martes, 13 de agosto de 2013

Violencia contra mujeres no cesa.

El entierro de la adolescente, Helen Mayta, asesinada por presuntos pandilleros en abril de 2013, su caso continúa en investigación. - Los Tiempos | Usuario

A tan sólo cinco meses de haber nacido, la Ley Integral para Garantizar una Vida Libre de Violencia (348), los casos de violencia doméstica continúan con el registro de manifestaciones extremas como los asesinatos de mujeres, que casi siempre quedan en la impunidad y estadísticas desalentadoras.
La Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencias (Felcv), antes Brigada de Protección a la Familia atendió de dos a tres casos de feminicidios, desde que se promulgó la Ley 348, de marzo a julio, según informó la responsable de la Felcv, María Blanca Chufardy.
Sólo en julio se recibieron dos casos de feminicidios donde las víctimas fueron mujeres de 30 a 56 años de edad y los presuntos asesinos se dieron a la fuga. El primer caso, se registró el 27 de julio, cuando  Javier Terrazas (33) hirió de muerte con un arma blanca a su suegra, Betty Espinoza (58), después de una discusión y de consumir bebidas alcohólicas.
El segundo caso, se registró el 29 de julio, cuando  Benigno Calle Condo (33) asesinó a su esposa Virginia Alave Flores (30), porque sospechaba de una presunta infidelidad. El responsable se dio a la fuga, después de comunicarse con los familiares de la mujer y con un conocido a los que comunicó que había matado a su esposa y que él pensaba suicidarse. “Como siempre en la mañana hemos discutido, pero ahora se me ha ido la mano ahora estoy en el cerro y no voy a volver, no me van a encontrar más”, declaró por teléfono. Los esposos se dedicaban a la fabricación de peluches y tenían dos hijos de seis y 15 años.
Ambos casos están siendo atendidos por la Felcv, con ayuda de la Felcc, debido a que esta nueva institución carece de infraestructura, laboratorio, vehículos, cámaras, computadoras y otros equipos, informó la responsable de la Felcv, María Blanca Chufardy.
La funcionaria explicó que la nueva Ley otorga más responsabilidades a la Felcv, pero lamentablemente no se les ha dotado de equipos y hasta la fecha sólo tienen dos fiscales asignados; pero que atienden en el Instituto de Investigación Forense (IDIF). “Los fiscales no pueden trabajar aquí, porque no tenemos ambientes adecuados”, dijo.
Para la psicóloga de la Oficina Jurídica de la Mujer, Esther Andrade, la Ley 348 es muy punitiva lo que hace que los agresores asesinen a las mujeres víctimas de violencia para que después éstas no puedan denunciarlos. “Con esta nueva Ley todo es delito, lo cual hace que el agresor  termine con la vida de su víctima, para que ella no lo pueda acusar”.

Casos sin justicia
Roberto Arnez, padre de la enfermera asesinada, Verónica Arnez (22), por Elías Calvimontes el 1 de junio en Cercado, denunció que no hay avances de parte de la Felcc en este caso.
El responsable de la División de Homicidios de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Jorge Mariaca, informó que el 10 de agosto se realizará la prueba de luminol al vehículo que manejaba Calvimontes para obtener mayores indicios. Sin embargo, no tienen pistas del sospechoso.
A dos meses del crimen, se presume que el sospechoso huyó a la Argentina y aunque se intentó ubicarlo a través de Interpol, no se tienen mayores pistas, dijo el padre de la víctima.
“Estoy cansado me dicen: hay que tener paciencia, vuelva mañana, no hay novedades; mientras tanto, el asesino sigue libre, como si nada hubiera pasado, si en unos meses más no hay avances yo voy a tener que hacer justicia”, dijo, Arnez.  También son parte de la lista de impunidad: el crimen de Claudia Flores y su hijo, perpetrado en 2011, de  la adolescente Helen Mayta, ocurrido en 2013. En este caso, el sospechoso fue liberado.

70 % de mujeres sufre violencia

Un estudio de la Defensoría del Pueblo reveló que siete de cada 10 mujeres sufrieron abuso sexual alguna vez en su vida y cada año se registran 14.000 denuncias de violencia sexual contra mujeres, niñas y adolescentes. El 60 por ciento son casos que suceden en los hogares, informó el Defensor del Pueblo, Rolando Villena.
A estos datos se suman los de una investigación realizada por la administración de justicia en el país, que señala que del 100 por ciento de los expedientes de casos revisados en materias relacionadas con los derechos de las mujeres, el 71,2 fue rechazado por los fiscales por falta de pruebas y de éste el 41 corresponde a delitos sexuales.
“Las cantidades reales son obviamente mayores si consideramos los casos que no llegan a la prensa, los que se quedan en los escritorios de los administradores de justicia o los que no son siquiera denunciados”, lamentó el Defensor del Pueblo.
Publicado por: Diario Los Tiempos – Bolivia – Laura Manzaneda – 10/08/13 - 

La ablación y la circuncisión tradiciones que matan.

Las prácticas de la circuncisión y la ablación, nacidas de milenarias culturas y aplicadas aún en comunidades africanas, asiáticas, árabes y en particular islámicas, ponen en peligro mortal a vastos sectores de la infancia en el planeta. En Indononesia, la mutilación genital femenina estuvo prohibida por más de cinco años, pero la práctica fue permitida por el gobierno a finales de 2012. Según estimados de la OMS, en 2006 el 30% de los hombres de todo el planeta estaba circuncidado.

A fines de este julio, la ONU clasificó la mutilación genital femenina como una violación de los derechos de las niñas a la salud, el bienestar y la autodeterminación. La organización mundial, representada por su Fondo para la Infancia (Unicef), pidió, tal vez por primera vez de modo radical, la eliminación de esa práctica que afecta a 125 millones de niñas y mujeres en 29 países de África y el Medio Oriente.
Según un informe circulado en Washington por esa agencia el 22 de julio pasado, esas dos regiones hay 30 millones de niñas en riesgo de ser sometidas a ese procedimiento. En esos países el 36% de las niñas y el 53% de las mujeres de entre 45 a 49 años fueron víctimas de ese procedimiento. Una investigación que sustenta ese informe reveló que nueve de cada 10 mujeres sufrieron la ablación en Somalia, Guinea, Djibouti y Egipto, mientras que el problema continúa sin cambios en Chad, Gambia, Mali, Senegal, Sudán y Yemen.
La mutilación genital es una práctica que, según datos de Unicef disminuyó en los últimos años. Sin embargo, estimaciones de la agencia internacional indican que aún cuando el progreso es importante, 30 millones de menores de 15 años todavía pueden estar en peligro, la gran mayoría en África, pero también en países del Medio Oriente, y Europa no está exenta de riesgo.
Los avances alcanzados demuestran que es posible poner fin a la mutilación genital femenina, declaró Anthony Lake, director ejecutivo de Unicef, quien considera necesario acabar con el proceder, para ayudar a millones de féminas a llevar una vida más saludable. En 2008 el Fondo de Naciones Unidas para la Población (Unfpa) y Unicef iniciaron un programa con el objetivo de evitar la práctica en actuales y futuras generaciones, lo que permitió que países con altísimas tasas de prevalencia se unieran.
Se han conseguido importantes avances, como que en 11 países la legislación prohíbe ya la mutilación genital, y en otros, donde se registran los mayores porcentajes, están cambiando la actitud con respecto a la práctica. En 2008 unas 10 mil comunidades de 15 naciones renunciaran a esa práctica, y en 2012 más de 1.700 comunidades africanas declararon públicamente su compromiso de erradicarla. Por otro lado, el año pasado la Unión Europea (UE) manifestó su compromiso de combatir la mutilación genital femenina en todo el mundo. La jefa de la diplomacia europea Catherine Ashton; la vicepresidenta de la Comisión Europea Viviane Reding, y los comisarios europeos de Desarrollo Andris Piebalgs; Ayuda Humanitaria Kristalina Georgieva; Interior Cecilia Malmstrom; y Sanidad Tonio Borg, expresaron su rechazo a la ablación porque viola los derechos humanos y las libertades fundamentales de mujeres y niñas.
En Egipto, donde el 90% de las niñas y mujeres han sido mutiladas, se ha duplicado el número de ellas -entre 15 y 49 años- que piensan debe erradicarse. La capacitación de las mujeres y las niñas es clave para romper el ciclo de discriminación y violencia, así como para la promoción y protección de los derechos humanos, incluida la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos, aseveró Babatunde Osotimehin, director ejecutivo de Unfpa.
Trabajando con los gobiernos y la sociedad civil, Unfpa y Unicef han podido lanzar con éxito un enfoque basado en los derechos humanos, respetuoso con las culturas, para poner fin al problema, agregó el experto con motivo de la celebración del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina el pasado 6 de febrero.


 Ablación, una pesadilla para la mujer musulmana en Indonesia.

La ablación genital incluye una variedad de procedimientos que de forma intencional y por motivos no médicos alteran o lesionan los órganos genitales femeninos y no aportan beneficio alguno a la salud de las mujeres y niñas. Existen diferentes tipos de mutilación genital femenina: la clitoridectomía (extirpar total o parcialmente el clítoris), la eliminación de los labios menores, y la infibulación o suma de las otras dos fases además de la ablación de los labios mayores.
Tras la amputación pueden ocurrir complicaciones con peligro de muerte, por ejemplo una infección de tétanos resultado del uso de equipamiento no esterilizado como hojas de afeitar, cuchillos de hierro o trozos de cristal. Se puede sobrevivir a ello sufriendo de forma crónica hemorragias, micción y menstruación dolorosa, y en el momento del parto, la cicatriz y el bloqueo del conducto pueden ocasionar la muerte fetal y materna. Actualmente, la tasa de muertes entre recién nacidos es muy alta, hasta un 55% superior entre mujeres víctimas de ablación.
Quienes sobreviven -resaltan- sufren enfermedades inflamatorias pélvicas, formación de abscesos y quistes, infecciones urinarias, aumento de la susceptibilidad al contagio del VIH/sida, hepatitis y otras enfermedades de la sangre, y una pérdida casi total de sensibilidad.
En indonesia, Tanja llora cuando piensa en el efímero sueño de poder sentir placer sexual con su pareja, y es que ella forma parte del 96% de las indonesias menores de 14 años que sufrieron la ablación por obligación religiosa. No creo que la mutilación genital femenina de ninguna manera sea una circuncisión, sino la total castración sexual de la mujer, especificó la muchacha de casi 20 años que vive desde los cinco con el clítoris (en árabe bazr) amputado.
Muchas poblaciones islámicas practican desde tiempos ancestrales la clitoridectomía a manos de una mubazzira (la mujer que realiza el corte), y la fémina que se deja el clítoris intacto es denominada bazra en sentido despectivo, especificó. La lucha contra la mutilación genital femenina en Indonesia, con 240 millones de habitantes, el 85% musulmán, sufrió un revés y luego de haber estado prohibida por más de cinco años, la práctica fue permitida por el gobierno a finales de 2012.
El Ministerio indonesio de Sanidad aprobó la ley que legitima la mutilación genital femenina y autoriza a ciertos profesionales a llevarla a cabo. El Centro de Derechos del Islam y las Mujeres de Indonesia (Rahima) lucha para concienciar a la población sobre los derechos femeninos, pero encuentra problemas en las comunidades rurales, donde los jefes locales practican la ablación o la fomentan.
La activista Aditiana Dewi recordó en declaraciones difundidas por Channel News Asia que cercenan con cuchillas o monedas, y existen casos en los cuales los chamanes dejan granos de arroz en el clítoris y acercan a una gallina para que picotee a la mujer cortada. A ese tipo de situación se aferra el gobierno para justificar la aprobación de la norma, y evitar que personas sin conocimientos puedan realizar prácticas crueles.
La portavoz de Rahima culpó del recorte de los derechos de la mujer al Consejo de Ulemas de Indonesia, un grupo de clérigos musulmanes que establece lo correcto según el Islam y sostiene que la práctica no causa dolor ni trastornos. Algunas interpretaciones religiosas divulgadas de boca en boca por el país alientan la nefasta costumbre, aunque Aditiana Dewi afirma que no existe un verso en el Corán que mencione la ablación en la mujer, por tanto se trata de una praxis cultural.
Aunque la regulación indonesia estipula que el corte debe respetar los genitales y sólo extraer la piel que rodea el clítoris, el grado varía dependiendo de las creencias y costumbres de cada comunidad. Asociaciones civiles indonesias denuncian que el decreto vulnera otras leyes nacionales en materia de derechos humanos, discriminación por género y protección de menores.

La circuncisión y las escuelas para llegar a hombre

La circuncisión en los varones adolescentes y la ablación en las muchachas se originan en prácticas de distinto tipo que datan de siglos y se basan tanto en lo bíblico o religioso como en lo social, aunque la actualidad impone nuevos derroteros. Para amplios sectores africanos, por ejemplo, la circuncisión implica un cambio de etapa imprescindible para “entrar” a la condición de hombre o adulto y probarse ante los nuevos retos que impone esa condición dentro de una aldea, etnia o clan.
Existe una tesis de gobiernos e instituciones, entre ellas Onusida y la propia OMS, respecto a que la circuncisión, junto a otros elementos profilácticos como el condón, significan una prevención más contra el Sida. La circuncisión por razones médicas se justifica para tratar la fimosis y la parafimosis y en ese caso implica a 10 individuos por cada mil, pero persiste la controversia sobre el empleo de ese método en niños, sin razones médicas que lo justifiquen.
Los motivos más frecuentes para circuncidar son religiosos, culturales o médicos, afirma la OMS. La circuncisión es mencionada por Heródoto desde el siglo V a. C. en el segundo libro de sus Historias y le atribuye origen egipcio, lo cual parece confirmado mediante numerosas pruebas arqueológicas. El más antiguo de esos antecedentes materiales es un grabado de la tumba de Ankhamahor (entre 2.300 y 2.200 a. C.) con una imagen sobre una circuncisión realizada con una piedra de sílex en un hombre de pie. La muestra más antigua de una circuncisión se localiza en el Judaísmo, religión en la que es una práctica obligatoria desde hace 4.500 años, cuando, según los textos bíblicos, el patriarca Abraham fue circuncidado por una orden divina.
Según estimados de la OMS, en 2006 el 30% de los hombres de todo el planeta estaba circuncidado. El 68% de ellos son musulmanes. Aunque esa costumbre no se menciona en el Corán, la circuncisión se practica en todo el mundo islámico. Respecto a África, los países de mayor cantidad de nacidos a los que se aplica esa práctica son Kenia (84%), Tanzania (70), Mozambique (60), Lesoto (48), Sudáfrica (35), Uganda (25), Malawi (21) y Namibia (21). Les siguen en frecuencia Ruanda (15%), Zambia (13,1), Botswana (11,2), Zimbabwe (10 por ciento) y Suazilandia (8).
Diversas organizaciones de salud polemizan sobre los beneficios y riesgos asociados con la operación, pero ninguna de ellas la recomienda como práctica rutinaria. La muerte en años recientes de cientos de jóvenes sudafricanos por heridas originadas por la circuncisión, muchos de ellos en los últimos meses, disparó una nueva alarma ante esa práctica secular en estados de esta y de otras regiones.
Aunque la situación persiste en países de diversas latitudes, el clímax de rechazo parece haberlo precipitado en especial la muerte de 30 jóvenes desde el pasado 17 de junio, junto a graves secuelas para otros 300. En mayo último perecieron otros 34. El número de fallecidos por la circuncisión sudafricana aumentó últimamente pese al papel del gobierno por evitarlo, pero ahora la exagerada cantidad de víctimas, en tan poco tiempo y solo en la provincia de Cabo Oriental, precipita esa unánime reacción.
“Algunos de los jóvenes hospitalizados tienen heridas muy graves, y varios han sido víctimas de intentos de castración, algo que no tiene nada que ver con la circuncisión”, declaró el portavoz del Departamento de Sanidad de El Cabo Sizwe Kupelo. Otros casos develan una intención aún más criminal. Los niños quedan muy lacerados y, solo cuando es posible, los médicos pueden reconstruir sus órganos genitales con piel de otras partes de su propio cuerpo, añadió Kupelo.
La circuncisión, operación mediante la que se corta una porción del prepucio del pene que cubre al glande para dejarlo al descubierto, causa también secuelas como deshidratación, gangrena y otras infecciones que pueden conducir a la muerte. Esos rituales de iniciación, habituales en las tribus xhosa, sotho y ndebele sudafricanas, registra graves daños en la juventud local, pese a los esfuerzos oficiales por enseñar reglas de higiene a los curanderos tradicionales.
Entre las organizaciones locales opuestas a esas costumbres figura el gobernante Congreso Nacional Africano, que las calificó de “desastre” y pidió acreditar a los curanderos para controlarlos mejor. Esa práctica, que afecta por lo general a jóvenes entre 15 y 21 años y es también perseguida por la Policía, tiene el apoyo y estímulo de las llamadas “escuelas de iniciación”.
“La proliferación de esos centros puede verse cada día en Cabo Oriental. Los mafiosos se aprovechan y destruyen a los jóvenes”. Es algo criminal, que nada tiene que ver ya con la cultura, aseguró el ministro de Sanidad, Aaron Motsoaledi. Tras ser circuncidados, los muchachos deben permanecer a la intemperie y sin ningún tipo de atención médica durante varias semanas en zonas aisladas, muchas veces selváticas o desérticas.

Publicado por: BolprEss – 09/08/13 - Antonio Paneque Brizuela, Vivian Collazo Montano y Yudith Díaz Gazán * Paneque es periodista de la Redacción África y Medio Oriente de Prensa Latina; Collazo, de la Redacción de Ciencia y Técnica; y Díaz, de la Redacción Asia y Oceanía.

Enfermedad psicológica Hikikomiri, nuevo fenómeno de aislamiento social.

ENFERMEDAD PSICOLÓGICA HIKIKOMORI, NUEVO FENÓMENO DE AISLAMIENTO SOCIAL
En los últimos tiempos ha aparecido un nuevo síndrome, iniciado en Japón y denominado Hikikomori, que afecta ya en el mundo entero a jóvenes de ambos sexos, llevándolos a un aislamiento social voluntario que se prolonga por años.
 Ellos manifiestan su rechazo a una sociedad globalizada; les disgusta por mercantilista y consideran que los maneja como marionetas.
 Hasta los 35 años; abandonan estudios, trabajo, vida social
 El síndrome, también llamado “de la puerta cerrada”, “Social withdrawal” o “Syndrome du retrait social aigu”, atenta contra ambos sexos, a partir de la adolescencia y hasta los 35 años aproximadamente.
Encierro en los dormitorios durante varios meses o años
 Los pacientes se encierran en sus dormitorios por meses o años, con una media de cinco años, y los padres se ven sobrepasados por su conducta.
 Reacciones violentas, amenazas de suicidio
 Si los progenitores procuran cambiar su comportamiento, se tornan violentos y amenazan con suicidarse; la madre sobre todo es la que tiende a culpabilizarse, mientras la familia vive la situación como un fracaso y la oculta por vergüenza.
 En Japón ya hay más de 700 instituciones abocadas al tratamiento de este fenómeno.
 Se observa otro comportamiento, NEET, en el que los jóvenes mantienen su rechazo al estudio y al trabajo, como si rigiera en ellos la necesidad de tomarse un año sabático, aunque salen de su casa de vez en cuando.
 El paréntesis largo y peligroso
 La rebeldía ocupa un paréntesis largo que impide la proyección hacia el futuro; es anormal y peligrosa.
La gran mayoría de los perjudicados son varones.

No es psicosis
Un hikikomori no tiene ningún síntoma psicótico. Se caracteriza por no entablar ninguna relación interpersonal, salvo con su familia, de acuerdo al psicólogo Tamaki Saito.
Sale del dormitorio para ir al baño o retirar alimentos (prefiere que se los dejen en la puerta de su cuarto o en un pasillo).
 Hermetismo total, pasatiempos
En los casos más graves su hermetismo es total; deja de hablar con sus convivientes, y sus únicos pasatiempos son los videojuegos, la música, las películas, el Internet y los cómics o mangas.

Falta de higiene, basura en el dormitorio
 Los jóvenes pierden interés por su apariencia e higiene personal. Es usual que su habitación se llene de basura (restos de comida, envolturas, botellas, etc.).
Se incluyen en el término hikikomori a los individuos con fobia social o problemas de ansiedad social, originado por agorafobia, trastorno de personalidad por evitación o timidez extrema.
 Sin amigos, duermen a lo largo del día
Es habitual que carezcan de amigos y que duerman a lo largo del día; optan por la TV o el ordenador en la noche.
 Cómo reconocer el inicio del fenómeno
 El aislamiento se inicia en forma gradual antes de que echen llave a su dormitorio.
Estos pacientes a menudo se muestran tristes, tímidos, inseguros y cada vez hablan menos.
Pueden ser un objeto de burla en el colegio y éste es un detonante para el fenómeno que se traduce en odio y agresión.
 Casos extremos
Los casos se destacan por una mayor gravedad, cuando los hikikomoris permanecen en sus cuartos muchísimas horas en una misma posición, con la vista puesta en un punto fijo y dando rienda suelta a su imaginación.

Consecuencias en su salud mental
 La ausencia extensa de contacto social ejerce efecto contraproducente en la mentalidad, con pérdidas de habilidades sociales y de los referentes morales necesarios.
Si tras su encierro, retornan a la sociedad por su propia voluntad, los enfermos deben afrontar una difícil y peor reintegración por haberse quedado sin años de estudio.
Temen que la gente descubra su pasado y se muestran vacilantes si se relacionan fundamentalmente con desconocidos.
 Tratamientos
 Desde el punto de vista oriental, corresponde sostener con los pacientes un contacto sin interrupciones por parte del médico, pero sin invadir su espacio, e ir reincorporándolos a la sociedad de forma muy progresiva con apoyo psicológico.
Los facultativos occidentales opinan que es precisa una actitud firme y directa que los conduzca a abandonar el enclaustramiento con una ayuda psicológica.
Publicado por: Boletín Globedia – Salud – Marcela Toso – 13/08/13 -
Fuentes y obras relacionadas:
Antonelli, Noelia, BBC Mundo
Merlina Meiler
Obras relacionadas
·         Hikikomori (2012). Novela de Kevin Kuhn.
·         Tokyo! (2008). Fragmento "Tokyo Shaking", de Bong Joon-ho.
·         El sol desnudo (novela de Isaac Asimov)



Conferencia sobre Población y Desarrollo defiende derechos de las mujeres


La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, tesaltó que la legalización del aborto en Uruguay constituye “un paso hacia la protección de la vida de las mujeres, porque es un paso de dónde vamos hacia el ámbito de la salud y no de la justicia”.

Los participantes en la primera jornada de la Conferencia sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe, que arrancó este lunes en Montevideo, Uruguay, instaron a consolidar los derechos de las mujeres de la región latinoamericana y caribeña, especialmente en áreas como salud sexual y reproductiva y violencia de género.
La cita es organizada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Gobierno de Uruguay, y su objetivo es revisar los progresos del Programa de Acción de la conferencia internacional realizada en El Cairo (CIDP) en 1994, e identificar las medidas fundamentales para reforzar su implementación.
La agenda del encuentro incluye discusiones sobre la salud sexual y reproductiva de las mujeres, en un país que recientemente legalizó el aborto -controlado por médicos- en las primeras 12 semanas de gestación, para convertirse en el segundo país de la región en permitir la interrupción del embarazo, después de Cuba.
Durante la sesión inaugural, la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, destacó que la reunión “tiene en sus manos la responsabilidad de consolidar los derechos de las mujeres” y "avanzar en esa agenda de igualdad y de derechos”, para llevar una sola a Nueva York, a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
"Lo nuestro es una agenda de igualdad, una agenda de ciudadanía, una agenda de profundización democrática (...) una agenda para las personas, para las mujeres, que las lleve a una sociedad de bienestar y felicidad", enfatizó.
Resaltó que la legalización del aborto en Uruguay constituye “un paso hacia la protección de la vida de las mujeres, porque es un paso de dónde vamos hacia el ámbito de la salud y no de la justicia”.
Por su parte, el director ejecutivo del Fondo de Población de las Naciones Unidas, Babatunde Osotimehin, pidió a los asistentes mantener la "visión de un mundo en el que se quiere cada embarazo, todos los partos sean seguros y el potencial de cada joven esté cumplido (...) los derechos humanos sean respetados y la diversidad de la gente se celebre".
A pesar de los avances, Osotimehin advirtió que “aún queda mucho por hacer para lograr la plena igualdad de género, aumentar la capacidad de las mujeres para ejercer la salud sexual y reproductiva, reducir la violencia basada en el género y mejorar la participación de las mujeres en procesos políticos y en la vida pública".
El canciller anfitrión, Luis Almagro, y el Secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias, también están presentes, mientras se espera la participación de más de 900 representantes de Gobiernos y sociedad civil, quienes aportarán ideas para elaborar la agenda de desarrollo de 2015, los llamados "Nuevos objetivos de Desarrollo del Milenio".
Publicado por: teleSUR-AFP-EFE-presidencia.gub.uy/MARL – 13/08/13 -


Qisas: ¿Ojo por ojo?


·         Ameneh Bahrami, una joven de 24 años, fue atacada con ácido en 2004 por un compañero de la universidad.
·         En reiteradas ocasiones había rechazado sus propuestas de matrimonio
·         Quedó ciega y, tras recibir tratamiento en España, regresó a Irán para llevarlo a la justicia
·         Presentó el caso tomando como base el código qisas (retribución) de la Ley Islámica o la Ley Sharia
·         Ganó el caso en 2008. El atacante fue sentenciado a ser cegado con ácido
·         Tras numerosos retrasos y una amplia cobertura de los medios de comunicación internacionales, Bahrami lo perdonó en 2011

Publicado por: BBC Mundo – Redacción – 11/08/13 -

En 4 años fueron condenados 87 mujeres y 21 hombres por aborto en México.

En el último día de febrero de 2012, en punto de las 6:00 horas, Gumaro y Eusebia, pareja por más de una década, salieron de su hogar, en San Luis Potosí, a bordo su camioneta, y partieron juntos rumbo a sus respectivos trabajos, “era un día cualquiera”, recuerda Gumaro. La normalidad, sin embargo, se agotó cuadras adelante, cuando dos vehículos les cerraron violentamente el paso. Varios hombres armados descendieron de ellos y, por la fuerza, obligaron a la pareja a salir de su auto, cuyo interior fue inmediatamente revisado, mientras ellos eran tumbados al suelo y esposados. “Sólo entonces nos mostraron un papel, una orden de aprehensión librada en nuestra contra, por un aborto supuestamente cometido hace 13 años, en 1999″.

Gumaro es uno de los 22 hombres que, según el INEGI, fueron aprehendidos y juzgados en prisión por el delito de aborto, entre 2009 y 2012. Y Eusebia, su pareja, con la que ha procreado dos hijos, y con la que cría también a un niño nacido en un matrimonio previo, es una de las 101 mujeres sometidas al mismo tratamiento penal, por presuntamente interrumpir sus embarazos, en el mismo periodo.
“Ni siquiera llegamos al Ministerio Público –dice Gumaro–, apenas íbamos entrando cuando nos cruzamos con otro vehículo, al que nos subieron, siempre esposados, como si fuéramos delincuentes peligrosos, y entonces nos llevaron directo al penal de San Luis Potosí”.
Gumaro y Eusebia pasaron siete meses en prisión y, al final de su juicio, fueron absueltos por falta de pruebas. Pero otros 108 mexicanos, que como ellos fueron procesados penalmente por el delito de aborto entre 2009 y 2012, no corrieron con la misma suerte y recibieron sentencias condenatorias: son 87 mujeres y 21 hombres que, actualmente, purgan distintas penas en prisión, en 26 entidades de la República Mexicana.
Y esto es así, explica Verónica Cruz, directora del Centro Las Libres, dedicado desde el año 2000 a la promoción del aborto legal, porque “la ola de reformas a constituciones estatales, que vivimos entre 2008 y 2009, realizadas con el objeto de estipular que la vida empieza desde el momento de la concepción, provocó un incremento de la criminalización de muchas mujeres, pero también de hombres, contra quienes todas las autoridades usan como pretexto la ley para imponerles sus muy personales criterios morales, y buena parte de ellas ni siquiera se practicaron un aborto, sino que lo sufrieron de forma espontánea, por las muchas razones que esto puede ocurrir.”
Siluetas de la criminalización
En 1999, Gumaro y Eusebia ya tenían a sus dos niños, y en su núcleo familiar había un lugar también para los niños que él había procreado previamente, uno de los cuales vive actualmente con la pareja. “En ese entonces pasó que nosotros no sabíamos que estábamos embarazados –recuerda Gumaro–, y fuimos a comernos unos mariscos, y luego vi yo que Eusebia se puso mala, y entonces yo me dije ‘gracias a dios que tenemos Seguro’, y me la llevé a Urgencias, a la clínica 47 del Seguro Social. Ahí fue que nos dijeron que había tenido un aborto, que tenía 28 días de gestación, fue una trabajadora social la que nos informó, y luego nos dijo ‘y voy a llamar al MP, porque esto no se puede quedar así’”.
Media hora después, Gumaro y Eusebia fueron arrestados por agentes judiciales que se presentaron en la clínica y pasaron tres días detenidos en el Ministerio Público, luego de lo cual lograron su libertad. “Nosotros contratamos a un abogado que, cobró un dineral, y que logró que nos liberaran, y de hecho nos dijo que ya todo estaba resuelto y que no íbamos a tener más problemas, y así creíamos, pero en marzo de 2012, o sea, 13 años después, resulta que volvió a salir de nuevo esto del aborto.”
Según las estadísticas del INEGI en materia penal, que abarcan de enero de 2009 a diciembre de 2012 –ya que sus bases de datos no registran los procesos por aborto en años previos–, por este delito han sido acusadas formalmente 151 personas (120 mujeres y 31 hombres), y, de ellos, 123 recibieron auto de formal prisión y enfrentaron juicio tras las rejas (101 mujeres y 22 hombres) y, de éstos, 108 fueron hallados culpables, y sólo en 15 casos, entre los que se hallan Gumaro y Eusebia, se determinó la inocencia de los acusados y fueron puestos en libertad.
De esas sentencias condenatorias, 83 se concentran en diez entidades federativas: Baja California, Jalisco, Puebla, Hidalgo, Michoacán, Estado de México, Chiapas, Sonora, Quintana Roo, así como en el Distrito Federal (donde el aborto carece de pena, si se realiza antes de las 12 semanas de gestación).
“Nosotras hemos detectado tres tipos de personas contra las que vienen actuando las autoridades, en el caso del aborto –señala la directora del Centro Las Libres, con sede en Guanajuato–: se criminaliza a mujeres que sí deseaban interrumpir su embarazo, básicamente con la ingesta de fármacos, y que al presentar complicaciones acudieron a clínicas públicas, donde fueron denunciadas, se trata de mujeres sin recursos que, de haber podido acudir a un servicio médico privado, nunca habrían sido señaladas.”
Luego está, abunda, el grupo de mujeres que no deseaban interrumpir su embarazo, sino que, “ante el temor de ser señaladas por sus familias, ante el temor de ser juzgadas, regañadas, corridas de sus casas, ocultaron su embarazo, no recibieron atención médica adecuada, y finalmente sufrieron un aborto espontáneo. Pero se trata de casos en los que, además, inciden la pobreza, la mala alimentación, la falta de servicios de salud, la exclusión, y las cuales, nuevamente, son denunciadas al acudir a clínicas públicas”.

Y en un tercer grupo, señala Verónica Cruz, están las mujeres “que tampoco tenían la idea de abortar, que simplemente tuvieron un aborto espontáneo, muchas de las cuales ni siquiera sabían que estaban embarazadas, y que, como en los casos anteriores, terminan en servicios públicas donde las denuncian ante el Ministerio Público.”
De manera colateral, algunos de los maridos o parejas sentimentales de estas mujeres también han sido criminalizados.
Estas personas, añadió la defensora de derechos humanos, “han recibido penalidades de 25, 30, 35 años, y algunas de ellas llevan más de una década en prisión, y aunque no podamos decir qué tipo de perfil es el más común, porque sus orígenes y características son distintos, lo mismo de zonas rurales e indígenas, que de zonas urbanas e industriales, lo que sí podemos hacer, a partir de nuestra experiencia, es decir a quienes no se está criminalizando: no hay procesos contra mujeres ricas, no hay procesos contra hombres que obligaran a abortar a una mujer, no hay procesos contra médicos que practican abortos clandestinos.”


La corriente
“A nosotros nos denunció la trabajadora social de la clínica del IMSS –narra Gumaro–, pero 13 años después, cuando nos fincaron cargos, a nosotros nunca nos tomaron una declaración en el Ministerio Público, en todo ese tiempo la Procuraduría no recabó ninguna prueba, ni si quiera nos preguntaron qué había pasado en el 99, sólo el dicho de esa mujer, a la cual nunca habíamos visto antes, fue suficiente para que nos mandaran a prisión, y la primera vez que nos llamó la juez que llevaría nuestro caso, lo que nos dijo fue ‘yo me voy a encargar de que ustedes paguen por lo que hicieron y de menos van a pasarse aquí ocho años’, y eso nos lo advirtió cuando el juicio ni siquiera había arrancado.”
Paradójicamente, la falta de pruebas en su contra hizo más lento el proceso. “Como nuestro abogado pidió pruebas, la Procuraduría lo que hizo fue citar a un montón de doctores que, sin haber realizado ningún tipo de examen en 1999 certificaron que el aborto de Eusebia había sido intencional, y como todos ellos ya no trabajan en el estado, nos amenazaron con que ibamos a estar en la cárcel hasta que los encontraran a todos, ¿imaginas lo que es eso: que te digan que como no hay pruebas en tu contra, te vas a quedar indefinidamente en prisión?”
Y ésta es una práctica “recurrente”, explica Verónica Cruz, “en todos los casos que hemos atendido, tanto en Guanajuato, San Luis Potosí, Veracruz, Guerrero o Aguascalientes, el común denominador es que no existen pruebas reales, científicas, en contra de los y las acusadas. La autoridad no investiga, en ningún caso de los que hemos llevado han podido demostrar, por ejemplo, la relación causal entre un aborto y la ingesta de algún fármaco, y esto es porque el objetivo real de esta criminalización nunca ha sido la intención proteger la vida de las mujeres, ni del producto de la gestación, sino imponer a la gente un criterio moral basado en la maternidad obligada y castigar a quienes no lo acatan”.

Durante los siete meses que pasaron recluidos, narra Gumaro, apenas se le permitió ver a Eusebia en tres ocasiones, y la única manera de comunicarse fue por medio de llamadas telefónicas. “Para solicitar el permiso de hacer la llamada –recuerda–, tanto ella como yo debíamos pagar 70 pesos, y ya que el permiso nos era concedido, nuevamente debíamos hacer un pago, esta vez de 80 pesos, cada uno, para poder hablar durante cinco minutos… y así fue como nos pasamos esa temporada, que fue como un infierno, aunque yo siento que Eusebia tuvo más fuerza que yo, a ella la admiro muchísimo, porque fue por ella que pude mantenerme en pie, ya que la preocupación por nuestros niñitos es algo que no puedo describir, la cárcel te impide realizar la ilusión de estar con tus hijos, vives con el pendiente de si fueron a la escuela, si están haciendo sus tareas, qué tal que te necesitan y tú ahí, encerrado.”
Y este proceso, aún cuando se terminó ratificando la inocencia de ambos, dejó en la ruina a las familias de ambos, se lamenta, “porque la corrupción que impera en el sistema de justicia de San Luis Potosí es enorme, de la noche a la mañana te quiebran todo, como si fuera un listón, ellos llegan y te lo cortan y tú te vas hasta el fondo.”
–Luego de tu liberación, ¿tuviste problemas para reconstruir tu vida?
–Claro –responde Gumaro–, yo siempre he sido muy trabajador, he sido vocalista de un grupo de música norteña y duranguense que hasta se escuchaba en la radio, Los Dueños, y luego tuve la oportunidad de ocupar empleos bien remunerados, y ahora me ha costado mucho trabajo recuperarme, no lo he logrado todavía… cuando me encerraron yo perdí todo, perdí la música, perdí un buen empleo, y ahora voy remando a contracorriente, pero yo sé que voy a vencer a la corriente y que voy a llegar a buen puerto, pronto, junto con los míos…
–¿Cuál es tu opinión en torno al aborto?
–Yo no creo tener derecho para decidir sobre el cuerpo de nadie –concluye Gumaro.

Publicado por: ANIMAL POLITICO – París Martínez – 12/08/13 -

Aborto en Rusia: 300 mil menos en 2012 gracias a programas de ayuda a mujeres



El número de abortos practicados en Rusia en 2012 fue de 935 000, unos 300 000 menos que en 2008, según ha informado la directora del departamento materno-infantil del Ministerio de Sanidad ruso, Elena Baibárina, citada por la agencia de noticias RIA Novosti.

"El número de abortos disminuye", ha declarado Baibárina.

Mientras que "en 2008 se practicaron 1.236.000, en 2012 la cifra fue de 935.000", o lo que es lo mismo frente a los 73,1 abortos que se practicaron en 2008 por cada 100 niños nacidos vivos, la cifra se redujo hasta los 49,7 en 2012.

"Es un número muy elevado todavía, que agrava el problema de esterilidad", ha proseguido la directora alegando que en Rusia se ha intensificado la lucha contra el aborto y se han ampliado los programas de ayuda para las mujeres que se encuentran en una situación crítica.

"Estamos creando centros y despachos de ayuda psicológica y social" y "la mayoría de las mujeres que asisten, deciden finalmente no interrumpir el embarazo (abortar)", ha precisado.



Publicado por: Catholic.net – Sexualidad y Bioética – Aciprensa/Europa Press – Madrid – 05/08/13 -