lunes, 26 de mayo de 2014

Los peores experimentos ‘científicos’ de los nazis

Durante 13 años hasta 1945 el Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores, mejor conocido como el partido Nazi, estuvo en el poder bajo el mando de Adolfo Hitler. En esa época se llevó un exterminio contra comunistas, homosexuales, judíos, entre otros, a quienes consideraban como los culpables de la situación económica en el país germano.
Poco han sido documentados los experimentos “científicos” con humanos hechos por los nazis. Muchos profesionales de la ciencia y la salud, cercanos al movimiento de Hitler, participaron de experimentados en campos de concentración. Solo 15 de los 23 científicos que cometieron terrible crímenes, que les costó la vida de miles de víctimas,   fueron condenados después de terminada la Segunda Guerra Mundial.
A continuación, relatamos los principales experimentos que buscaban no solo erradicar a quienes consideraban inferiores, sino garantizar la proliferación y supremacía de la raza aria. Pese que la mayoría de las víctimas fueron judíos, muchos soldados alemanes también fallecieron por estas prácticas.

Campo de concentración de Auschwitz, donde se realizaron toda clase de experimentos con humanos. Experimentos genéticos

Cabello rubio, ojos azules y superhombres. La raza aria era el objetivo de los nazis. Las personas que no cumplieran dichas características debían ser eliminados.  En los campos genéticos se hacía gran cantidad de experimentos, entre los más polémicos se encuentran fertilización in vitro con esperma de simios a mujeres que eran consideradas inferiores, principalmente judias. Aunque no se logró una fecundación, las mujeres murieron víctimas al recibir virus y bacterias de los primates.

Otros murieron cuando les abrían el cráneo sin anestesia y era manipulado el cerebro. Esos terribles crímenes fueron cometidos por los más afamados médicos alemanes, entre los que se destaca  Josef Mengele, más conocido como ‘El Ángel de la muerte’ por sus crímenes contra gitanos, mellizos y gemelos.
Doctor Mengele, ‘El Ángel de la muerte’ 

Josef Mengele era conocido en su pequeño pueblo por su alegría, su inteligencia, y unas ansias terribles de superación. Además destacaba por la gran pasión que sentía hacia la música y el arte. En contraposición con los actos que cometería sólo unos pocos años después, tal era su espíritu solidario que llegó a inscribirse en la «Cruz Roja» y en varios grupos juveniles similares. No obstante, pronto desarrollaría un gran interés por la antropología, algo que marcaría su vida para siempre.
En 1937 se inscribió en el partido nazi y con el tiempo se convirtió en médico de campaña. De esta forma, logró fama y reputación que incluso le hizo merecedor de medallas por su valentía. Tiempo después, con rango de capitán, se le concedió un puesto como médico en el campo de concentración de Auschwitz. Ser enviado a este lugar era un sueño hecho realidad para Mengele, pues significaba que podía llevar a cabo todos los experimentos que deseara.
Al llegar a este campo consiguió su primer logro: erradicar de manera radical el tifus. Decidió que para detener la epidemia debía enviar a las cámaras de gas a 1.600 gitanos y judíos (tanto hombres como mujeres y niños) que tuvieran cualquier síntoma de tifus. Algo que, según narran algunos supervivientes, hizo con total frialdad.
El ‘Ángel de la muerte’ tenía especial interés por estudiar a los gemelos y aquellos que tuvieran deformidades o limitaciones físicas. Ordenaba tratar bien a los gemelos e incluso que les dieran ración adicional de comida pero no por cuestiones humanitarias. Mengele quería que los gemelos estuvieran en condiciones de soportar el mayor tiempo posible los experimentos que les realizaría.
En una ocasión, Mengele inyectó muestras de sangre de un gemelo a otro y registró las reacciones producidas, las cuales consistían invariablemente en cefaleas insoportables y fiebres que duraban varios días. Con el propósito de determinar si el color de los ojos podía ser alterado genéticamente, inyectó soluciones colorantes en los ojos de varios sujetos, quienes quedaron ciegos. Después de que toda la información necesaria era recopilada, los gemelos eran asesinados con una inyección única de cloroformo aplicada directamente en el corazón.
Después de terminada la guerra,  Mengele huyó disfrazado de soldado de la Wehrmacht. Sin embargo, fue capturado por los aliados que, al no conocer su identidad, le dejaron en libertad.
Pocos meses después, en abril de 1945, fue identificado como uno de los principales criminales de guerra nazis y se encontraba en las listas de la Comisión de Crímenes de Guerra de Naciones Unidas. A partir de ese momento, los aliados nunca detuvieron su búsqueda.
Tras su improvisada liberación habría partido hasta Argentina y Paraguay, siempre bajo la presión de estar perseguido por decenas de servicios secretos de todo el mundo. A partir de entonces, se cree que vivió bajo la protección de familias alemanas en Latinoamérica, para lo cual utilizaba un nombre y apellido falsos.
Al sentirse que el servicio secreto israelí había descubierto su paradero, se fugó a Brasil, donde murió ahogado en una playa en 1979. Nunca respondió por sus miles de crímenes.
 Congelación e hipotermia
Para descubrir hasta donde los humanos  podían  soportar condiciones extremas, muchos hombres fueron sometidos en congeladores gigantes para simular las condiciones de los militares en el Frente del Este. La mayoría murió de frío o por enfermedades relacionadas a las bajas temperaturas –como la gripe, bronquitos y asma–, así que esta era una forma de prepararlos mejor para esas condiciones climáticas.
Lamparas de piel humana
Justo después de la segunda guerra mundial se corrió el rumor que las sádicas esposas de los nazis habían hecho lámparas con la piel de las víctimas del holocausto. Sin embargo, sin pruebas físicas, solo sería parte del mito.
Después que los aliados liberaran el campo de concentración de Buchenwald, algunos periodistas y soldados relataron que encontraron varias lámparas particulares, las cuales decían los prisioneros habían sido construidas con la piel de sus compañeros de presidio por orden de Ilse Köhler, esposa del informático y  comandante nazi, Karl Koch, quien fue acusada además de hacer toda clase de objetos con partes humanas, entre ellas: jabones.
En 2007, 60 años después del holocausto, a la casa del periodista estadounidense, de ascendencia judía, llegó un elemento curioso: Una lámpara que según su remitente había sido hecho con piel humana.  Un examen de ADN corroboró el hecho, sin embargo, no pudo probar que se tratara de un objeto hecho en un campo de concentración nazi, aunque el cobre y el hilo coincidían con los elementos que era obligados a fabricar los prisioneros judíos.
Otras pruebas espeluznantes
En los campos de concentración también se llevaban a cabo otro tipo de pruebas con extrema violencia: interrogatorios con tortura, inyecciones con virus de enfermedades, esterilización, y experimentación de nuevas cirugías.
Por ejemplo, el doctor Kurt Heissmeyer inyectó la bacteria que causa la tuberculosis a prisioneros del campo de Neungamme. También se los expuso al gas fosgeno para encontrar un antídoto, ya que este había sido utilizado como arma biológica en la guerra.
En muchos casos se mutilaba a un preso para trasplantar sus extremidades en otro. La idea era saber si se podían trasplantar extremidades, pero se hizo de forma tan cruel que muchas personas murieron, otras quedaron mutiladas, y el experimento no llegó a ninguna buena conclusión.
Publicado por: KIEN&KE – 25/05/14 -


Las penas son de nosotras

El 47 por ciento de la población rural está constituido por mujeres y su tarea resulta un pilar para la economía familiar y nacional, no sólo porque trabajan la tierra y salen a parar la olla cuando es necesario, sino porque crían y educan a la futura fuerza de trabajo. Toda esta carga de empleo está invisibilizada, no remunerada y comúnmente endulzada por el calificativo amoroso, ese que tapa la verdadera repartija de quehaceres entre géneros. En el campo se intensifica la inequidad y se naturaliza la violencia, pero también se resiste con legados culturales de alto valor popular: la cocina es uno de ellos y gracias a ella el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación publicó Recetario de comidas rurales, las cocineras y sus historias, donde junto a recetas legendarias, como el locro del NOA o el arrope de chañar, se pone nombre y apellido a las mujeres detrás de los delantales.
Francisca Gutiérrez va rezando una “oracioncita”, como le dice. Está bañada en transpiración. Camina con miedo mientras mira los cerros. Son dos kilómetros por la huella y ella va “dele rezar”. Les tiene miedo a las tormentas. Se acuerda de ese olor hediondo que dejó la inundación en su casa de adobe. “Cuando volví estaba todo pegado en el ropero. Hediondo era el olor”, repite. Por esa sensación que le quedó en el cuerpo, por ese olor que recuerda, la oracioncita la acompaña cada vez que el cielo se viste de oscuro y las nubes amenazan mientras ella va a buscar a Chiquito, su burro, como hace todos los días. Francisca –o Pancha, como la conocen en el pueblo– vive sola en la localidad de La Ripiera, Marayes, Departamento de Caucete, en la provincia de San Juan. Es cocinera rural y campesina. Toda su vida cocinó y sembró la tierra. Aprendió a cocinar de muy chica. Lo cuenta así: “Vivíamos en unos campos muy lejos, en el límite entre San Juan y La Rioja. Mi mamá se ponía a hacer queso y nos enseñaba. Nos hacía lavar bien las manos con jabón, nos arremangaba las manguitas y le ayudábamos a hacer la cuajada. La echábamos en una bolsa de tela, muy gruesa, esas bolsas de harina que sabían venir antes. Echábamos la cuajada y apretábamos despacito hasta que se endurecía. Cuando se endurecía la sacábamos de la bolsa, la poníamos en la batea y la amasábamos. Hacíamos pancitos y después los comíamos. Ahí estábamos todas con la mami y ella nos enseñaba. Después, ir a la escuela, hacer los deberes y si algo estaba mal hecho venía el tirón de orejas. Llorábamos, pero después poníamos mucha atención”. Su marido murió hace cinco años y su hijo varón vive a setenta kilómetros de su casa. Le gusta hablar de su familia, de su nieta Tamara Belén, de siete años, con quien tiene una huerta. “Esa nena es muy guapa conmigo. Me quiere mucho pero vive lejos, con mi hija a ciento cuarenta kilómetros, y va a la escuela.” También habla de su padre, que era turco “y muy recto”, de quien no heredó los ojos azules que sí le tocaron a su hermano. Ama el campo, no le gusta el pueblo. Adora Buenos Aires, pero la Buenos Aires de antes, dice, esa que no le daba miedo. Francisca está en la ciudad y aquí, como allá, saluda con dos besos. Dice que uno solo es “poco cariño”. La excusa de la visita fue la presentación del Recetario de comidas rurales, las cocineras y sus historias. Un recetario elaborado por cocineras rurales, mujeres campesinas y productoras de la agricultura familiar. Cada una representa a su provincia con una receta, esas aprendidas en la casa, o en el patio y que se transmiten de generación en generación. Este trabajo de recuperación y recopilación de recetas de comidas fue realizado y editado por la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación, a cargo de Emilio Pérsico. Reúne tantos platos de comidas como historias familiares. Un recetario escrito por las voces de las propias cocineras que cuentan los platos característicos de las regiones del país: el locro del NOA, el curanto de la Patagonia, el vino de pomelo del NEA, o el charqui cuyano. De postre, mermelada del centro, y si hay casamiento, el pastel de novia tucumano. Todas ellas acumulan la fuerza y la experiencia en sus cuerpos aguerridos. Huelen a saber popular y sostienen la economía familiar. De sus manos se desprende el calor propio de las ollas que revuelven con cucharones improvisados mientras cocinan en el fuego. Son mujeres que aseguran el alimento familiar y transmiten secretos y saberes que les fueron revelados por generaciones anteriores. Las cocineras rurales como Francisca, Eva, Ana y Emilia (y tantas otras) cuidan y mantienen viva la cocina de su tierra.
Ellas, las alquimistas
Eva Leal es tucumana y conoce de memoria los ingredientes del locro. Asegura que hay que tenerlos todos preparados previamente y dispuestos en la mesa para ir tomando lo necesario en el momento adecuado. Trabaja en la huerta, atiende a los animales en el corral y mantiene el surco. Para Eva el trabajo de preparación del locro lleva meses. La mayoría de los ingredientes son producidos en sus huertas y corrales. Cuando carnea un chancho guarda una pata, mondongo, espinazo o cuero y va acopiando. También usa maíz molido, zapallo, batata, puchero de vaca, chorizo colorado y porotos. Para la locreada, son cuatro o cinco horas a fuego de leña, Eva agrega uno a uno los ingredientes y revuelve con un palo resistente.
El arrope es la golosina más antigua. Además se le atribuyen propiedades medicinales. “Es un postre que cura y sana”, revela Ana Manrique. Cada región tiene un arrope que la distingue. Puede hacerse con tunas, con maíz, con algarroba, con el fruto del chañar. Ana es de la zona de Jáchal, en San Juan, y recoge el chañar en el campo. Cuenta que el arrope se lo enseñaron a hacer sus abuelas, la materna y la paterna. Una se llamaba Amelia y la otra Romelia. “Después me casé y mi suegra lo hacía igual que yo, así que continuamos haciendo el arrope las dos. Hay que lavarlo y hacerlo hervir bien hasta que se disuelva, sin apretarlo porque si no se hace muy arenoso. Haciéndolo hervir sale un color clarito, bien limpio. Se gasta bastante leña para hacer el arrope porque no le tiene que faltar leña hasta que esté a punto; se nota porque se va poniendo espesito. En ese momento, hay que agregarle el azúcar para que no se queme y no quede con el sabor amargo.”
Pocha es Emilia Ramos, tuvo siete hijos y quedó viuda a los treinta y cinco años. Fue peladora de caña, cosechera de maíz, plantadora de batatas y cocinera, tarea que aún hoy continúa. Vive en Tucumán y tiene fama de buena repostera, siente un gran entusiasmo cuando le piden que haga el pastel de novia para fiestas de casamiento y festejos de quince. Es una combinación de sabores dulces y salados, mezcla de frutas secas y carne. Así cuenta cómo lo prepara: “Un día antes, se ponen en remojo las ciruelas secas y el pelón. Para el relleno se hacen hervir la carne cortada en trozos, los pelones y ciruelas, y el azúcar en el jugo de las frutas remojadas el día anterior. Se cocina hasta que se forma como un relleno de empanadas y se le agregan las pasas de uva. Para hacer la masa se mezcla la harina con la grasa de cerdo, azúcar, yemas de huevo, vainilla y clavo de olor. Una vez hecha la masa se unta la asadera con manteca, se estira la mitad de la masa, se le agrega el picadillo y se cubre con el resto de la masa. Se presiona con la mano para que el picadillo se entrevere con la masa. Se tapa, se lo deja reposar y se lo lleva al horno. Una vez horneada, se cubre la masa con merengue”.
La torta al rescoldo es la receta que Francisca aportó al recetario. Cuenta que casi siempre está con las manos llenas de harina (“porque me encanta amasar y estoy dele y dele con la masa”). Luego, hace una pausa y se acuerda: “Cuando yo era chiquita mi mamá hacía una torta y la ponía al rescoldo porque éramos diez hermanos nosotros, más mi mamá y mi papá, doce. El rescoldo es la ceniza todavía caliente que se abre al medio, se hace un pocito, se coloca la torta y se la tapa con toda la otra ceniza, entonces así se puede asar. Después de una hora, en lo posible, se limpia la masa con un repasador limpio, se la raspa con un cuchillo y se la come”. Ese amasijo se hace con harina, grasa, un chorrito de aceite y un poquito de bicarbonato “para que no salga demasiado dura y seca”. El rescoldo es esa “brasa menuda resguardada por la ceniza”. Ese ritual de enterrar la masa entre las cenizas para que se cocine representa el acto que hacen la mayoría de las mujeres cotidianamente: cocinar. Un acto que sin duda conlleva amor, pero que además de tener ese valor amoroso tiene un valor económico. De eso justamente habla María del Carmen Quiroga, responsable del Area de Inclusión y Equidad Rural, de la Subsecretaría de Agricultura Familiar. En charla con Las12, observa: “Las mujeres trabajan en la producción desde todos los tiempos, tienen una participación más que significativa en el producto bruto interno. El tema es que, si bien la participación de las mujeres en el trabajo productivo resulta evidente, ha sido históricamente desconocida a la hora de registrar, inventariar y censar las actividades productivas. Lo que hacen Francisca, sus compañeras y la mayoría de las mujeres cuando cocinan tiene un valor económico. Forma parte del producto bruto interno de nuestro país. Francisca produce materia prima, transforma materia prima, le da valor agregado a esa materia prima. Eso es lo que el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación trata de poner sobre la mesa: la participación en lo económico de las mujeres, en este caso de las mujeres rurales, y sobre todo de ellas”.
¿Hay datos formales y específicos sobre el trabajo de las mujeres en el campo?
–Hay un subregistro de las tareas y de las personas que las llevan a cabo. Sabemos que el cuarenta y siete por ciento de la población rural son mujeres. Pero no sabemos qué hacen, cuándo lo hacen, cómo lo hacen. Están subregistradas bajo el genérico masculino. ¿Cuántos propietarios o titulares de propiedades rurales hay? ¿Cuántos varones y cuántas mujeres? No hay registros. El Ministerio está haciendo una investigación y lo que hoy podemos decir es que en el NOA, Santiago del Estero, Tucumán y Catamarca, del cinco al seis por ciento de la propiedad rural está en manos de mujeres. Es muy poco. Sobre todo teniendo en cuenta que nuestra ley es equitativa y las mujeres heredamos igual que los varones. ¿Por qué entonces sólo el cinco o el seis por ciento de la tierra es de las mujeres? Estos temas, como el financiamiento o la asistencia técnica, que mujeres productoras como Francisca necesitan para mejorar su producción, para crecer, para garantizar su salud, la de sus hijxs y la de sus nietxs, están aún pendientes. Es el largo proceso que estamos transitando para equiparar lo que hoy día les llega casi exclusivamente a los varones, aunque sabemos que las mujeres trabajan a la par en la producción. Entonces, no perdamos de vista el valor económico que generan las mujeres cuando trabajan, que no es sólo amor, y no desmerece el acto amoroso, pero que el acto amoroso no desmerezca el aporte económico que hacen las mujeres, que tiene un valor enorme.
Género y propiedad rural
“El sujeto rural prototípico es un varón, flaco, rubio, joven y con plata”, describe Quiroga. Lo que se pretende desde el área donde esta psicóloga social trabaja es que se atienda y se reconozca la especificidad para gestionar políticas específicas. Quiroga caminó mucho campo y conoce de lo que habla. “Lo que tenemos son comunidades indígenas, y tenemos mujeres por sobre todas las cosas, que son la mitad de la población. Todas esas mujeres son productoras pero no están catalogadas como tales. Además del lenguaje sexista, hay un subregistro brutal. El censo agropecuario no mide por personas sino por establecimientos agropecuarios, entonces la información es muy poco precisa. Para investigar la propiedad rural nos fuimos a los catastros, para ver nombre por nombre. Fue un trabajo de hormiga de mucho tiempo. Pero si no sabés quiénes son y cuántos son, no podés generar políticas.
¿Qué políticas se están generando desde su área?
–El reconocimiento de las mujeres como productoras y el redireccionamiento de financiamiento y asistencia técnica. No solamente por una cuestión de equidad sino por una cuestión de eficiencia. Que capaciten a los varones en la poda de frutales de una determinada zona cuando la poda la hacen las mujeres, o que llamen a los hombres para la cuestión caprina cuando sabemos que el noventa por ciento de las cabras están en manos de mujeres, es de terror. Pensar que las mujeres no deciden sobre la producción es un error. Lo que pasa es que deciden adentro de la casa. No son convocadas, no se sienten convocadas. Porque los productores dicen: “Nosotros convocamos familias”. Pero hablan todo en masculino, y las mujeres no van. Hacen la reunión a la noche o al mediodía, cuando ellas están cuidando a sus hijas e hijos. Toda esa carga doméstica y reproductiva –que también tiene un valor económico– es llevada adelante por mujeres. Las mujeres garantizamos una generación sana y educada, porque además si no el Estado nos reta. Todo eso por cero peso. Esa es la tarea de reproducción, que tiene un valor.
Desde su área, María del Carmen se propuso llamarlas productoras, sin anteponer el sexo femenino. Subraya: “La identificación de las funciones productivas, empresariales o directivas con el sexo masculino no hace más que dar cuenta de las viejas y cuestionadas relaciones de poder. El relevamiento de información, en todas sus formas, sigue teniendo el patrón androcéntrico, lo masculino como medida de todas las cosas y como representación de la sociedad toda”.
¿Cuál es el trabajo que hacen las productoras?
–Según los estratos hay economías de subsistencia, que son los de mayor pobreza pero que garantizan el alimento. La huerta, los animales más chicos, gallinas, cabras, chanchos, todo eso lo atienden las mujeres, al mismo tiempo que les dan de comer a los hijos, al mismo tiempo que acarrean agua o leña, al mismo tiempo que todo. Está archidemostrado a través de encuestas en determinadas zonas la cantidad de horas que trabaja una mujer en el campo. Es la primera que se levanta y la última que se acuesta. El varón llega y se sienta. Es una cultura que nos alcanza a las urbanas también, en la que estamos descansando y cosemos un botón. Todas estas cosas son estructurales, incluida la violencia. Como me dijo una vez una santiagueña: “Mi marido me pega pero lo normal”.
¿Qué estrategias abonás para modificar esta realidad?
–Trabajar con los varones. Es una cuestión vincular. Porque si no te quedás en “es un problema de mujeres”. Esto fue lo que ocurrió en los primeros años con este tema. Ningún varón se inquietaba porque era un tema de mujeres, por mujeres, para mujeres. Juntarse las fortaleció.
Reconocerlas como productoras las fortalece también.
–Sí. De ese modo las van a convocar a las reuniones para decidir si siembran algodón o si no siembran algodón, van a participar de cooperativas, van a presidir cooperativas, van a estar en la esfera económica y organizativa. En las situaciones de crisis, las que paran la olla son ellas. Las mujeres se juntan y dicen “¿qué hacemos?”. Agarran sus dulces, sus tortillas, sus conservas, sus panes saborizados y salen a vender. Así surgen los mercados solidarios y la Feria Franca, que ahora es una movida impresionante. La Feria Franca nació en Misiones pero ya está en muchas provincias. Las mujeres empezaron a organizarse para vender sus productos. Hoy día siguen siendo amplia mayoría de mujeres, pero hay cuatro hombres que presiden todo. Siempre pasa así cuando hay éxito. Pero las mujeres están acostumbradas a que decidan ellos, entonces hay todo un trabajo por hacer. Salen a vender adonde sea, lo que no hacen es ocupar espacios públicos, ni políticos, ni de las organizaciones. También hay una pérdida en políticas agropecuarias si no hay una mirada de esa mitad de la población.
Hace falta esa mirada sobre la mitad de la población. No sólo en este tema que incumbe a las cocineras y productoras rurales, que con sus historias y comidas se sienten orgullosas de sus saberes y, mientras revuelven la cacerola, plasman su sabiduría en la raigambre popular. Ellas también sufren la invisibilización. Ellas, como todas, trabajan, cuidan a hijos e hijas, nietas y nietos, dan de comer, ayudan con la escuela, lavan, planchan, amasan, limpian, cocinan platos heredados de madres y abuelas y quieren –queremos– ser reconocidas en nuestros derechos.


Publicado por: Página12 (Bs. As.) – Suplemento LAS 12 – Laura Rosso – 23/05/14 -

Violencia: Síndrome de Alienación Parental, una mentira enquistada en la justicia argentina

Primero decían: "mentiras de niño" y, como eso no les fue suficiente, lo reforzaron con "repite lo que la madre le enseña". Son algunas de las falacias que ayudaron a enquistar el perverso e inexistente Síndrome de Alienación Parental (SAP) en la justicia.
El SAP es aplicado en casos de divorcios contenciosos y en litigio por las tenencias de los hijos e hijas, en que obligan a los menores a revincularse con sus progenitores denunciados por sus exparejas por incesto, abusos y/o violencia contra la mujer, sus hijos e hijas. 
Esta teoría no solo apunta a la vinculación forzada, sino también a la pérdida de la custodia de las madres.
Más que una teoría es una ideología perversa inventada en 1985 por el médico estadounidense Richard A. Gardner, quien lo describió como un "un lavado de cerebro" realizado, generalmente, por la madre, para lograr poner al hijo en contra de su padre. Según Gardner, "el grado de alineación" es tan extremo que incluso niñas y niños pueden llegar a creer que fueron abusados sexualmente por su padre.

La teoría de Gardner fue desestimada por diferentes asociaciones médicas y psiquiátricas, como la Asociación Americana de Psicología y la Organización Mundial de la Salud.
El recurso primigenio del supuesto Síndrome de Alienación Parental (sSAP/expertas recomiendan esta denominación) ante los casos de abusos fue argumentar que "los chicos mienten", pero los avances de diversas ciencias sociales pudieron demostrar que ellos no pueden mentir sobre experiencias sexuales que nunca han vivido: Entonces, el sSAP y sus seguidores apuntaron contra las madres, señalando que eran proveedoras de argumentos para construir falacias de abusos, enmarcándolas con esto en los límites de la manipulación y la locura.
Gardner propuso la "Terapia de las amenazas" para "curar" al niño/a de esa alienación, según refiere la investigación "El Supuesto Síndrome de Alienación Parental (sSAP) Estudio comparado sobre su utilización y las consecuencias negativas en menores y mujeres", realizada por la psicóloga Sonia Vaccaro.

Esa "terapia" consiste en cambiar inmediatamente la custodia del menor, mediante orden judicial, entregarlo al padre e impedir todo contacto con su madre.
La investigación señala, también, que Gardner era "un médico declaradamente propedofílico, que consideraba la pedofilia como una orientación sexual más.
Para el juez federal de la ciudad de La Plata, Carlos Rozanski, se trata del "fenómeno más violento en lo que a género y edad respecta", porque se utiliza en contra de la mujer y de los menores.
Rozanski intervino el pasado 12 de mayo en la Cámara de Diputados de la Nación, durante la Jornada Abuso Sexual Infantil: Falso Síndrome de Alienación Parental, Violencia Institucional y Derechos Vulnerados, que contó con diputadas y diputados de un variado arco político y especialistas en el tema.
De acuerdo con el magistrado, el sSAP promueve y fortalece la impunidad fuertemente. "Es una forma muy fácil de resolver el abuso, porque si un juez parte de la idea de que se trató de un lavado de cerebro a un menor, es porque piensa que el problema (el abuso) no existió", señaló.
El juez Rozanski, quien ha transitado un largo camino en defensa de los derechos de la niñez, remarcó enfático que, para implementar el sSAP, se necesita de una "ideología misógina, porque se desoye al niño, la niña y la madre y se oye al acusado", precisó.
"A ellas se les margina, se les acusa, se le multa y, encima, se entrega al niño a su abusador. Esa identificación que hay en el sistema (judicial) con los abusadores es una de las trabas más graves", expresó.

El sistema judicial comprende a policías, fiscales, jueces, trabajadores sociales, pero la gran mayoría mira a las vivencias de las madres y víctimas como nefastas mentiras. 
Esos actores tienen "la obligación de descartar la teoría perversa. El juez que aplica el SAP es ignorante o es perverso", afirmó Rozanski.
Se podría partir de la ingenuidad y trazar la hipótesis de que la justicia ignora que esta es una estrategia siniestra y que no posee sustento científico.
La secretaria general de la Federación Internacional de Mujeres de Carreras Jurídicas, la abogada Norma Chiapparrone, señaló a SEMlac que la aplicación del sSAP es un tema ideológico, lo que se denomina el neomachismo. 
"Es este estadio en el que aún después de tener todas las leyes y convenciones a favor de las mujeres y de la niñez, se encuentran intersticios para seguir generando violencia contra la mujer; y tortura para niñas y niños".
La jurista señaló que, contrariamente a lo que impera en el imaginario social, los abusos intrafamiliares no se dan en los estamentos de menores recursos.
"Los casos paradigmáticos resultan notoriamente impulsados por violentos y abusadores sexuales de gran poder económico, con relaciones en distintos ámbitos de poder. Y esto no es todo: las organizaciones se ayudan entre sí y los que tienen más poder económico ayudan a los menos pudientes", indicó.

Un caso paradigmático
Andrea Karina Vázquez es un caso testigo del sSAP en Argentina. Ella denunció a su marido por abuso y maltrato, pero en octubre de 2012 el tribunal ordenó un allanamiento a su domicilio. 
Violentaron su casa y se llevaron forzadamente a sus hijos de tres, 10 y 11 años. Antes de que su progenitor se apoderara de ellos, hubo gritos, llantos y las súplicas de los tres que imploraban por quedarse con su madre.
Los jueces que ordenaron esta acción, le prohibieron a Andrea el acercamiento a sus hijos a una distancia de 500 metros. Lo llamativo del caso es que no hay ninguna denuncia en su contra sobre su rol como madre. 
"Pude ver a mis hijos en contadas ocasiones" dijo Andrea a SEMlac y, a pesar de tanta injusticia, ella estima que su caso "marcó un camino", pues llena de esperanzas a más de 40 víctimas que fueron abusadas por los tres jueces del ex Tribunal de Familia de Lomas de Zamora: Enrique Quiroga, María Silvia Villeverde y Roxana del Río.
"Esos magistrados hoy enfrentan seis pedidos de jury de enjuiciamiento. Los jueces no son intocables", remarcó.

Recuadro:
El supuesto SAP también es implementado en diversos países: Chile, Brasil, Italia, Paraguay, España, Australia y México, entre otros.
En Argentina, la Cámara de Diputados presentó su rechazo en un proyecto de ley al SAP y su terapia, como trastorno a ser diagnosticado en procesos judiciales de familia. El proyecto manifiesta su preocupación por "el uso de estas técnicas en el ámbito judicial, al posibilitar establecer la revinculación con un padre abusador y la reversión de la tenencia en caso de negativa".
El 9 de mayo, en México, se aprobó un decreto que activó el malestar del activismo regional. El decreto adiciona al Código Civil del Distrito Federal el sSAP y refiere: "se comete violencia familiar cuando alguno de sus integrantes transforme la conciencia de un menor de edad con el objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con uno de sus progenitores". 
Y continúa: "Esta conducta se denomina alienación parental cuando es realizada por uno de los padres, quien por este motivo sería suspendido de la patria potestad del hijo y, en consecuencia, del
régimen de visitas y convivencias que, en su caso, tenga decretado."


Publicado por: Especial de SEMlac – Norma Loto – mayo/2014 -

Paridad política para la mujer en Panamá: una larga lucha.

Las damas en los poderes del Estado siguen siendo una ‘especie exótica’
En estas elecciones las mujeres fuimos hacia adelante’, comenta Eyra Ruiz, del Frente Femenino del Partido Revolucionario Democrático (PRD), cuando se le consulta sobre el papel de la mujer en los últimos comicios.
Las votaciones del 4 de mayo dejaron 15 futuras representantes (solo contando los distritos cabecera), 10 alcaldesas y 13 diputadas, así como una vicepresidenta electa. Un número lejano al 50% de la cuota de paridad que exige el Código Electoral actualmente. Incluso, lejano al 30%, que era el porcentaje requerido antes de las últimas reformas. ‘No es lo óptimo, falta mucho por hacer, pero es un avance’, considera Ruiz.
Gloria Young, exlegisladora y activista por la paridad de género en la política, comenta que ‘el elector supo reconocer la calidad, pues las mujeres en estas elecciones presentaron una oferta del más alto nivel’.
Young, miembro de la ‘Iniciativa por la paridad’ y quien dictó parte de los seminarios de ‘Liderazgo y estrategias electorales’, en el cual, según sus propios cálculos, participaron, ‘cerca del 90% de las mujeres que se candidatizaron a algún puesto durante todo el proceso electoral’, comenta que ‘el elector supo reconocer la calidad, pues las mujeres en estas elecciones para llegar a ocupar un puesto de votación popular’.
¿CUARTEL DE INVIERNO?
Las Asambleas son, al parecer, el principal espacio para las mujeres en la política. Un estudio de la Comisión Internacional de los Derechos Humanos (CIDH) indica que hay un ‘avance significativo en las Américas, el aumento en la representación política de las mujeres en las legislaturas durante las últimas dos décadas’.
Según la Unión Interparlamentaria, ‘las mujeres actualmente representan el 22.7% en los Congresos americanos, siendo la región con mayor porcentaje de mujeres a nivel mundial en este ámbito luego de los países nórdicos’. La actual Asamblea cuenta con seis diputadas, es decir, el 8.5% de las curules. Esto colocó a Panamá entre los países con ‘la representación más baja en las Américas’, solo por delante de Brasil y Belice.
Sin embargo, a partir del 1 de julio las cosas cambiarán: Al Palacio Justo Arosemena no solo regresarán las 6 mujeres que fueron diputadas los últimos cinco años, sino que las acompañarán 7 féminas más. La mujer obtuvo un 10% más de espacio en el Órgano Legislativo.
‘Que todos las representantes de un mismo género hayan sido reelectos significa que las mujeres han dejado raíces en la Asamblea’, considera Gloria Young.
Además de duplicar su participación, hay otro récord que se apuntó el género femenino en las últimas elecciones: la mayor cantidad de votos para un solo diputado. Ese mérito lo ostenta Ana Matilde Gómez, ningún otro diputado electo se ganó, en sus respectivos circuitos, tantos ganchos como lo hizo ella en el 8-7, donde se depositaron 20 mil 53 sufragios a su favor (el 20.5% del total de los votos emitidos en ese circuito).
A este triunfo hay otro elemento que agregarle: La exprocuradora es la única aspirante por la libre postulación en el Palacio Justo Arosemena. Gómez ya había tenido el mérito de ser la primera mujer en alcanzar el puesto de Procuradora General de la Nación y, en una situación catalogada de irregular por muchos, también fue la primera dama en ser separada del cargo.
Al ser entrevistada para el ‘Polígrafo’ de La Estrella de Panamá unas semanas antes de las elecciones la entonces candidata Gómez se refería a lo difícil que puede ser competir para un puesto de elección popular, más en un circuito como el 8-7 que contempla corregimientos como Ancón, Bella Vista, Bethania, Calidonia, Curundú, Pueblo Nuevo, San Felipe y Santa Ana: ‘Hay un sistema en donde me enfrento a uno de los circuitos más heterogéneos, con una composición muy dispar desde los social y político. Yo estoy en desventaja con los que tienen toda la organización y plataforma de un partido político. Definitivamente, no se corre en igualdad de condiciones’.
Sobre este triunfo, comenta Eyra Ruiz: ‘Es muy complaciente no solo que haya ganado, sino cómo lo hizo. Ana Matilde Gómez recoge el sentir de la mujer con un discurso que va de frente y sin utilizar muchos recursos’.
Gloria Young indica que, tanto Gómez como sus 12 congéneres que ahora son diputadas electas, tienen la responsabilidad de ‘seguir luchando por la paridad’. La también poetisa agrega: ‘Espero que las diputadas del CD, que pronto pasarán a ser oposición no se amedrenten’.
MIRADAS DISTINTAS
La CIDH, en su informe ‘El camino hacia una democracia sustantiva: la participación política de las mujeres en América, expresa: ‘El acceso limitado de las mujeres a los puestos de poder y toma de decisión, por un lado, es el resultado de la discriminación histórica que han sufrido, mediante la cual se establecen relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres, y se perpetúan estereotipos de género que encasillan a las mujeres al ámbito doméstico. La Comisión observa que el ejercicio de los derechos políticos de las mujeres se ve notoriamente afectado por la falta de igualdad en la división sexual del trabajo y la jerarquía de los roles de género en la familia’.
‘Cuando un hombre mira a una mujer que está involucrada en la política, la considera una loca o una grilla, y muchos otros epítetos más que no quisiera decir’, comenta Eyra Ruiz. ‘Cuando una mujer ve a otra aspirando a un puesto de elección popular, ve a alguien con bastante coraje y carácter’, opina la perredista.
Briseida de López, del ‘Foro de mujeres de partidos políticos’, opina: ‘La mujer que trabaja llega de noche a su casa. Si es pobre, es para ponerse a cocinar, a lavar, a planchar los uniformes. ¿De qué tiempo dispone? Ahí debe estar el Estado, para suplir las ausencias que siente la mujer’.
RECURSOS
Gloria Young destaca que es meritorio el triunfo de las mujeres que ocuparán la Asamblea en los próximos cinco años, porque ‘no todas tenían los mismos recursos. Hubo mucha desventaja, desigualdad, a la hora de competir las mujeres contra los hombres, sobre todo cuando los hombres eran candidatos del oficialismo’, considera la exlegisladora, quien lamenta que la diferencia entre los presupuestos de una campaña y otra fueran tan grandes e incluso, lamenta que entre las propias mujeres la disparidad fuese tan amplia.
La CIDH comenta que ‘las desventajas socio-económicas, como el acceso limitado de las mujeres al financiamiento para las campañas y candidaturas en los partidos políticos y en la contienda a cargos públicos’ limita la participación de la mujer en la política y en la búsqueda por la obtención de cargos de elección popular.
En un reportaje de la cadena HispanTV , Teresita de Arias, del Partido Popular, comentó que es necesario ‘que se reduzca el costo de las campañas, y que el tema de la publicidad todos los candidatos y candidatas, de un partido o que corran por la libre postulación, tengan acceso a la publicidad de manera igualitaria, financiada por el Tribunal Electoral, ya que no es posible’.
LAS PROVINCIAS MACHISTAS
‘El mayor desconocimiento de las mujeres de sus derechos políticos, especialmente en áreas rurales y marginadas’ forma parte de ‘una serie de obstáculos estructurales que contribuyen a la ausencia y poca presencia de las mujeres en los distintos ámbitos de la vida pública en muchos países’, considera la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
‘Provincias Centrales es donde más problemas tenemos’, comenta Eyra Ruiz, ‘particularmente en la provincia de Los Santos. Es un tema cultural. En estos casos, el trabajo se debe hacer es con los hombres’. De los 19 representantes que hay en el distrito de Las Tablas, cabecera de Los Santos, solo dos son mujeres, y de los dos circuitos que tiene la provincia, uno escogió a una mujer como su diputada, el 7-2, donde ganó Mariela Vega. En el caso de las alcaldías, los cinco distritos santeños serán gobernados por hombres.
Sí, la participación femenina en esa región es mínima; pero, según las estadísticas, las cosas son peor en Veraguas: En el Concejo Municipal de Santiago no habrá mujeres, pues todos los que fueron escogidos como representantes del distrito son hombres; así como lo son todos los alcaldes electos de la provincia. En la Asamblea, los cinco diputados provenientes de la tierra de Urracá son varones. Ni una sola mujer en el panorama.
En Herrera, tampoco habrá alcaldesas y en el distrito de Chitré no hay una sola representante. En cuanto a las diputaciones, los tres circuitos que inician con ‘6’ fueron ocupados por hombres.
Las otras provincias sin diputadas son Bocas del Toro y Darién. A nivel comarcal, ni en Guna Yala ni en la Emberá Wounaan se seleccionaron féminas.
EL GABINETE
Hasta el momento, el presidente electo ha informado quienes lo acompañarán en el Ministerio de la Presidencia (Álvaro Alemán), Gobierno (Milton Henríquez), Vivienda y Ordenamiento Territorial (Carlos Dubois), Salud (Julio Santamaría), Economía y Finanzas (Dulcidio de la Guardia) y Relaciones Exteriores (Isabel St. Malo).
De los seis nombramientos ya oficializados, solo uno se trata de una mujer, Isabel St. Malo, en la Cancillería, quien, además, es la vicepresidente electa.
Cuando se le consulta a Eyra Ruiz cómo ve el panorama sobre quiénes ocuparán los ministerios, ella contesta sin disimulo: ‘Fatal, pues casi todos los nombres que suenan o que ya fueron mencionados son hombres’. Para la encargada del Frente Femenino del PRD, ‘ese gabinete debe tener equilibrio’. Ruiz trae a colación que los candidatos presidenciales firmaron el Pacto por la Mujer. ‘Varela se comprometió a la paridad’. Al consultarle de qué vale un pacto y qué se podría hacer en caso tal de que Varela no dé las mismas oportunidades a un género que al otro, Ruiz comenta: ‘Tendremos que imponerle una sanción moral’.
Al hablar sobre el papel de la mujer en el Ejecutivo, la CIDH menciona en su informe sobre paridad política que’ las mujeres ministras tienen que vencer los roles y las expectativas de género que ponen en duda sus capacidades de liderazgo y las excluyen de la toma de decisiones conjuntas con sus colegas... muchas veces la presencia de las mujeres en los ministerios no se traduce en poder real debido, en gran parte, a los roles y expectativas de género que tienen que vencer mencionados con anterioridad y a las limitaciones institucionales que enfrentan. En este sentido, uno de los estudios académicos en la materia señala, la exclusión de las Ministras de los procesos de toma de decisiones y la informalidad en la que se llevan a cabo estos procesos, sobre todo en países donde hay figuras presidenciales fuertes, les impide promover cambios en las políticas públicas’.
¿SIEMPRE SEGUNDAS?
De las siete candidaturas distintas que hubo para la presidencia, solo tres no contaron con una mujer en la nómina. Las otras cuatro (Panameñismo-Partido Popular, CD-Molirena, FAD, y el independiente Esteban Rodríguez), sí buscaron a una dama para acompañar en la fórmula.
Cuando se le consulta si considera que las mujeres fueron utilizadas por los partidos y los candidatos, Eyra Ruiz comenta que no, y destaca que las cuatro candidatas a vicepresidente fue el resultado de ‘una presión que las mujeres ejercimos’. Además, resalta la perredista (partido cuya nómina presidencial estuvo conformada por dos hombres), que ‘todas las candidatas son mujeres profesionales y muy preparadas’.
Panamá fue el tercer país de Latinoamérica que tuvo una mujer presidente. Se trató de Mireya Moscoso, quien ocupó el Palacio de Las Garzas de 1999 a 2004. .
Estadísticas del Tribunal Electoral indican que, de las 4,419 postulaciones que hubo para los pasados comicios, 1057 tuvieron a una mujer como suplente (no importa qué puesto fuera). Eyra Ruiz no considera que se deba ver como negativo que haya más mujeres de secundarias que de principales, es parte de un cambio de mentalidad, pues, señala ‘antes las mujeres ni siquiera corrían como suplentes, les hemos enseñado a los hombres que deben ser inclusivos’.
Ana Matilde Gómez es uno de los particulares casos en donde tanto el candidato principal como el candidato suplente son mujeres. Al respecto, la exprocuradora comentó que escogió a Alida Spadafora porque con eso quiere ‘garantizar dos cosas: Soy mujer e independiente, si algo me llegara a suceder, el cargo quedaría en manos de otra mujer, también independiente. Además, Alida se complementa conmigo porque mi formación es jurídico-social y la de ella es científico-técnica’.
LOS RETOS
Para Gloria Young es necesario que en las próximas reformas electorales se apruebe el ‘voto vinculado’, que consiste en que, en las papeletas de votación, tanto de las primarias como las de elecciones generales, principalmente para las diputaciones plurinominales, se le otorgue la casilla a los candidatos no solo por los votos obtenidos sino también por su género; es decir, que se intercalen los hombres con las mujeres: En la casilla 1 se coloca al hombre con más votos; en la casilla 2, a la mujer con más votos; en la casilla 3, al segundo hombre con más votos, no importa si ha obtenido más sufragios que la mujer de la casilla 2; y así, hasta presentar a todos los candidatos.
Eyra Ruiz comenta que ella espera que en el futuro, las mujeres que sean candidatas a vicepresidente sean ‘más beligerantes’, además, también menciona que tiene la expectativa que en este gobierno se ‘apruebe la ley de paridad como Dios manda’ y que se establezca que si un partido no cumple con la cuota mínima, entonces se le ‘penalice’.
‘Las mujeres representan la mitad de la sociedad. Es fundamental, para que la democracia sea real y efectiva, y que haya un buen gobierno que las mujeres estén en la toma de decisiones políticas’, considera Irune Aguerrizabal, de ONU Mujeres.
Al consultarle si no cree que buscar la paridad es un reto muy grande y difícil como para lograrlo en el futuro cercano, Gloria Young concluye: ‘Cuando las mujeres asumen el reto, lo hacen mejor’.
Publicado por: Diario La estrella de Panamá - José María Torrijos Legazpi – 25/05/14 -



Ellen DeGeneres y Portia de Rossi renovarán sus votos matrimoniales

Las artistas no se conformarán con reunir a sus allegados para celebrar su sexto aniversario de boda.

La presentadora Ellen DeGeneres y su esposa, la actriz Portia de Rossi, no solo aprovecharán sus próximas vacaciones en Sídney para celebrar su sexto aniversario de boda, sino que también reunirán a numerosos amigos y familiares en la ciudad australiana para volver a jurarse amor eterno a través de una emotiva ceremonia.
"Ellen y Portia viven uno de los matrimonios más sólidos del mundo del espectáculo, pero las dos saben que es necesario demostrar con actos y palabras el compromiso de por vida que firmaron hace ya seis años. Además de conmemorar el día en que unieron sus vidas para siempre, renovarán sus votos matrimoniales y acallarán los rumores que [en diciembre] apuntaban a que su relación no era tan idílica", reveló una fuente a la edición estadounidense de la revista OK!

La elección de Sídney como escenario de su "segundo enlace" no solo se debe al amor que Portia siente por la ciudad en la que vivió los mejores años de su juventud, ya que también se explica con el hecho de que la vibrante metrópolis acoge una variada y extensa comunidad de homosexuales que, cada año, celebran la tolerancia y el respeto a la diversidad que se respira en sus calles.

"Portia está muy emocionada porque por fin tendrá la oportunidad de celebrar su aniversario en su país natal, coincidiendo con la escapada que ambas tenían planeada antes de pensar en una segunda boda. Que la fiesta que están organizando tenga lugar en Sídney también tiene un fuerte componente simbólico, ya que es una de las ciudades más admirables del mundo en lo que respecta a la libertad sexual y al respeto a la diferencia", aseguró el mismo informante.


Publicado por: elespectador.com – Bang Showibz – 26/05/14 -  

Trabajadoras migrantes en servicio doméstico, su espacio y sus derechos

Flujos migratorios provenientes de determinados países son fundamentalmente femeninos

Panamá se encuentra entre los países receptores de flujos migratorios internacionales, donde se concreta el fenómeno de la feminización de las migraciones. Dicho fenómeno hace referencia a la relativamente nueva forma de migrar de las mujeres, más autónomas e independientes que antes, solas, con proyectos migratorios propios —que no individuales—, buscando oportunidades de trabajo y generación de ingresos.
FLUJOS MIGRATORIOS FEMENINOS
Si bien, según datos del último censo, Panamá recibe tanto hombres (50,8%), como mujeres migrantes (49,2%), lo cierto es que los flujos migratorios provenientes de determinados países son fundamentalmente femeninos. Así, los flujos migratorios con mayor porcentaje de mujeres migrantes provienen de República Dominicana (68%), Nicaragua (59%) y Colombia (54%). Destacan algunas tendencias en relación a estos flujos: las mujeres dominicanas son quienes presentan una brecha más grande en relación a los hombres migrantes de su misma nacionalidad; las migrantes colombianas son quienes constituyen el porcentaje más alto del colectivo de mujeres migrantes en Panamá (33%) y el flujo migratorio femenino procedente de Nicaragua es el que ha experimentado mayor incremento en los últimos años.
OPORTUNIDADES DE INSERCIÓN LABORAL DE LAS TRABAJADORAS MIGRANTES
La principal característica del colectivo de trabajadoras migrantes en Panamá es su heterogeneidad, marcada por variables como su nacionalidad, edad, nivel de estudios, tiempo en el país o estatus migratorio. Aún así, dicha heterogeneidad se diluye al coincidir, gran parte de ellas, en determinados nichos laborales en la ciudad de Panamá, en un contexto laboral que responde a la tradicional división sexual del trabajo.
Las trabajadoras migrantes con poca o media cualificación encuentran oportunidades de trabajo en Panamá fundamentalmente en aquellos sectores más feminizados del mercado laboral (donde la brecha entre hombres y mujeres es más grande) y que son fundamentalmente: trabajo doméstico, cuidado de niños/as, enfermos/as o ancianos/as y trabajo sexual. Dichas ocupaciones son, no por casualidad, aquellas donde las condiciones de trabajo son también más precarias, y donde se violan con más frecuencia los derechos laborales.
Las deficientes e incluso discriminatorias condiciones de trabajo de estas ocupaciones las coloca lejos del interés de las mujeres que poseen un mayor abanico de posibilidades de inserción laboral - mujeres nacionales e incluso mujeres migrantes con alto grado de calificación profesional - quienes cuentan con la posibilidad de insertarse en otros trabajos, en mejores condiciones.
Así, el trabajo doméstico y de cuidados, como el trabajo sexual, no son solo las ocupaciones más feminizadas en un mercado laboral fuertemente segregado por sexo, sino además, son las ocupaciones donde la brecha entre mujeres migrantes y mujeres panameñas (no indígenas) es también más grande.
MIGRANTES EN EL TRABAJO DOMÉSTICO REMUNERADO
Si atendemos específicamente al trabajo doméstico como área de inserción laboral de una gran parte de las migrantes provenientes de los flujos más ‘feminizados’, comprobamos cómo actúan las redes de mujeres a través de la migración, y por tanto, las cadenas globales de cuidados.
Dichas cadenas hacen referencia al fenómeno que explica que en aquellos países donde las mujeres nacionales han conseguido incrementar sus niveles de formación, así como sus oportunidades de inserción laboral, delegan en ‘otras mujeres’ las responsabilidades ligadas a sus roles de género tradicionales, especialmente aquellas relativas a las tareas domésticas y de cuidados.
Esas otras mujeres cuentan con menores oportunidades de inserción laboral en sectores profesionales con mejores condiciones de trabajo, más formales o de mayor reconocimiento social. Esas mujeres son, en muchos casos, mujeres migrantes.
Las trabajadoras migrantes en Panamá (sobretodo dominicanas, nicaragüenses y colombianas) constituyen así un eslabón fundamental en las cadenas globales de cuidados; el eslabón que asegura la realización de las tareas de cuidados en un contexto donde las mismas no están siendo ocupadas ni por los hombres (migrantes o no), ni por quienes hasta el momento las habían venido desarrollando (otras mujeres).
ESTATUS MIGRATORIO Y ECONOMÍA INFORMAL
Especialmente para aquellas migrantes que se encuentran en situación irregular, con el visado vencido o sin permisos de residencia y trabajo – quienes por otro lado constituyen un alto porcentaje del total - el servicio doméstico es a veces la única opción.
Todo ello por ser un sector altamente informal, con baja o nula inspección laboral, donde los/as empleadores/as no exigen documentación, y en el que existe una demanda alta de trabajadoras en Panamá.
El estatus migratorio irregular de las trabajadoras condiciona su limitado acceso a otras oportunidades laborales en el país. Es por esa razón que las mujeres migrantes expresan un alto interés por regularizar su situación, y acuden mayoritariamente a los procesos de regularización extraordinaria en el país (Crisol de Razas), donde adquirir el estatus regular es más sencillo y más barato.
Así, según datos del Servicio Nacional de Migración, las mujeres migrantes acuden más que los hombres a estos procesos.
Es importante destacar que a pesar de la desregulación en la que suele desarrollarse la relación laboral entre empleador/a y trabajadora doméstica, el trabajo doméstico en Panamá está regulado.
Sin embargo, una mirada atenta a la específica regulación de este sector evidencia las condiciones desfavorables o incluso discriminatorias bajo las cuales dicha actividad puede desarrollarse formalmente. Que sea considerado ‘contrato especial’ ya ubica al trabajo doméstico fuera de los cauces ordinarios de la legislación laboral, y le otorga un estatus diferente.
Pero cuando además dichas condiciones especiales suponen una merma de derechos en relación a otro tipo de contratos, dicha condición especial se convierte en discriminatoria. Así, que los contratos en el servicio doméstico puedan ser verbales; que el salario mínimo sea significativamente inferior al propio salario mínimo establecido en el país para el resto de trabajos; o que el límite máximo de horas de trabajo sea significativamente superior, manifiestan dicha inequidad.
DERECHOS VULNERADOS
Que las trabajadoras migrantes se inserten en sectores laborales con regulaciones discriminatorias en relación a otros sectores, o en los que se tienda a trabajar por fuera de la regulación existente, determina que ellas sufran las peores condiciones de trabajo y que se violen con frecuencia sus derechos laborales.
A ello se suma la baja afiliación sindical o asociativa de estas trabajadoras, así como la ausencia de información relativa a sus derechos, muy vinculada al aislamiento, el miedo y el limitado acceso a los canales donde circula la información.
La invisibilidad en la que viven y trabajan dichas mujeres no ayuda, así como tampoco el ‘mirar para otro lado’ de quienes tienen o deberían tener alguna responsabilidad en la situación y condición laboral, e incluso vital, de dichas mujeres.

Publicado por: Diario La Estrella de Panamá - Eugenia Rodríguez Blanco – 25/05/14 -

Crímenes de honor, el castigo a los matrimonios no concertados

El asesinato de una pareja a hachazos por haberse fugado contra la voluntad de sus padres despertó el debate en países como la India.

En un país como la India, donde los matrimonios concertados son mayoría, la posibilidad de que una pareja de enamorados decida casarse en contra de la tradición y sin la aprobación familiar puede llevar a un crimen de honor.
Manoj y Kiran, de 21 y 19 años, fueron asesinados a hachazos el pasado martes por sus familiares en el estado de Haryana, en el norte de la India, por haberse fugado juntos en contra de la voluntad de sus respectivos padres, según los medios locales.

La pareja provenía de la misma comunidad, lo que equivale a cometer incesto según el código matrimonial impuesto por los consejos de casta o "khap panchayat", un sistema de consejos rurales que imparten justicia a espaldas de la Policía y los Tribunales.
El estricto código, sin embargo, mostró atisbos de apertura a finales de abril cuando el gran consejo de casta de Haryana decidió levantar el veto a los matrimonios entre personas de diferente casta, una tradición que había permanecido intacta durante 600 años.
Aún así, uno de los líderes del consejo, Mahavir Singh, dejó claro que la unión entre jóvenes que comparten "lazos de sangre (la pertenencia a una misma comunidad aunque no sean familiares) nunca será aceptado", según el canal local NDTV.
"¿Quiénes son ellos para decirle a la gente lo que puede hacer? Nadie tiene permiso para decidir qué debemos hacer. Están jugando con nuestros derechos democráticos y eso es inaceptable", espetó a Efe la secretaria general de la Asociación de Mujeres Democráticas de la India (AIDWA, en inglés), Jagmati Sangwan.
La activista aseguró que la razón del consejo para dar ese paso fue que debía hallar una solución a la falta de mujeres (919 niñas cada 1.000 niños entre los pequeños de hasta seis años, según el censo de 2011).

La responsable de AIDWA, una organización que lleva 25 años luchando contra esta lacra social, explicó que en el país hay predilección por el varón, pero "el honor de la familia recae en la mujer, por lo que los crímenes de honor, en un 99 % de los casos, suele cometerlos la familia de ella".
"En el pasado, nos enfrentamos a momentos muy difíciles, con los 'panchayat' amenazándonos por ir contra la tradición. Pero tras años de lucha hemos logrado forzar la maquinaria del Estado para que haga algo por proteger a esas parejas", afirmó Sangwan.
En Haryana, uno de los estados indios más afectados por los crímenes de honor, se ha logrado que la Administración local proteja a las parejas que desean casarse, siempre y cuando tengan la edad mínima para hacerlo, 21 años el hombre y 18 la mujer.
"Ahora, si un policía no hace lo suficiente en un caso de asesinato por honor, se puede actuar legalmente contra el agente implicado", añadió Sangwan.
La inacción policial fue criticada el año pasado por Naciones Unidas en un informe titulado "Leyes y preferencia por los hijos en la India".
"En la mayoría de los casos de crímenes de honor, la Policía actúa como agentes de la familia de la chica y registra casos falsos de secuestro contra el chico, lo que supone en ocasiones largos períodos de prisión para él", se indica en el documento.
"La Policía registra errónea y deliberadamente como suicidios los asesinatos de chicas cometidos por familiares (...). Esos policías deberían ser juzgados y retirados de sus puestos de manera inmediata", sentencia el estudio.

No existen datos oficiales sobre el número de crímenes de honor que se cometen en el gigante asiático, pero AIDWA estima que son unos 1.000 al año, casi tres al día.
"¡Regresa conmigo o te mataré! Si os veo juntos donde sea, no preguntaré, simplemente os mataré", amenazó a Akash (nombre simulado) y a su compañera Chabi el padre de ella, según reveló el joven en una entrevista concedida a Efe el año pasado mientras se hallaba escondido.
Los jóvenes, que pertenecen a castas diferentes, pidieron ayuda a la organización "Comandos del Amor", encargada de proteger a amantes fugitivos, ya que tenían que ocultarse de la familia y también de la Policía porque Akash fue denunciado por su suegro por secuestro.
Esta semana, el joven explicó e Efe desde la ciudad occidental de Bombay que la aventura no terminó bien.
"Los padres de Chabi nos contactaron y creímos que aceptaban nuestra relación, así que fuimos a verlos a Calcuta, donde incluso me quedé un par de días con ellos. Me preguntaron si su hija podía quedarse un mes y luego reunirse conmigo, y me pareció bien", narró Akash.
"Poco después recibí una llamada de Chabi pidiéndome que no volviera a verla, que la dejase en paz", concluyó el joven, que reconoció que no sabe si su novia hablaba por voluntad propia o forzada por las amenazas de sus padres.

La agencia local PTI publicó recientemente una historia similar ocurrida en la región de Andhra Pradesh, en el sur de la India, aunque allí todo acabó en tragedia.
Los padres de la joven convencieron a la pareja fugitiva, recién casada, para que regresara a casa y fingieron aceptar el matrimonio, pero la primera noche en su antiguo hogar estrangularon a la novia.
Publicado por: elespectador.com – EFE – 26/05/14 -