sábado, 25 de agosto de 2012

Inquisición y Brujería.

Hablar de las brujas ha sido siempre un tema apasionante, tanto en la Edad Media como en la actualidad, quizás porque se trata de mujeres que nos atraen por su misterio y sabiduría. De cualquier modo, desde el punto de vista de la antropología social, se sabe que las brujas eran mujeres cuyas conductas contravenían las normas impuestas por la sociedad patriarcal, en la cual el Estado y la Iglesia -instituciones dominadas exclusivamente por los varones- controlaban los dichos y los hechos de la población femenina, así como se controlaba y censuraba al primero que tenía la osadía de demostrar, por medios científicos, que en las Sagradas Escrituras no estaba toda la verdad ni todas las leyes que rigen la naturaleza.
 
Éste es el caso de Galileo, Copérnico y Giordano Bruno (1548-1600), quien, acusado de herejía por la Inquisición, fue condenado a muerte y ardió en una hoguera de Roma. En los hechos, este filósofo del Renacimiento, considerado el primer mártir de la libertad de expresión, fue adversario encarnizado de la Iglesia, de la escolástica y del oscurantismo religioso. Enriqueció el sistema astronómico de Copérnico y desarrolló la tesis de la unidad material del universo compuesto por un número infinito de mundos semejantes al del sistema solar. No pudo emanciparse totalmente de la influencia de la teología, lo que se constata cuando identifica a Dios y la Naturaleza, pese a que sostiene que materias y movimiento son inseparables. Giordano Bruno, tras permanecer varios años en el exilio, ejerciendo la docencia universitaria en Suiza, Francia, Inglaterra y Alemania, retornó en 1591 a Italia, donde el Santo Oficio lo condenó a seis años de prisión antes de conducirlo a la hoguera.
La bruja representaba a la mujer que había roto las normas que la sociedad impuso en la conducta del sexo femenino. Pero, a la vez, la bruja tenía connotaciones positivas y negativas, las cuales fueron remarcadas de diferentes maneras en diferentes épocas. Se creía que una bruja contaba con la ayuda de los poderes malos y buenos, que practicaba tanto la magia blanca como la negra, y representaba las pasiones y los instintos reprimidos por el mundo masculino. La bruja, más que ser portadora del mal, era la encarnación del caos. De ahí que su capacidad para eludir las leyes del mundo físico y moral, sus aberraciones sexuales y sus diabólicos sacrificios, fueron las causas del terror que provocaba en las poblaciones, pero también las que le concedían un indiscutible prestigio social.
La bruja encarnaba, asimismo, un cierto espíritu de revuelta, una forma diabólica de subversión general contra el orden establecido por el Estado y la Iglesia. Por eso su figura se asociaba a la idea de una conspiración universal contra la sociedad y sus instituciones, en secreta conexión con las fuerzas del mal; un hecho que motivó la brutal represión desatada contra ellas por la Inquisición, tribunal eclesiástico instituido por el Papa Lucio III en 1183, con la finalidad de inquirir y castigar los delitos contra la “Doctrina de la Fe”.
La primera obra publicada sobre la brujería, “Fortaliciun Fidei”, data de 1464. Ocho años después de haber sido publicada la Biblia en la imprenta de Gutenberg. El libro “Malleus Maleficarum” (El martillo de la bruja), escrito por dos dominicanos fanáticos y publicado en 1486, tuvo un éxito inesperado y alcanzó varias ediciones en alemán, francés, italiano, inglés y español. La obra fue adquirida tanto por los círculos de católicos como por el público interesado en los asuntos del Santo Oficio, una institución que ingresó a la historia universal como sinónimo del oscurantismo de la Edad Media.
De otro lado, se sabe que parte de la literatura inquisitorial retrató a la mujer marginal -la bruja, la santa barbuda, la ermitaña, la monstruo, la monja visionaria, la vampiresa, etc.- como un reflejo de misoginia. Se tratan de figuras que surgen de los cuadros (iconografías), de los refranes orales, de los textos de ficción o de los documentos confidenciales.
Cuando la mujer empezó a romper su papel tradicional y a despertar recelos en el hombre que veía en peligro su dominio, se le acuñó el apelativo de “bruja”, con la intención no sólo de hacerla aparecer como aliada del demonio para desprestigiar su imagen, sino también para marginarla del sistema social establecido por la clase dominante y el clero. Las mujeres consideradas malignas estaban sintetizadas en la expresión: “demonio de mujer”. No pocos exploraron el personaje mítico de la mujer barbuda, como expresión del travestismo, para indicar “un doble no deseado para la mirada masculina”. Es más, algunos señalan que la mujer “masculinizada” ocupó un espacio importante en la hagiografía cristiana, a través de la hembra disfrazada de hombre en conventos y mediante la adquisición de abundante pelo que neutralizaba el apetito sexual masculino.
Según cuenta la tradición occidental, las brujas se reunían en vísperas de San Juan y durante la Semana Santa; ocasiones en las que se celebraban ceremonias dirigidas por el Diablo. Allí se iniciaban las novicias por medio de orgías sexuales, en la que se incluían niños y animales, y donde no faltaban los rituales de canibalismo y magia negra. Unos decían que las comidas y bebidas que consumían las brujas estaban preparadas a base de la grasa de niños recién nacidos, sangre de murciélagos, carne de lagartijas, sapos, serpientes y hierbas alucinógenas; en tanto otros aseveraban que los niños que volaban hacia las reuniones, montados en escobas, en horquillas para estiércol, en lobos, gatos y otros animales domésticos, eran adiestrados por el Lucifer de los infiernos.
Aunque la fantasía popular sigue identificando a las brujas con mujeres de aspecto grotesco, narices largas, verrugas en la cara y cabelleras desgreñadas, se sabe históricamente que esas mujeres, acusadas de brujería y superchería, eran respetadas y admiradas por los pobladores comunes, quienes las tenían por consejeras, parteras y curanderas. Sin embargo, en ninguna otra época como en el feudalismo, los poderes de dominación hicieron tanto esfuerzo por demostrar “la naturaleza pecadora de la mujer”. Se la acusaba públicamente de conjurar contra la Iglesia, de dominar ciencias ocultas y copular con el demonio. Si la mujer bebía de las fuentes del saber o curaba las enfermedades de sus vecinos, la Iglesia la consideraba su rival y se apresuraba a despertar la desconfianza sobre ella. La acusaba de practicar el arte de brujería y se decía que su trabajo era obra del mal. Pero mientras más capacidad tenía para conocer los secretos resortes de la fertilidad, curar las enfermedades y representar para las comunidades campesinas un poder incuestionable sobre la vida y la muerte, mayor era el riesgo de que los obispos la declararan “hechicera”.
Ahora bien, ¿quién era acusada de bruja? 1. La mujer que practicaba maleficios o causaba daños a través de medios ocultos; 2. la mujer que pactaba con el Diablo en calidad de sierva; 3. la mujer que volaban por las noches y tenía malas intenciones, como la de comerse a los niños pequeños o inducir a los hombres al amor pecaminoso; 4. la mujer que pertenecía a una secta satánica o asistía a reuniones sabáticas en cuevas secretas.
Para que la Inquisición pudiera dar con los herejes y los opositores de la Iglesia, usó todos los medios posibles, incluso a los niños, quienes podían acusar a sus padres de asistir a reuniones sabáticas y mantener relaciones con el Diablo. Los inquisidores estimularon la delación entre los niños, en ellos encontró a sus mejores testigos a la hora de procesar a los acusados ante los tribunales del Santo Oficio. La Inquisición usó también el silencio y la marginación de las mujeres emancipadas para combatir y contrarrestar su voluntad de hierro, que les permitía romper las cadenas de opresión y acceder a las posiciones controladas sólo por los hombres. Así pues, a las mujeres emancipadas, que fueron acusadas de brujería y blasfemias contra Dios, las sometieron a los suplicios de la tortura y las dejaron arder como antorchas en la hoguera.
Fuente consultada: sololiteratura.com - Víctor Montoya -


Chile: Informe denuncia agravamiento de la violencia institucional contra la infancia mapuche.

Con el propósito de denunciar la violencia de Estado contra indígenas mapuche, en especial hacia niños y adolescentes, la Fundación de Apoyo a la Infancia y sus Derechos – Anide hizo público el ‘Informe sobre Violencia Institucional hacia la Niñez Mapuche en Chile’. El documento es una forma de llamar la atención y también un insumo para ser usado por las organizaciones mapuches con el objetivo de defender los derechos de niños y niñas.
El informe fue presentado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el 25 de marzo de 2011 durante una audiencia temática. Con el apoyo de la Red de ONGs de la Infancia y Juventud de Chile (ROIJ) y de la Red Latinoamericana y Caribeña por la Defensa de los Derechos de los Niños y Adolescentes (REDLAMYC), Anide expuso al Relator sobre Derechos de la Infancia, Paulo Sergio Pinheiro, y a la Relatora sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, Dinah Shelton, las violaciones de derechos humanos sufridas por los menores mapuche, sobre todo durante los conflictos con el Estado por la recuperación de territorios ancestrales.
La Fundación de Apoyo a la Infancia denuncia que las comunidades mapuche de las regiones de Bío-Bío, Araucanía, Ríos y Lagos están en medio de conflictos por tierras. Estas regiones conviven con constante presencia militar, lo que hace que niños y adolescentes vivan atemorizados. Los menores también son perseguidos para que entreguen a los miembros de sus comunidades supuestamente fugitivos de la justicia. Estos interrogatorios ilegales ocurren durante invasiones a casas y también escuelas y son realizados por funcionarios de Carabineros de Chile y de la Policía de Investigaciones.
Niños y adolescentes que contribuyeron con el informe dando su testimonio describieron la brutalidad de las acciones policiales en las comunidades. Todos habían sido víctimas o testigos directos de actos de violencia policial en su escuela o comunidad.
Además, niñas y niños conviven constantemente con detenciones por supuestos delitos, algunos de los cuales calificados de terroristas. De acuerdo con la Fundación responsable por el informe, el hecho de que los menores vieron a familiares cercanos, como primos y hermanos más grandes, siendo privados de la libertad, ello afecta sustancialmente a la infancia mapuche de acuerdo con su condición de género.
"Como consecuencia de dichas acciones es posible evidenciar impactos en la salud física y mental de niños, niñas y adolescentes, que afectan su motivación y proceso educativo y generan retraso o abandono escolar producto del hostigamiento, perjudicando en su conjunto las condiciones de desarrollo y vida de la niñez mapuche y restringiendo a su vez las posibilidades de desarrollar autonomía en sus proyectos de vida en el marco de su cultura”, se señala en el informe.
En este contexto, el Estado también peca por no proporcionar políticas públicas adecuadas y con pertinencia cultural de reparación de los daños causados a la salud mental de niños, adolescentes y sus familias, causados por la violencia institucional de las fuerzas policiales, evidenciando la ausencia de protección especial.
Otro grave problema identificado es el desconocimiento, por parte del sistema de justicia, de las leyes nacionales e instrumentos internacionales que protegen los derechos de adolescentes privados de libertad, sobre todo en relación con la aplicación de la Ley Antiterrorista y sus reformas. Como si no fuera suficiente detener a adultos, adolescentes y jóvenes también fueron encuadrados en esta polémica ley. En septiembre de 2010, jóvenes mapuche detenidos hicieron huelga de hambre para protestar y pedir el fin de la ley, aplicada casi que exclusivamente contra estos indígenas.
Al final de las investigaciones para la producción del documento, Anide constató que las violaciones a los derechos humanos de niños y adolescentes mapuche continúan y hasta se agravaron en los últimos tiempos como consecuencia de la actuación policial y de los mecanismos judiciales a los que están expuestos.
"En este sentido cabe esperar de los organismos internacionales que respalden las demandas formuladas por la sociedad civil en términos de que se ponga fin a la militarización de las comunidades mapuche movilizadas; se adecuen los protocolos de las policías, que regulen el uso de la fuerza y resguarden los derechos de la niñez; se promulgue una Ley de Protección Integral de la
Niñez y se establezca la figura del Defensor Autónomo de la Niñez; y que, por supuesto, se aborde el conflicto político de fondo que obliga al Estado de Chile a iniciar un diálogo abierto con las comunidades mapuche para restituirles los derechos territoriales de los que fueron despojados”.
Publicado por: ADITAL - Chile - Natasha Pitts - 23/08/12 -


Túnez: La nueva Constitución no incluye los Derechos de las Mujeres.

En Túnez están redactando una nueva Constitución. Los primeros borradores que han salido a la luz no son nada halagueños respecto a los derechos de las mujeres.
 
 
En octubre de 2011 se eligió a una Asamblea Constituyente Nacional para que redactase la nueva Constitución de Túnez. En septiembre de 2012 se presentarán los borradores elaborados por las distintas comisiones de la Asamblea para el debate final. Algunos describen a las mujeres como compañeras de los hombres y señalan su función complementaria en la familia, es decir, mas de año y medio después de que cayera el régimen represivo de Ben Ali los derechos de las mujeres y la igualdad de género siguen sin estar garantizados en Túnez.

Túnez tiene la oportunidad de hacer las cosas bien garantizando, por ejemplo, la igualdad, la no discriminación y otros derechos humanos, la independencia del Poder Judicial, poner a las fuerzas de seguridad en el lugar que les corresponde: estrictamente sometidas al Estado de derecho.

Por supuesto será necesario mucho más que una nueva Constitución para poner fin a las violaciones de derechos humanos, pero una ley que consolida los derechos fundamentales constituye un arma poderosa para evitar que se cometan abusos.

Pide al presidente de la Asamblea Constituyente Nacional, Mustapha Ben Jaafar, que garantice los derechos humanos en la nueva Constitución. Las firmas serán enviadas a la oficina de Amnistía Internacional en Túnez quien las entregará a los miembros de la Asamblea Constituyente.
 
Publicado por: AMNISTIA INTERNACIONAL - agosto/2012 -


Zaragoza (España) : La mujer que restauró el Cristo de Borja no entiende el revuelo causado.

Cecilia Giménez, responsable del destrozo del Cristo que decoraba una de las paredes de la iglesia de la ciudad de Borja, en Zaragoza, no entiende el revuelo causado por el incidente. La mujer ha asegurado a TVE que decidió retocarlo porque el salitre de la pared estaba a punto de borrar el óleo.

Giménez explica también que no es la primera vez que sus manos actúan en labores de restauración del cuadro. Una fotografía del Cristo, que guarda como oro en paño, le servía de modelo para el trabajo: "Siempre que hemos visto que algo se caía, lo hemos arreglado. Además, el cura lo sabía, ¿cómo lo voy a hacer sin decir nada si todo el mundo que entraba me veía pintando?", matiza la anciana.

Teresa García, la nieta del autor del cuadro, ha reconocido que Cecilia ha ayudado alguna vez a pintar el cuadro: "Antes había arreglado alguna vez problemas de la túnica. El problema ha sido que en esta ocasión ha tocado la cara".

Acciones legales

El Ayuntamiento de Borja (Zaragoza) no descarta la posibilidad de emprender acciones legales contra la anciana que intentó recuperar el Ecce Homo pintado en uno de los muros de la iglesia del Santuario de Misericordia, que ha quedado "totalmente destrozado". Así lo ha confirmado a Efe el concejal de Cultura, Juan María Ojeda, quien ha dicho que hay que tener en cuenta muchas cuestiones, entre ellas, que se trata de una obra no catalogada, por lo que "el nivel de agresión es diferente".

Con toda la información encima de la mesa y con el asesoramiento de varios profesionales, el Ayuntamiento decidirá si tienen la obligación de emprender acciones legales o no, aunque "se trata de una situación delicada", ha reconocido el concejal.

"Lo que el consistorio no puede es dar una imagen de impunidad", ha insistido Ojeda, porque, "independientemente del valor de la obra", el hecho es que una persona ha entrado en una iglesia y ha actuado por su cuenta y riesgo, y eso es "una agresión al patrimonio artístico".

La próxima semana un grupo de restauradores profesionales se trasladará a la localidad para estudiar el estado en el que ha quedado la obra y las posibles soluciones, aunque a su juicio va a ser "muy difícil" que se pueda recuperar la pintura, que ya se encontraba "muy deteriorada".

La persona que ha llevado a cabo la intervención es una mujer muy mayor, "con una vida difícil" , con un hijo discapacitado de 60 años a su cargo, y que, con la mejor intención, entró en la iglesia para reparar la obra, ha indicado el teniente de alcalde.

Desde el Gobierno de Aragón se ha indicado a Efe que no tienen previsto llevar a cabo ninguna actuación, ya que se trata de una obra "no catalogada" y, por tanto, no es competencia del ejecutivo autonómico.
 
Publicado por: Religión en libertad.com - 22/08/12 -


El Colegio Santo Domingo: El Colegio Médico Dominicano marcha contra los feminicidios.

 
 
 
 
La lucha contra los feminicidios sigue ganando respaldo. Este miércoles el Colegio Médico Dominicano realizó una marcha en repudio al incremento de los crímenes perpetrados por hombres contra sus parejas o exparejas.

El encabezar la marcha, Amarilis Herrera, presidenta del gremio de profesionales, pidió al presidente Danilo Medina destinar una mayor cantidad de recursos para la ejecución de políticas encaminadas a disminuir los feminicidios.

La marcha partió de la sede del CMD y llegó hasta el Congreso, donde sus organizadores hicieron entrega de un documento a los legisladores reclamando la aprobación del proyecto de ley que persigue aumentar las penas a los feminicidas.

La marcha forma parte de las actividades que realiza el CMD con motivo del 121 aniversario de su fundación.

Publicado por: 7dias.com - República Dominicana - Máximo Zabala - 22/08/12 -



Nicaragüenses forzadas a ser madres desde niñas.

Carla perdió todo a los 13 años, cuando quedó embarazada: su primer año en educación secundaria, su familia, su novio y su felicidad. Pasó un año mendigando en las calles de la capital de Nicaragua antes de ser recibida en un centro para niñas madres.
Todo estalló en diciembre del 2006, cuando su madre descubrió que tenía tres meses de gestación, producto de una violación de un profesor de su escuela de primaria. Entonces, la azotó con inclemencia con un cinturón y la echó a la calle, porque, le dijo, no había cómo alimentar una boca más.
El bebe de Carla, un nombre ficticio, murió al nacer por problemas respiratorios. Durante el embarazo, una antigua vecina de la familia le dio cobijo en su casa, pero no comida, así que tuvo que vender dulces artesanales y pedir limosna en las paradas de autobuses, donde sufrió acoso sexual de adultos que le ofrecían dinero, drogas y alimentos a cambio de sexo.

De la Casa Alianza, la institución que la acogió inicialmente, pasó a los 15 años a un albergue escolar, donde cursó estudios de belleza y cosmetología, en lo que trabaja ahora. También actúa como promotora voluntaria en el centro para niñas madres, que para ella le salvó la vida y le enseñó que tenía derechos humanos.

El caso de esta joven, ahora con 19 años, fue conocido por IPS gracias a una organización no gubernamental dedicada a la protección de niñez y adolescencia en situación de riesgo, e ilustra una realidad que alcanza niveles preocupantes en este país centroamericano.

En Nicaragua, un país con 5,8 millones de habitantes, hubo 1,3 millones de partos en el sistema sanitario público en los últimos 10 años. De ese total, 367.095 correspondieron a niñas y adolescentes, 172.535 con menos de 14 años, según un informe estadístico del Ministerio de Salud, que abarca el periodo 2000-2010, difundido en julio.

Esto quiere decir que 27 por ciento de los embarazos son de niñas y adolescentes, de las cuales 47 por ciento tenían entre 10 y 14 años. De hecho, 13 por ciento de los nacidos en el país lo son de madres que no superan los 14 años.

El médico Osmany Altamirano, asesor en derechos sexuales y reproductivos del no gubernamental Plan Internacional Nicaragua, dijo a IPS que el fenómeno es grave, pero que va en descenso dentro de sus abultadas cifras.

"En el año 2000, el porcentaje de madres adolescentes era de 31 por ciento. La tasa de embarazos ha bajado, aunque sigue siendo la más alta de América Latina y una de las más altas del mundo", dijo.

Un estudio del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía, de 2007, situó a Nicaragua como el país del subcontinente con la mayor tasa de fecundidad adolescente. Las nicaragüenses en edad fértil (de 10 a 49 años) representan 65 por ciento del total y entre ellas, 37 por ciento tiene entre 10 y 19 años.

Para el especialista, el fenómeno del embarazo precoz en Nicaragua es parte y reproduce el ciclo de pobreza en que han vivido las niñas y adolescentes madres.

"Las niñas embarazadas reproducen el ciclo de la pobreza porque se vuelven madres antes de madurar biológicamente, es decir, madres con bajo peso y desnutrición crónica, que al dar a luz tienen hijos o hijas con baja talla y bajo peso", explicó.

Indicó que, además, 47 por ciento de niñas y adolescentes en estado de gravidez pierden su derecho a la educación y no concluyen la educación primaria.

"Muchas son obligadas a buscar trabajo en condiciones de desventaja al no tener experiencia o preparación en una profesión u oficio, otras son echadas a las calles y muchas terminan víctimas de explotación sexual", apuntó.

Según datos de 2009 de la Organización Mundial de la Salud, 16 millones de niñas de entre 15 y 19 años dan a luz cada año, lo que representa 11 por ciento de todos los nacimientos en el mundo.

Karla Nicaragua, de la asociación Quincho Barrilete, explicó a IPS que una investigación realizada en 2011 con adolescentes de Managua reveló que 60 por ciento de ellas admitieron que se ven presionadas e inducidas a tener relaciones sexuales por parientes, compañeros de colegios, vecinos y a veces hasta por sus padres.

El fenómeno se explica, entre otras cosas, por un entramado social "que ve el embarazo como algo normal", y "por un sistema jurídico que obliga a mujeres a parir incluso bajo toda condición de peligro médico", explicó la representante de una organización dedicada a la prevención y tratamiento de toda forma de violencia contra la niñez y adolescencia

Nicaragua es desde 2006 uno de los pocos países del mundo que castiga con cárcel la interrupción voluntaria del embarazo en todos los supuestos, incluso cuando la gestación fue producto de violación o incesto o la vida de la madre está en peligro, aquellos en que se permitía hasta entonces.

"La falta de orientación sexual científica y confiable en las escuelas y familias, el abuso y acoso sexual, la presión social de los círculos de amistad de las adolescentes, la pobreza, el hacinamiento, más un sistema de justicia permisivo, influyen en las cifras de maternidad juvenil", explicó a IPS.

Para Lorna Norori, del Movimiento Contra el Abuso Sexual (Mcas), detrás de las cifras de embarazo precoz se esconden actos de violaciones sexuales.

El Código Penal de Nicaragua establece que toda relación sexual con una persona menor de 14 años, aun cuando ella alegue consentimiento, es considerado delito de violación y debe penarse con prisión de 12 a 15 años, recordó la activista de derechos humanos de mujeres.

Norori acusó al Estado de Nicaragua de complicidad en la política pública de obligar a niñas embarazadas a dar a luz, pese a que la ley es clara en que son víctimas de violaciones, al no permitirles a sus familias la decisión de un aborto.

Alrededor de 40 por ciento de las mujeres nicaragüenses víctimas de violación sexual no tienen acceso a la justicia, según el estudio "Indignación: datos sobre violencia sexual en Nicaragua 2011", de Macs.

Para realizar la investigación, la organización se basó en registros del estatal Instituto de Medicina Legal (IML) y del Departamento de Asesoramiento y Control de la Comisaría de la Mujer y la Niñez de la Policía Nacional.

El informe detalla que, mientras el IML reportó en 2011 un total de 4.409 peritajes a mujeres agredidas sexualmente, la Comisaría de la Mujer solo registró 3.047 casos atendidos por el Ministerio Público.

Los registros del IML revelaron que más de 85 por ciento de peritajes se hicieron a mujeres menores de edad. De ellas, 36,5 por ciento eran adolescentes de 13 a 17 años y 49 por ciento niñas de menos de 12 años.


Publicado por: IPS ipsnoticias.net - Managua - José Adán Silva - agosto/2012 -