viernes, 14 de junio de 2013

Túnez: condenan a 4 meses de cárcel a 3 activistas europeas de FEMEN.


La Justicia tunecina ha condenado a cuatro meses y un día de cárcel a tres activistas europeas del grupo radical feministaFEMEN por “atentar contra el pudor y las buenas costumbres”. 

De nacionalidad francesa y alemana, las tres mujeres fueron detenidas el pasado 29 de mayo frente al Palacio de Justicia de Túnez por protestar a pecho descubierto contra la detención de la feminista tunecina Amina Esbui, también conocida como Amina Tyler. 

El abogado de las activistas no ha estado presente en el juicio porque consideraba que no había garantías de imparcialidad, pero ha anunciado que recurrirá la sentencia.

Amina Tyler, que está en el ojo del huracán desde que enseñó sus pechos en internet, fue detenida el 19 de mayo por haber escrito “FEMEN” en los muros de un cementerio tunecino. Puede ser condenada a dos años de cárcel por profanación, aunque la sentencia podría ser mucho más severa si se considera que actuó en banda organizada.

Publicado por: EURONEWS -  12/06/13 -


Mejora presencia femenina en parlamento de Camerún.

Ndomi Magareth cultiva frijoles en su pequeña parcela de Njombe, en la región costera Litoral de Camerún. Crédito: Monde Kingsley Nfor/IPS.
La enfermera Marlyse Abui, de 40 años, todavía no sale de su asombro desde que se enteró de que el presidente de Camerún, Paul Biya, la designó para ocupar un asiento en el Senado.
“Creo que es un sueño y que en cualquier momento me voy a despertar”, relató. “Cuando me enteré de la decisión de Biya, me dije, ‘no puede ser’. Me pregunté, ‘qué fue lo que hice para recibir tan alta distinción del presidente’”, añadió.
Como presidenta de la Alianza Nacional para la Democracia y el Progreso, un partido de oposición en el este de Camerún, Abui es una de las 20 mujeres en el Senado de 100 miembros, 30 de los cuales son designados directamente por el presidente del país, según la Constitución vigente.
Los restantes 70 escaños fueron cubiertos por los ganadores, entre los que aparecen 17 mujeres, de las primeras elecciones parlamentarias de la historia de Camerún, realizadas el 14 de abril. Luego Biya incluyó tres mujeres en la lista a su cargo.
“Es un gran honor que valoro realmente”, señaló Abui.
Nicole Okala Bilai, senadora del gobernante Movimiento Democrático del Pueblo de Camerún (MDPC), compartió la alegría de su colega. Ella fue elegida por el distrito de Mbagassina, en el centro del país, y espera poder reformar radicalmente la enseñanza.
Dirigentes y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres coinciden en que la presencia femenina en la cámara alta del parlamento es oportuna.
Yvonne Muma Bih, integrante del comité ejecutivo nacional de uno de los principales partidos de oposición, el Frente Socialdemócrata, también aplaudió la presencia femenina.
“El ascenso de mujeres es un impulso para aquellas que sufren el yugo de la dominación masculina, que les impide seguir una carrera política”, dijo a IPS.
“Nos fue mejor que a ciertas democracias europeas y eso es algo para celebrar”, apuntó.
El secretario general del MDPC, Jean Nkuete, dijo a IPS: “Las candidatas recibieron un fuerte respaldo a lo largo de las elecciones, no solo para cubrir cuotas de género, sino principalmente para subrayar el espacio que nuestro partido les otorga a ellas y a su visión”.
Pero “20 por ciento es inadecuado”, opinó Justine Diffo, coordinadora nacional de la organización More Women in Politics Network (Más mujeres en política), red de apoyo a la participación femenina en ese ámbito.
“Las mujeres pueden contribuir mucho a la política. A menudo vemos que por poco se evitan conflictos gracias a su poder de persuasión. ¿Por qué negarles el 30 por ciento?”, preguntó en referencia al reclamo de organizaciones femeninas.
Según Diffo, la única forma de atender la marginación que sufren las mujeres “sería que el presidente hubiera designado a 15 mujeres entre los 30 senadores que le corresponde nombrar”.
Pero la Asociación para Combatir la Violencia contra las Mujeres cree que hay razones para aplaudir los logros.
El Código Electoral de Camerún, del 19 de abril de 2012, ofrece una forma de reducir la brecha de género a través de varias medidas de acción afirmativa durante el proceso electoral. Los artículos 151, 164, 181 y 218 apuntan a aumentar la participación femenina en política.
Un estudio del Instituto Nacional de Estadísticas, publicado el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo de este año, muestra un ligero aumento en el número de legisladoras nacionales.
Según ese organismo, entre 1992 y 2002 cayó la presencia femenina en el parlamento de 23 a 10, entre los 180 miembros que la integran.
Pero entre 2002 y 2012, pasó de 10 a 25.
A escala local, entre 2007 y 2012, solo hubo 24 mujeres entre los 360 alcaldes del país.
Además, Camerún tiene seis ministras en un gabinete de 30 secretarías, y hay cuatro directoras generales al frente de organismos estatales.
Claude Abe, conferencista de la Universidad Católica de África Central, en Yaundé, donde viven 20 millones de personas, explicó a IPS las causas de la mala representación femenina en los cargos de decisión.
“Desde el punto de vista estructural, la sociedad camerunesa se ubica entre tradición y modernidad. Por ello, hay muchos elementos tradicionales que persisten de larga data y que siguen teniendo un papel en nuestra sociedad”, explicó.
“Hay una categoría de mujeres que son un escollo para otras, pues no están preparadas para votar a una congénere solo por su condición de mujer”, precisó.
Además, muchos hombres siguen creyendo que el lugar de las mujeres está en el hogar, mientras que muchas de ellas piensan que no pueden desempeñar un papel en política.
“La política requiere de mucho dinero. Invariablemente, la mayoría de las mujeres dependen económicamente de los hombres, y eso limita su capacidad de involucrarse en ese ámbito”, agregó.

Publicado por: IPS – ipsnoticias.net – YAUNDÉ – Dorine Ekwe – 06/06/13 -

SALTA. El flagelo de la trata en primera persona: Relatos de la explotación sexual y laboral.


A pesar de los esfuerzos y la legislación vigente, la trata y el tráfico de personas siguen castigando duramente a cientos de mujeres y hombres en nuestro país. Según las denuncias de organismos internacionales y nacionales, las provincias del Norte argentino son las más afectadas por esta práctica. La permeabilidad de la frontera con Bolivia dificultan las tareas de control y prevención.

Relato de explotación sexual
"Me ofrecieron empleo en un restaurante en la Capital, a casi 400 km.de mi casa. Como en mi pueblo no había trabajo, acepté. Me adelantaron $200 y me dieron el pasaje en ómnibus. Cuando llegué a la dirección que me habían dado, me dijeron que el restaurante era a unas cuadras, y me llevaron en auto. Pero cuando llegamos, no era una parrilla: era una whiskería. Me encerraron, me pegaron, me violaron y me obligaron a prostituirme. Además, me dijeron que si le decía algo a alguien, esto mismo se lo harían a mis hijas, ya que sabían dónde vivían... Nunca pensé que me pudiera pasar una cosa así…” (Fuente: Organización Internacional para las Migraciones).

Relato sobre la explotación laboral
"Un día por la radio escuché que un fabricante pedía costureros para su taller en Buenos Aires. En Santa Cruz (Bolivia), me entrevisté con una señora que me dijo que pagaban un peso con cincuenta la prenda, con casa y comida. Ellos pagaban el traslado, y después me lo iban descontando. Mi pasaje salió 120 dólares. Viajamos mi mujer, yo, y unas seis personas más. De la terminal de micros de Retiro nos llevaron directo al taller, y el dueño se quedó con nuestros documentos. El taller tiene dos habitaciones bien grandes, con unas 15 máquinas.
Allí trabajamos, comemos y vivimos todos, incluso hay gente con niños pequeños. Trabajamos de lunes a sábado al mediodía, desde las siete de la mañana hasta la una de la madrugada del día siguiente. Al que se cansa o quiere dormir, el dueño lo amenaza con no pagarle nada, con ‘cagarlo a palos por vago’, o con denunciarlo a la policía para que lo deporten. Las puertas del taller están cerradas con llave, y la puerta de calle también.
Ayer cuando le pedí lo que me debía, porque quería mandar plata a mi familia, me dijo que no me debía nada, me gritó que si lo seguía jodiendo llamaba a los de migraciones y me agarró a las patadas; a mi señora también le pegó.” (Fuente: Organización Internacional para las Migraciones).

La Trata de Personas según la OIM La Organización Internacional de Migraciones establece que si bien es difícil cuantificar a escala mundial la trata de personas, se cree que anualmente unas 800.000 personas son objeto de trata a través de las fronteras internacionales, al tiempo que muchas otras lo son dentro de las fronteras de sus propios países. Los grupos delictivos organizados obtienen pingües beneficios de la trata y de la explotación de personas, que en su mayoría son objeto de graves violaciones de sus derechos humanos.
Entre los abusos experimentados comúnmente por las personas objeto de trata cabe señalar: la violación, la tortura, la servidumbre por deuda, el confinamiento ilegal y las amenazas contra los familiares o personas allegadas a las víctimas así como otras formas de violencia física, sexual y sicológica. La demanda de mano de obra barata, de servicios sexuales y de ciertas actividades delictivas son las causas originarias de la trata de personas.

La falta de oportunidades y recursos, así como de poder social son otros factores que contribuyen a este fenómeno. Recuadro Por trata de personas se entenderá "La captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras fuerzas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o a una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación". (El Artículo 3 del Protocolo de las Naciones Unidas para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente de mujeres y niños, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional).


Publicado por: ADITAL  - Argentina – elintransigente.com – 13/06/13 -

Las mujeres son las más afectadas por las medidas de austeridad.

Thalif Deen entrevista JOHN HENDRA, subsecretario general de la ONU

La propagada crisis financiera en Europa y su negativo impacto en el Sur en desarrollo dieron pie a una ola de severas medidas de austeridad. ¿Las principales víctimas? Las mujeres.
Al menos nueve países europeos, a saber, Bélgica, Eslovaquia, España, Grecia, Holanda, Irlanda, Italia, Portugal y Rumania, están reduciendo o eliminando subsidios.

Las medidas incluyen también la reducción o limitación de los sueldos estatales, el aumento de los impuestos al consumo y las reformas de las pensiones, de la seguridad social, del sistema sanitario y del mercado laboral.
“No hay ninguna duda de que los más pobres y vulnerables, la mayoría de los cuales son mujeres, son los más afectados por la austeridad”, dijo a IPS el subsecretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), John Hendra.
Esto ocurre tanto en países en desarrollo como industrializados, subrayó el funcionario, también subdirector ejecutivo para Políticas y Programas de ONU Mujeres.
Los hogares más pobres y vulnerables ya se han venido ajustando a las sucesivas crisis desde hace muchos años, con incrementos en los precios de los alimentos y de los combustibles, y por tanto su capacidad de resistencia es hoy limitada, indicó en entrevista con IPS.
Hendra se desempeñó también como representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en varios países, entre ellos Letonia, Tanzania y Vietnam.
En agosto de 2012, según las últimas estadísticas, el desempleo entre las mujeres era mayor que entre los hombres en 10 países de la Unión Europea: Eslovaquia, Eslovenia, España, Francia, Grecia, Italia, Luxemburgo, Malta, Polonia y República Checa.
En España y en Grecia, más de una cuarta parte de la mano de obra femenina estaba desempleada el año pasado.
Además, la brecha salarial entre hombres y mujeres se amplió en varios países, particularmente en Bulgaria, Letonia y Rumania.
Según la Organización Internacional del Trabajo, la proporción de mujeres en empleos vulnerables es más alta que la de los hombres en todo el mundo, y en algunas regiones significativamente. En el norte de África, por ejemplo, 55 por ciento de las mujeres, contra 32 por ciento de los hombres, tienen empleos vulnerables.
En Medio Oriente, la proporción llega a 42 por ciento, contra 27 por ciento en los hombres, y en África subsahariana a 85 por ciento, contra 70 por ciento.
IPS: ¿Puede la crisis financiera, propagada tanto en el Norte industrializado como en el Sur en desarrollo, socavar algunos de los logros alcanzados por las mujeres en la última década?
JOHN HENDRA: Creo que sí. Por ejemplo, la crisis y las medidas de austeridad tuvieron un impacto negativo en la mano de obra femenina. En Europa, esta decayó.
La tasa de desempleo es más alta entre las mujeres que entre los hombres en muchos países, y la brecha salarial también se incrementó. En países en desarrollo, la crisis y las medidas de austeridad llevaron a muchas mujeres al trabajo informal y vulnerable.
Como las mujeres por lo general son empleadas con contratos frágiles y no permanentes, son más vulnerables a ser despedidas en tiempos de recesión.
Las mujeres sufrieron una pérdida desproporcionada de empleos durante la crisis financiera asiática (1997-1998) y en la crisis mundial de 2008-2009.
Las medidas de austeridad también socavaron el progreso hacia una distribución más equitativa de las tareas de cuidados. Los recortes en los servicios públicos de salud y cuidados derivaron en una nueva privatización y en un regreso a los roles de género tradicionales.
IPS: ¿Y cuán severo es este revés para alcanzar los Objetivos de Desarrollo de las ONU para el Milenio (ODM) referidos a empoderamiento de género, la salud materna y la mortalidad infantil?
JH: Hay un riesgo real de que la austeridad enlentezca el progreso hacia los ODM. Como señaló hace poco la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, las medidas probablemente frenarán el crecimiento y la reducción de la pobreza, exacerbando las desigualdades.
Según el Overseas Development Institute y Plan International, una caída de uno por ciento en el producto interno bruto incrementa la mortalidad infantil en 7,4 muertes por cada 1.000 niñas nacidas vivas, contra 1,5 muertes por cada 1.000 niños nacidos vivos.
Las tasas de conclusión de estudios primarios caen durante la época de recesión. Entre las niñas, se produce una caída de 29 por ciento, contra 22 por ciento entre los niños.
En las crisis económicas, más mujeres dan a luz en su hogar en el Sur en desarrollo, y su situación nutricional y el número de chequeos médicos pre y posnatales decae. Esto socava significativamente el logro de las Metas del Milenio.
La agenda de desarrollo de la ONU para después de 2015 puede ayudar a tratar la desigualdad, mejorar el respeto a los derechos humanos y asegurar que todos los países se comprometan a la sostenibilidad, la igualdad y la erradicación de la pobreza.
Lo más importante es asegurar que la igualdad de género sea central en una nueva agenda de desarrollo, y que incluya una meta específica sobre el tema y lo integre en todas las otras metas y objetivos.
También es clave seguir de cerca el actual modelo de crecimiento y las políticas de austeridad.
Creo que en las últimas semanas se alcanzó un punto de quiebre en el debate sobre las medidas austeridad, cuando el Fondo Monetario Internacional admitió que el impacto recesivo de estas fue más severo de lo que se anticipaba, y que se identificaron errores en la información y en los análisis sobre la deuda pública en los que se apoyaron esas medidas.


Publicado por: IPS – ipsnoticias.net – 14/06/13 -

Raha Maharraq, la primera saudí que alcanza la cima del Everest.

De regreso a Yeda (Arabia Saudí) tras coronar el pico de 8.848 metros de altura el pasado 18 de mayo, Maharraq relata la aventura de su vida, que le ha convertido en una de las primeras mujeres árabes que suben el coloso. "Soy una chica del desierto y he podido estar encima de la montaña más alta del mundo", afirma con orgullo Raha Maharraq, la primera mujer de Arabia Saudí que ha logrado romper tabúes y alcanzar la cima del monte Everest.

La primera persona a quien llamó después de terminar la expedición y regresar a Nepal fue a su padre. "Papá, lo he hecho" fueron las primeras palabras a su progenitor, mientras escuchaba de fondo la voz de su madre que preguntaba si de verdad estaba viva, evoca la alpinista, para quien la aventura del Everest ha sido una experiencia personal inolvidable, por encima de las críticas recibidas.
Para esta mujer de 27 años el desafío verdadero no ha sido la escalada de dos meses al Everest, sino afrontar los retos de ser mujer y saudí. "Más difícil que ascender el Everest fue convencer a mi familia de que quería hacerlo", recuerda Maharraq, la menor de tres hermanos.
Al principio, sus padres rechazaron la idea al temer por la vida de su hija y por la reacción de una sociedad conservadora, la saudí, en la que una mujer ni siquiera puede salir a la calle sin estar acompañada de un varón de la familia. Tras largas discusiones, la joven consiguió convencer a sus padres al apelar precisamente a su fe religiosa: "Si creéis en Alá, yo tendré éxito".

Pese a alcanzar el consentimiento paterno, eso no le ha librado de las críticas que ha sufrido incluso antes de regresar a Arabia Saudí tras lograr la hazaña. Algunos medios de comunicación del país le han reprobado por salir en fotos en el Everest con el pelo descubierto, lo que viola las normas del reino wahabí, donde las mujeres están obligadas a cubrirse el cabello.
Maharraq no lleva velo porque vive en Emiratos Árabes Unidos desde que terminó sus estudios universitarios: "Normalmente no llevo ’hiyab’ (velo islámico). Entonces ¿por qué tengo que ponérmelo cuando estoy en un país extranjero?", pregunta la joven.
Las descalificaciones a la alpinista han llegado hasta el punto de que algunos medios han afirmado que ni siquiera era saudí o que no fue capaz de subir el Everest escalando sino en helicóptero.
Por estos motivos, el mensaje que Muharraq quiere transmitir después de pasar quince minutos en la cima del Everest es que "las saudíes tienen que ser valientes y negociar con sus familias para lograr sus sueños. Los hombres deben entender que conseguir un derecho no viola la cultura del país".

Diseñadora gráfica de profesión

En el caso de esta joven, diseñadora gráfica de profesión, la idea de escalar montañas brotó hace tres años, cuando buscaba una aventura para romper con la rutina cotidiana.
La primera gran cumbre que holló fue el Kilimanjaro, en Tanzania, gracias a un viaje organizado por el primer egipcio que escaló el Everest, Omar Samra. Aunque es deportista desde la infancia -ya de pequeña buceaba y montaba a caballo-, subir la montaña más alta de África le exigió dos meses de entrenamiento y preparación.
Desde entonces, está enamorada del montañismo y se ha propuesto coronar las cumbres más altas de los siete continentes, de las que solo le quedan el monte McKinley, de 6.194 metros y en el Estado de Alaska (EEUU), y el Kosciuszko, de 2.280 metros de altura y situado en Australia.

Su sueño

Su sueño de llegar a la cima del Everest comenzó hace un año cuando subió junto con otras nueve mujeres saudíes hasta el campo base, el primero en esta escalada, situado a 5.400 metros de altura.
Aunque se había preguntado en muchas ocasiones cómo se sentiría en la cumbre, cuando por fin lo logró se sintió incapaz de expresar emociones. "Me miré a mí misma y me dije: ’Estás en la cumbre más alta del mundo’. Era un sentimiento raro", rememora Maharraq, que escaló con un grupo de quince alpinistas, que incluía a otros tres árabes.
La ascensión al Everest no fue una misión fácil: sufrió varias veces de fiebre y vio con sus propios ojos a montañeros morir congelados, aunque asegura que nunca pensó en volver atrás.
"Solo me entró miedo el día antes de llegar a la cima, porque temía que mi cuerpo no pudiera resistir el frío y me congelara allí", reconoce.


Publicado por: AmecoPress – Redacción/Agencias  – Madrid – 13/06/13 -

La situación de las mujeres en Irán.

Las mujeres iraníes luchan desde hace años por la igualdad de derechos. ¿Quién debe facilitarles la tarea, el régimen o el Gobierno? ¿qué papel tiene la mujer en el Irán actual? 
euronews ha entrevistado a una activista iraní, pero antes, veamos un reportaje sobre la situación de las mujeres en el país de los ayatolás.

En Irán, el valor de la vida de una mujer es la mitad de la de un hombre.
No se trata de una valoración subjetiva, sino de lo que determina negro sobre blanco el código civil.
Desde hace años se organizan para que se les reconozcan los derechos cívicos más elementales, como el de divorciarse, trabajar, o viajar sin la autorización previa de un miembro masculino de su familia.
El régimen iraní no tolera ningún movimiento de mujeres. Involucrarse en el combate por la igualdad de géneros puede costar muy caro, como saben la activista Narges Mohamadi, que se ha dejado la salud en las cárceles o Nasrin Sotoudeh, condenada a 11 años de cárcel y a 20 de prohibición de ejercer de abogada.
Son sólo dos ejemplos, pero hay cientos de casos de mujeres que han corrido la misma suerte por atraverse a reivindicar sus derechos.
A pesar de la discriminación de la mujer en la ley y en la práctica, las iraníes han alcanzado un nivel elevado de educación y desempeñan papeles destacados en la sociedad, pero continúan prácticamente ausentes de los puestos en los que se toman las decisiones.
Ninguna mujer ha ocupado nunca un puesto en el Consejo de Guardianes o el Consejo de Conveniencia, órgano no legislativo que resuelve las disputas entre el Parlamento y el Consejo de Guardianes de Irán.
Las asociaciones de mujeres denuncian que por cada pequeño avance, el cerco que el régimen establece en torno a sus derechos se estrecha un poco más.
Un claro ejemplo de ello es la ley aprobada por el Ejecutivo de Ahmadijedjad que prohibe la salida del país de las mujeres solteras de menos de 40 años sin la autorización de sus padres o hermanos.
Actualmente tanto los hombres como las mujeres iraníes pueden votar a los 16 años. El problema recurrente que denuncian las electoras es que una vez que es que dan su voto a un candidato que promete mejorar su situación, una vez elegido, el candidato en cuestión olvida o aparca en el mejor de los casos las promesas que han hecho a más del 49% de una población de cerca de 77 millones de habitantes.
En Irán la maquinaria electoral está en marcha. Un número considerable de votos corresponden a las mujeres. ¿Cómo pueden conseguir avances concretos en el reconocimiento y respeto de sus derechos? para hablar de ello tenemos en duplex a Mansoureh Shojaee, activista y miembro de la sociedad Pen, una ONG iraní basada en Londres.
Vida Samei:
Las mujeres iraníes no pueden ser candidatas a las elecciones presidenciales. Pero como votantes ¿cree que cabe esperar que sus exigencias se cumplan?

Mansoureh Shojaee:
Les agradezco que se ocupen de los problemas de la mujer con ocasión de estas elecciones. De hecho, es el Artículo 115 de la Constitución el que fija esa limitación, el que prohibe que las mujeres se presenten candidatas a las presidenciales.

Desde 2005, en todas las elecciones, las activistas plantean este problema. Intentan votar en todas las elecciones porque consideran que las urnas son el mejor medio para garantizar sus derechos.
Las mujeres nunca han dado la espalda a las elecciones, participan en ellas pero al mismo tiempo reivindican sus derechos.
Tenemos que esperar para ver hasta qué punto los resultados de las elecciones representarán sus exigencias. La participación de las mujeres dependerá en gran medida de cuántas de sus demandas se materialicen através de sus votos.
euronews: ¿Cuáles son los principales obstáculos que tienen las mujeres iraníes para que se reconozcan sus derechos?
Manoureh Shojaeed: 
Las discriminaciones legales impiden que las mujeres conquisten sus derechos. Para evitar esos obstáculos legales, las activistas han intentado manifestarse contra esas leyes de forma pacífica y han conseguido algunas cosas. De todas formas siempre ha habido una especie de duelo entre las activistas por un lado y los legisladores y el poder ejecutivo por otra.

euronews: 
¿De qué medios disponen las mujeres iraníes para que se cumplan sus derechos?

Mansoureh Shojaee:
El único medio del que disponen los movimientos de mujeres, que son un nuevo movimiento social en Irán, sería através de un cambio de las leyes.

Através de sus actividades, de las coaliciones que han formado y de sus campañas, las mujeres han dado a conocer sus exigencias al Gobierno.
La sociedad conoce estas exigencias. Debería ser posible sentirse lo suficientemente segura y libre como para celebrar un seminario, escribir artículos o contactar con las autoridades para mantener abierto un canal de diálogo con los parlamentarios.
Las mujeres deberían poder comunicarse con el poder legislativo, con los parlamentarios, con el Gobierno para presentarles sus exigencias. Esperamos que esa comunicación facilite un cambio de las leyes, de lo contrario este asunto será siempre un reto para las mujeres.
Esta exigencia debe impulsarse y abordarse de forma pacífica y con inteligencia. Las mujeres tienen que tener el derecho a oponerse a una legislación discriminatoria, y las autoridades deberían estar a la escucha y aportar respuestas a esas exigencias para salir de este punto muerto y garantizar a todos los ciudadanos una vida civil pacífica, especialmente a las mujeres.
euronews:
Mansoureh Shojaee, gracias por su tiempo.

Mansoureh Shojaee:
Gracias.

Publicado por. EURONEWS – 07/06/13 -


Más espinas que rosas para floricultoras de Kenia.

Los establecimientos florícolas de Kenia no siempre cumplen con las regulaciones laborales internacionales. Crédito: Suleiman Mbatiah/IPS.

Catherine Mumbi conoce las dificultades de trabajar en la floricultura de Kenia. La despidieron como trabajadora temporera de un establecimiento del sector luego de tomarse tiempo libre para recuperarse de complicaciones hepáticas. Pero ese fue apenas el inicio de sus problemas.
Cuando me sentí mejor volví, pero mi superior me pidió que mantuviera relaciones sexuales con él para permanecer en mi puesto. Me negué”, dijo Mumbi, quien se había tomado dos meses de licencia con motivo de su hospitalización.
“A la mañana siguiente, un vigilante llamó a mi puerta con una carta en la que decía que ya no tenía empleo y que debería marcharme inmediatamente del complejo de la empresa”, relató a IPS.
“Estoy sin trabajo desde entonces… Sobrevivo gracias a la generosidad de la gente desde diciembre de 2011”, agregó.

Hay una posibilidad de que el trabajo de Mumbi también le haya causado su enfermedad.
IPS visitó algunas plantaciones de flores en Naivasha, en la occidental provincia de Rift Valley, donde el acceso es restringido y abundan los guardias de seguridad. Aquí, para cientos de trabajadoras como Mumbi, una rosa sana significa una vida más corta.
Dentro de los invernaderos, que miden hasta ocho por 60 metros, todo está tranquilo excepto por un supervisor que ocasionamente “ladra” sus órdenes. Las tareas de arrancar y podar las flores continúan sin alboroto, mientras se van apilando montones de rosas recién cortadas.

Ni siquiera el olor de los productos químicos que les acaban de rociar parece interrumpir el orden y la disciplina en los invernaderos que han surgido en Naiposha, otrora un terreno irregular a 30 kilómetros de la ciudad de Naivasha.
Según Charles Kasuku, un trabajador social de Naivasha que participó en una auditoría previa sobre las condiciones laborales en el sector floricultor de Kenia, hay instancias en las que las etiquetas de los productos químicos son cambiadas para evitar que las identifiquen como tóxicas.
Por ejemplo, las campañas para eliminar el bromuro de metilo, un veneno de alta toxicidad, empezaron ya en 1998. Pero hay evidencias de que la sustancia todavía se usa.

“Esto explica por qué se reportan casos de pacientes con enfermedades extrañas en los centros de salud que se encuentran en las cercanías de las granjas dedicadas al cultivo floral”, dijo a IPS.
“Hace poco, una extrabajadora murió de lo que los médicos señalaron como complicaciones químicas”, agregó.
Expertos del Instituto de Investigaciones Médicas de Kenia (Kemri, por sus siglas en inglés) dijeron a IPS que la mayoría de las enfermedades prevalentes causadas por la exposición a sustancias incluyen problemas hepáticos, complicaciones respiratorias y cáncer, además de incapacidad sexual.
“Pero los efectos severos de estas exposiciones pueden ocurrir muchos años después de que las trabajadoras fueron despedidas de sus empleos”, dijo a IPS el médico Mohammad Karama, del Kemri.
“Las personas no deberían trabajar horarios extendidos en estos invernaderos”, opinó.
Más de una década después de que la sociedad civil empezara a plantear sus preocupaciones al respecto, algunos documentales registran el alcance de los abusos a los derechos humanos que se cometen en los establecimientos floricultores de Kenia.
Uno de ellos, “Women of Flowers” (Las mujeres de las flores), plantea que las trabajadoras del sector reciben pagas tan bajas que no pueden pagar una factura de hospital.
El año pasado, un debate parlamentario indicó que a ellas se les paga alrededor de 47 dólares al mes, muy por debajo de los 118 dólares que la Constitución de Kenia recomienda para quienes realizan trabajos como temporeros.
Quienes se emplean en estas fincas temen hacer declaraciones por temor a perder sus puestos y medios de sustento. Además, un informe divulgado en mayo por Workers Rights Watch, una asociación registrada de trabajadores, delegados sindicales y líderes clave en Kenia, señala que 60 por ciento de las mujeres que se emplean en el sector florista son víctimas de acoso sexual.
La Autoridad de Desarrollo Hortícola estima que en el sector trabajan más de 70.000 mujeres. El Consejo de las Flores de Kenia (KFC) sostiene que esta actividad emplea a casi 100.000 personas. Según la misma entidad, hay alrededor de 2.500 pequeñas fincas agrícolas y más de 150 medias y grandes.
La horticultura es una de las principales fuentes de divisas para Kenia, y el KFC estima que la industria genera alrededor de 1.000 millones de dólares de ganancias anuales. Pero para miles de mujeres que trabajan aquí, la necesidad de obtener su dinero significa sufrir en silencio.
Según expertos en asuntos legales, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) obliga a los gobiernos a proteger a su fuerza laboral de los excesos y abusos industriales.

Al mismo tiempo, las operaciones comerciales son respaldadas por la Dirección Keniata de Seguridad Ocupacional y Servicios de Salud, que se espera empodere a los sindicatos en su lucha por el bienestar de los trabajadores.
“Ya no hay más inspecciones laborales”, dijo a IPS la encargada de programa de los Servicios de Desarrollo Basados en la Comunidad, Mary Kambo, a propósito de la implementación del Convenio de la OIT sobre la Inspección del Trabajo.
Sin embargo, la secretaria permanente del Ministerio de Trabajo, Beatrice Kituyi, dijo que esas acusaciones no tienen sentido, dado que incluso desde el sitio web de esa cartera se puede acceder a registros que muestran el avance logrado por Kenia en la implementación del Convenio.
Mientras, algunos sindicalistas son optimistas en cuanto a que aunar esfuerzos por el bienestar de los trabajadores keniatas no es una causa perdida.

El KFC también dijo que ha conminado a sus miembros, principalmente cultivadores de flores a gran escala, a que cumplan con estándares sanitarios y ambientales.
Según Jane Ngige, presidenta del KFC, se espera que los cultivadores de flores cumplan requisitos relativos al comercio, los estatutos, el ambiente, la salud, la seguridad, la trazabilidad y los estándares sociales, tal como está consagrado en el Código de Práctica y Comercio Limpio del Consejo.
“No permitimos que los establecimientos rurales asociados con abusos a los derechos humanos sean miembros del Consejo”, dijo a IPS. “Tienen que cumplir con los estándares éticos”, añadió.
Pero el activista Benjamin Tilapei señaló a IPS: “El Consejo de las Flores solo se preocupa por los productores ricos, y no por los pobres que trabajan en los establecimientos”.


Publicado por: IPS – ipsnoticias.net - NAIVASHA -  Kenia -  David Njagi – 14/06/13 -

Plataforma rescata historial de esterilizaciones forzadas y pide ‘justicia y reparación’ para las víctimas.

En el aire desde abril de este año, la plataforma Forzadas.pe surgió para dar enfoque único al problema de las esterilizaciones forzadas en Perú, reuniendo informaciones estudiadas a fondo y promoviendo la verdad sobre esta política que, entre los años 1996-2000, durante la dictadura del ex-presidente Alberto Fujimori, obligó a hombres y mujeres a ser esterilizados impidiéndoles la posibilidad de elegir tener más hijos.

A través de investigaciones, análisis, registros de casos, noticias y otros materiales, el portal reúne una serie de informaciones profundas sobre las esterilizaciones forzadas realizadas en el país y las consecuencias que esta política causó en la vida de hombres, mujeres y familias.

La idea de la plataforma es contribuir en la construcción de la memoria colectiva registrando estos actos en la historia del país, para que el problema no caiga en el olvido. La iniciativa de activistas y de organizaciones de derechos humanos también busca la justicia y la reparación para las víctimas, y castigo para los responsables, ya que, aunque hayan pasado casi 20 años de ocurridas estas violaciones son consideradas ‘delitos de lesa humanidad’; nadie fue responsabilizado y no hubo reparación para las víctimas.

De acuerdo con el sitio web, hasta el momento existen poco más de dos mil casos que están siendo investigados por la Fiscalía Supraprovincial de Lima. Sin embargo, la lentitud y la dificultad de acceso a la justicia entorpecen las investigaciones.
Ante esto, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas llamó la atención del gobierno peruano sobre su deber de invertir y brindar condiciones adecuadas para que los casos sean investigados y los responsables sean juzgados y castigados. Otra demanda "urgente” es garantizar que todas las víctimas sean reparadas íntegramente. La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) también recomendó que el Estado inicie un proceso judicial para encontrar a los responsables de estos delitos.

Durante los años de 1996 a 2000, el gobierno de Alberto Fujimori impulsó el Programa de Anticoncepción Quirúrgica Voluntaria (ACV) que, según la plataforma Forzadas.pe, obligó a más de 300 mil mujeres y 16 mil hombres a ser sometidos a cirugías de esterilización (ligadura de trompas y vasectomías, respectivamente) con la disculpa de "controlar la natalidad y reducir la pobreza” entre personas en situaciones más vulnerables, como mujeres pobres, campesinas e indígenas.

La mayoría de las veces, las víctimas fueron mal informadas, presionadas y hasta engañadas para que se concluya el procedimiento quirúrgico, en algunos casos sin consentimiento. El origen y el contexto cultural también fueron ignorados. Según las organizaciones, el saldo fue más negativo que positivo: muertes, daños a la salud física, mental, sexual y reproductiva, y estigmatización de las víctimas y sus familiares.

La plataforma Forzadas.pe es una iniciativa de varias organizaciones sociales en defensa de las mujeres y de los derechos humanos, entre ellas el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM-PERÚ), coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), Demus – Estudio para la defensa de los derechos de las mujeres y CMP Flora Tristán, entre otros.

Para conocer la plataforma, entre en: http://forzadas.pe/. Siga la iniciativa también por facebook:www.facebook.con/FORZADAS


Publicado por: ADITAL – Perú – Tatiana Félix  - 12/06/13 -