viernes, 20 de abril de 2012

El desigual reparto de tareas hombre-mujer perjudica a la salud femenina, con más estrés, enfermedad y peor envejecimiento.

El desigual reparto de los roles o tareas entre el hombre y la mujer que se ha producido en las últimas décadas podría haber perjudicado la salud de las mujeres, quienes sufren una "sobrecarga" de trabajo que ha aumentado su estrés y generado un cambio de hábitos que ha multiplicado determinadas patologías, como la obesidad, los accidentes cerebrovasculares o cáncer. Además, ha empeorado su envejecimiento.

Así opina el psicólogo Antonio de Dios, del Hospital USP Marbella, para quien, en las últimas décadas, la mujer ha asumido, progresivamente, tareas tradicionalmente asignadas a los hombres sin que ellos hayan asumido, al mismo ritmo, parte de los roles asignados a la mujer. Por ello, la mujer tiene una "sobrecarga" de trabajo, que puede acabar desencadenando una patología.
Para la doctora Gracia Lasheras, Psiquiatra de USP Dexeus, en este cambio, la mujer ha ganado autonomía económica, pero todavía hoy se sigue "pagando un precio muy alto". "

Asumir el rol de madre, de ama de casa y de trabajadora puede descompensar la balanza de demanda externa --lo que el ambiente exige-- versus oferta interna --lo que soy capaz de dar--, desencadenándose el estrés, que se desencadena síntomas como nerviosismo, irritabilidad, falta de concentración e insomnio", apunta.
Asimismo, estos cambios han incidido en la calidad del envejecimiento femenino, equiparándolo al del hombre, sobre todo por la adquisición de hábitos de vida poco saludables, como el consumo de tabaco, el sedentarismo y la peor alimentación. Esto ha hecho también que la esperanza de vida del hombre acorte distancias sobre la de la mujer, que sigue mejorando pero lo hace más lentamente.

Según el doctor Pablo Asensio, especialista en Medicina Interna del hospital USP Santa Teresa (A Coruña), que las mujeres fumen más, sean más sedentarias, sufran estrés y coman mal ha provocado que "se hayan igualado al hombre en la prevalencia de algunas enfermedades determinadas por factores ambientales, como las cardiovasculares, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer".
Sin embargo, no todos los cambios son negativos. El mayor nivel cultural de la mujer y la generalización de los programas de cribado y de medicina preventiva también han repercutido de manera importante en la salud de la mujer.

Así, los programas de cribado han mejorado de manera importante el pronóstico del cáncer de mama y de cuello de útero que, a pesar de su incidencia, han visto cómo crece su supervivencia y se reduce la mortalidad "a un ritmo de entre el 1 y el 2 por ciento anual, gracias a la detección temprana y a las mejoras en el tratamiento", según el doctor José María Román Santamaría, jefe de la Unidad de Mama de USP San Camilo.

Por otra parte, la incorporación de la mujer al mercado laboral ha retrasado la edad de la maternidad, un hecho que en algunos aspectos beneficia a la madre y al bebé. El doctor José Luis Prieto, especialista en Obstetricia y Ginecología del Hospital USP San José (Madrid), destaca que estos bebés "suelen ser más deseados" y hay "un menor índice de depresión posparto". "Parece ser que las mujeres que han sido madres más mayores suelen envejecer más lentamente y viven más años", añade.

Artículo publicado por: Red Latinoamericana de Gerontología - 27/03/12 -
Fuente: Europa Press - Madrid 8/3/2012.
http://www.europapress.es/epsocial/igualdad-00328/noticia-desigual-reparto-tareas-hombre-mujer-perjudica-salud-femenina-mas-estres-enfermedad-peor-envejecimiento-20120308175214.html

La rivalidad laboral de los sexos.

La rivalidad es una actitud propia de los hombres porque las mujeres evitan el enfrentamiento, tienen un espíritu más conciliador, tienden más a la colaboración y pueden valorar más los aportes de otros.
El liderazgo masculino mantenido a lo largo de la historia de la humanidad, ha creado un ámbito laboral y social competitivo que las mujeres aún no han podido cambiar, porque han aprendido esa forma de actuar masculina y a imitarlos, tratarse como rivales, controlarse y envidiarse.
La mujer es más sensible y puede ser más solidaria; es capaz de crear redes de ayuda, de buscar soluciones para otros y de compartir más que competir.

Algunas mujeres piensan que para progresar en sus trabajos tienen que comportarse como los hombres. Llegan a prescindir de la maternidad y renuncian a formar una familia para poder estar en las mismas condiciones que los hombres; ignorando que la perspectiva femenina, aún con todas las limitaciones prácticas, lejos de ser un obstáculo, puede representar un aporte esencial para una empresa.
Una mujer tiene más visión de detalles y más sentido práctico y puede integrar todo; el hombre es más agresivo y más audaz, pero puede tomar decisiones apresuradas que pueden tener graves consecuencias.
La mujer ha avanzado mucho pero aún la proporción de mujeres en cargos altos es mínima, porque todavía vivimos en un mundo organizado en gran parte por hombres.
Las mujeres pueden hacer varias cosas al mismo tiempo y eso hace que viva estresada como consecuencia de la expectativa social y de la presión masculina que le exigen más de lo que puede hacer.

No se trata de la presión de un hombre en particular sino de la presión que ejerce sobre ellas la masculinidad y el machismo; porque lo que se espera de la mujer todavía es demasiado y eso hace que las mujeres releguen sus propios intereses al servicio de los demás y viva frustrada.
Esto se transmite de generación en generación y no cambia tan rápido; se necesitan muchas generaciones de mujeres auténticas que estén orgullosas de ser mujeres, que sepan discriminar muy bien cuál es su verdadero rol y darse el lugar que les corresponde.
En lugar de eso, las mujeres compiten con los hombres y en vez de ser ellas mismas, auténticamente mujeres, quieren ser como ellos y se llegan a comportar en forma insensible y dura para avanzar en sus carreras laborales, sin dudar en dejar un tendal de gente en el camino.
Pero así como un hombre tiene el derecho de mostrarse vulnerable, una mujer no necesita ser despiadada para demostrar que vale.

Los problemas de anorexia y bulimia aquejan más a las mujeres que a los hombres; y las estadísticas sobre cirugías estéticas también señalan que son las mujeres las más preocupadas por su físico.
Esto significa que continúan valorándose solamente por su apariencia externa y no por sus demás atributos. Parecen desear todavía, en el fondo, encontrar al príncipe azul que las salve, el héroe masculino mítico que anhelan.
El liderazgo del hombre consiste en centrar todos sus esfuerzos en obtener logros, llegar a alcanzar propósitos, cumplir metas; pero el liderazgo en las mujeres les permite reconocer la inteligencia de los otros.
Las mujeres tienen que abandonar la rivalidad y atreverse a ser ellas mismas. No necesitan ser como el hombre, porque les basta con ser mujeres para aportar lo valioso de su condición.
Tienen que aprender a aceptar su cuerpo como es y no pretender atraer sólo con la belleza física o la perfección estética, cultivar su interioridad y sacar a la superficie lo que tienen de singular y único.

Artículo publicado por: Psicología en LA GUIA 2000 - Malena - 18/04/12 - Fuente: “Detrás de una gran mujer siempre hay otra que le pisa los talones”; Nora Rodriguez, filóloga y pedagoga.

Argentina: Denuncian trabas en acceso a la Salud Sexual.

Diez ONG presentaron un crítico informe en Naciones Unidas. Especifican las dificultades y trabas que hay en la Argentina hoy para obtener métodos anticonceptivos, ligadura tubaria y abortos no punibles.

Diez organizaciones presentaron esta semana ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas un crítico informe sobre la situación de los derechos sexuales y reproductivos en la Argentina.
En el documento se especifican las dificultades que hoy existen en el país para acceder a métodos anticonceptivos, a la ligadura de trompas, a educación sexual y también al aborto, y las consecuencias que esto acarrea.
El informe será analizado en octubre por el organismo internacional en el Segundo Examen Periódico Universal, donde se evaluará a la Argentina. En esa oportunidad, será confrontado con el que debe presentar el Estado argentino antes del 23 de julio próximo.
El examen es un nuevo procedimiento de la ONU en el que se evalúan los niveles de cumplimiento de las obligaciones en materia de derechos humanos.
Asociación por los Derechos Civiles (ADC), Católicas por el Derecho a Decidir, Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes), Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) y Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (Feim) se cuentan entre las ONG que elaboraron el documento.
Acceso dispar. En lo que hace a acceso a métodos anticonceptivos, el informe señala que la implementación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable es dispar en el país y “está librado al arbitrio de la voluntad de los poderes ejecutivos locales”.

Entre los obstáculos incluye la falta de monitoreo de la implementación regional por parte del Gobierno federal; las irregularidades en la distribución y provisión de varios de los métodos anticonceptivos; la falta de instrumentación en la guía de atención de abortos no punibles; debilidades estructurales en la atención posaborto; y falta de regulación en la figura de la objeción de conciencia (con la excepción de Santa Fe), que a través de “formas encubiertas” colocan obstáculos para el acceso a las prestaciones del Programa o exigen requisitos que la ley no prevé.
Advierte también que existen dificultades para garantizar espacios confidenciales, seguros y de calidad para adolescentes que buscan atención, y que como resultado de estas políticas erráticas, se constata que las adolescentes en su mayoría llegan cuando ya están embarazadas.
Señala que el acceso a la información sobre salud reproductiva es deficiente, a pesar de las recomendaciones del último documento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Ejemplifica que la línea gratuita de asesoramiento y denuncia para todo el país (0 800 222 3444) tiene aún un uso y conocimiento deficiente. Y advierte que en la mayoría de las jurisdicciones no hay mecanismos para poder denunciar la violación a sus derechos.
Con respecto a los métodos anticonceptivos, que desde 2010 se distribuyen a través del Remediar, se indica que en general mejoró la provisión, aunque promueve la dependencia hacia el sistema médico, condicionando la entrega a la presentación de receta médica.
Lo más resistido. Sobre la píldora del día después, advierte que sigue siendo un método poco difundido y poco usado en el sistema de salud, incluso en casos de violencia sexual. Resalta, además, que la anticoncepción quirúrgica sigue teniendo graves problemas de acceso en el país y que muchas veces se exigen requisitos que las leyes no contemplan, así como que existe un “notable rechazo” de los profesionales a la realización de ligaduras tubarias y vasectomías.
Sobre el aborto no punible, el informe indica que las consecuencias de la obstaculización sistemática a su acceso “han llegado a provocar severos daños físicos y psíquicos a las mujeres, incluso la muerte”. Recuerda el caso de A.M.A. embarazada y con cáncer, que murió por la negativa de los médicos tanto a realizarle el aborto terapéutico que pidió como a brindarle tratamiento oncológico con el argumento de que era incompatible con el embarazo.

En síntesis
Teléfono.
La línea es para asesoramiento y para denunciar violaciones a los derechos de salud reproductiva: 0800 222 3444.
Anticonceptivos.
Las ONG denuncian que se distribuyen a través del plan Remediar, pero que se exige presentación de receta médica aun para la entrega de preservativos.
Pastilla del día después.
El Ministerio de Salud la compra y distribuye, pero la mayoría de los efectores públicos y privados no la difunde, aun en casos de violencia sexual.
DIU.
También hay provincias en las que falta.
Ligadura o vasectomía.
Se alegan muchas trabas

Artículo publicado por: Diario La Voz del Interior - Córdoba (Argentina) - Redacción - 19/04/12 -