jueves, 28 de marzo de 2013

Perú: Aumenta trata de mujeres mientras una víctima espera justicia


El rescate de una joven de 18 años, retenida contra su voluntad y obligada a prostituirse en el sur del Perú, vuelve a poner la atención pública sobre la trata de personas, actividad delincuencial pero altamente lucrativa que, según informes de organismos especializados, está creciendo, fundamentalmente en el interior del país, por lo que debería ser considerada dentro de las políticas de seguridad ciudadana que se vienen implementando.
Para rescatar a la menor, el pasado 13 de marzo, fue necesaria la intervención de 11 fiscales de diversas localidades de Puno, región del suroriente peruano, a 1.402 kilómetros de Lima, quienes incursionaron en La Rinconada, considerada la ciudad más alta del mundo y conocida por ser un lugar favorito de las mafias dedicadas al tráfico de menores de edad y mujeres, debido a su cercanía a minas de oro.
En el caso de la menor, se procedió a su rescate inmediato en vista de los indicios que configuraban trata de personas, pero otras 15 niñas también están siendo investigadas para determinar su situación, confirmaron a SEMlac fuentes de la fiscalía.
La magnitud de esta intervención ilustra sobre el poder que ejercen los cabecillas de estas mafias, que muchas veces tienen vínculos muy fuertes con miembros corruptos de las instancias judiciales o los amenazan y coaccionan para no ser condenados.
A comienzos de año, una sala de la Corte Superior de Piura -en el norte del país-, el colegiado A, conformado por tres magistradas, absolvió a cuatro de los principales implicados en un caso de trata de personas en un centro nocturno de esa localidad que, además, se trataba del primer caso en el que la propia víctima denunció a sus captores.

Un caso escandaloso que espera justicia

En efecto, con gran valentía, Gina Pinchi reveló a los medios de comunicación cómo fue captada por una mafia de traficantes de personas mediante una falsa oferta de trabajo en su natal Tarapoto -en la selva peruana- y trasladada a Piura, donde fue sometida a vejámenes físicos y emocionales por más de dos años hasta que logró escapar y denunciar a los traficantes.
Actualmente, su paradero es desconocido por razones de su absoluta seguridad y el próximo 5 de junio se cumplirán 1.000 días de su denuncia sin que hasta hoy haya podido alcanzar justicia, lo que ha motivado a diferentes personalidades del mundo periodístico, político e intelectual a realizar campañas, pedidos y movilizaciones aunque sin lograr su cometido.
Los absueltos por el poder judicial son el administrador, el cajero y el agente de seguridad del club nocturno La Noche, donde se retenía a Jhinna contra su voluntad. Un cuarto sujeto, quien captó con engaños a la denunciante, se encuentra no habido y en calidad de reo contumaz.
Carolina Garcés, adjunta para los derechos de la mujer de la Defensoría del Pueblo, confirmó que su oficina ha intervenido de oficio en coordinación con la Oficina Defensorial de Piura.
"Esta intervención defensorial implica, fundamentalmente, centrarnos en la presentación y evaluar en función del contenido de la sentencia", declaró Garcés al boletín quincenal
Reporte Alternativo, que brinda información sobre trata de personas, trato ilícito de migrantes y personas desaparecidas y que sacó a la luz por primera vez el caso de Jhinna.
La oficina de Garcés, además, participará en la audiencia de apelación, que aún no tiene fecha de apertura a pesar de haberse nombrado ya al magistrado que la presidirá.
La sentencia "genera una serie de consecuencias: no solo incrementa el riesgo de la seguridad de la víctima, sino también una desconfianza mayor en nuestro sistema de justicia, desincentivando la denuncia por parte de las víctimas por temor a las represalias", anota.
César Orrego, jefe de la defensoría del pueblo de Piura, dijo en una entrevista a un diario de esa localidad que si (en el proceso de apelación) no se condena a los implicados con todas las pruebas que existen, "ya no sé qué sucederá".
"Hay una serie de indicios que determinan que los implicados han cometido el delito de trata de personas. (…) Las pruebas no han sido valoradas de la manera adecuada. (…) Los jueces deben dar una sentencia ejemplar y que se ajuste al Estado de derecho en el Perú", refirió.

Testimonios desgarradores y ganancias obscenas

Durante el proceso se presentaron testimonios de quienes realizaron la intervención al club nocturno el 7 de diciembre de 2006, así como de las propias mujeres que se encontraban laborando allí, la mayoría menores de edad, corroborando el estado de promiscuidad hallado con un registro detallado de las relaciones sexuales que las mujeres mantenían con los clientes, y hasta un bebé, hijo de una de las menores, que también había sido llevada con engaños desde la selva y resultó embarazada producto del trato sexual.
La propia Jhinna también tuvo una hija, a la que obligaron a dejar en manos de una extraña para que ella pudiera seguir "trabajando" en el club nocturno La Noche. Y solo se la devolvieron después de seis meses.
Los testimonios, publicados en una página de Facebook contra la trata y en apoyo a Jhinna, reiteran las mismas historias dolorosas de chicas arrancadas con engaños desde sus terruños, obligadas a tener sexo ocasional con clientes e incluso a consumir drogas, despojadas de sus bienes materiales, documentos de identidad y dignidad. Las mismas historias que se repiten en todos los continentes y países por parte de las víctimas del cruel e inhumano comercio de personas.
Según la Organización de Estados Americanos (OEA), más de un millón 200.000 menores de edad son víctimas de este delito en la región, la mayoría mujeres. De manera indirecta afecta a unos nueve millones de personas. Se trata de una industria millonaria: mueve más de 30.000 millones de dólares a nivel mundial y unos 16.000 millones en América Latina y el Caribe.
Durante la III Reunión de Autoridades Nacionales en Materia de Trata de Personas de los países de las Américas, realizada en octubre pasado en Guatemala, el secretario general adjunto de la OEA, Albert Ramdin, dijo que las actividades principales a las que son sometidas las víctimas de trata son la prostitución y los trabajos forzados.
Asimismo, llamó a estar alertas sobre el aprovechamiento que los delincuentes hacen de las nuevas tecnologías para captar a sus víctimas y dijo que era muy importante que los gobiernos tomaran en cuenta esta nueva realidad al momento de diseñar las estrategias de combate y prevención.

Delito que va en aumento
En el Perú, de acuerdo a datos del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público, entre julio de 2008 a julio de 2012 (última medición), se han registrado 1.112 casos comprobados de trata de personas, constituyendo el segundo delito más lucrativo del crimen organizado después del narcotráfico.
Ocho de cada 10 víctimas tiene entre 13 y 17 años, y cinco de cada 10 secuestradas son mujeres. La mayor cantidad de denuncias se concentra en Lima, seguida de las regiones de Madre de Dios, Loreto, Puno y Piura. No obstante, de acuerdo al número de personas registradas, Puno ocupa el segundo lugar: solo el año pasado se registraron 490 casos confirmados de trata, básicamente en Rinconada y Ananea.
Por ser dos lugares mineros, allí la trata no solo tiene connotaciones sexuales sino de trabajos forzados a menores de edad. Muchas personas son traídas desde Bolivia o de zonas aledañas, como la menor que dio origen a esta nota, que procedía del Cusco.
Para la fiscal en lo penal Miluska Romero, coordinadora del proyecto de fortalecimiento de la función fiscal, se trata de una realidad creciente que solo puede ser enfrentada mediante un trabajo conjunto entre el Ministerio Público, la policía nacional y la propia ciudadanía, "para poder obtener evidencias del delito que puedan convertirse en pruebas durante el juicio", dijo a SEMlac.
Así las cosas, no son pocos los sectores de la ciudadanía y de expertos en seguridad ciudadana que piden incluir el delito de trata en las políticas de protección que se vienen debatiendo ante la ola de delincuencia común que se ha desatado en los últimos meses en el país.
El pasado 13 de marzo, el Congreso Nacional suscribió un convenio con el Ministerio Público para aumentar la capacidad de respuesta del estado contra la trata de personas. La congresista Marisol Pérez Tello, presidenta de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos, comentó a SEMlac que el convenio pretende ser un instrumento al servicio de la ciudadanía, pero básicamente "de las víctimas que están bastante desprotegidas".
Además de instrumentos legales, el
co
nvenio prevé la emisión de un programa de televisión a través del canal del congreso, para brindar información sobre este delito y para que quienes sufren este tipo de explotación puedan dar a conocer sus testimonios, defenderse y denunciar los delitos.

Publicado por: SEMlac – Cuba -  Zoraida Portillo – Lima – marzo/2013 -

 

La ONU Se Mantiene Firme Con Respecto A Los Derechos De Las Mujeres, Aunque Aún Queda Mucho Por Hacer


Ayer se produjo un pequeño avance en los derechos de las mujeres cuando los gobiernos integrantes de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU se comprometieron con una serie de medidas para abordar la violencia de género, tema prioritario este año.
El documento final de la Comisión pide a los gobiernos que adopten una amplia gama de medidas para abordar la violencia contra las mujeres y las niñas en todo el mundo, incluidas las que sufren violencia en el ámbito familiar y violencia en situaciones de conflicto y después del conflicto.
En las conclusiones convenidas en este periodo de sesiones se pide a los Estados que garanticen la protección y el cumplimiento de los derechos humanos de las mujeres, incluidos sus derechos reproductivos. Los Estados deben garantizar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, y la Comisión, por primera vez, ha pedido el acceso a la anticoncepción de emergencia. Asimismo, los gobiernos deben desarrollar y aplicar programas de educación sexual integrales y basados en datos para todos los adolescentes y jóvenes.
También es importante la referencia en las conclusiones convenidas al apoyo y la protección de las defensoras de los derechos humanos.
“Como parte de la Coalición Internacional de Defensoras de los Derechos Humanos, acogemos con satisfacción el reconocimiento de las defensoras de los derechos humanos por parte de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, y su compromiso de apoyarlas y protegerlas”, ha declarado Danna Ingleton, del Equipo sobre el Trabajo en favor de Individuos de Amnistía Internacional. Las defensoras de los derechos humanos que hablaron en la ONU pusieron de manifiesto que permitir a las defensoras de los derechos humanos actuar sin temor a represalias, coacción, intimidación o ataques es fundamental para terminar con la violencia contra las mujeres y las niñas. "¿Cómo va a terminarse con la violencia contra las mujeres y las niñas si las mismas que defienden los derechos humanos son objetivo de ataques o víctimas de violencia?”, se pregunta Danna Ingleton.
Muchos de los compromisos contraídos en Nueva York esta semana reflejan las obligaciones que los gobiernos deben cumplir en virtud de los tratados internacionales de derechos humanos. “Es tranquilizador ver que la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer reafirma que los Estados deben abstenerse de invocar ninguna costumbre, tradición o consideración religiosa para evitar el cumplimiento de sus obligaciones respecto a la eliminación de la violencia contra las mujeres”, ha dicho Nicole Bjerler, de la Oficina de Amnistía Internacional ante la ONU en Nueva York.
Sin embargo, los gobiernos no llegaron a un acuerdo sobre varias cuestiones importantes que son fundamentales para eliminar e impedir la violencia contra las mujeres y las niñas.
“Resulta muy decepcionante ver que temas importantes, como la violencia dentro de la pareja, los derechos sexuales y reproductivos y otros han sido eliminados del texto”, ha dicho Nicole Bjerler. “Para nuestra consternación, algunos, como la delegación de la Santa Sede, aún se resisten a reconocer e intentar resolver la violencia que sufren las personas por su orientación sexual o su identidad de género.”
Al igual que en años anteriores, el trabajo de la Comisión se encontró con la resistencia y la oposición de delegaciones y grupos religiosos. Posturas como las reflejadas en la declaración emitida por la Hermandad Musulmana fueron firmemente refutadas por las organizaciones de la sociedad civil y los organismos que se ocupan de los derechos de las mujeres en la región.
Organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo siguieron atentamente las posturas de sus gobiernos en las negociaciones. Muchas expresaron su preocupación por posturas gubernamentales que, de haber sido adoptadas, habrían socavado la universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos o reabierto el debate sobre acuerdos internacionales ya establecidos sobre los derechos humanos de las mujeres. En http://cwgl.rutgers.edu/program-areas/gender-based-violence/csw57/statement-on-outcome-documentpuede verse la declaración de preocupación firmada por cientos de organizaciones de la sociedad civil durante el periodo de sesiones de la Comisión.
Afortunadamente, muchos gobiernos se mantuvieron firmes en sus compromisos con los derechos de las mujeres y garantizaron la adopción de unas conclusiones convenidas que reflejan las normas existentes. Ahora los gobiernos deben poner en práctica sus palabras aplicando eficazmente esas conclusiones.
“Las conclusiones convenidas son una herramienta en manos de quienes se encargan de hacer una realidad los derechos de mujeres y niñas, desde quienes hacen las leyes y las políticas a los docentes, desde los agentes de policía a los profesionales de la salud. También son una herramienta para quienes tratan de que los gobiernos cumplan con su obligación de poner fin a la violencia de género contra las mujeres y las niñas”, ha dicho Stephanie Schlitt, experta en género de Amnistía Internacional.
La Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU se reúne anualmente en Nueva York, y en 2013 se ha centrado en la eliminación de la violencia contra las mujeres. La Comisión, con 45 Estados miembros, es el principal órgano mundial de elaboración de políticas dedicado exclusivamente a la igualdad de género y la promoción de las mujeres, con el único objetivo de promover los derechos de las mujeres en el ámbito político, económico, civil, social y educativo. Su mandato es garantizar la plena aplicación de los acuerdos internacionales existentes sobre derechos humanos de las mujeres e igualdad de género
 
Publicado por: AWID - Licencia del artículo: Copyright - Titular de la Licencia de artículo: Amnesty International  - 25/03/13 -

 

Ecuador aboga para que feminicidios sean penados con 30 a 35 años de cárcel


Ecuador no posee estadísticas oficiales de carácter nacional sobre la incidencia del feminicidio en el país. Pero se han hecho estudios específicos sobre el tema, principalmente el Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (Cepam)

El Gobierno de Ecuador abogó este miércoles para que el delito de feminicidio, todavía no tipificado en las normativas de ese país, pueda ser condenado con hasta 35 años de cárcel, dependiendo del grado de agresión.

En declaraciones a la prensa, el ministro del Interior, José Serrano, indicó que para el delito del asesinato a la mujer "se está estableciendo que tenga una pena de 30 a 35 años de reclusión", lo que, de cumplirse, sería mayor que la del asesinato y homicidio, castigadas con 25 años de prisión.

Serrano explicó que "esto (el feminicidio) tiene una característica especial” y a su vez, expresó que la aplicación de la pena se cuenta “dentro de esa misma perspectiva vinculada al plan (gubernamental) de erradicación de la violencia de género".

El tema de la violencia contra la mujer ha estado en boga en Ecuador desde el pasado 20 de febrero, cuando se encontró el cadáver de la joven Karina del Pozo, de 20 años, con signos de violencia sexual y cruel asesinato.

El cuerpo de la víctima fue encontrado siete días después en la periferia de Quito con señales de golpes en la cabeza y estrangulamiento. A ese lugar habría sido llevada por sus agresores en un vehículo.

El caso ganó notoriedad a raíz de una campaña desplegada en redes sociales para encontrar a del Pozo y luego para denunciar el asesinato, y elevó el nivel de debate sobre la necesidad de tipificar penalmente en el país los feminicidios o asesinatos que se cometen contra las mujeres.

Ecuador no posee estadísticas oficiales de carácter nacional sobre la incidencia del feminicidio en el país. Pero se han hecho estudios específicos sobre el tema, principalmente el Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (Cepam)

En 2010, la Comisión de Transición hacia el Consejo de las Mujeres y la Igualdad de Género analizó 170 homicidios registrados en cuatro ciudades del país: Quito, Guayaquil, Portoviejo y Esmeraldas.

De este total, el 77 por ciento correspondía a feminicidios, según lo cita la investigación Las Rutas de la Impunidad, un reciente estudio sobre feminicidio difundido por el Centro de Atención y Ayuda para la Mujer, Cepam-Guayaquil.

El propio Cepam identificó en la Fiscalía de la provincia del Guayas, 137 crímenes de mujeres entre 2010 y 2012. De ellos, 46 casos son considerados como feminicidios.

Publicado por: Telesur – Latinoamérica – 27/03/13 -

Incorruptibles: los cuerpos que derrotaron la muerte


Se preservan intactos después de la muerte. La ciencia y la fe han tratado de explicar, desde hace cientos de años, por qué algunos cuerpos de personas fallecidas hace 100 años o más conservan sangre fresca, flexibilidad, y además, un extraño olor dulce.
Varios mitos rondan a los cuerpos incorruptibles. Se dice que antes de ser encontrados una luz señalaba su lugar de ubicación. El papa Benedicto XVI escribió dos textos titulados “De Cadaverum Incorruptione”, en los que establece que la “flexibilidad, el color y la frescura” son requisitos para canonizar a quienes hayan conservado un cuerpo infalible a la destrucción posterior a la muerte.
KienyKe le presenta algunos de los casos más asombrosos del mundo.
Santa Catalina Labouré (1806-1876)

 
El cuerpo de esta santa fue encontrado cincuenta y seis años después de su muerte en perfecto estado, aunque la humedad había corroído el ataúd y parte de su hábito. Su cuerpo está actualmente en un féretro de cristal en la Capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.
Esta religiosa de las Hijas de la Caridad fue vidente. Decía que la Virgen María se le había aparecido en dos ocasiones y que le ordenó crear la Medalla Milagrosa. “Dios desea encomendarte una misión (.) La gracia te acompañará para que puedas realizar aquello que es necesario (.) Son tiempos en los que prevalece la maldad en Francia y en el mundo”, fueron algunas de las palabras que le escuchó a la Virgen
Santa Bernadette Soubirous (1844-1879)
 
La patrona de los enfermos fue una pastora francesa que vivió muchas adversidades a causa de su fe. Desde niña comenzó a ver apariciones de la Virgen María en Lourdes. Descubrió, guiada por la Virgen, una fuente de agua a la que acuden numerosas personas para sanarse de graves enfermedades. Su cuerpo está incorrupto en el Convento de Never. Aunque su cadáver fue encontrado en perfecto estado tiene una máscara de cera en el rostro que cubre su piel y un relleno para sus pómulos.
Publicado por: KIEN&KE – 27/03/13 -

Reflexiones sobre envejecimiento, vejez y género


Frente al cambio silencioso e inexorable del envejecimiento de la población mundial y de la mayor longevidad humana, surge la pregunta acerca de ¿qué tanto coinciden tales cambios poblacionales e individuales con los socio-culturales y políticos?

No deja de ser paradójico que el incremento en la esperanza de vida, representado en una mayor longevidad, particularmente de las mujeres, así como el que haya cada vez más personas que viven más tiempo, sea considerado como un peligro, una amenaza y no como un logro y una oportunidad. Logro y oportunidad para avanzar en equidad, igualdad, justicia social y mejoras sustanciales en la calidad de vida; para pensar en cómo organizar de mejor forma esa vida que se prolonga, aprovechando la mayor longevidad individual, al igual que el incremento de población adulta mayor en beneficio de toda la sociedad.

Estamos en mora de tener en cuenta que, como lo plantea el Plan Internacional de Acción de Madrid sobre el envejecimiento (2002), las personas adultas mayores, en general, están en condiciones de contribuir al desarrollo y al mejoramiento social –de acuerdo con sus posibilidades e intereses-, al tiempo que deben recibir, en condiciones de equidad y justicia social, los beneficios derivados de los mismos.

¿Por qué, entonces, ese desfase entre lo que en términos de abundancia de vida hemos logrado, y las formas de pensar y actuar frente al proceso de envejecimiento y al hecho de vivir la vejez?

Necesario es reconocer que tenemos pendientes, de manera urgente y perentoria, otras luchas y conquistas para hacer frente a los desafíos implicados en el aumento de la esperanza de vida, de la mayor longevidad y de la creciente presencia de personas adultas mayores en nuestras sociedades.

Sin duda, la mejor forma de responder a tales desafíos tiene que ver con prever, planear y poner en práctica alternativas de educación permanente -desde la cuna hasta la tumba-; con ampliar y mejorar, de modo equitativo, alternativas de trabajo, empleo, ocupación, tiempo libre, vida familiar y comunitaria. Igualmente, con el mejoramiento de condiciones y estilos de existencia; con las posibilidades de contar con seguridad económica, protección social y calidad de vida, como derechos universales e irrenunciables; así como con oportunidades para saber aprovechar conocimientos y experiencias.

Crucial resulta, además, asumir que las tareas de cuidado no corresponden de forma “natural” a las mujeres, y que deben ser entendidas como asunto que concierne a hombres y mujeres; que responder al inevitable proceso de envejecimiento demográfico exige ser asumido como responsabilidad de los Estados incluyéndolo en sus políticas públicas.

Sólo así y con el apoyo de mujeres y hombres de todas las generaciones lograremos construir sociedades incluyentes, donde se reconozca la dignidad de la vida humana en todas las edades y particularmente cuando más se ha vivido.

El camino seguramente es largo y exige esfuerzos para poder responder adecuadamente a cuestionamientos en torno a ¿cómo adquirir conciencia individual y colectiva del proceso de envejecimiento? Y además, ¿cómo superar la marginación y subvaloración, tantas veces frecuente, con respecto a la vejez, es decir, al hecho, cada vez más común y probable, de vivir muchos años?

Porque más allá de lo que implican la vejez y la longevidad en términos de años de vida, están las connotaciones subjetivas, culturales y sociales asociadas con las mismas. Connotaciones, interpretaciones y creencias que están aún lejos de reconocer que más que el tiempo vivido, es lo que vivimos en el tiempo lo que nos constituye y nos permite ser quienes somos.

Publicado por:  Red Latinoamericana de Gerontología - Ximena Romero y Elisa Dulcey-Ruiz. – marzo/2013 -

India: El pueblo con 6.000 viudas


Miles de viudas han hallado un nuevo hogar en un pueblo del norte de India. Expulsadas por sus familiares o simplemente solas en el mundo, algunas han viajado cientos de kilómetros para llegar allí y nadie sabe bien por qué.
India está repleta de sitios sagrados y destinos de pegrinajes. Pero pocos lugares están tan asociados con Krishna, una de las principales deidades, como la localidad de Vrindavan, a orillas del río Yamuna, en el estado norteño de Uttar Pradesh, a escasas horas en auto de Delhi.
En esta ciudad colmada de templos, el nombre de Krishna y el de Radha está en boca de todos.
"La mayoría ha viajado desde el estado de Bengala Occidental, en el este del país, en una travesía de cerca de 1.600 kms. Muchas lo han hechos solas, dejando atrás a sus nietos y amigos."
Krishna, de acuerdo al texto conocido como Mahabharata, nació y pasó su infancia y adolescencia en los bosques de Vrindavan. En India todos conocen los cuentos relacionados con el bebé dios, llamado a veces Krisná khir-chor ("el ladrón de mantequilla"), que le roba a su madre la mantequilla recién hecha. Uno de los relatos más famosos narra como su madre adoptiva, al hacerle abrir la boca a Krishna para ver si se estaba comiendo la mantequilla, vio el universo entero contenido dentro de ella.
La deidad pasó su niñez entre pastores y pastoras y tuvo encuentros amorosos con una de ellas, Radha.
Radha y Krishna son los dos nombres unidos para siempre en la mente de los muchos peregrinos que llegan a Vrindavan para cumplir el ritual recorrido por el circuito de templos.
Pero la ciudad tiene un lado más oscuro. Cuando uno comienza a observar los peregrinos que ingresan y salen de sitios sagrados, puede verse numerosas mujeres entradas en años, vestidas de blanco y muchas veces mendigando.
Las viudas en India ya no se lanzan a las piras funerarias de sus maridos, como en tiempos pasados, pero su vida puede ser extremadamente dura.
Muchas viudas son expulsadas de sus pueblos, a veces excluidas del círculo familiar por los parientes del marido para evitar que reclamen alguna herencia.
 
Historias de quebrantos
Nadie ha podido explicar exactamente por qué Vrindavan atrae tantas viudas, especialmente de la región de Bengala.
Se estima que hay por lo menos 6.000 viudas en Vrindavan y muchas más en las zonas rurales cercanas.
Algunas llegan para dedicar el resto de su vida a la oración y el servicio a Radha/Krishna. Pero muchas otras lo hacen para escapar de contextos familiares brutales o han sido expulsadas por sus yernos o nueras como si fueran una carga no deseada.
Este es un aspecto de la sociedad india que el gobierno prefiría mantener lejos de la atención internacional, a pesar de sus genuinos esfuerzos por combatirla.
En un pequeño templo algunas están sentadas en el patio mientras jóvenes voluntarios reparten arroz y guiso de legumbres.
La mayoría ha viajado desde el estado de Bengala Occidental, en el este del país, en una travesía de cerca de 1.600 kms. Muchas lo han hechos solas, dejando atrás a sus nietos y amigos.
Saif Ali Das tiene solo 60 años pero parece mucho mayor y camina cojeando. Su marido era alcohólico, cuenta, y murió hace 12 años luego de una caída.
Su hija murió en el hospital y su hijo fue asesinado en una disputa por tierras. Luego de su muerte de sus hijos y sintiéndose sola en el mundo, Saif se dirigió hacia el lugar en el que, según había escuchado, podría encontrar seguridad.
Sondi es una mujer fuerte de 80 años. Su esposo murió siendo muy joven y tuvo que criar sola a sus cuatro hijos. Su nuera la echó de la casa, diciendo que su esposo mantenía el hogar "pero tú no tienes marido así que deberás arreglárterlas por ti misma".
Para muchas de estas viudas originarias de Bengala Occidental, donde se habla otra lengua, vivir en Vrindavan rodeadas de personas que hablan Hindi es como haber llegado a otro país. Algunas luchan y no se permiten caer, otras se ven asustadas y quebrantadas.
 
Supersticiones
Las autoridades han abierto cuatro ashrams o comunas espirituales, donde algunas mujeres tienen alojamiento. Pero muchas se ven forzadas a pedir limosna para pagar la renta. Algunos testigos señalan que las viudas son maltratadas por la población local y son sólo los peregrinos quienes les dan dinero para ganar méritos.
Gauri Dasi abandonó su hogar en la frontera debido a la tensiones de la guerra que derivó en la independencia de Bangladesh en 1971. Llegó a Vrindavan con su marido, con quien tuvo tres hijas, pero su esposo la abandonó y sus tres hijas fueron prometidas en matrimonio cuando cumplieron 10 años.
Dasi ha vivido sola en Vrindavan durante los últimos 15 años y dedica su vida a la devoción a Radha, recibiendo algunas monedas a cambio de cantar en los templos.
Muchas de las devotas parecen protagonizar vidas trágicas en las calles de Vrindavan.
El gobierno y los peregrinos pueden salvar a las viudas de la inanición, pero será mucho más difícil acabar con las injusticias y las supersticiones en la región de Bengala.
Para algunas personas aquí, incluso mirar una viuda es considerado mal agüero.
Publicado por: BBC Mundo - Anthony Denselow – 26/03/13 -
 
 

 

Colombia: La mujer que denunció la esclavitud


Mónica Sánchez Beltrán narró como sus padres se adueñaron de una niña de 5 años en el Tolima para convertirla en su empleada y su objeto sexual.

Mamá, papá: Llega el día en que consideramos inaceptable continuar guardando silencio sobre aquel asunto que destrozó nuestras vidas (...). Las secuelas que deja el abuso pueden llegar a paralizarnos, pero el paso del tiempo nos va explicando las razones por las que nos sentíamos tan incómodos (...). Me refiero a aquella niña que tú, papá, arrebataste a su madre y tú, mamá, esclavizaste miserablemente. Al parecer se llamaba Amalia”.
Esta carta se la envió Mónica Sánchez Beltrán a sus padres —Eunice y Vitaliano, capitán retirado de la Armada— el 8 de febrero de 2011, desde Canadá. Esa fue la última comunicación que tuvo con ellos. No hubo respuesta. Los que sí contestaron fueron sus hermanos, que entre regaños y gritos le dijeron: “Mónica, desde ahora usted está muerta para nosotros”. Está muerta para ellos porque en esa carta fue capaz de enumerarles a sus padres, uno a uno, los horrores a los que sometieron a una niña de 5 años. La niña al parecer llegó a la familia hacia 1965 por un engaño del padre, que era poderoso, que fungía como alcalde militar de Anzoátegui (Tolima) y aprovechó su posición para decirle a la mamá de la pequeña: entrégueme a la niña y yo le doy el hogar, el estudio, la comida y las oportunidades que usted no puede. Y la señora, que realmente no podía, accedió.
Hoy ya no es Amalia. Es Noemí. Así la llama Mónica, que habla desde Canadá, que dice: “Estoy muy cansada. Es como si me hubiera pasado un camión por encima”. La misma sensación la ha oprimido la última semana. Desde que la Corte Constitucional se pronunció a favor de Noemí, quien, alentada por Mónica, presentó una tutela en contra de los esposos Eunice y Vitaliano. Casi cincuenta años después de haber vivido el horror, pedía que se le reintegraran los derechos a la identidad, a la familia, a la justicia, a la verdad, a la reparación, a la dignidad humana. Más que nada, pedía verdad, sobre su pasado, sobre su familia.
“Yo estaba muy pequeña cuando llegó Noemí. Podría tener un año o algo así. Soy la quinta de siete hermanos. La primera camada fue de seis; todos nos llevamos un año de diferencia. Mi pobre madre estuvo embarazada seis años seguidos. El primer momento de conciencia que tuve sobre lo que sucedía con Noemí fue a los 11 años, o tal vez a los 12, aunque siempre estuve muy incómoda.
Todos los hermanos éramos solidarios con ella. La protegíamos. Mi mamá la castigaba porque no hacía el oficio, porque era una niña y le gustaba jugar. Siempre estuvimos conscientes del maltrato que ella sufrió. Le pegaban todos los días, todo el tiempo, y siempre por injusticias, pero hay dos momentos que no se me salen de la cabeza porque me parecen una barbaridad. Uno fue cuando íbamos de paseo al Club Militar. Ella iba contándonos alegre que había aprendido a leer, nos iba leyendo las vallas publicitarias y mi mamá le dijo: ‘Cállese’. Cuando llegamos al apartamento le dio una de las palizas más violentas (‘¡la quemaste con una sartén que calentaste para la tarea!, mientras le decías que por estar en esas, perdiendo el tiempo, era que no hacía bien el oficio’, le escribió Mónica a su madre en la carta).
La segunda fue una vez que ella se puso a arreglar el cuarto del servicio y sacó un montón de mugre; en una mañana organizó todo. Entonces llegó mi mamá y quería su almuerzo enseguida. Ella le dijo: ‘No, señora, no alcancé a hacerlo porque, mire, vea lo que estaba haciendo’. Le quería mostrar, orgullosa, la habitación arreglada, que estaba a tres pasos de distancia, y esta mujer no fue capaz de ir a mirar sino que se sacó un tacón y empezó a darle martillazos en la cabeza. ¡Eso fue muy terrible! Y así fue siempre, siempre, una injusticia tremenda, siempre... yo no sé por qué mi madre la odiaba tanto”.
A los 20 años, Mónica Sánchez se fue a Europa. Para ese momento Noemí ya había huido con la ayuda de un chofer de la Armada y de una vecina. Dice Mónica que estando lejos, con Noemí siempre en la cabeza, la empezó a mortificar el haberla abandonado, el no haberle dicho perdón. “Nosotros simplemente la dejamos ir, pero en ningún momento le resarcimos todo ese maltrato. Eso no sucedió sino hasta ahora, hasta el 2008, que yo la busqué”. La buscó estando en Canadá, a través de una hermana que todavía mantenía contacto con ella. La llamó. Hablaron por más de cuatro horas. Lloraron. “Le pedí perdón, perdón mil veces”.
Hicieron planes: Mónica regresaría a Colombia y estarían juntas. Y así fue. El siguiente plan de Mónica, otra vez en su país, era construir una casa en Tierra Bomba: “Era mi sueño dorado, todos íbamos a vivir juntos y a ser felices, pero en la medida en que fui conociendo otras verdades el sueño se me fue derrumbando”. Sólo hasta ese momento Mónica se enteró, por sus propios hermanos, que el maltrato a Noemí no sólo fue con correazos y con palizas que le hacían perder la conciencia, el mundo. También había sido abusada. Muchas veces. Todas las que su papá y sus tíos dispusieron.
“Mis padres eran verbalmente muy violentos entre ellos. Con el tiempo me he dando cuenta de que una de las guerras que más a menudo se presentaba era por esa costumbre que tenía mi padre de gatear a la muchacha, metérsele al cuarto y violarla. De ahí lo sacaron mis hermanos en varias oportunidades. Era muy puto y eso generaba unas peleas terribles.
Noemí no me había contado lo de las violaciones, porque estaba avergonzada. Esa es una de las cosas más crueles que hacen con las víctimas: convencerlas de que es culpa de ellas. Ella vivió toda la vida con esa vergüenza hasta que yo me senté y le dije que no tuviera miedo, que ella era una niña, que no era su culpa; y entonces ella se abrió y me dijo que sí, que en efecto mi padre y mis tíos la habían violado. ¡Dios mío santo! Se me derrumbó la vida. Me dije que no podía dejar eso así.
Le pregunté por qué no había denunciado y me contestó que le daba miedo porque nadie le iba a creer. Entonces le dije que si quería denunciar yo la iba a apoyar: ‘Vamos a encontrar una forma. No sé cómo, pero si tú quieres denunciar, denunciamos y vamos a fondo’. Y ella aceptó. Hicimos un pacto sagrado que sacamos adelante”.
“En una ocasión su madre (la madre de Noemí) vino para cerciorarse de su bienestar, pero tú le impediste que la viera: ‘Es mejor’, le dijiste. Y también le aseguraste, sin vergüenza, que la niña estaba muy bien, estudiando, tratada como una princesa, igual que todas nosotras, sus hermanas: ‘Mire dónde vive’. ‘Míreme a mí, mírese usted’. ‘Es por su bien’. Se fue esa mujer ignorando que, en ese mismo momento, su niña estaba lavando ropa, arrodillada en el piso de la ducha, porque el desagüe del lavadero estaba tapado. Los permanentes trasteos que se daban en la Armada le hicieron perder el rastro de su hija a esa incómoda presencia. Tal vez nunca sabremos lo que fue de ella” (fragmento de la carta de Mónica a sus padres).
Noemí quiere verdades. Quiere saber cuál es su verdadero nombre y el nombre de su madre. Quiere preguntarles a Eunice y Vitaliano por qué la sometieron de esa manera. Mónica la está acompañando. Lo primero que hizo en esa búsqueda fue escribir la carta de abril de 2011 que sus hermanos no le perdonan.
Después decidió que a través de una tutela podrían conseguir esas respuestas (“no era por lo que hicieron hace cincuenta años, porque obviamente ya prescribió, sino por lo que le están haciendo todavía: no le dan información de su familia, no le dicen la verdad”) y buscó a la abogada María Ximena Castilla (“una persona maravillosa que sacó adelante el caso de una manera increíble, contra todos los pronósticos”). Sus argumentos fueron rechazados por dos jueces. La Corte acaba de darles la razón, de ordenarle al Ministerio del Interior que la acompañe en la búsqueda de su familia, en la “reconstrucción de su pasado”, y a los esposos Sánchez Beltrán el pago de una indemnización.
“Realmente estoy muy cansada. Esto ha sido una avalancha increíble. He recibido toneladas de mensajes, casi todos muy solidarios, muy respetuosos. Hablan de mi valor, de ese valor que yo quisiera reencontrar para levantarme de esta cama. Mi salud está frágil, tengo problemas de ansiedad. Me agobian mucho las multitudes, todas, incluidas las virtuales.
Me entristece que mis hermanos sigan en la negación. Esa fue la defensa que asumieron desde el principio, negarlo todo y acusarme a mí de loca, incluso después del fallo. Yo creo que es tan liberador decir: ‘Me equivoqué, perdóneme’, pero no, siguen en la negación y están sufriendo mucho.
¿Cómo es Noemí? Es hermosa esa mujer. Tiene una energía increíble, buena, llena de amor... es una mujer que ha sido muy fuerte, que ha sacado a sus hijos adelante, que ha luchado en la vida. Se compró una casita y la ha ampliado con el tiempo. Vive relativamente bien, en una casa humilde pero bella. A veces la agobia un poco todo lo que ha vivido, pero en general está bien. Ahora está muy contenta”.
Publicado por: elespectador.com – Colombia -  Carolina Gutíerrez Torres – 27/03/13 -

España: La Fundación Isonomia abordará la sexualidad de las mujeres con discapacidad

El Grupo de trabajo sobre discapacidad de la Fundación Isonomia ha decidido abordar, como tema monográfico a desarrollar durante 2013, la importancia de naturalizar la sexualidad de las mujeres con discapacidad.
Desde el grupo se plantea investigar sobre si la violencia machista hacia las mujeres con discapacidad, por parte de sujetos que conviven con ellas, presenta una connotación sexual, cuya manifestación tiene diferentes modos y grados: desde el rechazo más ofendedor (que se puede expresar mediante miradas despectivas), hasta abusos (relaciones no consentidas, tocamientos,...), pasando por la agresión verbal.
Esto se incardina en una visión de las personas con diversidad funcional, a menudo muy extendida, de que o bien "no tienen sexualidad" (está absolutamente invisibilizada) o bien se considera que "es un comportamiento aberrante", sin que entre una opción y otra haya posibilidades sexuales intermedias.
Desgraciadamente, estas visiones de la sexualidad de las personas con diversidad funcional son muy generalizadas y se basan en el desconocimiento y/o la negación de que estas mujeres y hombres tienen los mismos derechos que el resto de ciudadanas y ciudadanos a expresar y manifestar sus inquietudes sexuales.
Desde el Grupo de trabajo sobre discapacidad de la Fundación Isonomia se hace un llamamiento a la participación de todas las asociaciones de personas con discapacidad, así como a otras entidades y particulares que deseen hacer aportaciones sobre el tema.
Publicado por: amecoPress -  Redacción – Castellón (España) – 28/03/13 -


China luce primera dama.


PENG LIYUAN. La esposa del nuevo presidente de China, Xi Jinping, es una cantante de ópera que,a diferencia de sus predecesoras, atrae la atención del foco mediático.


La cumbre del fin de semana en Moscú tenía enjundia. Fue el primer viaje de Xi Jinping como presidente y en la agenda se apretaban temas energéticos (China es el primer importador; Rusia, el mayor exportador) y geopolíticos (el fortalecimiento del eje Pekín-Moscú como contrapeso a la influencia occidental). Estos días solo se habla en China del vestuario de Peng Liyuan, cantante y esposa de Xi. Para bien o para mal, China camina hacia la normalización global, donde lo banal eclipsa a lo sustancial.
China merece clemencia por la novedad. Los chinos estrenan una primera dama al uso. Y, además, les deja muy bien. Peng es elegante, glamurosa, inteligente y simpática. La llegada al aeropuerto de Moscú de la pareja fue retransmitida en directo y rápidamente el público alabó su clase. Llevaba un traje blanco de seda tradicional. Los blogs de moda y la prensa han analizado con atención entomológica el catálogo del vestuario empleado en Rusia y su demanda en las tiendas ya se ha sentido. Viste bien y sin estridencias. Y viste ropa y complementos nacionales, ajena a la obscena y ridícula ostentación de marcas elitistas occidentales acostumbrada en el gremio de las millonarias chinas. Peng se ha aplicado el discurso de contención de su marido, quien ha clamado contra los excesos y las extravagancias.
Al nivel de Michelle y Bruni
Peng disfrutó de su propia agenda en Moscú. Acudió, por ejemplo, a una escuela de arte. La intención de Pekín de darle visibilidad es clara. Peng es un activo diplomático de primer orden que puede suavizar la dura y fría imagen que el mundo tiene de la política china. Estos días se la compara con Michelle Obama o Carla Bruni, pero parece más acertado emparentarla con Raisa Gorbachov, quien contribuyó a endulzar la imagen soviética en tiempos de apertura. La sobreexposición mediática de Peng contrasta con el vacío tradicional de las esposas de los anteriores presidentes. Pocos chinos saben que la de Hu Jintao, predecesor de Xi, se llama Liu Yongqing. Las esposas han aparecido en contadas visitas de Estado, diríase que para no arruinar la paridad.
Parte de la culpa del ostracismo radica en la desconfianza de los chinos hacia las mujeres en la política. Lo más parecido a una primera dama china fue Jiang Qing, la cuarta esposa de Mao. No dignificó el papel de la mujer en la política: fue una de las responsables de la Revolución Cultural. Y en la caída de Bo Xilai, el mayor escándalo reciente, tuvo un papel relevante su esposa, Gu Kailai, condenada por envenenar a un empresario inglés.
Peng, de 50 años, acumula tres décadas de fama. Cuando su marido fue elegido en el 2007 para presidir el país en el futuro, muchos lo definieron como «el marido de Peng». Peng es una cantante de ópera y música popular que derrocha igual glamur en sinuosos vestidos rojos con su rizada melena azabache al viento que en uniformes militares verde oliva y discretas coletas. Aparcó su carrera cuando su marido se acercó a la cúspide del poder. Los últimos años los había dedicado a filantropía y a luchar contra el tabaco o el sida. Hasta que pidió los focos en Moscú.
Publicado por: elperiodico.com – Adrián Fonsillas – Pekín – 26/03/13 -