viernes, 23 de marzo de 2012

Bagdad: Los muertos en esa ciudad ahora son gays y lesbianas.


Cadáveres con la cabeza aplastada aparecen en las calles de la capital de Iraq como restos de un naufragio abandonados en la playa. Para los homosexuales y los seguidores de la moda emo, desafiar los estrictos cánones que marcan la ortodoxia chiita imperante se paga con la vida.

"Lo obligaron a morder el borde de un banco antes de reventarle la cabeza con un bloque de cemento. Se llamaba Saif Asmar y era amigo mío. Mañana puedo ser yo mismo".

Ruby (nombre falso) se debate entre la ira y el llanto mientras sostiene una foto de un joven apenas reconocible tras el brutal asesinato. Desde principios de este año, escuadrones de la muerte conducen una campaña de ataques contra jóvenes homosexuales o aquellos seguidores de la moda emo.

"Llevar pendientes, anillos en la nariz o tatuajes es sinónimo de ser homosexual, de adorar al diablo o de ambas cosas a la vez", explicó a IPS este joven que abandonó su casa hace un mes tras ser amenazado.

Ruby nota un incremento considerable de los ataques desde el 6 de febrero. "Aquel día mataron a Ahmad Arusa en Ciudad Sadr y a otros cuatro en Geyara", ambos barrios chiitas de Bagdad. "Son ya más de 80 los asesinados desde entonces", denunció.

En un comunicado emitido en enero, el Ministerio del Interior iraquí calificó a la tribu urbana emo de grupo "satánico", y señaló que un cuerpo especial de la policía se encargaría de "combatir dicho fenómeno".

Hoy, los muertos por aplastamiento en Ciudad Sadr, en el este capitalino, se suman a los quemados con ácido en Jadimiya, en el noroeste. Más allá del método empleado, casi todas las víctimas vieron sus nombres en una de las listas que a menudo amanecen tapizando muros de las calles de Bagdad.

Ruby apunta directamente al Ejército Mehdi –liderado por el clérigo y líder político Muqtada al-Sadr– y denuncia la impunidad que rodea estos crímenes.

"El nuestro es un gobierno-milicia", se quejó este joven desde la clandestinidad. "La única solución es que Occidente en su conjunto presione a Bagdad para que acabe con esta pesadilla".

La vicepresidenta de la Organización para la Libertad de las Mujeres en Iraq, Dalal Jumma, se lamenta por la aún inexistente separación entre Estado y religión en el Iraq nacido tras la invasión militar estadounidense de 2003, que puso fin al régimen de Saddam Hussein (1979-2003).

"Las milicias cuelgan misivas en las paredes con nombres y apellidos de supuestos homosexuales, a los que acusan incluso de satanismo por haber participado en el martirio del imán Hussein", nieto de Mahoma muerto en el siglo VII, dijo Juma desde la sede de la organización en el barrio de Karrada, en el sudeste de Bagdad.

IPS tuvo acceso a una de esas cartas, supuestamente encontrada en Ciudad Sadr. Se trata de una lista con los nombres de 33 personas, localizadas bajo los números de los bloques de viviendas en los que residen y antecedida de una advertencia, redactada con numerosas faltas de ortografía:

"De no deponer su actitud licenciosa en cuatro días, el castigo de Dios será impartido de la mano de los muyahidines" (guerreros islámicos), se lee entre los dibujos de dos pistolas.

Desde la oficina del partido de Muqtada al-Sadr, el Bloque Sadr, el líder religioso y político local Brahim Jawary desmintió cualquier implicación de su grupo en los asesinatos. Tanto esos crímenes como "toda conducta inmoral y contraria a la religión" han de ser investigados convenientemente, dijo.

Asesinatos de lesbianas aún más invisibles

No fue una misiva en una pared, sino un correo electrónico lo que llevó a la joven Madi a abandonar su casa. Hoy esconde tanto su paradero como su nombre real.

"Me amenazaban con decir a mi familia que soy lesbiana si no abandonaba el país inmediatamente", recordó esta joven de 26 años en una entrevista en un lugar indeterminado en Bagdad. El miedo de Madi no es infundado.

"Muchas lesbianas mueren en Iraq a manos de sus hermanos mayores. Es un crimen 'de honor' más, una especie de asunto doméstico sobre el que el gobierno nunca lleva a cabo ninguna investigación", dijo.

La organización con sede en Londres Iraqi LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgénero Iraquíes) estima que más de 720 personas han muerto a manos de milicias extremistas en Iraq en los últimos seis años.

Madi asegura haber perdido a muchos amigos cercanos y tampoco vacila cuando se trata de señalar a los culpables.

"Las milicias de Muqtada al-Sadr y las fuerzas de seguridad son las más agresivas contra nosotros, sobre todo desde una 'fatua' –ley islámica– emitida hace cuatro años que especificaba, literalmente, que los homosexuales debían ser ejecutados de la manera más severa".

Madi describió casos de personas descuartizadas o quemadas vivas, y añadió que los médicos conocen la naturaleza de esos crímenes por el estado en el que llegan los cadáveres. IPS confirmó estas afirmaciones con galenos que pidieron permanecer en el anonimato.

En un informe publicado en agosto de 2009, la organización de derechos humanos Human Rights Watch, con sede en Nueva York, aseguró que muchas de las víctimas eran torturadas para extraerles nombres de futuros objetivos.

En varios casos se describían tormentos como el uso de cola de contacto en el ano que, con la ingesta masiva y forzada de alimentos y laxantes, conduce a la víctima a una muerte atroz.

El malestar por esta ola de violencia es tangible incluso tras los muros de la Zona Verde, la protegida área bagdadí donde tienen se encuentran oficinas de gobierno y embajadas.

"No hemos hecho más que retroceder en lo que respecta a derechos humanos desde 2003", año de la invasión estadounidense, se lamentó la parlamentaria Ashwaq Jaf, de la Alianza Kurda.

"El problema de fondo es que estamos sujetos a dos códigos, la Constitución iraquí, por un lado, y la shariá –compendio de leyes islámicas–, por el otro. Las continuas contradicciones entre ambas desembocan en vacíos legales y, por consiguiente, en el desamparo de las víctimas", dijo Jaf a IPS.

No todo el mundo en los órganos de poder coincide con esa visión.

"El estigma que conlleva ser homosexual en Iraq no es más que un claro reflejo de nuestra sociedad", dijo Saad al-Muttalibi, alto representante del partido Dawa, del primer ministro Nuri Al Maliki.

Muttalibi responsabiliza de los crímenes a "milicias sunitas cercanas a Al Qaeda o a milicias iraníes", sin hacer mención a las chiitas de Al Sadr. El segundo mandato de Al Maliki fue posible por la mayoría conseguida en la coalición con el Bloque Sadr.

Sunitas y chiitas profesan adhesión a dos ramas divergentes de la religión musulmana. Los chiitas constituyen 60 por ciento de la población de este país. Los sunitas, una minoría que ronda el 20 por ciento, eran el grupo islámico dominante en el régimen de Saddam Hussein.

"La situación se va normalizando progresivamente y cada vez resulta más fácil ver a parejas de chicos caminar de la mano por Karrada", aseguró Muttalibi.

Cierto o no, la mayoría de los comerciantes de ese concurrido distrito han retirado ya de vidrieras y escaparates calaveras, cadenas o cualquier otro objeto que pueda llevar a trágicos malentendidos.

Artículo publicado por: IPS ipsnoticias-net. Bagdad - Karlos Zurutuza - 16/03/12 -

Perú: Población penal supera en 30% la capacidad de reclusorio femenino.


Los problemas de hacinamiento por falta de infraestructura no solo se presentan en el Penal de Varones de Pocollay, sino también en el de mujeres, donde se tiene a 83 internas cuando dicho reclusorio solo tiene capacidad para albergar a cincuenta.

PROBLEMA

La directora del establecimiento penitenciario que es administrado por el Inpe, Sandra Jara Toledo, manifestó que se tiene una sobrepoblación del 30% de internas en el reclusorio que solo cuenta con un pabellón.

Indicó que el 60% de las presas se encuentra en espera de una sentencia, siendo la mayoría de los casos por tráfico ilícito de drogas.

Entre las internas hay una de nacionalidad boliviana y una panameña. Ante la falta de ambientes en las celdas, se puede encontrar hasta cuatro internas juntas, y en algunos casos están con sus hijos menores de tres años. En el reclusorio se tiene doce niños.


PEDIDO

Jara Toledo sostuvo que carecen de ambientes para los talleres donde se rehabiliten las reclusas y espera que las autoridades puedan apoyarla para implementar el recinto.

Artículo publicado por: Correo . Perú - TACNO - Adrían Apanza - 23/03/12 -

Derechos y justicia económicos para empleadas domésticas.


Las trabajadoras domésticas contribuyen enormemente a la economía mundial. Refuerzan las economías locales y extranjeras al asumir roles de provisión de cuidados y las trabajadoras migrantes envían a sus hogares remesas que constituyen una parte sustancial del producto interno bruto de sus países de origen. Sin embargo, por mucho tiempo el trabajo doméstico no ha sido regulado y las personas que lo desempeñan han sufrido violaciones a sus derechos económicos y enfrentado obstáculos para acceder a la justicia.
AWID entrevistó a Marieke Koning, de la Confederación Sindical Internacional (CSI), sobre las implicaciones del C189 para los derechos y justicia económicos de las mujeres.

AWID: ¿Cuál es la situación del Convenio desde que fue adoptado en junio del año pasado?

Marieke Koning (MK): “¡Éste es el fin de la esclavitud moderna!” fueron las palabras de trabajadoras y trabajadores domésticos cuando presenciaron la histórica adopción del Convenio 189 (C189) y la Recomendación 201 sobre el trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos durante la Conferencia Internacional del Trabajo en junio de 2011. Para estas personas y los 50-100 millones de trabajadoras/es domésticas/os en todo el mundo, la adopción del C189 significó el reconocimiento y respeto de este trabajo por parte de la comunidad internacional; la disponibilidad de un instrumento internacional que pueden usar para reclamar sus derechos; y el potencial de sacar de la economía informal a millones de personas e insertarlas en empleos formales.

Dos ratificaciones permitirán que el C189 entre en vigor. Se espera recibir pronto la primera ratificación, de Filipinas, y podría haber otras 30 ratificaciones entre 2012 y 2014. Nuevas leyes y reformas están siendo adoptadas y contempladas en España, India, Indonesia y Singapur. Pero debemos seguir alertas porque el Parlamento en Indonesia planificó posponer los debates; además, las altas expectativas respecto a la ratificación en algunos países se han atenuado debido a climas políticos cambiantes que incluyen concentración en las elecciones nacionales.

AWID: ¿Cómo influyó el poder económico ejercido por trabajadoras migrantes y domésticas en el proceso previo a la adopción del Convenio?


MK: Un punto fuerte de negociación para la adopción del C189 fue el hecho de que las trabajadoras domésticas migrantes están contribuyendo a las economías de sus países al asumir trabajo de cuidados remunerado, propiciando así que otras mujeres trabajen fuera del hogar.

Las negociaciones en la Conferencia Internacional del Trabajo en junio de 2010 y junio de 2011 fueron intensas y desde el inicio hubo la opinión de que ‘algo debe hacerse’, pero tanto los empleadores como la mayoría de gobiernos apoyaban sólo una Recomendación. Un Convenio, al ser ratificado, obliga a los gobiernos a armonizar con éste su legislación nacional. La delegación sindical, incluyendo sindicatos de trabajadoras/es domésticas/os, presentó múltiples ejemplos y argumentos respecto a la necesidad de un Convenio. Resaltando similitudes en abusos y explotación en muchos países, hicieron referencia a leyes vigentes en naciones del Norte y del Sur. El apoyo a un Convenio aumentó cuando gobiernos como los de Sudáfrica y Brasil empezaron a hablar en nombre de sus regiones y mostraron una fuerte voluntad política de defender un Convenio.

AWID: ¿Cómo aborda el C189 asuntos de salarios, beneficios y condiciones de trabajo justos? ¿Cuáles implicaciones tiene para la condición y el poder económicos de las mujeres?

MK: Dado que tradicionalmente el trabajo doméstico es desempeñado por mujeres en el hogar, no se le considera una profesión seria. No es valorado, reconocido o respetado. Por demasiado tiempo, decenas de millones de trabajadoras domésticas han sido excluidas de la legislación nacional, están mal remuneradas o no se les paga en absoluto, trabajan jornadas muy largas, son explotadas y sufren abusos. La labor realizada por las trabajadoras domésticas no es visible y es aislada porque la desempeñan dentro del hogar. A muchas de ellas se les mantiene prácticamente como prisioneras o esclavas, sin permitirles salir de la casa o comunicarse con sus familias.

La adopción del C189 es histórica. Reconoce el trabajo doméstico como trabajo y estipula los derechos mínimos que deben disfrutar quienes lo desempeñan. Una vez ratificado, el Convenio fortalecerá el poder económico de millones de trabajadoras/es domésticas/os: tendrán derecho al salario mínimo, con deducciones únicamente en circunstancias excepcionales que están claramente descritas.

El C189 se refiere [en el Artículo 10] a la igualdad de trato entre trabajadoras/es domésticas/os y trabajadoras/es en general en relación a las horas normales de trabajo, la compensación de horas extraordinarias, los periodos de descanso diarios y semanales y las vacaciones anuales pagadas. El Convenio también reconoce como horas de trabajo los periodos durante los cuales las/os trabajadoras/es domésticas/os no disponen libremente de su tiempo y permanecen a disposición del hogar para responder a posibles requerimientos de sus servicios.[1] Estas personas tendrán acceso a protección de la seguridad social, inclusive en lo relativo a la maternidad, y a beneficios en materia de salud y seguridad [Artículo 13].

Ahora, empleadores y trabajadoras/es domésticas/os deberán firmar un contrato de modo que haya claridad en cuanto a las condiciones de empleo [Artículo 7]. Asimismo, las/os trabajadoras/es domésticas/os tienen derecho a decidir si quieren o no residir en el hogar para el cual trabajan [Artículo 9] y tendrán acceso a tribunales u otros mecanismos de resolución de conflictos [Artículo 16], lo que ayudará a detener las prácticas abusivas de muchas agencias de empleo. Además, el C189 pretende producir cambios en las vidas de millones de mujeres y niñas que están atrapadas en el trabajo doméstico infantil y trabajos forzados.

Finalmente, el C189 impone a los Estados Miembros la obligación de respetar, promover y hacer realidad los derechos de las/os trabajadoras/es domésticas/os a la libertad de asociación, a la libertad sindical y al reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva [Artículo 3]. Estos derechos fundamentales son denegados por la mayoría de leyes laborales nacionales. Ahora las/os trabajadoras/es domésticas/os podrán por fin defender y negociar mejores derechos en la legislación y la práctica, como también en los convenios de negociación colectiva.

AWID: ¿Qué es la Campaña 12 para 12?

MK: La Campaña 12 para 12 persigue que 12 países ratifiquen el C189 en 2012. Está organizando a trabajadoras/es domésticas/os para que se sindicalicen y fortaleciendo sus sindicatos. Doce ratificaciones en 2012 es la meta mínima – debemos tener una cantidad sustancial de ratificaciones en 2012 para asegurar que el Convenio mantenga su estatus como un instrumento internacional valioso.

La Confederación Sindical Internacional (CSI) puso en marcha la Campaña 12 para 12[2] el 19 de diciembre de 2011, junto con la Red Internacional de Trabajadoras del Hogar (IDWN) como socia clave de la Campaña porque su organización conecta sindicatos y redes de trabajadoras domésticas a nivel mundial.

¡Tenemos equipos de la Campaña 12 para 12 en 73 países! Y la cantidad de países está aumentando cada mes. Los equipos de campaña despertaron el activismo en todo el mundo y ofrecen un paraguas para desarrollar coaliciones entre sindicatos de trabajo, sindicatos de trabajadoras/es domésticas/os y organizaciones de migrantes, derechos humanos y mujeres que maximizarán la presión sobre los gobiernos. Nuestras estrategias incluyen colocar el C189 en una posición alta dentro de la agenda de reuniones tripartitas de sindicatos, gobiernos y empleadores; organizar reuniones con parlamentarias/os para incrementar el apoyo a la ratificación; y organizar eventos públicos y acciones enfrente de los Parlamentos.

AWID: Algunos países ya están bien encaminados hacia la ratificación del Convenio: Bélgica, Filipinas, Perú y Sudáfrica. En tu opinión, ¿por qué son sus particulares dinámicas internas/internacionales conducentes a ratificarlo?

MK: La mayoría de países que están cerca de ratificar el Convenio fue sensibilizada respecto a los asuntos de las/os trabajadoras/es domésticas/os y emprendió acciones para reformar su legislación laboral a fin de abordar algunas de las necesidades más básicas de estas personas. Varias naciones jugaron un papel sobresaliente durante las negociaciones en la Conferencia Internacional del Trabajo, como Australia, Brasil, Filipinas, Namibia, Sudáfrica y Uruguay. En el caso de Filipinas, el Gobierno sabe que al ratificar el C189 estará protegiendo a millones de sus ciudadanas y ciudadanos que realizan trabajo doméstico en otros países y que las/os trabajadoras/es domésticas/os en ese país también se beneficiarán significativamente de la ratificación. El Gobierno filipino estableció un Grupo Técnico de Trabajo con sindicatos, incluso sindicatos de trabajadoras/es domésticas/os y organizaciones de mujeres migrantes, para facilitar una consulta regular sobre el proceso de ratificación. Procesos similar están teniendo lugar en Sudáfrica y Brasil.

En otros países (por ejemplo, los escandinavos), los sindicatos asumieron un fuerte compromiso y colocaron el C189 en una alta posición dentro de la agenda tripartita. Pero nada puede darse por hecho. En Perú, donde teníamos muchas esperanzas respecto a la ratificación, el apoyo inicial al C189 casi desapareció después de las elecciones gubernamentales. Es por esto que los equipos de la Campaña 12 para 12 deben estar alertas a fin de lograr el mayor número posible de ratificaciones para fines de este año.

AWID: ¿Qué pasará ahora con el monitoreo y acceso a remedios por contravenciones?

MK: Los países que ya ratificaron el Convenio están obligados a aplicarlo en la ley y la práctica, lo cual puede ser un largo proceso para algunos gobiernos. Otros gobiernos de países donde las leyes ya cumplen los requisitos podrían necesitar pocas adaptaciones o ninguna en su legislación nacional. Hay naciones que quizás no ratifiquen el C189 pero usan las normas de la OIT como un modelo para leyes y orientaciones a nivel de políticas.

Los países que ratifican el C189 deben rendir informes regulares sobre su implementación a la OIT. En muchas naciones, el Convenio ratificado se aplica directamente en el derecho nacional, lo cual significa que un tribunal podría usar los derechos enunciados en C189 al resolver disputas legales que involucran los derechos de las/os trabajadoras/es domésticas/os. Además, la OIT tiene mecanismos de queja establecidos que pueden ser utilizados, por ejemplo, por los sindicatos para presentar una queja cuando el C189 no está siendo aplicado apropiadamente.

El C189 es una norma mínima. Al ser ratificado, las y los trabajadores domésticos tienen derecho a organizarse y formar sindicatos. De esta manera desarrollan su poder de negociación colectiva y pueden negociar mejoras adicionales – en la ley y la práctica – con empleadores y el gobierno, lo que proporcionará justicia a millones de trabajadoras y trabajadores domésticos.

Artículo publicado por: AWID - Kathambie Kinoti - 23/03/12 -