viernes, 6 de septiembre de 2013

Las mujeres francesas resultan las más afectadas por los problemas económicos.

Las mujeres, y de manera particular las madres solteras, sufren con mayor crudeza las dificultades económicas en Francia, según un estudio publicado hoy por la organización Secours Populaire.

El documento, basado en un sondeo de la firma Ipsos, revela que durante los últimos 12 meses al menos seis de cada 10 féminas sin pareja sufrieron dificultades financieras importantes para asegurar el alojamiento y la alimentación de sus hijos.

Étienne Mercier, director adjunto de investigaciones sociales de Ipsos, asegura que en los sectores al borde de la pobreza o en claras condiciones de precariedad están las mujeres, sobre todo quienes encabezan familias monoparentales.

Entre las causas de esta situación figuran el bajo nivel de preparación y las dificultades para encontrar un trabajo estable con salarios adecuados.

Las desigualdades de género son el principal pivote de la pobreza femenina precisa el informe de Secours Populaire, una entidad fundada para atender a los grupos menos favorecidos de la sociedad.

La situación es más compleja para muchas madres que deben asumir sin compañía la atención de sus hijos, agrega el documento.

"Ser la única adulta del hogar implica la existencia de una sola fuente de ingresos para enfrentar las necesidades crecientes", señaló Patricia Augustín, secretaria general del Sindicato General de Familias Monoparentales.

En muchos casos, la falta de recursos las obliga a vivir en lugares de la periferia, con problemas de transporte y lejos de las fuentes de empleo, lo que implica una especie de círculo vicioso, precisó Augustín.



Publicado por: Argenpress.info – PL – 05/09/13 -

La Suprema Corte discute por primera vez el acoso laboral en México.

El Tribunal Supremo del país abordará por primera vez los alcances jurídicos que pueda tener el hostigamiento que se origina en los centros de trabajo y que es conocido como mobbing. Fue la Primera Sala del máximo tribunal del país quién determinó

Por primera vez la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) analizará los alcances jurídicos que podría tener el acoso que se origina en los centros de trabajo y es conocido como mobbing.

Fue la Primera Sala del máximo tribunal del país quién determinó ejercer su facultad de atracción de un amparo en el cual, una trabajadora de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje de Toluca, denunció ante tribunales ser víctima de acoso por parte de sus jefes.

El mobbing se ha definido como la acción de un compañero o compañeros de trabajo para inducir miedo, desprecio, desánimo o para burlarse de uno de sus pares.
Durante la audiencia, los ministros señalaron que la importancia de esta atracción radica más allá del caso a resolver y sin “prejuzgar el fondo del asunto” en el estudio de posibles violaciones a los artículos primero y quinto de la Constitución.

El artículo 1 garantiza los derechos humanos para todos los mexicanos, y el quinto estipula que nadie puede ser privado de dedicarse a la profesión, industria, comercio o trabajo que desee, siendo lícito. De esa forma, el análisis que harán los ministros determinará si la figura del mobbing o acoso laboral viola el derecho a la libertad de trabajo, la igualdad, la no discriminación y la dignidad de la persona, así como lo previsto en tratados internacionales relacionados con los derechos humanos.

La Primera Sala iniciará el debate de este tema y deberá resolver primero, si es aplicable o no el acoso laboral, ya que en el orden jurídico nacional, este concepto no se encuentra expresamente regulado y, de aplicar sus bases a la normatividad nacional, tendrán que determinar sus alcances en relación con los derechos humanos.
El segundo aspecto al resolver es que si al demandarse el pago de una indemnización por concepto de daño moral, el juez deberá o no observar un tratamiento procesal distinto del que en los juicios por de responsabilidad civil por “daño moral genérico”. Es decir, la sala discutirá si las imputaciones y el proceso para probar el daño opera de manera diferente en este caso.
El tercer debate girará en torno a si en casos similares, el juez debe ver a las partes como patrón y trabajador, o como en el caso de una demanda civil, tener a las partes como iguales.
El caso llego a la Suprema Corte de Justicia luego de que un tribunal conoció de un amparo en donde la demandante afirmó ser víctima de mobbing, discriminación y marginación, todos ellos derivados de la relación laboral desempeñada por dicha trabajadora en el la Junta Local de Conciliación y Arbitraje de Toluca.
La trabajadora, al interponer el amparo, demandó de su centro de trabajo el pago de una indemnización por la reparación del daño físico y psicológico ocasionado, así como el resarcimiento del perjuicio causado a consecuencia del acoso y discriminación laboral, ya que, argumentó, se le proporcionó un bono menor que a sus compañeros.


Publicado por: ANIMAL POLITICO – México – Omar Sánchez de Tagle – 05/09/13 -


Niños pobres pakistaníes reclutados para el “paraíso”

“Me considero afortunado por haber encontrado a mi hijo”, dijo Mohammad Jabeen, vendedor de jugos en Bannu, uno de los 25 distritos de la norteña provincia pakistaní de Khyber Pakhtunkhwa.
El movimiento Talibán se había llevado a su hijo, Mateen Shah, quien estudiaba en una madraza o escuela islámica. Los insurgentes lo entrenaron para integrarlo a sus filas.
Jabeen contó que su hijo tenía solo 16 años cuando fue secuestrado, en octubre de 2011. Los talibanes lo llevaron a un edificio semidestruido en Waziristán, donde lo instruyeron en la “yihad” (lucha).
“Sus captores le habrían lavado por completo el cerebro para que se convirtiera en un atacante suicida si no hubiera logrado escapar cuatro meses después”, indicó.
Los niños como Mateen Shah, que habitan las zonas pobres, son los más vulnerables al Talibán. La desigualdad los afecta en esto también.
“En Bannu hay más de 100 escuelas religiosas, donde se admiten niños de familias pobres porque sus padres no pueden cubrir los altos costos de la educación en institutos modernos”, dijo Mohammad Jamal, profesor de ciencias políticas en el Colegio de Postgrados de Bannu, en diálogo con IPS.
Los estudiantes de las madrazas reciben alimentos y ropa en forma gratuita.
El Talibán viene reclutando cientos de niños en Bannu desde hace 10 años, indicó Jamal. El distrito se encuentra cerca de la Agencia de Waziristán del Norte, un semillero del movimiento extremista.
Los radicales islámicos entrenan a los niños en el uso de armas, les enseñan a fabricar explosivos y los convierten en atacantes suicidas con la promesa de llegar al paraíso, dijo Jamal.
Los otros dos menores secuestrados con Mateen Shah siguen desaparecidos.
El oficial de policía Khalid Khan dijo a IPS que el Talibán secuestró a más de 500 niños en los últimos cinco años. “Unos 40 lograron escapar, pero todavía se desconoce el destino de los otros”, indicó.
Los huérfanos son los más vulnerables al reclutamiento islamista porque están fácilmente “disponibles”.
El Talibán asegura no tener menores en sus filas, pero Khan señala que el movimiento recluta activamente huérfanos y niños sin hogar.
“Las personas acomodadas envían a sus hijos a escuelas modernas para que reciban educación formal. Los terroristas cazan a los hambrientos y los entrenan para que instalen bombas y trampas en las carreteras, o para que combatan y realicen atentados suicidas”, indicó Khan.
Mientras, Fazl Hanan, residente del distrito de Lakki Marwat, contó que su sobrino cayó en manos del Talibán luego de que su padre, sumergido en la pobreza, le consiguiera trabajo en un restaurante sobre la ruta.
“Desapareció del lugar. Se decía que solía reunirse frecuentemente con algunos talibanes. Quizás decidió unírseles”, dijo Hanan.
Distritos como los de Lakki Marwat, Bannu, Dera Ismail Khan y Tank están repletos de insurgentes islamistas. Se refugian en las adyacentes Áreas Tribales Administradas Federalmente desde que la invasión liderada por Estados Unidos los desalojó de Afganistán en 2001.
“Todos esos distritos son terreno fértil para reclutar niños, especialmente aquellos que están en las madrazas o los que tienen empleos de tiempo parcial”, dijo Khan.
“Los talibanes sacaron a mi hijo de un taller mecánico en marzo de 2011 prometiéndole un trabajo lucrativo”, contó Shaukat Ali, verdulero del distrito de Charsadda, en diálogo con IPS. “Tres meses después, llamó para decir que estaba en Waziristán”, contó.
Jawad Ali, quien entonces tenía 18 años, era su único hijo. Trabajaba en el taller mecánico para colaborar con los ingresos de la familia, de 12 miembros.
“Esperábamos que Jawad regresara. Pero talibanes me informaron que se había inmolado en Afganistán”, contó Shaukat Ali.
“El Talibán me felicitó, diciéndome que Jawad había ido al paraíso”, añadió. El adolescente habría muerto en un ataque suicida contra soldados estadounidenses.
Algunos pocos niños reclutados a la fuerza por el Talibán logran escapar. Por ejemplo, unos 20 adolescentes huyeron en grupo de sus captores el 1 de junio de 2009.
“El Talibán nos había secuestrado de las escuelas religiosas de Dera Ismail Khan y nos mantuvo en un gran escondite hecho de barro en Waziristán, donde nos daba lecciones un hombre con una barba larga”, contó a IPS el joven Imran Ali, de 15.
Ali dijo que algunos niños estaban contentos de recibir alimento sin tener que hacer ningún trabajo.
“Yo también estaba feliz, pero uno de los niños nos explicó que tarde o temprano moriríamos en un atentado suicida o en algún otro ataque. Entonces esperamos el tiempo oportuno para escapar”, señaló.
De muchos niños nunca se volvió a saber nada. Abdur Rehman, de 15 años, fue secuestrado en 2006 en el distrito de Swat, en Khyber Pakhtunkhwa.
“Como ocurre con otros 200 niños que desaparecieron en Swat, todavía no se sabe nada de él”, dijo a IPS su padre, Mohammad Rehman, un trabajador de la construcción. “Desde que desapareció no hay ninguna pista. Yo no tengo recursos para viajar a Waziristán a localizarlo”, añadió.
El oficial de policía Khan dijo que unos 400 niños reclutados por el Talibán han sido localizados y arrestados. “Los llevamos a centros de internación para rehabilitarlos. Se los instruye en diseño, bordado, carpintería, etcétera, para que puedan comenzar su propio negocio”, indicó.
Gul Mohammad, de 19 años, es uno de ellos. Tenía 14 cuando desapareció de Swat. En 2010, las fuerzas de seguridad pakistaníes lo encontraron y arrestaron en un campamento de entrenamiento del Talibán, y terminó en prisión.
“Fui trasladado a aquí (el centro de rehabilitación) hace cuatro meses. Estoy aprendiendo diseño y comenzaré mi propio negocio”, dijo Mohammad a IPS. “Ahora estoy libre del Talibán, y ayudaré a mis padres”.
Pero todavía hay muchos otros niños pobres en lugar de donde viene. Y allí es donde irá el Talibán en busca de reclutas.


Publicado por: IPS Inter Press Service - Ashfaq Yusufzai – Peshawar – (Pakistán) – 04/09/13 -

Severinas: las nuevas mujeres del sertão. (Brasil)

"Cada uno tiene que saber su lugar: una mujer tiene una calidad inferior, el hombre tiene una calidad superior", Es así que habla, sin rodeos, uno de los hombres más respetados del municipio de Guaribas, en el interior de Piauí, padre de siete hijos (seis mujeres y un hombre). "El hombre es el gigante de la mujer", completa el "Jefe", como le conoce en la comunidad a Horacio Alves da Rocha.

Para llegar a Guaribas son diez horas desde Teresina la capital, hasta la pequeña ciudad de Caracol. De ahí, todavía 40 minutos por camino de tierra en medio de catinga hasta el joven municipio, fundado en 1997. En 2003, Guaribas fue elegido como ‘municipio piloto’ del programa Hambre Cero. Tenía, entonces, el segundo peor IDH (Índice de desarrollo humano) de Brasil, 0,214 - para tener una referencia de este índice, el país con IDH peor del mundo es Burundi en África con índice de 0.355.
Hoy en día, Guaribas tiene 4.401 habitantes, 87% de ellos recibiendo el Bolsa Familia. Son beneficiadas 933 familias, con un ingreso promedio mensual de R$ 182. El IDH saltó a 0508.
En todo Brasil, Bolsa Familia llega a 13,7 millones de hogares – siendo que 93.2% de las tarjetas están a nombre de las mujeres. Son ellas las que reciben y distribuyen el ingreso familiar.
"Yo vivía la esclavitud," dice Lucia Alves Rocha, 31 años, una de las seis hijas del jefe. A la edad de tres meses, muy enferma, ella fue dada por su padre a sus abuelos para que la criaran. Cuando ellos murieron, una tía se encargó de a la chica. "Pensé que ella no iba a aguantar aquella vida de campo tan pobre: ¿era vida aquello?, pregunta la tía Delci. Luzia trabajó en el campo, pasó hambre, perdió madrugadas subiendo la sierra para tal vez regresar con el agua en la cabeza.

"Cuando teníamos comida, comíamos, si no dormíamos igual que los pajaritos”, dice.
Trabajaba sin ningún derecho laboral, sin saber cómo sería la vida si la sequía no pasaba y si la lluvia no regaba el frijol y la yuca. Era así, la esclavitud.
Cuando la sequía empeoró, Luzia pensó migrar a São Paulo. Fue entonces que llegó el programa social del gobierno: "Con esta ayudita ya consigo llevar la vida”, expresa. Luzia decidió quedarse en Guaribas. Ahí, los niños van a la escuela. Su marido y ella se encargan de la huerta.
"La liberación de la "dictadura de la miseria" y del amplio control masculino familiar sobre sus destinos, permite a las mujeres un mínimo de programación en sus vidas y, en esa medida, les posibilita el comienzo de espacios de autonomía en su vida moral. Este último elemento es fundamento de la ciudadanía ", analizan los investigadores Walquiria Leão Rego y Alessandro Pinzani, de la Universidad de Campinas y de la Universidad Federal de Santa Catarina, en el libro Voces del Bolsa Familia: autonomía, dinero y la ciudadanía. Durante la investigación, ellos escucharon a beneficiarios del programa observando las transformaciones operadas a consecuencia del Bolsa Familia – en especial en la vida de las mujeres. Llegaron a la conclusión que el cambio es grande: "Cuando tienes un nivel de igualdad básico mínimo, cambias la sociedad. Claro que las cosas no son automáticas. Esto no se puede proponer como la salvación de la nación, pero es un comienzo".
Lucia logró realizar el sueño de las diversas mujeres oídas por la socióloga Walquiria Leão. Ella juntó R $ 50 y fue hasta el hospital de la cercana ciudad de São Raimundo Nonato para hacerse la ligadura de trompas: "si tuviera más hijo la vida iba a ser mucho peor". Según Walquiria, el deseo de controlar la natalidad fue expresado por varias de las mujeres que entrevistó, entre 2006 y 2011 en Alagoas, Vale do Jequitinhonha, Piauí, Maranhão, y Pernambuco.

Serena, una de las hijas de Lucía, tiene 8 años y está en tercer grado. Ayuda a ordenar la casa, ya sabe cocinar, también ayuda en los trabajos de la huerta. Pero no pierde sus clases. Pronto, después de estudiar el alfabeto y los números, dice que quiere ser "abogada y médica”. Cuando se le preguntaba sobre casamiento, la pequeña, dice con la mano en la cintura: "no me voy a casar, voy a ser sol-te-ra”, se expresa, prolongando las sílabas.
En mayo, el valor de la Bolsa Familia de Luzia saltó de R$ 70 reales a R$ 212. La madre celebra: "ahora puedo comprar cosas para mi hija: rompió su sandalia y ahora puedo comprarle otra”. En los pies de la niña, está el calzado que costó R$ 7,50. "Primero compré para mi hija, el próximo mes compro para mí", explica Lucía, con los pies descalzo.

"Mi destino"

Al otro lado del valle que conecta el centro de Guaribas al Barrio Fazenda, Norma Alves Duarte, 44 años, vive en una casa de dos dormitorios. En la sala de estar, paredes mal repelladas muestran las marcas del yeso. En la esquina, una pequeña unidad con TV. Toda su vida ayudó a su madre enferma, casi no estudió –llegó sólo hasta el segundo grado. Como todas las mujeres del lugar, sus actividades cuando niña incluían cosechar de frijoles, recoger leña y traer agua en el ojo d' agua, que se encuentra a dos kilómetros.
Norma tiene 12 hermanos, dos hijos y vive con su segundo marido – el primero la abandonó después de 20 días. "Era sólo palo y aguardiente. Entonces me arregle con el padre de estos niños. Es bueno, pero es loco, vanidoso el viejo, también bebedor...El es grosero, duro, muy ignorante. Pero… ¿Qué voy hacer? Destino es destino: Quien trae una sina (un tuerce) tiene que aceptarla".
"Esta palabra, sina (tuerce), es parte de lo que llamamos cultura de la resignación y creo que en realidad, esta cultura, está siendo rota por el Bolsa Familia", dice la socióloga Walquiria Leão.

Al principio del programa, Norma percibía R$ 42 con su tarjeta. Ahora "saca" R $ 200. [La situación] "cambió porque ahora tomo mi dinerito, compro mis cosas, hago así aunque que él (el esposo) quede irritado e insultando. Yo no le doy, [mi dinero] el tiene el suyo. Él no me da, ni un real, pone dinero para comer en casa, pero no me da un real, ni diez centavos más". Para Walquiria Leão, "tener un ingreso [fijo] libera a la persona de relaciones privadas opresoras y de controles personales sobre su intimidad, pues ahí se conforma una función social determinada, permitiendo mas movimiento y, por tanto nuevas experiencias”;

Más divorcios

Al salir de la miseria, "de la espera resignada de la muerte por hambre y enfermedades relacionadas con la pobreza”, en palabras de Walquiria, estas mujeres están empezando a ser protagonistas de sus vidas.
En la pequeña aldea de Cajueiro, a una hora desde el centro de Guaribas por un camino de tierra lleno de baches, donde el agua aun no ha llegado a las casas. Elenilde Ribeiro, 39 años, camina con su sobrina por un arenal con una lata en la cabeza y otra en la mano. Es ella quien cría a la niña. "No quiero que sufra como yo sufrí", dice. Al llegar a la casa, los detalles cuidadosos se muestran en los tapetes de tela para poner los vasos metálicos, en el estante con fotos familiares, en el escudo del equipo Palmeiras, y en un gato porcelana junto a la imagen de Jesús. En el exterior, el baño – donde se utiliza taza y bacinilla -, un patio bien barrido, una enredadera florida y una parva de leña que Elenilde recoge y raja, señalando: "aquí está mi tanque [o bombona] de gas".

Los ojos de Elenilde se humedecen cuando cuentas haber sido abandonada por su marido hace 13 años, pero el tono de su voz no cambia cuando habla del papel del ingreso económico en tu vida. "Saco R$ 134 con mi tarjeta de Bolsa Familia, pero para mí están siendo como mil. Porque con este dinerito yo tengo la cantidad justa para comprar (en la venta) y el dueño confía en mí. Y yo sé que con esto [la tarjeta], él puede confiar en mí, yo estoy comiendo más ", explica. Elenilde también pudo librarse de tener que trabajar en la huerta de otros vecinos, a cambio de un jornal de R$ 5.
"Cuando recibo mi dinero (tarjeta) voy a la venta, pago la factura anterior y espero por la voluntad del tendero, el va y autoriza nuevas compras... Y voy y compro de nuevo". Segundo Walquíria Leão, así [el programa] ha ayudado a la mujer a conquistar un nuevo papel en la comunidad. "La experiencia anterior de vida siempre fue ser irrespetada, ignorada porqué ella no tenía dinero".
Al final de la misma calle, Dominga Pereira da Lima, 28 años, no se arrepiente de haber dejado a su marido. "El quedaba saliendo con una y con otra y yo no resistí, y me fui". Conteniendo el llanto, ella continúa: "me dejaba con los niños y se iba por medio del mundo. La vida no es fácil pero la estoy llevando despacito aquí". Desde entonces, Domingas cuida de sus cuatro niños con el apoyo de las hermanas y de su madre.

En 2003, año cuando llegó el Hambre Cero, fueron solicitados 993 divorcios en Piauí. En 2011 el número saltó a 1.689 casos. De los casos no consensuados, 134 fueron requeridos por las mujeres en 2003; en 2011 este número saltó a 413 – un aumento de 308%.
A pesar de los cambios señalados, en el pequeño Guaribas, la mujer queda presa en casa en los días de fiesta, el alcoholismo y la infidelidad masculina son historias contadas con naturalidad. ”¡Qué barbaridad! Aquí se cuentan con los dedos las mujeres que no son golpeadas por el marido", esta es una afirmación común entre las mujeres.
En la estación de policía del pueblo, el delegado explica que el clima siempre es "muy tranquilo, sin ninguna denuncia. Sólo algunas peleas de parejas, situación en las que aconsejamos y ellos regresan", dice.
Mirela Aline Alves da Rocha es una de las que se cuenta con los dedos. A sus 18 años, la hermosa joven explica: "A pesar de mi edad ser avanzada para la gente de aquí, no me importa lo que ellos dicen. Yo quiero estudiar”. La mayoría de sus amigas se casaron a los 13 años. En cambio Mirele, soltera, cursa tercer año de secundaria en la escuela estadual de Guaribas, donde vive con su tía - sus padres viven en el municipio de Cajueiro. La tarjeta de Bolsa Familia está a nombre de su madre, que recibe $R 102 por Mirele y por la hija menor de nueve años. Ambas están estudiando. "Veo la realidad de mi madre y no quiero seguir el mismo camino. Quiero estudiar para tener un futuro, para ser independiente, para no quedar dependiendo de un hombre ", proclama con firmeza la joven.

En el primer trimestre de 2013, en Guaribas, la asistencia escolar alcanzó 96.23% por ciento, para niños y adolescentes entre 6 y 15 años de edad – el equivalente de 869 alumnos – y 82.29% para jóvenes entre 16 y 17 años, que suman 175.
Mirele va hacer el Enem* y "ver qué pasa". Para estudiar en la universidad ella tendrá que dejar el Guaribas, pero planea graduarse y regresar: "Me gusta vivir aquí."
"Nunca esta demás recordar que nuestra pobreza no es un hecho contingente, sino que descansa y tiene profundadas raíces en nuestra historia y en la forma de conducir políticamente las decisiones estatales”, evalúa Walquiria. "El Bolsa Familia debería ser transformado en política pública, no solo política de un gobierno”. "Es un proceso, un avance que solo está comenzando. Todavía es muy insuficiente. Pero quien narra una historia, tiene que ser capaz de narrar cada paso de esta historia”, concluye

Eliza Capai documentalista independiente, autora de la película ‘Tan lejos es Aquí. Este reportaje fue realizado a través del Concurso de Microbolsas [Micro Becas] para reportajes de Pública, publicado originalmente en la Agencia pública (http: www.apublica.org) con becas de reportaje a través de nuestro proyecto de crowdfunding Reportajes Pública.
*_ Enem: Examen establecido a nivel federal, como paso para poder ingresar a la universidad


Publicado por: ADITAL – Brasil - Eliza Capai/Agencia Pública – 03/09/13

Irrumpió en Ciudad Juárez, México, una “vengadora” de mujeres violadas


Dos conductores de colectivo aparecieron ejecutados de un tiro en la cabeza en Ciudad Juárez. “Diana Cazadora de choferes”, una supuesta vengadora anónima de mujeres violadas, se adjudicó los asesinatos, que ahora investigan las autoridades mexicanas.

Los dos choferes de Ciudad Juárez fueron asesinados la semana pasada y, según testigos, murieron a manos de una mujer que les disparó en la cabeza con una pistola.

Publicado por: Diario Los Andes – Mendoza (Argentina) – CC – 05/09/13 -

El suicidio de personas viejas.

En la mañana de un lunes de finales de septiembre de 2007, un amigo se acerca a la casa donde vivían Andre Gorz y su esposa Dorine, en una pequeña aldea francesa, y encuentra en la puerta un aviso que decía “avisen a la gendarmería”.
Después de 58 años de vida en común, Gorz de 84 años, intelectual ampliamente conocido en su país, periodista, escritor y uno de los precursores de la ecología política, había decidido, junto con su esposa de 83 años, acabar con su vida. Un año antes, Gorz había escrito Carta a D. Historia de un amor, un libro con un párrafo que hoy se lee como premonitorio de la decisión de la pareja:
Recién acabas de cumplir 82 años. Y sigues siendo bella, elegante y deseable. Hace 58 que vivimos juntos y te amo más que nunca. Hace poco volví a enamorarme de ti una vez más y llevo de nuevo en mí un vacío devorador que sólo sacia tu cuerpo apretado contra el mío. Por la noche veo la silueta de un hombre que, en una carretera vacía y en un paisaje desierto, camina detrás de un coche fúnebre. Es a ti a quien lleva esa carroza. No quiero asistir a tu incineración; no quiero recibir un frasco con tus cenizas. Oigo la voz de Kathleen Ferrier que canta Die Welt ist leer, Ich will nicht leben mehr [El mundo está vacío, no quiero vivir más] y me despierto. Espío tu respiración, mi mano te acaricia. A ninguno de los dos nos gustaría tener que sobrevivir a la muerte del otro. A menudo nos hemos dicho que, en el caso de tener una segunda vida, nos gustaría pasarla juntos.
¿Qué llevó a esta pareja de octogenarios al suicidio? Al parecer, una enfermedad progresiva que aquejaba a Dorine y había llevado a Andre a renunciar a su empleo para dedicarse durante 23 años a cuidarla. Episodios como este generan necesariamente algunas reflexiones e interrogantes sobre el suicidio entre personas viejas:
Anualmente un millón de personas pone fin a su vida, entre ellos un número creciente de mayores de 60 años. Francia, Finlandia y Bélgica registran el mayor número de suicidios en la Unión Europea para este grupo etáreo. En Estados Unidos, en 1992, los mayores de 60 años constituían el 13% de la población, y los suicidios en ese grupo de edad representaron el 20% del total de suicidios. Al igual que en los Estados Unidos, los casos aumentan en el mundo entero, aunque para algunos países las estadísticas son inexistentes, o, cuando las hay, son incompletas. Se sabe, sin embargo, que entre los mayores de 80 años la cifra de suicidios aumenta. En Colombia, el mayor número de suicidios corresponde a personas con edades entre 15 y 25 años, pero los casos de personas viejas que deciden acabar con su vida van también en aumento, aunque la información al respecto es todavía deficiente.
Al analizar las causas del suicidio se ha encontrado que existe una estrecha relación entre la depresión y el suicidio. Ambas son causas de muerte y van en aumento en todas las edades pero especialmente en quienes sobrepasan los 60 años. Otras razones que llevan a optar por el suicidio en la vejez son el dolor crónico severo, las enfermedades debilitantes, y el diagnóstico de una enfermedad terminal (en ocasiones, la sola percepción de que se padece una enfermedad incurable genera el suicidio). Otros factores reconocidos son el abuso del alcohol, la pérdida de la pareja y la sensación de aislamiento y soledad. Diversos estudiosos del tema coinciden en señalar que los episodios depresivos, generados por el sentimiento de verse rechazados, agredidos o ser considerados una carga para los demás, aparecen entre las principales razones para suicidarse o intentar hacerlo. Los intentos de suicido son más frecuentes en mujeres que en hombres, sin embargo, el suicidio consumado se presenta en una proporción de 3 a 1 en los hombres con respecto de las mujeres.
Es de prever que, como consecuencia del envejecimiento poblacional, aumentarán los suicidios de personas viejas. Máxime en países como el nuestro, aquejados por profundas desigualdades sociales que impiden a las personas envejecer con dignidad, por lo cual se convierten con frecuencia en una carga para su familia. Como ha señalado la OMS es necesario considerar el suicidio cada vez más como un problema de salud pública que se debe afrontar desde el núcleo familiar, pero también desde los distintos estamentos de la sociedad y del Estado. La educación de los ciudadanos para las relaciones intergeneracionales y para la aceptación del envejecimiento como una dimensión del transcurso vital, y de la vejez como etapa final del ser humano que requiere solidaridad y apoyo, constituyen la mejor estrategia de prevención. Al respecto hay estudios según los cuales la existencia de redes sociales y familiares fuertes, disminuyen en un 50% las probabilidades de suicidio. Así mismo tiempo se requiere capacitación de los profesionales de la salud y de las ciencias sociales para que sepan identificar los riesgos del suicidio y contribuyan a su prevención.

Publicado por: Red Latinoamericana de Gerontología – Silvio Aristizábal Giraldo.- Fundación Cepsiger para el Desarrollo Humano -  28/09/13 -

Canadá: La dimensión de la infamia, experimentos en niños…


Nadie mejor que los aborígenes canadienses sabe su historia de sufrimientos y opresión; el resto de la población de este país la ignora con la ayuda de la falsimedia que se ocupa activamente de ocultarla y distorsionarla. Pero incluso así de vez en cuando algún episodio de esa historia se hace público, escapa la contención de la falsimedia. Unas semanas atrás se publicó, por corto tiempo, una noticia que demuestra el calibre del genocidio de las clases dominantes de este país contra los aborígenes o Primeras Naciones como ellos mismos se llaman organizados.

Ian Mosby, un posdoctorado en la Universidad de Guelph en la provincia de Ontario, estudiante de historia nutricional descubrió que los niños y niñas aborígenes de la tribu Mi’kmaq en la Escuela Internado de Shubenacadie (provincia de Nova Scotia o Shubenacadie Indian Residential School) fueron sometidos desde 1942 a 1952 a un experimento por el que niños de esa Escuelas Internado fueron negados de vitamina C, y de atención medica en caso de que esta deficiencia -artificial y premeditadamente creada, fuese descubierta para no “arruinar” el experimento. Estos experimentos fueron llevados a cabo por científicos del Gobierno Federal de aquella época y aplicado en seis de las 80 Escuelas Internado para niños y niñas aborígenes canadienses que existieron entre 1840 y 1996. Estas escuelas fueron instrumentos de genocidio cultural y humano; por ellas pasaron más de 150.000 pequeños, vulnerables, administrada por supuestamente “piadosos religiosos” mayormente católicos y anglicanos. Estas escuelas fueron usadas para todo tipo de abusos de poder contra los indefensos niños aborígenes -sometidos a terribles abusos físicos, sexuales, sicológicos, esterilización, asesinatos, y como ahora vemos a experimentación genocida. Todo, ahora documentado testimonialmente y aceptado por el Gobierno Federal de Canadá en la legislación de la Comisión de Reconciliación y Verdad.

El experimento sobre nutrición no es sino parte de todo este abuso y no puede realmente sorprendernos pero si puede ayudarnos a visualizar la dimensión del crimen que sufrieron los aborígenes canadienses siendo niños. El documento que descubriera Mosby data de 1954, fue salido del Departamento Nacional de Salud y Bienestar firmado por los científicos G.F. Ogilvie y L.B. Pett bajo el titulo “Un estudio a largo plazo de suplemento de Acido Ascórbico” experimento con los niños del Internado de Shubenacadie. Los dos investigadores documentan específicamente las deficiencias de vitamina C que causaron a una mitad de los niños participantes, como parte de su proyecto, y que provocarían varias enfermedades en estos -incluida enfermedad de las encías o periodontal. La otra mitad de los niños reciben suplemento de vitamina C. El estudio continuo por cuatro años. Mosby señala que la correspondencia entre los dos investigadores y autoridades en otras escuelas comprueba que los científicos querían asegurarse que los niños no recibieran tratamiento médico alguno y que no se interfiriera con sus dietas, por ejemplo suplementándolas para beneficio de los niños. El experimento no ayudó a elucidar nada, los resultados eran esperados, simplemente los niños afectados sufrieron las consecuencias de la privación de vitamina C y pagaron por ello.

Experimentos con seres humanos inevitablemente nos recuerdan la Fundación Rockefeller y su proyecto de Eugenesia, llevado a la práctica en la Alemania nazi con seres humanos presos en los campos de concentración. Pareciera que es una historia del pasado. Pienso que tenemos como aceptado que estos errores del pasado no han de repetirse, que existen parámetros éticos de conducta científica que aplican. Pero la Ciencia y la Tecnología no siempre funcionan en forma ética. Los ejemplos de experimentación con seres humanos abundan, en especial con poblaciones empobrecidas; mucha gente pobre está siendo usada en experimentos médicos en forma abierta y hasta supuestamente legal. En Estados Unidos quienes no pueden pagar un seguro de salud muchas veces aceptan participar usando drogas experimentales de corporaciones farmacéuticas porque son gratis, y al menos son un tratamiento frente a la opción de no recibir tratamiento alguno.

El hijo de Lionel Pett, uno de los científicos responsable del experimento con los niños aborígenes, fue entrevistado por el periódico Toronto Star acerca de la conducta de su padre, y defendió su reputación diciendo que su padre solo “estaba tratando de hacer un buen trabajo” y asegurándose de entender los efectos de las vitaminas y minerales, garantizando a los canadienses mejor salud en tiempos de privaciones como la guerra y la pos-guerra, aunque para esto usara niños y niñas aborígenes prácticamente “prisioneros” en las Escuelas Internado. Niños que por ser menores de edad no podrían haber consentido a que se experimentara con ellos, niños cuyos padres tampoco consintieron -pues ni se enteraron de que los experimentos existían, miembros -menores y adultos de una sociedad que no los consideraba tales, parias en su propia tierra.

Ayer y hoy se continúan; semanas atrás la familia de Brian Sinclair presentó una demanda a la corte judicial por violación de los derechos elementales de Sinclair, aborigen, quien falleció en septiembre del 2008 en la sala de emergencia del hospital “Health Sciences Centre” de la ciudad de Winnipeg, Canadá, resultado de no haber sido atendido por una infección que podría haber sido curada en media hora con una receta de antibióticos. Sinclair esperó 34 horas en la Emergencia del hospital -más de 150 pacientes fueron atendidos pero el murió esperando. Las filmaciones de la sala de espera del hospital nos muestran a Sinclair -en silla de ruedas pues había perdido sus dos piernas por congelamiento el año 2007 en una noche de invierno durmiendo a la intemperie en la escalera de entrada de una iglesia- pacientemente esperando que lo atendieran.

Loa aborígenes canadienses son hoy el 4,3 por ciento de la población -1 millón 400 mil personas, que sufre el doble de mortalidad infantil que el resto de la población, cinco veces más Diabetes y seis veces más Hepatitis C que el resto de los canadienses. De los 30.000 niños bajo el cuidado del gobierno de Canadá la mitad son niños aborígenes, esto en gran parte debido al nivel de empobrecimiento de las reservas y de la población aborigen en las ciudades. Hasta la fecha y desde finales de los años 60 contando solamente los casos reportados hay 582 mujeres aborígenes desaparecidas o asesinadas. El 90 por ciento de las 70 mujeres aborígenes desaparecidos o asesinadas en la provincia de Ontario eran madres.

Todos los aborígenes canadienses sufren discriminación y opresión pero no todos quedan atrapados en estas; un número importante de aborígenes canadienses se desarrolla, crece y funciona y ha adquirido herramientas educativas y laborales que les permite avanzar y ver el futuro con esperanza. Esperanza que transmiten a sus hijos que a su vez se sienten con capacidades de avanzar más allá que sus padres y así lo hacen.

La eterna pregunta, interesante que sea de hecho “la pregunta,” es acaso cual imperio -el español o el anglosajón, ha sido más destructivo y criminal con los pueblos aborígenes del continente. En verdad los poderes occidentales todos -pese a sus mentados avances civilizatorios, han sido arrogantes, en extremo ambiciosos, absolutistas en lo ético y en lo ideológico, faltos de honor en la palabra verbal y escrita, y capaces de un nivel de criminalidad que debería espantarnos por el resto de los tiempos. Si es cierto que el imperio español bautizaba a los aborígenes, lo hacía en idioma español sabiendo que estos no lo hablaban y generalmente como rito previo a ejecutarlos. Con el tiempo es cierto que los españoles se mezclaron más con los aborígenes sobrevivientes, pero esto puede haber bien sido resultado de la forma de conquista que de una percepción diferente hacia los aborígenes. Los anglosajones en Norteamérica, en especial los protestantes ingleses, no hacían concesión alguna con respecto a su perspectiva de los aborígenes, vistos solamente como parte de la flora y de la fauna del lugar, y por ello implementaban sin problemas su plan de arrasarlos como se arrasan los árboles para abrir la tierra al cultivo.

El trato en los Internados de niños y niñas aborígenes no fue sino una estrategia para implementar métodos efectivos en borrarles su cultura y su historia, para implantarles por la fuerza el concepto occidental del mundo y de la vida, y fue visto por aquellos religiosos oradores, y adoradores de dios, como una tarea valida, mas aun “abnegada,” y digna de implementar. Todos nosotros, representantes de alguna forma de occidente, de sus valores o desvalores, de su moralidad inmoral, no nos queda más que disculparnos con modestia y honestidad tanto como sea necesario por los crímenes de nuestros antepasados porque de ellos, sin planearlo, nos hemos beneficiado. Y extender nuestra modestia y nuestra posición penitente a todos los pueblos pobres del mundo que nos observan con ojos despavoridos aterrorizados por las infamias que en el nombre de nuestra “civilización” podemos todavía hoy cometer.


Publicado por: Argenpress.info - Mario R. Fenández (especial para ARGENPRESS.info) – 04/09/13 

Bangladesh reduce riesgos en partos con atención calificada.


Shumi Begum, de 24 años y embarazada de siete meses, viajó 220 kilómetros desde su aldea hasta un centro de salud junto con su abuela paterna en busca de personal calificado que la asistiera al dar a luz.
“Nos atendemos aquí por la buena reputación de los proveedores del servicio. Nuestra familia ya dejó partos en sus manos y por motivos de seguridad pienso que este centro sigue siendo la mejor opción”, dijo a IPS su abuela, Hosne-Ara, mientras esperaba en una maternidad comunitaria en Jafargonj, en el distrito de Comilla, a unos 55 kilómetros de Dhaka.
Popularmente conocido como Mayer Hashi (madre sonriente), el centro de salud forma parte de un proyecto supervisado por EngenderHealth y financiado por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).
En la hacinada maternidad de dos pisos, Begum miró con ansiedad a una de las parteras para chequear si era su turno de consultar a la especialista conocida como “visitante de bienestar familiar”.
En la última década, el gobierno invirtió en un programa de salud, nutrición y población con apoyo de varios socios extranjeros para el desarrollo.

El plan adoptó una estrategia nacional para la salud materna que se centra en la atención obstétrica de emergencia para reducir la mortalidad de las parturientas, concentrándose especialmente en la detección temprana y en la remisión a los centros adecuados en casos de complicaciones, así como en la mejora de la calidad de la atención.
Un estudio realizado con la ayuda de varios socios para el desarrollo concluyó que la mortalidad materna en Bangladesh cayó de 322 muertes por cada 100.000 nacidos vivos en 2001 a 194 en 2010.
Pese a la mejora en la atención materna en su pueblo natal, la abuela de Begum no quiso correr riesgos durante el primer parto de su nieta.
Independientemente de que los centros de salud estatales hayan mejorado en general, el de Jafargonj se considera mejor que los demás. Quienes brindan allí los servicios de bienestar familiar son populares por sus esfuerzos por ofrecer cuidados sin riesgos durante el parto.
El centro también es “amigable con las mujeres”, dado que la mayoría de quienes concurren prestan especial atención a las necesidades personales de las pacientes. Y el largo viaje hasta Jafargonj ahora es menos peligroso debido a que también mejoraron las rutas.
En sus 13 años de carrera, Kawser Hasina Pervin, visitante de bienestar familiar en Jafargonj, fue dos veces premiada por el primer ministro por su destacada labor profesional.
Pervin relató a IPS que tratan a entre 20 y 25 pacientes diariamente y que en los últimos cinco años se registró un aumento de la cantidad de embarazadas que visitan el centro.
“Los motivos obvios son la mejora en la atención y el asesoramiento individual”, agregó.
Una clínica privada le costaría a su familia por lo menos 400 dólares. En un centro de salud estatal tendría que gastar solo en medicinas, que serían apenas entre 15 y 20 dólares. El problema es que en los centros del gobierno a menudo no hay medicinas disponibles.
“Por lo general, suegras y abuelas todavía prefieren los partos en el hogar, pero con las campañas de concientización y con una mayor educación de las niñas, esta tendencia está cambiando”, dijo Anjali Bala Das, proveedora de salud en el centro que realiza visitas regulares a la comunidad, en diálogo con IPS.
Tras “años de promover la maternidad segura, el hielo gradualmente se empieza a derretir”, señaló Das, quien trabajó durante dos décadas como promotora de planificación familiar.
“Los ancianos han empezado a reconocer los beneficios de la moderna atención médica en vez de adherir a los mitos tradicionales”, añadió.
Sabrina Begum, de 22 años, relató: “Mi suegra es una persona muy rígida y muy religiosa. Se niega a que los médicos que atiendan el parto sean hombres, así que siempre prefirió dar a luz en su hogar”.
Pero ahora, su suegra acude al centro de Jafargonj para consultar a los profesionales sobre un parto más seguro para su nuera. Y esto, luego de haber asistido a varios programas de concientización en su aldea de Ganganagar, en Comilla.
En Bangladesh, las gestantes rara vez deciden dónde dar a luz. A menudo, la mala alimentación y los embarazos precoces conducen a partos complicados. Esto causa unas 12.000 muertes cada año.
En su informe de país de 2011, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) señaló que, aunque se redujo la mortalidad materna en Bangladesh, solo la mitad de las madres reciben cuidados prenatales de personal calificado. Según el estudio, la atención a la salud es correlativa a la riqueza del hogar y a los antecedentes educativos de sus integrantes.
“Estamos trabajando con el gobierno para promover partos más seguros desarrollando continuamente las habilidades del grupo profesional compuesto por personas como los proveedores de salud, los líderes comunitarios y religiosos”, dijo a IPS el médico Abu Jamil Faisel, representante de EngenderHealth en el país.
“La idea es aumentar el acceso a servicios de atención a la salud materna de calidad sin costo”, agregó.

Publicado por: IPS Inter Press Service – Nahimul Haq – Comilla (Bangladesh) 28/08/13 -

Australia: Mujer que padeció cáncer de ovarios queda embarazada de gemelas


Es la primera vez que se logra un embarazo a través de un trasplante de un injerto del tejido de un ovario en el abdomen.

Insólito.  Los científicos y médicos australianos lograron, por primera vez, que unasobreviviente de cáncer ovárico quedase embarazada tras colocarle un injerto del tejido de uno de sus ovarios en el abdomen.
La mujer, de 24 años y conocida como Vali, quien lleva 25 semanas de embarazo de dos mellizas, pidió hace siete años que se congelara el tejido de su segundo ovario antes de que éste le fuera extirpado por cáncer.
"Tendré dos niñas. Estamos muy emocionados y un poco asustados", dijo la futura madre al comentar el tratamiento realizado por Melbourne IVF y el Hospital Real de Mujeres de Melbourne.
"Las ecografías muestran que el embarazo de las mellizas se desarrolla con normalidad", señaló Kate Stern, miembro del equipo médico.
Anteriormente los científicos del mundo habían logrado 29 embarazos a través del injerto de un tejido ovárico en la pelvis, pero esta es la primera vez que se logra un embarazo a través de un trasplante fuera de esta zona.

Publicado por: LaRepública.pe – (Alertas Google) – EFE – 03/09/13 -

Alarmas en el noviazgo.

La violencia que reciben las mujeres de sus parejas se suele confundir muchas veces con celos, pasión desbordada y amor posesivo, debido a falsas ideas y patrones culturales que subliman el amor romántico y la dependencia al interior de esa unión, alertan especialistas.
Exploraciones aisladas en parejas jóvenes dan cuenta de que los estereotipos de género pesan mucho a la hora de definir conductas violentas durante el noviazgo, muchas veces en el inicio de relaciones amorosas y sexuales que se extienden en el tiempo, pero también en un corto periodo de tiempo en los vínculos a esas edades.

Tal fue el caso de Milena García, una joven de 17 años residente en la capital cubana. "Yo tenía tremenda ilusión cuando conocí a Pedro Juan, mi primer novio. Él es un año mayor que yo solamente, pero muy serio, formal, agradable y educado. Nos hicimos novios muy rápido, pero nos pelemos a los dos meses", cuenta García a SEMlac.
Aquel noviazgo, que de un día para otro le había cambiado la vida y la tenía "flotando por el aire", al decir de la joven, comenzó a enturbiarse muy pronto. "Me llamaba cada cinco minutos para saber qué estaba haciendo, le disgustaba que yo visitara a mis amistades del barrio y la escuela; no quería que saliera con nadie, solo con él", relata.
Al principio, a García le agradó que su novio estuviera pendiente de ella, que tuviera deseos de verla y hablarle a cada rato, sentía que la necesitaba y la tenía muy presente. "Pero luego se convirtió en una pesadilla porque prácticamente no podía dar un paso si no se lo contaba o tenía su aprobación. Se ponía bravo, además, si me llamaba y yo estaba en casa de algún amigo", precisa a SEMlac.

La ruptura de la joven pareja sobrevino cuando, un domingo, García invitó a su novio a salir con un grupo de amigos, a un concierto. Él se negó alegando que no le gustaba particularmente el artista que se presentaba en el evento. García sí fue y, al día siguiente, él casi no quería verla ni hablarle. La trató con desprecio, primero, y luego le reprochó que fuera a divertirse sin él.
"Yo traté de arreglar las cosas, de hacer que entendiera, pero en el fondo me puse muy triste. Yo no había hecho nada malo; me hubiera gustado ir con él, pero lo invité y no le interesó. ¿Tenía entonces que quedarme en casa porque él quería?, ¿por qué no iba a salir con mis amistades? No le había ocultado nada ni hice nada reprochable", comenta la joven a SEMlac. "Por eso decidí romper con él: era mejor terminar antes de que dejara de ser algo bonito".

Especialistas advierten que hay gran incidencia de los estereotipos de género en estas y otras prácticas en las relaciones de pareja. "Muchas veces se sustentan en los patrones que, desde una concepción patriarcal, promueven el 'deber ser de mujeres y hombres' en términos que generalmente implican una posición de desventaja social para ellas", sostiene la socióloga Magela Almodóvar.
Ella investigó las percepciones y vivencias respecto a la violencia en el noviazgo de 32 jóvenes cubanas entre los 18 y 22 años de edad, todas estudiantes universitarias residentes en la capital cubana.

Entre otras evidencias, la profesora de la Universidad de La Habana constató que en estas relaciones acontecen con frecuencia diversas formas de maltrato que a veces pasan inadvertidas para quienes las viven.
El hostigamiento mediante caricias no deseadas y la exigencia de ciertas prácticas sexuales (sexo oral, anal, entre otras) aparecen como las manifestaciones de violencia más frecuentes hacia el grupo de muchachas entrevistadas, concluye el estudio. Más del 75 por ciento de ellas manifestó haber vivido este tipo de experiencia con sus relaciones pasadas o presentes.

Ellas contaron historias muy parecidas a las de Yumey (estudiante universitaria de 18 años de edad), refiere Almodóvar. Para esa joven, el principal problema es que "en nombre del amor se nos presiona para que tengamos nuestras primeras experiencias sexuales".
"El caso de esta chica puede decirse que es muy típico en nuestro contexto, en el que ser hombre es mucho más que haber nacido con el sexo de varón", asegura la investigadora en su artículo "Sueños semejantes, realidades diferentes. Jóvenes cubanas ante la violencia de género en sus relaciones de pareja", escrito especialmente para el servicio informativo No a la violencia, de SEMlac.
"Los muchachos se someten más tempranamente que ellas a las presiones de sus iguales para que prueben su masculinidad y eso significa, generalmente, contar con al menos una experiencia sexual conocida o imaginada por el grupo de iguales", explica Almodóvar.

Como resultado, no pocas veces tienen sus primeras experiencias sexuales "sin estar muy seguros de quererlas o creer que lo hacen con la persona indicada", agrega la experta. Cometen, para ello, "actos de violencia psicosexual sobre las muchachas más jóvenes", quienes suelen estar en desventaja por las relaciones de poder que se establecen a esa edad.
Pero no en todos los casos las manifestaciones violentas hacia estas jóvenes se quedan en prohibiciones, palabras o gestos, alerta la socióloga. Su estudio reflejó también la presencia de violencia física o la amenaza de ella en cinco de los noviazgos investigados.
Jalar por la ropa, el pelo o las orejas estuvo entre los actos más frecuentes, aunque también aparecieron pellizcos y bofetadas ante determinados episodios. Sin embargo, lo más alarmante, según Almodóvar, es que algunas consideran que tales incidentes han sido provocados por ellas mismas, "a partir del incumplimiento de algunas de sus responsabilidades como mujeres".

A juicio de la periodista Aloyma Ravelo, especializada en temas de sexualidad, "mientras las grandes verdades sobre qué es la violencia contra las mujeres, la enorme injusticia que significa y todo lo demás que sabemos quienes trabajamos estos temas no se abran paso entre la gente común y no haya una verdadera cultura de la no agresión, se seguirá considerando incluso un 'simple y trivial' asunto doméstico o de pareja".
"Existe en el imaginario colectivo una tendencia a seguir pensando que cuando una mujer es golpeada, de alguna manera, ella se lo buscó", asegura a SEMlac la periodista de la revista Mujeres, publicación donde aborda estos temas y mantiene una sección fija de intercambio y correspondencia con lectoras y lectores.
Partidaria de que "la violencia progresa, si no se ataca; se multiplica si no se trabaja fuerte desde una educación del buen comportamiento y respeto a los semejantes; crece como la mala hierba", Ravelo aboga por visualizar el problema en toda su magnitud y variantes.

En ello coincide Almodóvar, para quien sigue siendo un reto desmontar "la mística de la masculinidad violenta" e ir pensando nuevos mecanismos que limiten el paso de tantos estereotipos a las nuevas generaciones. Estas "deben de ser educadas bajo paradigmas diferentes, en pos de la equidad de género y de una cultura de paz que paute su actuar en el futuro", asegura.

Publicado por: SEMlac – Cuba – Sara Más – agosto/2013 -

Acuerdan estrategias para combatir violencia contra mujeres indígenas.

A las 16:30 de hoy, finaliza el encuentro regional protagonizado por referentes de la lucha contra la violencia hacia las mujeres indígenas de Bolivia, Ecuador, Perú y Paraguay. Durante dos días, las participantes dialogaron en busca de estrategias de incidencia común sobre el derecho a una vida libre de violencia. El cierre consistirá en la lectura de la Declaración final y un momento artístico, a cargo del grupo Pynandi.
"Las mujeres indígenas queremos vivir dignamente, sin violencia, por ello es fundamental este encuentro con mujeres que luchan por lo mismo. Pedimos a nuestros gobiernos que nos ayuden en la búsqueda de esa mejor forma de vida", declaró Hilaria Cruzabie, integrante de la Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas (CONAMURI), durante la apertura del evento en la mañana del lunes. Desde 2010, su organización impulsa en Paraguay la Campaña Mundial "Basta de Violencia hacia las Mujeres del Campo" junto con la CLOC- Vía Campesina, con apoyo del Programa ComVoMujer de la GIZ.
El primer momento de la conferencia fue dedicado a los estudios sobre el impacto de la violencia contra las mujeres indígenas, presentándose tres exposiciones. Mónica De Las Casas Alegre, del Programa Regional ComVoMujer, compartió un análisis sobre la impunidad en el acceso a la justicia de mujeres indígenas andinas y amazónicas afectadas por la violencia de género, realizado en Bolivia, Ecuador y Perú. Por su parte, Salustiana Caballero del Grupo Sunu presentó la investigación Voces y percepciones de las mujeres indígenas en Paraguay sobre las prácticas, conceptos, significados, actores y roles relacionadas a la violencia basada en el género. "Las mujeres entienden por violencia no sólo las agresiones que provienen de sus parejas, sino también la discriminación y las condiciones de pobreza que afectan ellas y sus hijos e hijas", afirmó la investigadora. También participó la Representante de ONU Mujeres en Paraguay, Carolina Taborga, analizando la violencia contra las niñas, las adolescentes y las jóvenes mujeres indígenas.
Durante el segundo bloque de exposiciones, mujeres líderes indígenas hablaron sobre las experiencias de incidencia contra la violencia hacia las mujeres. Tania Pariona Tarqui, joven lideresa quechua de Perú, se refirió a la incidencia de las jóvenes indígenas contra la violencia. "Es necesario que las mujeres jóvenes indígenas participemos de los espacios organizativos, para generar un proceso de ruptura del silencio que nos permita poner en la agenda nuestras demandas y también las de todos nuestros pueblos", concluyó la integrante de Ñuqanchick, Organización de Niños, Niñas, Adolescentes y Jóvenes Indígenas. La mesa continuó con las exposiciones de Lourdes Huanca y Tarcila Rivera Zea, también peruanas, y finalizó con las palabras de Julieta Montaño, abogada y directora de la ONG Oficina Jurídica para la Mujer de Bolivia. "En la región se dieron pasos significativos en materia normativa, sin embargo, dos problemas que los Estados siguen sin resolver son la falta de acceso a la justicia y la reparación del daño en los casos de violencia contra las mujeres indígenas", sentenció la especialista.
Acuerdos y conclusiones
El Diálogo Regional “Voces de Dignidad”, organizado por el Grupo Sunu de Acción Intercultural y el Programa ComVoMujer de la Cooperación Alemana al Desarrollo - GIZ, continúa hasta la tarde de hoy martes en el Gran Hotel del Paraguay, ya a puertas cerradas. El grupo de discusión, integrado por alrededor de 25 mujeres ‒referentes del sector académico y organizaciones sociales, activistas y reconocidas líderes indígenas y campesinas‒ emitirá una Declaración final con acuerdos para la incidencia a favor de una vida libre de violencia para las mujeres indígenas de la región. Por Paraguay, participan del encuentro figuras como Margarita Mbywangi, líder Aché; la dirigente campesina Magui Balbuena; y la abogada de derechos humanos, Esther Prieto, junto a otras destacadas mujeres.
El acto de clausura será hoy a las 16:30 horas y contará con un momento artístico, a cargo del grupo musical nativo-etno-folclórico Pynandi. La agrupación es autora del tema Kuña Karai, banda sonora del Documental "Voces de Dignidad" (2011). Dicho material audiovisual, dirigido por José Elizeche, recoge las percepciones de las mujeres indígenas sobre la violencia basada en el género, fruto de un proyecto conjunto del Grupo Sunu y el Programa ComVoMujer de la GIZ.

Publicado por: Sudamérica Rural – Ñanduti – 25/08/13 -