miércoles, 4 de abril de 2012

Mali: Organizaciones de Derechos Humanos y de la Mujer, piden el restablecimiento de la democracia.

El golpe de estado de Mali protagonizado por las fuerzas militares, con Amadou Konaré a la cabeza, además de derrocar al presidente Toure, ha establecido el toque de queda y ha dejado en suspenso la actividad de las organizaciones que trabajan por los derechos humanos y las libertades en el país.

Red Activas, como entidad colaboradora en materia de derechos de la mujer con dichas organizaciones de Mali ha mostrado su apoyo a las entidades.

El golpe de estado de Mali protagonizado por las fuerzas militares, con Amadou Konaré a la cabeza, además de derrocar al presidente Toure, ha establecido el toque de queda y ha dejado en suspenso la actividad de las organizaciones que trabajan por los derechos humanos y las libertades en el país.

Red Activas – como organización con Estatus Consultivo Especial ante las Naciones Unidas que promueve los derechos humanos , la igualdad de género y la salud en países de África-, ha podido hablar con sus contrapartes en Mali para prestarles su apoyo. Se trata de entidades que luchan por los derechos humanos en general, y en especial por los derechos de la mujer, lo que engloba el derecho a la salud y los derechos sexuales y reproductivos.

Asimismo, Red Activas se hace eco de las declaraciones de las asociaciones AMSOPT, APDF, WILDAF MALI, GROUP PIVOT SANTE ET POPULATION, REFAE y ASSOCIATION DES FEMMES JURISTES DU MALI, con las que trabaja:

“Esperamos que se restablezca el gobierno democráticamente elegido por los ciudadanos de Mali, y queremos insistir para que se respeten los derechos humanos en general, y específicamente los de la mujer, ya que siempre somos el colectivo más vulnerable en este tipo de situaciones”, así se han manifestado.

Y es que la Constitución del país, donde se protegen los derechos y libertades de sus ciudadanos, ha quedado anulada. Por ello la Red también quiere insistir en que puede peligrar la situación de la mujer en Mali.

Artículo publicado por: Canalsolidario.org. - Red Activas - 27/03/12 -

Panamá: Más embarazos entre adolescentes.

Las zonas rurales son las más afectadas. En el país faltan políticas efectivas sobre educación sexual reproductiva.

El incremento de menores embarazadas, sobre todo en las áreas rurales, según datos de la Contraloría General de la República, llama la atención de expertos, más cuando el país está carente de políticas de educación sexual reproductiva.

La preocupación de que estas niñas dejen las escuelas para convertirse en madres apunta sobre todo a aquellas menores que viven en las montañas. Ese fue el caso de Yarizel Chérigo cuando tenía 16 años. Quedó embarazada de un hombre mucho mayor que ella, en San Pedro, un pueblo recóndito al norte de la provincia coclesana.

Yarizel tuvo que abandonar la escuela. Ahora que tiene 19 años y le gustaría terminar su educación, pero lamentó que nunca escuchó un programa de educación sexual en su colegio y cuando se salió de la escuela no fue respaldada por las autoridades de educación de la región.

Ésta joven dice que la solución para las niñas campesinas cuando quedan ‘‘barrigonas’’ en los colegios públicos, no es la misma para aquellas que viven en la ciudad ni para las que estudian en colegios privados.

La Contraloría General de la República reveló recientemente que el número de adolescentes de áreas rurales embarazadas menores de 15 años aumentó un 33%.

Este porcentaje es muy distinto al que maneja el Ministerio de Educación, donde indican que la cantidad de menores embarazadas en el país disminuyó en los últimos dos años (en 2010 se registraron 731 estudiantes (0.21%), mientras que en el 2011 fueron 604 (0.17%).

Pero, tal realidad llama poderosamente la atención de organismos internacionales que ponen el ojo ante un tema crítico para el país, según el Fondo de Población de la Naciones Unidas (UNFPA).

VÍCTIMAS Y SOCIEDAD

Laura Flores, representante auxiliar de UNFPA, explicó que el embarazo en adolescentes es un problema sumamente serio por lo que es la manifestación de situaciones sociales más profundas e inaceptables, sobre todo en zonas de difícil acceso.

Dijo que las niñas que se embarazan a esta edad en gran parte son víctimas de violencia sexual y explotación a lo interno de sus familias. ‘A pesar de la legislación vigente que les permite mantenerse en el sistema escolar, al embarazarse a tan temprana edad tienen menos probabilidades de terminar la escuela, pues de penden de mecanismos de apoyo social que no necesariamente tienen. Esta situación realmente condena a estas niñas y adolescentes a perpetuar la situación de pobreza en la que se ven sumidas.

Flores afirmó que las encuestas de demografía y salud hablan desde los 15 años, pero lamentablemente hay múltiples casos de niñas menores, hasta de 10 y 11 años, que son parte del censo. Ese dato fue revelado por el Ministerio de Salud, donde apunta que de cada 5 embarazos en Panamá, uno representa un embarazo de adolescente. sin embargo, en las áreas indígenas la situación de complica porque 3 de cada 5 embarazos es de adolescentes.

UNA EDUCACIÓN POCO INTEGRAL Y DE DOBLE MORAL

La reacción negativa de la máxima autoridad de educación, Lucy Molinar, quien está en contra de políticas de educación sexual reproductivas como tema de prevención del embarazo, es cuestionada por la UNFPA, la cual considera que es un tema que debe estar en la agenda de promoción de los derechos fundamentales de las personas en general, y de los y las jóvenes.

La idea también es compartida por la exministra de Desarrollo Social María Roquebert, quien se mostró preocupada. Dijo que los sistemas que no promueven una educación en sexualidad para que adolescentes y jóvenes cuenten con las herramientas necesarias para su autocuidado hacen flaco favor a las siguientes generaciones que a su vez se espera se inserten en el esquema productivo del país.

Roquebert añadió que cualquier medida que garantice el derecho a la educación de las niñas es bienvenida. Se le consultó al Mides sobre estadísticas actuales, pero no tiene datos.

Artículo publicado por: Diario La Estrella de Panamá - Edgar Enrique Figueroa - 28/03/12 -

Argentina: Desinformación, aliada del cáncer de cuello uterino.

Una novedosa investigación en Argentina indica qué saben y qué creen del cáncer de cuello de útero las mujeres de las provincias del país donde se registra la mayor mortalidad por causa de este tipo de tumor.

A pesar de que hoy existen herramientas eficientes para prevenirlo y que es obligatoria y gratuita la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) para las niñas de 11 años, la mortalidad por cáncer cérvico-uterino no desciende en Argentina y la distribución territorial de la carga es extremadamente desigual.

Sobre ese diagnóstico partió el estudio titulado "Lo que piensan las mujeres: Conocimientos y percepciones sobre cáncer de cuello de útero y realización del Pap" (Papanicolaou), publicado por el Ministerio de Salud de Argentina y la Organización Panamericana de la Salud.

La investigación concluyó que las mujeres tienen una vaga percepción y expresan confusión ante este problema de salud. La mayoría de ellas desconocen que el VPH, que se contagia por vía sexual, puede ser causa de este tipo de cáncer.

"No siempre saben para qué sirve el Pap", alertan las autoras del informe, refiriéndose al examen por el que se extrae periódicamente una muestra de tejido del cuello uterino para analizar y detectar a tiempo una lesión cancerosa.

Una de las autoras, la médica Silvina Arrossi, dijo a IPS que "el objetivo fue tener información acerca de la percepción y el conocimiento de las mujeres sobre este cáncer, para poder incorporar su visión en el diseño de estrategias de prevención".

Arrossi es coordinadora científica del Programa Nacional de Prevención del Cáncer-Cérvico Uterino, mal que se ubica como la segunda causa de muerte por cáncer en mujeres que tienen entre 35 y 64 años.

"Queríamos saber si en la información que manejan había obstáculos para diseñar materiales educativos amigables que nos permitan removerlos", explicó.

Para el estudio fueron entrevistadas mujeres en la oriental provincia de Buenos Aires, la más populosa del país, y en las norteñas Jujuy, Salta, Misiones y Chaco, que concentran las más altas tasas de muerte por este tumor.

Esta selección se basa en que el promedio de mortalidad por esta enfermedad en el país es de 7,5 cada 100.000 mujeres. Las dos puntas de la estadística están en esas cuatro provincias, donde el indicador llega a 15 fallecimientos cada 100.000 y en la ciudad de Buenos Aires, que cae a cuatro cada 100.000.

Las mujeres entrevistadas brindan información reveladora. No pocas creen que el cáncer vive latente en el organismo y "se despierta" ante un aborto, una relación sexual brusca o la colocación de un DIU (dispositivo intrauterino).

"En esta lógica, el Pap, entendido como un procedimiento invasivo, podría también ‘tocar’ o ‘despertar’ al cáncer dormido", alerta el trabajo. Una de las mujeres dijo que su suegra, de 52 años, nunca se hizo ese estudio por ese temor.

Otra idea errónea que se reitera mucho en los testimonios es que una mujer mayor, si ya no tiene relaciones sexuales y se siente bien, no necesita hacerse el Pap. "Si no tengo nada, ¿para qué voy a ir al doctor?", se pregunta una de las entrevistadas.

Las mujeres se refieren a otras trabas relacionadas con su rol en el hogar, que las lleva a postergarse. "¿Quién le va a servir la comida a tu papá?", le preguntaba una mujer a su hija, según contó esta última, cuando exhortaba a su madre a hacerse el Pap.

El estudio permite conocer también que las mujeres no están siempre lo suficientemente bien informadas sobre el cuidado sostenido que necesitan para prevenir la enfermedad.

El testimonio de una chaqueña de 38 años, que tiene nueve hijos y nunca se hizo el Pap pese a que acudió muchas veces a la consulta médica por sus embarazos y partos, evidencia fallas en el sistema de salud. Las fuentes más comunes de información sobre la enfermedad citadas por ellas son la televisión, la radio u otras mujeres. En cambio, se señala poco al sistema sanitario como fuente de conocimiento.

Varias mujeres aluden al cáncer como la "pudrición", en relación al olor fétido del flujo cuando el mal está avanzado. Tienen una visión fatalista y pesimista sobre la enfermedad. En algunos casos sostienen directamente que "no se cura".

Otro dato preocupante es que hay mujeres que se hacen el Pap, pero no retiran el resultado, lo cual indicaría, según las autoras del trabajo, que no comprenden del todo la importancia de realizarse el examen y luego darle seguimiento.

También se comprobó entre las entrevistadas un "desconocimiento completo", en general, de que el VPH no tratado es causa principal del posible desarrollo del cáncer de útero.

El Ministerio de Salud incorporó en octubre pasado la vacuna contra el VPH en el calendario obligatorio para las niñas de 11 años. Arrossi cree que la campaña ayudará a aumentar el conocimiento de la relación entre el virus y el cáncer.

El estudio de Arrossi, realizado en conjunto con Nina Zamberlin y Laura Thouyaret, destaca que, pese a que existen estas herramientas "altamente efectivas y de bajo costo" para prevenir el mal, este sigue estando entre las principales causas de muerte por cáncer de las mujeres de países en desarrollo.

La experiencia en el mundo industrializado muestra que el Pap es efectivo para reducir la incidencia y la mortalidad, recuerdan las investigadoras. Sin embargo, señalan que en América Latina la incidencia no decae debido a la "baja cobertura" del análisis.

"La mortalidad por cáncer de cuello uterino en Argentina no muestra descensos significativos en los últimos 40 años y la distribución de la carga es extremadamente desigual", remarcan.

El Ministerio de Salud detectó en 2009 que, en el noreste y el noroeste del país, solo 46 por ciento de las mujeres entre 35 y 64 años se habían hecho el Pap en los dos años anteriores a la consulta.

A partir de esta nueva investigación, que incorpora la perspectiva de ellas, se diseñó una fotonovela en la que una mujer le dice a su hija que ella ya no necesita hacerse el Pap porque es mayor. Pero la joven le explica a su madre que sí debe hacérselo.

También se trabajará con los equipos que brindan consejería a las mujeres en centros de salud para que no se limiten a entregar folletos, sino que generen espacio de diálogo e intercambio de información con ellas, indicó Arrossi.

Debido a que en la encuesta muchas mujeres admitieron sentir pudor ante un médico varón, se recomendará además que en los equipos de salud haya siempre una mujer para tomar muestras para el Pap.

Artículo publicado por: IPS - ipsnoticias.net - Marcela Valente - (Buenos Aires) - marzo 2012 -