martes, 24 de junio de 2014

Las criadoras de ganado son motores de cambio en India

Suma Bhen, criadora de camellos en el occidental estado indio de Gujarat, y sus dos hijas. Crédito: Athar Parvaiz/IPS.
Cuando le ofrecieron ser miembro ejecutivo de la asociación de criadores de camellos, Sangan Bhai, un hombre humilde de la región india de Kutch, en el occidental estado de Gujarat, sugirió a su esposa para el puesto, en una decisión que sorprendió a la comunidad.
La razón, según explicó a IPS, es simple. A diferencia de él, su esposa sabe leer y escribir y conoce tanto sobre la cría de camellos como cualquiera.
Meera Bhen, la única mujer en su comunidad que fue a la escuela, aunque solo hasta cuarto grado, aceptó de buena gana el desafío.
“Mi padre era muy favorable a mi educación, pero murió cuando era niña y tuve que dejar la escuela”, relató a IPS. “Pero seguí leyendo y escribiendo”, apuntó.
Su perseverancia valió la pena. Ahora es una de las pocas mujeres de la vasta zona árida llamada Lakhpat que sabe leer, escribir y tiene conocimientos de aritmética básica, habilidades cruciales en esta comunidad de pastores, con poca educación formal pero con un conocimiento sin igual sobre ganado.
Además, ahora Meera Bhen hace historia con una iniciativa suya: la Kutch Unt Uchherak Maldhari Sangathan (KUUMS), una asociación de criadores que tiene 350 integrantes y comienza a dar sus frutos.
“Ella fue la primera en sugerir que vendiéramos la leche de camellos”, dijo a IPS el presidente de KUMMS, Bhikha Bhai Rabari. “Nos pusimos en contacto con una compañía láctea y en cuanto el proyecto se ponga en marcha, nos pagarán el doble por nuestros productos”, explicó.
Un litro de leche de camella cuesta entre 17 y 20 rupias (casi 0,30 dólares), con lo que es muy difícil de sobrevivir para esta gente seminómada que se cree que emigró a la región de Kutch desde la sudoccidental provincia pakistaní de Balochistán hace unos 1.000 años.
Alrededor de 37 por ciento de los 300 criadores se ocupan de manadas de entre 30 y 60 camellos.
Pero con pocos mercados formales para vender la leche, se ven obligados a depender de las raciones de alimentos que suministra el gobierno.
Los criadores, llamados maldharis, hace tiempo que reclaman un ingreso complementario. Décadas atrás se ganaban la vida ofreciendo a los camellos como medio de transporte o vendiendo a los machos a un alto precio. Pero con la modernización de los vehículos y la construcción de redes de viales en las zonas rurales de India, están cada vez más marginados.
Ese problema, precisamente, es el que quería solucionar Meera Bhen cuando se le ocurrió la idea de la asociación.
Si la iniciativa prospera, se convertiría en la primera empresa en comercializar leche de camella en el país. El proyecto original, enviado al gobierno estadual por la Unión Lechera del Distrito de Kutch, prevé la creación de una unidad de procesamiento con una capacidad de entre 2.000 a 2.500 litros.
El objetivo del emprendimiento sería doble: ofrecer una alternativa de sustento para los maldharis y promover el aumento de consumo de una leche muy nutritiva, con menos contenido graso que la de vaca y más nutrientes por unidad.
Como Gujarat es el lugar donde nació la cooperativa láctea Amul, que acordó en 2012 dar la marca y vender la leche de camella, el proyecto parecía casi infalible.
Pero el año pasado se vio envuelta en un problema legal. Según la legislación actual sobre la producción lechera, se considera “leche” solo la de vaca, búfala, oveja y cabra.
Organizaciones no gubernamentales y expertos jurídicos trabajan para reformar la ley para que incluya también a las camellas, pero hasta que no se haga, el proyecto está estancado.
Poca gente sabe que detrás de la propuesta que ocupó los titulares de la prensa nacional, hay una mujer humilde. Pero entre los criadores, Meera Bhen es solo una de las muchas mujeres que gozan de un mayor grado de autonomía y respeto comparado con sus congéneres en este país de 1.200 millones de habitantes.
Un búfalo por niña
Muchas familias en India se lamentan cada vez que nace una niña, pero no es el caso en Banni, una zona de la región de Kutch. Aquí se adjudica un búfalo a cada una que nace.
Razia Saleem es una de ellas. Esta estudiante de cuarto grado ya cuenta con un patrimonio de unos 3.400 dólares en cabezas de búfalo.
“Esto le pertenece a ella”, contó a IPS su padre, Saleem Nodae, señalando los animales pastando. Sus tres hijas tienen cada una su propia parte de sus 80 cabezas.
Hasta que sean lo suficientemente grandes para hacerse cargo de los animales, las niñas reciben una parte de los ingresos generados por la venta de la lecha de búfala para que puedan “comprarse lo que quieran”, añadió Saleem. El resto se destina a la alimentación y el cuidado del ganado.
Las niñas usan sus ganancias con inteligencia. Razia gastó lo ahorrado durante tres años en una computadora. “Esta es la era de la tecnología y quiero beneficiarme de ello”, explicó la chica a IPS.
Por ahora usa la máquina para practicar dactilografía y arte digital. “Comenzaré a utilizar Internet solo cuando realmente lo necesite”, añadió.
 “Cuando se case, tendrá entre cinco y siete animales a su nombre. Puede llevárselos a sus parientes políticos”, remarcó Saleem, quien explicó que eso le da cierto grado de independencia.
Unos 10.000 criadores viven en Banni, con unos 168.000 bufalos. Los maldharis son más independientes económicamente que los criadores de camellos, en parte gracias a la demanda consistente y a los mercados formales para la leche de búfala.
Aun así, los criadores nómades llevan una vida sencilla, llevando a sus animales a pastar durante todo el año y pernoctando en viviendas modestas durante la temporada monzónica.
“Se puede vivir sin comida, pero no sin agua”
La vida para las criadoras está lejos de ser fácil. Si bien tienen cierto grado de independencia y respeto, soportan una desproporcionada carga de responsabilidades comunitarias como la búsqueda de agua en un entorno seco.
Suma Bhen, al frente de una familia de criadores de camellos, contó a IPS que su fuente de agua más cercana es una represa ubicada a unos ocho kilómetros. La travesía bajo el calor abrasador se realiza a pie, con un camello cuya energía hay que cuidar para la vuelta.
“El camello puede cargar 70 litros de agua, que nos duran dos días”, indicó Eisa Taj, el esposo de Suma Bhen. “Pero apenas alcanza para nuestras necesidades”, explicó.
Su hijo, Saleh Alma, quien permaneció escondido durante toda la entrevista, salió al final con un papel en el que había garabateado: “Es muy difícil sin agua. Queremos que el gobierno nos ayude”.
Publicado por: Inter Press Service – Athar Parvaiz – Kutch (India) – 24/06/14 -



Los hombres demuestran que también pueden bailar con tacones

Lo produjo el reconocido coreógrafo Yanis Marshall. En él, los bailarines interpretan en la pista de ensayo un tema de Beyoncé.


Uno de los mayores inconvenientes para las mujeres es ponerse unos tacones para realizar sus actividades. Sin embargo, con los años -y dolores de por medio- se han adaptado al uso de este tipo de calzado y han logrado concretar diversas actividades tales como bailar, caminar, desfilar y hasta correr sin que se note "la altura" desde la que lo hacen. 

Sin embargo, tal tarea representa todo un desafío para los hombres. Un desafío que hasta ahora parecía imposible. Ocurre que el prestigioso coreógrafo Yanis Marshall ha logrado con otros dos bailarines interpretar a la perfección una canción de la genial Beyoncé en la que sus pies están revestidos con lo que parecen ser incomodísimos zapatos de taco alto. En menos de una semana, el video ha sido reproducido unas cinco millones de veces, convirtiéndose en uno de los más vistos de los últimos siete días. 

No es la primera vez que Mashell y sus bailarines realizan una producción semejante. En julio de 2013 se presentaron en París y aprovecharon la geografía turística de la Ciudad Luz para bailar en diferentes puntos un tema musical de las Spice Girls. El multiespectáculo callejero lo realizó también junto a sus compañeros Arnaud Boursain y Mehdi Mamine, los mismos que lo acompañaron en su baile de Beyoncé .

Publicado por: elheraldo.hn – Tegucigalpa – 23/06/14 -

Indonesia: Violada por 8 hombres podría ser condenada a recibir azotes con vara


Un oficial de la Sharia azota con vara a una mujer delante de una mezquita en Banda Aceh, Indonesia, Viernes, 27 de enero 2006. Esta mujer fue acusada de estar junto a su novio en una casa. © AP Photo / Binsar Bakkara

Actualización: La mujer de Aceh que fue violada por un grupo de ocho hombres ya ha sido liberada. Acusada de adulterio, sigue corriendo peligro de ser castigada a recibir azotes con vara.
En estos momentos, el servicio Gubernamental de apoyo a la Mujer de Indonesia, y varias organizaciones defensa de los derechos de las mujeres, prestan apoyo y asistencia letrada a la joven. Las autoridades se han tomado muy en serio la investigación de su caso y la policía sigue buscando a los autores de la violación que aún no han sido detenidos.
La Comisión Nacional de Violencia contra la Mujer envió recientemente una delegación con el objetivo de visitar a las autoridades de Aceh y revisar los reglamentos aprobados en esta provincia -y que prevén los azotes con vara como castigo para algunos tipos de delitos-.

Según el jefe de la oficina de la Sharia (ley islámica) en el distrito de Langsa de la provincia de Aceh, una mujer que había sido acusada de adulterio por ocho hombres, que posteriormente la violaron en grupo el 1 de mayo, podría ahora ser castigada a ser azotada y recibir un máximo de nueve azotes con vara.
Los ocho hombres irrumpieron en el domicilio de la mujer y la acusaron de tener una relación con un hombre casado. Tras violarla en grupo y golpear a su pareja, el jefe de la aldea los entregó a ambos en la oficina de la Sharia del distrito de Langsa. La policía de la provincia de Aceh detuvo a tres de los ocho violadores el 4 de mayo y aún busca al resto.
Los azotes con vara son una forma de castigo cruel, inhumano y degradante que viola la Convención de la ONU contra la Tortura, ratificada por Indonesia en 1998. El Comité contra la Tortura de la ONU ha expresado la preocupación de que las personas detenidas bajo los estatutos de la provincia de Aceh no gozan de sus derechos legales básicos, como el derecho a asistencia letrada y, al parecer, se las presupone culpables. El Comité de Derechos Humanos de la ONU afirmó en 2013 que la aplicación de los estatutos, tal como la lleva a cabo la policía de la Sharia de la provincia de Aceh, afecta desproporcionadamente a las mujeres. Dichos estatutos de la Sharia aprobados en la provincia en 2003 consideran el delito el adulterio.
A pesar de sus obligaciones de derechos humanos, el gobierno central se ha negado a revocar los estatutos de la Sharia que establecen como castigo los azotes con vara, argumentando que estas leyes forman parte de los acuerdos autonómicos especiales con la provincia.

Publicado por: Amnistía Internacional – 20/06/14 -

Sale de prisión la joven sudanesa acusada de convertirse al cristianismo tras anularse la condena a pena de muerte

Foto de boda de Mariam Ishaq y su marido.

La joven sudanesa convertida al cristianismo, cuya condena a muerte ha sido anulada este lunes por el Tribunal de Apelación de Jartum, ya ha salido de prisión, según ha informado un abogado del caso, Mohamed Ibrahim.
El letrado ha destacado que la puesta en libertad de la doctora sudanesa Mariam Ibrahim Ishaq, de 27 años, "significa que el tribunal reconoce que ella no se convirtió al cristianismo, sino que siempre fue cristiana y que su matrimonio es legal".
El tribunal ha considerado que el fallo en primera instancia se basó en "pruebas débiles y contradictorias", y que hubo un error de procedimiento al anular el matrimonio entre Ishaq y su esposo cristiano.
La doctora fue sentenciada a la horca el pasado 15 de mayo, aunque el juez le concedió dos años para que pudiera amamantar al bebé del que en ese momento estaba embarazada, y que nació el 27 de ese mes.


Educada en el cristianismo

De padre musulmán y madre cristiana, Ishaq fue condenada por su supuesta conversión al cristianismo, algo que rechazó la joven, al asegurar que nunca ha profesado el islam porque fue educada por su madre.
La tradición islámica designa automáticamente a los hijos de varones musulmanes como seguidores también de esta religión.
El juez de primera instancia condenó a Ishaq también por adulterio, al declarar nulo su matrimonio en el 2011 con Daniel Wani, ya que la 'sharia' (ley islámica) no permite que una mujer musulmana se case con un cristiano.

Publicado por: elperiodico.com - EFE / Jartum – 23/06/14 -



Fístula obstétrica persigue a mujeres pakistaníes.

Naz Bibi espera la intervención que la curará de la fístula obstétrica en el Hospital para Mujeres Koohi Goth, en Pakistán. Crédito: Zofeen Ebrahim/IPS.
El picapedrero Mohammad Lalu, de 50 años, procedente de la remota aldea de Dera Bugti, en la sudoccidental provincia de Balochistán, en Pakistán, busca desde hace 30 años un lugar donde poder curar a su esposa Naz Bibi, de la fístula obstétrica que padece.
Sentada derecha sobre una sábana plástica que cubre una cama de hospital, Bibi contó a IPS: “Estuvimos viajando dos días sin descanso para llegar aquí y gastamos 12.000 rupias (unos 120 dólares) solo en el autobús”.
Es una suma enorme para una familia con recursos extremadamente modestos en un país donde el ingreso promedio es inferior a 1.200 dólares al año. Pero para Lalu y su esposa vale la pena el gasto si Bibi puede curarse del terrible mal que la aqueja.
La fístula obstétrica es un problema casi inexistente en los países de altos y medianos ingresos, pero común en muchos lugares de África y Asia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que casi tres millones de mujeres la padecen cada año en el mundo.
"El trabajo de parto obstruido es especialmente común entre las que paren por primera vez sin haber alcanzado la madurez”: Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA)-
No hay datos oficiales, pero los especialistas estiman que entre 4.000 y 5.000 mujeres sufren este problema en Pakistán.
La fístula aparece tras un trabajo de parto prolongado, cuando la cabeza del bebé presiona sobre el canal de parto y desgarra las paredes del recto y la vejiga, lo que genera incontinencia urinaria y fecal.
Los médicos explican que las jóvenes, cuyos cuerpos no alcanzaron la madurez suficiente para soportar el trabajo de parto, son más vulnerables, así como las que no están bien alimentadas o viven lejos de un centro de salud equipado para atenderlas.
Este problema de salud hace que las mujeres pierdan el control de esfínteres, lo que acarrea un enorme estigma por el permanente olor a materia fecal que emana de su cuerpo, que las margina de sus comunidades y familias y las obliga a sufrir en silencio.
Esto resulta especialmente traumático para las madres jóvenes que terminan pasando la mejor parte de sus vidas con poco o ningún contacto con el mundo exterior.
Lalu contó a IPS que los problemas de Bibi comenzaron poco después de parir a un bebé sin vida en la adolescencia, cuando estaba casada con su primer marido.
“Soy su segundo esposo”, indicó. “Sus padres la casaron conmigo después de que su primer marido la abandonó, pero no revelaron que sufría este problema espantoso”, apuntó.
A diferencia de muchos hombres, Lalu no le dio la espalda. En cambio, se esforzó por encontrarle el tratamiento necesario. No ha sido fácil, pues la fístula obstétrica solo se trata mediante una cirugía reconstructiva, cuyo costo es prohibitivo para miles de mujeres.
Koohi Goth es uno de los 12 centros creados en el marco del Proyecto Fístula, del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), que trata el problema de forma gratuita.
Después de ocho años, y con la colaboración del Foro Nacional de Pakistán para la Salud de las Mujeres (PNFWH, por sus siglas en inglés), se capacitaron 38 médicos para realizar la intervención quirúrgica. Es una cifra ínfima comparada con la dimensión de la crisis que atraviesa la salud materna en este país, se lamentan los expertos.
Totalmente evitable
Según la última encuesta de Demografía y Salud, 276 de cada 100.000 mujeres mueren durante el parto en este país de 183 millones de habitantes.
“Todas esas muertes son 100 por ciento evitables si podemos ofrecer atención de calidad y detener el matrimonio infantil”, remarcó Sajjad Ahmed, director del Proyecto Fístula, en entrevista con IPS.
Planteó que si se pudiera demorar la edad a la cual las mujeres se embarazan por primera vez, significaría un enorme avance para evitar problemas de salud como la fístula obstétrica.
Según el UNFPA, “tanto por razones fisiológicas somo sociales, las madres de entre 15 y 19 años tienen el doble de probabilidades que las veinteañeras de morir durante el parto. El trabajo de parto obstruido es especialmente común entre las que paren por primera vez sin haber alcanzado la madurez”.
Pero será muy difícil de cambiar esa mentalidad que no ve nada malo en el matrimonio infantil, en especial en las zonas rurales de Pakistán.

Shahbano, de 13 años y procedente de la aldea de Sanghar, en la sureña provincia de Sindh, ocupa la cama de al lado de la de Bibi. Según dijo a IPS, la casaron a los 11 años y sufrió la fístula obstétrica hace tres semanas tras su primer parto, que fue prolongado.
Por suerte, ella y su bebé sobrevivieron el calvario y espera que salga todo bien en la intervención quirúrgica para no sufrir incontinencia el resto de su vida.
“En nuestra cultura, cuando la niña menstrua por primera vez, sus padres están obligadas a casarla”, dijo a IPS el esposo de Shahbano, Abid Hussain.
Ni él ni su esposa adolescente sabían que en mayo la asamblea provincial de Sindh aprobó la Ley para Frenar el Matrimonio Infantil, que prohíbe el casamiento de menores de 18 años. La infracción a la norma se castiga con tres años de prisión o una multa de 450 dólares.
En 1929, la edad legal para contraer matrimonio eran los 14 años y, en 1965, se subió a 16.
Actualmente, Sindh es la única provincia en Pakistán que establece los 18 años como la edad mínima para casarse, lo que generó una fuerte oposición de organizaciones religiosas.
Maulana Muhammad Jan Sherani, presidente del Consejo de Ideología Islámica, que oficia de asesor parlamentario, opinó al respecto: “Alguna gente quiere agradar a la comunidad internacional yendo contra las prácticas y los preceptos islámicos”.
“Ese tipo de comentarios son obstáculos en nuestra lucha contra el matrimonio infantil y el embarazo precoz”, afirmó Ahmed.
Si pudiera darles un consejo a niñas como Shahbano les diría que eduquen a sus hijos, y en especial a sus hijas.
“Demorará una generación revertir esta situación, pero la educación automáticamente producirá un cambio cultural capaz de postergar los matrimonios. Es la única forma que veo de erradicar este problema”, subrayó.
Actualmente, este país tiene capacidad para atender solo 2.000 casos de fístula obstétrica, pero además los médicos terminan operando solo a entre 500 y 600 mujeres al año.
La baja cantidad de intervenciones, explicó Ahmed, es porque la gente no sabe que se puede tratar y no buscan ayuda. Muchas mujeres viven en zonas rurales sin televisión, ni radio, ni teléfonos celulares, lo que dificulta las posibilidades de generar conciencia sobre este problema.
Para atender esa dificultad, los hospitales crearon las “trabajadoras de la salud”, mujeres que recorren casa por casa en las zonas rurales ofreciendo información sobre derechos y salud sexual y reproductiva.
“Tenemos una enorme brigada de casi 100.000 trabajadoras de la salud”, detalló Ahmed. Solo cubren 60 por ciento del país, pero ofician de puente entre las poblaciones rurales y los  proveedores de salud en las ciudades.
Con este esfuerzo sostenido, quizá algún día en Pakistán, problemas como la fístula obstétrica solo serán un mal recuerdo lejano.
 Publicado por: Inter Press Service – Zoofeen Ebrahim – Karachi (Pakistán) – 19/06/14 -


En el Infierno de las Adicciones

Los trastornos de alimentación representan en la actualidad, según la OMS, el problema de salud más importante de la humanidad, tanto por el número de personas afectadas como por las muertes que ocasiona. A nivel general podríamos resumirlos, según se trate de países subdesarrollados: el hambre, o en los países desarrollados y en vías de desarrollo: el sobrepeso, obesidad, bulimia y anorexia, y posiblemente también su relación con tumores digestivos.

Cuando pensamos en la palabra adicción, solemos pensar en las drogas o elalcoholismo. Muchos de nosotros puede pensar que no somos adictos a algo, pero la sociedad moderna en general está llena de comportamientos adictivos.
Todo lo que usamos para distraernos de nosotros mismos es una forma de adicción. De hecho, todas las adicciones se derivan de la necesidad de alejarse de lo que se siente, para adormecer el dolor, el vacío, la desilusión. Tal vez el uso de la televisión o internet para salir de nosotros mismos. Tal vez abrir la nevera o encender un cigarrillo cada vez que uno se siente ansioso.
La forma de la adicción puede variar, según el nivel de obsesión, pero el sentimiento interno de descontento es la raíz de todo comportamiento adictivo.

En la palabra Adicción encontramos el prefijo a-  y el verbo dire;  A significa SIN y dire proviene del latín y significa decir: o sea  SIN DECIR, SIN PALABRAS. Donde pareciera ocurrir que las emociones son actuadas, antes que reconocidas y nombradas por sus actores.
Una línea de abordaje y explicación es que tenemos tanta dificultad para estar con nosotros mismos, que hemos perdido de vista nuestra verdadera esencia, intentando agradar a los demás y ser queridos. Por lo tanto estamos distantes o ajenos a lo que podríamos llamar presencia, amor, registro, conciencia. No se han ido a otro lugar sólo nos hemos distraído y estamos tan acostumbrados a mirar hacia afuera de nosotros mismos en busca de nuestra satisfacción que nos hemos olvidado dónde encontrar nuestro propio centro de percepción.

Los trastornos alimentarios nos muestran algo de este vínculo que hemos ejercitado con nosotros mismos, de negación o distracción de nuestras emociones.
La Obesidad y los trastornos alimentarios: anorexia, bulimia son algunas de las enfermedades con más crecimiento en las últimas décadas, tanto en nuestro país como en otros lugares del mundo. Compartimos con gran parte de la humanidad, vicios, excesos, malos hábitos, alteración del círculo hambre-saciedad. No estamos solos en esto y a pesar de ello no logramos detener las consecuencias devastadoras que el sobrepeso y la obesidad; o su contrapartida la obsesión por la delgadez  produce en niños, adolescentes y adultos.
La gente obesa y aquellas con alteraciones de imagen y conducta alimentariapadecen fundamentalmente de dos consecuencias negativas, las biológicas, que muchas veces no se ven, son indoloras, como la hipertensión o los altos niveles de colesterol o su contrapartida hipotensión, mareos pérdida de vitalidad que ocasiona la Obesidad y los Trastornos Alimentarios; y el dolor psíquico que la imagen corporal o la distorsión de la misma presenta para cada persona ante el espejo.
O sea estoy mal y no me gusto...

La obesidad y los trastornos alimentarias no son ni malos ni buenos. SON.
Los mejores tratamientos en los que se aplica un enfoque cognitivo permiten aceptar ,- no resignarse- y aprender a convivir con el problema, transitar las emociones y buscar soluciones realistas.
La falsa idea de un mundo perfecto hecho solo para flacos, altos, rubios y de ojos claros, ya ha quedado atrás y todos sabemos que el dolor es parte de la vida, que las enfermedades no se eligen, TOCAN, en el reparto de cartas, y muchas veces antes de que lleguemos a este mundo.

Portamos un mapa genético, cada vez hay más evidencia de ello en estos trastornos; llegamos a un mundo sobresaturado de estímulos y comida y que vive a alta velocidad,
Así como la diabetes, la hipertensión, la hipercolesterolemia, la Obesidad , así como la bulimia y la anorexia surgen a partir de comportamientos disfuncionales en relación a la elección de la comida y fijación de hábitos nocivos para el organismo y psiquismo, se desarrollan y están dispuesta a quedarse, la mala noticia es que hay estudios y evidencias que demuestran que son crónicas, la buena noticia es que puede tratarse, recuperarse y se pude desarrollar un estilo de vida Preventivo y un estilo de vida Afrontativo.

El estilo de vida preventivo nos propone:
Planificar.
Almacenar.
Registrar.
Guardar.
Transportar comida, de una manera presente, consciente, para poder anticipar aquellas consecuencias que no son deseadas para el resultado que busco.
Perder peso.
Realizar aprendizaje sistematizado de habilidades para tolerancia al malestar y manejo de situaciones de crisis.
 
El estilo de vida afrontativo nos propone, ocuparnos, poner manos a la obra, atacar el sobrepeso o bajopeso mismo, de una manera constante y realista, sin caer en el exceso de la ultra dieta de 600 Kl que terminan siendo un salvavidas de plomo ante la desesperación de querer conseguir más, más y más rápido. 

Servir.
Contemplar.
Saborear.
Tardar tiempo para comer.
Descubrir propiedades de la comida y del acto de comer que no conozco.
Consultar a tiempo.

Buscar apoyo.
El mismo método de descontrol que la genética de la obesidad impulsa y los malos hábitos sostienen termina paradójicamente encontrando en la restricción exagerada, la falta de conciencia y los mecanismos automáticos un correlato deshumanizante.

Se trata de parar, detenernos y pausar, pensar por un momento: si este problema va a acompañarme como dicen los expertos gran parte de mi vida, o toda mi vida, ¿cómo me voy a relacionar con ello?

¿Que es lo importante para mí? Cuáles son mis verdaderos valores de vida y qué lugar voy a darme en esta lista de prioridades tanto a mí como a mi autocuidado y a mi forma de comer.
Cómo hacer para que el acto de comer tenga la importancia y el ritmo que otros actos de mi vida tienen.
Comemos mientras hacemos otras cosas, mientras estudiamos, leemos, trabajamos, manejamos, sin embargo si voy a rendir un examen, o me presento a un concierto y canto o toco un instrumento o tengo sexo, difícilmente piense en comer al mismo tiempo.
De esto se trata: priorizar el acto de comer como un momento UNICO y SAGRADO, Una cosa a la VEZ
Esto sostiene la licenciada Gabriela Rey, integrante de la Red de Trastornos de la alimentación del Gobierno de Bs. As. , integrnate de la Fundación Foro y referente del Equipo de Atención de Trastornos Alimentarios del Hptal. Pirovano
quien plantea el interrogante que todos se hacen cuando sufren estas enfermedades:

¿Podré cambiar alguna vez?,
Y la respuesta es SI!
" El cambio es posible porque los circuitos neuronales tanto de la neuroplasticidad negativa como de la neuroplasticidad positiva cerebral conviven toda la vida, uno está esperando que el otro se distraiga, se trata de identificar las conductas de un circuito y de otro y repetir las deseadas de manera intencional y programada para ir generando cambios duraderos.
Es volver a la ESCUELA de vida y registrar y recrear hábitos que conviven con el ambiente tóxico, y dejar de actuar los malos hábitos.

La Neuroplasticidad positiva es Capacidad Neuronal de crear nuevos circuitos que nos permitan alcanzar nuestra meta y que se encuentren verdaderamente alineados a nuestros valores de vida.
Esta capacidad para salir de la Obesidad es la herramienta fundamental y aprenderla y entrenarla es la puerta de salida.
Par alcanzar este cambio es importante que lo haga CONSCIENTEMENTE, a propósito, que me lo proponga, para ayudar a que mi cerebro dispare nuevas combinaciones y secuencias.
Por ejemplo ,si frente a un disparador emocional, situación, enojo, miedo y además sumando una tentación, comida en exceso, suelo sucumbir, buscar un plan B, para cambiar esa conducta desadaptada: Atracón, por otra, va a ser una tarea que repetida en el tiempo me va a posibilitar lograr mi meta.
Debo estar atento, alerta, con la guardia en alto ya que los viejos circuitos estarán siempre allí, al acecho, como anzuelos, esperando a que en algún momento de distracción vuelva a elegir por mis antiguos hábitos de conducta.
Una de las causas que fortalece los hábitos negativos, es que se han arraigado en nosotros y se activan automáticamente, por haber sido repetidos durante años.

Es por eso que debo repetir por muchos otros años, hábitos saludables, para logar la tranquilidad que estoy buscando" .
 A modo de ejemplo:
Les propone un ejercicio:
1.-Luego de ducharte sécate con una toalla o dos como lo haces habitualmente.
2.-Dúchate nuevamente
3.-Vuélvete a secar  PERO, sin repetir ningún movimiento de los que realizaste anteriormente.
Parece simple pero no lo es. Cambiar la forma habitual de hacer las cosas es muy difícil y requiere, de ejercicios constantes, técnicas, práctica, monitoreos, es por eso que los programas de descenso de peso apoyados en técnicas, desarrollo de habilidades, ejercicios y practicas suelen ser muy efectivos, contenedores y duraderos.

Algunas pautas y herramientas
* Creer firmemente que el cambio es mejor, cueste lo que cueste.
* Tener esperanza.
* Plantearme metas posibles y alcanzables.
Ir usando y disfrutando mi cuerpo sano, a medida que reducen mis conductas problema, atracones, sobreingestas, comilonas.
Proporcionar más placer para mi vida lejos de la comida y los pensamientos de comida.
*Hacer cosas placenteras.
Dejar de apoyarme exclusivamente en mi fuerza de voluntad y planificar mis cambios en términos de conductas observables para poder testear si los voy logrando.
Comprar comida de manera programada.
Almacenar comida en compañía de alguien para no tentarme y comerla.
Registrar lo que como de manera presente para recordar que estoy ocupándome de ello.
Colocar la comida en el baúl del coche para transportarla y no comerla antes de llegar a mi casa.
I
* Identificar el hambre fisiológico y el hambre emocional.
Comer cada tres horas.
Preguntarme cada dos horas por mi nivel de bienestar o saciedad.
*Poner pie fuera del lugar de peligro.
*Preguntarme antes de comer si mi elección es adecuada.
*Pausar dos minutos contemplando la comida antes de comenzar a ingerirla.
*Controlar el tiempo de mis ingestas, para comer más lento.
Apoyar cubiertos.
No comer en movimiento,sentarse para comer cualquier cosa que desee introducir por la boca.
Construir un espacio intimo y sagrado para el momento de las comidas principales.
Beber antes y no después de comer, para no empujar comida y así bajar mi nivel de saciedad.
Envolver cuidadosamente con ayuda de alguien y almacenar en lugares mas privados y sagrados aquellos alimentos que son poco seguros para mi plan.
Colocar el control temporariamente en manos de otros, nutricionistas, médicos, psicólogos, que puedan ir monitoreando mi plan y mis registros.
Aceptar que tengo un problema y que la solución es posible.
 
 

Publicado por: JuntosBien.org – 23/06/14 -