sábado, 21 de junio de 2014

Refugiados de Iraq son víctimas del “triunfo de la revolución”

Refugiados de Mosul llegan al campamento de Khazar, recién instalado. Crédito: Jewan Abdi/IPS
“Hombres con barbas largas y vestidos como afganos irrumpieron en el vecindario después de que lo bombardearan. Tuvimos la suerte de escapar de esa pesadilla”, relató a IPS una sobreviviente de la toma por insurgentes sunitas de la ciudad iraquí de Mosul, a 400 kilómetros al noroeste de Bagdad.
“Los combatientes hablaban árabe clásico entre sí por lo que era evidente para todos que no eran de Iraq”, añadió la mujer, Aum Ahmad, de 46 años, mientras se esforzaba por organizar sus pertenencias dentro de la tienda azul que ella y su familia deberán compartir con otros refugiados en el campamento de Khazar, a 25 kilómetros al este de Mosul, recién instalado.
Ellos son solo algunas de las 500.000 personas que, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, huyeron de Mosul en los últimos días, tras la toma de la ciudad por insurgentes sunitas, el 10 de junio. Los sunitas y los chiítas son los fieles de las dos principales comunidades religiosas del Islam.
Unos 300.000 refugiados de Mosul se habrían refugiado en la región del Kurdistán iraquí, que es lo más parecido a un estado propio que los kurdos hayan tenido, y que se mantiene casi intocado por la violencia en curso en el resto del país.
Sin embargo, solo se les permite ingresar a Erbil, la capital administrativa del Kurdistán iraquí, a 390 kilómetros al norte de Bagdad, a aquellos que tengan familiares en la ciudad o personas que les puedan brindar alojamiento allí.
Samia Hamoud, de 48 años y madre de ocho hijos, no tuvo la suerte de estar entre estos últimos. Dice que se quedará en el campamento porque le preocupa la seguridad de sus hijos.
“Mi calle estaba llena de cadáveres, pero nadie pudo recuperarlos por los francotiradores”, contó Hamoud, quien perdió a su esposo en el bombardeo del barrio de Nabi Yunus, en la orilla oriental del río Tigris que divide a la ciudad en dos.
Muchas fuentes atribuyen la caída de Mosul al Estado Islámico de Iraq y el Levante (ISIS), un grupo extremista escindido de la red islamista Al Qaeda, que reclama territorio tanto de Iraq como de Siria.
No obstante, Hamoud describió a los atacantes como “milicianos sunitas vestidos de civil”.
“Estaban bien organizados. Cuando nos íbamos de la ciudad estaban al mando de los puestos de control y verificaban los pasaportes y documentos de identidad con una conexión a Internet. Supongo que buscaban a los hombres que estuvieran relacionados con las fuerzas de seguridad iraquíes”, añadió la refugiada.
El testimonio de Hamoud no confirma la hipótesis que le atribuye al ISIS la victoria en Mosul.
El gobernador de Mosul, Atheel al Nujaifi, también escapó cuando los hombres armados atacaron la ciudad. Desde Erbil, le dijo a IPS que hay otros grupos “además del ISIS” detrás del ataque, y añadió que “debe organizarse un grupo armado sunita para combatir a los extremistas”.
“Los sunitas iraquíes fueron las primeras víctimas de los grupos vinculados a Al Qaeda poco después de la invasión en 2003″, subrayó el alto funcionario, cuya esperanza radica en un Iraq descentralizado. Estados Unidos lideró una fuerza internacional que ocupó Iraq en 2003 y derrocó al gobierno de Saddam Hussein.
En Mosul, así como en otras ciudades del oeste de Iraq, se realizaron multitudinarias manifestaciones entre diciembre de 2012 y marzo de 2013. Se calcula que la población sunita abarca entre 20 y 40 por ciento de los 32 millones de habitantes de Iraq. Los sunitas se quejan de la creciente marginación que padecen de la clase política, predominantemente chiíta.
Ghanim Alabed fue uno de los rostros más visibles de las protestas en Mosul. El contador de 40 años se mudó a Erbil en abril después de que las manifestaciones arrastraron al oeste del país a un caos sin precedentes desde el pico de violencia sectaria acaecida entre 2006 y 2008.
“La caída de Mosul es la victoria de la revolución”, sostuvo Alabed el sábado 14 en diálogo con IPS, en su residencia de Erbil.
Fue posible “gracias a una operación conjunta de grupos islámicos como Ansar al Sunna y el Ejército Mujaidín, pero también al Ejército de los Hombres de la Orden Naqshbandi (JRTN)”, un grupo formado en 2006 después de la ejecución de Saddam y supuestamente liderado por Izzat Ibrahim al Duri, un comandante militar y vicepresidente durante el gobierno de Hussein.
De hecho, Mosul fue el último bastión del partido laico Baath, del derrocado Saddam, que dirigió Iraq entre 1979 y 2003.
Alabed aseguró que muchos de los refugiados que abandonaron Mosul han vuelto, y que fueron retirados los cortes de ruta en toda la ciudad para que los lugareños puedan moverse “libremente y sin molestias”.
“Están celebrando la victoria en casa después de deshacerse de las fuerzas de ocupación (del primer ministro iraquí, Nuri Al) Maliki”, afirmó Alabed, y agregó que piensa volver a su natal Mosul “en los próximos días”.
Muchos se preguntan cómo una ciudad de dos millones de habitantes puede caer en unas pocas horas. Los grupos insurgentes sunitas locales no habían exhibido un poder tal desde la invasión del país. Por otra parte, los combatientes del ISISL no han logrado tomar localidades kurdas mucho más pequeñas en el noreste de Siria a lo largo de dos años.
Salem, un exsoldado que no quiso revelar su nombre completo, compartió su propia experiencia. “Nos traicionaron nuestros propios capitanes y comandantes. Cuando nos dimos cuenta de que todos se habían ido, nos cambiamos los uniformes por ropa de civil y seguimos su ejemplo”, contó el hombre de 35 años a IPS, mientras hacía la fila en Erbil para conseguir un vuelo a Bagdad.
Salem sirvió en Mosul durante más de tres años y, como la mayoría de los soldados desplegados en el oeste predominantemente sunita de Iraq, también es chiíta. Dijo que no sabe responder si los atacantes eran combatientes del ISIS o militantes sunitas locales.
“¿Por qué voy a defender una comunidad que nos odia?”, se preguntó el exsoldado de Samawa, una ciudad 260 kilómetros al sudeste de Bagdad. “De hecho, creo que mucha gente en Mosul está muy contenta con todo esto”, opinó.
Publicado por: Inter Press Service – Khazar, (Iraq) – Jewan Abdi – 16/06/14 -

 

Cada día mueren tres niños en un campo de refugiados de Sudán

Madres del campo de Bentiu con sus hijos en un centro de nutrición.
Cada día mueren tres niños menores de cinco años por enfermedades o malnutrición en el campo de refugiados de la ONU de Bentiu, en Sudán del Sur, ha advertido Médicos Sin Fronteras (MSF).

La guerra que padece el país africano ha obligado a 95.000 personas a refugiarse en los campos gestionados por el organismo internacional, la mayor cifra desde que estalló el conflicto en diciembre de 2013. El de Bentiu, capital del Estado petrolero de Unidad, acoge a 35.000 desplazados.

Fuentes de MSF califican la situación de "alarmante" y "catastrófica". "La mayoría de muertes se deben a diarreas, neumonías y malnutrición, debido a las dificiles condiciones de vida en el campo", dice la oenegé.

Agua contaminada

El campo dispone de una sola letrina por cada 240 personas, y los refugiados "se ven obligados a beber de los charcos de agua que a menudo está contaminada con heces de humanos".
La guerra que vive el Estado más jóven del mundo, y uno de los más pobres, ha hecho decenas de miles de muertos y ha forzado a más de 1,5 millones de persones a huir de sus casas.
Publicado por: elperiodico – Internacional – AFP – Juba – 20/06/14 -



Suecia: Niñas fueron sometidas a mutilación genital en una escuela

Las leyes de Suecia, castigan a quienes realicen ese delito con penas que van desde cuatro hasta 10 años de prisión. (Foto: EFE).

El centro educativo situado al este de Suecia, se convirtió en el escenario perfecto para que unas 30 niñas fueran sometidas a la manera más brutal de Mutilación Genital Femenina (MGT). Otras 30 adolescentes y mujeres también fueron acechadas por esa barbarie a principios de marzo del 2014.

Al menos 60 casos de Mutilación Genital Femenina (MGF), han sido detectados en un centro educativo situado en la ciudad de Norrköping (este de Suecia).
Entre las víctimas se encuentran 30 niñas, que fueron sometidas a la manera más brutal que pueda existir de MGF en el mundo.
La noticia se conoce tras una evaluación que realizó el servicio de salud del referido centro educativo a principios de marzo del 2014.
Para el coordinador de salud de los estudiantes en Norrköping, Petra Blom Andersson, la barbarie se ha convertido en uno de los eventos más repudiados por la población sueca.
“Estamos trabajando para informar a los padres que ellos podrían enfrentar la cárcel si sus hijas siguen siendo víctimas de la Mutilación Genital Femenina”, dijo.
Desde 1982, la MGF es ilegal en Suecia. Las leyes de ese país europeo castiga a quien realice ese delito con penas que van desde cuatro hasta 10 años de prisión.
La mutilación genital femenina (MGF) comprende todos los procedimientos que de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales femeninos.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos 140 millones de mujeres y niñas en el mundo sufren las consecuencias de la MGF, siendo África el continente que registra las cifras más elevadas por ese delito.
Publicado por: teleSUR/RT/The Local-cf-BM – 20/06/14 -


¿Violador al acecho? Cómo prevenir un ataque sexual (EE.UU)

La violencia sexual es un delito que se manifiesta con actos agresivos, que mediante el uso de la fuerza física, psíquica o moral, el agresor somete a la víctima a una conducta sexual en contra de su voluntad.

Los casos más frecuentes de un ataque sexual se registran en contra de mujeres y menores de edad.En su mayoría el agresor es del sexo masculino. Esto se debe a diversos factores como su gran impulso sexual o un mayor componente agresivo.Actualemente, Estados Unidos cuenta con una gran cantidad de delincuentes sexuales. De acuerdo a datos de CriminalPages.com, existen en el país cerca de 400,000 delincuentes con perfil de violadores.

Los estados en donde más proliferan esta clase de sujetos son: Iowa, Carolina del Sur, Utah, Texas y Delaware.
Pero, ¿cómo prevenir ser víctima de un ataque sexual? Lea a continuación lo que reveló un grupo de violadores presos en una cárcel de México.

01.- PEINADO: Estos delincuentes prefieren víctimas con cola de caballo, trenzado o cualquier otro peinado que sea posible tironear más fácilmente. Una chica con cabello largo es una víctima potencial de cualquier violador.

02.- VESTIDO: Un violador siempre se va a fijar más en una víctima que porte ropa fácil de quitar. 

03.- DISTRAÍDAS: Los agresores también procuran observar a las mujeres que se encuentran ocupadas con su celular o en alguna otra actividad mientras caminan.

04.- LA HORA: De acuerdo a estos delincuentes, la hora para atacar a una víctima va de las 5:00 a 8:30 horas, y después de las 22:30 horas.

05.- LUGAR: Eligen un lugar en donde puedan cargar con su víctima a otro lugar en el menor tiempo posible, y sin la preocupación de ser descubiertos y detenidos.

06.- SIN ARMAS: Se abstienen de víctimas que portan paraguas o algún otro objeto que puedan utilizar como armas para defenderse.

07.- ENFRÉNTELO: Se recomienda que si se sospecha de una persona, lo mire directamente y le pregunte sobre algún tema. Así, el aparente atacante tendrá miedo de ser identificado y desistirá de sus intenciones.

08.- A LOS GRITOS: Estos delincuentes sueltan a sus víctimas cuando estallan en gritos. Por ello, se recomienda gritar al caer en las manos de estos atacantes.

09.- SIGA SU INSTINTO: Manténgase siempre alerta a lo que pasa detrás de sus pasos. Siga sus instintos y descarte la presencia de algún sospechoso.

10.- ¡FUEGO!: Se recomienda que grite ¡fuego, fuego! cuando se encuentre en peligro. Este grito supone la presencia de muchas personas por la alarma del grito y curiosidad.

Publicado por: AL DÍA CON TERRA – EE.UU. – 20/06/14 -



El acoso sexual en lugares públicos: entre la invisibilidad y el sensacionalismo

Desde hace unas semanas el tema del acoso callejero, en todas sus modalidades, sigue siendo tema principal en la agenda.
El caso de acoso sexual experimentado por la actriz Magaly Solier en el Servicio Metropolitano de Lima, ha generado las más diversas reacciones en las autoridades (y candidatos), tanto nacionales, como locales, sobre un problema cotidiano del cual, hasta el hecho en cuestión, poco o nada de importancia se le había dado. Las principales propuestas para combatirlo han sido un tanto efectistas y poco aportan a lo que miles de mujeres, en todo el Perú, viven cotidianamente.

Que las mujeres nos defendamos con armas punzocortantes ante el acoso, traslada la responsabilidad de su erradicación a las propias mujeres; y que existan buses “especiales” sólo para mujeres desconoce el hecho de que peruanos y peruanas debemos convivir en igualdad y respeto.
Poco se conoce en realidad sobre el acoso (sexual) en lugares públicos, poco se habla de sus causas y consecuencias a nivel social y sobre su origen. Y nuestras autoridades, más allá del efecto, no indagan para buscar mejores soluciones para prevenirlo.
El acoso sexual en lugares públicos ha sido y sigue siendo una práctica cotidiana en el mundo entero, y adopta formas muy variadas (piropos, ofensas verbales, tocamientos, exhibicionismo, entre otras). En nuestro país, hasta el caso de Magaly Solier, ha venido siendo un fenómeno invisible que, de hecho, forma parte de las interacciones cotidianas que afecta la vida de muchas mujeres. El acoso sexual en lugares públicos es un evento transitorio, disimulado, oculto y silencioso pero también tan normalizado que es muy difícil de asir, a menos que se denuncie a viva voz en el momento en que ocurre. Si bien se dirige, en la mayoría de los casos, a las mujeres adultas, también lo experimentan niñas, niños, adolescentes, varones homosexuales y mujeres transgénero.

Resulta obvio que, debido a esta invisibilidad, las políticas públicas peruanas para prevenirlo y sancionarlo no estén suficientemente desarrolladas, lo que ocasiona, entre otras cosas, su permanencia y el silencio de quienes son afectadas/os. Tampoco ha recibido interés por parte de la Academia. Se trata de un fenómeno poco investigado. Y si no conocemos el fenómeno no sabremos las formas que este delito adopta, los efectos que ocasiona, y la magnitud de su existencia; así las propuestas de prevención y eliminación continuarán siendo tan generales y poco efectivas como las que hemos escuchado hasta el momento.
Únicamente importantes iniciativas ciudadanas como “paremos el acoso callejero”, o testimonios de artistas afectadas, e incluso opiniones absurdas como las de Joyce Guerovich, generan un interés efímero por el tema; pero no llegan a concretarse en legislaciones para castigarlo y aminorarlo.
A propósito del tema, un estudio realizado en la Ciudad de México, da luces sobre el tema y se presenta aquí como evidencia de investigaciones posibles de realizar en Perú que ayuden a quitarle anecdotismo al tema y se pase seriamente a la acción.

Gaytan Sánchez [1] define el acoso sexual como “una o varias interacciones focalizadas cuyos marcos y significados tienen un contenido alusivo a la sexualidad, en las que la actuación de al menos uno de los participantes puede consistir en aproximaciones sexuales indirectas (empleo de símbolos, mensajes escritos, silbidos a distancia, material pornográfico, soborno sexual, acercamientos, miradas, susurros y contactos físicos o proposiciones y comentarios sexuales que no son autorizados ni correspondidos, generan un entorno social hostil y tienen consecuencias negativas para quien las recibe. Es posible que involucren diferencias de jerarquía y estatus, y necesariamente implican un desequilibrio en las relaciones de poder entre los individuos que puede ser contrarrestado o no durante la misma situación. Ocurre en diferentes medios” (pág. 11).
En relación específicamente al acoso sexual en lugares públicos, la autora analiza las condiciones del medio físico donde se desarrolla. Lo denomina “inabarcable” en el sentido en que se da en espacios urbanos sobrepoblados, de alta densidad, donde las interacciones son fugaces (miradas y contactos breves), pero donde paradójicamente se presenta una aceleración de la comunicación y los mensajes (carteles, radio, música, ventas callejeras etc.).

El lugar público [2] donde se desarrolla el acoso sexual podría concebirse más bien como un “no lugar” [3], como espacio anónimo y deshumanizado donde las personas transitan sin interesarse por la colectividad, donde no existe la convivencia. Estas son, según la autora del estudio, las características que permiten que las personas reaccionen con “indiferencia, desconfianza e inaccesibilidad ante cualquier eventualidad, lo que les permite sobrevivir a esta gran exposición de interacciones a las que se encuentran expuestas cotidianamente cuando se desplazan” (pág.14). Es interesante lo que menciona la autora, y que coincide con la situación del Metropolitano; a saber: la velocidad con la que se realizan los transbordos y los trayectos sin hablar, permiten esa evanescencia del acoso sexual que ocurre en los breves momentos de un viaje. Este significado, difícilmente aprehensible, en palabras de la autora, es lo que finalmente deja a la afectada en situación de shock y sin poder reaccionar.
Menciona, por otro lado, la relevancia que puede tener escuchar las ideas que tiene la gente sobre el acoso sexual en lugares públicos, el que ya hemos dicho, se encuentra plenamente normalizado. La autora ha identificado un elemento ideológico fuertemente desligado de lo que sucede en la realidad; por ejemplo, las personas poseen una gran cantidad de justificaciones para la existencia del acoso sexual en lugares públicos, lo cual revela que no existe una conciencia de la gravedad del problema. Según este estudio las personas asocian el acoso sexual a formas de cortejo, o atribuyen su existencia a determinadas formas de vestir.

Generalmente se cree que el acoso sexual es realizado por personas de poca instrucción, por personas “enfermas” o por personas que desempeñan oficios rudos, como los albañiles o mecánicos. Nada más lejos de la realidad: el acoso sexual puede ser perpetrado por cualquiera, de hecho, es más frecuente de lo que se podría pensar, y el silencio social y su tolerancia constatan que se trata de un problema social y no de patologías psicológicas individuales. La investigadora define cinco grandes tipos de acoso sexual en lugares públicos: el acoso expresivo, el verbal, el físico, las persecuciones y el exhibicionismo. Todos constituyen experiencias desagradables para quienes son afectadas/os. No obstante la percepción es que unos tipos son menos graves que otros. La gravedad depende, sin embargo, de los contextos en los que se da cada situación. Por ejemplo el piropo suele ser ofensivo, por más “galante” que parezca.
De acuerdo con la autora, el acoso sexual en lugares públicos involucra el poder socialmente otorgado a los varones en el espacio público. Aquí es importante mencionar otro estudio que muestra, con razón, que los hombres se han apropiado de los lugares públicos desde el momento en que los orinan y escupen [4].

Al momento en que el acoso sexual se desarrolla, se produce un desequilibrio que se manifiesta en temor, vergüenza, rabia e indignación, pero que genera una paradoja en la impotencia para defenderse y en la incapacidad de denunciarlo. La autora ha identificado algunas formas de resistencia de las mujeres para restablecer este equilibrio; éstas pueden ser abiertas y evidentes como la confrontación, (que por cierto no es frecuente); pero también pueden ser ocultas (cuentos de venganza, insultos silenciosos, cólera reprimida y otras). Las consecuencias psicológicas que genera son la pérdida del control, la pérdida de la autoestima, el incremento en la inseguridad y desconfianza hacia los hombres desconocidos y, lo que es más importante una sensación de culpa que puede hacerlas tomar decisiones en cuanto a su forma de vestir y cambiar los lugares por los cuales caminar, así como la libertad de salir solas a la calle [5].
Coincidimos en que es sólo a través de este tipo de investigaciones que se puede lograr comprender el acoso sexual en toda su magnitud. Lo que debe quedar claro es que el acoso sexual en lugares públicos constituye una forma de violencia y no tiene que ver con patologías individuales; sino con la existencia de representaciones sociales en relación a hombres y mujeres producto del machismo y del sexismo. 

La Academia tiene preguntas para responder en este sentido: ¿cómo se está desarrollando la socialización en el entorno urbano de una ciudad como Lima?, ¿Qué rol ocupa el acoso sexual en lugares públicos en la construcción de nuestra sociedad? ¿Qué tipo de relaciones de género y poder están detrás de este fenómeno? Finalmente las autoridades nacionales y locales deben generar políticas públicas eficaces, realistas en conjunto con la Sociedad Civil y la Academia; de lo contrario seguiremos en el limbo de las buenas intenciones, las propuestas efectistas y las políticas infructuosas.
Notas
[1] Gaytán Sánchez, Patricia. (2007). El acoso sexual en lugares públicos: un estudio desde la Grounded Theory. El Cotidiano [en línea], 22 (mayo-junio): [Fecha de consulta: 13 de junio de 2014] ISSN 0186-1840
[2] Estoy de acuerdo en el concepto de lugar público y no espacio público al escenario donde se desarrolla el acoso sexual; ya que espacio público denomina espacio de interacción social y política, donde se expresa la ciudadanía. El lugar que las mujeres ocupan en este espacio es materia de otra discusión.
[3] Augé, Marc (1993). Los no lugares: Espacios del anonimato: Antropología de la sobremodernidad. Barcelona: Gedisa.
[4] Vallejo Rivera, Elizabeth. (2013). La violencia invisible: acoso sexual callejero en Lima metropolitana.
[5] Fenómeno que ha observado también Vallejo en su investigación.

Publicado por: AmecoPress – Lima - Ximena Salazar *Antropóloga y se desempaña como investigadora en la Unidad de Salud Sexual y Desarrollo Humano de la UPCH y en el Instituto de Estudios en Salud y Desarrollo Humano (IESSDEH) – 20/06/14 -


¿Qué beneficios para la salud tiene un masaje erótico?

Un buen masaje erótico realizado por una masajista profesional es una experiencia única, digna de recordar que nos ayudará a deshacernos de nuestras preocupaciones diarias

Un buen Masaje erótico realizado por una masajista profesional es una experiencia única, digna de recordar que nos ayudará a deshacernos de nuestras preocupaciones diarias, del estrés, la fatiga y de los problemas del día a día al mismo tiempo que nos conduce a unambiente lleno de placer y de erotismo.
Sin embargo un masaje erótico no sólo tiene beneficios desde el punto de vista psicológico, sino también desde el punto de vista físico, ayudándonos a tener una salud de hierro, ejercitando nuestros músculos y aquellas partes del cuerpo que tenemos más olvidadas y atrofiadas.

Así, al igual que cuando recibimos un masaje muscular, con un masaje erótico también podemos ejercitar esos músculos que tenemos más debilitados o con lesiones musculares. Y es que no hay que olvidar que, en definitiva, la masajista entra en contacto directo con nuestro cuerpo, con nuestros músculos y huesos a través de caricias eróticas y ejercicios musculares que, además de darnos de placer relaja notablemente nuestra musculatura.

De este modo, este tipo de masajes eróticos son muy apropiados para aquellas personas con problemas musculares y que, además quieran huir de sus problemas y disfrutar de unos minutos llenos de placer y erotismo. Sin embargo, como todo en esta vida, si quieres alcanzar el clímax y disfrutar de todos los beneficios de este tipo de masajes eróticos, lo mejor es que acudas a una masajista erótica profesional que, con su experiencia te hará llegar al clímax del placer.


Publicado por: Boletín Globedia – Decimoarte – 20/06/14 -

“En África, las mujeres no tenemos derecho a hablar”

Foto: AmecoPress

En su país, Mauritania, la llaman la “Rebelde”. Ha venido a participar en las Jornadas “El Sahel y la Cooperación Española”, organizadas por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Es presidenta de la Asociación de Mujeres Jefes de Familia (ASCF, siglas en francés) de Mauritania, que lucha contra todo tipo de violencia y discriminación contra las mujeres y por su participación política y el liderazgo femenino.
Está amenazada por una fatua religiosa, acusada de apostasía, a través de la cual el extremismo religioso pide “cortarle la cabeza y sacarle los ojos”. Ha pedido ayuda en Mauritania, al Gobierno, a la policía, a la justicia, pero no ha conseguido protección. El país está en plenas elecciones y espera ver claro para poder regresar. Agradece la ayuda y la acogida recibida en España, especialmente por la AECID y las organizaciones sociales y feministas: “una gran familia de los derechos humanos”.
“Primero, quisiera presentarme”, dice. “Soy una militante de los derechos humanos, decidida a combatir el extremismo religioso y a todo lo que vaya en contra de la democracia, defender los derechos de todas las personas con dificultades, hombres y mujeres. El camino no es fácil. En África las mujeres estamos discriminadas, no tenemos derecho a hablar, estamos obligadas a obedecer la voluntad del hombre”.

La asociación que usted preside tiene como uno de sus objetivos fundamentales luchar contra el matrimonio de menores. En Mauritania, el Código de Estatuto Personal fija la edad de matrimonio en 18 años, aunque deja una derogación que permite a una mujer casarse a partir de 16 años en casos excepcionales. También hay una ordenanza 2005/015 que protege a las niñas y niños. Pero los este tipo de matrimonio van en aumento y aunque se denuncian, la justicia les da la razón en pocos casos. ¿Cuáles son las causas de esta práctica y de esta contradicción con lo que reconoce la ley? ¿De qué manera afrontan la lucha contra ella?

Las leyes no se aplican. La justicia está muy ligada a la tradición. En 2012, la Justicia mauritana se enfrentó a nueve casos de menores casadas con hombres mayores de edad y solo anuló el enlace de dos niñas cuyos esposos tenían más de 80 años. Según nuestras estadísticas, en 2012 alrededor de 500 menores de entre 9 y 16 años contrajeron matrimonio y en 2013 la cifra aumentó un 54 por ciento. Ha habido un incremento de las violaciones dentro del matrimonio. La inseguridad es muy grande, hay secuestros de niñas y adolescentes para violarlas. Entonces, muchas familias, para salvar el honor, entregan a las hijas. También se suma la pobreza, muchos padres dan a sus hijas en matrimonio para obtener la dote. Incluso las llevan a Arabia Saudita donde los príncipes dan mucho dinero por una niña de 4, 5 o 6 años.

Además de esta situación de matrimonios obligados. ¿A qué se enfrentan las mujeres en Mauritania? ¿Cuáles son los principales conflictos que les afectan?

Las mujeres se enfrentan a distintas violencias. Por ejemplo, hay una violencia étnica, una lucha entre negros y árabes, que a ellas les afecta más. La violencia de género, la violencia sexual en el trabajo –hay muchos niños que nacen de esas violaciones-. Hay también Mutilación Genital Femenina (MGF). También el “engordamiento” de las mujeres, para que sigan nuestro ideal de belleza, que prefiere cuerpos gordos, meten a las mujeres en granjas y las engordan. El servicio doméstico lo realizan niñas y mujeres que son maltratadas, pegadas, violadas. Las mujeres no son dueñas de sus vidas y son objeto de numerosas discriminaciones.

¿Las mujeres pueden denunciar estas situaciones?

No. La mayoría de estas situaciones no están recogidas por la ley. Solo hay un artículo en el Código Penal sobre la violación, pero ni la criminaliza ni contempla la reparación. Pero el mayor problema es que la mujer no tiene acceso a la justicia y además, por cultura y tradiciones, se siente avergonzada y no denuncia, y cuando se atreven a ir a la policía la culpan a ella.

¿Pueden las niñas acceder a una educación? ¿Por qué hay tanta resistencia al acceso a la educación de las mujeres?

Para las familias la educación de los hombres es prioritaria. El Gobierno no tiene los medios suficientes aplicados a la educación: cuesta mucho tener los materiales educativos, uniformes, comida, etc. Entonces, las familias que hacen el esfuerzo, lo dedican a los niños y no a las niñas. El destino de las mujeres es casarse e irse con otra familia. Y recordemos también que el 90 por ciento de la población es pobre.

En cuánto a la participación política de las mujeres, ¿avanza?, ¿crece el porcentaje de representación femenina en partidos e instituciones?

Aunque las mujeres no se presentaban para ser elegidas, siempre han trabajado mucho en la base. Y poco a poco, se van presentando y formando parte de las instituciones. En 2005 empezamos a hacer una labor de formación en la base para que las mujeres se presentaran a las elecciones del 2006 y también presentamos un recurso para que se implementaran las cuotas de participación femenina en el Gobierno –pedimos un 20 por ciento al menos- y logramos que se tramitara una ley. Se presentaron muchas mujeres y obtuvimos un 20 por ciento en el Parlamento, un 19,6 en el Senado y un 32,89 por ciento de las Comunas. Esta labor fue reconocida por Francia, que me entregó en 2006 el Premio de los Derechos Humanos por promover la participación política de las mujeres y defender los derechos humanos. En 2013 realizamos una nueva campaña para aumentar la cuota de participación femenina, con el fin de alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio, y ahora contamos con un 31 por ciento de mujeres en el Parlamento y más de un 40 por ciento en las Comunas, mientras que las cuotas autorizadas son del 33 por ciento.

Y en la economía. ¿Tienen derecho las mujeres a ser propietarias de las tierras? ¿Pueden trabajar y recibir un salario igual que los hombres?

No. Si son propietarias de las tierras, cuando se casan, las tierras pasan a la otra familia. Estamos luchando contra esa situación. Tampoco tiene acceso al patrimonio cultural. Mientras esto no cambie, siempre serán pobres, la mayoría están en zonas rurales, el hombre emigra y la mujer se queda allí, pero no es dueña de los recursos.

En occidente a menudo un análisis superficial o parcial vincula la violencia y discriminación de las mujeres con la religión islámica. Evidentemente esto es cuanto menos incompleto, pues hay muestras de violencia hacia las mujeres en todos los países, culturas y religiones. Usted está amenazada por una fatua religiosa. ¿Qué opina? ¿Cree que el Islam promueve una actitud discriminatoria y violenta hacia las mujeres?

 No. Eso es el Islam importado. El Islam es tolerante, la mujer tiene todos los derechos. Luego está la interpretación del Islam. Nosotros lo interpretamos como algo que protege a los más pobres, a las mujeres, los niños. Antes de que llegara el Islam, a las niñas se las mataba al nacer, y cuando llegó el Islam prohibió esa norma. El Islam importado es violento, es el extremismo, son lecturas del Corán muy extremistas y parciales, son grupos financiados por Arabia Saudí, Qatar, etc. El Islam no mata a los ciudadanos, a las niñas, las mujeres, justo al contrario, no roba los bienes de los demás, protege la dignidad humana y es tolerante. El Islam que hemos conocido es tolerante.

¿Cómo llegó al activismo social?

Con once años ya era militante de izquierdas a favor de la democracia. Y luché contra la discriminación, el racismo, las costumbres y tradiciones que iban contra las mujeres. Soy rebelde de nacimiento, en mi país me llaman “la rebelde”. En 1991 se produjeron unos eventos muy fuertes que destrozaron el tejido social del país: los bereberes contra los negros. Fue entonces cuando abandoné la política para centrarme en la lucha a favor de los derechos humanos en Mauritania.

La solidaridad entre las mujeres africanas es un aporte para las mujeres del mundo y para el feminismo. Háblenos de su testimonio.

Yo estoy en muchas redes de mujeres: musulmanas, africanas, europeas, de todo el mundo. En foros feministas, en organizaciones que trabajan por la igualdad y los derechos humanos. En redes contra la esclavitud. Creo que es fundamental la unión entre todas las mujeres y todas las personas.

¿Qué admira, qué le gusta de Europa y sobre qué aspectos nos llamaría la atención para que mejoremos?

Creo que la mujer, ya sea europea, africana o de donde sea, tiene los mismos problemas. Es cierto que hay una diferencia por la religión, pero también otras religiones, no solo la islámica, sino todas, la católica, el budismo, tienen su repercusión sobre las mujeres. Y si quieren avanzar y no ser abandonadas, tendrán que evolucionar, como evoluciona el mundo. Las mujeres europeas tienen más oportunidades, en el campo de la educación, en el político y en el profesional, que la mujer africana y esto se debe al desarrollo. Los países africanos son subdesarrollados y eso tiene un efecto negativo sobre las mujeres.


Publicado por: AmecoPress – Madrid – Gloria López – 20/06/14 -

Se reportaron hasta 11 niñas embarazadas al día durante el mes de mayo en Panamá

La cifra de embarazos en la adolescencia entre las edades de 10 y 19 años ha ido en aumento en Panamá.
Según cifras del Ministerio de Salud (Minsa), de enero a abril de este año, había 4 mil 78 niñas embarazadas en el país, incluyendo las comarcas; sin embargo, a mayo, la estadística creció a 4 mil 425 casos.
Significa que, en un mes, 347 niñas más resultaron grávidas; un promedio de once casos nuevos al día solo en mayo.
Los números son alarmantes, si se pone en contraste el total de las 13 mil 993 mujeres embarazadas que ingresaron a control prenatal de enero a mayo y la cantidad de niñas entre las edades de 10 y 19 años en estado de gestación. La proporción es de 31.6%, la más alta comparada con 2011, 2012 y 2013, y solo van cinco meses transcurridos de 2014.
La provincia de Bocas del Toro tiene la proporción más elevada, seguida por Darién, Chiriquí y la comarca Guna Yala.
ESPECIFICACIONES
Sobre la cantidad de niñas embarazadas, los seis lugares con más reportes son Panamá (1,900), comarca Ngäbe Buglé (580), Chiriquí (575), Coclé (300) y empatan, con 233 casos, las provincias de Colón y Veraguas.
Las dos provincias con menos casos están en la península de Azuero: Los Santos (18) y Herrera (68).
Según estadísticas del Minsa , el año pasado, de la totalidad de 33 mil 566 embarazadas que ingresaron a control prenatal, 10 mil 309 eran adolescentes entre 10 y 19 años, lo que representa una proporción de 30.7%.
En 2012, la situación se mantuvo. De un total de 34 mil 794 embarazadas que entraron a control, 10 mil 706 eran las adolescentes, el 30.8%; mientras que en 2011, de 34 mil 311 que se atendieron, 10 mil 281 eran niñas; el 30.0%.
UN PROBLEMA
Según la directora ejecutiva de la Asociación Panameña para el Planeamiento de la Familia (Aplafa), Juana Cooke, el embarazo en adolescentes debe ser tratado como prioridad nacional, tema de salud pública y derechos humanos.
La experta adujo que Panamá falla como país en varios aspectos: pocos espacios de salud para jóvenes y adolescentes; no se da educación integral en sexualidad, y si la brindan, es con enfoque biológico.
Deploró que se continúa con actitudes machistas. A los varones se les hace creer que la masculinidad es tener el mayor número de parejas sexuales, mientras que a las mujeres se les cría para que le tengan miedo a su cuerpo. Y señaló que existen diferencias claras en el acceso a métodos de planificación familiar, particularmente en las áreas comarcales.
Los embarazos significan un enorme riesgo para la salud de estas niñas, ya que existe evidencia científica que muestra que en las menores de 15 años el riesgo de muerte materna se cuadruplica, y el riesgo para los recién nacidos es elevado, aseguró.
Para Cecilia Moreno, directora del Centro de la Mujer Panameña (CEMP) —otra organización no gubernamental— el problema en Panamá es que la educación sexual se ve como un tabú.
El problema de los embarazos en adolescentes, argumentó, tiene relación con el incremento de los abusos sexuales a menores, en muchos casos por familiares cercanos.
Años atrás, manifestó, la sociedad procuraba que las niñas protegieran su cuerpo, pero ahora todo a su alrededor estimula la exhibición sin medida.
‘Hoy se ven los desnudos a cualquier hora del día y las relaciones sexuales en las novelas aparecen en una forma más abierta’, criticó.
La socióloga añadió que, en las escuelas, el docente habla de educación sexual como un secreto y generalmente no está preparado ni capacitado.
Moreno deploró que no hay programas estatales de prevención para los embarazos en menores, ya que a muchas se les trunca su desarrollo personal y entran al ciclo de pobreza.
Moreno y Cooke piden reactivar la Comisión Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, que tiene varios años sin reunirse. ‘Esa comisión no tiene el peso necesario para que se adopten políticas serias sobre el problema’, consideró Moreno.
MINSA HABLA
Carlos Gálvez, director nacional de Salud del Minsa, destacó que ahora hay más cobertura sanitaria en los embarazos, las adolescentes acuden a atenderse y son registradas. ‘Es una política de salud. Aumentar la cobertura.... Muchas no iban a control prenatal y llegaban casi cuando iban a dar a luz’.
Gálvez explicó que la estrategia de la institución es recibirlas lo antes posible y reducir las complicaciones.
Otro aspecto que expuso es que se requiere modificar la política de prevención de embarazos en adolescentes para darles mejor información que evite esos casos en edades tempranas.
Manifestó que la educación sexual se debe establecer desde la niñez para que estén conscientes de los riesgos de una relación sexual precoz y motivar su postergación.
Las madres adolescentes representaron el 19% de los nacimientos vivos en Panamá durante 2010.


Publicado por: laestrella.com.pa – Deivid Cerrut – 21/06/14 -

Bolivia: Recordarán con misa a víctimas de feminicidio

La Iglesia Católica y la fundación Voces Libres recordarán este domingo a las mujeres víctimas de feminicidios en Cochabamba con una misa en la Catedral Metropolitana.
“A pedido de la institución, Voces Libres, vamos a celebrar una eucaristía a mediodía pidiendo por aquellas mujeres que han fallecido a causa de la violencia intrafamiliar y fuera de ella. Estamos en una situación muy difícil. En lugar que las leyes establezcan un freno a la violencia parece que no estamos respondiendo”, expresó el rector de la catedral, Marcelo Bazán.
Por su lado, la representante legal de Voces Libres, Mercedes Cortez, instó a las autoridades a declarar alerta roja por los altos niveles de violencia contra la mujer que ha aumentado en los últimos meses en el departamento.
Asimismo, lamentó que Bolivia sea considerada el tercer país de Sudamérica con mayores niveles de violencia intrafamiliar contra la mujer. “Es una cifra que nos preocupa porque ahora vemos que hay más de 20 feminicidios en lo que va del año”, agregó.
Respecto a la Ley 348 para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de  Violencia aseguró que “está muy bien plasmada pero en la práctica no se está cumpliendo”. A ello se suma que no existen centros de acogida para las mujeres víctimas de violencia.
Según Cortez, a diario, la organización recibe diez denuncias de violencia en la Casa del Buen Trato donde se brinda atención legal gratuita, psicológica y acogida a las mujeres víctimas de violencia intrafamiliar; sin embargo ésta colapsó ante la gran demanda.
El lunes la Red Contra Todo Tipo de Violencia instó con el apoyo del Tribunal Departamental de Justicia a declarar alerta roja por los casos de feminicidio y agresiones a mujeres, que en el primer semestre se duplicaron con relación a la gestión pasada. La declaratoria debe ir acompañada de recursos y acciones.

Publicado por: Diario Los Tiempos – Bolivia – Redacción Central - 21/06/14 -

Trabajo informal en Túnez: un factor a incluir en las estrategias de lucha contra las Violencias de Género

Con motivo de la celebración del día internacional de las trabajadoras y los trabajadores domésticos el día 16 de junio, y en tanto la Asociación de Mujeres Tunecinas para la Investigación y el Desarrollo desarrollaba un seminario en Túnez el 13 de junio del 2014 para pensar en una estrategia unificada de lucha contra la violencia hacia las mujeres, AWID analiza los instrumentos disponibles, así como las persistentes divergencias en la lucha contra la violencia hacia las trabajadoras informales en Túnez.

El artículo 46 de la nueva constitución tunecina afirma que "el Estado toma las medidas necesarias con el fin de erradicar la violencia contra la mujer"[1]. Tres meses luego de su promulgación, en mayo del 2014, las recomendaciones dadas a Túnez por los mecanismos del Sistema de Derechos Humanos de las Naciones Unidas[2] estipulan que esa violencia no podrá ser erradicada sin reformar los códigos jurídicos. Esas recomendaciones evocan también la necesidad de reforzar la inspección del trabajo en el sector informal.
 Las mujeres en el medio informal
La crisis económica intensificó globalmente un proceso de aumento del trabajo informal[3]. En Túnez, el empleo informal que según el investigador  Nidhal Ben Cheikh consiste en "el empleo no protegido o la ausencia de protección social" [4], representa el 54% del mismo[5]. Según la Unión Tunecina de la Industria, el Comercio y el Artesanado (UTICA por sus siglas en francés), el sector informal alcanza al 85% de las empresas tunicinas.[6]
Mientras que la población en edad activa de "15 años en adelante" es casi igual entre hombres y mujeres[7], se constatan desigualdades de género en términos de acceso al empleo en el sector formal, especialmente con un 21.5% de desempleo femenino contra un 12.7% de desempleo masculino en el primer trimestre de 2014[8]. Este acceso desigual al mercado de trabajo incrementa la presencia de mujeres en el sector informal. Una encuesta realizada en 2013 entre trabajadoras y trabajadores informales del gran Túnez muestra que contrariamente a los hombres, todas las mujeres son conscientes de la naturaleza de su trabajo y algunas afirman que "el trabajo no estructurado, es exactamente nuestro trabajo"[9].
En la industria textil, una investigación de campo se ocupó en el 2012 de las violaciones de los derechos económicos y sociales de las obreras en la región costera de Monastir[10]. Ese estudio muestra que el 86% de la mano de obra es femenina a causa del salario irrisorio recibido lo cual complica a la vez las situaciones informales en los sectores a priori formales. El veintiséis por ciento de las obreras encuestadas no gozan de protección social y el 12.7% carecen incluso de un  contrato de trabajo. El siete por ciento de las obreras son analfabetas y el 46% no ha recibido más que la educación primaria.
Una violencia multidimensional
Hombre o mujer, trabajadores y trabajadoras informales, sufren todos una forma de discriminación sistemática en la sociedad tunecina debido a que no existe un status social reconocido por el Estado y su consecuente exclusión de los servicios sociales, no disponiendo así de afiliación a la Caja Nacional de Seguridad Social, o más aún a la Caja Nacional de Seguro por Enfermedad. Sin embargo, las trabajadoras informales se enfrentan a otras formas de violencias de género.
En primer lugar, una discriminación de género que se ejerce hacia ellas debida al sistema patriarcal de la sociedad tunecina. En una investigación realizada sobre la situación de las mujeres en el medio rural en 2013, se aprecia que ellas disponen de un acceso limitado al apoyo financiero formal e informal, especialmente cuando solicitan un financiamiento una inversión, puesto que "son consideradas menos solventes que los hombres" [11]. Además, a causa de la división sexual de los roles en el seno familiar, algunas mujeres no disponen del dinero que sin embargo ellas generaron. Así lo explica una investigación en un  informe sobre el trabajo de las mujeres en el sector agrícola[12], "En efecto, es raro ver a las mujeres sentadas sin hacer nada, cuando nos juntamos para charlar y cada vez que tenemos un momento libre, tejemos. Además, las mantas y los tapices constituyen un verdadero ahorro, dado que cada vez que hace falta dinero efectivo, el jefe de familia puede ir a venderlos al mercado semanal más próximo y utilizar los fondos que estos productos le proporcionan". 
Por otra parte, la violencia y el acoso sexuales en los lugares de trabajo informal están ampliamente extendidos y muchas mujeres son víctimas de ello. Una encuesta de la Asociación de Mujeres Tunecinas para la Investigación y el Desarrollo (AFTURD por su siglas en francés) realizada entre asistentes domésticas de tiempo completo, de las cuales el 96.7% no poseen ningún contrato de trabajo, demuestra que el 14.2% de las encuestadas afirman ser víctimas de violencias sexuales por parte de su empleador. Además, el 16.2% de las jóvenes afirmaron haber sido obligadas a aceptar servicios sexuales y el 18.2%  manoseos sexuales. Así mismo, a causa del status que se les confiere, numerosas obreras de la región de Monastir afirman haber sido víctimas de acoso sexual en la calle[13]. Esas violencias permanecen generalmente silenciadas puesto que las trabajadoras informales no disponen de protección legal. Todos estos factores atentan contra los derechos de las mujeres y perpetúan las desigualdades de género en la sociedad.   
Los instrumentos para oponerse a esa violencia
En Túnez, las trabajadoras y los trabajadores están protegidos por los instrumentos de laOrganización Internacional del Trabajo (OIT) entre los cuales particularmente está laConvención n°118 referida a la igualdad de tratamiento en materia de seguridad social. LaConvención sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la Mujer(CEDAW por sus siglas en inglés) así como su protocolo facultativo  adoptados por Túnez, y cuya eliminación de las reservas fue oficialmente comunicada en abril de 2014, deberían garantizar el principio de igualdad y no discriminación de género especialmente a nivel de los roles estereotipados por el sexo y los prejuicios (art. 5), de las mujeres rurales (art. 14), del empleo (art. 11) y de los préstamos bancarios (art. 13) [14]. El Código laboral tunecino reglamente también la conformación de las relaciones y las condiciones de trabajo así como las penalidades impuestas en caso de violaciones. La nueva constitución[15], promulgada en enero de 2014, enuncia a su vez en su preámbulo la igualdad entre todos los ciudadanos y ciudadanas, el derecho al trabajo en condiciones decentes (art. 40) y el rol del Estado en la lucha contra la violencia y la garantía de los derechos de las mujeres (art. 46).
Divergencias, contradicciones y falta de aplicación
A pesar de que todos estos instrumentos permiten a priori oponerse a la violencia contra las trabajadoras informales, se destaca una problemática importante en Túnez, la de no poder alcanzar el factor de informalidad debido a ciertos vacíos, o mejor aún, contradicciones jurídicas con la nueva constitución. El Código penal especialmente en sus artículos 218, 227 bis, 239 y 226 ter no permite proporcionar una ley general que eleve a infracción penal todas las formas de violencia contra las mujeres[16]. Además, Túnez no ratificó aún la convención n°189 de la OIT referida al trabajo decente para las trabajadoras y trabajadores domésticos a fin de garantizar el "derecho a un ambiente de trabajo sano y seguro" (art. 13). Por otra parte, el código laboral tunecino no menciona para nada la cuestión de las violencias de género y menos aún del acoso sexual. 
Considerando esos vacíos jurídicos, la elaboración en curso de una nueva ley marco, que fue objeto de discusiones durante un seminario en diciembre de 2013 por parte del Ministerio de Asuntos de la Mujer y la Familia, el Consejo de Europa y el Fondo de Naciones Unidas para la Población, debería por lo tanto también tomar en cuenta el factor de informalidad de las trabajadoras a los fines de luchar eficazmente contra todas las formas de violencias de género.               
Por otro lado, las organizaciones de apoyo a las víctimas de violencias de género tienen un papel a desempeñar en ese terreno, puesto que como lo explica Saloua Kannou, Presidenta de AFTURD, "la instauración de una base de datos relativa a la violencia contra la mujer en Túnez permitirá delimitar el alcance de ese fenómeno"[17].   
[1]Constitución de la República de Túnez, 26 de enero de 2014.
[2]Les recommandations faites à la Tunisie par les mécanismes du Système des Droits de l’Homme des Nations-Unies, Bureau du HCDH en Tunisie, mai 2014. (Texto disponible sólo en francés)
[3]Tendencias Mundiales del Empleo de las Mujeres, Organización Internacional del Trabajo, Diciembre 2012.
[4] Nidhal Ben Cheikh, « L’extension de la protection sociale à l’économie informelle à l’épreuve de la transition en Tunise », Centre de Recherches et d’Etudes Sociales, mayo 2013.
[5]Tunisie: Défis Économiques et Sociaux Post – Révolution, Banque Africaine de Développement, 2012.
[6]Etude exploratoire sur la traite des personnes en Tunisie, Organisation Internationale pour les Migrations – République Tunisienne, juin 2013.
[7] Las mujeres representan cerca de 150.000 personas más en el primer trimestre de 2014. Fuente: evolución de la población en edad activa “15 años y más” según el sexo 2006-2014, Instituto Nacional de Estadística.
[8] Taza de desempleo según el sexo 2006-2014, Instituto Nacional de Estadística. Hay que destacar que esas cifras son discutibles a causa de los métodos de calculo obsoletos empleados por los institutos de estadísticas oficiales.
[9]Tunisian Inclusive Labor Initiative (TLILI) study, Institut El Amouri, janvier 2013.
[10]Violations des droits économiques et sociaux des femmes travailleuses dans le secteur du textile, Forum Tunisien pour les Droits Économiques et Sociaux, 2013. (
[11]Recherche sur la situation des femmes en milieu rural tunisien et leur accès aux services publics dans onze gouvernorats de la Tunisie, CEDR-Agricole, décembre 2013.
[12] Le travail des femmes dans le secteur agricole: Entre précarité et empowerment, Population Council, juin 2011.
[13]Violations des droits économiques et sociaux des femmes travailleuses dans le secteur du textile, Forum Tunisien pour les Droits Économiques et Sociaux, 2013.
[14] Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres.
[15]Constitución de la República de Túnez, 26 de enero de 2014.
[16]Les recommandations faites à la Tunisie par les mécanismes du Système des Droits de l’Homme des Nations-Unies, Bureau du HCDH en Tunisie, mai 2014.
[17] “Une base de données et une stratégie unifiée pour lutter contre la violence à l'égard des femmes”, Babnet Tunisie, 13 juin 2014.

Publicado por: AWID -  Noticias de los viernes – Megane Ghorbani – 20/06/14 -