en el mundo del trabajo y de la actividad política, las mujeres continúan siendo las principales responsables de las tareas de cuidado familiar y de las tareas domésticas, cualquiera sea su edad, su posición en el hogar, o su nivel educativo. Las brechas en el reparto de tareas domésticas y de cuidado sobrevivieron al resto de las transformaciones sociales.

¿Y esto sucede en todas las clases sociales?
Las investigaciones cualitativas complementan los datos de las encuestas, permitiéndonos dar cuenta de que esta situación presenta, además, notables diferencias según clase social. Mientras los sectores medios y altos logran trasladar una parte de estas responsabilidades al mercado, contratando empleadas domésticas o servicios educativos y de cuidado, para los hogares más pobres esta opción es mucho más remota, y dependen en su mayor parte de los servicios públicos o de las redes familiares y comunitarias. Este hecho tiende a profundizar las brechas no sólo de género, sino también sociales.

¿Qué papel juega entonces la masculinidad en el escenario del cuidado de los hijos hoy?
Es más frecuente ver a padres paseando con sus hijos, jugando con ellos o buscándolos en la escuela. Se trata de indicios favorables, aunque todavía no llegan a reflejar un reparto igualitario ni en los tiempos de dedicación, ni tampoco a la hora de cambiar pañales, lavar la ropa de los chicos o preparar sus alimentos, entre otras tareas, aunque siempre podremos encontrar excepciones frente a este patrón extendido.
Por otra parte, en las entrevistas realizadas como parte de mi investigación, encontré hombres, en particular entre los sectores populares, que todavía piden a sus compañeras que no trabajen, suponiendo que es mejor si se quedan atendiendo a los chicos. Otros, en cambio, naturalizan el trabajo de las mujeres, aunque muchos agregan: “siempre que ellas no descuiden sus responsabilidades familiares”, subrayando así que la responsabilidad de los hijos se delimita, para ellos, como una tarea femenina.

¿Qué tanto juega el factor económico y racional en esta dinámica?
Hay una diferencia en la forma en la que se concibe la posibilidad de compatibilizar el trabajo remunerado y el de cuidado en distintos sectores sociales. En los sectores medios y de mayor poder adquisitivo, la fisura del modelo de varón que provee los recursos y la mujer ama de casa es mayor porque las oportunidades de inserción en el modelo de trabajo para las mujeres educadas es mucho más favorable. Además, al contar con mejores niveles de ingresos, se puede desfamilizarizar el cuidado de una manera más efectiva, pagando por el servicio.

¿En qué sectores sociales es más visible el maternalismo?
R: En los sectores populares, está en diálogo con la dificultad de esas mujeres de contar con un empleo formal, con ingresos adecuados y servicios que permitan que los niños tengan cuidado gratuito fuera del hogar. El costo de oportunidad de permanecer en el mercado de trabajo no siempre compensa la mercantilización del cuidado en estos sectores.

¿Y qué sucede en la clase media?
Es necesario dejar atrás el sesgo de clase que se observa cuando, por un lado, se enaltece la imagen de la súper mujer de clase media que puede trabajar, cuidar a los chicos, tener una familia, como si fuera fruto de su propio esfuerzo y no de una cadena de condiciones que la sustentan, y, como contrapunto, se redifica una visión maternalista de las mujeres pobres.

¿Las madres confían en los jardines infantiles o prefieren cuidar a los niños en su casa?
Hay distintas perspectivas al respecto. Buena parte de las entrevistadas opina que el jardín de infantes es el mejor lugar para dejar a los niños mientras dure la jornada laboral, valoran el hecho de que los niños aprenden, además de ser atendidos por profesionales. Es así que en ciertas jurisdicciones, como la ciudad de Buenos Aires, la demanda de jardines gratuitos y de doble jornada excede su oferta, sobre todo para aquellos niños menores de 3 años. Por otra parte, hay mujeres que temen dejar a los chicos en un jardín mientras no puedan hablar. El temor se asocia, principalmente, a la posibilidad de que los niños puedan padecer algún tipo de abuso o maltrato por parte de sus docentes, incluso en colegios religiosos. La visibilidad que se otorgó a este tipo de situaciones resulta crucial para entender estos temores. Y pone al descubierto la pregunta sobre cuáles son los controles necesarios en este tipo de instituciones.

¿Por qué es importante el cuidado de los niños desde temprana edad?
El cuidado es vital para el bienestar, para la salud, para la construcción de subjetividades y, en general, para el desarrollo humano desde la primera infancia. No sólo para los niños, también para las personas mayores, y para quienes están enfermos. Nadie puede sobrevivir sin ser cuidado. El lazo social se construye a partir de vínculos de cuidado.

¿El cuidado de los hijos y el éxito profesional van en direcciones opuestas en una sociedad de consumo y flexibilización del trabajo como en la que vivimos hoy?
Un tema central es hacer visible que, aunque las familias han sido históricamente las principales responsables del cuidado, no son las únicas instituciones que proveen o pueden proveer cuidados. Entender al cuidado como un elemento central del bienestar humano nos permitiría superar la falsa dicotomía entre el desarrollo profesional y el cuidado, sobre todo, cuando pensamos en la situación de las mujeres.
 
Publicado por: elespectador.com – Steve Navarrete Carmona – 07/08/14 -

La agresión de Israel a Palestina: Un Asunto Feminista

Las feministas latinoamericanas condenamos la soberbia colonizadora de Israel y exigimos el cese inmediato del ataque a Gaza.
Ante el desproporcionado y genocida ataque ininterrumpido a Gaza no podemos permanecer calladas.
Ante la política israelí del apartheid, que avergüenza a la humanidad toda, no podemos permanecer calladas.
Frente a la injusticia histórica y la violencia cotidiana que sufren las mujeres y los hombres palestinos, no podemos permanecer calladas.
La lucha contra la ocupación israelí, y a favor de los derechos de un pueblo al territorio, a la justicia y a la igualdad, es un asunto feminista.
Los feminismos latinoamericanos han desarrollado históricamente un internacionalismo solidario con las luchas de las mujeres y los pueblos, contra la guerra, contra el racismo, contra el imperialismo, y contra la forma en que todas estas tragedias impactan en los cuerpos de las mujeres y en la vida de todas las personas.
Las feministas latinoamericanas condenamos la soberbia colonizadora de Israel y exigimos el cese inmediato del ataque a Gaza.
Hoy, quedarse calladas, es ser cómplices.
TU BOCA ES FUNDAMENTAL COTRA LOS FUNDAMENTALISMOS
Articulación Feminista Marcosur
Cotidiano Mujer (Uruguay)
Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeña y de la Diáspora
Ciscsa – Red Mujer y Hábitat de América Latina
CIPAF – Centro de Información Para la Acción Femenina (República Dominicana)
 RSMLAC – Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe
 Red de Mujeres de Matagalpa (Nicaragua)
 CIDEM- Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (Bolivia)
 REDEH – Red de Desarrollo Humano (Brasil)
 SOS Corpo (Brasil)
Grupo Feminista de León (Nicaragua)
Colectivo Mujer y Salud (República Dominicana)
 
Para adherir a la declaración como organización o red, enviar un mail a afm@mujeresdelsur-afm.org.uy
 Publicado por: AWID – Articulacion Feminista Marcosur – 06/08/14 -


El drama de las guerrilleras colombianas obligadas a renunciar a sus hijos

María solo tuvo a su hija cerca por unos tres meses; Carmen incluso menos: 40 días. Teresa perdió dos: a uno por un aborto forzado, a otra porque se la quitaron. A Elena le tocó entregar su bebé a su madre, pero a la abuela se lo arrebataron después y ya no volvió a saber su paradero. Como Alicia, que pasó siete años buscando al suyo.

Estas son cinco historias que hablan de la vida y de la muerte, de la guerra y de la deserción, pero ante todo de la esperanza.
Son los relatos de cinco exguerrilleras colombianas que fueron obligadas a renunciar a los hijos que tuvieron cuando militaban en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y en el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Dos de ellas han logrado recuperarlos. Las otras tres siguen peleando esa batalla.
Y para ninguna de ellas se ha tratado de un proceso fácil. Entre otras cosas porque pese a haberse desmovilizado y formar parte de programas de reintegración, su pasado sigue siendo una carga muy pesada.

Es un pasado vinculado a un conflicto que por cinco décadas ha dejado 5,7 millones de víctimas de desplazamiento forzado, 220.000 muertos, más de 25.000 desaparecidos y casi 30.000 secuestrados.

Sin embargo, al escuchar las historias de estas mujeres, cuyos nombres reales no revelamos para resguardar su privacidad, es claro que ellas también han sido víctimas de la guerra.

Tras décadas de conflicto, es casi imposible saber cuántos niños han nacido de madres guerrilleras y lo que ha pasado con cada uno de ellos.
En estos momentos en que las FARC y el gobierno hablan de paz, cabe preguntarse si reunir a estas madres con sus hijos tendrá algún espacio en sus agendas.

María: "Despegarse de los hijos es algo muy duro"


María accedió a conversar con BBC Mundo lejos de su casa. Tras un largo viaje, nos encontramos en Medellín, en el occidente del país. 

No era como me la imaginaba. Me sorprendió lo frágil y femenina que se ve. Traía a un bebé en brazos: el hijo que tuvo después de desmovilizarse.

María fue reclutada por las FARC cuando tenía 13 años. A los 17 años, tras enamorarse de uno de sus compañeros, quedó embarazada. Lo primero que pensó fue que "obviamente" tenía que abortar. 

"Le pedí mucho a Dios que no me fuera a pasar eso. La verdad es que yo lo quería tener. Sentí un poco de felicidad porque iba a tener un bebé", señala María.
"A la mayoría de mujeres les toca abortar por obligación (…) Cuando uno queda embarazada, esa es siempre la opción que tiene (…) Me tocó ver a muchas mujeres de cinco meses, seis meses abortar", indica.

"Lo escondí hasta los siete meses porque ya se me notaba mucho. Después avisé. Me dijeron que ya era muy riesgoso (abortar) porque de pronto me podía morir".

Parto

"El comandante nos había dicho que teníamos que entregarla, que no nos podía dar más tiempo, que nos teníamos que deshacer de ella como fuera"
María
Unas dos semanas antes de cumplir los nueve meses, relata María, fue enviada con un compañero a una finca abandonada. 

"Él hacía lo que yo le decía, le pedí que calentara agua. Sentía unas ganas de hacer mucha fuerza y empecé a sentir que ella venía saliendo hasta que hice la última fuerza y salió. Una enfermera me había explicado cómo cortar el cordón umbilical, me había dado una tijera y un hilo blanco para hacerlo. La bañé con agua caliente y eso fue todo".

"Al principio me dio mucho miedo porque nació moradita, casi no respiraba. No sabía qué hacer, lo primero que se me ocurrió fue levantarla un poquito para que reaccionara. Cuando lloró sentí una felicidad, la vi tan bonita. Fue un momento muy bonito. Estaba feliz de tener a mi niña", recuerda María.

Pero la felicidad de ver a su hija con vida duró muy poco. "Había muchas compañeras que ya habían tenido bebés. Yo les preguntaba cómo era eso y me decían que era muy difícil porque aunque usted no lo crea cuando uno los tiene en la barriga, uno los empieza a querer. Despegarse de ellos es algo muy duro".

Entrega

Después de tres meses, lo inevitable sucedió.
"Ese recuerdo siempre lo tengo presente en mi mente. El comandante nos había dicho que teníamos que entregarla, que no nos podía dar más tiempo, que nos teníamos que deshacer de ella como fuera. Pasamos por donde vivía una señora con la que mi compañero ya había hablado. La señora se encariñó con la niña y llegó el día que tocaba entregarla. Yo se la dejé a él (…) para que lo hiciera. Lo esperé lejos, yo no fui capaz. Lloré cuatro días. Fue muy difícil, fue algo muy duro. No había opciones como para decir: la busco y me deserto". 

Esa es la hija que María está buscando. Ella cree saber dónde está, pero explica que se trata de una zona en la que las FARC son muy activas. Sería extremadamente arriesgado acercarse. 

Por un tiempo, estuvo en comunicación telefónica con la señora que recibió a la niña. María le pidió que la dejara conocerla. "Al principio me dijo que sí, pero después me fue engañando y no volvió a responder mis llamadas", cuenta.

María le dijo que su intención no era quitársela, sino pasar tiempo con ella.

De acuerdo con María, la mujer le dio diferentes versiones. "Primero me dijo que no la tenía, que el grupo se la había quitado, después me dijo que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar la tenía" y posteriormente le aseguró que ese organismo "se la había entregado".

"Un abogado me dijo que si eso había pasado no había nada que hacer", cuenta bajando la mirada. Pero en segundos la vuelve a subir y añade: "Seguiré en la búsqueda hasta el día en que la encuentre o vea que no hay más opciones. Todavía tengo la esperanza de que algún día la podré conocer y estar con ella".

Elena: "Es un sufrimiento que uno lleva todo el tiempo"

En números


·         En 2013, el número de desmovilizaciones aumentó 18%.
·         Desde 2003 hasta enero de 2014, 56.197 combatientes se desmovilizaron de diferentes grupos armados ilegales. De ellos, 6.691 fueron mujeres y, de ese grupo, 3.411 pertenecían a las FARC y 740 al ELN.
·         De las 223 mujeres que formaban parte del programa de desmovilización del año pasado, 58% afirmó que había sido forzada a abortar cuando integraba las FARC o el ELN.
·         Las mujeres que se han desmovilizado estuvieron en los grupos armados en promedio 14 años, entre los 12 y los 26 años.
Fuente: Ministerio de la Defensa y Agencia Colombiana para la Reintegración
Foto de archivo: 2001
En el occidente de Colombia, BBC Mundo se reunió con Elena, una joven de piel canela y hermoso cabello negro. Ella fue combatiente del ELN.

Elena llegó a nuestra cita con su madre, pues evita salir sola. Pese a haberse desmovilizado hace varios años, todavía tiene miedo. 

Cuando tenía 13 años, miembros del ELN llegaron a su casa, cuando su madre no estaba, y se la llevaron. 

Para evitar abusos de otros compañeros del grupo, Elena comenzó una relación con un guerrillero de rango superior. Quedó embarazada cuando tenía 15 años.
El ELN le permitió dar a luz, pero estaba claro que tenía que renunciar a su bebé. Dos meses después de tenerlo, sus compañeros se lo quitaron y se lo entregaron a su madre. Obligaron a Elena a regresar al campamento.

Dos años después, "gente" que Elena cree es parte del grupo guerrillero se lo "arrebató" a su madre. 

"Este es un sufrimiento que uno lleva todo el tiempo. Tengo muchos recuerdos de mi niño y cuando me vuelva a encontrar con él, le contaré muchas cosas: todo lo que he luchado por él. Todavía no me doy por vencida, yo sé que lo voy a lograr. Sé que voy a estar con mi hijo así sea una sola vez, un día, una noche, yo sé que voy a estar con él. Y ese día, va a ser sólo para él, no me va a importar ni mi pareja ni mis otros hijos. Me voy a dedicar a contarle todo lo que he recorrido y lo que he tenido que sufrir, que soportar, con tal de que él estuviera vivo", relata entre sollozos. 

"Yo quiero a mi bebé (…) Le pido a Dios todos los días y todas las noches que de tanto sufrimiento, de tantas cosas que viví en el grupo armado, que sea lo único que me regale: volver a encontrarme con mi niño otra vez". 

Después de tener al hijo que busca, Elena quedó embarazada en dos oportunidades. En ambos casos fue víctima de abusos de un comandante. Cuando tenía seis meses de embarazo la obligaron a abortar y el tercer niño, asegura, nació a los ocho meses, pero se "lo mataron". 

Tras desmovilizarse, Elena inició una familia. Pero -enfatiza- nunca dejará de buscar a su primer hijo.

Publicado por: BBC MUNDO – Margarita Rodriguez – 05/08/14 -