jueves, 7 de junio de 2012

ONG propone formar a matronas africanas para reducir la mortalidad materna.

La formación de 15.000 mujeres africanas como matronas hasta 2015 puede reducir la mortalidad materna en un 25 por ciento en las zonas de África Subsahariana donde trabaja la organización de desarrollo de la salud líder en este continente, AMREF Flying Doctors.
 
Con este objetivo, la ONG internacional, que cuenta con 930 trabajadores contratados en el terreno -el 97 por ciento africanos-, ha lanzado en España la campaña "Ponte en pie por las madres africanas".
La iniciativa destaca la importancia de formar a los mujeres africanas, que son el motor de desarrollo en sus comunidades, y pide el apoyo de los ciudadanos españoles a la candidatura de la matrona Esther Madudu, como Premio Nobel de la Paz en 2015.
"En África Subsahariana, este año un millón y medio de niños van a perder a sus madres y la situación no tiene por qué ser así; casi la mitad de las mujeres dan a luz solas en sus casas, sin asistencia y poniendo en peligro su vida", explica Esther Madudu que ha viajado a España para divulgar la campaña.
 
Acompañada de las embajadoras en España, la periodista María Rey y las actrices Adriana Ugarte e Isabel Prinz, la activista africana plantea que existen soluciones para evitar estas muertes -200.000 mujeres fallecen durante el parto cada año- y son la formación de mujeres africanas.
"Las mujeres y las madres africanas son agentes de desarrollo social para todas las comunidades, son el corazón de esas comunidades", indica Madudu, quien hace un llamamiento a los líderes europeos y africanos para que cumplan sus compromisos respecto a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) para 2015.
Cree que con la aportación que hacen las matronas a sus comunidades "todo puede cambiar".
"Quiero crear un futuro en el que ninguna mujer muera en el parto; las cosas no tienen por qué ser así y con su ayuda daremos a los niños de África la oportunidad de vivir", plantea.
 
La activista explica que las embarazadas viven a larga distancia de un centro de salud, no tienen medios de transporte ni tampoco la garantía de que si deciden ir -después de varias horas caminando- haya un profesional que pueda atenderles, por lo que la mayoría opta por quedarse en su casa y dar a luz ellas solas.
Las pocas matronas que ejercen en estas regiones trabajan las 24 horas del día, porque no sólo asisten partos, sino que desempeñan labores de información sexual a las mujeres, vacunaciones e incluso dan el alta a los enfermos, añade Madudu.
La organización ha puesto en marcha la campaña en 20 países y pretende recoger un millón de firmas a través de la web "www.standupforafricanmothers.org" de apoyo a esta candidatura, que se presenta como símbolo de todas las matronas africanas.
 
Artículo publicado por: El Correro Digital - Agencia EFE - 05/06/12 -

La foto de la "niña del napalm" cumple 40 años.


La famosa fotografía de la "niña del napalm" cumple este viernes 40 años convertida en un icono de los estragos de la guerra, un aniversario en el que sus protagonistas recordaron la capacidad de una imagen para cambiar el curso de la Historia.

Kim Phuc tenía solo 9 años cuando un avión del Ejército survietnamita bombardeó su pequeño pueblo de Trang Bang, cerca de Ho Chi Minh (entonces Saigón), en un ataque coordinado con el mando estadounidense que trataba de controlar el abastecimiento por carretera entre Camboya y Vietnam.

Los informes de EE.UU. indicaban que no había civiles en la localidad, según explicaron posteriormente los militares al frente de la operación, quienes dieron luz verde al lanzamiento de misiles cargados de napalm, un combustible capaz de calcinar cualquier forma de vida, que convirtió el lugar en un infierno en llamas.

"Hasta entonces yo era una niña feliz", aseguró Phuc quien atemorizada se había refugiado con su familia en el templo de Cao Dai.

El fuego de esas bombas, que alcanza 1.200 grados, carbonizó sus ropas y le causó quemaduras en el 65 por ciento de su cuerpo, especialmente en su espalda y brazo izquierdo, cuya piel se derretía del calor.

Phuc salió corriendo por la carretera desnuda, presa del dolor -"¡muy caliente, muy caliente!", gritaba-, con el rostro en llanto, igual que otros de sus parientes. Un momento que inmortalizó el fotógrafo vietnamita Nick Ut quien cubría la Guerra de Vietnam para la agencia estadounidense Associated Press.

Esa instantánea tomada el 8 de junio de 1972 dio la vuelta al mundo y mostró los horrores del conflicto a la sociedad internacional hasta el punto de que fue decisiva para acelerar el final de los enfrentamientos.

"La Guerra de Vietnam terminó gracias a esa fotografía", aseguró el fotógrafo, quien esta semana se reencontró con Phuc en una conferencia organizada por la iglesia baptista Liberty de Newport Beach, en el sur de California.

Aquella imagen fue una de las muchas que tomó Ut en aquel conflicto, aunque ésa marcó su carrera y le valió el premio Pulitzer.

"Para mí parece que fue ayer, es muy triste, miro de nuevo a las fotografías y se ve lo terrible que fue la guerra, todas las guerras, no solo Vietnam", comentó el reportero gráfico que ahora tiene 61 años y aún sigue en activo.

Ut volvió a desempolvar aquellas instantáneas con motivo del 40 aniversario de aquel 8 de junio, unos documentos que no captan lo que pasó a continuación pero que el fotógrafo se encargó de narrar.

"Fui a ayudarla al instante (a Phuc) porque su piel se le estaba desprendiendo del brazo y la espalda. No quería que muriera. Dejé mi cámara y empecé a echarle agua encima, luego la metí en mi coche y nos fuimos al hospital, sabía que podría morir en cualquier momento", relató Ut.

Kim Phuc llegó en estado crítico al centro médico y el personal, escaso de recursos, la envió directamente al tanatorio, donde pasó tres días.

"Pero no me moría", contó Phuc, quien gracias a un amigo de su padre terminó por ser realojada en unas instalaciones para quemados donde estuvo bajo tratamiento durante 14 meses.

"Es un milagro que sobreviviera", confesó la mujer cuya historia emocionó a los feligreses californianos a los que enseñó las cicatrices en su brazo quemado, aún visibles a pesar de haberse sometido a 17 operaciones para reconstruir el tejido incinerado por el napalm.

Las secuelas psicológicas, apuntó Phuc, duraron mucho más. En su caso, encontró la paz que estaba buscando en 1982 a través de la fe cristiana que ahora predica con una sonrisa, según declaró.

"Estoy muy contenta. Pienso que la fotografía es un regalo muy poderoso para mí y creo que el mundo es mejor gracias a ella, porque ha hecho que la gente sea más consciente cuando piensa en guerras", manifestó.

Tras la Guerra de Vietnam, Kim Phuc fue utilizada por el Gobierno comunista del país para campañas de propaganda hasta que logró que le permitieran ir a estudiar a Cuba, donde aprendió un poco de español y conoció a su esposo.

En 1992, cuando volvía de su viaje de novios de Moscú a La Habana aprovechó una escala de su avión en Canadá para pedir asilo político.

Desde hace 15 años es embajadora de Buena Voluntad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Artículo publicado por: Diario el Espectador (Colombia) - Ag.EFE - 06/06/12 -

México: Muñecos ayudan a descubrir el abuso sexual en menores.

Lo que para Marlene era un comportamiento mal educado y de berrinches sin cuidado por parte de su hijo, resultó ser una manifestación de una macabra experiencia.

La madre soltera de 25 años sufrió durante meses el cambio repentino del estado de ánimo de su hijo de seis años de edad, la furia constante que manifestaba como gritos, golpes, berrinches y lloriqueos, muchos dirigidos hacia ella, hicieron notar que ese estado de enojo del pequeño era sólo en su contra, mismo que se incrementaba después de cada visita de su novio, con el cual llevaba tres años.

Sin embargo, después de tres meses, que fueron acompañados de pláticas de madre a hijo para modificar la conducta en el menor, empeoraron después que Marlene comunicó al niño que su compañero sentimental pasaría con ellos el fin de semana después de llegar de Mérida, la ciudad en la que vivía por el trabajo que desempeñaba como agente de ventas para una empresa farmacéutica.

El niño, tras la noticia, montó en rabietas y le exigió que no lo hiciera o se iría de la casa, lo que su mamá tomó como una escena de celos de su hijo, pero la situación de inconformidad en el transcurso de los días fue aumentando y fue manifestándose en violencia ejercida por el niño en la escuela, con vecinos y familiares, por lo que fue requerida la presencia de Marlene en la escuela.

La maestra le comunicó a la madre que el pequeño debería ser diagnosticado psicológicamente debido a que su comportamiento repentino quería externar algo que con palabras no podía. Después de pensarlo varias veces optó por llevar al chico a terapia al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), donde después de cinco terapias en el área de paidosicología el menor fue diagnosticado con abuso sexual en segundo grado, es decir, el abuso que recibió por parte de la pareja sentimental de la madre fue manoseo en la parte de sus genitales y obligado a tocar los genitales de la contraparte.

Carlos Oy Núñez, psicólogo de la dependencia, dijo que por lo general los niños que son atendidos en la actualidad que han ingresado por ser víctimas en abuso sexual, tienen una característica de repetición constante como que el agresor es hombre, el menor lo conoce perfectamente y ha depositado en él su confianza, puede ser el padre, tío, abuelo, primo, hermano, padrino o amigo de la familia, principalmente.

El experto explicó que los delitos sexuales se representan a través de dibujos primeramente para evitar un shock en los menores en el momento de iniciar su terapia individual o en grupo, sin embargo cuando gráficamente logró expresar su situación traumática, interviene la representación a través de los muñecos sexuados.

Por ejemplo, de la familia de monigotes, papá, mamá, hermanos, tíos o abuelos, al pequeño se le da a elegir uno y por medio de preguntas especiales, se le pide al menor "jugar" como lo hacían con él, de tal forma que se puede conocer exactamente con qué persona próxima sufrió de abuso y de qué tipo, pues va señalando cada una de las partes del muñeco", explicó el especialista.

En la parte preventiva, Miguel Ángel Agiglia, coordinador del Programa de Prevención Atención y Erradicación de la Pornografía y Prostitución Infantil (Paeppi), de la misma dependencia, dijo que durante todo el ciclo escolar llevan a las 201 escuelas primarias la película "El árbol de chicoca" donde el Ada observadora en el árbol es testigo de las fechorías de sámago (el abusador) que victimiza a dos niños, lo que permite a través de reacciones, ya sea de padres o niños, la primera detección donde después de una entrevista individualizada son referidos o no por atención psicológica.

El coordinador comentó que cuando los padres sufrieron abuso, es muy probable que sus hijos estén expuestos debido a que el abuso es cíclico, además el abusador posiblemente pueda estar próximo a ellos.

Exhortó a los padres estar bien al pendiente de los niños, ya que una variante anormal puede manifestar abuso sexual, además de mantener abiertos los canales de comunicación entre padres e hijos para que los pequeños puedan decirle a los padres sus inquietudes y experiencias.
 
Artículo publicado por: SIPSE.com - Quintana Roo. Cancún - 05/06/12 -