jueves, 29 de marzo de 2012

Amores Ciegos.

Vemos a diario como terminan las mujeres que están dispuestas a amar a sus parejas a pesar de todo, tolerando agravios, castigos severos y golpizas que no respetan ni siquiera un embarazo.

Un nuevo caso de violencia de género agrega hoy una víctima más a la larga lista de jóvenes mujeres que quedan desfiguradas por haber sido rociadas con combustible frente a sus hijos.

Estos hechos nos llevan a reflexionar sobre las causas que subyacen a esta conducta aberrante que se está convirtiendo en una práctica frecuente entre nosotros.

El hombre que le pega a una mujer es un cobarde, porque solamente un cobarde se aprovecha de la inferioridad física de una mujer para someterla a su voluntad; no le importan las consecuencias de sus actos; representa un peligro para la sociedad porque es incapaz de controlar sus impulsos; y tampoco le importa el daño psicológico y el ejemplo que le está dando a los menores que son testigos.

Sin embargo, estas mujeres que son golpeadas sistemáticamente por cualquier motivo, no solamente no los denuncian sino que además los perdonan, justifican su conducta y tienen la esperanza de cambiarlos.

Esta actitud autodestructiva muestra la falta de autoestima de estas mujeres y lo que son capaces de soportar con tal de no perder la relación con ese hombre violento.

La realidad es que no se puede cambiar a nadie; porque para que en una relación el otro cambie, primero es uno el que tiene que cambiar.

Una relación violenta tiene esas características desde el principio, principalmente si el hombre es alcohólico, adicción que en general no abandona.

Sin embargo, muchas mujeres se niegan a ver lo que es obvio y se entregan a un amor que puede costarles su vida y la de sus hijos.

El hombre contemporáneo está en crisis; genéticamente está programado para dominar a las mujeres y hacer su voluntad, actitud que logró afianzar el género masculino debido principalmente a su mayor tamaño físico, durante los siglos en que ejercieron el patriarcado.

Recién en el siglo XX este rol empezó a cambiar debido principalmente a las guerras que obligaron a la mujer a trabajar fuera del hogar para mantener a sus familias; circunstancia que las ayudó a darse cuenta que podían independizarse económicamente y ganar autonomía y poder de decisión.

Este gran cambio, fue mucho más rápido que la capacidad del hombre para adaptarse a un nuevo orden en la sociedad, que le exige la misma responsabilidad y le resta la autoridad que acostumbraba a ejercer.

El hombre se tiene que enfrentar a un nuevo modelo de mujer, que puede tener su mismo nivel de educación y que se puede bastar a sí misma.

Este nuevo patrón femenino no se ajusta a las necesidades inconscientes de los hombres que aún esperan encontrar en la mujer a un ser pasivo que acceda a sus demandas sin contradecirlo ni interferir en sus planes.

Aunque muchos hombres creen haber superado esas expectativas y afirman ser modernos, los hechos que nos revela la crónica diaria demuestran lo contrario.

Por otro lado, todavía existen muchas mujeres machistas que prefieren someterse a un hombre y vivir una vida de servidumbre, porque también ellas han sido programadas para cumplir ese rol y se sienten atraídas por ese tipo de hombre.

La neurociencia ha demostrado que las neuronas tienen la capacidad de formar nuevos circuitos a cualquier edad si se modifica el comportamiento; de manera que depende de nosotros el cambio.


Artículo publicado por: Psicología en LA GUÍA 2000 -Malena- 27/03/12 -

EUROPA: Uno de cada cinco niño/niñas es víctima de Abuso Sexual.


Uno de los cada cinco niños de Europa se somete al abuso sexual, reveló la secretaria general adjunta del Consejo de Europa, Maud de Boer-Buquicchio, en su discurso en el Parlamento ruso.


“De acuerdo a los estudios un 20% de los niños europeos son víctimas de abusos sexuales, y en el 70-85% de los casos conocen a su violador”, dijo Boer-Buquicchio durante las consultas parlamentarias “sobre el concepto de la formación del plan nacional de acciones para los intereses de los niños en Rusia” en el Consejo de la Federación (Cámara alta del Parlamento ruso).


La diplomática señaló que alrededor de 150 millones de niños en los 47 países del Consejo de Europa se someten a distintas formas de violencia, incluidas la sicológica y la sexual, así como la violencia social que sobreentiende castigos severos. En este contexto, recordó que en 2008 el Consejo Europeo elaboró un documento especial contra castigos físicos a los niños y expresó su esperanza de que Rusia participe en el respectivo documento.


Asimismo, Boer-Buquicchio anunció lanzar una campaña especial contra abuso sexual de niños en Moscú.


En su discurso la secretaria general adjunta destacó también el Convenio del Consejo de Europa para la Protección de los Niños contra la Explotación y el Abuso Sexuales, firmada por 43 de los 27 países miembros de la Unión Europea.


El documento determina los conceptos de “explotación sexual” y “acoso sexual”, prevé castigos penales por maltrato, propagación de prostitución y pornografía infantiles, corrupción de menores, así como ofrece posibles medidas para proteger a las víctimas.

Artículo publicado por: Argenpress.info - Rita Novosti - 29/03/12 -

Costa Rica: La crisis tiene rostro de Mujer.

Tan solo durante el 2009, las mujeres en Costa Rica fuimos las más afectadas por el desempleo, con una pérdida de 1.261 puestos de trabajo frente a los 940 perdidos por los hombres1. Este fenómeno tiene su explicación en las bases del mismo sistema capitalista, que se asienta sobre la explotación y la desigualdad de clases sociales e incrementa su ataque contra los sectores oprimidos en el marco de crisis.

Aún en este contexto, la elección de una mujer en la presidencia del país, dio paso a que muchas trabajadoras depositaran en ella sus esperanzas, bajo la expectativa de que una mujer en el gobierno reflejara sus intereses y sus necesidades. Pero lo cierto es que no son los mismos intereses ni las mismas necesidades de Laura Chinchilla a los de esas mujeres pobres y trabajadoras. Los intereses que refleja Chinchilla son los intereses de los grandes sectores empresariales y no los de la clase explotada.

Por eso es que este gobierno, aún dirigido por una mujer, no representa nada nuevo para las mujeres trabajadoras, no representa ninguna diferencia respecto a los gobiernos dirigidos por hombres, porque sigue haciendo uso de un modelo asentado sobre la explotación de miles de mujeres y hombres.

La Red de Cuido, un proyecto fracasado

El principal proyecto impulsado en la campaña electoral de Chinchilla fue la Red de Cuido, que prometía garantizar espacios para la atención de los hijos e hijas de las mujeres trabajadoras alrededor de todo el país. Sin embargo, los resultados han sido nulos y mientras tanto, los CEN-CINAI2 existentes en las comunidades siguen debilitados y funcionando bajo condiciones precarias (muchas veces sin siquiera servicios básicos de agua o luz). Esto hace evidente el desinterés del gobierno por apoyar a las mujeres madres que se insertan al mercado laboral y por avanzar en el tema de la socialización de las labores de cuido.

Este ha sido un gobierno marcado por las contradicciones y el ataque a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, porque no solo se ha invisibilizado la discusión sobre el aborto, sino que además ahora se prohíbe a aquellas parejas que tienen problemas de fertilidad utilizar la fecundación in vitro como alternativa médica para generar un embarazo. Y en esto el gobierno está dispuesto a pelear a fondo, teniendo que asumir ahora el proceso legal al haber sido demandado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Esta política evidencia los compromisos asumidos entre el gobierno y la iglesia, en épocas en las que el gobierno está en discusiones con el Vaticano para la firma de un concordato y justo cuando en días recientes el Papa Benedicto XVI ha manifestado que las parejas infértiles no deben recurrir a métodos artificiales para tener hijos e hijas.

Contradictoriamente, en recientes declaraciones, la presidenta hizo un llamado a las familias a seguir "generando" niños y niñas. Este discurso no solo es reprochable por imponer un mandato sobre la maternidad a las mujeres sino que es vergonzoso proviniendo de un gobierno que no logra garantizar ni siquiera las condiciones básicas para la sobrevivencia esas familias, condenando a miles de ellas a la pobreza cuando de manera paralela ha impuesto un vergonzoso aumento salarial de 5.000 colones3 que ni siquiera cubre el costo de la inflación.

El ataque a la clase trabajadora

Especialmente en coyunturas de crisis económica, el acceso al trabajo, el cual debería de ser un acceso también a salario digno, a derechos laborales, a guarderías infantiles y a otra serie de beneficios, que marcarían la independencia de la mujer, ha dejado de representar mayores derechos y el capitalismo ha transformado ese paso fundamental de la emancipación de la mujer en un mecanismo de profundización de su explotación, creando trabajos parciales y precarizados en los que se combina el trabajo fuera del hogar con el trabajo doméstico, convirtiendo a la mujer en mano de obra barata y flexible.

Junto a la profundización de la explotación en el ámbito laboral, la ofensiva del gobierno en los recortes presupuestarios a sectores claves como la salud, han traído también graves consecuencias para las mujeres trabajadoras y pobres. Con los recortes presupuestarios implementados en el sector salud, donde ya muchos hospitales y clínicas vaticinan que se quedarán sin presupuesto para mediados del 2012, los servicios de salud específicos para la mujer (control prenatal, exámenes de prevención contra el cáncer, acceso a métodos anticonceptivos) son de los primeros servicios que se están viendo recortados, además de hacer más difícil el acceso a la atención hospitalaria en general.

Por su parte, el proyecto del Plan Fiscal constituye también un grave ataque a la clase trabajadora, el cual tiene como componente central el aumento del impuesto a las ventas, lo que golpearía fundamentalmente a las mujeres pobres y trabajadoras al generarse un incremento general en el costo de la vida.

Por todo lo anterior es claro que la política impulsada por el gobierno de Laura Chinchilla no tiene ninguna diferencia con los gobiernos anteriores, es un gobierno más al servicio de la burguesía. Como mujeres trabajadoras, este gobierno no nos representa, porque no es suficiente con ser mujer para avanzar en los derechos de la clase trabajadora, es necesario ser clasista, socialista y feminista.

Este 8 de marzo es necesario recuperar el carácter clasista de esta fecha, somos las mujeres trabajadoras y pobres las que tenemos la tarea de unirnos en contra de las políticas del gobierno, que traspasa los resultados de la crisis a los sectores trabajadores y oprimidos.

En este marco se hace imprescindible el trabajar en una agenda común de la clase trabajadora para enfrentar la ofensiva del gobierno, organizándonos en nuestros comités de base, para impulsar una alianza común con los sectores sindicales a través de la Coordinadora Nacional de Lucha y enfrentar la crisis que nos quieren imponer a través de la organización y la movilización.

Notas:

(1) OIT. Trabajo decente y corresponsabilidad social en el cuido: Retos en el camino hacia la igualdad.
(2) Centros de cuido para niños y niñas, cuyas siglas significan Centros de Educación y Nutrición y Centros Infantiles de Nutrición y Atención Integral
(3) Cinco mil colones equivalen a poco menos de $10.

Artículo publicado por ADITAL - Costa Rica - Amanda Aguilar (LIT - CI) 29/03/12 -

Cuba: Sexualidad y Violencia.

¿Cómo puede manifestarse la violencia en el ámbito de la sexualidad y las relaciones sexuales? ¿Qué hacer para enfrentarla y prevenirla?
Acerca de esas y otras interrogantes conversan con No a la Violencia la doctora Ada Alfonso, psiquiatra con muchos años de experiencia en el tratamiento y estudio de la violencia de género y vice presidenta de la Sociedad Cubana para el Estudio Multidisciplinario de la Sexualidad (Socumes); la socióloga Iyamira Hernández, con una maestría en Sexología y especialista del Centro de Salud Mental del municipio de Playa (Censam); y el doctor Pedro Pablo Valle, también máster en Sexología y especialista del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex)

¿Cuáles son las más importantes expresiones de violencia identificadas en el ámbito de la sexualidad y las relaciones sexuales? ¿Cómo se manifiestan en Cuba?

Ada Alfonso: La violencia de género está presente en la construcción de las sexualidades. Los discursos acerca de la sexualidad buscan disciplinar los cuerpos de mujeres y hombres según un enfoque binario de género, sobre la base de estereotipos que ponderan la masculinidad y feminidad hegemónica.

Cualquier práctica, comportamiento o expresión de la sexualidad que transgreda la cosmovisión patriarcal de la sexualidad, lo esperado y deseado socialmente, engendrará una manifestación de violencia basada en género. Por ello considero que la violencia de género es inherente a la socialización –normatización- de las sexualidades de mujeres y hombres.

La desviación de la norma, la construcción de la identidad de orientación sexual no heterosexual, los deseos y prácticas sexuales de las mujeres lesbianas y transgénero, así como las de los hombres homosexuales requieren, para muchos, de coerción con vistas a evitar su propagación y, con esta, la contaminación del resto de la sociedad. De ahí que la lógica del discurso social, el discurso patriarcal, apele a mecanismos de control –sujeción que resulta en diferentes formas de violencia de género.

En el caso de las construcciones de las masculinidades hegemónicas, el ejercicio de la sexualidad per se cobra sentido a través de la subordinación sexual de las mujeres y de otros hombres, especialmente aquellos que se consideran inferiores, afeminados, pasivos… de ahí que en el relacionamiento sexual se expresen juegos de poderes que anuden construcciones de género con sexualidades y violencia sexual.

Iyamira Hernández: En mi actuar profesional en el servicio de atención a parejas hemos podido constatar, desde la perspectiva de análisis de la sexualidad como dimensión de la personalidad construida a lo largo de toda la vida y transversalizada por la dimensión de género, que entre los problemas más frecuentes de las relaciones de pareja están presentes los comportamientos violentos como forma de relación social y ejercicio del poder. Se hacen constar la violencia psicológica, económica, sexual y física dosificadas en un ciclo de malestares y conflictos, naturalizados desde el aprendizaje sociocultural, lo que impide que muchas parejas desde el primer encuentro de trabajo terapéutico reconozcan que la raíz de sus conflictos, nace, crece y se desarrolla con el abono de la violencia.

En Cuba, excluyendo las expresiones de feminicidio y misoginia, no estamos exentos de la presencia de la violencia en las relaciones de pareja y en las relaciones sexuales. Las manifestaciones se mueven desde lo más sutil hasta lo más evidente, lacerando la integridad de las personas que la padecen.

Pedro Pablo Valle: Una de las manifestaciones de violencia en el ámbito de la sexualidad es la sexual propiamente, pero existe también el abuso sexual infantil y otros tipos de violencia que se manifiestan desde las relaciones de género. Vivimos en una sociedad patriarcal, donde la dominación se ejerce por los hombres sobre las mujeres y, a partir de ahí, se da una serie de manifestaciones de violencia.

En Cuba existen muchas de estas formas de violencia desde la sexualidad, lo que ocurre es que a veces no son totalmente visibilizadas y entonces no hablamos de violencia. Generalmente, cuando nos referimos a ella, pensamos en el golpe físico, en el maltrato, pero no hablamos de violencia psicológica, de la sexual que se puede ejercer contra niñas y niños; no hablamos de la violencia que se implica al no dejar ejercer los derechos sexuales de las personas.

¿Cuáles son las causas, las consecuencias, los impactos?

AA: La violencia es un problema estructural y, aun cuando se considera su multicausalidad, en sus raíces están la ideología patriarcal, las relaciones de poder que de esta se derivan y el irrespeto a los derechos humanos de las personas que resultan vulnerables por la posición que ocupan socialmente: mujeres, niñas y niños, lesbianas, transgéneros, homosexuales, ancianos y ancianas.

Es importante destacar que si bien está bien documentado el hecho de que son las mujeres en su diversidad las más afectadas por la violencia de género, en el ejercicio del trabajo sexual, hombres homosexuales y mujeres transgéneros se encuentran representados entre la población que es víctima de esta violencia en su forma sexual.

Las consecuencias de la violencia de género y de la violencia sexual son diversas, llegando hasta la muerte. El estrés postraumático, la baja autoestima, la depresión, los trastornos en la esfera sexual que afectan el disfrute del placer sexual, el insomnio, la irritabilidad, la distractibilidad, la baja productividad en el trabajo, la inseguridad, el miedo, la incapacidad en el ejercicio de la autonomía y la toma de decisiones son algunas de las consecuencias de la violencia en la vida de las personas, por lo que se reconoce el impacto de esta en la salud mental de las víctimas -sobrevivientes.

IH: La violencia fue identificada por la Organización Mundial de la Salud como un problema de salud por los costos mortales y no mortales que ocasiona a las personas inmersas en un ciclo violento, y en aquellas que les rodean. Podemos mencionar como consecuencia de ella trastornos asociados a la salud mental, como ansiedad recurrente, depresión, miedo, insomnio, trastornos de la conducta alimentaria, obsesivos compulsivos (estos casi siempre después de violaciones), estrés postraumático, etcétera. Además de otros como cefaleas, trastornos ginecológicos, abortos espontáneos o lesiones ortopédicas, oculares, derivados a menudo de la agresión física. Dentro de las consecuencias más letales tenemos los suicidios, homicidios, asesinatos y otras autoagresiones. Es importante destacar que estos daños ocasionan invalidez parcial o total y, por tanto, afectan las relaciones sociales y económicas; entorpecen el derecho al ejercicio pleno de la autonomía y el auto desarrollo.

PPV: La violencia de género está causada, en primer lugar, por un problema histórico característico de esta sociedad patriarcal, donde los hombres siempre han ejercido el poder contra las mujeres, desde las relaciones domésticas, las de trabajo y hasta en el marco de las propias relaciones sexuales.

Cualquier persona sobre la que se ejerza cualquier tipo de violencia corre el riesgo de manifestar una serie de trastornos que pudiéramos decir que son trastornos de salud cuando asumimos esta en su concepto más amplio.

¿Existen exploraciones, estudios, que permitan acercarse a esta problemática, enfrentarla, prevenirla? ¿Qué nos falta?

AA: Enfrentar la violencia como fenómeno social significa, en primer lugar, reconocer su existencia, identificar las múltiples formas de manifestarse y analizar las causas que ayudan a su pervivencia.

Si reconocemos que existe violencia contra las mujeres, entonces debemos reconocer y trabajar en el desmontaje de las lógicas patriarcales que permiten la existencia de relaciones asimétricas de poder entre hombres y mujeres. Estás lógicas permean las instituciones sociales y contribuyen a sostener un imaginario que reitera "que las mujeres se lo buscaron”, "que son responsables”…; así, justifican la violencia de los agresores, garantizando su impunidad. No es infrecuente que las mujeres se encuentren con la revictimización en espacios donde deben ser protegidas. Por eso que son inadmisibles cuestionamientos y prácticas que responsabilizan a las mujeres de la violencia que sufren.

La sociedad y sus instituciones deberán igualmente trabajar en ampliar los marcos de comprensión de las sexualidades. La sexualidad como definición, como constructo, no recoge la diversidad de expresiones, comportamientos e identidades sexuales. No es posible obviar esta realidad. Por lo que para trabajar con el objetivo de eliminar la violencia de género, se necesita de una educación de la sexualidad respetuosa de las diversidades sexuales, culturales,… que fomente la autonomía, la libertad y el ejercicio de los derechos sexuales de todas las personas.

Esto requiere de flexibilidad y cambios, formación y preparación de docentes y padres y madres, programas de las diferentes enseñanzas e intervenciones en los espacios comunitarios. En fin, en todos los espacios de interacción social. Precisa, además, de un esfuerzo en la creación de espacios en los medios de comunicación social que reflejen la realidad, pero que a la vez no ridiculicen, estigmaticen, ni fomenten prácticas discriminatorias por ninguna razón.

Es imprescindible fortalecer los mecanismos existentes para la atención de la violencia y crear aquellos que permitan un tratamiento que empodere a las víctimas sobrevivientes y realice una prevención primaria, secundaria y terciaria de la violencia. Además, que la sociedad esté en capacidad de tratar y/o sancionar cualquier agresión, provenga de quien provenga, sin importar el espacio en que ocurra.

A mi juicio existen dos problemas sobre los que se requiere actuar: la búsqueda de consenso acerca de la necesidad de un mecanismo jurídico que opere en la prevención de la violencia de género en cualquiera de sus manifestaciones, a la vez que garantice la no impunidad de quienes incurran en el ejercicio de esta, y la permisividad con que se acepta la violencia de género, se naturalizan sus manifestaciones.

IH: En la actualidad existe una mayor comprensión sobre la necesidad de investigar sobre el tema y, sobre todo, de medir sus consecuencias para poder establecer registros de la magnitud del problema, aunque pienso que con la existencia de un solo caso ya son necesarias la atención e intervención.

Debemos diseñar más programas para trabajar con las víctimas y los agresores. Para ello necesitamos de mayor intersectorialidad y organización de quienes trabajamos el tema. Revisar, consultar lo que hacemos, compartir experiencias, nos ayudará a fortalecer nuestra red de trabajo.

Hay todo un movimiento por la paz y la no violencia con una voluntad política para enfrentar y abordar el problema, lo que constituye una buena perspectiva para el trabajo que se está realizando; pero creo que nos falta continuar capacitando al personal de los órganos de justicia, de la Policía Nacional Revolucionaria, a especialistas de la comunicación y profesionales de la salud porque aún se observan vacíos en el conocimiento que constituyen barreras para la labor de promoción y prevención.

Artículo publicado por: ADITAL (SEMlac- Cuba) - 28/03/12 -