viernes, 25 de octubre de 2013

EL FEMINISMO A TRAVÉS DE LA HISTORIA - Feminismo premoderno (1)

Que el feminismo ha existido siempre puede afirmarse en diferentes sentidos. En el sentido más amplio del término, siempre que las mujeres, individual o colectivamente, se han quejado de su injusto y amargo destino bajo el patriarcado y han reivindicado una situación diferente, una vida mejor. Sin embargo, en este libro abordamos el feminismo de una forma más específica: trataremos los distintos momentos históricos en que las mujeres han llegado a articular, tanto en la teoría como en la práctica, un conjunto coherente de reivindicaciones y se han organizado para conseguirlas [1]).

En este recorrido histórico por la historia del movimiento feminista dividiremos la exposición en tres grandes bloques: el feminismo premoderno, en que se recogen las primeras manifestaciones de "polémicas feministas"; el feminismo moderno, que arranca con la obra de Poulain de la Barre y los movimientos de mujeres y feministas de la Revolución Francesa, para resurgir con fuerza en los grandes movimientos sociales del siglo XIX, y, por último, el feminismo contemporáneo, en que se analiza el neofeminismo de los años sesenta-setenta y las últimas tendencias.

1. Feminismo premoderno

El proceso de recuperación histórica de la memoria feminista no ha hecho más que comenzar. Cada día que pasa, las investigaciones añaden nombres nuevos a la genealogía del feminismo, y aparecen nuevos datos en torno a la larga lucha por la igualdad sexual. En general puede afirmarse que ha sido en los periodos de ilustración y en los momentos de transición hacia formas sociales más justas y liberadoras cuando ha surgido con más fuerza la polémica feminista.
Es posible rastrear signos de esta polémica en los mismos principios de nuestro pasado clásico. La Ilustración sofística produjo el pensamiento de la igualdad entre los sexos, aunque, como lo señala Valcárcel, ha sobrevivido mucho mejor la reacción patriarcal que generó: "las chanzas bifrontes de Aristófanes, la Política de Aristóteles, la recogida de Platón" [2]. Con tan ilustres precedentes, la historia occidental fue tejiendo minuciosamente -desde la religión, la ley y la ciencia- el discurso y la práctica que afirmaba la inferioridad de la mujer respecto al varón. Discurso que parecía dividir en dos la especie humana: dos cuerpos, dos razones, dos morales, dos leyes.

El Renacimiento trajo consigo un nuevo paradigma humano, el de autonomía, pero no se extendió a las mujeres. El solapamiento de lo humano con los varones permite la apariencia de universalidad del "ideal de hombre renacentista". Sin embargo, el culto renacentista a la gracia, la belleza, el ingenio y la inteligencia sí tuvo alguna consecuencia para las mujeres [3]. La importancia de la educación generó numerosos tratados pedagógicos y abrió un debate sobre la naturaleza y deberes de los sexos. Un importante precedente y un hito en la polémica feminista había sido la obra de Christine de Pisan, La ciudad de las damas (1405). Pisan ataca el discurso de la inferioridad de las mujeres y ofrece una alternativa a su situación, pero, como certeramente indica Alicia H. Puleo, no hay que confundir estas obras reivindicativas con un género apologético también cultivado en el Renacimiento y destinado a agradar a las damas mecenas. Este género utiliza un discurso de la excelencia en que elogia la superioridad de las mujeres -"el vicio es masculino, la virtud femenina"- y confecciona catálogos de mujeres excepcionales. Así por ejemplo, el tratado que Agripa de Nettesheim dedica a la regente de los Países Bajos en 1510, De nobilitate et praecellentia foeminei sexus [4]. A pesar de las diferencias entre los tratados, habrá que esperar al siglo XVII para la formulación de igualdad.

La cultura y la educación eran entonces un bien demasiado escaso y, lógicamente, fueron de otra índole las acciones que involucraron a más mujeres y provocaron mayor represión: la relación de las mujeres con numerosas herejías como las milenaristas. Guillermine de Bohemia, a fines del siglo XIII, afirmaba que la redención de Cristo no había alcanzado a la mujer, y que Eva aún no había sido salvada. Creó una iglesia de mujeres a la que acudían tanto mujeres del pueblo como burguesas y aristócratas. La secta fue denunciada por la inquisición a comienzos del siglo XIV. Aunque las posiciones de las doctrinas heréticas sobre la naturaleza y la posición de la mujer eran muy confusas, les conferían una dignidad y un escape emocional e intelectual que difícilmente podían encontrar en otro espacio público [5].

El movimiento de renovación religiosa que fue la Reforma protestante significó la posibilidad de un cambio en el estado de la polémica. Al afirmar la primacía de la conciencia-individuo y el sacerdocio universal de todos los verdaderos creyentes frente a la relación jerárquica con Dios, abría de par en par las puertas al interrogante femenino: ¿por qué nosotras no? Paradójicamente el protestantismo acabó reforzando la autoridad patriarcal, ya que se necesitaba un sustituto para la debilitada autoridad del sacerdote y del rey. Por mucho que la Reforma supusiese una mayor dignificación del papel de la mujer-esposa-compañera, el padre se convertía en el nuevo e inapelable intérprete de las Escrituras, dios-rey del hogar. Sin embargo, y como ya sucediera con las herejías medievales y renacentistas, la propia lógica de estas tesis llevó a la formación de grupos más radicales. Especialmente en Inglaterra, la pujanza del movimiento puritano, ya a mediados del siglo XVII, dio lugar a algunas sectas que, como los cuáqueros, desafiaron claramente la prohibición del apóstol Pablo. Estas sectas incluyeron a las mujeres como predicadoras y admitían que el espíritu pudiese expresarse a través de ellas. Algunas mujeres encontraron una interesante vía para desplegar su individualidad: "El espíritu podía inducir a una mujer al celibato, o a fiar el derecho de su marido a gobernar la conciencia de ella, o bien indicarle dónde debía rendir culto. Los espíritus tenían poca consideración por el respeto debido al patriarcado terrenal; sólo reconocían el poder de Dios" [6]. Entonces se las acusó de pactar con el demonio. Las frecuentes acusaciones de brujería contra las mujeres individualistas a lo largo de estos siglos, y su consiguiente quema, fue el justo contrapeso "divino" a quienes desafiaban el poder patriarcal.

En la Francia del siglo XVII, los salones comenzaban su andadura como espacio público capaz de generar nuevas normas y valores sociales. En los salones, las mujeres tenían una notable presencia y protagonizaron el movimiento literario y social conocido como preciosismo. Las preciosas, que declaran preferir la aristocracia del espíritu a la de la sangre, revitalizaron la lengua francesa e impusieron nuevos estilos amorosos; establecieron pues sus normativas en un terreno en el que las mujeres rara vez habían decidido. Para Oliva Blanco, la especificidad de la aportación de los salones del XVII al feminismo radica en que “gracias a ellos la ‘querelle féministe’” deja de ser coto privado de teólogos y moralistas y pasa a ser un tema de opinión pública" [7]. Sin embargo, tal y como sucedía con la Ilustración sofística, seguramente hoy se conoce mejor la reacción patriarcal a este fenómeno, reacción bien simbolizada en obras tan espeluznantemente misóginas como Las mujeres sabias de Molière y La culta latiniparla de Quevedo.


[1] Como ponen de relieve las recientes historias de las mujeres, éstas han tenido casi siempre un importante protagonismo en las revueltas y movimientos sociales. Sin embargo, si la participación de las mujeres no es consciente de la discriminación sexual, no puede considerarse feminista.
[2] A, Valcárcel, “¿Es el feminismo una teoría política o ética ?”, Desde el feminismo, n. 1, 1986.
[3] Cf. J. Kelly, "¿Tuvieron las mujeres Renacimiento?", en J. S. Amelang y M. Nash (eds.) Historia y género: Las mujeres en la Europa moderna y contemporánea, Alfons el Maganànim, Valencia 1990, pp. 93-126; y A. H. Puleo, "El paradigma renacentista de autonomía", en C. Amorós (coord.), Actas del Seminario Permanente Feminismo e Ilustración. Instituto de Investigaciones Feministas, Universidad Complutense de Madrid, Madrid 1992, pp. 39-46.
[4] Cf. A. H. Puleo, a. c., 43-44.
[5] S. Robotham, Feminismo y revolución, Debate, Madrid 1978, pp. 15-26.
[6] S. Robotham, La mujer ignorada por la historia, Debate, Madrid 1980, p. 19.
[7] O. Blanco, "La querelle feministe’ en el siglo XVII", en C. Amorós (coord.), Actas del Seminario Permanente Feminismo e Ilustración, p. 77.

“Un día allí son como 100 años”

El clausurado Centro de Internamiento de Extranjeros de Málaga, en el barrio de Capuchinos. Sus muros fueron testigos de abusos sexuales a varias internas, supuestamente cometidos por cinco policías. Crédito: Inés Benítez/IPS
 “Es igual que una cárcel. Un día allí son como 100 años”, dice la nigeriana Jennifer, de 35 años, de lo que soportó su tía en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de esta sureña ciudad de España, antes de ser deportada.
Quizás sea peor que una cárcel.
En las prisiones de mujeres, el personal de custodia es femenino. En los CIE, las extranjeras son “prisioneras en cárceles supervisadas por hombres”, dice a IPS el presidente de la Plataforma de Solidaridad con los Inmigrantes de Málaga, Luis Pernía.
Las condiciones para los vejámenes están servidas.
El 30 de este mes se celebrará la segunda audiencia del juicio contra cinco policías españoles por el abuso sexual de varias internas, presuntamente cometido en 2006 en el CIE de Málaga, que funcionaba en un antiguo cuartel militar y fue clausurado por ruina en junio de 2012.
En las estancias de las mujeres violentadas se encontraron pisacorbatas. “Las encargadas de la limpieza hallaron preservativos y botellas de alcohol. Hay imágenes de policías descamisados abrazando a internas”, relata a IPS el abogado de la acusación popular, José Luis Rodríguez.
“Las inmigrantes son objeto de desgracias desde el origen. Huyen de las guerras y la pobreza. A algunas les han matado a toda su familia y hacen largos caminos a pie con sus hijos. Vienen de Nigeria, Sierra Leona… tardan años y sufren malos tratos antes de poder pagar el viaje en patera que acabará en un CIE, si es que sobreviven a la travesía". – Hakima Soudami
Estos hechos, enjuiciados siete años después, son “la punta del iceberg”, agrega Rodríguez, experto en inmigración de la organización no gubernamental Andalucía Acoge. Se revela así “la sensación de impunidad absoluta de estos policías”, alentada por “la opacidad, la falta de regulación y el descontrol” imperantes en los CIE, dice.
Cuatro de las seis denunciantes fueron expulsadas el mismo año de los hechos. “¿Qué hubiera pasado si las víctimas hubiesen sido españolas?”, pregunta la marroquí Hakima Soudami, mediadora intercultural en la organización Accem, que proporciona asistencia a inmigrantes y refugiados.
Para Pernía, esta es una historia todavía “no escuchada” por la sociedad española. También el miedo juega su parte. Una mujer que estuvo retenida en el CIE de Málaga y luego puesta en libertad, se negó a contar su historia a IPS por temor.
Según la Ley de Extranjería, los CIE son establecimientos “de carácter no penitenciario”, para “la detención y custodia a disposición de la autoridad judicial de extranjeros sujetos a un expediente de expulsión”. Nadie puede permanecer allí más de 60 días.
Hay siete centros en funcionamiento, con capacidad para alojar a 1.526 personas, precisaron a IPS fuentes del gobierno. En 2012, ingresaron 11.325 personas, y de ellas “4.390 quedaron en libertad ese año”, según una comunicación del Ministerio del Interior al parlamento el 17 de este mes.
Las mujeres allí “comen mal y enferman”, apunta la nigeriana Jennifer, que vive en este país y está casada con un español.
A las inmigrantes “se les deniega el derecho básico a la salud dentro de una institución del Estado, lo que puede desembocar en la muerte”, dice a IPS la activista Paloma Soria, coordinadora del informe “Mujeres en los Centros de Internamiento de Extranjeros: Realidades entre rejas”, publicado en 2012 por la no gubernamental Women’s Link Worldwide.
La muerte fue lo que encontró la congoleña Samba Martine, de 34 años, en el CIE de Aluche, en Madrid, el 19 de diciembre de 2011. Como las autoridades no tenían su historia clínica, no recibió el tratamiento antirretroviral que requería y solo fue trasladada a un hospital el día que murió.
El escándalo consiguiente “no ha servido para que se tomen medidas que eviten la repetición de la tragedia”, sostuvo el 11 de octubre en un comunicado la Campaña por el Cierre de los CIE que aglutina a una treintena de asociaciones de la sureña ciudad de Valencia.
“No se realizan controles periódicos en caso de embarazo, ni se informa a las mujeres de la posibilidad de su interrupción voluntaria”, permitida por la ley, observa Soria. Para ella es “demencial” que se nieguen estos derechos.
En agosto de 2006, una brasileña que cursaba embarazo de alto riesgo y fue testigo de los abusos policiales destapados un mes antes en el CIE malagueño, sufrió un aborto mientras seguía retenida a la espera de su expulsión.
Algunas inmigrantes llegan a España como víctimas de trata. Pero se las recluye en los CIE y luego se las deporta sin que se identifique el caso, dice a IPS la presidenta de Andalucía Acoge, Silvia Koniecki. Se necesita “una fiscalización efectiva de estos centros por parte de las organizaciones no gubernamentales” para atajar este “grave problema de indefensión”, sostiene.
A la marroquí Soudami le cuesta contener la emoción mientras relata: “Las inmigrantes son objeto de desgracias desde el origen. Huyen de las guerras y la pobreza. A algunas les han matado a toda su familia y hacen largos caminos a pie con sus hijos. Vienen de Nigeria, Sierra Leona… tardan años y sufren malos tratos antes de poder pagar el viaje en patera que acabará en un CIE, si es que sobreviven a la travesía”.
Soudami vive en Málaga hace 15 años. Como parte de su trabajo, ha conocido a mujeres recluidas en el CIE y ha sentido “asco” al ver el trato que les dispensaban las autoridades.
Denuncias por mala y escasa alimentación, desinformación y ausencia de traducción para quienes no hablan español figuran en el informe de Women’s Link Worldwide.
En varios centros visitados, las mujeres disponían de menos tiempo que los hombres en el patio y sus espacios comunes eran más pequeños. En el CIE de Valencia se las obligaba a limpiar sus habitaciones, mientras que existía un servicio de limpieza para las de los varones, cuenta Soria.
El gobierno aprobó el año pasado un anteproyecto de Real Decreto para regular temporalmente los CIE, pero que no incluyó “modificaciones de calado”, según el jurista Rodríguez. Las organizaciones de derechos humanos reclaman, por ejemplo, que la vigilancia corra a cargo de personal civil y no policial.
En 2010, una nigeriana menor de edad internada en el CIE malagueño, y con una larga historia de abusos y malos tratos sufridos hasta que llegó a España, fue deportada contrariando las recomendaciones de varias organizaciones.
“Prevalecen las políticas migratorias frente a los derechos humanos”, constata Pernía. “Hay una deshumanización terrible”.
Publicado por: IPS – Inés Benítez – Málaga (España) – 24/10/13 -


Las mujeres saudís preparan un día de lucha por el derecho a conducir.

El Gobierno del rey Abdalá ha prometido aplastar la iniciativa con la aplicación de la ley.

Las carreteras de Arabia Saudí se preparan para un día de tensión. Las principales organizaciones de activistas han convocado para este sábado un acto de protesta a favor de la atribución de permisos de conducir a las mujeres --una acción que consistirá en salir por las ciudades con manos femeninas al volante.

"El 26 de octubre será el día en que las mujeres de Arabia Saudí demostrarán que hablan en serio sobre conducir y que este tema tiene que ser resuelto", ha dicho la activista Manal al-Sharif, una de las organizadoras de la campaña, a la agencia AFP.
Al mismo tiempo, según las activistas, la petición online para que esta ley, única en el mundo, sea cambiada cuenta ya con más de 16.600 firmas.

El Gobierno saudí ya hizo saber que tomará medidas para frenar la iniciativa, tal como lo hizo en las dos veces que se produjo este tipo de protesta. "Las mujeres en Arabia Saudí tienen prohibido conducir y las leyes serán aplicadas en contra de quienes las violen y quienes les apoyen", ha afirmado el portavoz del ministro de Interior, Mansur Al-Turki.
La ley actual, dicen las activistas, es bastante ambigua porque no prohíbe a las mujeres conducir, sino que restringe la emisión de permisos de conducir a los hombres.

DETENCIONES ANTERIORES


En las protestas anteriores, la mayoría de las mujeres fueron acusadas de conducir sin permiso, lo que constituye un delito menor en el conservador reino árabe. Sin embargo, algunas de las activistas fueron acusadas de crímenes más graves como el de causar disturbios al orden público, castigado mas severamente.

En 1990, las autoridades detuvieron a 47 mujeres que conducían en una acción de protesta. 

En el 2011, la activista Manal al-Sharif fue encarcelada durante nueve días tras haber colgado en la red un vídeo en el que conducía un coche. 

Las mujeres saudís necesitan actualmente la aprobación de un hombre para poder viajar, trabajar y casarse. Uno de los argumentos usados para alejar a las mujeres del volante insiste en que conducir provoca daños en los ovarios.
Publicado por: elperiodico.com – Riad – 25/10/13 -

Tratamiento natural para los espolones.

El espolón es un crecimiento óseo anormal que aparece debido al roce entre dos huesos y deteriora el cartílago articular.
Este daño es producido por la carga soportada, durante un largo periodo de tiempo, por los golpes, secuelas de alguna fractura, obesidad o el stress. 

El espolón óseo suele afectar a las rodillas, vértebras, pies, caderas y a las articulaciones que tienen frecuente movimiento tal como las manos. Estos pueden interferir en el funcionamiento normal de la articulación, ya que presionan los tejidos próximos como los tendones y los ligamentos.

Hay varias plantas medicinales para poder tratar un espolón, estas tienen un papel muy importante en el tratamiento de este problema. Entre ellas se encuentran los extractos de Harpagofito, Ulmaria, Sauce blanco y Enebro ayudarán por su acción antiinflamatoria. También se destacan la Cola de caballo, Ortiga verde y Limón por su acción remineralizante.
Estas se usan en forma de cataplasma sobre la zona afectada, también se puede llenar una bolsa de franela o tejido grueso de algodón con sal gruesa, agujas de pino, romero y lavanda y calentarla.

La aromaterapia también resulta beneficiosa, se pueden hacer fricciones y masajes con base de aceite de soja, y aceite esencial de pino, limón, enebro, jengibre y junípero, estas alivian el dolor, activan la circulación y ayudan a eliminar toxinas, aunque son dolorosas, son muy efectivas para reducir el espolón.
Es fundamental contar con una dieta sana, y mantener un peso adecuado, es esencial aumentar el consumo de frutas, verduras, cereales integrales y alimentos ricos en magnesio y calcio, así como tomar linaza y pescado rico en Omega 3.

La fisioterapia puede ayudar con técnicas tales como el Kinesio Tape o vendaje neuro muscular que se basan en la recuperación de la lesión preservando el movimiento y la actividad muscular.
Esta logra disminuir la inflamación, provoca un efecto analgésico, y optimiza la función articular, ligamentosa y muscular. 

A pesar del dolor que provoca el espolón es muy importante evitar el sedentarismo realizando natación, caminatas, yoga, es decir, ejercicios que no impongan stress a las articulaciones.


Publicado por: Boletín Globedia – Salud – Blogdefarmacia – 23/10/13 -

Espejito, espejito, ¿quién es esa mujer en la TV?

Una joven mulata vende "acarajé", bocadillo típico de la cocina bahiana, en la nordestina ciudad de Salvador de Bahia. Crédito: Fabiana Frayssinet/IPS

Carla Vilas Boas es mulata, con raíces africanas, indígenas y europeas, como la mayoría de la población de Brasil. Pero dedica mucho tiempo a alisar su pelo crespo, forzada a mirarse en el espejo de la televisión, donde las rubias de ojos claros son el modelo de la mujer brasileña.
Vilas Boas, una trabajadora doméstica de 32 años, reconoce que las populares telenovelas están empezando a presentar algunos personajes como ella, que trabajan muchas horas por día y viven en “favelas” (comunidades pobres y hacinadas).
Aun así, siente que eso no es lo que ella ve en su espejo diariamente. En la publicidad “son unas pocas morenas entre muchas rubias de ojos azules. Y una se pregunta: ¿será que si compro el mismo champú y voy a la peluquería quedo igual?”, dice a IPS.
Pero ni con el nuevo champú ni yendo a la peluquería “queda igual”, y Vilas Boas concede que eso la hace “sentirse mal”.
Más de la mitad de las mujeres de este país no se identifican con la imagen que les devuelve el presunto espejo de la televisión. Y así, por prejuicios que prevalecen sobre la visión comercial, las empresas anunciantes se pierden un importante sector de consumidoras.
Las opiniones de la población femenina fueron sistematizadas en un estudio de la encuestadora Data Popular y del feminista Instituto Patrícia Galvão (IPG) para el que se realizaron 1.501 entrevistas a mujeres y hombres mayores de 18 años en 100 municipios de todas las regiones de este país con casi 200 millones de habitantes.
El estudio “Representaciones de las mujeres en la publicidad de TV” reveló que 56 por ciento de las personas entrevistadas consideran que los avisos publicitarios no muestran a las brasileñas reales.
Para 65 por ciento, el modelo de belleza en la publicidad televisiva dista mucho de la realidad de las brasileñas, y 60 por ciento consideran que las mujeres se frustran cuando no se ven reflejadas.
La mayoría de esas piezas publicitarias siguen el prototipo europeo de mujeres “jóvenes, blancas, delgadas, rubias, con cabello lacio y de clase alta”, dice el estudio.
A los 17 años, Karina Lopes se siente insegura como mujer. Su cuerpo está cambiando, pero no hacia las formas que ve en la publicidad que le ofrece ropa, maquillaje y yogures dietéticos.
 “Por más que coma ese yogur todos los días, nunca seré flaca como esa mujer que lo vende. Una se siente mal porque esa imagen es muy diferente a una. Las mujeres normales no estamos en la televisión”, dice la adolescente a IPS.
Para Mara Vidal, vicedirectora del IPG, “somos una pluralidad de diferentes tonalidades y formas. No somos estereotipos. Es lo que está diciendo la población, no es cosa de organizaciones feministas ni estudios académicos”.
“Es la población la que dice ‘queremos estar más representadas en la sociedad, y no por un sujeto único y universal’”, agrega Vidal en entrevista con IPS.
También ella sufrió en el pasado. De piel mulata y cabellera pelirroja, de niña no quería ir a la escuela porque le decían “negra pelo de escoba”, cuenta.
“Solo me empezó a gustar mi cabello en la universidad, y dejé de alisármelo. Mi generación no tenía la conciencia de hoy. La imagen de ‘buena presencia’ no correspondía a la de nuestro cabello y color”, recuerda.
En el estudio, 51 por ciento de los encuestados señalan que les gustaría ver a más mujeres negras en la publicidad, y 64 por ciento a más mujeres de clases populares.
La televisión de este país y sus famosas telenovelas fueron superando poco a poco esos prejuicios, y hoy sus personajes negros o mulatos están menos limitados a los tradicionales roles discriminatorios de empleada doméstica, chofer de la familia o bandido. Algunas, inclusive, tuvieron negras y mulatas como protagonistas.

"Por más que coma ese yogur todos los días, nunca seré flaca como esa mujer que lo vende. Una se siente mal porque esa imagen es muy diferente a una. Las mujeres normales no estamos en la televisión". – Karina Lopes

Pero la publicidad, a menos que esté dirigida específicamente a ese grupo étnico, todavía no representa a la población negra.
“En una publicidad de margarina no vemos a mujeres negras o a familias negras felices. En cambio, en el rubro de cosméticos comienza a haber una reacción”, señala Vidal.
Por ejemplo, aparecen productos concebidos para las características de la piel de las mujeres mestizas y líneas especiales de champú para “cabellos rizados” u “oscuros”.
La publicidad del gobierno y de empresas estatales incorpora cada vez más la imagen “políticamente correcta” de la diversidad étnica nacional.
Pero “no hay aún el volumen deseado. Brasil, por su tradición de exclusión de los negros, todavía no se atreve a mostrar a pleno esa realidad”, opina Vidal.
Renato Meirelles, director de Data Popular, sostiene que esa exclusión se vuelve contra los mismos anunciantes. Según la consultora, las mujeres en Brasil representan una masa de ingresos de 500.000 millones de dólares por año y determinan 85 por ciento del consumo de las familias.
No se trata apenas de un “nicho”, sino del “principal mercado consumidor” al que los publicistas “no saben cómo hablarle”, dice Meirelles a IPS.
Esa idea de que “la aspiración de la mujer brasileña es ser como la europea” es vieja, constata. “Ahora hay un orgullo por esta nueva identidad”.
Las leyes contra el racismo adoptadas en las últimas décadas y el ascenso de unos 30 millones de pobres a sectores medios son algunos de los factores que inciden en esta nueva autoestima.
Pero, según Meirelles, “el gran problema de los anunciantes y las agencias de publicidad es que pertenecen a la elite y que deciden con una lógica de elite. Por eso no terminan de entender que ha surgido un nuevo mercado consumidor”, enfatiza.
“El miedo (que tienen) es a que la mujer blanca no compre si la muchacha de la publicidad es negra. Pocos se preocupan de que la mujer negra no compra porque la modelo del anuncio es blanca”, reflexiona.
En su opinión, “los viejos factores de aspiración” son sustituidos por otros “de inspiración”, en el que los modelos son mujeres negras que han tenido éxito. “Las empresas deberían entender ese proceso de conquista que hemos vivido”, concluye.
Publicado por: IPS – Río de Janeiro – Fabiana Frayssinet – 23/10/13 -



Cuáles son los mejores países para ser mujer.

Durante cinco años consecutivos, Islandia ha sido calificada como el país con la menor disparidad de género del mundo por el Foro Económico Mundial.

Esto significa que Islandia es la nación en la que las mujeres disfrutan del acceso más equitativo a la educación y al cuidado de la salud. También tienen la mayor probabilidad de participar plenamente en la vida política y económica del país.

Junto a Islandia, en la parte superior de la lista están sus vecinos nórdicos Finlandia, Noruega y Suecia en "The Global Gender Gap Report" de 2013.
En conjunto, la disparidad de género se redujo ligeramente en todo el planeta en 2013, ya que 86 de los 136 países estudiados, que representan más del 93% de la población mundial, mostraron mejoras. Pero "el cambio es definitivamente lento", dice una de las autoras del reporte, Saadia Zahidi.

Desigualdad promedio
De los países estudiados, Islandia es el que tiene mayor igualdad de género, seguido por Finlandia, Noruega y Suecia. Nicaragua es el país de Latinoamérica mejor ubicado, en la posición número 10. Yemen y Pakistán se ubican al fondo de la lista.
Ningún país del G20, grupo que reúne a las naciones más industrializadas del mundo, está entre los 10 mejor evaluados. Tampoco hay países de Medio Oriente o África entre los 10 primeros.

Países con mayor igualdad de género:

1. Islandia
2. Finlandia
3. Noruega
4. Suecia
5. Filipinas
6. Irlanda
7. Nueva Zelanda
8. Dinamarca
9. Suiza
10. Nicaragua

Salud
Aquí la desigualdad de género es menor; hay un 96% de igualdad, según el Foro Económico Mundial. Las dos principales medidas usadas son la comparación de la expectativa de vida saludable y la proporción de nacimientos entre niños y niñas.
Generalmente, las mujeres tienen una expectativa de vida mucho mayor que los hombres, pero en Pakistán la situación se revierte: los hombres viven en promedio un año más que las mujeres. China e India reciben una nota negativa por su alta proporción de bebés varones, en comparación con las niñas.

Educación
En términos de educación, el Foro Económico Mundial estima que existe un 93% de equidad. "La educación es un acelerador" de la eliminación de la desigualdad de género, asegura Saadia Zahidi, directora del área de Igualdad de Género y Capital Humano del Foro Económico Mundial.
"Ya pasaron décadas desde que los países de Europa y América del Norte alcanzaron la paridad en educación primaria y secundaria. Y en educación superior la desigualdad de género se ha revertido", agrega Zahidi. Como sucede en salud, también en educación varios países comparten el primer lugar.
Economía
En el mundo del trabajo, los escenarios son diversos. En algunas naciones son pocas las mujeres que alcanzan puestos superiores, a pesar de su alta participación en la fuerza de trabajo. Brasil y China son dos ejemplos de ello.
En países como Yemen o Mauritania las mujeres tienen una muy baja participación en la fuerza laboral. El Foro Económico Mundial estima que en total existe un 60% de equidad en la economía.

Política
En política, la desigualdad crece. "En general a nivel mundial (...) las mujeres ocupan sólo cerca de un 20% de las posiciones de liderazgo político, en comparación con los hombres", dice Saadia Zahidi, directora del área de Igualdad de Género y Capital Humano del Foro Económico Mundial.
"Los países nórdicos mejor evaluados en el ranking han disminuido la desigualdad a casi la mitad. Sin embargo, la brecha se mantiene inalterada en los países ubicados al final (de la lista), como Qatar y Arabia Saudita".

Publicado por: BBC MUNDO – 25/10/13 -


Las egipcias olvidadas.

La Revolución egipcia que comenzó en Tahrir el 25 de enero de 2011, y que alcanzó su culmen el 11 de febrero del mismo año con el derrocamiento de Hosni Mubarak , supuso un soplo de esperanza entre la población egipcia. Conquistaron sus miedos acrecentados por décadas de estricta dictadura, tomando las calles y llevando a cabo una revolución sin precedentes en la historia del país. La plaza Tahrir, que en español significa “liberación”, se convirtió entonces en símbolo de libertad y lucha, consiguiendo unir a toda la población egipcia bajo una misma voz, informa Miradasdeinternacional.

Durante los dieciocho días entre el comienzo del levantamiento y el final del gobierno de Mubarak, jóvenes y mayores, musulmanes y cristianos, hombres y mujeres sin diferencia estuvieron presentes en la plaza Tahrir. Las mujeres desempeñaron un papel esencial antes, durante y después del levantamiento. La revolución forjó grandes expectativas de mejora en la vida de toda la población egipcia. La libertad se presentó ante ella, cercana, muy próxima, y por primera vez se sintió dueña de su destino.
Las Fuerzas Armadas, al frente del país desde la caída de Mubarak, dirigieron una complicada transición, marcada por abusos a hombres y mujeres y juicios militares.

Antes les torturaba la policía, ahora el ejército. Fueron muy numerosas las agresiones dirigidas concretamente a mujeres participantes en protestas. Las Fuerzas Armadas sometieron en varias ocasiones a tortura y otros tratos inhumanos a estas mujeres, simplemente porque en su concepción de libertad y democracia, las mujeres no debían estar allí. Uno de los casos más sonados fue el de las “pruebas de virginidad”.
Miembros del ejército obligaron a una veintena de mujeres que se manifestaban en Tahrir a someterse a un “examen” para probar su virginidad. Tristemente, y a pesar de las numerosas demandas interpuestas, nadie ha sido juzgado hasta la fecha.

El 30 de junio de 2012, Mohamed Morsi se convirtió en el primer presidente democráticamente electo del país. Aunque agotados, los egipcios miraban de nuevo al futuro con la esperanza de que las exigencias básicas planteadas durante la revolución, “pan, libertad y justicia social” se hiciesen realidad bajo esta nueva presidencia.
Nada más lejos de la realidad, desde entonces los derechos humanos más básicos son ignorados por el gobierno y las reivindicaciones que hicieron tomar las calles a los egipcios, se han silenciado. El país sufre un estado de desesperanza agudo. Qué decir que las mujeres no tienen más derechos ahora, sino menos. A pesar de que siguen desempeñando un papel fundamental en la lucha por los derechos humanos en Egipto, las mujeres han sido discriminadas desde un punto de vista social y político.

En las calles, las mujeres han seguido sufriendo acoso sexual, alcanzando cifras desorbitadas de agresiones; se considera que virtualmente todas las mujeres han sido acosadas sexualmente alguna vez. Además, el número de violaciones durante las protestas es aterrador. Las autoridades ni protegen a las mujeres ni condenan a los responsables de acoso, impunidad que ha ayudado a que más hombres sean participes de este fenómeno sin parangón.

A nivel político, el gobierno ha ignorado las peticiones de igualdad planteadas activamente por los defensores de los derechos de la mujer y por el contrario, ha perfilado un aparato político formado casi exclusivamente por hombres. Esta discriminación se ha visto reflejada en todos los organismos de gobierno, así como en los órganos legislativos y el poder judicial. El texto de la Constitución margina a la mujer, no protege sus derechos ni prohíbe expresamente la discriminación por motivos de género. Por tanto, permite que las prácticas y actitudes discriminatorias se perpetúen.

El gobierno anunció reformas relativas a la legislación sobre el acoso sexual en octubre de 2012 , pero aún no los han puesto en práctica. En marzo de 2011, una reforma del Código Penal había reforzado ya las penas para diferentes formas de acoso y agresión sexual. Estas reformas se han quedado en el aire, y no han servido para eliminar ni siquiera reducir el problema, y la impunidad de la violencia sexual sigue siendo sistemática.

Las mujeres, al igual que los hombres, deberían tener pleno derecho expresarse en público y a caminar sin miedo por la calle. Sin embargo, en Egipto hoy en día, los derechos humanos están en peligro, especialmente los derechos de las mujeres.

Publicado por: AmecoPress – 24/10/13 - María S.Muñoz  *arabista española con base en El Cairo. Luchadora por los derechos de la mujer en Egipto. Es fundadora de DWB (Dignity Without Borders) y co-fundadora de Tahrir Bodyguard.