lunes, 4 de noviembre de 2013

HISTORIA DEL FEMINISMO (3) Neofeminismo: los años 60 y 70

La consecución del voto y todas las reformas que trajo consigo habían dejado relativamente tranquilas a las mujeres; sus demandas habían sido satisfechas, vivían en una sociedad legalmente cuasi-igualitaria y la calma parecía reinar en la mayoría de los hogares. Sin embargo, debía ser una clama un tanto enrarecida, pues se acercaba un nuevo despertar de este movimiento social. 

La obra de Simone de Beauvoir es la referencia fundamental del cambio que se avecina. Tanto su vida como su obra son paradigmáticas de las razones de un nuevo resurgir del movimiento. Tal y como ha contado la propia Simone, hasta que emprendió la redacción de El segundo sexo apenas había sido consciente de sufrir discriminación alguna por el hecho de ser una mujer. La joven filósofa, al igual que su compañero Jean Paul Sartre, había realizado una brillante carrera académica, e inmediatamente después ingresó por oposición -también como él- a la carrera docente. ¿Dónde estaba, pues, la desigualdad, la opresión? Iniciar la contundente respuesta del feminismo contemporáneo a este interrogante es la impresionante labor llevada a cabo en los dos tomos de El segundo sexo (1949). Al mismo tiempo que pionera, Simone de Beauvoir constituye un brillante ejemplo de cómo la teoría feminista supone una transformación revolucionaria de nuestra comprensión de la realidad. Y es que no hay que infravalorar las dificultades que experimentaron las mujeres para descubrir y expresar los términos de su opresión en la época de la "igualdad legal"

Esta dificultad fue retratada con infinita precisión por la estadounidense Betty Friedan: el problema de las mujeres era el "problema que no tiene nombre", y el objeto de la teoría y la práctica feministas fue, justamente, el de nombrarlo. Friedan, en su también voluminosa obra, La mística de la feminidad (1963), analizó la profunda insatisfacción de las mujeres estadounidenses consigo mismas y su vida, y su traducción en problemas personales y diversas patologías autodestructivas: ansiedad, depresión, alcoholismo [1]. Sin embargo, el problema es para ella un problema político: "la mística de la feminidad" -reacción patriarcal contra el sufragismo y la incorporación de las mujeres a la esfera pública durante la Segunda Guerra Mundial-, que identifica mujer con madre y esposa, con lo que cercena toda posibilidad de realización personal y culpabiliza a todas aquellas que no son felices viviendo solamente para los demás.

b) Feminismo liberal
Betty Friedan contribuyó a fundar en 1966 la que ha llegado a ser una de las organizaciones más feministas más poderosas de Estados Unidos, y sin duda la máxima representante del feminismo liberal, la Organización Nacional para las Mujeres (NOW). El feminismo liberal se caracteriza por definir la situación de las mujeres como una de desigualdad -y no de opresión y explotación- y por postular la reforma del sistema hasta lograr la igualdad entre los sexos. Las liberales comenzaron definiendo el problema principal de las mujeres como su exclusión de la esfera pública, y propugnaban reformas relacionadas con la inclusión de las mismas en el mercado laboral. También desde el principio tuvieron una sección destinada a formar o promover a las mujeres para ocupar puestos públicos. Pero bien pronto, la influencia del feminismo radical empujó a las más jóvenes hacia la izquierda. Ante el malestar y el miedo a los sectores más conservadores, Betty Friedan declara que: "En el futuro, la gente que piensa que NOW es demasiado activista tendrá menos peso que la juventud" [2]. Así, terminaron abrazando la tesis de que lo personal es político -cuando Friedan había llegado a quejarse de que las radicales convertían la lucha política en una "guerra de dormitorio"- y la organización de grupos de autoconciencia, dos estandartes básicos del feminismo radical y que inicialmente rechazaban. Más tarde, con el declive del feminismo radical en Estados Unidos, el reciclado "feminismo liberal" cobró un importante protagonismo hasta haber llegado a convertirse, a juicio de Echols, "en la voz del feminismo como movimiento político" [3].
Sin embargo, fue al feminismo radical, caracterizado por su aversión al liberalismo, a quien correspondió el verdadero protagonismo en las décadas de los sesenta y setenta.

c) Surgimiento del feminismo radical: "feministas políticas" y "feministas"
Los sesenta fueron años de intensa agitación política. Las contradicciones de un sistema que tiene su legitimación en la universalidad de sus principios, pero que en realidad es sexista, racista, clasista e imperialista, motivaron a la formación de la llamada Nueva Izquierda y diversos movimientos sociales radicales como el movimiento antirracista, el estudiantil, el pacifista y, claro está, el feminista. La característica distintiva de todos ellos fue su marcado carácter contracultural: no estaban interesados en la política reformista de los grandes partidos, sino en forjar nuevas formas de vida -que prefigurasen la utopía comunitaria de un futuro que divisaban a la vuelta de la esquina- y, cómo no, al hombre nuevo. Y tal como hemos venido observando hasta ahora a lo largo de la historia, muchas mujeres entraron a formar parte de este movimiento de emancipación.
En buena medida, la génesis del Movimiento de Liberación de la Mujer hay que buscarla en su creciente descontento con el papel que jugaban en aquél. Así describe Robin Morgan lo que fue una experiencia generalizada de mujeres: "Como quiera que creíamos estar metidas en la lucha para construir una nueva sociedad, fue para nosotras un lento despertar y una deprimente constatación descubrir que realizábamos el mismo trabajo en el movimiento que fuera de él: pasando a máquina los discursos de los varones, haciendo café pero no política, siendo auxiliares de los hombres, cuya política, supuestamente, reemplazaría al viejo orden" [4]. 
De nuevo fue a través del activismo político junto a los varones, como en su día las sufragistas en la lucha contra el abolicionismo, como las mujeres tomaron conciencia de la peculiaridad de su opresión. Puesto que el hombre nuevo se hacía esperar, la mujer nueva -de la que tanto hablara Kollontai a principios de siglo- decidió comenzara reunirse por su cuenta. La primera decisión política del feminismo fue la de organizarse en forma autónoma, separarse de los varones, decisión con la que se constituyó el Movimiento de Liberación de la Mujer. Tal y como señala Echols, si bien todas estaban de acuerdo en la necesidad de separarse de los varones, disentían respecto a la naturaleza y el fin de la separación. Así se produjo la primera gran escisión dentro del feminismo radical: la que dividió a las feministas en "políticas" y "feministas". Todas ellas forman inicialmente parte del feminismo radical por su posición anti sistema y por su afán de distanciarse del feminismo liberal, pero sus diferencias son una referencia fundamental para entender el feminismo de la época.
En un principio, las "políticas" fueron mayoría, pero a partir del 68 muchas fueron haciéndose más feministas para, finalmente, quedar en minoría. Para las "políticas", la opresión de las mujeres deriva del capitalismo o del Sistema (con mayúsculas), por lo que los grupos de liberación debían permanecer conectados y comprometidos con el Movimiento; en realidad, consideraban el feminismo un ala más de la izquierda. Suele considerarse que a ellas, a su experiencia y a sus conexiones se debieron muchos de los éxitos organizativos del feminismo, pero lógicamente también traían su servidumbre ideológica.
Las "feministas" se manifestaban contra la subordinación a la izquierda, ya que identificaban a los varones como los beneficiarios de su dominación. No eran, ni mucho menos, anti izquierda, pero sí muy críticas con su recalcitrante sexismo y la tópica interpretación del feminismo en un abanico de posibilidades que iba de su mera consideración como cuestión periférica a la más peligrosa calificación de contrarrevolucionario.
Las interminables y acaloradas discusiones entorno a cuál era la contradicción o el enemigo principal caracterizaron el desarrollo del neofeminismo no sólo en Estados Unidos, sino también en Europa y España. La lógica de los debates siempre ha sido similar: mientras las más feministas pugnaban por hacer entender a las políticas que la opresión de las mujeres no es solamente una simple consecuencia del Sistema, sino un sistema específico de dominación en que la mujer es definida en términos del varón, las políticas no podían dejar de ver a los varones como víctimas del sistema y de enfatizar el no enfrentamiento con éstos. Además, volviendo al caso concreto de Estados Unidos, las políticas escondían un miedo que ha pesado siempre sobre las mujeres de la izquierda: el de que los compañeros varones, depositarios del poder simbólico para dar o quitar denominaciones de origen "progresista", interpretasen un movimiento sólo de mujeres como reaccionario o liberal. De hecho, es muy aleccionador reparar en que, a la hora de buscar "denominación", el término "feminista" fue inicialmente repudiado por algunas radicales. El problema estaba en que lo asociaban con la que consideraban la primera ola del feminismo, el movimiento sufragista, al que despreciaban como burgués y reformista. Sulamith Firestone, indiscutible teórica y discutida líder de varios grupos radicales, fue la primera en atreverse a reivindicar el sufragismo afirmando que era un movimiento radical y que "su historia había sido enterrada por razones políticas" [5].
Finalmente llegó la separación, y el nombre de feminismo radical pasó a designar únicamente a los grupos y las posiciones teóricas de las "feministas".

d) Feminismo radical
El feminismo radical norteamericano se desarrolló entre los años 1967 y 1975, y a pesar de la rica heterogeneidad teórica y práctica de los grupos en que se organizó, parte de unos planteamientos comunes. Respecto a los fundamentos teóricos, hay que citar dos obras fundamentales: Política sexual de Kate Millet y La dialéctica de la sexualidad de Sulamit Firestone, publicadas en el año 1970. Armadas de las herramientas teóricas del marxismo, el psicoanálisis y el anticolonialismo, estas obras acuñaron conceptos fundamentales para el análisis feminista como el de patriarcado, género y casta sexual. El patriarcado se define como un sistema de dominación sexual que se concibe, además, como el sistema básico de dominación sobre el que se levanta el resto de las dominaciones, como la de clase y raza. El género expresa la construcción social de la feminidad y la casta sexual alude a la común experiencia de opresión vivida por todas las mujeres [6]. Las radicales identificaron como centros de la dominación patriarcal esferas de la vida que hasta entonces se consideraban "privadas". A ellas corresponde el mérito de haber revolucionado la teoría política al analizar las relaciones de poder que estructuran la familia y la sexualidad; lo sintetizaron en un slogan: lo personal es político. Consideraban que los varones, todos los varones y no sólo una élite, reciben beneficios económicos, sexuales y psicológicos del sistema patriarcal, pero en general acentuaban la dimensión psicológica de la opresión. Así lo refleja el manifiesto fundacional de las New York Radical Feminist (1969), Politics of the Ego, donde se afirma:
“Pensamos que el fin de la dominación masculina es obtener satisfacción psicológica para su ego, y que sólo secundariamente esto se manifiesta en las relaciones económicas” [7].
Una de las aportaciones más significativas del movimiento feminista radical fue la organización en grupos de autoconciencia. Esta práctica comenzó en el New York Radical Women (1967), y fue Sarachild quien le dio el nombre de "consciousness-raising". Consistía en que cada mujer del grupo explicase las formas en que experimentaba y sentía su opresión. El propósito de estos grupos era "despertar la conciencia latente que... todas las mujeres tenemos sobre nuestra opresión", para propiciar "la reinterpretación política de la propia vida" y poner las bases para su transformación. Con la autoconciencia también se pretendía que las mujeres de los grupos se convirtieran en auténticas expertas en su opresión: estaban construyendo la teoría desde la experiencia personal y no desde le filtro de las ideologías previas. Otra función importante de estos grupos fue la de contribuir a la revalorización de la palabra y las experiencias de un colectivo sistemáticamente inferiorizado y humillado a lo largo de la historia.
 Así lo ha señalado Valcárcel comentando algunas de las obras clásicas del feminismo: “el movimiento feminista debe tanto a estas obras escritas como a una singular organización: los grupos de encuentro, en que sólo mujeres desgranaban, turbada y parsimoniosamente, semana a semana, la serie de sus humillaciones, que intentan comprender como parte de una estructura teorizable” [8]. Sin embargo, los diferentes grupos de radicales variaban en su apreciación de esta estrategia. Según la durísima apreciación de Mehrhof, miembro de las Redstockings (1969): "la autoconciencia tiene la habilidad de organizar gran número de mujeres, pero de organizarlas para nada" [9]. Hubo acalorados debates internos, y finalmente autoconciencia-activismo se configuraron como opciones opuestas.
El activismo de los grupos radicales fue, en más de un sentido, espectacular. Espectaculares por multitudinarias fueron las manifestaciones y marchas de mujeres, pero aún más eran los lúcidos actos de protesta y sabotaje que ponían en evidencia el carácter de objeto y mercancía de la mujer en el patriarcado. Con actos como la quema pública de sujetadores y corsés, el sabotaje de comisiones de expertos sobe el aborto formada por ¡catorce varones y una mujer (monja)!, o la simbólica negativa de la carismática Ti-Grace Atkinson a dejarse fotografiar en público al lado de un varón, las radicales consiguieron que la voz del feminismo entrase en todos y cada uno de los hogares estadounidenses. Otras actividades no tan espectaculares, pero de consecuencias enormemente beneficiosas para las mujeres, fueron la creación de centros alternativos de ayuda y autoayuda. Las feministas no sólo crearon espacios propios para estudiar y organizarse, sino que desarrollaron una salud y una ginecología no patriarcales, animando a las mujeres a conocer su propio cuerpo. También se fundaron guarderías, centros para mujeres maltratadas, centros de defensa personal y un largo etcétera.
Tal y como se desprende de los grupos de autoconciencia, otra característica común de los grupos radicales fue el exigente impulso igualitarista y anti jerárquico: ninguna mujer está por encima de otra. En realidad, las líderes estaban mal vistas, y una de las constantes organizativas era poner reglas que evitasen el predominio de las más dotadas o preparadas. Así es frecuente escuchar a las líderes del movimiento, que sin duda existían, o a quienes actuaban como portavoces, "pedir perdón a nuestras hermanas por hablar por ellas". Esta forma de entender la igualdad trajo muchos problemas a los grupos: uno de los más importantes fue el problema de admisión de nuevas militantes. Las nuevas tenían que aceptar la línea ideológica y estratégica del grupo, pero una vez dentro ya podían, y de hecho así lo hacían frecuentemente, comenzar a cuestionar el manifiesto fundacional. El resultado era un estado de permanente debate interno, enriquecedor para las nuevas, pero tremendamente cansino para las veteranas. El igualitarismo se traducía en que mujeres sin la más mínima experiencia política y recién llegadas al feminismo se encontraban en la situación de poder criticar duramente por "elitista" a una líder con la experiencia militante y la potencia teórica de Sulamith Firestone. Incluso se llegó a recelar de las teóricas sospechando que instrumentaban el movimiento para hacerse famosas. El caso es que la mayor parte de las líderes fueron expulsadas de los grupos que habían fundado. Jo Freeman supo reflejar esta experiencia personal en su obra La tiranía de la falta de estructuras [10].
Echols ha señalado esta negación de la diversidad de las mujeres como una de las causas del declive del feminismo radical. La tesis de la hermandad o sororidad de todas las mujeres unidas por una experiencia común también se vio amenazada por la polémica aparición dentro de los grupos de la cuestión de clase y del lesbianismo. Pero, en última instancia, fueron las agónicas disensiones internas, más el lógico desgaste de un movimiento de estas características, lo que trajo a mediados de los setenta el fin del activismo del feminismo radical.

e) Feminismo y socialismo: la nueva alianza
Tal y como hemos observado, el feminismo iba decantándose como la lucha contra el patriarcado, un sistema de dominación sexual, y el socialismo como la lucha contra sistema capitalista o de clases. Sin embargo, numerosas obras de la década de los setenta declaran ser intentos de conciliar teóricamente feminismo y socialismo y defienden la complementariedad de sus análisis. Así lo hicieron, entre otras muchas, Sheyla Rowbotham, Roberta Hamilton, Zillah Eisenstein y Juliet Michell. Las feministas socialistas han llegado a reconocer que las categorías analíticas del marxismo son "ciegas al sexo" y que la "cuestión femenina" nunca fue la "cuestión feminista" [11], pero también consideraban que el feminismo es ciego para la historia y para las experiencias de las mujeres trabajadoras, emigrantes o "no blancas" (N del transc.: en el original decía "de color"). De ahí que sigan buscando una alianza más progresiva entre los análisis de clase, género y raza. Pero en esta renovada alianza, el género y el patriarcado son las categorías que vertebran sus análisis de la totalidad social.

[1] Cf. A. J. Perona, "El feminismo americano de post-guerra": B. Friedan", en C. Amorós (coord.), Actas del seminario Historia de la teoría feminista, Instituto de Investigaciones Feministas, Universidad Complutense de Madrid, Madrid 1994.
[2] A. Echols, Daring to Be Bad. Radical Feminism in America (1967-1975), University of Minnesota Press, Minneapolis 1989, p. 4.
[3] A. Echols, o. c., p. 11.
[4] O. c., p. 23 (la traducción es nuestra).
[5] O. c., p. 54.
[6] Cf. Es esta misma obra "Género y Patriarcado".
[7] A. Echols,o. c., p. 140.
[8] A. Valcárcel, Sexo y filosofía, Anthropos, Barcelona 1991, p. 45.
[9] A. Echols, o. c., p. 140.
[10] J. Freeman, La tiranía de la falta de estructuras, Forum de Política Feminista, Madrid.
[11] Cf. H. Hartmann, "Un matrimonio mal avenido: hacia una unión más progresiva entre marxismo y feminismo", Zona Abierta, 198o, pp. 85-113.

Todos los días dos niñas paraguayas se convierten en madres.

Cada día del año dos niñas paraguayas de entre 10 y 14 años se convierten en madres y contribuyen a la estadística que muestra a adolescentes conformando el 20 por ciento de los partos en el país.

La noticia, que tiene evidente conexión con la situación social imperante en la nación guaraní, los altos índices de pobreza extrema y la crisis en los sectores de educación y salud, golpea continuamente la sensibilidad de expertos nacionales y extranjeros.

Para tratar de explicarse tal situación se apela inicialmente a la realidad de que, según los últimos estudios de la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos, el 19,4 por ciento de la población no cuenta siquiera con recursos para alimentarse.

Se habla de una cifra de un millón 230 mil personas ubicadas en su mayoría en las zonas rurales, pero también visibles en los bolsones de pobreza que rodean las ciudades, expulsadas del campo por el latifundio, la agricultura extensiva y la falta de tierras para ellas.

Adriane Salinas, de la oficina de las Naciones Unidas en Paraguay, calificó de escalofriante la continua tendencia ascendente del número de niñas madres desde el comienzo de este siglo.

Reveló que la problemática en ese grupo está fuertemente vinculada, además, al abuso y la violencia sexual, hechos cuyo incremento consideró intolerable.

El Chaco paraguayo y la zona norte del país presentan los niveles más altos del tipo de embarazo señalado y a la cabeza de los departamentos se encuentra Alto Paraguay, con porcentaje de 30,7 por ciento de los alumbramientos.

El Estado debe garantizar el acceso a información, educación integral y salud, incluyendo servicios e insumos de salud reproductiva, de acuerdo a los planteamientos de la ONU para tratar de reducir estas cifras.

El último caso publicado fue el de una niña de 11 años, embarazada en circunstancias no precisadas, quien dio a luz en un hospital llevada por sus padres, sin atención previa durante su estado de gestación.


Publicado por: Argenpress.info – PL – 04/11/13 -

Sondeo informa que Mujeres en EE.UU ven ataque a Los Derechos Reproductivos.

Casi un tercio de las mujeres estadounidenses cree que se está haciendo un gran esfuerzo por limitar su acceso a servicios de salud reproductiva, como la anticoncepción, la planificación familiar y el aborto, según un sondeo publicado el jueves.
Tras meses de batalla cultural sobre Planned Parenthood, el aborto y la política de anticonceptivos del presidente Barack Obama, en pleno año electoral, los investigadores también dijeron que el 42 por ciento de las mujeres se sentía lo suficientemente fuerte como para llevar a cabo alguna acción en pos de influir sobre la opinión de otros o donar dinero.
Pero el sondeo sobre 1.218 adultos, realizado por Kaiser Family Foundation, indicó que los derechos reproductivos no son considerados un tema central de la campaña presidencial para las mujeres, que creen que la economía y el empleo son tópicos mucho más importantes para Obama y su rival republicano, Mitt Romney.
Los datos revelaron que el 31 por ciento de las mujeres cree que hay un esfuerzo a gran escala para limitar los servicios reproductivos. Eso incluye a casi un cuarto de las republicanas, un 36 por ciento de las demócratas y un 31 por ciento de las independientes.
Alrededor del 25 por ciento de los hombres coincide.
Pero un número mayor de mujeres -el 45 por ciento- cree que el esfuerzo contra los derechos reproductivos se limita a ciertos grupos pero no es a gran escala, mostró el reporte. El 7 por ciento dijo que ese esfuerzo no existe.
Los resultados llegan luego de una serie de disputas de alto perfil entre los conservadores, la administración Obama y los defensores de los derechos de la mujer.
El tema de la contracepción tomó relevancia entre las disputas culturales estadounidenses luego de que la administración Obama indicara que le exigiría a los empleadores de hospitales, universidades y entidades benéficas de afiliación religiosa cubrir la anticoncepción femenina.
Cuarenta y tres instituciones católicas romanas, incluida la Universidad de Notre Dame, efectuaron demandas para bloquear esa política, pese a la promesa de compromiso del Gobierno.
Un debate nacional sobre el aborto también alimentó la disputa, luego de una serie de presiones para que se le redujera temporalmente la beca monetaria a Planned Parenthood, una entidad que realiza abortos.
Kaiser indicó que el 36 por ciento de las mujeres católicas cree que hay una oposición a gran escala a los derechos reproductivos, frente a un 20 por ciento de las evangelistas.
Menos de una de cada cinco mujeres conservadoras percibe un movimiento amplio contrario a los derechos reproductivos femeninos, comparado con un 43 por ciento de las liberales y un 30 por ciento de las moderadas.
Con todo, apenas una pequeña fracción de mujeres -no más del 5 por ciento- quiere escuchar a Obama o Romney hablar sobre el aborto, la salud femenina y otros temas relacionados con la mujer.
Eso, comparado con un 60 por ciento que quiere oír a los candidatos hablar sobre la economía y el empleo, y un 23 por ciento que considera el tema de la atención médica como un tópico central.
Los datos del sondeo tienen un margen de error de 5 puntos porcentuales en lo que respecta a las respuestas de las mujeres.
 Publicado por. AWID -  Terra.com/Reuters – 29/10/13 -



VIOLENCIA DE GÉNERO en Argentina: Catamarca: Un niño está internado tras la golpiza que le dio su madre embarazada.

La mujer, que cursa el cuarto mes de gestación, atacó a su hijo, de 11 años, con una barra de hierro. Quedó detenida en su casa.

 Una mujer, embarazada de cuatro meses, quedó detenida en su casa, luego de que le dio tal paliza a su hijo de 11 años, que el pequeño tuvo que ser internado. Según el diario "El Esquiú", la madre atacó al niño con una barra de hierro, el viernes a la noche, en el domicilio del barrio Parque Norte, de la capital catamarqueña. 

El pequeño se recupera de las heridas en el hospital de niños Eva Perón y la madre quedó detenida en su casa, en consideración a que está embarazada, por orden del fiscal de turno, Sebastián Lipari. 

En el caso intervino la unidad fiscal de Delitos Correccionales, al conocer la gravedad de las heridas del niño que, según algunos testimonios que se recogieron de su entorno, ya había sido víctima de este tipo de violencia de parte de su progenitora.


Publicado por: Diario LA GACETA (Catamarca) – 04/11/13 -

“Síndrome del celibato” El sexo ya no atrae a los jóvenes en Japón: el gobierno habla de catástrofe.


El 45% de las mujeres entre 16 y 24 años, y más del 25% de los hombres, no se interesan por el contacto físico.

La población japonesa menor de 40 años parece estar perdiendo interés en las relaciones convencionales. Son millones los que ni siquiera salen con otra persona, y cada vez son más los que han perdido todo interés en el sexo. Para el gobierno, el “síndrome del celibato” forma parte de una inminente catástrofe nacional. Japón ya tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo. Se pronostica que su población de 126 millones de habitantes, que se ha ido reduciendo en los últimos diez años, declinará un tercio más para 2060.
La cantidad de personas solas ha alcanzado un récord. Una encuesta de 2011 determinó que la tercera parte de los menores de 30 años nunca había salido con nadie.
Si bien hace mucho que en Japón hay una pragmática separación entre amor y sexo, al sexo tampoco le va bien. Una encuesta que realizó este año la Asociación de Planificación Familiar de Japón (JFPA), comprobó que el 45% de las mujeres de entre 16 y 24 años “no estaban interesadas en el contacto sexual o lo rechazaban”. Más de la cuarta parte de los hombres sentía lo mismo.
El alarmismo oficial no ayuda.
En 2012 nacieron en Japón menos bebés que en cualquier otro año de que se tenga registro. (También fue el año en que los pañales para incontinencia de adultos se vendieron por primera vez en el país más que los pañales de bebés.) Kunio Kitamura, que dirige la JFPA, afirma que la crisis demográfica es tan grave que Japón “podría terminar por extinguirse”.
Los japoneses menores de 40 no se multiplican por deber, como lo hicieron las generaciones de la posguerra. El país vive una gran transición social después de 20 años de estancamiento económico. También lucha contra los efectos en su psiquis –ya marcada por la destrucción nuclear– del terremoto, el tsunami y la fusión radiactiva de 2011. No hay vuelta atrás.
“Hombres y mujeres me dicen que no entienden qué sentido puede tener el amor. No creen que pueda llevar a ninguna parte”, dice Ai Aoyama, una terapeuta sexual y de pareja de Tokio. “Las relaciones se han vuelto demasiado difíciles”.
El matrimonio ha pasado a ser un campo minado de opciones sin atractivo. Los hombres japoneses le dan menos importancia a la carrera y son menos solventes en momentos en que la estabilidad laboral se ha desvanecido. Las mujeres japonesas se han vuelto más independientes y ambiciosas. Pero las actitudes conservadoras persisten en hogares y lugares de trabajo. El mundo empresarial japonés hace casi imposible que las mujeres combinen carrera y familia, y los hijos son algo prohibitivo a menos que ambos padres trabajen.
Las tendencias sociales que provocan que haya menos sexo y menos matrimonios también llevaron a un fuerte descenso en el índice de natalidad en Japón. Este problema se combina con tasas bajas de inmigración para llevar a Japón al borde de lo que algunos temen seráun precipicio demográfico.
Aoyama señala que los sexos, sobre todo en las grandes ciudades japonesas, “se alejan uno del otro”. Al carecer de objetivos a largo plazo comunes, muchos recurren a la gratificación fácil o instantánea del sexo casual y la tecnología: porno online, “novias” virtuales, animé. De lo contrario, se abstienen y reemplazan el amor y el sexo por otros pasatiempos urbanos.
La aversión al matrimonio y la intimidad no es patrimonio exclusivo de Japón en la vida moderna, como tampoco lo es la preocupación por la tecnología digital. Pero lo que infinitas comisiones japonesas no han entendido cuando critican la negativa de los jóvenes a reproducirse es que, gracias a la miopía oficial, la decisión de vivir en soledad con frecuencia tiene mucho sentido. Eso es válido para ambos sexos, pero sobre todo para las mujeres. “El matrimonio es la tumba de una mujer”, dice un viejo proverbio japonés, que hace referencia a que se ignora a las esposas y se favorece a las amantes. Para las mujeres japonesas actuales, el matrimonio es la tumba de las carreras que tanto les costó conseguir.
Eri Tomita, de 32 años, ama su trabajo en el departamento de recursos humanos de un banco francés. Habla francés con fluidez, tiene dos títulos universitarios y evita las relaciones románticas para poder concentrarse en el trabajo. A veces tiene sexo ocasional con hombres que conoce en bares, pero dice que tampoco el sexo es una prioridad para ella.
Tanto hombres como mujeres, por otra parte, dicen que disfrutan su vida de solteros. Algunos especialistas piensan que el rechazo al matrimonio no es sólo un rechazo a normas anticuadas y roles de género. “Antes, quedarse soltero era el mayor fracaso personal”, declara Tomomi Yamaguchi, profesora de antropología de la Universidad del Estado de Montana, Estados Unidos. “Pero cada vez más gente descubre que lo prefiere”, agrega.
Entre los factores que mencionan los expertos figuran la falta de una autoridad religiosa que ordene el matrimonio y la familia, la precaria ecología del país que genera sentimientos de futilidad y el elevado costo de vivir y tener hijos.
Los japoneses de veintitantos años son el grupo etario a observar. Muchos aún son demasiado jóvenes para tener planes concretos para el futuro pero, según el instituto de población del gobierno, las mujeres de 20 tienen en la actualidad una probabilidad en cuatro de no casarse nunca. Sus probabilidades de no tener hijos son aun mayores: casi 40%.
No parece preocuparles. La veinteañera Eri Asada, que estudió economía, no está interesada en el amor. “Dejé de salir hace tres años. No extraño los novios ni el sexo. Ni siquiera me gusta que me tomen de la mano”, confía. No quiere una relación y dice que el sexo ocasional tampoco es una buena opción.
Ai Aoyama, la terapeuta, está decidida a educar a sus clientes en el valor de la intimidad “de piel a piel, de corazón a corazón”. Y explica: “El sexo con otra persona es una necesidad humana que produce hormonas de bienestar y contribuye a que la gente funcione mejor en la vida cotidiana”.

Publicado por: Diario Clarín (Argentina) – Mundo - THE GUARDIAN. ESPECIAL - 04/11/13 -

El agua mala que mató a los bebés mbya en Misiones; Argentina.

El domingo 20 murieron tres bebés mbya guaraníes en Misiones. Devorados por la tierra roja y el agua mala de la vertiente. Lograron llegar a vivir nueve, once y dieciséis meses. Menos tiempo vivieron del que se derramó entre la reelección espectacular de Maurice Closs en 2011 por un 76%. Y la de sus legisladores este domingo que pasó, con el apenas alivio del 43%.

La aldea Kaagui Porá está cerca de Comandante Andresito. El agua llega desde una vertiente, fuente legendaria de los guaraníes. Pero ya no hay pureza asegurada como en el agua que brotó desde la historia. Los desmontes brutales, la prepotencia del cultivo que arrasa con las chacritas y las aldeas y fumiga las hojas, los perros, las vacas y los niños vuelven el agua tan esquiva. Y la diarrea consume a una criatura en horas no más.

A Kaagui Porá la ambulancia de Andresito no va. No fue. Ni la policía, aunque sea, para llevarse a los chicos en patrullero al hospital. Desde las 9 de la mañana llamaron y nadie llegó a buscarlos. Los cargaron en una moto, ya de tardecita. Ni el mburucuyá con cardo santo les había parado la vida que se les iba en aguas. El viento terroso les pegó en la piel y se marchitaron del todo en las puertas del hospital. Ya sin aliento. Sequitos, deshidratados.

Dicen que fue el agua.

Pero más contaminante que el agua de la vertiente fue el director del hospital de Andresito. Que dijo que el primer bebé llegó sin llamado precedente. Como a la una de la tarde. Después pidieron ambulancia, dijo. Justo cuando moría el primero. Y dijo también no saber cómo trajeron a los dos que murieron después. “La verdad es que no tengo idea”, se encogió de hombros el médico. Que también es concejal renovador. Es decir, concejal del gobernador Maurice Closs.
Al otro día el Ministro de Salud acampó en la aldea. Y el Ministro de Derechos Humanos mandó un cargamento de agua potable. Pero los tres niños no están más. 
Son seis brazos menos para transformar la vida. Seis piernas menos para abrir camino donde no hay. Seis ojos menos para iluminar hacia delante, donde todo es tan oscuro. Tres piezas menos –dice Alberto Morlachetti- en el vapuleado puzzle de la humanidad. Tres agujeros por donde se colará el diablo y sus cohortes ministeriales para envilecer la vida.

Misiones está puesta íntegramente sobre el Acuífero Guaraní, el tercer reservorio de agua dulce del mundo. Pero los mbya guaraníes de la comunidad Kaagui Porá no tienen agua buena para tomar.
La aldea es 130 hectáreas, 47 familias, 200 personas. Con un solo pozo perforado, en el predio de la escuela. Al que apenas acceden las familias cercanas, tirando mangueras precarias. La bomba, sobrecargada, se quemó varias semanas atrás. Y la única fuente de agua volvió a ser la vertiente. De donde bebían los ancestros. 
El Acuífero Guaraní –dicen desde el Departamento de Geografía del Instituto Superior Antonio Ruiz de Montoya- está amenazado. 
Como los niños que se mueren de sed sobre un océano de agua dulce. “La más peligrosa es la contaminación derivada de la agricultura, uno de los pilares de la economía misionera”, dice el licenciado Sergio Luis Alberto Páez. “El aumento sin control del volumen de agua extraído y la contaminación provocada por agroquímicos y desechos cloacales, ponen en riesgo el Acuífero”.

Tal vez por eso el gobierno de Maurice Closs mandó urgente un tanque de agua potable al mismo tiempo que negaba rotundamente que la muerte haya llegado, escondida y artera, en el hilo de agua. “Es un virus normal en esta época”, dijeron los ministros.

La comunidad ya pidió más pozos, salitas sanitarias, viviendas. Nadie responde.
Pero el domingo pasó la elección. Y Closs suspiró de alivio por sus dos diputados más.
De Andresito a la aldea y viceversa hay 15 kilómetros de camino donde la tierra colorada se abre en ramas que van a la selva o a los yerbatales. Por ahí pasan las chatas desbordadas de raídos y tareferos, por ahí se matan los niños cortadores de yerba, por ahí pasó la moto con los bebés mbya, abrasados por la muriente del sol de octubre, marchitándose.

Publicado por: Agencia de Noticias Pelota de Trapo(Edición 2562)  – Silvana Melo – Ape – 29/10/13 -

 




Horror en los psiquiátricos mexicanos.

Los hospitales psiquiátricos del sistema público de salud de México son modernas "casas de los horrores" donde se viven experiencias muy semejantes a las de los manicomios de la época medieval.

En los 41 manicomios del país, llamados oficialmente "Clínicas de Salud Mental", 8 controladas por el gobierno central y 33 por los gobiernos provinciales, el sufrimiento ronda en los corredores, los pabellones y hasta en el último rincón, según un informe de la oficina del Ombusman.

En poco se diferencian del más famoso hospital psiquiátrico que ha existido en México, entre 1910 y 1968, llamado "La Castañeda", este de la capital, considerado un lugar tenebroso y de triste memoria, que llegó a albergar a 3.000 personas, el triple de su capacidad.

Tortura, malos tratos, falta de comida, instalaciones en ruinas, poco personal (o mal capacitado), aislamiento hasta por 90 días, discriminación, humillaciones, e incluso abusos sexuales, son algunas de las anomalías que dibujan la situación de los establecimientos oficiales que actualmente operan, dice el reporte.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) indicó en este estudio, realizado después de enviar a sus visitadores a verificar in situ el panorama reinante en los 41 psiquiátricos, que todos tienen fallas, mayores o menores.

Hay lugares donde se aísla a los pacientes por cuatro días, aunque hubo un caso en el cual un interno permaneció hasta 90 días en esas condiciones, señaló el Informe Especial de la CNDH sobre los Hospitales Psiquiátricos, difundido esta semana.

Además, se niega atención en algunos sitios a personas que además de tener perturbaciones mentales padecen del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

Otras irregularidades consisten en el racionamiento de comida, la negativa a otorgar vestido y calzado a los pacientes, las plagas de cucarachas y otros insectos en las instalaciones, la negativa a dar libros o acceso a la radio y a la televisión a los internos.

Con una población total de 3.143 pacientes, los psiquiátricos mexicanos están, como las prisiones mexicanas, sobresaturados.

El caso más grave que documenta la CNDH se registró en septiembre de 2011, cuando en el Hospital Psiquiátrico Villa Ocaranza, en la localidad de Tolcayuca, estado central de Hidalgo, una paciente fue abusada sexualmente por uno de los empleados.

Además, se reportan ingresos "involuntarios" o forzados de pacientes y no se reporta a las autoridades sobre esta situación.

En muchos casos no hay documentos donde se haga constar el "consentimiento" de los pacientes y sus familiares "sobre el tratamiento, la duración, los riesgos y las secuelas".

En cambio hay por lo menos dos hospitales donde para internar a una persona se le obliga a firmar un documento en el que se exime de toda responsabilidad a las autoridades de los psiquiátricos.

Otro problema generalizado es la falta de personal especializado suficiente como psiquiatras, paidopsiquiatras, internistas, neurólogos, geriatras, odontólogos, anestesiólogos, médicos generales, psicólogos, terapistas, trabajadores sociales y enfermeros.

En suma, según la CNDH, en tres hospitales se detectaron tortura y maltrato, en cinco no se permiten las visitas familiares, en 13 las instalaciones son inadecuadas, en seis rige una total incomunicación con el exterior y en 11 no hay personal de seguridad.

El organismo autónomo pidió frenar los abusos, elaborar "mejores políticas públicas" en el tratamiento psiquiátrico dentro del sistema de salud, y contratar más personal y mejor capacitado.


Publicado por: Argenpress.info - Marcos Romero (ANSA) – 04/11/13 -

La bulimia y la anorexia se potencian en verano

Sucede con la llegada del calor por la mayor exposición del cuerpo, y afecta a las mujeres en una proporción de 20 a 1 
La bulimia y la anorexia son dos enfermedades que se manifiestan cada vez más, sobre todo entre adolescentes y jóvenes, y que al llegar la época de calor, en que el cuerpo está más expuesto, se incrementan abruptamente, según sostienen los especialistas en estos trastornos.

“La bulimia y la anorexia aumentó significativamente en los últimos años -puntualizó la psicóloga Diana Guelar, especialista en trastornos de la alimentación- de la mano de que de cada cinco chicas, una tiene problemas en la visión de su cuerpo. Pero en esta época tenemos el doble de consultas que en el resto del año”. “Esta enfermedad de la imagen -destacó la experta- aumenta entre septiembre y marzo, la relación entre mujeres y varones que padecen estos trastornos es de 20 a 1, y siempre hay un factor que los dispara, que generalmente refiere a una dieta”. “Estas enfermedades son más frecuentes en la adolescencia -señaló Guelar- pero ahora tenemos chicas cada vez mas chicas, de 11 y 12 años, y también se da en personas más grandes.

Hay una investigación de mujeres pre o menopáusicas con trastornos de la alimentación, que en realidad estuvo latente muchos años y en ese momento se desencadena con mucha fuerza”. Por su parte, la psiquiatra Mabel Bello, fundadora y asesora médica de la Asociación de Lucha contra la Bulimia y Anorexia (Aluba), coincidió que en esta época del año comienza a acentuarse este trastorno. “Con la llegada del calor -dijo- la preocupación por la figura hace que muchas personas se vuelquen en forma intensiva al gimnasio o a las dietas, y este fenómeno estacional es mucho más intenso en el sexo femenino”.

Si bien no hay estadísticas oficiales en el país sobre qué porcentaje de la población padece estas problemáticas, se calcula que en el mundo hay alrededor de 70 millones de personas que sufren de patologías alimentarias, y que en las mujeres se da en un 85 por ciento. “Aparece en la adolescencia pero sabemos que estos trastornos son de inicio en la infancia -acentuó Bello- porque el origen de estos trastornos está relacionado con la biografía personal, el contexto familiar, los acontecimientos vitales y las presiones socioculturales”. “Hay factores predisponentes que hacen que algunas personas sean más vulnerables a desarrollar un trastorno debido a sus características individuales y a las situaciones familiares y sociales que viven”, enfatizó la especialista.
Las expertas coinciden en que los trastornos alimenticios se pueden tratar exitosamente y se puede restablecer un peso saludable, y señalaron la importancia de que cuanto más pronto se trate es más probable que haya mejores resultados. Bello remarcó que “uno de los conceptos fundamentales que hay que tener claros para entender este tipo de trastornos, es que se trata de una enfermedad y no de una simple manía o capricho de quienes la padecen. 

El gran error que se comete es creer que las personas caen en esta enfermedad por gusto, y es por esto que con prohibiciones o retos no se cura, sino que requiere de un tratamiento integral.

Síntomas
Algunos de los síntomas que se observan en los pacientes con anorexia son caída del cabello, amenorrea, piel seca, hipotensión, hipotermia, pueden consumir laxantes y diuréticos, cuentan las calorías y se aíslan socialmente


Publicado por: diario EL DIA – (Argentina) – 04/11/13 -




Premian a una mujer de 23 años, por investigación en el área de Química de la UNL.

Luisina Demonte, en el laboratorio de la Facultad de Química que es casi su casa. A los 23 años, ganó un premio nacional en Mendoza y ratificó la certeza de que su futuro está en la ciencia. Foto: Prensa UNL

Una tesinista del Programa de Investigación y Análisis de Residuos y Contaminantes Químicos (Prinarc) de la Facultad de Ingeniería Química de la UNL recibió el premio al mejor trabajo científico en la modalidad póster en el Congreso Argentino de Química Analítica.
El mejor trabajo científico en la modalidad póster del Congreso Argentino de Química Analítica fue obra de Luisina Demonte, tesinista del Programa de Investigación y Análisis de Residuos y Contaminantes Químicos (Prinarc) de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).
Con apenas 23 años y en su primera experiencia en un foro de prestigio donde presentó su propia investigación, fue distinguida con el premio, el 4 de octubre, en Mendoza. “Estaba recontenta”, dijo con una timidez desbordante que sin embargo no podía ocultar la emoción de ese momento. “Empecé a mandar mensajitos a todo el mundo”, agregó.
Por la vorágine propia de esta época del año, Luisina Demonte viajó sola al congreso, pero su trabajo es parte de un proyecto más amplio que viene realizando junto a su directora de tesis María Rosa Repetti y que también involucra a Nicolás Michlig, Silvia R. García y Juan José de Jesús, todos parte del grupo que recibió el premio, y está liderado por el Dr. Horacio Beldoménico en el Programa de Investigación y Análisis de Residuos y Contaminantes Químicos (Prinarc) de la Facultad de Ingeniería Química.
La investigación premiada
El trabajo de Luisina Demonte comenzó hace dos años cuando ingresó como pasante al grupo del Prinarc en una de las líneas de investigación que tenía como fin la optimización, mejora y desarrollo de metodologías analíticas y el monitoreo de glifosato, un herbicida que puede ser tóxico para el medio ambiente. Parte de su tarea fue la determinación analítica del glifosato, del Ampa, que es un producto de la degradación del glifosato y del glufosinato de amonio en muestras medioambientales, en particular, en agua y en sedimentos de río.
Al congreso llevó las conclusiones de la primera etapa del trabajo que son una comparación de metodologías para detectar la presencia del herbicida en agua. “El trabajo específicamente habla de la metodología analítica”, explicó Repetti, “de la validación de una metodología que te lleva a concluir que un método es confiable y te va a arrojar un resultado confiable”.
Si bien no es una investigación que tenga resultados impactantes porque se trata de una comparación de métodos de medición, para Beldoménico, director del grupo, se tomaron en cuenta muchas cosas a la hora de elegirla como ganadora. “Premiaron un conjunto de cosas: la técnica instrumentalmente novedosa, que se haya hecho esta técnica en Argentina, y que sea sobre un tema tan actual como el glifosato”.
Trabajo en equipo
La labor de Luisina Demonte es parte de un trabajo en equipo que cuenta con el apoyo de la UNL a través de su Programa de Promoción y Apoyo a la Investigación en Temas de Interés Institucional (Paiti) a cargo de Beldoménico y con Repetti como co-directora. Ese subsidio permitió arrancar con la investigación que todavía están en curso. Según indicó Beldoménico “los resultados presentados en Mendoza constituyen el primer producto visible de una investigación que se realiza en el marco de un Paiti que justamente tenía como objetivos aplicar métodos que se puedan usar aquí y ahora para medir el agua”.
Una de las claves de la investigación que lleva adelante el grupo es que cuenta con instrumental de avanzada que permite el análisis en niveles muy bajos de residuos. Para Repetti, “el empleo y la optimización de un instrumental sofisticado y de alta performance en temas de interés -porque cualquier aspecto que se toque del glifosato va a ser siempre de interés-, más los resultados a los que se ha llegado y la manera que se han mostrado”, constituyó el combo ganador por el cual el grupo fue premiado.
El premio no sólo es un reconocimiento para todo trabajo que viene llevando adelante el grupo, sino que en el caso particular de Luisina, llega en un momento clave para su carrera. Con la tesina casi completa, un paper en redacción y proyectos de recibirse de Licenciada en Química a fin de año, el doctorado aparece como una fuerte opción.

Publicado por: Diario el Litoral – Santa Fé (Argentina) – Prensa UNL – 31/10/13 -