miércoles, 9 de julio de 2014

Madres solas libran su batalla en antigua zona de guerra

Subashini Mellampasi, de 34 años, es madre soltera y cría cabras para mantener a sus tres hijos, uno de los cuales es discapacitado. Crédito: Amantha Perera/IPS.
En esta aldea se ubica uno de los rincones más apartados de la antigua zona de guerra de Sri Lanka. Sus polvorientas calles son casi inaccesibles y carecen de iluminación, las conexiones telefónicas son irregulares y el puesto policial más próximo dista varios kilómetros, cerca del centro del distrito de Mullaitivu, devastado por el conflicto.

Aquí, a 322 kilómetros al norte de Colombo, incluso los hombres que no padecen ninguna discapacidad temen estar solos en sus hogares. Sin embargo, Sumathi Rajan, de 35 años, sabe que si ella no está en su pequeño comercio por la noche es muy probable que a la mañana siguiente no quede nada en él.
Determinada a preservar su única fuente de ingresos, Rajan duerme cada noche en el piso de su local, junto con su hijo de 12 años, pese a que corre el riesgo de que le roben o incluso la violen.
“Sé lo que tengo que hacer, sé cómo cuidar de mi hijo y de mí misma”, dijo a IPS esta luchadora madre soltera, parada frente a su humilde negocio.
En los últimos cinco años, su vida fue sacudida por la crisis.
A comienzos de 2009, cuando el conflicto civil de casi tres décadas en el país dio señales de estar llegando a un sangriento final, Rajan y su familia, que vivían en plena área controlada por los separatistas Tigres para la Liberación de la Patria Tamil, se prepararon para enfrentar un prolongado período de incertidumbre.
Las srilankesas jefas de hogar están entre las más resilientes de la ex zona de conflicto

En abril de aquel año, Rajan y su hijo, entonces de apenas siete años, estuvieron entre decenas de miles de civiles tamiles atrapados en un estrecho territorio situado entre el océano Índico y la laguna Nandikadal, sobre la costa nororiental de la isla, mientras los Tigres libraban una sangrienta batalla final contra las fuerzas del gobierno.
Ambos escaparon vivos de los combates, pero sin más posesiones que las ropas que llevaban puestas. Durante los siguientes dos años y medio, su “hogar” fue un enorme campamento de desplazados conocido como Granja Menik, en el norteño distrito de Vavuniya.
Cuando la familia finalmente volvió a Valipunam, a fines de 2011, Rajan tuvo que reconstruir su vida de cero.
Además de las difíciles decisiones que implicaba su condición de madre soltera, incluso antes de que tuviera que huir de la guerra, Rajan, prestamista, tuvo que volverse más firme con sus clientes a la hora de cobrarles y de sumarles intereses.
Actualmente continúa con el negocio, enfrentando muchos de los mismos desafíos que hace tres años. “Cuando alguien no devuelve el dinero en la fecha acordada, voy a su casa a cobrarle”, aseguró.
A comienzos de este año, su comercio se benefició de un subsidio de 380 dólares que le concedió el Comité Internacional de la Cruz Roja.
“Eso me ayudó a expandir el local”, relató Rajan, mirando con orgullo los estantes con todo tipo de productos, desde legumbres hasta champú. Pero con las nuevas mercaderías se renuevan los temores de robo. La mujer deposita sus magros ahorros mensuales de unos 25 dólares en la cuenta de su hijo, para mantenerlos a resguardo.
Historias como la de Rajan no son inusuales en la srilankesa Provincia del Norte, devastada por la guerra y donde entre 40.000 y 55.000 familias encabezadas por mujeres se esfuerzan por ganarse la vida, según agencias humanitarias y de desarrollo apostadas en la región.
Una evaluación de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) de junio de 2013 reveló que 40 por ciento de las mujeres -entre unos 467.000 retornados que fueron desplazados durante las últimas etapas de la guerra- todavía se sienten inseguras en sus propios hogares.
Además, 25 por ciento de ellas se sienten igualmente vulnerables al salir solas de sus aldeas.
La situación es aún peor para las familias lideradas por madres sin pareja. Se estima que los hogares de estas características son 40.000, y que sus hijos son los más vulnerables a los abusos sexuales, según un informe de marzo del Grupo de Promoción de Soluciones Perdurables, una coalición voluntaria de organizaciones y agencias internacionales.
Pese a esos problemas, las mujeres jefas de hogar están entre las más resilientes de la antigua zona de conflicto, según trabajadores humanitarios en la región.
 “Estas mujeres tienen mucha fortaleza”, dijo M. S. M. Kamil, director del Departamento de Seguridad Económica de la Cruz Roja, en diálogo con IPS.
Subashini Mellampasi, de 34 años y que cría sola a tres hijos de entre cinco y 14 años, es la prueba viviente. El mayor es sordomudo. Para peor, su esposo la abandonó a ella y a los niños después de que volvieron a su aldea, tras el fin de la guerra.
A comienzos de este año, la Cruz Roja le dio fondos para iniciar una pequeña empresa. Ella eligió criar cabras y compró una pequeña manada de una decena de animales. Seis meses más tarde, tiene 40.
Luego vendió 10 a unos 700 dólares, dinero que usa para construir una pequeña casa. Cada cabra le da un ingreso de entre 75 y 150 dólares.
Mientras, se ocupa de los demás animales, y cada mañana los ordeña para alimentar con su leche a la familia.
De todos modos, como sus ingresos no son estables, también trabaja como limpiadora en la escuela de una aldea cercana, por 4,50 dólares diarios.
Ella dice que necesita por lo menos unos 80 dólares mensuales para sobrevivir, pero otras familias señalan por lo menos el doble de esa suma, especialmente las que usan transporte con regularidad.
“Hay miles de mujeres que no reciben ninguna clase de asistencia”, dijo Saroja Sivachandran, directora del Centro para las Mujeres y el Desarrollo en Jaffna, capital de la Provincia del Norte, entrevistada por IPS.
“Son limitados los programas dirigidos a este sector extremadamente vulnerable. Necesitamos un programa amplio que abarque a toda la provincia y a todas las familias lideradas por mujeres solteras”, agregó.
Sin embargo, la ayuda financiera al país se viene reduciendo desde el fin de la guerra. Tres pedidos conjuntos y sucesivos de asistencia en la región reportaron la falta de 430 millones de dólares.
Mientras la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) también reduce su trabajo en Sri Lanka, un programa sustancial para las madres solteras es, por ahora, apenas una promesa sobre el papel.
Publicado por: Inter Press Service – Amanda Perera – Valipunam (Sri Lanka) – 09/07/14 -




Encuesta revela que las mujeres negras están fuera del cine nacional de Brasil.

Las mujeres negras* no están en las pantallas de cine ni detrás de las cámaras. Una encuesta de la Universidad Estadual de Río de Janeiro (Uerj) muestra que las mujeres negras y pardas no figuraron en las películas nacionales de mayor taquilla. A pesar de ser la mayor parte de la población femenina del país (el 51,7%), las negras aparecieron en menos de dos de cada diez largometrajes entre 2002 y 2012. Además, actrices negras y pardas representaron sólo el 4,4% del elenco principal de películas nacionales. 

En ese período, ninguna de las más de 218 películas nacionales de mayor taquilla tuvo a una mujer negra en la dirección o como guionista.
Coordinada por el Instituto de Estudios Sociales y Políticos (Iesp) de la Uerj, uno de los más renombrados centros de estudios de ciencia política en América Latina, la encuesta "La Cara del Cine Nacional” sugiere que las producciones para las pantallas no reflejan la realidad del país, ya que el 53% de los brasileros se auto-declara negro o pardo, según el Instituto Brasilero de Geografía y Estadística (IBGE). El prejuicio, de acuerdo con la evaluación de las autoras del estudio, es la influencia de determinados valores sobre la audiencia.
"Por los datos, la población brasilera es diversa, pero esa diversidad no se transpone a ambientes de poder y con mayor visibilidad”, dijo una de las autoras, la maestranda Marcia Rangel Candido. Agrega que, además de la "total exclusión” en los cargos técnicos, la representación en el elenco está limitada a estereotipos asociados con la pobreza y la criminalidad. "Las mujeres blancas ejercen varios tipos de empleo, son de varias clases sociales, la diversidad es mayor”, destaca.

La doctoranda Verónica Toste, coautora de la encuesta, dice que la baja representatividad de las mujeres en los puestos más altos del cine (ocupan el 14% de los cargos de dirección y el 26% de los puestos de guionistas entre las películas más vistas), además de la invisibilidad de las negras en el elenco, son distorsiones de la sociedad. "La ausencia de mujeres, principalmente las negras, en esos papeles genera una baja representación y reproduce una visión irreal de Brasil.” De acuerdo con la encuesta, ninguna de las directoras o de las guionistas entre las películas investigadas era negra.
Para llegar al perfil racial, la encuesta comparó imágenes de 939 actores, 412 guionistas y 226 directores de películas, excluyendo documentales y películas infantiles. "Usamos un modelo de identificación en que el investigador es quien define el grupo racial al que pertenece el sujeto”, aclaró Marcia. En la clasificación, para la comparación, se utilizó una escala de fotos de ocho individuos, del más blanco al más negro, establecida en trabajos científicos anteriores.

La lista de las películas más vistas en el período es de la Agencia Nacional de Cine (Ancine), organización que, de acuerdo con la evaluación del premiado cineasta negro Joel Zito Araújo, debería tener un papel activo en la promoción de la diversidad en el medio audiovisual. Al evaluar la encuesta del Iesp, dijo que la agencia debe actuar. "Solamente quien gobierna, quien tiene poder de crear políticas públicas, es quien puede crear paradigmas para la nación y resolver esta profunda distorsión”, dijo.

A pesar de tener la función de fomentar y regular el sector, cuando se le preguntó, la Ancine informó que "no opina sobre el contenido de las películas, elenco o cualquier otro asunto de este tipo”.
* Se convino llamar "negros” a la suma de los grupos poblacionales negro y pardo, siguiendo la clasificación del Instituto Brasilero de Geografía y Estadística (IBGE).


Publicado por. ADITAL – Agencia Brasil – 08/07/14 -

Falsos médico y enfermera practicaban abortos ilegales a domicilio: ya están libres

Los intensos gritos de dolor de una mujer llevaron a la policía a descubrir una red de falsos funcionarios de la salud que practicaban abortos a domicilio en Bogotá. El macabro hecho se estaba llevando a cabo en una residencia del barrio Casa Blanca, de Suba, en el norte de la ciudad.
La detención de un falso médico de 53 años y su falsa enfermera, una mujer de 40, se logró minutos después de que residentes del barrio Casa Blanca alertaran a la policía sobre los gritos desesperados de una mujer, pensando que ella era víctima de una fuerte golpiza.
Cuando los uniformados del cuadrante llegaron al lugar desde donde provenía el clamor de la mujer, hallaron una carpintería. La gritería que aún se escuchaba a la distancia, llegaba desde el segundo piso de dicha residencia. Los uniformados irrumpieron, pensando también que se trataba de una violenta agresión física.
Al entrar a la habitación encontraron a una mujer recostada en su cama y dos personas, un hombre y una mujer, que con pinzas, y de forma rudimentaria, le estaban practicando un aborto. La joven, de 20 años, tenía cuatro meses de embarazo. Los falsos médicos estaban sacando el feto del vientre.
La pareja, que vestía bata blanca, se identificó como médico y enfermera. Declararon que le hacían operaciones a mujeres de escasos recursos económicos y que en ese momento estaban en medio de aquellas prácticas.
La paciente, natural del municipio de Tame, Arauca, indicó que se practicó dicho procedimiento porque era económico, le cobraban solamente 200 mil pesos. La víctima indicó a las autoridades que los supuestos médicos le indicaron que ella, con reposo y algunos cuidados estaría bien en menos de tres días. Una ambulancia trasladó a la mujer a un centro asistencia donde ahora se recupera.
El aborto en Colombia es ilegal. Existen tres causales para que este procedimiento se pueda practicar legalmente: cuando el feto presenta malformación, cuando el embarazo y desarrollo del mismo puede generar graves daños físicos o mentales a la madre o cuando la gestación ha sido producto de una violación.
Ninguno de los dos los falsos médicos tiene estudios referentes a la medicina. El hombre de 53 años es bachiller y pensionado de una empresa privada. La mujer resultó ser una vendedora ambulante que, según las investigaciones de las autoridades, tan solo llegó a quinto de primaria. Un juez de garantías ordenó la libertad de ambas personas, pues se trata de un delito cuya pena es de entre 1 y 3 años de prisión.
Se espera que la joven que se estaba practicando el procedimiento sea vinculada a un proceso penal por el delito de aborto ilegal.

Publicado por:  KIEN&KE – Mauricio Cárdenas – 08/07/14 -

Primera mujer nombrada como rectora de Pontificia Universidad de Roma.

Por primera vez en la historia del Vaticano, es nombrada una mujer al frente de una Universidad Pontificia en Roma, capital de Italia. La hermana franciscana Mary Melone fue nombrada por la Congregación para la Educación Católica como rectora de la Pontificia Universidad Antonianum, con el aval del Papa Francisco. Ella permanecerá en el cargo durante el trienio 2014-2017.

Nacida en 1964 en La Spezia, ciudad situada al norte de Italia, cerca Génova, la Hermana Melone fue la primera profesora mujer en la Facultad de Teología y primera decana en la misma institución que, ahora, va a dirigir, puesto que equivale al título de presidente. Ella es licenciada en Pedagogía con la tesis "Corporeidad e intersubjetividad en Gabriel Marcel”, doctora en Teología Dogmática con la investigación "El Espíritu Santo en ‘De Trinitate’ de Riccardo di San Vittore” y autora de diversos artículos y ensayos en publicaciones colectivas y revistas.
Actualmente, presidente de la Sociedad Italiana para la Investigación Teológica (Sirt), Melone defiende que el espacio para la mujer en la Iglesia debe estar garantizado, pero rechaza propuestas de "cupos rosa” en la institución religiosa. Además, aunque reconozca que hay diferencias entre las ideas de lo femenino y lo masculino en la teología, ella rechaza contraposiciones entre los géneros.

En entrevista concedida al L'Oservatore Romano, en 2011, en ocasión de su elección como decana de la universidad, la Hermana Melone afirmó que no le gustan las etiquetas como "Teología de lo femenino”. "Hablar de teología de lo femenino no se corresponde con mi visión: existe sólo la teología. La teología como búsqueda, como mirada dirigida hacia el misterio, como reflexión sobre el misterio. Pero, justamente como tal, debe hacerse con diferentes sensibilidades, eso sí”, afirmó.
"La forma de acercarse al misterio, la forma como una mujer refleja ese misterio que se da, que se revela, es seguramente diferente de la de un hombre. Pero no por contraposición. Yo creo en la teología y creo que la teología realizada por una mujer es propia de una mujer. Diferente, pero sin reivindicaciones”, complementó la Hermana Melone.
En relación con el papel de la mujer en la Iglesia, la ahora rectora opinó que éste no puede ser medido según los tiempos de la Iglesia, que reflejan una maduración del pensamiento durante cientos de años. "Pero existe un nuevo espacio y es real. Y también creo que es irreversible, en el sentido de que no es una concesión, sino una señal de los tiempos, y no hay marcha atrás”, dijo.

Para ella, la conquista de mayor participación en la Iglesia depende mucho de las propias mujeres. "Somos nosotras las que debemos comenzar. La mujer no puede medir el espacio que tiene en la Iglesia en relación con el espacio del hombre: tenemos nuestro espacio, que no es ni menor ni mayor que el de los hombres. Es nuestro espacio. Mientras continuemos pensando que debemos obtener lo que los hombres tienen, no funcionará”, resaltó.

En ese sentido, la Hermana Melone rechazó cupos y dice creer en la colaboración en dirección lo que todavía debe ser alcanzado en ese ámbito: "Claro, aunque los pasos que hemos dado sean reales, no significa que hayamos hecho todo. Todavía se puede hacer mucho, pero el cambio existe y puede ser visto. Pienso que –independientemente de mi persona– la elección de una mujer en una universidad Pontificia también es una señal de esto. La comisión que me eligió era masculina”, dijo.


Publicado por: ADITAL – Brasil – Mundo – 09/07/14 -

Falta de baños en India expulsa a las mujeres de la política

Concejalas de Penakota, un pueblo del sureste de India, deben hacer sus necesidades en el campo porque sus lugares de trabajo carecen de inodoros. Crédito: Stella Paul/IPS
La falta de baños públicos en India, donde hay más personas con acceso a un teléfono celular que a un inodoro, hace que muchas mujeres dedicadas a la política consideren renunciar a sus cargos antes de hacer sus necesidades al aire libre y correr el riesgo de sufrir violencia de género.
Nueve meses después de que fuera elegida presidenta del concejo de su aldea, Krupa Shanti, de 36 años, fue la responsable de cambios importantes en Mallampeta, a 570 kilómetros de Hyderabad, la capital del sudoriental estado de Andhra Pradesh.
“Desde que asumí el cargo, 300 personas que viven por debajo del umbral de la pobreza consiguieron su tarjeta de racionamientos y reciben alimentos subsidiados, y 200 más tramitaron sus tarjetas de votación”, aseguró Shanti a IPS.
Pero la primera mujer en dirigir la aldea no logró cambiar lo que más le interesa, espacios sanitarios para las mujeres de su comunidad.
"Tengo rivales políticos a los que derroté en las elecciones. ¿Qué pasa si me siguen al campo o el monte y me atacan?”: Swaroopa Chamtla, concejala de Chowtapalli.
“No recibí los fondos necesarios para construir un solo retrete”, dijo Shanti. Ella y sus colegas mujeres se ven obligadas a hacer sus necesidades en el campo o el monte.
A 600 kilómetros, en el pueblo de Chowtapalli, la presidenta del concejo Sandhya Rani se queja del tiempo que pierde en el trabajo por la falta de saneamiento.
La oficina de Rani, que asumió el cargo en agosto de 2013, se encuentra en un edificio antiguo y en mal estado que no tiene agua corriente ni instalaciones sanitarias.
“Cada vez que quiero usar el inodoro tengo que correr a casa”, dijo a IPS. “¿Cómo puede trabajar una persona en esas condiciones?”, se preguntó.
Pero Rani tiene suerte. De las nueve mujeres que integran el concejo, de 10 integrantes, es la única que cuenta con un cuarto de baño en su casa, por lo que se evita la vergüenza de tener que orinar o defecar a la intemperie.
La falta de escusados es un problema común en India, un país de 1.200 millones de habitantes donde casi 60 por ciento de sus ciudadanos carecen de saneamiento adecuado.
Un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud ubicó a India al frente de los países con mayor número de personas que defecan al aire libre, con 58 por ciento de la población, incluso mujeres y niñas.
El censo de 2011 encontró que casi 70 por ciento de los hogares rurales y 18 por ciento de las viviendas urbanas carecen de cuarto de baño.
Los datos del censo de ese año confirmaron que más personas tienen teléfonos celulares, con 59 de los hogares, que inodoros, con 47 por ciento.
La situación es especialmente preocupante para las mujeres políticas del medio rural, que sostienen que el engorroso proceso de tener que hacer sus necesidades en público les impide llevar a cabo sus funciones.
Muchas también están alarmadas por la serie de ataques violentos contra las mujeres en la India rural, que son acosadas por depredadores sexuales cuando salen al campo por las noches.
Un incidente que concitó la atención de los medios de este país sucedió el 28 de mayo, cuando dos adolescentes de la localidad de Katra Shadatganj, 228 kilómetros al suroeste de Nueva Delhi, fueron violadas y colgadas de árboles.
Desde entonces se denunciaron cuatro casos similares en la misma zona. Posteriormente se supo que todas las víctimas vivían en casas sin retretes, y que fueron atacadas mientras intentaban hacer sus necesidades por la noche.
Ahora, las concejalas locales empiezan a temer por sus vidas como consecuencia de la insuficiencia de instalaciones sanitarias.
Thotakurra Kamalamma, una política de la localidad oriental de Kodi Thadi Parru, dice que su concejo nunca tuvo un cuarto de baño. Eso no impidió que la mujer participara en la política antes, pero el incidente de Katra Shadatganj la espantó, y teme sufrir un destino similar, reveló a IPS.
“Tengo una hija. ¿Si algún día me pasa algo quién la cuidará?”, se preguntó Kamalamma, que decidió renunciar a su puesto.
La concejala de Chowtapalli, Swaroopa Chamtla, también sopesa dejar su cargo, algo que su esposo le está pidiendo.
“Tengo rivales políticos a los que derroté en las elecciones. ¿Qué pasa si me siguen al campo o el monte y me atacan? Está sucediendo en todas partes, ¿no?”, expresó en diálogo con IPS.
El gobierno de India proporciona materiales de construcción a costos subsidiados, así como donaciones en efectivo, para que las familias rurales construyan retretes.
Pero Krupa Shanti, una de las primeras mujeres que intentó hacer el pago inicial de 10.000 rupias, o unos 170 dólares, sostiene que el costo es prohibitivo para muchas familias rurales de este país, donde se calcula que 30 por ciento de la población vive por debajo de la línea de pobreza de 1,25 dólares al día.
Ella también supone que los funcionarios de los gobiernos citadinos son indiferentes a la difícil situación de las mujeres en los pueblos, y por lo tanto retrasan la aprobación de los fondos para los retretes.
Estudios independientes apoyan parcialmente su opinión. Un informe del Banco Mundial de 2011 señaló que los fondos públicos para el saneamiento son sumamente insuficientes en India.
El Banco Mundial también calculó que el país perdió 53.800 millones de dólares solo en 2006 como consecuencia de la falta de saneamiento, una cifra equivalente a aproximadamente 6,4 por ciento del producto interno bruto indio.
Mientras organismos como la Organización de las Naciones Unidas reclaman una mayor participación de las mujeres en la política a nivel local, poca atención se les presta a los problemas específicos que plantea la escasez de saneamiento generalizada.
Aparajita Ramsagar, una consultora de saneamiento independiente y otrora directora de proyectos de SEWA Bharat, un sindicato de trabajadoras por cuenta propia, dijo que en el bienio 2010-2011 el gobierno aumentó de 33 a 50 por ciento la cuota de escaños para las mujeres en los consejos de las aldeas.
“El objetivo… era que más mujeres se sumaran al proceso político. Pero el gobierno no previó la necesidad de contar con retretes para ellas en los concejos locales”, explicó Ramsagar a IPS.
Pero la mayoría de los funcionarios niegan esa acusación. Según Narsimha Rama Murthy, ingeniero del departamento de sanidad de Visakhapatnam, la mayor ciudad de Andhra Pradesh, los retrasos en la financiación se deben a la burocracia propia del Estado y no a la indiferencia de las autoridades.
“Tenemos que inspeccionar y comprobar la situación antes de aprobar las solicitudes de fondos… Hay que seguir el proceso”, dijo a IPS.
 Publicado por: Inter Press Service – Stella Paul – MALLAMPETA (India)  - 07/07/14 -


El chip anticonceptivo que puede ser apagado a control remoto

Un anticonceptivo en un chip computadorizado que puede ser manejado a control remoto ha sido desarrollado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés), en Estados Unidos.

El chip se implanta de forma subcutánea en la mujer y libera, todos los días durante 16 años, una pequeña dosis de la hormona levonorgestrel.
El dispositivo mide 20 mm x 20 mm x 7 mm y contiene un microchip de un centímetro y medio dentro con minúsculas reservas de la hormona almacenadas.
Una pequeña carga eléctrica derrite un sello ultra delgado alrededor del levonorgestrel, liberando una dosis de 30 microgramos en el cuerpo.
Pero el mecanismo puede ser detenido en cualquier momento utilizando un control remoto.
El proyecto cuenta con el apoyo de Bill Gates y será sometido a pruebas el próximo año.
Su salida a la venta podría ocurrir en 2018.


Cuestión de seguridad

Existen otros tipos de anticonceptivos implantados en el cuerpo, pero los investiadores del nuevo método indican que todos los implantes anteriores requieren de una visita a una clínica y de un procedimiento ajeno al paciente para ser desactivado.
"La posibilidad de apagar y prender el dispositivo otorga ciertas ventajas a aquellos que están planificando una familia", sostuvo Robert Farra del MIT.
El próximo desafío para el equipo de científicos es lograr que su creación sea tan segura que no pueda ser activada o desactivada por otra persona sin el conocimiento de la mujer que lo porta.
"La comunicación con el implante tiene que ocurrir a una distancia no mayor a la del contacto con la piel, alguien en el otro extremo del cuarto no puede reprogramar el dispositivo", indicó Farra y añadió:
"Tan bien tenemos un código seguro que impide que alguien intente interpretar o intervenir esta comunicación".


Distintas opciones

La misma tecnología puede ser utilizada para administrar otras drogas.
Simon Karger, jefe del intervenciones quirúrgicas de Cambridge Consultants, señaló que la tecnología de los implantes enfrenta un campo muy amplio de desafíos y de riesgos.
Pero a nivel general, "el valor para el paciente de este tipo de dispositivos puede ser enorme".
"Nosotros vemos un futuro en donde una amplia variedad de condiciones pueda ser tratadas con sistemas implantados inteligentes".
Las noticias sobre el nuevo dispositivo se conocen en momentos en que gobiernos y organizaciones a nivel mundial han acordado llevar métodos anticonceptivos a una 120 millones de mujeres más en 2020.
Esta tecnología podría ser utilizada en áreas donde el acceso a anticonceptivos tradicionales es limitado, una de las mayores prioridades según el ingeniero biomédico Gavin Corley.
"Ésa sería una cuestión humanitaria más que la satisfacción de una necesidad en el primer mundo", le dijo Corley a la BBC.

Publicado por: BBC Mundo - Dave Lee – 08/07/14 -


Crean portal web en Marruecos para mujeres con sobrepeso

Consejos de moda, alimentación y prácticas deportivas hacen parte de la página "redondísima".

Un portal de internet dedicado a las mujeres subidas de peso acaba de aparecer en Marruecos en coincidencia con el mes de Ramadán, periodo en el que los excesos alimentarios suelen causar quebrantos en las personas preocupadas por su línea.

El novedoso portal www.rondissima.ma, traducible como "redondísima", se presenta como un espacio dedicado a "las mujeres que tienen formas generosas" pero que "han decidido gustarse, hacer las paces con sus cuerpos, vivir en plenitud, ser bellas y seductoras".

No faltan secciones sobre moda, alimentación, prácticas deportivas y hasta "recetas contra el estreñimiento en Ramadán", un problema recurrente en el mes de ayuno.

El sitio web está íntegramente en francés, lo que da una idea del público al que supuestamente se dirige: de clase alta y media-alta, que se expresa en esta lengua.
I
ncluye también una reseña de una entrevista con una célebre actriz llamada Siham Assif (96 kilos), que hace toda una declaración de principios que pueden valer para el nuevo portal: "Soy redonda, bella y así me acepto; la moda no está hecha solo para las de talla 36".


Publicado por: elespectador.com – EFE – 07/07/14 -

Burundesas aún lejos de tomar las riendas de su país

Las mujeres constituyen apenas 2,9 por ciento de la Policía Nacional de Burundi. Pese a que en el parlamento rige una cuota femenina de 30 por ciento, todavía hay un largo trecho que recorrer para superar la brecha en las instituciones del gobierno, donde las mujeres son, en promedio, solo 20,15 por ciento. Crédito: Cortesía de Bernard Bankukira.
Las mujeres de Burundi sienten que todavía están lejos de asumir puestos de poder en este país del sudeste de África, que en 2015 celebrará elecciones generales y en el que, sin embargo, rige una cuota de 30 por ciento de representación parlamentaria femenina.

Todavía hoy, la cultura tradicional de la nación considera que las mujeres deben ser trabajadoras en sus hogares, por lo que desde pequeñas las educan para desempeñar ese rol, explicó a IPS la activista Bernardine Sindakira, presidenta de Sinergia de Asociados para la Promoción de los Derechos de las Mujeres (SPPDF, en francés), una coalición de organizaciones dedicadas a promover los derechos femeninos.
“Una gallina no cacarea en presencia del gallo”, dice un proverbio burundés. “Esto relega a la mujer desde hace tiempo a la posición de no poder (asegurarse) su empoderamiento ni el lugar que se merece en el manejo del país”, señaló Sindakira.
Burundi todavía no se recupera de los 12 años de una guerra civil de raíces étnicas que padeció tras el asesinato, en 1993, de su primer presidente democráticamente electo, Melchior Ndadaye.
Los enfrentamientos entre hutus y tutsis dejaron 300.000 muertos, y el conflicto “tuvo un impacto muy negativo sobre mujeres y niñas, que padecieron violaciones y otras formas de violencia sexual”, según un informe de 2011 de la Red Mundial de Mujeres Creadoras de Paz.
De acuerdo con la Unión Interparlamentaria, luego de las elecciones de 2010 las burundesas ocuparon 32,1 por ciento de los escaños de la cámara baja, además de protagonizar “un ascenso significativo en la cámara alta, a 46,3 por ciento, debido en buena medida a su sistema de cuotas”.
Pese a las dificultades, “tenemos muchas más mujeres ingenieras en obras de la construcción, médicas, presidentas de organizaciones, empresarias, integrantes de cuerpos de seguridad y tantos otros”: Parlamentaria Marceline Bararufise.
Sin embargo, según la Red Mundial, “la ley no especifica la cuota femenina en otros organismos de toma de decisiones. De ahí que en las tres oficinas de mayor jerarquía, es decir la del presidente, el vicepresidente y el segundo vicepresidente, no haya mujeres”.
Cifras de SPPDF muestran que, aunque en los puestos electivos de entidades como el parlamento y las administraciones locales se respeta casi plenamente la cuota de 30 por ciento, todavía queda un largo trecho que recorrer para superar la brecha en otras instituciones del gobierno, donde las mujeres representan apenas un promedio de 20,15 por ciento.
En los servicios de seguridad, la representación femenina es la más baja. Por ejemplo, los registros oficiales de la Fuerza Nacional de Defensa de Burundi correspondientes a 2012 muestran que las mujeres constituyen apenas 0,5 por ciento de ese cuerpo. Y son apenas 2,9 por ciento de la Policía Nacional.
La legisladora Marceline Bararufise, integrante de la subcomisión parlamentaria de Educación y presidenta de la Asociación de Mujeres Parlamentarias de Burundi, dijo a IPS que hay pruebas de que ellas pueden brindar un mejor servicio público que los hombres.
Según un estudio nacional realizado entre 2012 y 2013 para evaluar el cumplimiento del servicio público en los distritos en que se dividen sus 17 provincias, el que obtuvo el primer lugar fue un distrito del norte del país presidido por una mujer. Muchos otros distritos liderados por mujeres figuraron entre los más exitosos, dijo Bararufise.
SPPDF lanzó una campaña para aumentar la representación femenina en los puestos de poder de todo el país, y Sindakira lamentó que la propia ley todavía discrimine a las mujeres.
Por ejemplo, las burundesas no tienen derecho a recibir herencias, por lo que las propiedades pasan del padre a su heredero masculino.
“Venimos luchando para que el parlamento revise la ley matrimonial, a fin de permitir que las mujeres se beneficien (de las herencias), pero la situación actual es que incluso nos prohíben plantear el asunto. Esto obstaculiza los esfuerzos de las mujeres por reclamar sus derechos”, dijo Sindakira.
Muchas mujeres consideran aún que rever esa norma equivaldría a violar su cultura, añadió.
 “Tener mujeres educadas implica que la cultura también cambió, y por lo tanto no hay motivos para las oscuras prácticas tradicionales de mantener rezagadas a las burundesas”, planteó.
Sin embargo, Bararufise, quien antes de ser parlamentaria se desempeñó como gobernadora, destacó que las mujeres de su país han logrado avances significativos en el camino hacia su empoderamiento.
“Actualmente, aparte de estos puestos políticos consagrados en la Constitución, tenemos muchas más mujeres ingenieras en obras de la construcción, médicas, presidentas de organizaciones, empresarias, integrantes de cuerpos de seguridad y tantos otros. Esto muestra que las mujeres de ahora son totalmente diferentes a las de hace 20 años”, dijo a IPS.
Bararufise planteó que, aunque la cultura burundesa es uno de varios factores que obstaculizan la emancipación femenina, es importante observar que el empoderamiento de las mujeres no significa ir completamente en contra de esa cultura, ya que en la misma también hay aspectos positivos que es necesario preservar.
En cualquier caso, “tanto hombres como mujeres deben comprender que la sostenibilidad de su familia es responsabilidad de ambos”, y que esta debe asumirse de modo equitativo, dijo.
La legisladora lamentó que, en algunos casos, las burundesas que ocupan puestos de liderazgo no cuenten con el respeto de sus pares masculinos.
También reconoció que todavía falta mucho por hacer para evolucionar y lograr cambiar estas actitudes. “Queremos que los hombres entiendan que las mujeres son capaces y tienen derecho a competir por puestos de más jerarquía, en vez de quedarse en casa”, señaló.
 Publicado por: Inter Press Service – Bernard Bankukira – Buyumbura – 08/07/14 -


15 de Junio día mundial de toma de conciencia del abuso y maltrato en la vejez

La violencia y el maltrato a las personas viejas, un asunto del que poco se habla, aumenta cada día y empieza a convertirse en un flagelo social y un problema de salud pública. Se calcula que entre un 6 y un 10% de la población mayor de 60 años es víctima de algún tipo de maltrato. Tales abusos son más numerosos en las mujeres, como consecuencia de su mayor longevidad y de la discriminación que padecen en todas las sociedades. En razón de esta situación las Naciones Unidas determinaron realizar el 15 de junio de cada año el día mundial de toma de conciencia del abuso y maltrato en la vejez. Esta conmemoración había sido impulsada desde finales del siglo pasado por la Red Internacional para la Prevención del Abuso y Maltrato a la Vejez (Inpea).
Cuando a sus 82 años, Elena fue recluida, por primera vez en su vida, en un hospital, no podía aceptar que cada mañana un enfermero llegara hasta su cama, la desvistiera y la dejara “como Dios la trajo al mundo”, a la vista de otros personas, mientras preparaba lo necesario para bañarla. Ella, una mujer campesina, educada en una tradición de extremado recato y pudor, se veía ahora violentada en sus más hondas convicciones en relación con su cuerpo. Por esto, cuando sus hijos iban a visitarla se aferraba a ellos con toda su fuerza para suplicarles que la sacaran de ahí. Los dolores ocasionados por el cáncer de estómago eran nada en comparación con la humillación que sentía por el trato recibido en esa institución.
El anterior es solo un ejemplo de los muchos tipos de violencia que a diario se ejerce contra las personas viejas en su propio domicilio, en hogares de familiares o en instituciones. El maltrato antes referido tal vez pase desapercibido porque no deja hematomas, cicatrices o morados en el cuerpo de la víctima. Pero es tanto o más grave que los otros tipos de violencia.
Aunque no hay acuerdo entre los especialistas acerca de una definición que abarque sus múltiples variedades, la Organización Mundial de la Salud (OMS), define el maltrato de personas mayores “como la acción única o repetida, o la falta de la respuesta apropiada, que ocurre dentro de cualquier relación donde exista una expectativa de confianza y la cual produzca daño o angustia a una persona anciana”. El maltrato puede ser de varios tipos, los más conocidos son: físico, psicológico o emocional, sexual, financiero. Así mismo puede ser efecto de una omisión o de negligencia intencional.
La visión que se quería proyectar de la familia como un grupo en perfecta armonía impedía que se conocieran los conflictos sucedidos en su interior: violencia entre esposos, entre hermanos y entre padre e hijos. Debido a esto el maltrato a los ancianos pasaba desapercibido. Poco a poco, sin embargo, el tema se ha hecho visible. Al respecto se menciona el estudio del médico británico G. R. Burston, quien en 1975 describió lo que llamó el “zamarreo del anciano” o Granny Battering. Hoy se reconoce el maltrato a las personas viejas como un importante problema de salud pública y de la sociedad.
Los estudiosos del tema están de acuerdo en que para comprender en profundidad este fenómeno es fundamental una perspectiva cultural, es decir entender el contexto de las personas que lo sufren. De igual modo consideran fundamental tener en cuenta la perspectiva de género, ya que las complejas construcciones sociales relacionadas ayudan a identificar el tipo de maltrato y quién es el victimario.
En todas las sociedades existen grupos de personas mayores más vulnerables al maltrato y abuso: los más viejos, los que están en situación de discapacidad, las mujeres y los pobres. En países como Colombia, las personas viejas son, además, víctimas del conflicto interno que se traduce en desplazamiento, pérdida de sus bienes y de sus seres queridos.
El 15 de junio es una ocasión para tomar conciencia sobre la situación de maltrato a las personas viejas y enmarcar el problema dentro de la amplia perspectiva de los derechos humanos universales, como lo plantea el Plan Internacional de Acción sobre el envejecimiento (Madrid 2002). Se requiere que el estado y la sociedad desarrollen estrategias que permitan investigar las situaciones de maltrato y responder en forma adecuada a las mismas. Igualmente se requiere la educación de todos los ciudadanos para construir una sociedad donde quepamos todos. Como señala la Declaración de Toronto: “el maltrato de las personas mayores sólo se podrá prevenir en forma eficaz si se desarrolla una cultura que favorezca la solidaridad intergeneracional y que rechace la violencia”.
Fundación Cepsiger para el Desarrollo Humano - Colombia, 5 de junio de 2014.

Publicado por: Red Latinoamericana de Gerontología – Políticas y Derechos – Silvio Aristizábal Giraldo – 09/06/14 -