lunes, 16 de abril de 2012

Jordania: Ammán: Transporte no apto para Mujeres.

Dos mujeres jóvenes con coloridos velos aguardan al borde de una autopista de la capital de Jordania por la que los automóviles circulan a toda velocidad. Observan el tránsito pesado a la espera de un momento de respiro. Entonces se dan la mano y corren al otro lado. Una escena rara en esta ciudad.

El parque automotor de Ammán crece de forma acelerada, en el orden de entre 10 y 15 por ciento al año. La ciudad no está preparada para los peatones, y tampoco es común ver mujeres caminando, cuanto menos corriendo, en una agitada autopista. Por ello se elaboró el plan maestro "Ammán 2025", elogiado por la prensa occidental y ganador del Premio Liderazgo Mundial en Planificación Urbanística. Pero basta visitar la ciudad, donde viven unas tres millones de personas, para darse cuenta de que la realidad es muy distinta. La mala calidad del transporte urbano margina a las mujeres de la vida de la ciudad, y las familias de bajos ingresos dependen de tener un automóvil.

Una de las mujeres que cruzaba la carretera era Sandra Hiari, arquitecta, urbanista y fundadora de Tariq (calle, en árabe), un sitio de Internet dedicado a la urbanística de ciudades de Medio Oriente. "Si quieres saber si un lugar es seguro o no, cuenta la cantidad de mujeres que andan en la calle", señaló. En Ammán se las ve solo "en algunas zonas como la calle Rainbow", añadió. Ubicada en un barrio de clase media alta, la avenida está llena de elegantes cafeterías, bares y restaurantes que reúnen una gran cantidad de personas, lo que hace que las mujeres se sientan seguras, explicó Hiari. Pero esa calle no es un reflejo de la planificación de la ciudad, sino una excepción. Las mujeres suelen ser acosadas y silbadas, y por eso evitan los espacios públicos, incluyendo los servicios de transporte, por lo que no tienen más alternativa que moverse en automóvil o recurrir al taxi. Las mujeres se han visto obligadas a quedarse en los edificios "en vez de usar la calle como lugar seguro para trasladarse por la ciudad. Creo que estamos atrapadas en burbujas", reflexionó. "Vamos de una burbuja a otra", remarcó. A pesar de que la brecha educativa se achica, con una mayor cantidad de mujeres en escuelas y universidades, respecto de los varones, todavía ellas representan una pequeña proporción de la población económica activa.

El economista de la compañía Engicon y especialista en sistemas de transporte Hazem Zureiqat señaló que la falta de opciones de transporte en Ammán, donde reside la mitad de la población del país, es responsable de la marginación de la mujer. Zureiqat mencionó una encuesta en la que se les preguntó a las mujeres jordanas por qué no trabajaban. "Muchas de ellas adujeron problemas de movilidad y de transporte", indicó. Por lo menos la mitad de los hogares de bajos ingresos tienen un automóvil en Jordania, pero suele usarlo el hombre, y la mujer queda varada en su casa, sin poder ir a trabajar. Al ser consultado si sería una solución implementar líneas de autobuses exclusivas para ellas, Zureiqat fue contundente: "No, no estoy de acuerdo con resolver problemas sociales separando a los hombres de las mujeres". Hay que mejorar el servicio en general, no solo para las mujeres, remarcó. La frecuencia de las pocas líneas de autobuses es mala y muy poco confiable. También mencionó el problema de la falta de refugios en las paradas. El sistema de Tránsito Rápido de Autobuses fue un proyecto ambicioso que apuntó a corregir el problema mediante 32 kilómetros de carriles exclusivos para el transporte público. Cada uno de ellos hubiera permitido triplicar el traslado de personas, en comparación con una vía común. El sistema no apuntó solo a mejorar el movimiento de las personas en la ciudad, también era una cuestión de "dignidad humana", apuntó Zureqat. Pero toda la iniciativa quedó por el camino cuando los reclamos por reformas económicas y políticas, que comenzaron el año pasado en Jordania, llevaron a las nuevas autoridades a desecharla. "Luchar contra la corrupción se volvió la expresión de moda aquí y se cuestionó todo", se lamentó Zureqat. Omar Maani, exalcalde de Ammán, estuvo en el ojo de la tormenta, lo que desprestigió los proyectos elaborados durante su gestión (2006- 2011).

Entre las iniciativas desechadas están el sistema de Tránsito Rápido, el Instituto de Desarrollo Urbano de Ammán -un grupo de estudio y de acción con fondos del gobierno municipal que se propuso ayudar a evitar la fuga de cerebros, entre otros asuntos- y el plan maestro Ammán 2025. El sistema de Tránsito Rápido fue objeto de una intensa revisión que estudió todos los aspectos del proyecto, incluida su financiación, pero igual fue desechado en septiembre de 2011. Maani fue detenido en diciembre de 2011 por un caso de fraude, sin relación con lo anterior. Actualmente está libre bajo fianza. El Instituto de Desarrollo Urbano de Ammán sufrió muchos problemas desde el principio, y la Primavera Árabe terminó por sepultarlo. La organización era ineficiente y fue criticada por pagar salarios exagerados. Hiari, quien trabajó en el Instituto Ammán, señaló que el plan maestro está estigmatizado, al igual que los proyectos elaborados por la organización. "Funcionarios del gobierno local temen suscribir todo lo que esté vinculado al Instituto Ammán y a su plan maestro", indicó Hiari, porque no quieren quedar "asociados a la corrupción". Por ahora la ciudad sigue caótica y sin planificación.

Artículo publicado por: IPS ips.noticias.net - Mya Guarnieri - Ammán - abril 2012 -

Argentina: El nuevo Código Civil regularía el "alquiler de vientres" sin retribución.

Entre las tan discutidas modificaciones proyectadas para el Código Civil, aparece la posibilidad -antes limitada solamente a personas acaudaladas con la factibilidad de hacerlo afuera del país- de llevar a cabo el "alquiler" de un vientre o, como lo dispone el anteproyecto de la nueva legislación: "Gestación por sustitución".
Esta decisión que toman muchos padres que tienen la voluntad de procrear, pero están imposibilitados por problemas físicos, podrá convertirse en realidad luego de la firma de un acuerdo entre las partes, sin ningún tipo de retribución a cambio, homologado por un juez. Esto establece que el médico no puede implantar el embrión sin autorización judicial porque, de lo contrario, el niño que nazca tendrá por madre a la gestante de acuerdo al principio del derecho romano. La reforma incluye otras cláusulas para garantizar que este proceso no sea realizado con fines económicos, ya que más allá de la no retribución, impide que una mujer se someta a este método más de dos veces y exige que previamente haya dado a luz al menos a un hijo propio. Al respecto opinó la abogada Fabiana Quaini, quien se ocupa del asesoramiento jurídico para celebrar este tipo de contratos en Estados Unidos como en otros países.

"En la Argentina, la subrogación de la maternidad tiene que ser altruista y eso no funciona en ninguna parte del mundo", expuso la profesional quien a través de su experiencia ha podido comprobar que los casos en los que este "contrato" se hace de forma gratuita es muy escaso. "Realmente son contados con los dedos de la mano, ya que muchos jóvenes lo hacen como una forma de pagarse los estudios", relató y destacó que para que una persona se someta a gestar un bebé para luego entregarlo, debe haber un incentivo. Otros requisitos de la futura ley son probar que la mujer que dona su vientre tenga plena capacidad, buena salud física y psíquica y que no aporte sus embriones. También prevé limitaciones para quienes buscan el hijo: al menos uno de ellos debe haber aportado los embriones y debe quedar demostrada la imposibilidad de uno o de los dos de concebir o de llevar un embarazo a término.

En relación a este tema, Quaini explicó que en otros lugares no se pide una autorización del juez ni la obligación de notificar los problemas en la concepción. "La legislación no deja claro qué pasa en el caso de las parejas homosexuales, además de otros interrogantes que creo deberían debatirse más profundamente", apuntó la abogada. En el anteproyecto para la reforma se habla del concepto de "voluntad procreacional del progenitor", ya que lo que domina no es el dato genético sino la voluntad de quienes quieren ser padres. Por eso, el niño que nace será inscripto en el Registro Civil a nombre de quienes motivaron el acuerdo con independencia de quien haya aportado el vientre.

Secuelas psicológicas
La puesta en práctica de la gestación por sustitución -una vez que se aprueben las modificaciones- deja una difícil tarea al juez que homologue el trato. "Creo que el abordaje debe ser multidisciplinario para que se cuiden los derechos de las mujeres más débiles proclives a encontrarse en una situación de explotación", indicó Estela Hom, psicóloga especialista en pareja, familia y grupo. Lo que sucede es que al prohibirse la intención comercial de este trato, puede haber quienes obliguen a la fémina a someterse a ese proceso. "Previamente, hay que determinar que la persona lo decida en su plena libertad y que no haya presión psicológica o emocional", destacó la profesional. Para ello tiene que haber un acercamiento para comprobar las verdaderas motivaciones de la situación particular. Además es necesario asegurar que la mujer que llevará el embarazo en su vientre no sufra un daño psíquico cuando tenga que desprenderse del niño. "La ley me parece excelente; lo que hay que tomar son recaudos a la hora de la implementación", expuso Hom.

Artículo publicado por: Diario Los Andes (Mendoza. Argentina) - Carla Romanello - 13/04/12 -

Mujeres kurdas: Resistencia frente a la doble discriminación.

El grupo étnico kurdo habitó históricamente Kurdistán, un área que ahora está dividida entre los Estados modernos de Turquía, Iraq, Irán y Siria. Este grupo constituye aproximadamente el 20 por ciento de la población turca. Desde la formación del Estado de Turquía, el pueblo kurdo en este país ha enfrentado marginación y supresión de su identidad cultural, así como una muy severa política de asimilación. En 1984, el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) inició una lucha armada contra el Estado turco exigiendo una patria kurda independiente. Millares de personas fueron asesinadas y cientos de miles quedaron desplazados en el conflicto que siguió. De vez en cuando hay treguas en los combates, pero hasta la fecha no ha habido una resolución final al conflicto.

AWID conversó con dos mujeres kurdas sobre los retos singulares que las mujeres kurdas enfrentan para asegurar la igualdad de derechos como parte de un grupo marginado. La Dra. Handan Çağlayan es investigadora independiente y escritora, mientras que Nurcan Baysal es una activista que trabaja en desarrollo rural. Las mujeres turcas enfrentan varias barreras a la igualdad plena, pero la situación de las kurdas es exacerbada por prejuicios respecto a su identidad étnica y lingüística. Çağlayan atribuye la discriminación contra las turcas al patriarcado en los espacios privados y públicos. Las mujeres tienen cargas laborales domésticas más pesadas y esto obstaculiza su participación en el trabajo fuera del hogar. También están marginadas social y políticamente. “El capitalismo se beneficia del poder patriarcal sobre las mujeres”, afirma Çağlayan. “Ellas son marginadas en el proceso de producción y su empleo es cada vez más informal”. Agrega que el conflicto armado, las evacuaciones de aldeas y la migración forzada empobrecen aun más a las mujeres kurdas y las expone a violaciones de sus derechos humanos. En opinión de Baysal, dado que no hay muchas oportunidades de empleo, varios proyectos de emprendimiento para mujeres kurdas han iniciado con apoyo extranjero, pero muchos han fallado. Çağlayan señala que los datos recolectados por el Instituto Turco de Estadística (Turkstat) no distingue sobre la base del origen étnico.

Aun así, lo que puede deducirse de los datos recolectados es que las mujeres kurdas participan menos en el mercado de trabajo, devengan salarios más bajos y trabajan en condiciones más precarias que los hombres kurdos o las mujeres no kurdas. “En el este”, dice Çağlayan, “ellas no participan en la mano de obra pagada, o tienen empleos precarios y de bajo salario como trabajadoras [domésticas] no remuneradas, jornaleras agrícolas estacionales o trabajadoras textiles”. Baysal resalta la falta de acceso a la educación y al empleo como uno de los obstáculos más significativos que las mujeres kurdas enfrentan, lo cual es exacerbado por la barrera lingüística. “Ellas inician su [trayecto] educativo [formal] en un idioma que no es el suyo y esto les plantea muchos retos—distanciamiento de su propia cultura, incomprensión de las lecciones enseñadas y discriminación dentro del sistema escolar”. Las políticas estatales que prohíben todo uso oficial del idioma kurdo marginan todavía más a las mujeres kurdas. A fin de acceder a la educación, al empleo y a la seguridad social, ellas deben poder hablar fluidamente el turco. Según Çağlayan, para comunicarse con el mundo exterior a menudo requieren la intervención de un pariente—usualmente hombre—que hable turco y eso refuerza el control masculino sobre las mujeres.

Experiencias migratorias
Baysal resalta algunos problemas que suelen enfrentar quienes migran—especialmente de manera forzada—hacia el occidente de Turquía: por ejemplo, pérdida de la unidad familiar, las dificultades que implica no hablar turco y no poder siquiera comprar pan en la tienda local. Çağlayan coincide en que quienes se mudan a Estambul y los pueblos egeos en el occidente de Turquía tienen dificultades para acceder a bazares, lugares de trabajo, hospitales y otras instituciones si no pueden hablar turco. Sin embargo, en su opinión, las personas que migran a ciudades orientales como Mersin y Adana, que están más cerca y también tienen comunidades de migrantes, no enfrentan esas mismas dificultades. La investigación de Çağlayan sobre mujeres que se han visto forzadas a migrar a Estambul mostró que el idioma kurdo fue abandonado gradualmente en la vida cotidiana y las personas migrantes terminaron hablando turco en casa. En algunos casos se usan dos idiomas en un mismo hogar; las madres comprenden el turco pero no lo hablan, mientras que niñas y niños entienden el kurdo mas no lo hablan. Esto impide la transmisión de conocimientos y experiencia de una generación a otra. “Los sentimientos de exclusión e inseguridad son prevalentes entre migrantes”, dice Çağlayan.

Impacto de la guerra
Çağlayan afirma que las repercusiones de la guerra para las mujeres han sido multifacéticas. “Las mujeres han sufrido el traumático impacto de conflictos, violaciones de derechos, migración forzada y empobrecimiento”, dice. Aun así, en su libro Madres, camaradas, diosas escribe que la situación de conflicto ha brindado a las mujeres oportunidades de activismo y una voz más fuerte. “El conflicto ha tenido el efecto de politizarlas”.

Combatiendo estereotipos
A menudo se estereotipa a las mujeres kurdas como ignorantes, víctimas, objeto de los llamados “asesinatos en nombre del honor”,[6] etc. Baysal dice: “Las mujeres kurdas son presentadas como pasivas, dignas de lástima, ignorantes y oprimidas por su cultura”. Pero éste no es el caso. “Ellas luchan por sus derechos y los de sus hijas e hijos pese a toda la desposesión y las pérdidas; a pesar de todo”, señala. Tanto Baysal como Çağlayan enfatizan que es un disparate presentar a las mujeres kurdas como homogéneas. “Una gran mayoría de ellas pasó por una socialización política durante el proceso de movilización política basada en la identidad kurda y está empoderada”, dice Çağlayan. “No son víctimas”. Por el contrario, participan en la toma de decisiones y están representadas en la política. Más recientemente ha surgido el estereotipo de que las mujeres kurdas están a favor del conflicto y la violencia, según Çağlayan, quien cita caracterizaciones mediáticas hechas de Emine Ayna, del Partido de la Sociedad Democrática (BDP), como un “halcón”. Dice que, por otro lado, las mujeres son estereotipadas por la ideología del liderazgo político kurdo; es engañosa la homogenización de la “mujer kurda libre” que es crucial para la identidad política kurda. “Reducir la emancipación de las mujeres a la demostración de una activa participación política... puede trivializar el control patriarcal, la opresión y la violencia que las mujeres enfrentan”, dice Çağlayan.

Activismo de las mujeres kurdas
Según Baysal, Turquía tiene varias leyes que son favorables para los derechos de las mujeres, pero su implementación suele ser débil, especialmente fuera de las principales ciudades. Dice que en áreas remotas hay un desgobierno significativo respecto a los derechos de las mujeres y que el activismo por los derechos de las mujeres kurdas se centra primordialmente en la violencia contra las mujeres y en los asesinatos en nombre del honor. Çağlayan comenta que varias organizaciones proporcionan servicios para afrontar los conflictos, la migración forzada, las violaciones de derechos y la pobreza. “Tales instituciones usualmente están afiliadas a municipalidades y se centran en los servicios, no en la formulación de políticas”, señala. A fin de reforzar su activismo, las organizaciones de derechos de las mujeres suelen formar redes: “Hay redes amplias y sólidas en la región, construidas principalmente por los departamentos de la mujer de los partidos políticos u otras asociaciones”, dice Çağlayan. “Organizan campañas regionales y nacionales a favor de los derechos de las mujeres”. Con frecuencia, las defensoras de los derechos humanos en Turquía están expuestas a violencia, incluyendo muerte, por parte de actores estatales. “Actualmente muchas activistas kurdas se encuentran en prisión”, dice Baysal. Según la Asamblea de Mujeres Roj, una organización que defiende los derechos de las mujeres kurdas y turcas, “Las mujeres son arrestadas por su activismo político y sufren abusos como una manera de desmoralizarlas a ellas y sus comunidades”. La Asamblea dice que se ha abusado de los amplios poderes discrecionales otorgados a la policía en el contexto del conflicto en curso y que es difícil confrontar las acciones policiales.Hay varias iniciativas por los derechos de las mujeres kurdas. Madres de los Sábados es un grupo de mujeres que por más de 17 años han estado buscando justicia para sus familiares desaparecidos. Iniciativas de Mujeres por la Paz reúne a mujeres jóvenes, tanto kurdas como no kurdas. Las jóvenes kurdas apoyan activamente a estos grupos y, según Baysal, hoy día casi todas las asociaciones de mujeres kurdas son dirigidas por jóvenes menores de 30 años. Ella dice que en su mayoría participan políticamente y, aunque pueden diferir sobre ciertos asuntos, están unidas en cuanto a la cuestión del kurdo como idioma para la educación.

Participación política en la cuestión kurda
Las mujeres kurdas están involucradas muy activamente en el frente político. Çağlayan dice: “Ellas participan en mecanismos para adopción de decisiones y tienen una fuerte representación. El partido BDP, predominante en la región, aplica una cuota que exige un mínimo de 40 por ciento de representación femenina”. Baysal cree que la razón por la cual las mujeres kurdas participan muy activamente en la política es su sensibilización influenciada por más de 30 años de guerra. “[Ha hecho] a las mujeres kurdas más [firmes] respecto a los derechos de las niñas y los niños que han perdido [y] de sus [familias]”, dice. Agrega que, si bien han tenido muchas pérdidas, “la guerra las ha transformado en actoras políticas significativas”. El movimiento por los derechos de las mujeres kurdas está estrechamente relacionado con el movimiento político kurdo. Según Baysal, la guerra y la pobreza han sido factores claves para su movilización. El movimiento kurdo ha abierto espacios para que las mujeres se organicen; las municipalidades kurdas han establecido centros de mujeres y se han aplicado cuotas de género. Ella dice que si bien hay una conciencia y lucha en común, el movimiento de las mujeres kurdas no depende del movimiento político kurdo más amplio. En opinión de Çağlayan, el discurso de la igualdad de género dentro del movimiento kurdo ha abierto espacios donde las mujeres pueden afirmarse como sujetas de derechos independientes y en pie de igualdad. Ellas tienen una relativa libertad de movimiento, aunque los conceptos de honor y poder patriarcal no han sido eliminados por completo. “Las mujeres kurdas”, dice Çağlayan, “están politizadas y organizadas prevalentemente y en masa bajo el paraguas del movimiento político kurdo”. En el contexto más amplio de represión y violencia, su incidencia por los derechos de las mujeres no está separada del movimiento político kurdo.

Éxitos y retos
Baysal dice que un gran reto es la restricción a la libertad de expresión. “Siempre sé dónde y hasta qué punto yo debería hablar como mujer kurda”, comenta. “Siempre hay un límite”. La imposibilidad de acceder a recursos y financiamiento, así como la escasez de recursos humanos competentes, son otros retos. Sin embargo, dice Baysal, “El éxito más importante podría ser el hecho de que las mujeres kurdas son más activas en la política y en las ONG”. Çağlayan agrega que al convertirse en agentes políticas efectivas, aun sin una educación formal, las mujeres kurdas han subvertido la imagen turca prevaleciente de “la mujer emancipada y moderna” como aquélla que tiene una educación y una carrera.

Artículo publicado por: AWID (Notas de los viernes) - Kathambi Kinoti - Saira Zuberi contribuyó a la investigación de este artículo. - 12/04/12 -