lunes, 26 de noviembre de 2012

¿Quién premia a las religiosas "rebeldes" de EEUU?;



La Fundación Herbert Haag “por la libertad en la Iglesia”, que preside el ex-teólogo católico Hans Küng, nominó para su premio anual 2013 a la Leadership Conference of Women Religious (LCWR), la agrupación de superioras religiosas de Estados Unidos intervenida por la Santa Sede este año, debido a los graves errores doctrinales que se desarrollan en su seno.

Otros premiados por la Fundación Herbert Haag

La fundación ha premiado a lo largo de 12 años, a Leonardo Boff, ex-fraile panteísta, comisionado de la Carta de la Tierra; a Eugen Drewermann, a Jacques Gaillot, apodado “el obispo rojo”, (obispo francés destituido por la Santa Sede; murió en 2012); a Stephan Hubertus Pfurtner, uno de los que se rebeló contra la encíclica Humanae vitae de Pablo VI; al movimiento internacional Somos Iglesia (Wir sind Kirche), a la Sociedad de mujeres afectadas por el celibato (Verein der von Zölibat betroffenen Fragüen), y a la iglesia subterránea de Checoslovaquia, entre otros.

El premio 2012, lo recibió Mons. Helmut Schüller, quien en 2006 puso en marcha la Iniciativa Pfarrer (Pfarrer Initiative), iniciativa de los párrocos de Austria, que publicó el "Llamamiento a la desobediencia” (2011), que pide, entre otras cosas, la ordenación de mujeres, la comunión para los divorciados vueltos a casar, la abolición de la obligación del celibato y reintegrar en el ejercicio del sacerdocio a sacerdotes "casados" y a los que viven en concubinato. Schüller fue presidente de Caritas Austria y vicario general, entre 1995 y 1999, del arzobispo de Viena, cardenal Christoph Schönborn. La Iniciativa busca extenderse a Irlanda y a otros países de Europa, a USA y a Brasil.

Publicado por: NOTICIAS GLOBALES, Año XV. Número 1060, 38/12. Gacetilla n° 1175. Buenos Aires, 21/11/12 -

"En la menopausia, la excitación y el orgasmo se vuelven menos intensos"

·         El sexo es sinónimo de salud y, al llegar la menopausia, no hay por qué decirle adiós. El debilitamiento de los músculos del suelo pélvico y la sequedad vaginal que se producen con la menopausia hacen que la mujer se sienta menos excitada, sus orgasmos sean menos intensos, note dolor durante el coito y tenga menos deseo sexual.

      Debido a ello, puede que se empiecen a evitar los contactos sexuales con su pareja y que se acabe abandonando esta faceta de la vida. Sin embargo, en la actualidad, hay soluciones que se pueden aplicar para seguir disfrutando de la sexualidad, como el uso de cremas hidratantes para lubricar la vagina, que se deben usar a diario; bolas terapéuticas y ejercicios para fortalecer el suelo pélvico; la terapia hormonal sustitutiva para contrarrestar los síntomas de la menopausia; y apoyo psicológico a la mujer y a su pareja para reconducir su situación. Ambos deben saber que lo idóneo en esta nueva etapa vital de la mujer es olvidarse de la asociación sexo-coito y pasar a disfrutar de unas relaciones sexuales basadas en los sentidos.

      Así lo explica en esta entrevista Natalia Domínguez, psicóloga clínica especializada en sexología de la Unidad de Disfunciones Sexuales de la Asociación Española de Psicología Clínica Cognitivo Conductual (AEPCCC), directora y docente en el Máster "Sexología de Pareja" de la AEPCCC, en Madrid, y experta asesora de la plataforma 'Centrada en ti', de TENA Lady. En fechas recientes, ha participado en el Fórum Mujer y Menopausia, en Barcelona.


¿Qué cambios fisiológicos de los que experimenta la mujer a partir de la menopausia repercuten en su sexualidad?

Los cambios más destacados están relacionados con el debilitamiento del suelo pélvico que ocurre con la edad, debido a una disminución del tono muscular de la mujer, y una menor lubricación o sequedad de la vagina.

¿Cómo afectan a la sexualidad?

Están muy relacionados con las fases de la respuesta sexual, como la de excitación. La mujer tiene una menor lubricación y mayor sequedad, lo que le genera molestias en las relaciones sexuales. Esto influye en la respuesta sexual, ya que al excitarse menos, siente menos deseo y, como puede que las relaciones sexuales sean dolorosas, intente evitarlas. Pero estos cambios no solo influyen en la fase de excitación, sino en el orgasmo: en la mujer más joven, en las paredes vaginales y el clítoris hay más concentración de sangre durante la fase de excitación que hace que el orgasmo sea más explosivo. En cambio, a partir de la menopausia, el debilitamiento del suelo pélvico hace que este aporte durante la excitación sea más lento y que la concentración sea menor; disminuyen las concentraciones musculares durante el orgasmo destinados a expulsar sangre fuera y a descongestionar la zona, de manera que este es menos intenso. Las sensaciones orgásmicas son menores.

¿Y de qué manera influyen desde el punto de vista psicológico?

Se retrae, se aísla y evita las relaciones sexuales. Por este motivo, hay que trabajar, sobre todo, la autoestima de la mujer, para que se sienta bien consigo misma, para que se guste y sepa que aún es capaz de mantener relaciones sexuales satisfactorias. Se puede desplegar todo un arsenal de herramientas para conseguirlo, como cremas para lubricar las paredes vaginales.

La mujer que vive estos cambios de forma negativa. ¿Qué siente? ¿Cómo los manifiesta a su pareja?

Siente un bajo deseo sexual o una falta de deseo y evita las relaciones íntimas. El sexo no le apetece tanto, no siente lo mismo y no se gusta a sí misma, por lo que evita el contacto íntimo. Pero hay otro porcentaje de mujeres a las que no les sucede esto. Está comprobado que, cuando una mujer entra en la etapa inicial de la menopausia, tiene más prejuicios y menos deseos que las que están en una etapa más estabilizada de la menopausia. Se sienten más maduras, más atrevidas, con menos tabúes hacia las relaciones sexuales y más capaces de disfrutar de ellas. Por otra parte, es importante que el hombre no insista tanto en la penetración, sino en una sexualidad más lenta y con una menor urgencia por el coito.

Quizás, al no temer un embarazo no deseado, la mujer se siente más libre.

Claro, estos miedos se eliminan con la menopausia y se practica una sexualidad con la finalidad del placer.

¿Estos cambios deben influir en la pareja?

Cuando el bajo deseo sexual afecte a la relación de pareja, una opción es consultar a un psicólogo experto en sexología y terapia de pareja. Lo más importante es que la mujer tenga la percepción de que tiene el apoyo de su pareja, de la familia y del círculo de amistades, sobre todo, de mujeres. De hecho, acudir a un especialista no es tan urgente para la mujer cuando percibe que tiene dónde apoyarse; pero cuando no se siente comprendida por su pareja, sus hijos o sus amigas y no puede expresarles de forma natural sus inquietudes, miedos o preocupaciones, entonces es recomendable acudir a un especialista.

¿Qué aconsejaría a las parejas que quieran resolver la falta de deseo?

El mensaje esencial es que busquen la revalorización del aspecto sensorial, que se olviden de la penetración, que no la necesitan, y que den importancia al sentido del tacto, los abrazos, los masajes... Muchas mujeres sienten ansiedad cuando anticipan que van a tener un coito y que este será doloroso y, por este motivo, no pueden sentir excitación; todo ello les genera frustración. Al eliminar la penetración, se deja esta ansiedad anticipatoria y la mujer puede relajarse mucho más, disfrutar de las caricias, los masajes y buscar o reconocer otros puntos G en el cuerpo. No hay nada prohibido. En la menopausia hay que abandonar la sexualidad centrada solo en el coito y pasar a una etapa más exploratoria a nivel corporal.

Pero lo que usted propone puede resultar extremadamente difícil para muchos hombres.

Los hombres deben concienciarse de que es preferible tener contacto con su pareja y disfrutar, a seguir insistiendo en la penetración, cuando saben que no satisfará a su mujer. Cuando se hace un tratamiento por este problema con una mujer, también se trabaja con su pareja.

¿Qué sucede si el hombre se cierra en banda?

No es algo muy habitual que un hombre muestre resistencia, solo ocurre en muy pocas ocasiones (una de cada diez). Ese hombre debería acudir a terapia para trabajar esta resistencia. También está la terapia sustitutiva hormonal, con estrógenos, que se puede aplicar a la mujer para aumentar su deseo sexual y disminuir los síntomas de la menopausia. Antes, no obstante, hay que hacer un diagnóstico ginecológico para asegurarse de que la terapia sustitutiva hormonal es adecuada para ella. Esta es otra opción para que las parejas recuperen la estabilidad a la que estaban acostumbradas. De la misma manera, hay que concienciar a la mujer de la importancia de la lubricación vaginal.

¿Cómo debe realizarse la lubricación?

Debe ser igual que la crema que se utiliza para las manos o para hidratar el cuerpo. La lubricación de la vagina para fortalecer las paredes e hidratarlas debe hacerse todos los días, no solo en el momento de las relaciones sexuales. Es la manera adecuada de conseguir una buena hidratación.

¿Qué otros consejos daría a las mujeres sobre la sexualidad en la menopausia?

El primer consejo que doy siempre es cuidarse una misma, porque el sexo es sinónimo de salud. Si una persona está fuerte y sana, es más fácil disfrutar. Hay que quitarse de la cabeza la idea de que menopausia es igual a envejecimiento y tener una visión positiva. La mujer, si se cuida, puede estar bella a cualquier edad, a los 40, a los 50, a los 60, a cualquier edad, independientemente de la menopausia. La sexualidad puede acompañar a las mujeres toda la vida, ya que el clítoris no pierde la capacidad de sentir placer en ningún momento. Hay que adaptar la vivencia sexual en el momento que se vive, adaptarla a pequeños cambios en la lubricación, cuidarse una misma, olvidar el coito y centrase en el propio cuerpo y los sentidos. Hay que ejercitar el suelo pélvico para que tenga una buena funcionalidad, ya que es esencial en el sexo y en la prevención de las pérdidas de orina, que empiezan a producirse también en la menopausia. El suelo pélvico hay que entrenarlo con los ejercicios de Kegel y con las bolas terapéuticas, las conocidas bolas chinas. Hay que conseguir que las mujeres se adapten a su nueva realidad y que sientan el deseo de seguir viviendo su sexualidad, que no ha terminado.

Bolas terapéuticas para la musculatura pélvica

Las bolas chinas o bolas terapéuticas permiten realizar un trabajo muy completo con la musculatura pélvica. Hay disponibles de diferentes pesos (no solo hay bolas de silicona) y el tratamiento con estas bolas para fortalecer los músculos debilitados del suelo pélvico consiste en introducirlas en el primer tercio de la vagina (no hasta el fondo) y, para ir adquiriendo resistencia, moverlas y, así, ejercitar los músculos vaginales, cada día, 15, 30 o 45 minutos, informa Natalia Domínguez.

Antes de introducirlas, también se aconseja aplicar un poco de lubricante y contar con el diagnóstico de un ginecólogo o fisioterapeuta especializado para cerciorarse de que no exista ninguna anomalía o disfunción vaginal que impida utilizarlas y para saber cómo hacer un buen uso de ellas. "Del mismo modo que vamos a un gimnasio para trabajar nuestro cuerpo, la vagina está sujeta por una musculatura, que es el suelo pélvico, que también hay que trabajar y ejercitar, no solo para prevenir la incontinencia de la orina, sino para potenciar la intensidad de los orgasmos", explica Domínguez.

Publicado por: Boletín Eroski – Clara Bassi – 20/11/12 -

México: Cifra de violaciones sexuales se mantiene en la oscuridad.


En México las mujeres víctimas de violación sexual suman más de 14 mil al año –más de la mitad niñas y adolescentes–, que viven sin acceso a la justicia y sin atención específica a su salud para evitar embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual (ITS), indicó María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF).

En entrevista con Cimacnoticias, la defensora de Derechos Humanos de las mujeres indicó que en el país no existe una atención integral a las víctimas porque no se da seguimiento efectivo a los casos, a lo que se suma que estos crímenes no son denunciados por las mujeres por miedo o pena, y por la discriminación y maltrato que sufren en las agencias del Ministerio Público (MP).

En los casos en que denuncian, las mujeres terminan desistiéndose por ser juzgadas, culpabilizadas, en suma por la falta de atención adecuada.

De cara al 25 de Noviembre Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres, Estrada señaló que no existe un registro oficial de este flagelo a pesar de que involucra a las dependencias de salud y de justicia, y de que existen leyes en la materia.

Según datos recopilados por el OCNF, en todo el país durante 2009 se registraron 14 mil denuncias de violaciones sexuales, pero detrás de ellas hay una cifra negra que sería mucho mayor si se tomara en cuenta la falta de denuncia y a las mujeres que acuden a la Secretaría de Salud, ya que muchas veces el delito se comete en el interior de sus casas.

"Puedes tener muchos más casos registrados en salud que las denuncias en el MP”, sin embargo esta información no está sistematizada, lo que muestra la falta de atención, explicó la activista.

ABUSO DE PODER

La campaña "Las niñas también cuentan” –integrada por más de 100 organizaciones civiles a favor de la infancia– reporta que 74 por ciento de las víctimas de abuso sexual en México son menores de 14 años, y 81 por ciento de este total son niñas.

Para 2010 el número de madres adolescentes de entre 15 y 17 años fue de 204 mil, representando el 6.1 por ciento de la población femenina en ese rango de edad. El mismo año, 11 mil 682 niñas de entre 10 y 14 años tuvieron un hijo; de ellas, 244 tenían tan sólo 10 años de edad.

Para Luz Estrada, durante el sexenio de Felipe Calderón la violencia sexual se incrementó y no se atendió, toda vez que "si tienes en 2009 un indicador de 14 mil denuncias ante el MP, ya tienes que poner atención al problema y garantizar que se aplique la ley, situación que no ocurrió”.

De acuerdo con la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (Ley General), aprobada en 2007, se identifican cinco tipos de violencia entre los que se encuentra la sexual, la cual se define como actos que degradan o dañan el cuerpo y/o la sexualidad de la víctima y que por tanto atenta contra su libertad, dignidad e integridad física.

"Es una expresión de abuso de poder que implica la supremacía masculina sobre la mujer, al denigrarla y concebirla como objeto”, estipula la legislación.

Además de la Ley General, México cuenta con la Norma Oficial Mexicana (NOM 046) para el registro y atención integral de víctimas de ese delito, la cual a decir de Luz Estrada no se aplica.

Una investigación realizada por el OCNF señala que las mujeres son privadas del acceso a la píldora de anticoncepción de emergencia (PAE) y a servicios de aborto legal en 10 estados del país.

De junio de 2010 a junio de 2011, las secretarías de Salud de Aguascalientes, Coahuila, Colima, Chihuahua, Durango, Estado de México, Hidalgo, Querétaro, Quintana Roo y Sinaloa, registraron un total de mil 689 casos de violencia sexual.

Del total de víctimas registradas en Coahuila, Colima, Chihuahua, Hidalgo, Querétaro y Quintana Roo, 40 por ciento tenía entre 11 y 20 años (454 casos); 19 por ciento entre 21 y 30 (213 casos), y 13 por ciento entre 31 y 40 años (131 casos).

En México, 46.1 por ciento de las mexicanas de 15 años y más han sido víctimas de violencia de pareja; de ellas, el 13.5 por ciento señaló haber sufrido algún tipo de violencia física que les dejó daños permanentes o temporales, mientras que 7.3 por ciento sufrió violencia sexual, reporta la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2011 (Endireh).

Publicado por: ADITAL – Gladis Torres Ruiz – CIMAC – 23/11/12 -

Más de 220 millones de niños están privados de una infancia sana y feliz, según Acción contra el Hambre.


La desnutrición crónica, producida por la falta de micronutrientes en el organismo durante los dos primeros años de vida, tiene consecuencias irreversibles en el desarrollo infantil

Más de 220 millones de niños de todo el mundo están privados de una infancia sana y feliz, de los que 55 millones sufren una desnutrición aguda que les impide un correcto desarrollo físico, motor y cognitivo, según ha denunciado la oenegé Acción contra el Hambre.

Coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial de la Infancia, esta oenegé ha lanzado una campaña para recaudar fondos destinados a luchar contra la desnutrición infantil.

Acción contra el Hambre ha recordado que la desnutrición crónica, producida por la falta de micronutrientes en el organismo durante los dos primeros años de vida tiene consecuencias irreversibles en el desarrollo infantil: niños de menor estatura, con movimientos más lentos, con déficit de atención, menor concentración e inhibición en los juegos. Además, los niños desnutridos son más vulnerables a las infecciones.

Según el director técnico de Acción contra el Hambre, Amador Gómez, "todo esto hipoteca el futuro, no solo del niño desnutrido, sino del país que vive con generaciones enteras de niños desnutridos y no hace otra cosa que reproducir el círculo vicioso de la pobreza y la desnutrición, porque los desnutridos de hoy son los pobres de mañana".

Según datos del Banco Mundial, la pérdida de productividad de un niño desnutrido a lo largo de su vida será de un 10% de su potencial de ingresos y a causa de la desnutrición un país puede perder hasta el 3 % del producto interior bruto (PIB). Gómez ha denunciado que "pese a la evidencia, a la comunidad internacional le cuesta entender y priorizar la importancia de financiar la nutrición como estrategia de desarrollo. Tienen que entender que si la desnutrición supone una pesada hipoteca para millones de niños, la nutrición puede ser una excelente inversión".

Publicado por: elperiodico.com – 21/11/12 -

19 mil chicos mueren cada día en el mundo por causas evitables.

En Mauritania. Habibi tenía desnutrición aguda. Dos meses después, tras recibir tratamiento, se curó. (Foto)

Un tercio de estos fallecimientos se produce a causa de la desnutrición. Poner fin al hambre infantil en todo el planeta costaría unos $ 10.300 millones de dólares al año.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció ayer que 19 mil chicos mueren cada día en el mundo por causas evitables y que un tercio lo hace a causa de la desnutrición.
Con motivo del Día Universal del Niño, que se celebró ayer en conmemoración de la firma de la Convención sobre los Derechos del Niño, la presidenta de Unicef en España, Consuelo Crespo, aseguró que 180 millones de niños son víctimas de la desnutrición crónica, que “mina para siempre su desarrollo físico e intelectual”, mientras que otros 20 millones luchan para hacer frente a la desnutrición aguda severa, “causa nuclear de la pobreza, la exclusión y la vulnerabilidad” y, a su vez, “consecuencia de ellas”.
“La carencia de alimentos es causa directa o indirecta de una de cada tres muertes infantiles”, indica el informe publicado por Unicef.
Otras causas principales de mortandad en los más pequeños, además de la falta de alimentos, son los relacionados con la salud y la falta de limpieza. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayoría de fallecimientos de niños menores de cinco años se deben a infecciones respiratorias, paludismo, malaria y diarreas. Los menores contraen estas enfermedades generalmente por la falta de saneamiento en el agua, la ingesta de alimentos en malas condiciones y el estado de insalubridad en el que viven.
Poner fin a la desnutrición infantil en el mundo costaría a los donantes 10.300 millones de dólares al año. En este momento, se está destinando 15 veces menos de esa cantidad, según esta organización.
Sin embargo, Crespo afirmó que esta tragedia se puede evitar y agregó que se lograron notables avances en la erradicación de la desnutrición infantil, fijada hace 22 años en los Objetivos del Milenio por la llegada de alimentos a los países más pobres, donde se redujo un 41 por ciento la mortalidad infantil gracias a la cooperación internacional.
Para tomar como ejemplo. El informe Mi hijo ya no come arena se centra en los avances producidos en este tema en Mauritania
El documento muestra que “cuando existe voluntad política, se cuenta con los recursos que la comunidad internacional ha comprometido y con las capacidades y los conocimientos adecuados de las organizaciones”, la ayuda consigue “cambios reales y sostenibles que marcan definitivamente la diferencia en la vida de las personas”, según Crespo.
En Mauritania se combinaron políticas de nutrición, seguridad alimentaria y protección social y se consiguieron salvar a 87 mil niños de la desnutrición crónica y evitar así que “coman arena”, como comentaban madres del país a los trabajadores de Unicef.
Comparado con 1990, en la zona “se redujo la desnutrición crónica a la mitad y, aunque uno de cada cuatro menores de cinco años sigue sufriéndola, esto supone la mitad de lo que sucede en el resto de África”, explicó Crespo, quien lamentó que las agencias que operan en Mauritania recibieron 39 millones de dólares de ayuda de los 94 que habían pedido, es decir, algo más de un 40 por ciento.
En la región. En todo el Sahel, esa franja que atraviesa África de este a oeste y que se extiende entre el desierto del Sahara en el norte y la sabana en el sur, las organizaciones recibieron 949 millones de dólares, menos de un 60 por ciento de lo solicitado.
En relación con el Sahel, la directora ejecutiva de Unicef en España, Paloma Escudero, subrayó que se salvó de la desnutrición grave a 600 mil niños y se consiguió que no aumente el número de personas afectadas, que no avance el deterioro y que no se declare hambruna.
Sin embargo, alertó que aún hay “millones de personas afectadas y un millón de niños en alto riesgo de desnutrición crónica”, al tiempo que planteó el “gran reto” de llegar a las personas que se desplazan por la crisis.
En este contexto, Unicef puso en marcha la campaña “Cumpledías” contra la desnutrición y por la supervivencia infantil. La iniciativa parte de la idea de que, para los niños que sufren desnutrición, cumplir días es muchas veces un logro y anima a hacer un donativo y a difundir esta idea.

Publicado por: Diario La Voz – Córdoba (Argentina) – 21/11/12 – (Especial desde Madrid)

Argentina: “Tenían un criadero de chicos, como si fueran perros”.



–Se sobrevive, no se vive. La historia se acepta porque es la que te tocó. Supongo que podría extrañar una madre, pero como yo no tengo recuerdos precisos de mis viejos, no puedo decir que los extraño. Extraño la posibilidad de tener padres. Uno no puede amar algo que no conoce. Solo tengo fotos y es muy difícil construir un vínculo con una foto. Solo me acuerdo del olor a café. Después supe que mis viejos tomaban mucho café.

Jimena Vicario Gallicchio está amargada. Completamente sola en la vida. Se declara una ‘súper nerd’ y no le interesa salir a la calle. “Soy de las que no sale mucho al sol porque el sol quema”. Le llama más la atención quedarse en la casa el fin de semana jugando y chateando en el computador con gente de otras partes del mundo y sus amistades son a larga distancia. Como protección para no sufrir le cuesta mucho trabajo construir lazos afectivos. Nunca extraña a nadie. Tiene dolor pero no tiene rabia: “La rabia no cambia nada”, dice con la voz muy ronca de una fumadora empedernida.

Desde el golpe de estado, el 24 de marzo de 1976, hasta el 10 de diciembre de 1983, Argentina sufrió una de las dictaduras militares más sangrientas e infames de la historia de América Latina. Esta etapa, a la que se le denominó “El Proceso”, se caracterizó por el secuestro y ejecución de miles de personas que fueron enterradas como N.N. en cementerios y tumbas clandestinas, y por el robo sistemático de recién nacidos.

Jimena nunca encontró los cuerpos de sus padres. Nunca los buscó: “No estoy lista. No puedo. No quiero saber qué les pasó. No quiero saber si los acribillaron, si les llenaron el cuerpo de balas, si los ahogaron…No puedo saber eso”, dice con una escalofriante calma que delata terapias psicológicas y psiquiátricas desde que tenía 7 años. A sus 36, Jimena sufre de distimia, un trastorno afectivo, crónico y de carácter depresivo, caracterizado por baja autoestima, un estado de ánimo melancólico, triste y apesadumbrado. Toma antidepresivos, estabilizadores, pastillas para dormir (si no, no duerme) y ha tenido episodios depresivos clínicos. Afirma, además, que todos los rescatados están medicados.

Casi un año después de empezada la dictadura, el 5 de febrero de 1977, a Jimena le cambió la vida para siempre. Entonces tenía solo 9 meses y vivía en Rosario, a 300 kilómetros de Buenos Aires. Dos meses atrás sus padres, Juan Carlos Vicario y Stella Maris Gallicchio, habían decidido irse a vivir a España. Ambos eran estudiantes de psicología y dueños de un almacén de joyas. Vendieron algunas propiedades y comenzaron a ahorrar para irse de Argentina.


Juan Carlos era de origen español, y debió irse de su país con la dictadura de Franco. En cuanto este bajó del poder, su padre recuperó la nacionalidad española y comenzaron los planes para volver. Ni Juan Carlos ni Stella Maris eran militantes, pero vivían en una época de terror y abusos, en que si a un vecino no lo había dejado dormir el ladrido de un perro, a la mañana siguiente bien podía llamar al Estado y denunciar a sus vecinos de ser militantes.

Comenzaron a hacer los trámites para obtener sus pasaportes y cuando pidieron la partida de nacimiento de Jimena se dieron cuenta de que al nacer le dieron un número de identidad repetido. Por eso no pudieron sacar su pasaporte y quedaron en volver después de hacer el cambio de partida. El número de identidad original terminaba en 55, pero a Jimena le dieron por error el 56.

El proceso podía tardar hasta un año, pero su mamá logró cambiar la partida de nacimiento y viajó a Buenos Aires con Jimena el 5 de febrero de 1977, al Departamento Central de Policía donde hacían los pasaportes. Allá llegaron con la partida de nacimiento correcta, pero todavía faltaba un papel. Estando en la fila, Stella preguntó por el pasaporte de su marido, quien aún no lo había recibido. Hacia las 9:20 a.m. la hicieron pasar a otra oficina y jamás volvió a salir de ahí.

A las 11:20 a.m. del mismo día, un camión de la Policía llegó a su casa en Rosario y se llevaron a su papá. Algunos testigos oyeron disparos, pero no se sabe si ocurrieron dentro de la casa o en el camión, lo que hace que Jimena crea que ahí mismo mataron a su papá. Les robaron un cajón con dinero que tenían ahorrado para comprar una casa en España. También se llevaron unos dólares y tiquetes de avión. Ese día su abuela materna había ido a almorzar con su yerno a la casa, y cuando llegó la Policía la encerraron en un baño que tenía la cerradura rota y entonces ella vio cómo uno de los policías se dirigió directamente al cajón de la plata, como si supiera que allí estaba.

Los policías pertenecían a la AAA (Agencia Anticomunista Argentina), una especie de policía paramilitar que se instituyó durante el gobierno de Isabel Perón y luchaba contra el terrorismo. “Eran sádicos como la SS”, dice Jimena. Se sabe que tenían una compra venta de muebles usados: muebles de los desaparecidos. Cuando entraron a la casa de Ximena se llevaron todo. “Solo dejaron el calefón porque no lo pudieron arrancar de la pared”. Cuando la policía entró a la casa había ropa colgada secándose en el patio, los policías descolgaron todo pero se les quedó una bata blanca de Jimena a la cual le quedó la huella de una bota de uno de los policías que se llevaron a su papá.

Ese mismo día Jimena fue abandonada en un corredor de un hospital de niños cercano al Departamento Central de Policía donde desapareció su mamá. Una mujer soltera que trabajaba en el hospital pasó tres veces por el corredor y vio a una bebita abandonada en el piso, era Jimena. Se compadeció y la tomó en sus brazos. Algunos testigos vieron que la Policía Federal la había dejado ahí, pero a esta mujer le dio miedo hacer la denuncia en la Policía Federal y decidió acudir a la Policía de la provincia de Buenos Aires. No era una época para hacer preguntas y denuncias.

Desde enero de 1976 hasta octubre del mismo año, a los niños y bebés que se llevaban los militares y la policía los devolvían a sus vecinos o la familia que había quedado, pero después vieron que se los podían quedar y comenzaron a desaparecerlos. Tenían lo que Jimena llama un “Criadero de chicos, como si fueran perros”, donde apresaban a embarazadas, esperaban que dieran a luz y después las mataban. También las mataban embarazadas, pues se han encontrado cuerpos de mujeres hasta con 9 meses de embarazo, con los bebes aún en sus vientres. A los bebes y niños que se llevaban les borraban toda la historia clínica. Como si nunca hubieran existido.

La mujer adoptó a Jimena, la llamó Romina Siciliano y la crió en una casa de la capital argentina. Jimena siempre supo que era adoptada. Pensaba que si la habían abandonado debía de ser porque algo terrible había pasado, pues en su cabeza no cabía la posibilidad de que una madre abandonara a un hijo sin motivo aparente. Por eso, siempre esperó que vinieran a buscarla.

En 1983, cuando Jimena tenía casi 8 años, un vecino hizo una denuncia anónima a las Abuelas de la Plaza de Mayo, una agrupación de mujeres que busca a sus nietos, hijos de sus hijos desaparecidos durante la dictadura, y así fue como la abuela biológica fue a dar a su casa en Buenos Aires.

Alguien había estado pendiente de los bebés desaparecidos y en la denuncia dijo que Jimena había sido adoptada en la época en que una bebita había desaparecido y que se parecía a esa bebita. Su abuela la reconoció de inmediato pero ella no se enteró de que se trataba de su abuela, pues en ese momento su mamá adoptiva no estaba segura de nada. La madre le contó sobre los niños que se habían robado durante la dictadura y le dijo que había una señora que decía que podía ser su abuela.

A Ximena le habían hecho una adopción plena. En el sistema legal argentino existen dos tipos de adopciones: la adopción simple (El niño no pierde el lazo sanguíneo con su familia biológica. Tiene el nuevo apellido pero no es heredero de la familia adoptante) y la adopción plena (Lleva mucho más tiempo. El niño pierde todo lazo sanguíneo con su familia biológica y pasa a ser parte de su familia adoptiva como si hubiera nacido en ella. Esta adopción, pensada para huérfanos, no era revocable, la ley no permitía anularla). Su abuela presentó la causa al gobierno pero no se pudo demostrar ningún delito: un juez la había dado en adopción, era válido legalmente.

Casi un año y medio más tarde, a finales de 1984, se hizo el primer estudio de ADN en que se podía comparar el ADN de un bebé con el de un abuelo (faltando la segunda generación, los padres). Jimena fue la segunda persona en Argentina a quien le hicieron esta prueba. El resultado fue 99% positivo. Entonces este examen le generó una nueva identidad biológica, que no correspondía con su identidad legal, la que le había dado la adopción. En Argentina es ilegal tener dos identidades. Como legalmente ambas identidades tenían el mismo peso, decidieron dejarla como N.N., era la única opción legal.

A sus 9 años, Jimena salió del sistema y se hizo un juicio penal a nivel nacional por el delito federal de apropiación de un menor y falsificación de documento público. La otra causa fue en la provincia de Buenos Aires, en Morón, por la adopción: si ella era hija de desaparecidos y la estaban buscando, ¿por qué un juez la había dado en adopción? Para empeorar las cosas, este juez murió en 1981, por lo que nunca se le pudo cuestionar o acusar. La causa penal no encontró pruebas y estaba esperando que la causa civil encontrara alguna falla en la adopción. A su vez, como la causa civil no encontraba ningún delito, estaba esperando una falla en la causa penal. Así estuvo hasta cuando cumplió 23 años, como N.N., bajo tutoría de un juzgado. Todo lo legal pasaba por las manos del juez.

Luego de las pruebas de ADN se creó un régimen de visitas. Inicialmente Jimena se quedó viviendo con su familia adoptiva en Buenos Aires, y recibía visitas de su familia biológica. A los 12 años comenzó a vivir la mitad del tiempo con su familia biológica en Rosario, y la otra mitad con la adoptiva. Entre semana, Jimena y residía en Rosario, y los fines de semana era Romina y vivía en la capital. En 1991, cuando cumplió 16 años, cambiaron el juez del juzgado por una jueza que la llamó a preguntarle qué quería hacer. Fue la primera persona que se lo preguntó. Jimena le dijo que no quería volver a ver a ninguna de las dos familias. Se sentía como una copa, un premio que se habían ganado ambas familias y por ende se la turnaban.

La jueza le dijo que debía decidir con cuál de las familias quedarse, pero a Jimena le daba igual. La jueza decidió mandarla con su familia biológica. Así pues, Jimena debió comenzar a construir una identidad (legalmente no tenía ninguna, pero en la práctica tenía dos) y por lo tanto cortó todos los vínculos con su familia adoptiva y no volvió a verlos jamás.

Durante esa misma época descubrieron que el juez que la había dado en adopción sabía quién era ella y también había dado en adopción (plena) a muchos otros bebés. Esto se supo porque las abuelas encontraron a otros 5 bebés que también habían sido dados en adopción plena por el mismo juez que firmaba como si hubiera hecho una búsqueda de antecedentes de cada niño, cuando en realidad nunca lo hizo. Legalmente existe una ventana de 4 a 6 años en que se debe buscar a la familia de un bebé antes de poder darlo en adopción plena. En algún momento de la búsqueda, alguien les dijo a las abuelas que Jimena había pasado por el juzgado de ese juez, y cuando su abuela habló con el, el juez le dijo: “Yo no sé nada, pero le aseguro que la niña está bien. No la busque más”.

Fue una dictadura con un terrorismo de Estado. Solo se oía la voz del gobierno y el pueblo estaba convencido de que el Estado decía la verdad. Existían denuncias de comisiones de derechos humanos que trataban de investigar. Pero cuando comenzaron tales investigaciones se organizó el mundial de fútbol de 1978, que era una cortina de humo para el tema de los desaparecidos. “Hicieron el mundial para demostrarle al mundo que en Argentina no pasaba nada”, dice Jimena. El slogan de Argentina en esa época era: LOS ARGENTINOS SOMOS DERECHOS Y HUMANOS. “Obviamente lo ganamos, no podía ser de otra manera”.

Para poder anular la adopción plena había que cambiar el código civil. A partir del año 1992 Jimena y su abuela comenzaron un proyecto para cambiar la ley con la ayuda de un diputado. Lograron hacerlo en 1996, cuando se le hizo una modificación que decía que todas aquellas adopciones plenas realizadas en cierto período de tiempo que lograran demostrar que se trataba de hijos de desaparecidos se podrían anular. Jimena tenía 20 años y seguía siendo N.N.

No fue sino hasta 1999 cuando salió la sentencia de anulación de adopción y solo entonces Jimena volvió a tener una identidad, como una persona normal, y volvió a llamarse Jimena Vicario Gallicchio. Tenía 23 años. Hasta el momento no había podido trabajar pues no tenía identidad, y la mantenía su abuela con su jubilación. El Estado no las ayudó con un peso. Nadie las ayudó. Una vez que ubican a estos niños desaparecidos, se los devuelven a sus familias biológicas y luego ellos mismos tienen que salir adelante por su cuenta. “Este gobierno habla mucho de derechos humanos, pero es mentira. Sus derechos son para sus militantes” dice.

Actualmente, el gran interés de Jimena es que se conozca la historia para que no se vuelva a repetir. Mientras tanto, sigue viviendo una vida solitaria y triste. Ningún juez le devolvió el tiempo perdido. Hasta octubre de 2012 las Abuelas de Plaza de Mayo han recuperado la identidad original de 107 nietos. A pesar de que han sido reportados 13.000 casos de desaparecidos, las Abuelas calculan unos 30.000 en total. Pero cuanto más tiempo pase, será más difícil ubicar a estos niños que hoy en día son adultos que desconocen su origen. No es una película de terror, es una de las peores dictaduras de la historia del continente.


Publicado por: kien&ke – Virginia Mayer - 23/11/12 -

HONDURAS: ALTERNATIVAS ECONÓMICAS DESDE LAS PERSPECTIVAS FEMINISTAS.

 
 
“A veces pensamos que la vida es la misma para las mujeres que para los hombres, como si tuviéramos talla única. Pero podemos ver en las estadísticas grandes brechas que generan  a través de leyes y políticas públicas creadas por capitalistas para someter el cuerpo de las mujeres”, dijo Suyapa Martínez, directora técnica del Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (CEM-H, organización integrante de Social Watch), en la introducción de un foro en Tegucigalpa sobre “Política feminista y economía feminista”.
“Los negocios sirven para hacer política y la política sirve para hacer negocios”, agregó en el foro la investigadora y docente universitaria Ana Ortega, quien criticó “el sistema actual de consumismo, privatización, saqueo y despojo”.
Este sistema cuenta “con el visto bueno de nuestros gobiernos, que en su mayoría son integrados por hombres”, y es padecido “con mayor fuerza por las mujeres”, agregó Ortega, en una ponencia titulada “Relación entre economía y política”, dividida en cuatro capítulos: “Dinámica entre política y economía”, “Relación de sometimiento de la política a la economía”, “Modelo económico; Impacto diferenciado sobre las mujeres”, y “Otra economía es posible, bajo otras relaciones”.
En las actuales condiciones “se estigmatizan nuestras prácticas ancestrales y actuales de relación con la naturaleza, con el Cosmos y con la vida, practicas que en muchos casos rompen las relaciones comerciales que nos imponen”, sostuvo la experta en el debate realizado el mes pasado en el segundo de cuatro foros regionales “Pensando el mundo desde el lugar que me corresponde”.
Estos foros se enmarcan en la campaña por los derechos económicos, sociales y culturales de las mujeres en Honduras desarrollada por el CEM-H.
En su ponencia, Ortega propuso hacerle frente a “este sistema desmontando esa construcción social impuesta y pasando por un proceso autocrítico”. Este proceso debe “empezar por nosotras mismas”, agregó. Las mujeres “debemos autocuestionarnos y pensar nuestra propia historia, con la mirada levantada, desde abajo, a la izquierda y con el corazón”, sostuvo, en una referencia a la asesinada dirigente feminista Betty Cariño.
“Las propuestas que vienen desde el feminismo no son solo para las mujeres, sino para toda la humanidad”, añadió Tita Torres, educadora feminista y coordinadora del Centro de Educación Popular Alforja de Costa Rica. Entre las contribuciones del feminismo, Torres mencionó los valores de “la igualdad universal, la solución no violenta, la colaboración con la naturaleza y entre nosotras y nosotros”.
El feminismo “no es una mirada contra los hombres” ni se refiere solo a las mujeres, sino a “la humanidad y la vida”, afirmó Torres.
La experta cuestionó “las imágenes de dónde están las mujeres y los hombres en la economía”, y se preguntó “qué valor se le da al trabajo de las amas de casa, por ejemplo”.
“Las mujeres trabajamos mucho y nos cuidamos poco. En este sistema hay una ceguera de género, o sea ginopia: no nos ven a las mujeres en ningún lado”, explicó Torres “Hay un sesgo androcéntrico: al hombre macho, masculino, se le ve como el centro. No se permite que nos vean como productoras de riqueza, ni como al cuidado de nada. No se contabiliza, se omite y se excluye a las mujeres”, agregó.
En ese esquema, se cree que “la actividad fundamental en el mundo de todas las mujeres, por tener estos cuerpos con útero, con vagina , por embarazarnos, es lo doméstico”, sostuvo. “Ya ni los hombres pueden mantener a la familia, pero en nuestro imaginario el hombre sigue siendo el jefe, aunque en la realidad no pueda”, afirmó Torres.
“El sistema nos impone pensar que el mundo se sostiene sobre la base del trabajo pagado. La cantidad de trabajo que hay en el espacio privado sostiene la economía, pero desde la visión patriarcal el trabajo doméstico y de cuidado no es considerado trabajo productivo. Todo el trabajo doméstico está sumergido y no se ve. Si empezamos a sumar y contabilizar las horas de trabajo doméstico de las mujeres, sería más el trabajo no pagado que el pagado. Aun así, a este sector se lo incluye en la población económicamente inactiva”, se lamentó.
“El lugar que me corresponde”
El foro se cerró con el relanzamiento de la campaña del CEM-H “Quiero en el mundo el lugar que me corresponde”, apoyada por el Centro Cooperativo Sueco. El proyecto, iniciado el año pasado, se construyó de forma colectiva con organizaciones indígenas, campesinas y de diferentes sectores sociales.
Es la primera campaña que integra los idiomas originarios de la población indígena de Honduras (miskito, pech, garifuna, tolupan, maya chortis y tawahka), lo que se refleja en los materiales producidos, entre ellos una canción compuesta por el grupo Seremei, dirigido por Karla Lara, titulada “Un lugar”
 
Publicado por: Social Watchs . 20/11/12 – Fuente CEM-H: http://bit.ly/RP8MMZ