viernes, 9 de agosto de 2013

Las Mujeres Y La Lucha Por La Paz Y La Libertad En Papúa Occidental

Tras 42 años de dominio indonesio, las mujeres en Papúa Occidental continúan luchando por su libertad y la paz.

Papúa Occidental—oficialmente bajo dominio de Indonesia desde 1963—está ubicada en la mitad occidental de la isla de Nueva Guinea, 250 km al norte de Australia. En 2012, West Papua Media entrevistó a cuatro mujeres de Papúa Occidental que participan activamente en el movimiento pacífico por la libertad. En este artículo, AWID ofrece algunos antecedentes, así como extractos de dichas entrevistas.
Acto de No Elección
La Campaña por la Libertad de Papúa Occidental, con sede en Australia, describe cómo durante la década de 1950 Papúa Occidental se encontraba bajo dominio colonial de los Países Bajos pero hacia 1961 estaba aproximándose a la independencia con su propia bandera, la Estrella de la Mañana, y funcionarios gubernamentales papúes. Sin embargo, a principios de la década de 1960, “Surgió un conflicto por Papúa Occidental entre los Países Bajos e Indonesia y un acuerdo de las Naciones Unidas otorgó control de la colonia a Indonesia por seis años, tras lo cual habría de realizarse un referendo. Durante esos seis años de control indonesio hubo casos bien documentados de violencia y abusos por parte del ejército. Luego, en 1969, Indonesia llevó a cabo un referendo fraudulento llamado Acto de Libre Elección.[1] Solamente 1,025 personas papúes, representando a una población de un millón, fueron seleccionadas para que votaran. Estas personas, bajo coacción extrema que incluyó a oficiales militares de alto rango amenazando con cortarles la lengua, votaron a favor de seguir siendo parte de Indonesia. Pese a un informe crítico de un funcionario de la ONU que estaba presente y citó graves violaciones, de manera vergonzosa la ONU sancionó el voto y Papúa Occidental se convirtió oficialmente en parte de Indonesia. Papúes llaman a este referendo el ‘Acto de No Elección’”.[2]
Con una trayectoria de denegar el acceso de periodistas extranjeros a Papúa Occidental (o arrestarles y deportarles), el Gobierno indonesio continúa teniendo un fuerte control sobre esta región rica en recursos—un control mantenido en gran medida por la presencia del ejército indonesio (conocido por su violencia impune), pero también debido al silencio de la comunidad internacional. La Campaña por la Libertad de Papúa Occidental calcula que “desde 1962, 100,000 personas han sido asesinadas o desaparecidas por el brutal régimen militar. Centenares de personas han sido violadas y torturadas y se han destruido aldeas enteras, especialmente en el altiplano”.[3] En mayo de este año, West Papua Media publicó un perturbador reportaje sobre recientes asesinatos y violaciones sexuales que el ejército indonesio perpetró.
Trágicamente, reportajes tales como éste son parte de la vida cotidiana de papúes occidentales—que son de descendencia melanesia y culturalmente diferentes a personas indonesias. Desde el inicio ha habido resistencia a la ocupación por Indonesia, pero el ejército ha respondido repetidamente con violencia e intimidación. Aunque está saliendo a luz más información sobre Papúa Occidental y aumenta la preocupación internacional por la situación de los derechos humanos, esto puede verse empañado por la política y la economía, con gobiernos que vacilan para no contrariar a Indonesia. En años recientes, una nueva organización independentista, el Comité Nacional de Papúa Occidental (KNPB), ha realizado “enormes concentraciones a favor de la independencia... en toda Papúa Occidental y la voz papú occidental está más unida que nunca”.
Las mujeres en la lucha
Al preguntarles por qué se unieron al movimiento pacífico, Fanny Kogoya, Rini Tabuni, Heni Lani y Ice Murib,[4] las mujeres entrevistadas por West Papua Media, cada una relata experiencias de injusticia, irrespeto y la violencia de crecer en una tierra sin libertad. Murib resalta la simplicidad de su lucha: “Queremos ser libres. Queremos que ustedes nos ayuden a ser libres. A Indonesia no le importamos como personas. Entonces, lo único que queremos es ser libres... vivir nuestra propia vida en nuestra propia tierra”.
Kogoya dice: “De niña vi con frecuencia personas que estaban siendo golpeadas por la policía, sin ningún motivo en absoluto... Como estudiante empecé a comparar las políticas gubernamentales con lo que de hecho estaba sucediendo... Por un lado teníamos la Constitución, que hablaba de libertad y de Pancasila,[5] que se refiere a la justica social, pero en realidad había muy poco espacio político para nosotras/os papúes. Cuando estuve viviendo en Java pude comparar el sistema de salud y educación con lo que teníamos en Papúa Occidental y era tan diferente... Hay muy poca diferencia política para papúes antes o después de [el régimen de] Suharto... Papúa aún tiene que experimentar un verdadero espacio democrático. Este tipo de cosas me pone realmente emotiva. Me di cuenta de que tenía que oponer resistencia. No puedo guardar silencio”.
Tabuni recuerda: “Mi padre fue una de las víctimas en 1977. Soldados indonesios le abrieron el pecho con cuchillos. Sacaron el contenido de su estómago y le arrancaron el corazón. Mi padre vio con sus propios ojos cómo esto ocurría. Mientras los soldados le abrían el pecho decían: “¿Dónde está tu Dios ahora? ¿Quién está aquí para salvarte?” Tabuni explica cómo Benny Wenda, activista por la libertad que ahora vive exiliado en el Reino Unido,[6] la inspiró después de que la familia de ella vivió en Jayapura con el pueblo de Wenda: “En 2000, Benny empezó a volverse más activo... [y se le otorgó] estatus de refugiado en Inglaterra. Vimos... cómo él siguió luchando. Eso nos inspiró a quienes vivíamos dentro de Papúa a continuar la lucha... Fue en este contexto que inició el KNPB. Mis amistades y yo dijimos ‘quedémonos con esta organización, sentémonos con estas personas y veamos qué podemos hacer juntas’”.
Después de presenciar incontables acontecimientos en su niñez, como el arresto de su padre, Lani relata su despertar político en sus años de estudiante, cuando se le contó la historia de la lucha de Papúa Occidental: “Antes [de esto] era como si yo hubiera estado sentada en esta pequeña habitación oscura en la que entraban pocos rayos de luz. Estos rayos de luz podrían compararse con el arresto de mi padre y el arresto de Benny Wenda. Cuando concluí mi educación fue como si la puerta de esa habitación se hubiera abierto de par en par... Salí de ahí por primera vez y vi lo que realmente estaba sucediendo. El día en la playa en Hamadi fue la primera vez que vi la bandera Estrella de la Mañana. La agarré y me aferré a ella. Finalmente me di cuenta de que no soy indonesia, ¡soy papú!”
Sin embargo, existe una lucha dentro de movimiento. Kogoya lo describe como un “doble reto” que las mujeres enfrentan: “Luchamos contra Indonesia pero también luchamos contra el patriarcado en el movimiento. Mira, tenemos dos enemigos: la manera en que las mujeres somos tratadas dentro del movimiento y la maldad e injusticia del Estado. Definitivamente estamos luchando contra algunos hombres dentro del movimiento que piensan que no somos capaces”. A esto, sin embargo, Lani dice: “Las mujeres estamos en cargos de liderazgo y diciéndoles a los hombres qué hacer, así que ya estamos ahí... ocupando posiciones de liderazgo en el movimiento”.
Resistencia pacífica en curso
Aun viviendo con tal violencia y opresión, las mujeres coinciden en que la resistencia pacífica es el camino a seguir y, sin embargo, también admiten que piensan en tomar las armas. Una de las barreras obvias a emprender una lucha armada es la fortaleza del ejército indonesio. Kogoya dice: “Aunque estamos luchando pacíficamente, el Estado indonesio continúa respondiendo con violencia. Arrestan a personas, las golpean, las matan. A menudo mis amistades activistas dicen, ‘¿Qué sentido tiene? Si luchamos pacíficamente nos van a golpear, nos arrestarán... si luchamos violentamente harán las mismas cosas’. Con frecuencia, la gente se une a la lucha armada porque... ha tenido estas experiencias traumáticas y... es una reacción emocional. Por supuesto, en nuestra cultura también tenemos una historia de reacción a los ataques... de guerra tribal. Somos un pueblo valiente. Así que con estas tres cosas—nuestros recuerdos de sufrimiento, nuestra historia y cultura y nuestra valentía—la lucha armada es una opción real en nuestro caso... Pero las personas papúes también somos muy prácticas. Sabemos que la resistencia civil también puede funcionar. Así que mi sueño es conocer más sobre la resistencia civil”.
Tabuni comprende por qué la gente querría reaccionar con violencia; sin embargo, dice: “Si lucho recurriendo a la violencia voy a tener varios problemas. Perderé muchos de mis derechos. Voy a perder a mis mejores amistades. Y la gente va a... robar mi tierra y matarme... Pero ahora veo que existe una oportunidad de oponer resistencia a través de la lucha pacífica. La gente en las bases necesita saber que una acción no violenta puede ser realmente exitosa... Podemos aprender de ejemplos de otros países”.
¿Cómo puede ayudar la comunidad internacional?
Ser una nación independiente es la meta de Papúa Occidental—liberarse del dominio indonesio y de la violencia asociada a éste. Pero también es una lucha por la cultura y el medio ambiente. Lani dice que desde que se unió a la lucha “mis amistades han sido arrestadas, algunas han muerto en la cárcel, otras han huido a Papúa Nueva Guinea. Es como si fuéramos migrantes en nuestra propia tierra. Tantas personas de Java, de Célebes, de Sumatra han venido a nuestra tierra”. Una migración a gran escala de personas indonesias hacia Papúa Occidental podría destruir el tejido mismo de su cultura y existencia; asimismo, la minería y la deforestación de bosques ancestrales[7] amenazan con destruir también el medio ambiente.
A fin de lograr la libertad, las mujeres entrevistadas enfatizan la necesidad de que tantas personas como sean posibles se solidaricen. Kogoya dice que necesitan el apoyo de grupos ambientalistas de todo el mundo que se unan a la lucha y añade: “Necesitamos apoyo institucional. Y queremos que la gente haga campañas sobre Papúa para frenar la violencia... Realmente requerimos asistencia técnica con los medios de comunicación. También necesitamos influir en otros países, particularmente Estados Unidos”. El mensaje de Lani es “que toda la gente papú se involucre en la lucha de resistencia civil. Tenemos que trabajar conjuntamente” y agrega: “Diles a tus amistades en Australia y Estados Unidos, ‘Dejen de enviar armas militares a Indonesia. Dejen de hacerlo. Porque siempre que hacemos cosas nos enfrentamos con el ejército que tiene esas armas, y esas armas son enviadas por los países de ustedes. El ejército está siendo entrenado por los países de ustedes para matarnos.

Notas:
2.     Según los Prisioneros Políticos Papúes por la Libertad que se encuentran en la Prisión Estatal de Abepura de Papúa Occidental: “El ‘Acto de Libre Elección’ no fue implementado de conformidad con los requisitos del derecho internacional tal como lo dispuso el Acuerdo de Nueva York y en efecto fue implementado por Indonesia como el ‘Acto de No Elección’ (en otras palabras, la ‘Opinión Comunitaria Forzada’). El llamado ‘Acto de Libre Elección’ fue defectuoso tanto legal como moralmente”. Fuente: Clarificación del punto de vista de los Prisioneros Políticos Papúes por la Libertad, Selpius Bobii, 28 de junio de 2013 (disponible en inglés).
4.     “Queremos ser libres”: Entrevista a cuatro mujeres del Movimiento por la Libertad de Papúa Occidental. Entrevista por Alex Rayfield y Claudia King, de West Papua Media. Fotografías por Javiera Rose.
5.     Pancasila (pronunciada Panchasila en castellano) es la ideología y filosofía en que se basa el Estado indonesio. Los cinco principios que la sustentan son: Creencia en un dios supremo; Sentido de la humanidad justa y civilizada; Unidad de Indonesia; Democracia guiada por la sabiduría interior y emanada de las deliberaciones entre representantes del pueblo; y Justicia social para todo el pueblo de Indonesia.
6.     Ver: Benny Wenda: un corazón que palpita en el ostracismo, Larry Montenegro Baena, 7 de septiembre de 2012.
7.     Ver: Papúa Occidental, un infierno en el medio del paraíso, Sara Enrica Marci, 12 de abril de 2011.

Publicado por: AWID (Nota de los Viernes) – Rochelle Jones – 08/08/13 -

‘Mujer, que se escuche tu voz: Un hombre no viola’. 90% de los delitos contra la libertad sexual de mujeres quedan impunes.

Demus lanza campaña Un Hombre no viola frente a la impunidad de los delitos contra la libertad sexual de mujeres
- 9 de cada 10 personas denunciadas por cometer delitos de violación de la libertad sexual, son hombres;
- 70 mil violaciones durante los años 2008 y 2010

A pesar de que se registran diariamente delitos contra la libertad sexual de mujeres en nuestro país, muchos son delitos encubiertos, no son denunciados, y de los registrados, el 90% de estos delitos quedan impunes. Para revertir esta impunidad Demus -Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer- viene impulsando la campaña: Mujer que se escuche tu voz: Un hombre no viola.
La campaña demanda que el sistema de justicia adopte medidas a fin de revertir esta situación, como: 1) que las/os operadores/as de justicia accedan en su formación, al enfoque de género, derechos humanos e interculturalidad como materias obligatorias. 2) Que la evaluación de las/os magistradas/os incorpore el enfoque de género en los procesos de rati­ficación y ascenso. 3) Que en los procesos por delitos sexuales se valoren las pruebas sin prejuicio y estereotipo alguno. 4) Que en la ejecución del Nuevo Código Procesal Penal se erradiquen prácticas de re-victimización y discriminación por género, que pueden llevar a la impunidad. 5) Que el Poder Judicial y el Ministerio Público promueva diálogos con organizaciones de sociedad civil para recibir sus demandas y propuestas.
Jeannette Llaja directora de Demus nos explica ¿Por qué un hombre no viola? porque violenta el proyecto de vida, porque causa grandes daños a las mujeres. "Además porque tenemos que cuestionar la formación de masculinidad que se siguen dando, que son a la larga despectivas, que no valoran la capacidad de decisión de las mujeres. Necesitamos que las mujeres levanten su voz porque hay un nivel bajísimo de denuncias de violencia sexual”, dice Llaja.
"Al promover la denuncia uno se preguntaría ¿Quién recepciona esa denuncia? Todos los estereotipos que vemos cotidianamente se reproducen también el Sistema de Justicia, por ello se busca que ellos tengan mayor responsabilidad, porque tienen obligaciones concretas de acuerdo al marco jurídico existente”, sostiene Llaja.

Ree-estreno del espectáculo de teatro y rock Andamios
En el marco de la campaña se re- estrenará el espectáculo de teatro y rock ANDAMIOS, que es la historia de tres amigas que se visten como trabajadores de una construcción civil para ingresar a esta y buscar al supuesto culpable de la violación sexual de una cuarta amiga. Al inicio las relaciones son muy tensas, hasta que se produce un cambio en la mentalidad tanto de los jóvenes obreros como de las muchachas. Con esta trama de fondo los personajes comparten sus vivencias e indagan sobre el sentido de construir nuevos cimientos, nuevas relaciones, para formar a hombres y mujeres diferentes con valores de diversidad, igualdad y respeto a los derechos. Tiene como unidad el uso múltiple de objetos comunes como andamios, cilindros, latas, graderí­as, telas y plásticos.
ANDAMIOS, desde 1997 ha sido presenciada por más de 50,000 jóvenes de barrios y colegios de Lima, Trujillo, Cusco, Ayacucho, entre otros. ANDAMIOS es un espectáculo del Centro de Experimentación Escénica CEXES) en co-producción con DEMUS.

Cifras de violencia sexual contra las mujeres:
- El 37,2% de mujeres alguna vez unidas de 15 a 49 años ha sufrido violencia física y sexual por parte de su esposo o compañero. (2)
- El 8.7% de mujeres en edad reproductiva ha sido víctima de violencia sexual por parte de sus parejas o ex parejas alguna vez en su vida. (2)
- Entre los años 2008 y 2010, el Ministerio Público recibió 71,225 denuncias por delitos contra la libertad sexual a nivel nacional. En el 2011, recibió 8189 denuncias por ese tipo de delitos. 67 denuncias diarias en todo el país, 23 de las cuales se realizarían en Lima. (3)
- 9 de cada 10 personas denunciadas por cometer delitos de violación de la libertad sexual, son hombres. (3)
- La mayor cantidad de los delitos tienen como víctimas a mujeres; en el caso de los delitos sexuales, el 95% de víctimas son mujeres, porcentaje del cual el 76% son niñas menores de edad. (4).
- Entre el 2000 y 2009, el Perú tuvo la mayor tasa de denuncias por violaciones sexuales en Sudamérica (5). Las denuncias fueron aproximadamente 64 mil.
El lanzamiento de la campaña fue presentado por organizaciones feministas, liderado por Demus, artistas como Julio Pérez de la Sarita y Magaly Solier, lideresas sociales, universitarias, representantes del Ministerio de la Mujer, Defensoría del Pueblo y el teniente alcalde de Lima, Nan Nuñez.

Fuentes:
(1) http://nohuboderecho.blogspot.com/2011/06/presidente-de-la-corte-suprema-del-peru.html. Mayo 2013.
(2) Encuesta Demográ­fica y de Salud Familiar Nacional - ENDES 2012
(3) Observatorio de criminalidad. Ministerio Público de Perú. Delitos de violación de la libertad sexual en Lima metropolitana y callao. Enero - Junio 2012.
(4) Anuario Estadístico 2011. Policía Nacional del Perú.
(5) Violaciones sexuales en el Perú 2000 – 2009. Un Informe sobre el estado de la situación. Promsex, Lima.
Mayor información:

Publicado por: ADITAL – Perú – Demus – 07/08/13 -


SOBRE LOS DERECHOS ECONÓMICOS DE LAS MUJERES EN EL DISCURSO FEMINISTA.


El referente histórico y el aporte de las luchas del movimiento feminista del mundo y de la región, en la visibilización de los derechos económicos sociales y culturales y su repercusión en el desarrollo de los derechos y la vida de las mujeres, es el aporte y las reflexiones que nos comparte en este número de la Red Va nuestra compañera Paulina González, economista de profesión, feminista activa, integrante de la Red de Educación Popular Entre Mujeres Repem Colombia.
Red va: Hagamos memoria histórica, ¿desde cuándo empiezan los derechos económicos de las mujeres a hacer parte del discurso del movimiento feminista?
Paulina González: El movimiento feminista ha luchado por la igualdad de derechos y la equidad a lo largo de la historia, desde los movimientos de trabajadoras, mujeres populares, las académicas feministas, las escritoras y otros grupos militantes. Recordemos rápidamente esa participación desde algunos hitos históricos: El ejemplo de Olympia de Gouges y demás mujeres en la Revolución Francesa para acceder a las conquistas de la libertad, los derechos y la igualdad jurídica que no afectaron a la mujer;  las textileras de Boston en su búsqueda por mejores condiciones laborales; las sufragistas inglesas y norteamericanas luchando por el derecho al voto; las campesinas, las obreras, y viviendistas latinoamericanas reivindicando sus derechos a la tierra, a un salario y a una vivienda dignas.
El feminismo como ideología ha avanzado con cada lucha y cada aporte desde distintas variantes. Así vemos cómo la inglesa Mary Wollstonecraft en su famosa “Vindicación de los derechos de la mujer” revindicaba “el acceso a una educación semejante a la de los hombres para desarrollar su propia independencia económica accediendo a actividades remuneradas”; Virginia Wolf avanza más allá al proponer eliminar la educación, el trabajo y la militancia que reproducen la ideología de dominación masculina. Plantea en el ensayo Tres Guineas que “las mujeres solamente podemos ayudar a defender la cultura y la libertad intelectual por medio de defender nuestra propia cultura y nuestra propia libertad individual”
El pensamiento económico feminista, con el aporte de profesionales provenientes de otras disciplinas, ha ido construyendo propuestas alternativas a los planteamientos androcéntricos del desarrollo que han dirigido las políticas públicas de los países mal llamados en vías de desarrollo, con resultados desastrosos para millones de mujeres. Durante las últimas décadas del siglo XX, en el pensamiento económico feminista sobre el desarrollo y sus problemas hubo dos grandes líneas: una estrategia de integración en el actual modelo económico, donde la eficiencia es el objetivo central y una estrategia de transformación del propio modelo cuyas carencias no permiten que sirva a un nuevo desarrollo alternativo. Las estudiosas de la economía del cuidado, teóricos como Amartya Sen con su propuesta de Desarrollo Humano, corrientes del feminismo ambientalista y la economía social vienen proponiendo la necesidad de pasar de un modelo centrado en la ganancia a otro que tenga como prioridad al ser humano, la visibilización del aporte de las mujeres al desarrollo y la importancia de modelos de provisión.
Red va: ¿Desde cuándo se empiezan a visibilizar los derechos económicos sociales y culturales DESC?
Paulina González: En el Sistema internacional de los derechos humanos, la mayoría de los instrumentos y mecanismos de los Derechos económicos, sociales y culturales de las mujeres se han ido conquistando en una ardua y sostenida lucha del movimiento feminista, los movimientos diversos de mujeres y grupos de derechos humanos en el mundo.
El Pacto Internacional de los Derechos económicos, sociales y culturales (PIDESC) fue aprobado en 1968 pero solo hasta el 5 de mayo de 2013 entró en vigor después de la ratificación de 10 Estados parte.
El PIDESC incluye el derecho a un nivel adecuado de vida, el derecho a la vivienda, el derecho al trabajo, el derecho al alimento, el derecho al nivel más alto posible de salud, el derecho a la seguridad social, el derecho a la seguridad en caso de desempleo y el derecho a la educación. Los Estados Partes “se comprometen a asegurar a los hombres y a las mujeres igual título a gozar de todos los derechos económicos, sociales y culturales”. El PIDESC también prohíbe la discriminación basada en el género.
El Protocolo establece un mecanismo de denuncia internacional para aquellas personas cuyos derechos económicos sociales y culturales hayan sido violados y no hayan obtenido  justicia en su propio país.
La Convención sobre eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW por sus siglas en inglés) establece en su preámbulo que “los Estados Partes en los Pactos Internacionales de Derechos Humanos tienen la obligación de garantizar al hombre y la mujer la igualdad en el goce de todos los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos”.
El Comité de la CEDAW en la Recomendación General 25, aclara a los Estados Partes los alcances de las medidas especiales de carácter temporal en el ámbito político, económico, social, cultural y civil, o en cualquier otro ámbito. Las áreas donde se recomienda especialmente implementar medidas especiales son: “Educación, la economía, la política y el empleo, respecto de la actuación de mujeres en la representación de sus gobiernos a nivel internacional y su participación en la labor de las organizaciones internacionales y en la vida política y pública”.
Los Principios de Montreal elaborados por un grupo de expertas para influir en el proceso de estudio de la recomendación 16 sobre el artículo 3 del PIDESC, contiene un conjunto de principios y argumentos jurídicos sobre las garantías de igualdad y no discriminación en el goce y ejercicio de los derechos económicos, sociales y culturales. En este documento se aborda la manera como la desigualdad y la discriminación basadas en el género se expresan e impactan a las mujeres, imponiéndoles limitaciones o impidiéndoles el acceso al pleno goce de sus derechos económicos, sociales y culturales.
Red Va: ¿Cuáles son los efectos de la crisis económica mundial y la implementación del modelo neoliberal  en la vida de las  mujeres?
Paulina González: Las mujeres representan el 70% de los 1.200 millones de personas pobres del mundo.  En  contextos de pobreza, globalización económica, tratados comerciales injustos y conflictos armados, los programas y políticas públicas inadecuadas, focalizadas o restrictivas las afectan de manera desproporcionada por que no cubren sus necesidades de salud, educación, el cuidado de los niños, la vivienda, la propiedad de la tierra, el alimento y el agua e impiden el pleno disfrute de derechos de las mujeres en pie de igualdad.
Publicado por: SOCIAL WATCH NEWS – 08/08/13 - Fuente: Red Va


Penas más duras no logran reducir ataques con ácido en Pakistán.


Hace cinco meses, Ruqqaiya Perween, de 26 años, ingresó al centro de quemados del Hospital Civil, en esta meridional ciudad portuaria de Pakistán, luego de que su esposo le tirara ácido encima.

El marido, Asghar Maulvi Bukhsh, la agredió mientras ella dormía con sus cuatro hijos. Incluso cayó un poco de ácido encima de ellos. La joven quedó con 22 por ciento de su rostro y parte superior del cuerpo quemados y aterrada de por vida.
“Así era yo”, dijo, y señaló una fotografía en la que se ve a una joven sonriente y saludable. “No creo que vuelva a ser la misma. Le ruego a Dios que me deje lo suficientemente bien como para cuidar a mis hijos, porque no tengo otro motivo para vivir”, añadió.
“Desde que me casé, hace 12 años, no tuve ni un solo día de paz en mi vida”, relató con la voz quebrada por la emoción y una lágrima derramándose de su ojo izquierdo, que ya no ve.
“Golpearme era su pasatiempo habitual”, apuntó. El motivo siempre fue que necesitaba el dinero que ella ganaba como empleada doméstica.
Desde que se casaron, su marido nunca trabajó.
“Él sospechaba que yo le daba dinero a mi madre, que está divorciada, pero lo que ganaba apenas me alcanzaba para dar tres comidas diarias a los niños”, explicó.
En 2011 se modificó la Ley de Prevención de Delitos con Ácido, que endureció las penas. Los culpables pueden ser condenados a entre 14 años de prisión y cadena perpetua y una multa de un millón de rupias (unos 10.000 dólares). Sin embargo, el número de mujeres que sufren este tipo de ataques aumentó, según activistas.
La Fundación Aurat, que trabaja por los derechos de las mujeres, señaló que los casos de violencia contra estas disminuyeron 12 por ciento en 2012.
Sin embargo, aumentaron algunas formas de agresión. En particular, el impactante aumento de 89 por ciento en los ataques con ácido, seguido de violencia doméstica, que creció 62 por ciento, quemaduras, 33 por ciento, y asesinatos, 11 por ciento.
“Es la forma más fácil de violencia. Compras ácido fácilmente y no hay temor de represalias”, dijo Maliha Zia, responsable de legislación y género de la Fundación Aurat.
En estos últimos años, en especial tras el estreno de la película pakistaní Saving Face (“Guardando las apariencias”), que ganó el Óscar a mejor documental en 2012, se habla más de este tipo de violencia.
Las estadísticas no reflejan la realidad porque no se denuncian todos los casos ni todas las mujeres llegan al hospital, pero la Fundación de  Sobrevivientes de Ataques con Ácido dijo que en los últimos siete meses, se registraron unos 65 incidentes en todo Pakistán.
La Fundación, que ofrece asistencia legal y médica, indicó en 2012 que logró recopilar 111 casos de ataques con ácido a través de organizaciones no gubernamentales, sobrevivientes y familiares, la policía y hospitales estatales de todo el país.
Setenta por ciento de las víctimas de ataques con ácido son mujeres, y 60 por ciento de los incidentes se producen en medio de disputas domésticas.
 “Pakistán tiene leyes y son muy buenas”, señaló Dabir-ur-Rehman, director de Amigos del Centro de Quemados. Pero según dijo a IPS, en los últimos 12 años, desde que comenzó la iniciativa, “no hubo ninguna persona condenada ni ninguna mujer recurrió a la justicia”.
Valerie Jan, de la Fundación, dijo que las condenas se triplicaron desde 2012 tras la reforma de la ley.
“De seis por ciento de condenas pasamos a 18 por ciento. Es una mejora, pero significa que 80 por ciento de los responsables siguen escapándose de la justicia”, observó.
Hay que fortalecer los mecanismos para que se cumpla la ley, dijo Jan. La Fundación cree que la reforma legal fue un buen paso, pero no es suficiente. La institución aboga por un proyecto de ley contra las quemaduras y ataques con ácido, que está pendiente de aprobación.
“Entre otras cosas incluye un mecanismo de supervisión del cumplimiento de la ley en relación con” estos delitos, puntualizó.
“También es importante que los medios no solo informen sobre el ataque, sino que sigan el caso hasta la condena para disuadir así a futuros agresores”, añadió Zia.
Una de las razones de que no haya muchas condenas, señaló Zohra Yusuf, presidenta de la independiente Comisión de Derechos Humanos de Pakistán, es que “es excesivamente escasa la investigación de casos criminales, entonces los responsables suelen quedar absueltos”.
Además, frecuentemente se silencia a las víctimas, apuntó.
Fakhra Yunus, cuyo caso tuvo repercusión mundial, sobrevivió a un ataque con ácido hace 13 años, pero nunca pudo ver condenado a su agresor, Bilal Jar, quien pertenecía a una familia con poder político. Se sometió a más de 30 intervenciones quirúrgicas antes de suicidarse en marzo de 2012.
“Las familias sufren una gran presión para retirar la denuncia”, indicó Yusuf. “En el caso de Fakhra, la familia entera se retractó y dijo que no lo podían identificar”, añadió.
“Las víctimas suelen temer represalias de sus agresores”, coincidió Jan. “Además, les es difícil llegar a la justicia”, apuntó.
Pero mientras se aprueba una ley más severa, Shahid Hussain, del Centro de Quemados de Karachi, ofrece una solución. “Si el gobierno controla la venta de ácido concentrado, dará un gran paso para evitar estos delitos”, dijo a IPS.
Todos los meses, llegan entre dos y cuatro mujeres que fueron rociadas con ácido.
“Había un artículo del proyecto de ley enmendado que establecía el control de la compra y venta de ácido, pero fue eliminado antes de su aprobación”, recordó Zia.
Mientras, el esposo de Perween, quien sigue prófugo, la llama todos los días para amenazarla con quemar a su hermana menor si no retira los cargos en su contra.
“Pase lo que pase, no cambiaré lo que dije”, aseguró Perween, negándose a dar marcha atrás.

Publicado por: IPS -  Zofeen Ebrahim – Karachi (Pakistán) - 06/08/13 -


Mujer. Sufre más violencia y se siente más insegura dentro de casa, revela encuesta en Brasil.

Encuesta de opinión inédita, realizada por Data Popular y el Instituto Patricia Galvão, revela significativa preocupación de la sociedad por la violencia doméstica y los asesinatos de mujeres por sus parejas o ex-compañeros en Brasil. Para el 70% de la población, la mujer sufre más violencia dentro de su casa que en espacios públicos. Los resultados de la encuesta son divulgados el mes en que la Ley María da Penha cumple siete años.
   
Además de que siete de cada 10 entrevistados consideran que las brasileras sufren más violencia dentro de casa que en espacios públicos, la mitad evalúa además que las mujeres se sienten de hecho más inseguras dentro de su propia casa. Los datos revelan que el problema está presente en la vida cotidiana de la mayor parte de los brasileros: entre los entrevistados, de ambos sexos y de todas las clases sociales, el 54% conoce a una mujer que ya fue agredida por un compañero y el 56% conocen un hombre que ya agredió a su compañera. Y el 69% afirmó creer que la violencia contra la mujer no ocurre sólo en familias pobres.

Además de mapear la preocupación de la sociedad, la encuesta levantó además la percepción sobre lo que cambió con la ley de enfrentamiento a la violencia doméstica y las evaluaciones sobre las respuestas del Estado frente al problema. El estudio muestra que sólo el 2% de la población nunca escuchó hablar de la Ley María da Penha y que, para el 86% de los entrevistados, las mujeres pasaron a denunciar más los casos de violencia doméstica después de la Ley.

A pesar de que la legislación es masivamente conocida, las respuestas presentadas por el Estado todavía dividen opiniones. Aunque el 57% crea que el castigo de los asesinos de sus compañeras es mayor hoy que en el pasado, la mitad de la población considera que la forma como la Justicia castiga no reduce la violencia contra la mujer.
El miedo de la denuncia también se mostró bastante presente: el 85% de los entrevistados creen que las mujeres que denuncian a sus compañeros corren más riesgos de ser asesinadas. El silencio, sin embargo, tampoco es señalado como un camino seguro: para el 92%, cuando las agresiones contra la esposa/compañera ocurren con frecuencia, pueden terminar en asesinato.

El fin de la relación es visto como el momento de mayor riesgo para la vida de la mujer. En consonancia, vergüenza y miedo de ser asesinada son percibidas como las principales razones para que la mujer no se separe del agresor.
Para la Encuesta Percepción de la sociedad sobre violencia y el asesinato de mujeres, lanzada en agosto, se realizaron 1.501 entrevistas con hombres y mujeres mayores de 18 años, en 100 municipios de todas las regiones del país, entre los días 10 y 18 de mayo de este año.

Publicado por: ADITAL (Brasil) - Traducción: Daniel Barrantes – 08/08/13 -Con informaciones del Portal Compromiso y Actitud


Manipulación de estadísticas: Tucumán (Argentina), esconde 16.000 niños desnutridos.


Desde 2009 la provincia de Tucumán no tiene niños desnutridos. Sin embargo, no es una noticia para festejar. Los desnutridos no han dejado de existir: han dejado de ser contabilizados.

El diagnóstico de "desnutrición" en todos sus grados ha sido literalmente prohibido por resolución del Ministerio de Salud de la Nación, y reemplazada por la de "bajo peso". El cambio de nomenclatura esconde un trasfondo que roza lo macabro.

El factor edad

La resolución fue aplicada en Tucumán en septiembre de 2010 por medio de una circular del Sistema Provincial de Salud (Siprosa). Estableció una nueva forma de medir los problemas nutricionales que hizo bajar milagrosamente las cifras de más de 22.000 desnutridos a 3.690.

A partir de entonces, los médicos del sistema público de salud quedaron obligados a ignorar para el diagnóstico el factor edad de los niños, teniendo en cuenta únicamente la relación entre su estatura y su peso.

"Antes evaluábamos a los niños con riesgo nutricional de acuerdo a su edad. Ahora podemos tener a un niño cuyo peso es acorde a su estatura, pero no acorde a sus seis años, sino, por ejemplo, que corresponde a uno de tres años", explicó a El Aconquija el Doctor Eduardo Gómez Ponce, Matrícula Provincial 2704, Director del Centro de Atención Comunitaria (CAC) N° 10 de Tucumán.

El Doctor Gómez Ponce presta servicios en el CAC que atiende a personas de Villa Amalia, Barrio Alejandro Heredia y otros que quedan a no más de 20 cuadras de Casa de Gobierno. "Son cerca de 1.300 niños menores de 6 años, de los cuales 400 siguen control nutricional. De esa cantidad, 175 tendrían que figurar como desnutridos, si no hubiera existido este cambio", denuncia.

La nueva forma de controlar a los niños es mediante lo que se conoce como Índice de Masa Corporal que determina si el peso es adecuado a la estatura, pero no a la edad.

"Una de las consecuencias de la desnutrición es la baja estatura: por eso es fundamental medir si el peso del niño es acorde no sólo a su talla, sino a su edad. Un niño de tres años que pesa determinados kilos y mide determinados centímetros puede ser normal, pero si esos datos se aplican a un niño de seis, estamos ante un caso grave de desnutrición", explica Gómez Ponce.

"De esta manera, cada diez niños desnutridos que yo atiendo, sólo 3 o 4 pueden ingresar en las estadísticas oficiales. Esto es mucho más grave de lo que se cree: ese 60 o 70 por ciento de niños desnutridos no diagnosticados no reciben el tratamiento que necesitan, ni la leche de la que disponemos", revela.

Las cifras oficiales

Oficialmente se reconoce en la Provincia que sólo 3.690 niños tienen "bajo peso", aunque el esfuerzo de los médicos locales por investigar la verdadera situación revela que en Tucumán los menores desnutridos superan los 22.000.

"De hecho, en 2006 se reconocía que esa era la cantidad de desnutridos en la Provincia: 22.000", resalta Gómez Ponce, "pero el número se redujo drásticamente con el cambio de método. Lo mismo que ocurre con el Indec ocurre con la vida de estos pequeños", agrega.

El Doctor Gómez Ponce señala que en la Provincia hay aproximadamente 180.000 niños menores de 6 años, de los cuales unos 70.000 son pobres. "La palabra desnutrición fue totalmente eliminada del sistema de salud público", revela Gómez Ponce y agrega "las enfermeras tienen prohibido asentar ese diagnóstico".

Recorriendo los barrios

Más allá del ocultamiento oficial del flagelo que hace más de una década hizo tristemente famosa a la provincia, un recorrido por los barrios confirma la siniestra realidad: los niños no diagnosticados presentan síntomas alarmantes, que incluyen delgadez extrema, decaimiento general, tendencia a contraer enfermedades, vientre abultado, cabello seco y ralo.

Se trata de niños que no muestran interés en jugar, que sufren mareos frecuentes y sensación de fatiga, además de dispersión y una expresión de tristeza permanente.

Las imágenes de este informe corresponden al Barrio Costanera Norte, ubicado a unas 20 cuadras de Casa de Gobierno. Allí, además de precariedad laboral y habitacional, se detectaron niños con desnutrición no diagnosticada que no reciben ayuda alimentaria del Estado, y otros con alto riesgo de desnutrición.

Las condiciones en las cuales viven los niños desnutridos o en riesgo de desnutrición son críticas. Se trata de menores que viven en casas precarias junto a familias numerosas, con piso de tierra y techos de chapas y cartón, en su gran mayoría no tienen baño ni agua potable, y pertenecen a familias donde los padres, en caso de tener trabajo, hacen changas o recogen vidrios y cartones.

Las condiciones de los barrios aledaños al centro son altamente peligrosas. Con depósitos de basura a cielo abierto, espejos de agua estancada (a veces hasta dentro de las casas), con proliferación de gusanos, moscas, mosquitos y ratas provenientes de estos focos infecciosos. No hay cloacas ni pavimento, y en muchos casos se trata de menores sometidos al trabajo infantil en los campos de limón, en el "cartoneo" o que directamente deben revolver la basura para obtener alimento.

Los "Niños Barbarita"

"Los niños desnutridos crónicos no se registran en el Programa Focalizado de Refuerzo Nutricional, por lo que no se incorporan en las cifras totales dadas a conocer por el Gobierno. Además de no recibir los alimentos de refuerzos nutricionales, no son contemplados en las cifras estadísticas", agrega.

Sin embargo, lo más grave es que "todos los niños desnutridos de 1º grado que cumplen los seis años de edad, inmediatamente se dan de baja por el sistema, excluyéndoselos para recibir su ración de leche y los alimentos de refuerzo nutricional.", señala.

"Estos son los ’Niños Barbarita’, que ingresan a primer grado escolar, pálidos, delgados y con bajo coeficiente intelectual por su condición de desnutridos. Estos niños configuran el otro grupo de excluidos del sistema", explica Gómez Ponce.

Un estudio revelador

La Doctora Cristina Argota, Matrícula Provincial N° 3370, es médica pediatra y trabaja en el Hospital de Niños desde hace 26 años. La imposibilidad de diagnosticar a los niños que atiende como "desnutridos" la llevó a realizar un estudio sobre el flagelo en el Barrio La Costanera.

Durante más de un mes, a la siesta y fuera del horario de trabajo, recorrió el barrio junto a la enfermera del CAPS de Villa Muñecas María Julia Astrada. Buscó conocer la realidad de la desnutrición, palabra prohibida por el Siprosa, relacionando el peso y la talla de los niños con sus edades y sexos.

"El resultado que obtuvimos es que sólo el 49% de los niños tenía una nutrición adecuada. El 34% tenía déficits con relación al peso y la talla según edad y sexo. El 11% mostraba desnutrición aguda y el 6 % padecía desnutrición crónica", explica.

"De acuerdo a nuestro relevamiento, la situación de pobreza extrema afecta a más del 80%. Además de las carencias habitacionales, encontramos serios problemas socio-sanitarios y de contaminación, que provocan enfermedades como diarreas, parasitosis, bronquitis, alergias, neumonía, tuberculosis, piodermitis, conjuntivitis y otras más", señala

Genocidio infantil

El disfraz que se instauró en la Provincia a las verdaderas cifras de desnutrición se suma al que se impuso a las de mortalidad infantil.

El 26 de enero de 2008, un informe de El Periódico reveló que desde el Ministerio de Salud que encabezó Juan Manzur desde 2003 hasta 2007, se dio la orden de inscribir como fetos a los niños nacidos con 500 gramos o menos. De esta manera, su muerte no engrosaría las cifras de mortalidad infantil, sino de muertes fetales.

Así se redujo drásticamente la mortalidad infantil en la provincia y se triplicó la de muertes fetales. Empleados de la Maternidad aseguraron que la orden incluía no brindar asistencia a los nacidos con menos de 500 gramos, ya que los protocolos los consideraban fetos.

Así, denuncian, murieron en una palangana cientos de niños por asfixia y enfriamiento. Esta macabra situación llegó a la Justicia Federal, donde se imputó a Manzur por "genocidio infantil".

La miseria, madre de todas las desgracias

La adulteración de las cifras de la miseria produce un doble resultado: por un lado, posiciona a los gobiernos que lo hacen, y por el otro, producen más miseria.

Las políticas públicas destinadas a mejorar las condiciones de vida y paliar problemas como la desnutrición infantil y materna son elaboradas en base a estos informes. Es decir: si el Gobierno no admite un problema, no brindará la solución.

El costo de este posicionamiento del Gobierno para presentarse como exitoso lo pagan los niños, con sus propias vidas. Lo realmente siniestro es que la desnutrición, además de no figurar más como enfermedad, no es causa de muerte: la muerte sobreviene por enfermedades asociadas. Por lo tanto, la palabra "desnutrición" no aparecerá ni siquiera en el certificado de defunción.

Estamos hablando de niños que, en su mayoría, no ingresan al programa nutricional y por lo tanto agravan su situación día a día. Los niños que padecen desnutrición durante los primeros dos años de vida tienen una altísima posibilidad de sufrir retrasos mentales, y durante el resto de su vida, si sobreviven, serán capaces de aprender cosas rudimentarias, como escribir su nombre, y posiblemente algún oficio simple que les permita mantenerse.

En Tucumán el posicionamiento de los candidatos del Gobierno tiene un precio: cuesta 16.000 vidas, que son consideradas "sacrificables" en pos de mostrar el éxito de la Gestión Alperovich.

Publicado por: Argenpress.info - FESPROSA – ACTA – 08/08/13 -



Navarra:Los pediatras revisarán a niñas africanas que viajen a su país para evitar la ablación.

Miembros de Médicos del Mundo Navarra, durante su comparecencia en el Parlamento en 2012. (Iban Aguinaga)

NAVARRA, TERCERA COMUNIDAD CON UN PLAN DE PREVENCIÓN
El Gobierno pacta con Médicos del Mundo y otras entidades sociales el protocolo contra una lacra que amenaza a 93 niñas
Navarra es ya la tercera comunidad que cuenta con un protocolo de prevención y 203 mujeres de origen africano residentes en Navarra y amenaza a otras 93 niñas, serán prorgidas de la AGF. Con esta decisión se cumple una de las demandas de la ONG Médicos del Mundo Navarra, que durante años ha instado al Gobierno a llevar a cabo una actuación conjunta entre varios entes sociales y profesionales. El protocolo tendrá entre sus pilares la firma de un documento en el que los progenitores de origen africano que vayan a viajar a su país con sus hijas se comprometan a no practicar la ablación. Para asegurar que cumplen con lo acordado, los pediatras realizarán revisiones a las menores antes y después de estos viajes.
La práctica de la mutilación genital femenina, habitual en determinadas tribus de países africanos, se ha ido extendiendo a regiones como Navarra debido al fenómeno migratorio. Aunque la práctica está prohibida, las familias que desean realizarla viajan con las menores a sus países de origen con la excusa de pasar un periodo vacacional y aprovechan para practicar la mutilación. Por ello, desde hace años, Médicos del Mundo Navarra lleva pidiendo al Gobierno foral un protocolo de actuación conjunto entre sanitarios, autoridades y organizaciones con el fin de extinguir la ablación. Después de varios años de reivindicaciones, la ONG se reunió el pasado año con los parlamentarios para exponerles la situación y estos se comprometieron a elaborar el plan que ayer vio la luz, aunque todavía no hay fecha prevista para su puesta en marcha.
SENSIBILIZAR Y PREVENIR El proyecto, que ya existe en Catalunya y Aragón, pretende establecer un marco para coordinar a los profesionales implicados tanto en el ámbito sanitario, como educativo, de servicios sociales o judicial. Se les proporcionarán conocimientos básicos sobre esta práctica e indicadores que permitan detectarla y, una vez ocurra, una serie de pautas de actuación.
Entre los aspectos más importantes del protocolo, dirigido a prevenir y sensibilizar para extinguir la práctica, se encuentra la labor de los pediatras, que realizarán una revisión ginecológica a aquellas niñas de origen africano que vayan a desplazarse a países de este continente, a la vez que se obligará a sus progenitores a comprometerse, mediante la firma de un documento, a no llevar a cabo la ablación. Al regreso del viaje, la niña volverá a pasar otra revisión para asegurar que se ha cumplido el acuerdo. En caso de que la mutilación se haya hecho efectiva, los sanitarios darán aviso a la Policía que se encargará de poner el caso en manos de los jueces.
El texto establece cuatro niveles de actuación para erradicar este fenómeno. El primero hace referencia a la identificación y detección de las niñas en riesgo: ser mujer y pertenecer a una etnia o país en el que es admitida esta práctica y ser miembro de una familia en la que alguna mujer la haya sufrido. El segundo nivel se refiere a la detección e intervención con mujeres ya mutiladas para asesorarlas, darles asistencia sanitaria y evitar que sean transmisoras de la práctica. Los otros dos niveles buscan la prevención y educación de los grupos de riesgo, y la formación de los agentes implicados, ya que la ablación está tipificada como delito con penas de entre seis y doce años de cárcel.
Médicos del Mundo de Navarra, una de las impulsoras, se encuentra satisfecha con la elaboración de este protocolo y con la estrecha colaboración que se ha llevado a cabo durante la redacción. "Ya era hora de que Navarra contara con unas pautas orientadas a la coordinación de entidades que se base en la sensibilización y prevención", explicó Yolanda Rodríguez, de la junta directiva de la ONG.

Publicado por: Noticias de Navarra – Comunidad Autónoma Vasca – Gorka Alonso – 07/08/13

Dos voluntarias de una ONG sufren un ataque con ácido en Zanzíbar.

Las dos jóvenes británicas han sufrido heridas en el rostro, el pecho, las manos y el estómago, pero sus vidas no corren peligro

Dos británicas de 18 años han sido atacadas con ácido este miércoles por la noche en la turística isla tanzana de Zanzíbar, según ha informado este jueves la policía del país africano. Las víctimas, identificadas como Kate Gee y Kirstie Trup, han sufrido diversas heridas en el rostro, el pecho, las manos y el estómago, aunque sus vidas no corren peligro.

El suceso ha ocurrido en la capital de Zanzíbar,Stone Town, y las jóvenes han sido evacuadas alHospital Aga Khan de Dar es Salaam, capital comercial de Tanzania, para recibir tratamiento médico.
El presidente tanzano, Jakaya Kikwete, que ha visitado este jueves a Gee y Trup en el hospital, ha ordenado una investigación para detener a los autores de la agresión. "Este vergonzoso ataque mancha la buena imagen de nuestro país", ha asegurado Kikwete.

El ataque contra las jóvenes, que trabajan como voluntarias para la oenegé Art in Tanzania, ha ocurrido cuando se dirigían a un restaurante de Stone Town a cenar y han sido sorprendidas por dos desconocidos que viajaban en una motocicleta y les han arrojado el ácido.
De momento, las autoridades desconocen el motivo del ataque, un suceso insólito en la turística capital de Zanzíbar, cuyo casco histórico fue declarado en el año 2000 Patrimonio de la Humanidadpor la UNESCO.


VARIOS ATAQUES

Art in Tanzania, una ONG que empezó en el 2001 su labor de ayuda a artistas locales sin recursos, ha subrayado que las jóvenes vestían correctamente en el momento del ataque, en alusión al conservadurismo de la población, de mayoría musulmana en la isla. "Les aconsejamos que vistieran de forma adecuada durante su estancia aquí para evitar ataques. Ellas vestían correctamente, con pantalones, cuando tuvo lugar el ataque", ha comentado Bashir Ismail, responsable de la oenegé en el Hospital Aga Khan de Dar es Salaam.

En el último año la isla, que vive principalmente del turismo, ha sido escenario de varios ataques, incluido uno con ácido cometido contra un clérigo musulmán en noviembre del 2012, y la muerte a tiros de un sacerdote católico, el pasado febrero. El archipiélago de Zanzíbar, famoso por sus exóticas playas de arena blanca, se encuentra a unos cincuenta kilómetros de la Tanzania continental.

Publicado por: elperiodico.com – EFE/Dar Ess Salaam – 08/08/13 -