miércoles, 21 de mayo de 2014

Infancia perdida: niños y adolescentes son engañados por el crimen organizado. (Honduras)

Niños y adolescentes pobres de Honduras han perdido la infancia por involucrarse en el crimen organizado. La constatación es de la organización Casa Alianza, revelada en el informe "Infancia y juventud en las redes del crimen organizado en Tegucigalpa”. La entidad señala que los menores están involucrados principalmente en robos, asesinatos, extorsión, tráfico y venta de drogas y armas.
El crimen organizado encuentra en la pobreza y en la carencia una brecha para engañar y reclutar a niños y adolescentes que son entrenados para usar armas y estar en la línea de frente de acciones violentas. Además de ser una mano de obra barata, los menores no son castigados por la ley hondureña. No existen estadísticas oficiales, pero en el se informe se asegura que es cada vez más alto el número de menores de 10 a 18 años que integran pandillas y grupos criminales en el país.

Casa Alianza señala que la marginalidad, la exclusión social y la desintegración familiar son también factores condicionantes, pero no determinantes para que niños y adolescentes se vinculen con grupos criminales. La pobreza y la situación de abandono familiar se señalan como los factores que convierten a los menores en más vulnerables al reclutamiento forzado por el crimen organizado.
De 120 niños y adolescentes entrevistados durante la preparación del informe, el 44% manifestó que las actividades ilícitas que rinden mejor y de forma más rápida y fácil son la venta de drogas, el robo y el cobro de extorsiones. Vender o transportar drogas y armas y conseguir marihuana y alcohol también fueron citadas como "actividades” fáciles de realizar en Tegucigalpa.
Atentamente alerta a esta situación, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) realizó un llamado al Estado hondureño para que proteja a los niños y adolescentes de la violencia y dé prioridad a las investigaciones sobre varios asesinatos de menores en el país. "Ante los recientes asesinatos de menores en centros de reclusión o en sus comunidades, las autoridades hondureñas deben realizar investigaciones diligentes e imparciales, además de aplicar las sanciones correspondientes para evitar la impunidad y la repetición de hechos similares”, demandó el organismo.

El último 4 de mayo, cinco jóvenes murieron y uno fue herido por la explosión de una granada dentro de un centro correccional de menores en San Pedro Sula. Recientemente, otros cuatro adolescentes fueron asesinados a puñaladas en sus casas y otros dos fueron torturados y asesinados. Las autoridades hondureñas atribuyen la autoría de los casos a bandas, pandillas y grupos criminales.
A fines de abril de este año, la relatora especial de la ONU sobre venta, prostitución y pornografía infantil, Najat Maalla M'jid, ya había demandado al país que adoptara con urgencia medidas para proteger a los menores víctimas de violencia y abusos.

Honduras está siendo bañada por una ola de violencia. Datos de 2012 de la Oficina de las Naciones Unidas para las Drogas y el Delito (Unodc) muestran que el país tiene la tasa de homicidios más alta del mundo, son 90,4 por cada 100.000 habitantes. De acuerdo con un relevamiento de la ONG Consejo Ciudadano por la Seguridad Social Pública y la Justicia Penal, de México, por tercer año consecutivo la ciudad hondureña de San Pedro Sula fue considerada la más violenta del mundo.


Publicado por: Adital Joven -  Honduras – Natasha Pitts – 21/05/14 -

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